VII. Hipocresía
-¡Buenos días!- Leorio despertó enérgico- hoy es un buen día para tomar un café.
-buenos días- Kurapika respondió desde el escritorio sin apartar la mirada del computador. Estaba muy concentrado leyendo algo. A Leorio le llamó la atención, y fue a espiar lo que hacía
-¿qué haces?- preguntó poniéndose a su lado y mirando la pantalla
-busco trabajo- aun seguía muy concentrado
-¿hmmm?... ¿y qué pasó con lo de guardaespaldas de Nostrad?-
-se supone que estoy de vacaciones. Pero estoy buscando otro trabajo por mientras para hacer algo. Como no querían que renunciara por ningún motivo me dieron todo el tiempo que quisiera. Busco algo más simple, no un trabajo de cazador. Algo como esto, por ejemplo- señaló con el mouse un trabajo de bibliotecario
-oh, ya veo, en ese caso, te conviene este, tiene mejor salario y son la misma cantidad de horas- tomó el mouse para abrir la página. Kurapika se estremeció cuando Leorio tocó su mano, e instantáneamente la retiró del mouse, aunque su amigo no se dio cuenta.
-¿qué te parece?- preguntó apoyándose en su hombro, mirándolo de cerca
-umm, si perfecto. ¿quieres desayunar?- preguntó levantándose de la silla, y se dirigió a la cocina sin esperar respuesta.
Leorio estaba haciendo su mejor esfuerzo para no demostrar ningún tipo de interés físico ni romántico con él, y por eso trataba de relacionarse con él de la misma forma que antes. Sin embargo, a su parecer no era suficiente. Pero lo que no sabía, era que sus esfuerzos eran en vano, ya que el problema no era su actitud, sino los sentimientos de Kurapika. Decidió entonces tomar medidas más drásticas.
Kurapika estaba preparando el café cuando escuchó como desde el cuarto Leorio hablaba por teléfono. Puso atención para escuchar sin que él lo notara, a pesar de que no era necesario porque estaba prácticamente gritando, como si quisiera que Kurapika escuchara la conversación.
-…tanto tiempo, ¿Cómo estás?... bien, estoy viviendo cerca de la ciudad ahora… ¿qué te parece salir conmigo como antes?... ¿por qué no?... no es cierto, yo no te dejé plantada…ohh, vamos sabes que he pensado en ti todo este tiempo linda…podríamos ir a beber algo, y luego quizás… tu sabes…ok, paso por ti a las 6 entonces… nos vemos-
"una chica" sonrió con hipocresía." Veo que nunca le faltan", de pronto sintió un agujero en su pecho, que se iba expandiendo cada vez más con la rabia. "Claro, al parecer le sirve cualquiera. Sea hombre o mujer, amigo o extraño… y yo que pensaba… ya no importa. Fui un tonto".
Leorio volvió feliz y silbando una alegre canción- oh gracias- Kurapika le sirvió el café en silencio
-¿quieres azúcar o endulzante?-
-ya le puse, gracias-respondió cortante
- hoy tengo una cita en la tarde con una ex novia-
- ¡qué bien!- Kurapika respondió enérgico, con una sonrisa tan falsa que llegaba a dar miedo. Leorio se dio cuenta, pero no dijo nada.
-ummm, bueno. Quieres que te acompañe a…-
-no gracias- Kurapika no lo dejó terminar la frase
-ok-
Kurapika se levantó sin terminar su desayuno, y salió a caminar. Fue a dar vueltas sin sentido por las calles, hasta que decidió ir a la entrevista de trabajo. "no sé para qué me enojo, si no tiene nada que ver conmigo... además…" suspiró con tristeza y bajo la vista "ya decidí que no haría nada al respecto". Se sentó un rato en una banca para despejar su mente. Al cabo de unos minutos, se dio cuenta que había una chica a su lado que vestía muy formal, y con un libro que no dejaba ver su rostro. Se quedó mirando el libro y luego le habló.
-Dostoievsky…lees buena literatura-
La chica cerró el libro de golpe, y Kurapika pudo ver su rostro.
-Ne… ¡Neon!- estaba vestida de forma muy distinta y con anteojos falsos
-¡shhhh!- dijo tapando su boca con el dedo índice-
-¿qué haces acá? Tu padre va a enojarse-
-por lo mismo, baja la voz-
-¿alguien te sigue?-
-no, vine sola… es que te extrañaba. Senritsu es tan aburrido-
-Neon… estoy de vacaciones-
-¡lo sé! No vine a interrumpirte . Quería salir contigo, como en una cita. No de trabajo-
-no puedo salir con la hija de mi jefe Neon, ten sentido común. Además, aunque salgamos casualmente de todas maneras te protegería aunque no me pagaran, y sería como estar trabajando igual-
- prometo portarme bien- dijo colgándose de su cuello
-no es eso…-
-¿entonces? Si no tienes una excusa no puedes decir que no-
- agh, está bien, acompañame a un lugar- La tomó de la mano y se fueron del lugar. Sabía que no era buena idea, pero también sabía lo mimada e insistente que se podía poner la chica, y además vio pasar una patrulla de policía. Creyó que mejor era no ir a la entrevista con ella, y en vez de eso la invitó a tomar un helado. Luego recordó que Leorio tendría una cita en la tarde, y lamentó no haber ido a la entrevista para tener algo que hacer, y no pensar en lo que estaría haciendo Leorio con su ex novia. Sin embargo se le ocurrió que podría salir con Neon para matar el tiempo. En realidad, cuando no se comportaba como una niña mimada era muy agradable estar con ella.
Pasaron el día juntos, almorzaron y fueron al cine. Kurapika logró dejar de pensar en Leorio la mayoría del tiempo. Y luego fue a dejar a Neon a la casa, y volvió al departamento. Aun era temprano, Leorio no habría llegado. Por lo que podría relajarse y leer algún libro antes de dormirse. Pensó incluso en dormir en la cama, ya que era muy probable que Leorio no llegara a dormir. Iba pensando en eso cuando abrió la puerta del departamento…
-oh, ¡hola!- Leorio estaba en el sillón con dos chicas viendo en la tele un partido de futbol. Kurapika ardió por dentro, conteniendo las ganas de gritarle y echarlos a la calle.
-veo que llegas temprano- dijo levantando una ceja
-¡si! Verás…- se apresuró a decir algo antes que su amigo lo delatara- mi AMIGA me dejó plantado, probablemente como venganza por la otra vez… pero en fin, me encontré con estas dos simpáticas señoritas en el parque y decidieron acompañarme a ver el partido.
-amiga…- Kurapika lo miraba con cara de poker
-Leorio- una chica de cabello rojo que estaba en el sillón lo miraba de pies a cabeza, sentada de piernas cruzadas con una falda provocativa, y tomando del brazo a Leorio- No nos dijiste que tu amigo era tan guapo
-¿tú crees?- Leorio miraba a la chica, y no a él
-buenas noches- Kurapika molesto se dirigió a la habitación, decidido a ponerse audífonos y dormir. Pero Leorio lo detuvo tomándolo por el brazo
-preparé algo de comida... ¿por qué no te quedas con nosotros viendo el partido y cenamos?- dijo sin mirarlo a los ojos, pues podía darse cuenta que él estaba molesto. Simplemente quería que las cosas fueran normales entre ellos otra vez. Kurapika lo observó indeciso un momento, pero al ver su rostro inocente finalmente decidió aceptar.
Se sentaron los cuatro en el sillón, y había un aire bizarro en el ambiente. Al comienzo conversaban todos animosamente, hasta que comenzó el fútbol. Entonces Leorio se concentró en el partido, ignorando las preguntas sobre las jugadas que hacían las chicas. Una de ellas se aburrió, y le coqueteaba a Leorio, quien estaba muy ocupado celebrando los goles. La otra, se le acercaba a Kurapika todo el tiempo, mientras el solo estaba pendiente de cómo le coqueteaban a Leorio. Al cabo de un rato, las dos chicas se miraron encogiéndose de hombros. "estos dos son muy extraños" pensaron, y conversaban entre ellas.
-ahora si…- Kurapika hizo una pausa para bostezar- creo que me iré a acostar. Gracias por la comida
Por alguna razón ya estaba más tranquilo, y se sentía muy cansado. Se desvistió para arriba y se acostó en la cama, "aun así creo que dormiré con música, por si acaso. No sé hasta qué hora seguirá despierto Leorio". Unos minutos después sintió que alguien se dejaba caer con todo su peso a su lado, aplastándolo un poco. Se exaltó un poco, pues se estaba quedando dormido, y no escuchó a nadie venir con los audífonos puestos.
-¡Leorio, me asustaste! Quítate me estas aplastando-
-¡pero muévete un poco para allá! Me estoy cayendo- Leorio a su lado lo empujaba con el hombro
-no cabemos los dos, ve al sillón. ¿No insistías tanto que yo durmiera en tu cama?- Kurapika le respondió el empujón
-no puedo, están Rosie y Mafalda durmiendo ahí-
-Matilda se llama la rubia…-
-bueno, lo que sea. No seas egoísta, muévete un poco-
Kurapika finalmente cedió, y se dio media vuelta un poco molesto. Leorio se acomodó
-así que tu "amiga" te rechazó… ¿y qué pasó con estas?-
-pues nada, ¿por qué tiene que pasar algo? ¿Acaso no puedo tener amigas?-
-puedes tener todas las que quieras-
Leorio hizo una pequeña pausa, y se apoyó en sus codos para levantarse un poco y mirar a Kurapika. Le preguntó en tono burlesco:- ¡No me digas que estás celoso!-
-si claro… Te gustaría-
-hahaha no te preocupes, tu eres mi único mejor amigo-
-¿¡quién está preocupado!?-
-shhhh- Leorio intentaba no reírse- vas a despertar a las invitadas
-TUS invitadas-
-bueno, bueno. En fin ¿cómo te fue hoy en la entrevista?-
-no fui. Me encontré con Neon, y me insistió que fuéramos a algún lado. No podía dejarla sola, así que la llevé a almorzar, y luego fuimos al cine, y…-
-¿tuvieron una cita?- preguntó Leorio sorprendido
-bueno… no exactamente-
-¿En serio? Porque eso suena exactamente como una cita… Entiendo que queras salir con alguien, ¿pero tiene que ser ella? Es la hija de tu jefe…-
-por eso te digo que no estamos saliendo-
-pero hoy salieron-
-sí, pero…-
-¿y la besaste?-
-¿qué? ¡No! ¿Qué te pasa, estás loco?-
-entonces por qué te pones tan nervioso-
-¿y tú por qué no dejas de molestarme, es necesario este interrogatorio? Ya déjame dormir-
-lo siento, me encanta verte en situaciones complicadas- tapó su boca con su mano para aguantar la risa
-te odio-
-lo sé-
-buenas noches- Kurapika se enrolló en las sábanas
-buenas noches- Leorio lo imitó
…
-¿Leorio?- susurró Kurapika después de 5 minutos- ¿Estás durmiendo?-
-no-
-mañana te voy a despertar a las 6. Quiero decir… técnicamente hoy-
-te odio-
-lo sé-
-buenas noches-
-buenas noches-
Se acerca el final... quizás en uno, dos o tres capítulos, quien sabe :) agradezco su comentarios!
