Capítulo XI
"Answer"
Snape miró a Harry. Pensó largamente cuáles eran las formas de tranquilizar a una persona porque el chico estaba extremadamente inquieto.
—Le juró que yo nunca creí que me fuera a decir algo así, o sea, él, simplemente… y… usted sabe, y la serpiente y luego las preguntas, y… —Harry movía sus manos nervioso. Sus ojos estaban llorosos y tenía las mejillas rojas.
—Señor Potter, le recomiendo que se calme. No le estoy entendiendo nada —dijo Snape. Frunció el ceño. Podrían llamarlo tonto pero tenía el presentimiento de que la histeria de Harry se debía a Tom Riddle.
Harry inhaló y exhaló. Tragó saliva y cerró los ojos por unos instantes. Agarró su túnica, sosteniéndola con fuerza para liberar el estrés que lo atacaba.
—¿Ya puede decirme que paso con más claridad? —preguntó Severus. Vio al chico asentir mientras hacía un mohín.
—Fui a la oficina del señor Riddle porque me dijo que si lo seguía me revelaría quién fue aquel que nos ataco a mi madre y a mí en el Callejón Diagon. Pensé que era extraño que tuviera tal información pero en ese momento no le di mucha importancia al detalle, la curiosidad me gano, como siempre. Lo primero que me preguntó fue qué pensaba del destino, luego me contó acerca de los rituales que se usan para encantar los espejos mágicos… en algún momento decidí que era momento de que me fuera pues empecé a sentirme incomodo. El señor Riddle me dejo ir… pero antes de que cerrara la puerta él comentó con voz clara y fuerte: "Yo fui quien le hizo esa cicatriz en el pecho". El tono que uso… él no parecía estar bromeando… —explicó Harry mientras cerraba los ojos.
Snape endureció sus facciones. ¿Por qué a su Señor le gustaba meterse en situaciones así? ¿Qué acaso no tenía sentido de autoconservación? Comenzaba a creer que Harry Potter y Tom Riddle podían ser muy estúpidos a pesar de su aclamada inteligencia.
—Tal vez estaba bromeando. Tom Riddle tiene un sentido del humor bastante retorcido. ¿Cree que cualquier persona cuerda iría por el mundo contando sus fechorías?
Los labios de Harry formaron una perfecta línea y soltó un sonido pensativo.
—Para empezar, ¿el señor Riddle está cuerdo? Digo, tiene una pitón como mascota. Además es profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, y he escuchado que esa rama de la magia es dañina para aquellos que no pueden controlarla. Sólo hay que echar un vistazo a la familia Black y obtendremos un montón de ejemplos —dijo Harry.
—Aunque no lo crea, su profesor sigue en sus cabales. Tiene una mentalidad lo suficientemente fuerte como para no dejarse dominar por la magia oscura. Lo de la pitón tiene sentido…
—¿Considerando que es un hablante de pársel?
—¿Cómo es que sabe de ello? —preguntó Snape con pesadez.
—Cuando Nagini se mostró, él comenzó a hablar pársel. Estaba realmente sorprendido, creí que ya no existían hablantes, no había conocido a ninguno… hasta hoy.
Severus sintió la frente palpitarle. La cabeza le dolía. A veces sentía que no sólo tenía que cuidar de Draco y Harry sino también de Tom Riddle porque a veces al hombre le daba por actuar de forma imprudente.
—A lo que quiero llegar, es al hecho de que Riddle probablemente está jugando con usted. Como ya dije, tiene un sentido del humor retorcido. No me sorprendería que hubiera dicho tal cosa para ver qué hace o cómo actúa —comentó Snape.
—Bueno… tiene un poco de sentido. Los criminales no confiesas sus fechorías de buenas a primeras, ¿verdad?
—Sí. Por lo que le daré un consejo: desconfíe de todo lo que le diga Tom Riddle. O al menos de los discursos que da fuera de clase o cuando no está aclarando dudas de índole escolar. Tiene la costumbre de tomarle el pelo a la gente o perturbar a otros de forma psicológica.
—Suena como si fuera un sádico natural —intervino Harry mientras soltaba una risita.
Snape podría haberle dicho a Potter que tenía razón cuando decía que el Señor Oscuro era un sádico, pero prefirió guardarse su postura.
—Y deje de hacer cosas estúpidas, por su propio bien. Tener que ayudarlo cada vez que se mete en un lío es problemático —regaño Snape.
Harry sonrió ampliamente. Luego se puso de pie y asintió. Comenzó a caminar a paso lento, cuando llegó a la puerta tomó la perilla y se detuvo por unos segundos, miró por encima del hombro a su profesor y habló:
—¿Cuándo admitirá en voz alta que me quiere?
Snape le miró furibundo.
—No tiente su suerte, Potter.
Harry salió corriendo antes de que su profesor dejara las advertencias y pasara a la acción.
2
Cuando Tom Riddle escuchó que alguien tocaba su puerta dejo los ensayos que había estado leyendo desde horas atrás. Se llevó una mano al mentón para rascarlo, preguntándose quién sería la persona que le solicitaba tan noche.
—Adelante —dijo en voz alta.
Segundos después Snape entró.
El Señor oscuro alzó una ceja, genuinamente curioso de lo que había llevado al hombre a visitarlo pues Severus lo evitaba como la peste si estaba en sus posibilidades.
—¿Qué sucede?
—Harry Potter —respondió Snape entre dientes.
Oh.
De eso se trataba todo, ¿cómo es que no lo adivino antes? Después de todo parecía que lo único en lo que pensaba el tipo estaba relacionado con Lily Potter o pociones. Y Harry Potter venia entrando en la categoría de Lily Potter por ser su hijo.
—¿Qué hay con él?
—Hace veinte minutos llegó alterado a mí oficina contándome lo que paso mientras estuvo aquí.
—¿Sí? —preguntó Riddle con repentino interés. Una sonrisa había florecido en su rostro.
—Sí, y tengo el presentimiento de que terminara descubriendo sus circunstancias pronto. Me dijo que usted se proclamó como el culpable del ataque que recibió en el Callejón Diagon.
—Lo hice —comentó Riddle, casi parecía estar canturreando las palabras.
Snape cerró los ojos por unos instantes para no enviarle una dura mirada a su Señor.
—Por favor no haga cosas tan osadas. Temó que el chico deje de contarme primero las cosas a mí y vaya directamente con sus padres.
—Siempre serás la primera persona a la que acuda —dijo Tom con calma—, eres una de las personas en las que más confía. Prueba de ello es que hoy fue corriendo a ti en lugar de buscar una forma de comunicarse con James o Lily Potter. Me pregunto, ¿qué hiciste para ganar tal lealtad?
Snape se quedó en silencio. No estaba seguro de que las palabras del otro fueran realmente ciertas. Nunca nadie había confiado en él, por eso era incapaz de creer que Harry le profesara alguna clase de confianza.
—Quería ver que hacía después de que le revelara tal cosa, ¿entraría en histeria? ¿Me atacaría? ¿Iría con Dumbledore? ¿Buscaría a sus padres? ¿O actuaría de acuerdo a mis predicciones y te buscaría a ti? —Tom ya ni siquiera la estaba prestando atención a Snape, parecía perdido en sus cavilaciones.
—¿Puedo saber por qué lo está poniendo a prueba?
—¿No es obvio?
Severus evitó gruñir. Todos sus temores parecían haberse hecho realidad.
—Lamentablemente, lo es.
Riddle sonrió con más fuerza.
"Harry Potter, espero que salgas vivo de esto, tú te lo buscaste", pensó Snape, él iba a hacer lo que estuviera en sus manos para ayudarlo. El porvenir para Harry no presagiaba nada bueno.
3
Draco le dedico una mirada a Harry que prometía dolor. Harry la ignoro puesto que había aprendido con el paso del tiempo que algo que molestaba al heredero Malfoy era que lo ignoraran.
—Potter.
Nada.
—Potter.
Nada aún.
—¡Potter!
—Oh, Malfoy, estabas aquí —exclamó Harry, haciendo gala de un tono burlón.
Draco hizo una mueca y luego rechisto.
—¿Desde cuándo eres el buscador del equipo de quidditch de Gryffindor?
—Uh… esa es una pregunta muy compleja… creo que fue desde ayer, Oliver, el capitán, dijo que era un genio que sólo aparece cada cien años y que estaría encantado de me uniera al equipo. Luego me ofreció tres vírgenes en sacrificio —relato Harry mientras ponía un rostro serio.
George y Fred, que estaban cerca de ahí se tiraron a reír, igual que dos hienas. "Mentira", gritó alguien más. Pero Draco ya no estaba escuchando pues se había ido indignado del lugar. Harry sonrió con suavidad, de verdad que molestar a Draco Malfoy tendría que convertirse en un deporte. Él lo practicaría con mucho gusto.
—Y bien… —comenzó Fred.
—¿Estás listo… —prosiguió George.
—… mí querido Harry…
—… para el partido? —terminó George.
—Por supuesto, ¡cuenten conmigo! He sobrevivido por años al entrenamiento de James Potter, acabar con los Slytherin será cosa de nada.
Los gemelos Weasley mostraron una sonrisa de lado a lado en apoyo a las palabras del menor.
Harry desvió la mirada, buscando en las tribunas a sus dos amigos. No tardo en encontrarlos, notó que Hermione parecía realmente nerviosa y Ron ansioso, aunque ambos compartían una emoción en común: el orgullo, estaban orgullosos de que el pequeño Potter hubiera conseguido unirse al equipo de quidditch en su primer intento y que fuera a participar en un partido oficial tan pronto.
—¡Ánimo, Harry! —gritaron tanto Hermione como Ron.
El aludido asintió. Daría lo mejor de él y los haría sentir aún más orgullosos, no sólo a ellos, también a su padre que había estado extasiado ante la noticia de que su hijo estaba siguiendo sus pasos. Escuchó el llamado de su capitán y entonces tomó aire.
4
Harry contempló el tablero de ajedrez con intensidad. Luego exhaló exasperado, al parecer de nuevo había perdido.
—Me rindo, no tiene sentido continuar con el juego, puedo ver a donde va todo esto.
—Aún tienes cuatro años para pedir la revancha. —Ron comenzó a juntar las piezas para guardarlas junto con el tablero—. Y creo que estás mejorando, ya eres capaz de ver movimientos que todavía no se llevan a cabo.
—No sé si eso me alienta o aumenta mi depresión por perder —murmuró Harry. Se quedó viendo a su amigo y luego cerró los ojos, le dolían, últimamente el dolor parecía ser una constante. No había día en el que despertara sin molestias.
—Debería de alentarte, eres de las primeras personas que dura tanto tiempo jugando conmigo, incluso Percy, que presume de ser muy inteligente, pierde a los pocos minutos.
Harry abrió los ojos, su visión estaba borrosa a pesar de que traía sus lentes. Por unos instantes vio a una persona diferente a Ron enfrente de él. Tenía el cabello rubio y era mayor... Bajo el rostro y evito mostrar una expresión de desconcierto.
—¿Ocurre algo, Harry? —preguntó Weasley.
—No, nada… creo que el cansancio se está acumulado en mi cuerpo y de repente lo resiento.
—Bueno… estás haciendo un montón de actividades en la semana. A veces me pregunto, como resistes, amigo.
—Es por el poder de la amistad y el amor, todo se los debo a ti, a Hermione y a Draco.
Ron jadeo por lo bajo y estuvo a punto de gritarle a Harry que había dicho algo muy raro porque Draco y amor no podían ir en la misma oración pero al ver la expresión de mofa en el rostro del otro supo que le estaba tomando el pelo.
—Te estás volviendo más difícil de tratar, ¿sabes? Parece que has adquirido la costumbre de burlarte de todo mundo —dijo Ron con cansancio.
—Alguien tiene que heredar la posición de George y Fred cuando se gradúen, me estoy preparando para cuando llegué el día.
—¡Deja de tomarme el pelo!
Harry rió. Y Ron no pudo enojarse porque ver a su amigo alegre siempre lograba ponerlo de buen humor.
—Ya he guardado todo. Vamos, de seguro Hermione ya está esperando para que vayamos al punto de reunión.
Potter se levanto del asiento que había estado ocupando por horas.
—Pensar que iremos a Hogsmeade ya… el tiempo pasa realmente rápido.
—Hablas como un viejo, Harry.
—No me faltes al respecto, jovencito. —Harry hizo su mejor imitación de la voz de un anciano, lo que provoco que Ron negara con la cabeza y soltara unas risitas.
5
Sirius se sintió inquieto, por lo que comenzó a caminar a un lado a otro mientras murmuraba incoherencias.
—Cálmate. Vas a terminar haciéndole un hoyo al piso si sigues haciendo eso —dijo Regulus, mirándolo con un deje de fastidio.
—Tú no me mandas —respondió Sirius malcriadamente.
Regulus rodó los ojos. Su hermano mayor a veces era tan niño.
—Se supone que estamos manteniendo un perfil bajo y tú no te puedes estar quieto.
—Lo sé, ¡lo sé!, es sólo que estoy tan ansioso —comentó Sirius mientras bajaba la cabeza y miraba el suelo.
Regulus no pudo evitar enternecerse. Y a la vez se estremeció por la cantidad de cariño que parecía profesarle su hermano a Harry Potter. Le pareció que incluso la relación fraternal que había tenido con James años atrás era opacada. Los lazos que los humanos formaban eran en verdad extraños.
La campanilla de la tienda sonó. Ambos Black alzaron la cabeza y se encontraron con un chico de cabello negro y ojos verdes que sonreía con ternura, era Harry.
Sirius soltó un jadeo y luego corrió hacia donde estaba su ahijado. Lo abrazo en cuanto tuvo la oportunidad y después habló con dificultad por la emoción:
—Estás más alto, tu cabello está más largo, tu piel luce pálida, estás más delgado… y la mirada te brilla como nunca.
Harry alzó la cabeza como pudo. Sus ojos se empañaron y sin poder evitarlo rió. Tragó saliva para evitar gritar de la emoción. Toda la mañana había estado tan ansioso por ver a su padrino y ahora que estaba frente a él no terminaba de creer que en realidad los brazos que le apretujaban eran los de Sirius.
—Estás más obeso —dijo Harry.
—¡De qué hablas! Sigo igual de esbelto y guapo que la última vez que nos vimos —dijo Sirius con fingido enfado.
—Si tú lo dices.
Regulus se acerco al par, riendo por lo bajo.
—Oh, pero, ¿a quién tenemos aquí? ¿Es acaso usted otro de los famosos e increíblemente guapos Black? —preguntó Harry con cierto tono burlón.
—Por supuesto, aunque aclararé que yo soy el más famoso e increíblemente guapo Black —respondió Regulus—. Ha pasado un tiempo, pequeño, es bueno volver a verle.
—¡Mientes! ¡Yo soy el más guapo! —dijo Sirius de la nada, había dejado de abrazar a Harry y señalaba a su hermano como si fuera culpable de una horrible fechoría.
Regulus soltó un ruido que sonó sospechosamente como "feo". Sirius se llevó una mano a su pecho e hizo un rostro de fingido dolor.
—¿Cómo osas decirme tal cosa? ¿Acaso no sabes cuán frágil es mi corazón?
Harry miró el intercambio de palabras con diversión; pensó que era realmente genial que los hermanos Black se hubieran reconciliado, años atrás ellos apenas y se podían ver sin mostrarse a la ofensiva. El ambiente se ponía tan tenso que era incómodo estar ahí.
—Tú no tienes corazón, Sirius —comentó Regulus con naturalidad—. Es más, me sorprende que sepas que existe la posibilidad de que un corazón pueda ser frágil.
—¡Qué cruel de tu parte! —Lloriqueo el mayor de los Black—. Ve y muere, bastardo. Yo tengo un gran corazón dispuesto a amar.
Harry medito que la relación de los Black era inesperadamente del tipo agresiva, ¿quién lo diría? Después de todo, Regulus daba la impresión de ser alguien diplomático. Al parecer, el dicho de no juzgar a las personas por su apariencia tenía algo de verdad, a su mente vino la imagen de Tom Riddle y no pudo evitar hacer un gesto de disgusto. A pesar de que Snape le había dicho que su profesor gustaba de tomarle el pelo a la gente… en ese momento…
—¿Harry?
El susodicho alzó la vista al escuchar su nombre, Sirius le estaba dedicando una mirada de preocupación y Regulus se notaba curioso por su estado.
—¿Si?
—¿Hay algo que te moleste?
—No… sólo estaba pensando que es bueno verlos llevarse bien —contestó Harry.
—Ya veo. Por cierto, le he pedido al dueño que nos deje pasar por unos minutos a la parte trasera de la tienda y él ha accedido amablemente. Si alguien llega a entrar y nos ven aquí de seguro terminaras en problemas, se supone que desde un inicio iríamos ahí en cuanto llegaras pero me distraje —explicó Sirius.
—Querrás decir que le pagaste al hombre y lo amenazaste —aclaró Regulus.
—Cállate, ¿de qué lado estás?
—Del lado contrario, porque eso equivale a que tengo derechos para molestarte.
Harry se carcajeo por lo bajo, Regulus comenzaba a agradarle mucho más.
—No hagas caso, Harry, nimiedades que Reggy insiste en sacar a la luz. ¡Ahora, vamos!
El menor se dejo empujar por su padrino hacia el mostrador en donde se encontraba el dueño de la tienda, el cual se había mantenido en silencio todo el tiempo, ignorando lo que acontecía. Al ver a los tres "clientes" enfrente de él señalo una modesta puerta que podría pasar desapercibida si no se le prestaba la suficiente atención al lugar en donde estaba localizada.
—Está abierta, pueden pasar y usar la habitación el tiempo que gusten. —El dueño se mostro casi reverencial. Puede que fuera por el miedo o porque le habían pagado… o por las dos cosas.
Los tres hombres atravesaron el umbral y una vez que la puerta se cerró el silencio y la tensión cayó de forma inesperada sobre ellos.
—De seguro tienes un montón de preguntas —comenzó Sirius.
—Siempre he tenido un montón de preguntas pero nadie me responde, ya sea porque no quieren o no tienen ni idea de qué contestar —dijo Harry con suavidad.
Regulus se mantuvo en silencio. Tuvo la impresión de que cualquier intervención de su parte en ese instante no sería algo que se apreciaría.
—Yo intentaré contestar.
—¿Dónde fuiste? ¿Por qué te fuiste? ¿Por qué… no me dijiste? ¿Somos amigos verdad? ¡¿Verdad?! —La voz de Harry se quebró, sus manos se movieron de forma violenta, sus ojos brillaban aun incluso detrás de los lentes que portaba y sus cejas se contrajeron demostrando la angustia que antes no era ni siquiera un poco visible—. Estaba tan asustado, todo cambio de la noche a la mañana. Tú ya no estabas y mi padre siempre parecía furioso y mi madre intentaba consolarlo pero no lograba nada… yo estaba en la ignorancia…
Sirius bajo el cabeza avergonzado.
—Sólo sabía que querías algo que no podías obtener aquí, que tú también estarías asustado y que tarde o temprano tendría noticias pero aún así…
—Ya está bien, Harry, no tienes que decir más por ahora —susurró Sirius—. Lamento haberme ido sin darte muchas explicaciones pero estaba seguro de que esperarías por mí el tiempo que fuera necesario, porque somos amigos. Porque tú eres mi ahijado y yo soy tu padrino. Fui a Francia, me ofrecieron un puesto como investigador. Al principio no quería ir pero luego de pensarlo bien me di cuenta de que ahí encontraría respuestas, de seguro, tú que siempre has querido conocimiento puedes entenderlo mejor que nadie. Tú que siempre has preguntado pero nunca has obtenido suficiente.
Harry sintió que la garganta se le cerraba y los ojos le picaban.
—Era una investigación sobre rituales con sangre.
Harry soltó un jadeo. Sangre… últimamente parecía que muchas cosas a su alrededor giraban en torno a ella, ¿tan importante era?
—¿Te interesan ese tipo de cosas?
—Un poco, en la familia Black presencie muchos. Uno en particular me llamo la atención.
—¿Sí? —Harry miró con curiosidad a su padrino.
—Es un ritual que incluye una poción diluida en un té. Los padres les dan la bebida a los niños cuanto cumplen cuatro años.
El menor arrugó su frente en confusión, no le gustaba la dirección que estaba tomando la dirección.
—¿Y por qué habría de interesarte tanto tal cosa?
—Porque yo lo te di esa poción cuanto tenías diez.
Harry iba a ahorcar a Sirius y luego lo iba a aventar el cadáver por a un pozo para deshacerse de la evidencia. O mejor hacía un complot con Regulus para envenenarlo. Él obtendría su venganza y Regulus el título de Lord Black, sí, eso sonaba muy bien.
—Repite eso por favor, Sirius Orión Black.
Sirius se encogió, el tono que Harry había usado le recordó al de Lily cuando estaba muy enfadada. Buscó con la mirada a su hermano para pedir ayuda pero éste tarareaba y miraba a cualquier otro lado.
—Sí… este… yo…
—¿Tú qué?
—Tedilapocióncuandoteníasdiez —respondió Sirius tan rápido que Harry tuvo problemas para captar las palabras.
—¿Por qué? —preguntó Harry con un tono más suave—. ¿Querías matarme o qué?
—¡No! Verás… ¡Regulus, ayúdame, por eso te traje!
El menor de los Black hizo una mueca. No quería meterse en nada problemático pero su hermano lo molestaría con sus berridos toda la tarde si no intervenía.
—Asumo que la posición de la que Sirius habla es la de afinidad. Mi madre y padre nos la dieron a nosotros a la edad correspondiente. Su finalidad es la de ayudar a que el núcleo mágico se forje de tal manera que el usuario tenga un mejor manejo de la magia negra. Sinceramente estoy sorprendido de que haya hecho tal cosa… es algo que está prohibido por el ministerio ya que es considerado uno de los rituales más oscuros. Veo que mi hermano estaba corrompiéndose desde años atrás.
—¡No es cierto, cabrón! Sigo puro y honrado. Lo que pasa es que… yo sólo quería hacerle un buen regalo a Harry —dijo Sirius.
—No veo como eso puede ser un buen regalo —comentó Regulus.
—A Harry le interesa esa rama de la magia. Pensé que tal vez en un futuro podría llegar a practicarla por curiosidad pero… la idea de que su núcleo fuera dañado por ella me aterro. No dudaba mucho de su fuerza mental pero sí temía por su cuerpo. Así que pensé que sería buena idea. Luego me acorde de qué la razón por la que nos la daban tan pequeños era porque entre más edad tenía quien la tomaba, mayor posibilidad de envenenamiento había y…
—Oh. Entiendo, por eso te largaste a Francia, ahí podrías hacer investigación para saber si tu acto podría matar en un futuro a tu ahijado. Qué noble.
Harry escudriño a su padrino.
—En parte… es verdad que deseaba asegurarme de que no iba a pasarle nada a Harry, aunque por otro lado quería saber si en realidad todo lo que nos enseñaron nuestros padres era malo o si todo lo que me inculco Dumbledore era bueno. Creo que en algún momento de tu vida echas un vistazo al camino que has recorrido y comienzas a cuestionarte si las decisiones tomadas fueron las adecuadas, si estás satisfecho con los resultados… No mentía cuando dije que quería respuestas. Tenía que acercarme al lado de mí que repudie toda mi vida para descubrir a que le tenía tanto miedo. —Sirius se coloco en cuclillas y alzó la cabeza, su mirada se perdió en el oscuro techo.
—¿Y te arrepientes de haberme dado la poción? ¿De haberte ido? —preguntó Harry.
Sirius sonrió y miró con tristeza a su ahijado, luego pregunto:
—¿Quieres la verdad?
—Ni siquiera deberías de preguntar.
N/A: Bueno, no sé qué decir. Ha pasado un tiempo desde que actualice pero he vuelto. Les digo que no voy a abandonar, confíen en mí.
Ah, ah, ah. Tengo un cuerpo tan débil, he pasado los últimos dos meses con enfermedades respiratorias y han culminado a la fecha con sinusitis y una reacción alérgica. Caso triste. Pero eso no importa.
¡Capítulo de transición! Sirius is back, Regulus is back. Amo a los Black. Oh yeah, rima sin esfuerzo (?) No pasa mucho pero las cosas se ponen buenas desde aquí, si creen que antes ya había drama no se imaginan lo que viene, me encanta que los personajes sientan que ven la luz y ¡pam! Todo se arruine.
Ojalá les haya gustado D: Hice mi mejor esfuerzo para terminar esto entre ayer y hoy. Si me disculpan iré a hacer mis kilos de tarea. Por cierto, esperen la respuesta a sus reviews en estos días~
¡Buen inicio de semana!
