Hermoso Amanecer
Capítulo 9
Después de varias horas, las cuales fueron largas y aburridas, el bus al fin pareció detenerse. Por las ventanas del mismo se podía observar el lugar. Este estaba rodeado por la naturaleza, sin embargo, a lo lejos se podían observar varias cabañas. El ambiente parecía tranquilo y agradable. Aún así, los estudiantes sentían que estaban en medio de la nada. Después de todo, no siempre venían a lugares como estos.
-Bien jóvenes, hemos llegado- anunció la profesora. –Pueden salir, pero con calma- declaró. Aún así, nadie pareció escucharla, ya que todos empezaron a salir como si un enjambre de abejas los viniera siguiendo. Solo algunos pocos se quedaron dentro esperando que la estampida pasara. Yugi era uno de ellos, sin embargo, su causa era un poco distinta, ya que lo que quería era darle más tiempo a Yami para descansar.
Este estaba profundamente dormido, o al menos eso aparentaba, y estaba recostado al hombro de Yugi.
Después de una larga plática en la que el chico le aseguró mil veces a Yami que no importaba que se recostara a él, el joven al fin había aceptado, aunque aún estaba inseguro. Pero al parecer al fin estaba más cómodo, ya que había dormido durante todo el viaje. Y esta vez, Yugi no le había dado ninguna importancia a los comentarios egoístas de sus demás compañeros. Pero el inevitable momento había llegado, tenía que despertar a Yami. No quería hacerlo, pero no podían quedarse ahí.
-Yami… despierta- susurró mientras sacudía el cuerpo del otro con suavidad. Este abrió sus ojos, saliendo de su largo sueño. Miró a Yugi confundido. –Ya llegamos- le dijo el chico. -Perdón por haberte despertado- agregó.
-No importa… de todas formas tenías que hacerlo- contestó Yami, sonriendo ligeramente. Yugi sintió como su mundo daba un giro al ver la pequeña expresión en el rostro del joven. No podía negarlo, por más mínima que fuera la sonrisa, esta siempre le daba un aspecto más hermoso a Yami. –"Un minuto… hermoso? Pero qué estoy pensando!"- se dijo sacudiendo su cabeza en un intento vano por alejar esos pensamientos.
-Nos vamos?- preguntó Yami, mirando confundido las acciones de Yugi, quien parecía estar peleando consigo mismo. Al no obtener respuesta, el joven intentó decir otra cosa, después de todo, no quería que el bus los llevara a quien sabe donde. Y si no salían de ahí pronto es posible que eso pasara. –Estás…?-
-Hermoso!- exclamó el chico. Parpadeando varias veces se dio cuenta de lo que había dicho. Un fuerte sonrojo inundó sus mejillas. –Quiero decir… yo… ehhh… jeje… vamos, sí?- preguntó entre risas nerviosas. El otro joven no pudo hacer otra cosa más que asentir.
-"Eso estuvo cerca… un momento, cerca de qué? Qué de cerca? Ya no sé ni lo que pienso!"- exclamó en su mente. Sus pensamientos eran una mezcla, un rompecabezas que al parecer no tenía solución… o tal vez la solución se encontraba en cierto chico que…
Un fuerte golpe lo hizo caer al piso, y en realidad, no fue solo un golpe, sino dos. Parecía que alguien le había caído encima. –"Ouch… eso me dolió. Alguien me cayó encima… me cayó… encima?!"- Abrió sus ojos al entender lo que eso significaba. No había nadie más ahí, cierto? Solo él y… Yami. Miró al frente y se encontró cara a cara con el joven, quien en ese momento estaba más rojo que un tomate; sin embargo, no parecía tener intenciones de cambiar de… posición.
En realidad, cualquiera que los hubiera visto en ese momento hubiera pensado que ambos jóvenes estaban… bueno, haciendo sus cosas. Yami cubriendo todo el cuerpo de Yugi, con una pierna recostada entre ambas piernas del menor, sus manos curiosamente entrelazadas con las de Yugi, sin mencionar que sus labios estaban peligrosamente cerca. Un movimiento en falso y los chicos podrían terminar besándose.
-Umm… yo… lo siento- dijo de pronto el más alto, apartándose del menor rápidamente. Sobra decir que su cara aún tenía un pronunciado sonrojo.
Yugi se levantó luego, también sonrojado. –No, está bien- pronunció. La verdad era que sentía su cuerpo temblar, y había hecho un gran esfuerzo por no permitir que su voz también temblara. –"Qué me pasa? Solo fue un accidente… por qué me siento así?"- se preguntó intentando encontrar una respuesta, pero fallando miserablemente. Con un suspiro se levantó, recordando que aún tenían que salir del bus. –Qué te parece si salimos de aquí- propuso. Yami nuevamente solo pudo asentir.
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-Joey Wheeler, Seto Kaiba…-
-QUE?! ESTAN LOCOS! YO CON ESE ARROGANTE NIÑO MILLONARIO!- exclamó el joven rubio. No podía creerlo, él y Seto Kaiba en una misma cabaña… tenían que estar locos.
-Por favor señor Wheeler, muestre un poco de cooperación- le dijo la profesora, intentando calmar al joven. Pero al parecer no dio resultado alguno.
-Por qué no muestra usted un poco de cooperación y me asigna otra cabaña!- remató con enojo Joey.
-Joey, qué pasa?- preguntó Yugi, quien en ese momento iba llegando junto con Yami.
-Que la… ya sabes que de la profesora me asignó la misma cabaña del niño arrogante!- explicó el joven. Yugi solo sonrió ligeramente. Su amigo nunca se había llevado con el CEO.
-Solo ignóralo Joey- le dijo. El joven solo se cruzó de brazos. La profesora, al ver que el ambiente se había alivianado, siguió repartiendo lo que sería el hogar de los jóvenes durante dos largos meses.
-Como decía… Joey Wheeler, Seto Kaiba…- Se escuchó un pequeño gruñido, proveniente del joven rubio. –Yami Motou y Yugi Mutuo-
-Bueno, al menos me pusieron a dos personas que no son unos ARROGANTES HIPÓCRITAS DINOSAURIOS DE LA EDAD DEL BRONCE CAVERNÍCOLAS DEL SIGLO V PROVENIENTES DE UN PLANETA COMPLETAMENTE ALEJADO DE LA TIERRA!- exclamó Joey, ganándose la atención, o mejor dicho, la confusión de todos. De todos excepto de una sola persona, Seto Kaiba, quien no mostró reacción alguna ante el comentario que obviamente estaba dirigido a él. En vez de eso se alejó, siempre con su paso frío, dejando a Joey más confundido que a todos los demás presentes.
-Ehh… me alegro que nos haya tocado juntos, Yami- habló Yugi, sacando a Yami de su estado de confusión.
-Qué fue lo que dijo?- preguntó el joven, refiriéndose al comentario de Joey.
-A decir verdad, no tengo la menor idea- contestó. –Es muy difícil entender lo que Joey dice… pero ya te acostumbrarás- agregó. Yami solo asintió, aún confundido. –Qué te parece si vamos a nuestra cabaña, qué dices, Yami?- preguntó.
-Está bien- respondió el joven, siguiendo luego al menor.
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-QUE ES ESTO!- exclamó Joey al ver la cabaña. A decir verdad, había esperado algo más… humilde. –DE LUJO!- gritó mientras corría como un niño por todo el lugar, frente a las miradas sorprendidas de Yami y Yugi.
A decir verdad, la cabaña era un poco lujosa, y un poco se refiere a las dos habitaciones con dos camas cada una, a la enorme sala de estar y al baño con jacuzzi incluido. En realidad ninguno de los jóvenes había esperado tanto, comenzando porque el campamento era gratis.
-Ouch… mira por donde caminas!- exclamó el rubio al chocar de frente con nada más y nada menos que Seto Kaiba, quien solo lo miraba con una sonrisa burlona.
-Te gusta Wheeler?- preguntó. –Y todo me lo debes a mí y a mi… pequeña donación a este lugar- le dijo, ganándose una mirada llena de sorpresa por parte del otro joven. –Ahora, si me disculpas, me retiro a mi habitación- se alejó luego, dejando los tres jóvenes a solas.
-Quien lo diría? El niño millonario al fin sirvió de algo!- habló de pronto el rubio. –Bien, yo definitivamente no voy a estar en la misma habitación que Kaiba, así que… ahí se ven!- dijo antes de retirarse, entrando a la otra habitación.
Los otros dos jóvenes permanecieron en silencio durante algunos minutos. No era un silencio incómodo, pero tendría que acabarse algún día.
-Si quieres yo voy con Kaiba- ofreció Yami. Sin esperar respuesta por parte de Yugi, tomó sus cosas y se dirigió a su habitación. La verdad era que no se sentía muy bien. Momentos atrás todo estaba perfecto, pero luego la realidad lo había golpeado. Casi olvidó lo que él era y el odio que sentía hacia sí mismo. No era él un joven que solo servía para calentar camas? No era él un simple juguete de placer para los demás? Acaso su trabajo no consistía en vender su cuerpo?
Bajó la mirada, sintiéndose apenado. Por un momento había creído que todo estaba bien, por un momento había olvidado sus problemas. Casi olvida la amenaza de Tea, y todo por dejarse llevar por las circunstancias. Tenía que alejarse de Yugi, cierto? Pero, a decir verdad, se le hacía difícil cumplir eso por dos simples razones. La primera era que, quisiera o no, ahora compartían la misma cabaña, y la segunda era que simplemente no podía verse alejado de Yugi. Él era su amigo, no?
-"Los amigos no existen…"- se dijo, intentando convencerse. Pensó en lo que haría Yugi si él le dijera toda la verdad. –"Es muy simple, se alejaría… le daría asco"- Convencido de su último pensamiento, entró en la habitación. Kaiba estaba en una de las camas, tecleando en su computadora portátil. Al parecer el joven CEO no se había atrevido a dejar a su bebé en casa.
Sin darle mucha importancia al asunto, se sentó en su cama. No tenía ganas de desempacar en ese momento; estaba cansado. Lo único que pasaba por su mente era dormir un rato. En lugar de seguir lo que su mente decía, sacó su reproductor de música. Sin embargo, la música que puso era un poco ligera, así que en pocos minutos ya estaba dormido.
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-De dónde sacaste esto?- preguntó el moreno sorprendido, refiriéndose a la lujosa cabaña. Minutos atrás, Marik, Bakura, Ryou y Malik, quienes estaban todos en una cabaña, habían llegado donde estaban Joey y Yugi.
-Kaiba- fue la única respuesta del rubio.
-Tienes suerte, tienes que ver la nuestra- comentó Ryou pensando el la muy humilde cabaña que tenían.
-Ya que estamos aquí, que les parece si jugamos un rato?- preguntó Bakura, ganándose la atención de los presentes. –Yo propongo "verdad o reto"- agregó. Joey y Marik sonrieron, al parecer el albino había dado en el blanco. –Que dicen?- preguntó. Todos estuvieron de acuerdo, pero al parecer el joven rubio tenía algo más que decir.
-Yugi, por qué no traes a Yami… estoy seguro que a él le encantaría jugar- le dijo, manteniendo en secreto la verdadera razón de su petición. El pequeño lo miró por unos momentos, pero luego asintió y se retiró, con la intención de traer al joven.
Entró en la habitación, notando de inmediato el sonido que producía la computadora de Kaiba. Este ni siquiera alzó la mirada, al parecer estaba muy ocupado en lo que sea que estuviera haciendo. Yugi luego dirigió su mirada hacia Yami. Sus ojos se suavizaron al ver al joven durmiendo… se veía tan… adorable. –"Adorable?"- se preguntó el chico. No le dio importancia sin embargo, y avanzó hacia la cama donde dormía Yami. Al acercarse pudo notar que el mayor estaba escuchando música. Sintiendo curiosidad, miró el CD en la mano del joven, leyendo luego el nombre del grupo que seguramente estaba escuchando Yami. –"Within Temptation? Humm, nunca lo he escuchado"- pensó.
En ese momento, el joven abrió los ojos. Miró a Yugi con confusión.
-Buenas noches, dormilón- le dijo Yugi con una sonrisa. –Creí que solo escuchabas metal- comentó luego.
-Cómo sabes que no es metal?-
-Pues, no creo que alguien podría dormir con esa música, o sí?- preguntó sin dejar de sonreír.
-Supongo que no- contestó Yami. A esto le siguió un silencio.
-Ehh, vamos a jugar "verdad o reto" y Joey quería que participaras…- le dijo. Yami asintió, a pesar de no entender el por qué querría el rubio que él participara. Se levantó y siguió a Yugi hasta la sala, en donde se encontraban los demás jóvenes.
-Bueno, ya que todos estamos aquí, empecemos- dijo Bakura. –Marik empieza- anunció.
-Bien, Ryou- habló el moreno, llamando la atención del chico. –Verdad o reto?- preguntó.
-…verdad…- afirmó el joven, un poco inseguro.
-Cuando dejaste de mojar los pantalones?- Hubo silencio. El pobre de Ryou parecía tener mucho calor o mucha pena, ya que sus mejillas estaban muy rojas.
-La última vez… fue cuando Kura me llevó a ver una película de terror…- afirmó el albino. Bakura solo suspiró al recordar la escena, mientras que Marik reía por lo bajo, acompañado de Malik.
-Kura… verdad o reto?- preguntó el chico. Bakura lo miró por unos momentos, antes de decidir.
-Verdad-
-Alguna vez besaste a Marik?- Bakura lo miró completamente sorprendido.
-Esa no es…!-
-Solo responde la pregunta- dijo Marik con toda tranquilidad. –A menos que prefieras el castigo…-
-Está bien… sí- contestó.
-Lo sabía!- exclamó el chico, mirando hacia un lado en un gesto de enojo.
-Ves lo que provocaste!- exclamó Bakura, mirando acusadoramente al moreno.
-Tú elegiste verdad, no es mi culpa-
-Como sea, Malik, verdad… o reto?- preguntó.
-Reto- contestó el aludido sin siquiera pensarlo.
-Bien, que tal si llamas a Ishizu y le dices cuanto sacaste en el examen de matemáticas…-
-QUÉ, ESTÁS LOCO… si le digo me mata!- exclamó. –Además, aquí no hay teléfono- Bakura lo miró y en un instante se podía ver a un nervioso Malik llamando por el celular de Kaiba a su hermana, quien obviamente no tuvo la mejor reacción del mundo. En resumen, sus gritos se escucharon por todo el lugar y el pobre de Malik casi se queda sordo…
-Yami, verdad o reto?- preguntó el moreno mientras acariciaba su oreja que casi pierde la audición. Yami guardó silencio por unos momentos, en realidad no sabía que responder.
-…verdad- susurró sintiéndose muy inseguro. Después de todo, él no conocía muy bien a los amigos de Yugi.
-Has tenido sexo?- Un silencio sepulcral le siguió a esta pregunta.
-Esa sí es una pregunta!- exclamó Joey. Yami solo miraba al suelo sin saber que responder. Sentía la mirada de todos sobre él, incluso la de Yugi. Si decía la verdad, qué pensaría el chico de él? Podía mentir, pero curiosamente eso no estaba entre sus opciones. Suspiró en silencio y dio su respuesta.
-Sí-
-Vaya, y yo que creí que eras el niño inocente! Así se hace amigo!- le dijo Joey. Sin embargo, Yami estaba más concentrado en la reacción que tendría Yugi. Este pareció sorprendido al principio, pero luego miró a Yami y le mostró una pequeña sonrisa.
-Te toca Yami- le dijo el pequeño. Yami asintió, aún no muy convencido de la sonrisa poco real de Yugi. Aunque, tal vez al chico simplemente no le importaba. Por qué le importaría?
Negó con su cabeza y volvió de nuevo a la realidad.
-Joey…-
-Reto- dijo el joven sin siquiera darle tiempo a Yami de terminar.
-Besa a Kaiba-
-Ahora sí se puso bueno!- exclamó Malik mientras sonreía. Joey solo se levantó, notándose desde el primer momento que no estaba para nada feliz. –Vamos Joey, a menos que quieras el castigo, que por cierto tiene algo que ver con… Tea- Este comentario bastó para que el rubio se decidiera.
-Me las vas a pagar Yami- susurró de una manera poco amenazante, señalando que no era nada serio.
Todos siguieron a Joey hasta la habitación en la que se encontraba el CEO y miraron curiosos cómo el rubio se acercaba al joven, quien dejó de teclear en su computadora y lo miró. Pero antes de que pudiera pronunciar palabra sintió unos labios posarse sobre los suyos. Fue solo un segundo antes de que el joven rubio se separara. Luego salió del lugar dejando a un CEO muy sorprendido.
-Es lo más asqueroso que he hecho en toda mi vida!- exclamó. –Pero bueno, aún queda alguien, no es así… Yugi?- preguntó. –Qué dices, verdad o reto?-
-Reto- contestó el menor.
-Un pequeño atrevido, eh? Bien, te reto a que beses a Yami durante tres minutos CON lengua- le dijo. Yugi no pudo evitar mirarlo con sorpresa. Qué había dicho? Besar a Yami, él? Sintió su corazón acelerarse.
-Pe… pero…-
-Pero nada Yugi, a menos que quieras el castigo…- interrumpió Joey, sonriendo con malicia. El chico solo se quedó en silencio y miró a Yami, quien tenía la mirada baja mientras que algunos mechones rubios lograban con éxito cubrir su rostro. Yugi sintió cómo sus mejillas empezaban a tomar calor. De seguro estaba todo rojo. Tragó fuerte y se decidió.
-Está bien, lo haré- susurró antes de acercarse a Yami. Este alzó un poco su rostro. Yugi solo miró esos hermosos ojos carmesí, y sintió como su ser entero se perdía en ellos. El otro joven pareció hacer lo mismo. –Lo siento- murmuró el pequeño antes de acercarse, sintiendo ya el calor de los labios del otro. Se acercó más… no podía negarlo, quería hacerlo, quería besar a Yami…
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Magi: NO PUEDO CREERLO, AL FIN TERMINE EL CAPITULO! n.n Hola a todos! Al fin actualizé este fic! Estoy feliiiiz! Disculpen la tardanza, pero además de todos los exámenes y las prácticas (que al fin terminé nOn), tuve un bloqueo mental con este fic, creo que después de toda la estudiada que me di mi cerebrito se quedó sin ideas O.o Pero bueno, lastimosamente hoy no estará Yamito. Creo que lo dejé en una escena difícil de abandonar XD
Gracias a Princess Kushinada, Sayuki, Yugi Moto2, Katsuy Akano, afuchar3, walking, Kida Luna, .ankoku. y Kagime Eiri Black por sus reviews! Espero que les haya gustado este capítulo n.n
Y si se preguntan donde metí a la Tea… pues, con mucho agrado les digo que en este capítulo no tuve que verla, tal vez aparecerá en el siguiente cap… sino la mato antes claro u.u
Bueno, ya sin nada más que decir, me despido
Ja ne!
