Capítulo IV

"Words"

O un pequeño respiro; interludio.

Querido Harry:

Perdonaras que la carta sea tan corta después de que hemos pasado tanto tiempo sin vernos, lamentablemente no hay mucho que contar por papel, quiero que sepas de mí y lo que he estado haciendo cuando te tenga de frente. Hay temas de los que todavía no estoy muy seguro si debería de tratar contigo. Joder, sé que me estoy poniendo en modo "Lily" pero comprenderás que de vez en cuando, a todo adulto que te amé le pasa que empieza a entrar en esa etapa aunque sea por lo menos por un tiempo.

Espero que no hayas tenido problemas con tus padres por mi culpa, mierda, debería de ser un mejor padrino y no debería de ponerme a decir groserías incluso por este medio pero he de suponer que no te molesta (no cuando lees a aquel escritor muggle que parece tener un diccionario para sacar palabras altisonantes y que tiene una habilidad que, admito, admiro para inventar nuevos insultos o groserías), bien, me estoy desviando del tema veamos, se supone que iba a contarte acerca de mi trabajo pero aún no es tiempo y no estoy seguro de que puedas considerarlo correcto, no quiero... Eh, ¡olvídalo! Tu padrino sigue divagando como en los viejos tiempos.

Por ahora no podremos cartearnos correctamente, Regulus me está ayudando (mucho) para que podamos tener un contacto aunque sea mínimo. No quiero levantar sospechas de tus padres, después de todo tu pareces tener veritaserum en las venas cada vez que se te interroga y siempre pones una cara extraña después de verme, es como si estuvieras meditando que estoy enloqueciendo y la gente lo nota con facilidad… ¡sólo bromeo! Pero tengo un poco de temor a que cualquiera pueda leer tu mente y sepa de nuestro pequeño "encuentro", si bien tampoco sería bien visto tu contacto con Regulus dudo mucho que te acarree tantos problemas como los que tendrías si se llega a saber que tú y yo volvimos a las andanzas. Por cierto, no te juzgo pequeño, de hecho considero que tu sinceridad es una gran virtud, en cualquier caso y por ahora puedes mandarle cualquiera de tus dudas que surjan por las clases a mi hermano, puede que a veces incluso por cartas parezca un idiota pero es muy brillante.

¡Cuídate mucho Harry! No dejes que Minnie te atrape haciendo bromas, sigo diciendo que Snivellus es un imbécil y no sé porque le hablas así que igual ten precaución que no la tome contra ti y quiera quitarle puntos a tu casa. ¿Qué más iba a decir? Eh… ¡Respóndeme con una carta larga, de esas que tú sabes escribir muy bien para hacerme sentir mejor! Tengo ahora mismo una cara de perro apaleado, vamos, sabes que quieres consentir a tu querido Sirius, así que unos tres o cuatro metros de pergamino escritos por ti me harán feliz…

Con cariño, Sirius Black, el mejor padrino que Harry podría haber tenido.

Harry miró la carta que se le había caído, cuando la abrió y la releyó no pudo evitar esbozar una sonrisa tonta. Es que, maldición, no importaba cuando tiempo pasaba, amaba a Sirius tanto como a sus padres, nadie entendía que su padrino era una especie de mejor amigo que nunca podría ser remplazado. Había sido enviada siete días después de que llego a Hogwarts, cortesía de Regulus Black, tal y como lo había dicho el mayor, Regulus a veces desbordaba un "algo" de torpeza que se podría percibir incluso con simplemente leer una carta escrita por él, pero era brillante, todas y cada una de las preguntas que le había hecho habían sido respondidas con verdadera maestría. Harry pensó que si Regulus un día se presentaba en el castillo para ser profesor no le molestaría en absoluto. Aunque lo dudaba, dudaba que se paseara por la escuela después de todo había algo que se lo impedía y el menor de los Black se lo dijo en un momento dado… el joven Potter se preguntó si fue por algún sentimiento de culpa, pero al parecer Regulus tenía la marca oscura.

Hubo unos días en los que Black parecía desconcertado por el hecho de que Harry siguiera carteándose con él después de que le hubiera dicho, era leal al Dark Lord y eso los colocaba en lados opuestos de la guerra pues de alguna manera, se esperaba que el heredero Potter creciera para ser un auror aunque, seguir los pasos de su afamado padre eran expectativas que el chico no planeaba cumplir. Al menor le llamaba más la idea de volverse Inefable y experimentar hasta que su curiosidad fuera saciada, quería descubrir cosas y sólo se detendría cuando la misma muerte lo alcanzara. Si había algo que llamo la atención del ministerio las veces que lo visito a lado de su madre o de James era el departamento de misterios, era uno de esos enigmas que se había propuesto resolvería, necesitaba saber qué era lo que ellos hacían, por qué lo hacían, si realmente entendían cuál era su trabajo. Su único deseo era verse inmiscuido en ese trabajo que muchos podrían considerar oscuro.

Probablemente por eso no podía crearse prejuicios. Sabía que tarde o temprano cruzaría la línea que otros considerarían el límite de la bondad y simplemente se volvería una mezcla de negros y blancos.

Pasó su lengua por sus labios y miró el calendario que había extendido en su cama para ordenar las fechas importantes del siguiente año. Era 29 de diciembre. Cerró los ojos y rememoró que el día anterior había escuchado al director preguntarle a Tom Riddle que le gustaría por su cumpleaños y si deseaba que se hiciera una fiesta en su honor. El profesor no había tardado mucho en responder "nada", después alegó que la gente estaría mucho más complacida, comiendo y destejando por haber terminado otro año. Y Harry tampoco tardó mucho en darse cuenta que el cumpleaños del hombre era el 31 de diciembre. Se preguntó si sería muy extraño que le regalara algo por la fecha. Después de todo hasta ahora su relación se limitaba a las clases y al tiempo que pasaron antes de salir de vacaciones llevando los espejos.

Ya iban quince y cada uno de ellos era bastante particular, hubo momentos en los que tuvo que recurrir a lanzarle un expelliarmus a su profesor para que saliera de su ensimismamiento al reflejarse en uno que otro, al parecer Tom no mintió cuando dijo que había terminado embrujado. En esos momentos se dio cuenta de que Riddle se irritaba cuando mostraba aunque sea un poco de debilidad y dependía de acciones de otros para liberarse, interprétese Harry lanzando un hechizo ofensivo y nada agradable para que no se quedara atrapado por los encantamientos de los espejos. El chico la primera vez que lo hizo se encontró casi arrodillándose y aferrándose dramáticamente a la pierna de Riddle para pedir disculpas pero con el tiempo le pareció una acción casi natural por lo que cuando todo terminaba reía quitándole la tensión al asunto, James hubiera estado orgulloso de los dotes actorales de su hijo, especialmente por la cantidad de tensión que podía agregarle o quitarle a cualquier asunto. No era un gesto de burla, era simplemente como si fuera un ademán para mostrar que no veía malo que su mayor cediera ante los espejos.

Se encontró con sentimientos confusos cuando Tom terminó cediendo ante el espejo que mostraba "la persona más importante", el pequeño Potter simplemente se vio reflejado a sí mismo y supo que había sido probablemente por el hecho de que su padre siempre le dijo que había que considerarse y amarse primero a uno mismo para después considerar y amar a otros de la forma que se lo merecían. Por unos momentos quiso preguntarle a su profesor que era lo que había visto para sentirse tan… ¿contrariado, molesto, complacido, infeliz, extrañado, confundido, feliz o disgustado? Tenía un rostro imposible de interpretar en esos momentos.

Habían dejado su tarea en cuando comenzaron las vacaciones de invierno, el director asumió que podía darse aquel "lujo" por el simple hecho de haber concretado sus deberes de forma correcta hasta ese momento, Dumbledore hacía mostrado algo de orgullo cuando miro a Harry. El menor simplemente se había alzado de hombros cuando se le felicito para después salir de la oficina.

Por otro lado no había sucedido nada más entre ellos dos. Su relación era meramente por asuntos académicos, así que dar un regalo podría ser extraño. Suspiró y miró de nuevo el calendario. Bueno, podría hacer su presente sin darlo de frente, de esa forma sería más impersonal y no se sentiría mala persona por no darle un regalo a alguien que conocía por una fecha que le resultaba tan genial: su cumpleaños. Desde su perspectiva, si conocía la fecha era su deber otorgar algún don. Bien, no lo era pero sentía que era así; Remus decía que la gente siempre se sentía feliz por recibir algo completamente inesperado.

Lo que lo llevaba su siguiente enigma ¿qué podía darle a su orgulloso profesor? Él siempre traía túnicas que podía rivalizar en calidad con las de su padre, o las del siempre arrogante Lucius Malfoy e hijo. Por otro lado bien podría darle alguna joya pero podría estar la opción de que se lo tomara a mal y pensara que Harry estaba queriendo presumir la riqueza de su familia, aunque no descartaba la opción. Oh mierda, era una osadía dar regalos, por eso siempre dejaba que su madre escogiera lo que tenía que dar en navidad a sus amigos. Pero por esta vez no podía pedir ayuda porque incluso ella podría ver extraño que tuviera contacto con alguno de sus profesores con quien no tuviese una relación de años antes de ingresar a Hogwarts y tampoco ayudaba que Riddle fuera quien enseñara defensa contra las artes oscuras. Tal vez Lily podría terminar pensando que Harry estaba interesado en quedar bien con Tom por el hecho de que éste estaría respondiendo preguntas no muy aptas para su edad y por ende que ella no hubiera querido ni siquiera hablar del tema.

El pequeño Potter alzó una ceja, aquel ritmo de pensamientos lo llevaba a la conclusión de que tal vez muchos podrían verlo como interesado. Con un carajo ¡Estaba divagando! Culpa de Sirius, culpa de Sirius, se repitió a sí mismo, ese hábito lo había adquirido del mayor.

Regresando al tema inicial terminaría por dar un regalo simple que bien podría ser interpretado como algo inútil y sin mucho provecho pero era lo mejor, podía pedirlo a su madre sin mucho esfuerzo y ella no haría preguntas del porque quería un objeto así, podría pensar incluso que sería para cortejar a una chica porque ya estaba en esa edad de la que tanto hablaba James. Harry rodó los ojos, ponerse en los zapatos de su mamá lo llevaba a situaciones donde todos sus pensamientos se tornaban bizarros. Era un lastre tener una imaginación tan… peculiar como la suya.

Tomó varios trozos de pergaminos para poder enviar varias cartas, la primera sería a Lily para avisar que haría un pedido a una tienda en el callejón Diagon, la segunda a Regulus y la última sería a la dueña de dicha tienda para que le enviara el objeto.

Esperaba que Hedwig, llegase en unos minutos de su caza para poder mandar pronto la correspondencia. Hablando de regalos, había recibido la lechuza de Hagrid por su cumpleaños. El mayor había dicho en aquella tarde que se la dio: "mejor tarde que nunca, lamento darte tu regalo hasta ahora Harry pero había estado fuera porque Albus me envió a una misión".

Si bien quiso saber qué misión le había encomendado al gigante no pudo saberlo puesto que era tarde y pronto tendría que ir con su profesor de defensa para recolectar los espejos. Había agradecido inmensamente la lechuza, le hacía las cosas más fáciles puesto que ahora podía mandar cartas a cualquier hora.

2

Severus miró al Dark Lord frente a él, el cual sostenía una caja musical de tamaño medio, era de madera y tenía unas serpientes talladas, los ojos de los reptiles eran incrustaciones de esmeralda, sencilla pero bonita. Se la extendió con una mueca casi despectiva y Snape quiso burlarse por las ocurrencias del pequeño Harry, porque estaba seguro de que había sido él, conocía al muchacho más de lo que le gustaría. Realmente quería poner aunque sea una sonrisa de medio lado pero se aguantó las ganas, de seguro si lo hacía se iba a ganar un buen tiempo con el otro y su varita lanzando la maldición cruciatus. Cuando movió la tapa estaba esperando ver una pequeña muñeca bailar o algo similar pero no había nada más, el interior era similar al de una alhajero. Dentro había un producto de belleza, un pequeño frasco con una mascarilla para tener la piel "siempre tersa". El profesor de pociones mantuvo su cara de póker pero por dentro quería soltar unas cuantas carcajadas. No todos los días podías ver que alguien se burlara de Tom Riddle con tanta valentía o estupidez de por medio. Dejo de lado aquello y escucho la canción.

"Für Therese".

—¿Debo de decir quién es el responsable?

—Harry Potter, es un regalo bastante curioso y sólo a él se le ocurriría poner dentro esto —dijo Snape, señalo el frasco–. Además es la persona que compra el regalo quien escoge la canción para que se encante la caja. La composición es de un muggle.

—¿La conoces?

—Es popular, se le llama usualmente "Para Elisa" pero el nombre original según Potter es "Para Teresa". También me dijo que nadie sabe realmente las intenciones con la que fue escrita. Es algo misterioso su origen.

—Ya veo.

—Pero me pregunto porque escogería esa canción… —murmuró Snape. Se quedó mirando la caja, pensativo. Se la regreso a Riddle el cual aún no sabía si sentirse alagado u ofendido.

Tom ciertamente no había esperado más regalo que el del profesorado, los alumnos no conocían esa fecha tan molesta… así que se preguntaba cómo se había enterado el mocoso. Por un lado le divertía su ocurrencia pero por otro…

Su diversión se fue cuando recordó que dentro de la caja venía una nota:

"Si deus me relinquit, ego deum relinquo.

Solus, oppressus nigram clavem habere potest, omnias ianuas praecludo, sic omnias precationes obsigno.

Sed, qui me defendet? Ab me terribilissimo ipse*".

En un principio planeaba poner una canción más macabra y que fuera con su personalidad. Podría soltar muchos muajajajá cuando abriera la caja y tendría música de fondo como todo buen antihéroe o villano de toda serie/libro. O algo así. Pero después me di cuenta de que es su cumpleaños y dar tal regalo sería una grosería. Felicidades querido Tom Riddle. Usted ha cumplido un año más y ha hecho feliz a las personas que lo aman con su presencia por otro lapso de tiempo. Al final pensé que lo mejor sería "Für Therese", la canción es un enigma, al igual que usted, señor Riddle.

Simplemente era eso. La nota se acaba ahí, sin ningún remitente y él dudo mucho que hubiera sido un desliz del niño, el mocoso de seguro había pensado que deduciría con facilidad de quien era el presente, además reconocía la clara escritura de quien está acostumbrado a pasar largas horas con una pluma en mano. Durante todo el tiempo que llevaba en Hogwarts había notado que el niño casi siempre estaba enviando o recibiendo correo y la mayor parte de las veces su lechuza traía sobres bastante gruesos, así que las respuestas del pequeño Potter tendrían que ser igual de extensas para poder sacar tanta conversación. Harry también era el único que en todo este tiempo, había notado, se comportaba con la mayor parte de las personas que conocía de una forma confianzuda pero a la vez formal. Era innegable que era él, después de todo en su regalo de navidad le había hecho una broma similar.

Lo único preocupante aquí era el verso que había escrito. ¿Formaba parte de la letra de la canción que en un principio tenía planeada para la caja o es que había descubierto algo además de él que no fuera su fecha de cumpleaños? Maldito niño, uno simplemente no podía interpretarlo a la ligera porque se corría el riesgo de caer en el error.

Después de unos minutos dejó a Snape en su oficina y salió para poder ir a dejar el presente a su habitación antes de ir a la cena, donde esperaba poder ver a Harry para interrogarlo acerca de lo que había escrito en aquella nota.

Mentalmente estaba algo abrumado. Antes hubiera sido impulsivo y no hubiera dudado en destruir la caja para simplemente liberar su ira pero ahora no podía, había algo que lo detenía. Le aliviaba que Potter no hubiera ido a entregar personalmente el regalo pues se había quedado algo impresionado al ver la nota. Si las palabras hubieran salido del niño de seguro hubiese tenido una reacción aún más tonta (como la de alguien que no está acostumbrado a escuchar que es amado) y realmente no quería exponerse ante nadie. Pensándolo mejor, probablemente el regalo proveniente de su estudiante era el más sincero que había recibido hasta ahora. Había sido hecho sin ninguna intención en especial pues dudaba que el chico quisiera mayor calificación en su materia ya que parecía ser que Harry se sabía el programa de estudios de memoria y tenía una facilidad que no había visto en mucho tiempo para el duelo.

Tampoco podía verlo queriendo que lo tuviera en consideración. El menor no parecía tener verdadero interés en nadie que no pudiera saciar su curiosidad o le causara diversión, en un principio se preguntaba porque estaba con Weasley pero no tardo en descubrir que el pelirrojo traidor de sangre era ¿cómo decirlo? ¿Estúpido? ¿Torpe? Bah, cualquier adjetivo así le iba, cuando se trataba de pociones y de tener un duelo decente, de seguro los intentos por ser mejor y el ánimo que solía irradiar era lo que le gustaba a Harry, además según Minerva, el menor de la estirpe Weasley era bastante bueno jugando ajedrez al grado de que había logrado que el Potter menor le declarara la guerra por varios días.

Diversión…

Había algo en Harry que le recordaba a sí mismo cuando era mucho más joven. Muchos podrían decir que era la curiosidad innata, el físico, la habilidad para el duelo o la ligera crueldad que a veces había en sus respuestas pero si se lo preguntaban directamente sabría muy en el fondo que en realidad era esa necesidad de mantenerse entretenidos. Esa insana necesidad, la misma que hizo que olvidara lo que es sentir pena o empatía, que lo hizo cruel, la que lo obligo a matar simplemente para experimentar. Pero a la vez Potter simplemente estaba lejos de ser similar a él. Simplemente no tenían la misma ambición, los mismos ideales y su crueldad no era igual.

3

A mi pequeño y siempre amado Harry:

He estado algo preocupada pero ¿no es normal siendo madre de Harry James Potter, hijo de uno de los hombres que más causan estragos en mi corazón y la mayor parte de las veces no es por algún detalle romántico? Bien, la causa de mi preocupación es que me han hecho saber que has estado mandando y recibiendo mucho correo. Me atrevo a preguntar, ¿quién es el destinatario? Realmente contigo nunca se sabe así que si es alguien que considere peligroso tomaré medidas.

Por otro lado las cosas en la casa van bien, tu padre sigue igual de tonto pero adorable.

No hay mucho que decir Harry sólo quiero enterarme que tal has estado. Y que me informes.

Con amor, Lily Potter, tu (espero) querida madre.

4

—Hermione ¿puedo pedirte un favor?

—Mientras no sea nada potencialmente peligroso Harry, uno nunca sabe contigo —dijo Hermione. Después rió, una clara muestra de que no iba enserio.

—No incluye matar a nadie, puedes estar segura, sólo quiero que me ayudes a escribir una carta con una mentira no muy piadosa pero que no daña a nadie. O al menos eso creo.

La castaña alzó una ceja pero finalmente accedió.

5

Tom miró con furia al más pequeño que reía sin parar, parecía que estaba divertido con la situación.

Se había topado con el pequeño Potter de camino al comedor y no pudo evitar preguntar acerca de su regalo, especialmente por la parte de la canción y si aquello tenía algo que ver con que supiera más de la cuenta.

Harry había alzado ambas cejas de una forma graciosa y después llevo su mano a su boca para intentar detener la risita que estaba saliendo.

"Paranoico". Entre carcajadas mal retenidas lo había llamado paranoico. Maldito mocoso ¡El demonio se quedaba corto cuando se trataba de burlar a otros, comparado con Potter! El Dark Lord se acercó al pequeño a tal grado que hizo retroceder a Harry unos pasos y el pequeño pelinegro se detuvo cuando vio que no había a donde huir puesto que sólo estaban él, Riddle y la pared. Tom le había hecho el favor de poner sus manos a cada lado de su cabeza para evitar cualquiera intento de simplemente caminar lejos y hacer caso omiso de todo lo que se dijera.

—Entonces ¿por qué exactamente el verso?

—Es sólo un extracto de una canción, se llama "Si deus me relinquit" era la composición que en un principio planeaba poner a la caja, la considere digna… aunque ahora ha despertado mi curiosidad señor ¿por qué exactamente le causa estragos el verso? —preguntó Harry, y sonrió. No de una forma que un niño de once años lo haría. Había algo en esa sonrisa que estremeció al mayor.

Antes había creído que su curiosidad se podría comprar con la del niño.

Estaba en un error.

Hay un monstruo en Harry Potter.

Teme. Ten miedo; tiembla; escóndete bajo las sábanas y no salgas te expongas; guarda tus más preciadas memorias. Te las van a arrebatar.

—Ya veo…

—Una letra muy bonita ¿no lo cree?

—Reafirmo el hecho de que tiene un sentido de estética horrible.

—Pues gracias, tomaré eso como un alago.

—No lo era, señor Potter.

—Una lástima, señor Riddle.

Tom estuvo a punto de agregar algo más pero se detuvo pues una voz aclarándose resonó detrás de ellos. Era Severus que miraba la escena sin ninguna expresión.

—Potter —llamó Snape a Harry. Hizo caso omiso del otro pues ni en sus mayores sueños podría enfrentarse a su señor.

Riddle se alejó de Harry y este camino hasta donde estaba su profesor de pociones. El pequeño extendió su mano para poder tomar la del otro.

—¿Mano? —preguntó el chico con una sonrisa inocente.

—Necesita dejar de comportarse tan infantil, joven Potter –dijo Snape, pero igual tomó la mano que se le ofrecía y camino en sentido contrario al comedor, Harry simplemente se dejó llevar sin preguntar a donde iban o por qué se le privaba de su cena de fin de año.

Caminaron por varios pasillos que el Gryffindor no reconoció en un principio. Después por la falta de luz en aquel lugar supo que el pocionista le estaba llevando a su despacho. No tardaron mucho en dar con la oficina y una vez que se acomodaron dentro Severus resopló y miró con algo de furia y preocupación al pequeño. Había hecho que se sentaran de frente para poder ver los ojos del niño y notar si le mentía.

—¿Qué estaba haciendo con Tom Riddle, Potter?

—Hablar ¿no era obvio?

—Me dio la impresión de que no, parecía que su profesor lo estaba intimidando.

—Oh… pues me pregunto acerca de la nota.

—¿Qué nota? —Snape endureció sus facciones, su señor no le había hablado de eso.

—Una que estaba en la caja musical que le di en honor a su cumpleaños —respondió Harry, se llevó una mano al mentón pensativo.

—Señor Potter, usted no tiene por qué andar regalando algo a todo aquel que conozca por su aniversario.

—¡Pero me sentiría mal! Incluso le di regalos de Navidad a Lucius y Draco por simplemente conocerlos.

—Aun así…, espere ¿le dio regalos a Lucius y Draco? —preguntó Severus. No supo si reír o enojarse—. Por pura curiosidad ¿qué fue lo que hicieron esos dos al respecto?

—Lucius me mandó una carta llena de agradecimientos y unas cuantas indirectas de que había pensado que mi regalo tenía maldiciones que se activaban al abrir la caja y que estuvo por un buen tiempo pensando en tirar la túnica que compre, ¡eso hubiera sido muy cruel, la escogí personalmente de un catálogo francés! Pero parece que Cissy ayudo y le hizo darse cuenta que en realidad no era peligroso.

—Cissy… ¿desde cuándo llama así a Narcissa Malfoy?

—¿No lo sabe? Cissy estuvo comprometida con Sirius y se llevan bien, independientemente de todo… sólo se dejaron de ver en su adolescencia cuando a Narcissa, sus padres, le prohibieron volver a hablarse o verse con un traidor de sangre. Pudimos hablar en varias ocasiones cuando se encontró con mi padrino, Lucius no tiene idea de estos encuentros así que nos delate, y me agrado, mientras ella no ensuciara el nombre de mi madre simplemente no tenía por qué tratarla mal o evitar una relación. Me gusta esa forma cariñosa de su nombre.

—Ya veo… ¿Y Draco?

—Él se sonrojo y dijo: "Potter, eres un estúpido". Salió corriendo antes de que pudiera decir algo más acerca de su elocuencia para agradecer mi regalo.

Snape supo que en definitiva los Malfoy habían entrado en un pequeño shock por el gesto de Harry. Cada uno había tomado la situación muy a su manera...

—Regresando al tema inicial. ¿Cuál es su relación actual con Tom Riddle?

—Es mi profesor, me agrada como todos.

—Espero que sólo sea eso… por favor no haga nada tonto y no profundice su relación con él.

—Hay algo oscuro en él ¿verdad? —susurró Harry. Se recargo en el respaldo de la silla de la que se había apoderado y echo la cabeza hacia atrás. Llevo su antebrazo a sus ojos y los cubrió—. Desde la primera vez que lo vi lo supe. Hay un abismo…

—Sí lo sabe manténgase a raya.

—Lo siento… él me parece un gran misterio. Me gustan los misterios —dijo Harry, luego sonrió ampliamente.

Snape se sintió terriblemente cansado.

Sabía que Harry Potter era un monstruo, uno lleno de curiosidad, uno muy bello y amable pero aun así aterrador.


N/A:

Uno diría que se necesita un mejor regalo para el cumpleaños del señor oscuro. Bueno las cosas simples muchas veces son las mejores.

Quería hacer más largo el capítulo pero después me di cuenta de que no era posible. Estas escenas eran el conjunto ideal y poner algo más no quedaría.

Es 31, pronto será 1, y con ello dará el comienzo de un nuevo año. Felicidades a todos, ustedes han terminado para bien o para mal este 2013. Mis mejores deseos.

Finalmente, gracias por su reviews, a veces me siento tan ingrata por no responder pero ciertamente no me han dejado mucho tiempo con la computadora, digamos que intentan (mis padres) que no recaiga en la adicción que tenía.

¡Feliz cumpleaños al Dark Lord! ~ —se pone a fangirlear—.

1*) En español se lee:

Si deus me relinquit, ego deum relinquo.

Si Dios me ha abandonado, entonces yo debería abandonarlo también.

Solus oppressus nigram clavem habere potest, omnias ianuas praecludo, sic omnias precationes obsigno.

Sólo los oprimidos pueden poseer una llave negra, yo cerré todas las puertas, así sellé todas las oraciones

Sed qui me defendet? Ab me terribilissimo ipse.

Como sea, ¿Quién está protegiéndome? Desde lo más terrible: yo.