Disclaimer: Fairy Tail es propiedad intelectual de Hiro Mashima.
Total de palabras: 906.
Melted
por Onmyuji
IV. Gray
Gray se moría de vergüenza. Ni siquiera su exhibicionismo a mitad de la calle lo había hecho sentirse tan avergonzado como el estar en paños menores sobre uno de los mullidos sillones que Lucy, quien se paseaba de aquí para allá en la cocina mientras pacientemente preparaba lo que parecía té.
No estaba seguro siquiera de tener la cara para agradecer la amable hospitalidad con que ella aceptó recibirlo temporalmente en su departamento, luego de enterarse que Juvia lo había echado de su propio departamento. Aunque demás está mencionar que se le veía irritada por cierto altercado entre Loke y Natsu; el Salamander se había atrincherado en la habitación de la maga de espíritus estelares desde entonces, alegando que sólo él podría dormir con ella.
La rubia no parecía poder quitarse esa sensación de tratar con un niño pequeño. Pero de todas formas lo aceptó a él en casa, cual si fuera una suerte de balanza para la poca paciencia que le quedaba, disculpándose por tener sólo el sofá para que Gray pudiese dormir. No era como si necesitase algo más.
—No pudiste dormir, ¿huh? —No tenía idea de que eso se le notara. Siguió a Lucy con la mirada mientras ella servía con paciencia el té para ambos y luego ella, con una sonrisa muy tranquila, continuaba—. Traes bolsas debajo de los ojos.
—Tch. —No era como si realmente le importara.
Hubo un tranquilo silencio que no pareció incomodarle a ninguno de los dos. Lucy se concentró en su taza de té sin decirle nada más, como si esperara que él tomara la iniciativa de contarle algo. A fin de cuentas que eran nakamas y claro que Gray podía confiar en ella. ¡Lucy incluso se había hecho más cercana a Juvia! Tanto, que casi podría competir contra Gajeel por el afecto de la maga del agua. Lucy realmente sentía genuino afecto por Juvia.
—Anoche le grité cosas que no debí. —Gray se rascó la cabeza; inseguro de determinar por dónde sería conveniente empezar. Lucy le dedicó una larga y comprensiva mirada y luego él la observó también, con cara de pregunta—. ¿Flamitas no se pondrá celoso si sabe que aún sigo aquí?
Lucy soltó una risilla graciosa, antes de ver el reloj que colgaba en la pared y responder—. Nah. Estará bien. Seguro le tomará un poco más de tiempo despertar.
Eso era bueno. Era realmente molesto tratar con la densidad de Natsu cuando él tenía sus propios problemas en ese momento. Es decir. Él era el que no podía vivir sin Juvia, ¿no? Luego de aquel acontecimiento, ya casi tan lejano en el tiempo, en el que casi la pierde a ella y a sus emociones; Gray no se sentía capaz de estar sin ella. De existir sin ella. Por eso se había puesto tan celoso de verla con Lyon.
Pero luego su cabeza no pensó, no entró en razón. Y lo único que quería era dejar salir toda esa frustración que le crecía en el pecho, y lo siguiente que supo fue que ella no lo quería tener cerca.
No podía entenderlo.
—Juvia realmente está enamorada de ti, Gray. —El azabache le dedicó una larga mirada a la maga de espíritus estelares mientras ella, con ese gesto maduro que tenía en el rostro y que se afinaba cuando tomaba su taza de té; analizaba lo que sucedía—. Ella seguramente se sintió dolida por lo que dijiste. Viven juntos desde hace tiempo, son una pareja. Debiste confiar más en ella.
El mago de hielo no estaba seguro de cuándo sus pensamientos se habían convertido en palabras y en qué momento ella lo había escuchado todo, pero al verla hablar, se sintió extraño. Era casi nostálgico, y pudo jurar que en cualquier momento ella lloraría. Le pareció darse cuenta de que ella no lo tenía tan fácil como él, que tenía a Juvia incondicionalmente.
Él simplemente se había rendido ante el amor de Juvia. Se había dejado querer y terminó amándola también. Ambos eran felices, ¿no? Y ahora que lo pensaba, ya podía imaginarse la forma en que Lucy se estaba sintiendo mientras hablaba con él. No era que el dragon slayer de fuego no confiara en ella, pero... bueno, ella tenía que vivir con la incertidumbre de que Natsu y ella no eran nada, pero tenían algo.
Gray se sintió menos mal después de eso, incluso se sintió con mejor ánimo para tomarse el té de un trago y sentir sus energías renovadas. La maga de espíritus estelares pareció notar aquel pequeño cambio en su humor y le sonrió con más ganas, mientras dejaba su taza en la mesita de la pequeña salita.
—¿Va a disculparte con ella? —Le inquirió mientras volvía a la cocina, lista para preparar el desayuno.
—Primero necesito conseguirme algo de ropa.
—¿Oh? ¿Así que Gray Fullbuster necesita ropa para encarar a su novia?
—Oh, cállate.
—Bueno, ¿al menos te quedarás a desayunar? Estoy segura de que Natsu estará encantado de tener alguien con quien pelear por el plato más grande de panqueques. —Le tentó ella mientras se escuchaban ruidos desde la trinchera (anteriormente habitación) de Lucy, y el sonido del Salamander desperezando para entrar al mundo de la gente lúcida.
Una pelea amistosa para recuperar energías probablemente no le vendría mal. Seguro eso lo ayudaba a que su cabeza se vaciara y oxigenara mejor. Tal vez hasta encontraba las mejores palabras para disculparse con Juvia.
Fin del capítulo IV. Gray.
PS. Perspectiva de Gray, DONE. Mientras Juvia está llorando, Gray está... aquí XD, pero denle el mérito, Gray se va a disculpar por lo que dijo, se los aseguro X3 mientras tanto, déjenlo hacer mal tercio con Natsu y Lucy. BTW, a ellos dos los tengo olvidados ;_; tengo que escribir más de ellos también D:! pero eso ya se verá después n.n
Espero que me den sus comentarios al respecto de este capítulo. Como vieron, ya no me tardé tanto :D así que espero tardarme todavía menos con el próximo capítulo :)
Nos estamos leyendo :D
Onmi.
