Capítulo V

"Deep"

Regulus Black había recibido una carta en los primeros días de enero:

Señor de la noble y ancestral casa de los Black, blah, blah, blah (inserte títulos que suele poner cada sangre pura snob aquí, saludos tontos y demás, por favor).

Se dirige a usted, Harry Potter, si se pregunta porque tanta "formalidad" le diré que es porque necesito su ayuda. No, esta vez no es acerca de un tema de índole… ¿oscuro? Más bien es para compartirle una teoría que tengo acerca de un enigma.

La pregunta inicial de esta indole es ¿qué vería mi amado, arrogante y siempre bullicioso padrino en un espejo que reflejara su más profundo deseo, que puede que incluso el mismo no conozca?

Pienso que si, Sirius Black se viera en un espejo así se vería con sus objetivos cumplidos, bañado en gloria. Pero eso sólo es una conjetura, madre dice que los seres humanos cambian conforme a las experiencias, entonces ¿no lo hace también lo que quieren con todo su corazón?

Conocí a una persona, él –porque es un él—, comparte muchas características que pude ver en Sirius: la arrogancia, la crueldad a los que desprecia, la rebeldía…, y pienso que tal vez ese él vea lo mismo en el espejo o al menos algo similar; la verdad es que tengo presente lo que usted me dijo en la última carta, acerca de que es importante que entienda que cada persona tiene una historia, que las personas están hechas de relatos y que no todos funcionan igual pero independientemente de que tenga aquello en mente sigo creyendo que hay momentos en los que todos los humanos caemos en un "cliché".

Lamento que la carta sea tan corta, estoy escribiendo esto mientras desayuno, perdone la mancha de grasa en la esquina superior izquierda, es del tocino que devore...

Con cariño, Harry, el mejor ahijado que Sirius Black pudo haber tenido.

PD: ¿Me comparte que es lo que usted cree que podría ver en el espejo? Por alguna razón la pregunta ha surgido mientras escribía.

Y el menor de los Potter no tardo en recibir una respuesta, una más corta de lo usual:

Querido y muy curioso Harry:

Primero que nada déjeme decirle que usted paso mucho tiempo con mi hermano, no sé si horrorizarme o alegrarme.

Segundo, su enigma… es interesante, por decirlo de alguna manera. No preguntaré de donde ha surgido porque de seguro forma parte de otra de sus locuras, tan típico de Gryffindors. Si quiere aun mi opinión le diré que tiene conjeturas más que correctas, años atrás, en el instante que usted hubiera puesto tal espejo frente a Sirius definitivamente el arrogante hermano que tengo hubiera visto lo que usted conjetura, ahora no lo creo tanto. Su madre es una mujer sabia, a pesar de ser eh, bueno, usted entiende.

Tercero… "su él", me da mala espina, le recomiendo que se mantenga lo suficientemente lejos de esa persona. Pero creo que es probable que tenga razón en cuanto a la conclusión a la que ha llegado respecto a lo que desea.

Finalmente, lo que yo vería en el espejo es a mí mismo con mi familia como lo fue hace uns decadas. ¿Qué es lo que ve usted?

Regulus Black se despide y con la misma cantidad de cariño que recibió en su carta, manda esta respuesta.

2

Hay veces en las que cuando algo sale de una forma inesperada te deja un sabor de boca similar al de un limón sin una pizca de sal; agrio pero a la vez placentero y entonces piensas esto no salió ni bien, ni mal. Sólo salió. Eso lo sabía muy bien el Dark Lord.

Tom observó a Harry el cual estaba concentrado en mirar el espejo delante de él. No parecía haber caído en un encanto, simplemente estaba demasiado interesado en lo que tenía que mostrarle el objeto que mostraba "tu mayor virtud", después de examinar lo que se suponía era tu corazón, finalmente podías ver como en el espejo se aparecía una neblina y poco a poco ésta tomaba la forma de unas letras chuecas pero que se entendían con facilidad.

—Lealtad… —murmuro el pequeño y miró a su profesor como si hubiera visto la cosa más extraña.

—¿Lealtad? –repitió Riddle con una clara interrogación, curveo una de sus cejas, había pensado que tal vez la que se suponía sería la mayor virtud de Harry Potter sería algo más bien como sinceridad o amabilidad, incluso tolerancia paso por su mente—. Bizarro, si me lo pregunta, señor Potter.

—Muy bizarro, señor Riddle.

El mayor simplemente suspiró, parecía que cada vez que el chico pronunciaba "señor Riddle" remedaba ligeramente el tono que él usaba.

No habían hablado mucho en el último mes, después de aquel encuentro que tuvieron en los pasillos y que fue interrumpido por Snape, el trato de Harry hacía Tom se había vuelto diferente. El profesor realmente no sabía cuál era la diferencia pero la sentía. Era su instinto diciéndoselo. Pero no le pudo prestar atención al hecho puesto que este mes fue usado para organizar varias redadas en donde habían atacado una gran cantidad de pueblos muggles, Dumbledore había estado también bastante colérico por no haber logrado reducir las muertes de aquellos que Riddle no consideraba nada más que simples escorias.

—¿Vamos? –la pregunta de Harry hizo que el otro comenzara a caminar a la salida guiar a Potter aunque este ya supiera el camino de memoria por las veces que lo había recorrido.

Llevaron el espejo a su nuevo hogar en silencio, uno que no resultaba incómodo. A Riddle le pareció que podría acostumbrarse con facilidad a no charlar con Potter si siempre iba a ser así de agradable. Cuando llegaron a la habitación el menor coloco el espejo en uno de los espacios que quedaban, a Tom le pareció por unos minutos que el cuarto ahora parecía una especie de "casa de los espejos" de un parque de diversiones; que no es como si en su jodida infancia hubiera visitado una pero había escuchado de ellas de otros niños.

Harry comenzó a caminar a la salida mientras tarareaba una canción y al profesor le pareció que por momentos escuchaba "cry baby" en un murmullo. Uno no tendría que ser un genio para entender que el chico estaba lejos de gustar música común, la última vez que le había hablado de un tal Morrison no había podido evitar la curiosidad de investigar quién diablos era y cuando lo supo casi comienza a reír histéricamente. ¡El todo el tiempo pensó que Morrison probablemente había sido un mago increíble del que no tenía conocimiento aún, digno de admiración y a cambio se encontraba con un cantante muggle adicto, puede que talentoso en su hacer pero había muerto sin que nadie supiera realmente cómo! Tom simplemente no entendía que hacía que el muchacho en su momento lo hubiera considerado un dios.

¿Pero a estas alturas qué era normal cuando se trataba de Harry Potter? Él parecía un personaje sacado de una absurda tragicomedia, simplemente no podía evitar preguntarse cuando había sido la última vez que había tratado con un alumno tan excéntrico. Y lamentablemente no podía maldecirlo por meterlo en medio de todas esas situaciones raras de las que no quería ser parte.

Suspiró y se detuvo cuando noto que el menor lo había hecho hace segundos atrás mientras llevaba su mano a su mentón y ponía una mueca juiciosa.

—¿Señor Potter?

—¿Señor Riddle? –Harry inclino su cabeza ligeramente a un lado.

—¿Por qué se detiene? –Tom estuvo a punto de agregar una mala palabra a aquella pregunta.

—Estaba pensando ¿no es obvio? –El pelinegro sonrió de lado—. Hace cinco meses aproximadamente tocamos el tema de lo que usted vio el espejo de Erised. Por supuesto que no me quiso decir y por varios días estuve totalmente perdido acerca de lo que podría haber sido, por mi mente se paseaban un montón de cosas que tal vez querría y tambien entendi que habria otras tantas de las que yo no tendría ni la más mínima idea. Entonces recurrí a lo que todo buen historiador toma como punto de partida para reconstruir el pasado o conocer la historia de un objeto, en este caso persona: busca testimonios. Primero le pregunte a mi querida jefa de casa, ella me dio unos cuantos detalles, no los suficientes pero sirvieron para que pudiera completar mi teoría acerca de que usted no vería ningún tipo de riqueza monetaria en el espejo o cualquier bien que proporcionara confort en la vida diaria. Después interrogue a Dumbledore y seguidamente a Snape. No es que ellos me dieran la información así como así y de seguro omitieron un montón de hechos, en especial mi querido profesor de pociones—

—¿Realmente cree que puede entender el corazón de una persona preguntando a otros? –Riddle interrumpió y estrecho los ojos, no le gustaba la palabra corazón y tampoco tenía un buen presentimiento de a dónde iba todo esto.

—Oh no, es mejor preguntar directamente ¿verdad? Pero lo que sí creo firmemente es que bien podría hacer una aproximación de lo que pasa por su… ah ¿corazón? –Harry miró con diversión—, Dumbledore dijo que usted era un Slytherin hasta la médula, menciono unas pocas cosas sobre su experiencia laboral y dio nombres de su familia. A Snape le pregunte quien era la persona más importante para Tom Riddle, él pensó mucho y dio una respuesta escueta. No lo sé, dijo en un murmullo y eso es raro porque probablemente él sea cercano de alguna manera a usted puesto que si fuera un desconocido no hubiera podido responder y habría agregado que porque no se lo preguntaba a usted directamente, eso es lo que se hace normalmente. Después le hice la misma pregunta a Hermione, Ron y a Neville, poniéndome yo como sujeto de prueba "¿Cuál podría ser la persona que más amo?". Ellos dijeron lo mismo que Snape, no lo sé; pero hubo una diferencia, pensaban que había muchas personas que podría amar y la femenina en cuestión menciono que esa cuestión era mejor que yo me la hiciera a mí mismo. Probablemente si yo repitiera ese experimento con más personas no habría diferencia. Porque como ya le había dicho a alguien, creo que hay momentos en los que todos los humanos caemos en un "cliché", así que hay comportamientos que se repiten, patrones ¿no es acaso la misma forma de ordenar a los alumnos un patrón? Los inteligentes, los astutos, los valientes, los leales… simplemente los humanos tendemos a tener semejanza, puede que por ello sea normal cuando dicen "sé amable con tus semejantes". Mamá me ha dicho que hay un campo de estudio por parte de los muggles que estudian eso… uh, como sea, al final y después de descartar opciones me di cuenta de algo.

—¿A sí? –Tom fingía desinterés pero de alguna manera tenía cierta ansiedad por lo que podría decir ahora el niño.

—Que leer Sherlock Holmes es bastante bueno para aumentar mis habilidades deductivas… y que el Señor Riddle es ambicioso porque es Slytherin, probablemente también sea alguien que anhele mostrar su valía ante otros. Que no tiene una persona a la que ame con locura y que efectivamente los seres humanos tendemos a tener patrones puesto que parte de sus "sentimientos" los examine en base a otras personas. Puede que lo que haya visto en el espejo sea Tom Riddle cumpliendo con el objetivo de ser aclamado por otros.

El Dark Lord miró a Harry como si le hubiera salido otra cabeza. Cuando lanzo el reto no se imaginó que el niño lo tomaría tan enserio, es decir, durante los primeros días realmente se veía su entusiasmo pues no dejaba el tema de lado pero conforme habían pasado las semanas simplemente parecía que ya no tomaba relevancia en su vida. Y ahora este se detenía, le resumía lo que había hecho durante casi cinco meses respecto a aquella tontería.

—¿Se supone que hizo una investigación?

—Algo así profesor. Me salte varias cosas que considero inútiles decir, ya que sólo soy yo y mi eterna torpeza que de alguna manera me llevo a tener golpes de suerte, se supone que cuando comunicara mi veredicto tendría que lucir genial.

Riddle miró a cualquier punto por unos minutos, se llevó una mano a su boca y rió por unos segundos, no había podido evitar soltar una carcajada, en el pasado existieron hombres que tenían la idea de que podrían encontrar su debilidad tomando a cualquiera de sus seguidores para después torturarlos hasta que estos soltaran la verdad de su amado señor. Lo interesante de todo esto es que ninguno de esos enemigos que habían creído poder hacerse de sus flaquezas, resulto tan absurdamente ingenioso como Harry Potter.

Porque el niño no era inteligente del todo, que si bien uno puede nacer con inteligencia y tomar decisiones estúpidas toda la vida en lo que respecta a la vida diaria cuando hay que hacer elecciones que podrían marcarnos toda la existencia. Y él representaba un trabajo constante, una increíble capacidad para encontrar el método que más le favoreciera para cumplir con sus objetivos. Tenía una habilidad que con pocos años ya había desarrollado y explotado hasta niveles insospechables, dentro de unos años probablemente sería un mago formidable, por ahora sólo se estaba dedicando a jugar como todo buen niño.

Sin que el menor de los Potter fuera consciente, en sus manos estaba uno de los secretos del señor oscuro.

Efectivamente. Lo que Tom Riddle había visto en el espejo había sido a sí mismo alcanzando la gloria que por años anhelo. Poniéndolo en palabras de Harry, ser aclamado por otros, por aquellos que en algún momento lo consideraron inferior por ser un mestizo, por no tener las mejores ropas o porque su "trabajo" no era tan increíble.

Era irónico.

Quien había descubierto parte de su "alma" no era otro más que uno de los suyos. Un hijo de un hombre sangre pura y de una sangre sucia. Un mestizo. Un jodido sangre mezclada muy brillante.

La gente tendía a esconder perfectamente sus secretos pero él… bueno Tom Riddle no estaba destinado a hacer las cosas como usualmente los otros las hacen, eso sería demasiado común y a Dark Lord no le gusta lo común, por lo que termino por poner en las narices de sus enemigos uno de sus más profundos deseos. Ser reconocido, ser temido y a la vez admirado. Cualquiera, incluso sus mismos seguidores pensaría que él es un señor oscuro por el hecho de que quiere cambiar algo dentro de la sociedad mágica. Bien, en parte es cierto, desea que la magia, sin importar como está catalogada sea enseñada, mostrarles que los malditos muggles son una plaga que tiene que ser erradicada porque más tarde que pronto serán superados por aquellos "insectos". Uno simplemente tiene que mirar a Harry Potter usando métodos muggles de forma letal, para entender lo peligrosos que pueden ser aquellos sin magia.

Riddle ha vivido mucho tiempo. Riddle entiende por ende que los que sólo pueden soñar con hacer hechizos tienen una gran imaginación que podría idear su destrucción. No hace falta ir muy lejos dentro de la historia muggle para entenderlo, ellos pueden provocar destrucciones de grandes extensiones de tierra con sólo apretar un botón. Los magos son poderosos, pueden hacer muchas cosas que para los que simplemente se conforman con soñar son sus más grandes fantasías, han encontrado la cura para enfermedades que cobran cientos de miles de vidas humanas al año en todo el mundo, pueden aparecerse, romper leyes físicas que los muggles establecen como una verdad pero… ¿no los hace de alguna manera ingenuos eso?

En el tiempo que Riddle ha vivido ha llegado a la conclusión de que los magos son débiles por creer que siempre podrán estar en la cima, que su pequeño mundo, su pequeña fantasía nunca será descubierta. Él quiere que eso no suceda, aunque tenga que tomar métodos poco amables, no dejara que la sangre mágica de extinga.

Por otro lado… su lado monstruoso, aquel que le grita que todavía sigue siendo un niño sin importar cuanto tiempo pase le dice que aún quiere mostrar que es más que un maldito mestizo, que es jodidamente poderoso sin importar la asquerosa procedencia de su padre, que a pesar de que su madre no era más que una squib, él sería malditamente grande, una leyenda mucho más grande Grindelwald.

Cualquier que sigue sus ideales pensaría que no tiene nada que probar, que Tom Riddle ya es increíble y ha llegado muy lejos; tiene a todos los sangre pura besándole los pies y es temido por la sociedad mágica debido a su potencial. No es suficiente. Para un señor oscuro nunca es suficiente y menos para uno que siempre quiere encontrar entretenimiento, Dumbledore hace mucho tiempo ha dejado de divertirlo puesto que a pesar de que sigue siendo tan manipulador e hijo de puta, tiene aún un lado que desea redención a cada uno de sus pecados, es por eso que puede perdonar y dar oportunidades aunque al final tienda a cometer los mismos errores. El viejo se ha vuelto predecible, a su parecer.

Tom suspiró y observo que Harry mantenía una expresión apacible. Tal vez si él no tuviera tanto control en sus emocines en momentos críticos hubiera abierto los ojos sorprendido; porque ciertamente lo estaba. Su alumno era una persona que estaba lleno de sorpresas, una tras otra.

Torpe, amable, sincero, cruel, infantil/maduro, curioso, astuto Harry Potter.

El Dark Lord se sintió desnudo frente a él, hablando metafóricamente. No recordaba cuando había sido la última vez que encontró una persona que pudiera ver más allá del encantador, brillante y caballeroso hombre que aparentaba ser.

—Estuvo cerca, usted es un joven hábil cuando se trata de la investigación –el profesor sonrió.

Malvado, cínico, sarcástico, mentiroso, encantador, inteligente Tom Riddle.

—Pues gracias –el pequeño suspiro. Se dio cuenta de que el otro no le había dicho lo que había visto en el espejo, sólo menciono que estuvo cerca—. Supongo que es hora de ir a dormir, mañana es un día muy largo… —Harry sonrió de forma traviesa.

3

Minerva estaba horrorizada, en los últimos meses el heredero Potter había estado en "modo pacífico" y había creído que tal vez el chiquillo no iba a atacar y mostrar esa vena de merodeador que estaba arraigada en lo más profundo de sí. Entonces el pelinegro en cuestión llega y destruye, pisotea, cada una de esas ingenuas esperanzas.

Flitwick estaba bastante sorprendido por la calidad del encantamiento.

—Te lo digo Minerva, ha pasado una generación desde que vi tal habilidad, sin ninguna duda Lily Evans hizo un trabajo formidable con su hijo al forjar unas bases fuertes.

La mujer no parecía complacida en absoluto. Tal vez estaría también hablando de cuan bueno era Harry si no fuera porque ahora mismo ella y el profesor estaban de cabeza, sus tobillos habían sido tomados por dos pequeños halos de magia que tenían forma de cuerdas, en sus cabezas aparecieron unas orejas de conejo en el instante que fueron atrapados. Otros diez alumnos de diferentes casas estaban en la misma condición que ellos dos.

Los labios de la femenina formaron una perfecta línea, sus manos sostenían su túnica para que se viera nada y pareciera que todo estaba en orden, ella era una dama frente a cualquier situación, además no quería terminar con la ropa tapándole la cara.

—El encantamiento –comenzó McGonagall con duda en la voz—, me recuerda al levicorpus.

—Sí… parece tener sus bases en él –el profesor de encantamientos miró su varita.

Anteriormente ambos ya habían intentado liberarse del hechizo y lo único que habían logrado era que las sogas aferraran con más fuerza sus tobillos, parecía que la magia lanzada lograra únicamente hacer más fuerte el encantamiento, como si lo alimentara.

4

Hermione miró a Harry, el chico tenía una sonrisa de oreja a oreja y podía entender porque. Por los pasillos circulaba el rumor, que ella sospechaba no lo era tanto, de que su jefa de casa y Flitwick habían terminado atrapados en un hechizo—broma que había causado incluso la admiración de los gemelos Weasley.

Si hubiera sabido que todas esas preguntas que el pequeño Potter le había hecho eran para poder completar aquel encantamiento no le hubiera contestado.

Se había acercado a enfrentarlo pero lo único que había logrado era que este sonriera.

—No tienes pruebas para acusarme Hermione.

—Harry, por favor ¿Quién más en esta escuela aparte de un Ravenclaw podría tener la habilidad y "maldad" para hacer una broma así?

—Los gemelos.

—Sí, pero ellos no lo hicieron. Y tú mismo me has dicho que los Ravenclaw están demasiado ocupados en cosas aburridas para poder entender la belleza de pasar un buen tiempo de calidad en planear una sencilla y carismática broma, yo, sin querer sonar muy arrogante, que pude haber hecho algo similar con mucho estudio tampoco fui. Lo que nos deja con una única opción, además ¿qué fue que dijo el profesor Flitwick? Oh sí, que tu madre había sido especialmente habilidosa en el campo de los encantamientos.

Harry hizo un pequeño mohín, miró a la castaña como si fuera un cachorro apaleado, su hechizo no había sido nada realmente cruel o peligroso así que no entendía porque su amiga lo regañaba.

—¿Qué pasaría si te descubrieran? ¡Podrías ser expulsado!

—Eso no pasara –el pelinegro rodó los ojos mientras negaba con la cabeza. Su padre y amigos habían hecho cosas más… estrafalarias y salieron intactos todas y cada una de las veces en las que se les ocurrió alguna idea para salir de su monotonía—. En cualquier caso no tiene pruebas de que haya sido yo, pueden especular todo lo que quieran pero al final si no tienen nada que me ponga en la escena del crimen, seré portador de inocencia por los siglos de los siglos.

Hermione suspiró. Harry sin ninguna duda le parecía una persona habilidosa cuando se trataba de elaborar planes y saltar a conclusiones después de pensar en un montón de situaciones hipotéticas, sencillamente no parecía sucumbir al pánico cuando se veía descubierto. Se compadecía de Lady Potter, si su esposo era igual cuando se trataba de dar discursos no dudaría que tenía una vida complicada.

—Tienes un futuro como abogado. Podrías hacerte millonario, Harry, sabes cómo encontrar vacíos legales aquí y allá.

El pelinegro rió y se acercó para poder revolver aún más el suave cabello de la chica.

5

Estaba haciendo el vago, no es que usualmente hiciera otras cosas por las tardes, en general siempre que veía por terminadas las clases corría a la torre de Gryffindor para poder tirarse de uno de los mullidos sillones de la sala común mientras observaba a Ron leer o al menos intentar leer varios libros para comenzar con su tarea.

—Ow… odio mi vida, Harry…

—No Ron, no soy una jodida enciclopedia que lo sabe todo. Por otro lado lo que tienes en las manos puede no saberlo todo pero si tendrá una o más respuestas a las preguntas que quieres plantear en tu ensayo.

—¡Harry! –el pelirrojo se quejó lastimeramente, años atrás no había envidiado en absoluto que la madre de su mejor amigo fuera una mujer que quisiera meter conocimiento en cada rincón de la cabeza de su hijo. Ahora sentía que hubiera dado lo que fuera porque su mamá hubiera tenido tal objetivo en mente, le habría hecho la vida infinitamente feliz. En estos instantes podría estar haciendo el vago como el otro que simplemente se había sentado por unos veinte minutos y había hecho el ensayo con mucha felicidad, deteniéndose sólo por minutos al final para revisar un libro y anotar únicamente aquel como fuente.

—No lloriquees querido pelirrojo, los exámenes están a la vuelta de la esquina, estoy seguro de que Ronkins quiere mostrarle buenas calificaciones a su madre.

—¡No te burles de mí!

Harry se soltó a reír y miró al otro. Ciertamente su amigo era una de esas personas con temperamento volátil, era tan fácil picarlo que resultaba inevitable no fastidiarlo. Adoraba de una forma algo sádica al chico.

—Te ayudaré si me das la revancha en ajedrez.

6

Para Harry el año se había pasado de forma rápida, las cosas habían sucedido una tras otra sin darle siquiera tiempo para estar del todo aburrido, no podía decir que su lado curioso había quedado satisfecho, no lo suficiente, pero al menos estaba seguro de que llegaría a casa sin lamentarse de nada. Ya ocuparía sus vacaciones para saber que había pensado su padre respecto a su pequeña travesura, su hermoso debut como la segunda generación de merodeadores, había recibido una nota de James con dos palabras: buen trabajo. De seguro la única razón por la cual no había obtenido un regaño de su madre había sido por el hecho de que la misma de seguro no tenía pruebas y haber mandado algo así sin fundamentos no hubiera sido nada digno de Lily Potter, pero de que la mujer sospechaba de aquel incidente que parecía haber cruzado las paredes de Hogwarts cortesía de los alumnos, había sido obra de su pequeño retoño, no había duda.

Por otro lado sus calificaciones habían perfectas según él. No importaba que tuviera pobres resultados en herbología, adivinación e historia de la magia. Para Harry estaba bien, él sabía que incluso Sherlock Holmes tenía puntos débiles por lo que sólo tenía que pulir aún más sus habilidades para volverse tan genial como el detective.

Aunque por otro lado de seguro Lily no pensaría lo mismo y lo pondría a hacer una y mil cosas en sus vacaciones para que mejorara aquellas materias que había aprobado por los pelos o no tan bien como se esperaba y de las que tenía mínimo conocimiento porque había escuchado a Hermione susurrar sobre el contenido de sus libros en el desayuno.

Suspiró y miró a su alrededor, Ron había sido jalado por sus hermanos, los gemelos, para festejar que no había reprobado ningún examen, le dijeron a Harry antes de llevárselo que lo devolverían unos treinta minutos antes de que terminara el viaje de regreso a la plataforma 9 ¾. El pelinegro había asentido mientras sonreía, viendo el rostro de terror en el menor de los Weasley; ya había escuchado antes que cuando los gemelos hablaban de celebrar no se referían exactamente a que Ron también lo hiciera.

Había estado un poco silencioso el compartimiento.

Estado. Tiempo pasado.

Porque no había tardado mucho en aparecer Draco Malfoy, esta vez sin sus perros guardianes, para presumir sus perfectas notas al otro.

Potter simplemente había parpadeado en varias ocasiones y se había llevado sus manos a su estómago para reírse.

—Señor Malfoy, usted es adorable, uno supondría que cualquiera que es desairado en más de una ocasión simplemente se ofende y no vuelve a dirigir la palabra pero… está claro que no planea seguir ese comportamiento ¿por qué no se sienta y hablamos de lo poco que me importa que tenga grandes notas?

El rubio miró con furia al otro, estuvo a punto de sacar su varita y lanzarle un hechizo pero se detuvo al último momento y tomo la "oferta" que había dado el que le parecía, un simple y tonto mestizo petulante.

—Gracias –Draco arrastró las palabras—, señor Potter.

—De nada señor Malfoy. ¿Qué le parece si me cuenta lo mucho que se divirtió este año? Por cierto, estoy seguro de que le agrado mi regalo de navidad.

—Pase bien mi año –el rubio hizo uso de todo su autocontrol para no sonrojarse ante la mención inesperada de su regalo de navidad por parte del tonto traidor de sangre—. Tu regalo… fue muy útil.

—Me alegro –Harry soltó un fingido suspiro de alivio—, lo compre con mucha ilusión de que te gustara.

Draco miró mortificado al otro. No cabía duda que su contemporáneo era una maldita perra. Como gustaba de sacarlo de sus casillas y siempre hacía insinuaciones raras, por momentos sus palabras le recordaban a las de Pansy, cuando ésta quería ganar su atención, incluso usaba el mismo tono soso y que lo hacía sentir incómodo.

—Suenas como…

—Un marica, lo sé, es divertido ver como intentas mantener tu mascara Malfoy pero igual terminas sonrojándote ligeramente. Eres tan lindo.

—Iu, Potter, por favor –Draco hizo un gesto de asco. –Me largo.

—Bi bye, querido –Harry levanto su mano derecha para moverla en una despedida mientras sonreía satisfecho por haber echado al otro de su compartimiento. Siempre era un placer poder hacerlo.

Ah, quien diría que realmente al otro le iba a gustar una simple almohada que tenía un hechizo para que mantuviera todos los cabellos en su lugar. El pelinegro había visto aquel objeto en posesión de su padre cuando éste había creído que podía serle de utilidad aunque, como días después dijo su madre ¿Quién necesitaba una almohada así cuando tu cabello siempre era un desastre sin importar lo que hicieras?

7

Frente a él estaba Regulus Black. ¡Al fin había conocido al hermano de su padrino! Se quedó mirando al mayor por una buena cantidad de tiempo desde lejos, analizándolo, adueñándose de la imagen del menor de los Black y cuando estuvo satisfecho soltó una risa jovial y corrió para tomar las manos del otro entre las suyas.

—Es extraño, muy extraño, como nos hemos estado carteando por casi un año me parece que te conozco desde entonces.

—Lo mismo digo –Regulus no pudo evitar reír al ver tanta alegría por parte del pequeño. Había olvidado lo que se sentía tener compañía de una persona tan vivaz y habladora, los mortífagos siempre eran tan aburridos y los temas siempre eran los mismos. Alguien como Harry le era como un aire nuevo y reconfortante—. Entonces ¿por qué no empiezas en contarme como lograste salir de tu casa sin que tus padres quisieran seguirte hasta el callejón Diagon cuando los ataques de magos oscuros se están haciendo tan frecuentes?


N/A:

Konbawa mina—san!

Ya sé, me desaparecí por unos días, yo creo que no fueron muchos, simplemente digamos que me puse algo sentimental y me dio por querer lanzarme de un precipicio. Lamentablemente no hay por mi casa. El punto es que entre a clases y tuve que reorganizarme para seguir entregando capítulos con frecuencia, espero que perdonen mi lapso de ausencia.

Por otro lado ¿adivinen quien tiene una tablet ahora y puede conectarse a la red inalámbrica de mierda que tiene la escuela y que sólo funciona cada cierto tiempo y en ciertos edificios? Sí, yo xD mah, ahora puedo responder sus comentarios.

Como sea, esto no es importante, espero que hayan disfrutado el capítulo.

¡Qué la luz los acompañe! –aunque sea la de la lamparita de mesa (?)—.

PD: he estado revisando los capítulos para ver si tengo faltas de ortografía lol, lamento que las hayan leído, igual lamento si se encontraron con alguna en este, haré lo mejor posible en los siguientes capítulos para reducirlas aún más.