Disclaimer: Fairy Tail es propiedad intelectual de Hiro Mashima.
Total de palabras: 1,470.
Melted
por Onmyuji
II. Big fight
La puerta de aquel pequeño pero hogareño departamento se cerró de un portazo furioso mientras una joven mujer de cabellos azulados ingresaba en el departamento, dejando la bolsa de papel café con las compras de ese día sobre la barra que conectaba con la cocina.
Gray sintió que se sofocaba mientras encontraba la forma de pasarse el enojo que sentía y entonces notó que estaba totalmente desnudo. A saber desde cuándo. Pensó que ella simplemente lo había dejado vagar por las calles de Magnolia en paños menores mientras volvían a casa, esperando que eso lo enfriara lo suficiente de su escenita de celos.
No sólo por eso, sino por la tunda que le había soltado el Maestro Makarov ante los destrozos de una gélida pelea que terminó con Juvia disculpándose ante el jefe de jefes y ofreciéndose a pagar los daños (siendo apoyada por Jura-san, que había intercedido oportunamente antes de que Lyon siguiera dando mala imagen a su gremio) ocasionados al gremio.
Hablaban por ella, no por él, que de sus joyas no verían ni un céntimo (aunque su dinero ya fuera compartido con Juvia casi en su totalidad). Pensó enfurruñado mientras caminaba hasta el sofá y se tiraba ahí, desnudo y de brazos cruzados.
—Gray-sama, ¿Deseas cenar? Juvia se muere de hambre. —Ella habló alegre, claramente omitiendo y restado importancia al incidente de esa tarde en Fairy Tail; como si los arrebatos celosos del mago de hielo no fueran relevantes. Gray gruñó en su lugar mientras la veía por el rabillo del ojo, completamente concentrada en lo que hacía en la cocina.
Ocho meses le habían cambiado el mundo, su mundo. La perspectiva de un mundo, una vida sin Juvia se pronto se había vuelto tan apremiante que tenerla en su hogar le bastaba por muy poco. La necesitaba a ella, de verdad. Era cierto que no podía negar que aún tenía deberes, compromisos con su equipo: con Natsu, Erza, Lucy, Wendy y Happy. Pero Juvia tenía sus respectivos compromisos con Gajeel, más que de amigos, casi de hermanos.
Haberla sacado de Fairy Hills y llevarla hasta su departamento había sido su mejor decisión tomada en mucho tiempo. Pero ahora estaba tan irritado y sentía aún los celos subirle por el esófago que no sólo no tenía hambre, sino que tenía náuseas y se sentía enfadado con ella. Tanto, que casi consideró regresarla de donde la sacó.
Se sentía traicionado.
Ella seguía concentrada en cocinar que no notó como el mago de hielo se sentaba de pronto en una de las sillas de la barra desayunador de ese pequeño espacio y la observó con la expresión más aburrida y molesta de todas.
—Gray-sama. Tus ropas.
El aludido no tenía qué observarse, porque ya lo había notado. Pero pensó que ella estaba siendo considerada con él para recordárselo, en caso de que prefiriera cambiarse de ropa de una vez. Pero no tenía ganas de levantarse a cambiarse, al contrario, elaboró una pregunta y soltó.
—¿Por qué lo permitiste?
Juvia dejó lo que hacía frente a la estufa y se giró a verlo, confundida—. ¿El qué?
—El abrazo que te dio Lyon.
—¡Oh! ¡Eso! —Ella reflexionó un momento con el cucharon con el que cocinaba cerca de su rostro y luego respondió—. Sólo fue un abrazo, ¿tiene algo de malo?
—Bueno, sí. Él no puede hacer eso y esperar que yo lo permita así sin más.
Esta ocasión fue el turno de Juvia de sentirse extrañamente emocionada mientras él hablaba y con la emoción brotándole de los ojos, se acercó a la barra y lo observó con esa miradilla ensoñada que la delató en un instante. En todo el tiempo que llevaban juntos y de conocerse, era extraño que el mago de hielo adoptara actitudes que claramente le indicaran que se había puesto celoso. Pero las palabras recién profesadas eran prueba irrefutable de que él simplemente estaba obviando la palabras para hacer menos evidente lo que ya sentía.
—¿Gray-sama está celoso? —La sonrisa en su voz se acrecentó conforme el tono de su voz subía. El mago de hielo enrojeció al sentir esa mirada sobre él, pero cubriendo convenientemente su rostro para no mostrarle más de lo necesario, giró el rostro al sentirse en evidencia—. ¡Oh, Gray-sama! ¡Haces a Juvia tan feliz! —Ella se retorció ansiosa, casi lista para lanzarse a sus brazos y colgarse de él, cuando él ya se había quitado.
Eso no sucedía desde muchos meses atrás. Cuando él la rechazaba con todo y su amor. Cuando ella se escudaba en la calidez del gremio y lo amigables que todos habían resultado, dándole a la maga del agua fuerzas renovadas para reiterar y afianzar su amor por Gray. Juvia observó al mago de hielo levantarse con cierta ira y ella lo observó con cierta desesperanza. Igual que en los viejos tiempos.
—¡Gray-sama! ¡Lyon-sama es sólo un amigo! —Gimoteó la maga del agua mientras salía de la cocina para seguirlo, caminando hasta la pequeña salita de estar.
No, no podía ser sólo un amigo. Lyon no debía ser amigo de su Juvia. ¡Juvia era solo de él! Él no podía andar por ahí abrazando a cuanta mujer se le pusiera enfrente sin ganarse los celos de Juvia. ¿Qué le hacía pensar que ella sí podía?—. ¿O es que te empieza a gustar él más que yo? —Y una mierda. Porque de pronto sentía que hablaba sin ser él, vomitando verbalmente lo primero que su cerebro procesó.
—¿Qu-...? ¿Gray-sama, de qu-...? —Gray sintió más calor, pero seguía desnudo. Carajo. Cómo deseaba algo de ropa encima para poder quitársela.
—¡No mientas! Seguro gustas más de él, ¿no es cierto? —Gray dio otra vuelta por la mesita que decoraba un par de sillones sencillos y pequeños mientras Juvia lo seguía de cerca. El olor a la comida quemada inundó los sentidos de ambos. De pronto le dieron ganas de vomitar, pero se aguantó antes de escupir iracundo una última cosa—. ¡Anda! ¡Si lo deseas puedes irte con el bastard-...!
—¡Water slicer! —Y la cuchilla de agua apareció de pronto, yendo directamente hacia él. Pronto Gray sintió el apuro de esquivarla para evitar ser lastimado y al caer sin remedio sobre el pequeño sofá, un segundo filo siguió su camino, destrozando algunos muebles en el proceso, sin alcanzarlo a él aún.
—¡Qué mierda te pasa, Juvia! ¡Vas a destrozar todo el departament-...!
—¡Juvia no puede creer que Gray-sama sea capaz de decir esas cosas tan crueles! ¡Juvia no es una mujer cualquiera! —Y un grito más fuerte, más desgarrador que el anterior, pobló sus oídos. Al ver el rostro de la maga de cabellos azules, la observó llorando con gruesos goterones de agua mientras dirigía todos sus ataques a él—. ¡Water slicer!
—¡Juvia!
—¡Lárgate! —Aquella voz sonaba dolida y triste, mientras la lluvia de lágrimas resbalaba de las mejillas de la maga con tanta fuerza que parecía que se derretía en sus emociones.
—¡Este es mi departamento!
—¡Vete! —Chilló ella más fuerte y el agua comenzó a alcanzarlo. Estaba peor que caliente—. ¡Water rush! —Y el impulso de ese nuevo golpe acuático lo hizo apegarse hasta la puerta principal del departamento y una vez ahí, la maga de la lluvia caminó hasta su lugar, abriendo la puerta con una fuerza monstruosa, lo sacó de una patada del departamento sin remedio alguno.
Gray se quedó frente a la puerta del departamento completamente empapado sin tener ni puta idea de que acababa de ocurrir. Juvia lo había atacado. ¡Vaya! En todo el tiempo que tenían de conocerse, ella jamás había tenido la fuerza para hacerlo. Y ahora ella simplemente lo había hecho hasta sacarlo de su departamento. Se sintió de pronto en shock.
Del otro lado, dentro del pequeño complejo, escuchó el sórdido llanto de la maga del agua destrozarle el corazón.
Ahí fue que reaccionó, aún sin salir del todo de su shock—. Juvia, abre la puerta, por favor. —Golpeó con fuerza, esperando que ella se dignase a dejarlo entrar—. Juvia, estoy desnudo y empapado fuera de la casa, ¿puedes abrir por favor? Conversemos esto como adultos que somos.
Pero la aludida jamás salió, jamás abrió, y no dejó de llorar para los repentinamente muy sensibles oídos de Gray.
Bueno, Gray concedió que era el momento preciso para entrar en pánico.
—¡Juvia, tienes qué dejarme entrar! ¡Es mi departamento! ¿Y dónde mierda se supone que duerma?
—¡A Juvia no le importa donde duerma Gray-sama! —Fue el chillido desconsolado que cierta maga del agua le dedicó del otro lado de la puerta antes de que las náuseas que Gray se había estado cargando desde que llegó a la casa, lo abordaran e hiciera lo que tenía qué hacer.
Vomitar justo en la entrada del departamento, completamente irritado y cansado.
Pero al menos se había enfriado.
Fin del capítulo II. Big fight.
PS. Hola a todos y todas las que se toman la molestia de leer Melted. Finalmente traigo el segundo capítulo X3 espero que puedan entenderme, había tenido un horario terrible en el trabajo y finalmente me he dado el tiempo de actualizar. Digamos que les presento la que podría ser la primera gran pelea de Gray y Juvia como pareja xD al menos en este fanfic. ¿Qué les ha parecido? Aún hay cosas que descubrir de estos dos, lo que ha pasado no es nada más porque sí :P pero ya lo irán descubriendo... y quizás hagan sus propias conjeturas XD
No me tardaré más de una semana en el próximo capítulo X3 me gustaría aclarar que el fic ya está terminado, así que es sólo cuestion de darme el momento de publicar :)
¡Nos estamos leyendo! Les recuerdo que sus reviews son muy importantes para mí :D son la pequeña gran inspiración que todo ficker necesita para seguir publicando y creando más contenido de sus parejas preferidas :D
Onmi.
