-No es por aquí, es por allí- señaló Lector

-No me estoy dirigiendo al lugar dónde despareció

-¿Entonces a dónde?

-A Fairy Tail

-¿Fairy Tail? ¿Por qué?

-Necesito una información que solo ellos pueden darme

-¿Pero después iremos a buscar a Sting, no?

-Yendo a Fairy Tail ya estamos buscando a Sting, hazme caso

-Está bien...

-Rogueee, Rogueee- comenzó a pronunciar la sombra

-Cállate- ordenó entredientes el mago

-De acuerdo, yo que creía que te interesaría saber que nos están siguiendo

-¿Qué?- preguntó sobresaltado el mago mirando hacia todas las direcciones posibles en busca de los espías. Lector simplemente se limitó a observarle, confundido.

-Ah, ahora sí me haces caso- se reía la oscuridad

-¡Sal de ahí!- gritó el mago a la nada esperando que quién fuese que les siguiese revelase su identidad.

-Imposible... ¿Está hablando con nosotros?- murmuraba Yukino, la cuál vigilaba al mago desde detrás de un edificio.

-Frosch piensa lo mismo

-¡He dicho que salgas! ¡Descúbrete ahora mismo y puede que tenga piedad contigo!-gritaba desesperado el mago y, finalmente sus dos amigos salieron de su escondite.

Una gota de sudor frío recorrió la nuca de Rogue, aquello suponía un gran problema.

-¿A caso tienes miedo de que les haga daño, Rogue? O mejor dicho, ¿que les hagamos daño?

-Cállate- murmuró Rogue pero cómo era de esperar no le hizo caso

-Así solo consigues mostrar tu debilidad, si no fueras tan enclenque podrías haber sido tú quién defendiese el gremio en vez de dejar que Sting sacrificase su vida- Rogue abrió los ojos como platos. Era cierto, si el fuese más fuerte Sting no habría tenido que morir, si tan solo él hubiese podido...

Por primera vez en la cabeza de Rogue la idea de unirse a la oscuridad no parecía una posibilidad tan errónea, pero lo que el dolor no le dejaba ver era que si realmente se unía a ella sus amigos pasarían a importarle menos que la mierda, aunque eso no era necesariamente malo... si Sting no le importase se ahorraría tener que sufrir el horrible dolor que le provocaba su muerte.

-Esto...- pronunciaba avergonzada y algo miedosa la maga celestial, interrumpiendo así los pensamientos del muchacho.

-Regresad ahora mismo al gremio- dijo firmemente

-N-no

-¡Yukino!

-No voy a regresar, al menos no sin ti. Rogue, ¿no ves que así solo consigues hacerte daño? Sting está muerto y tú no puedes...

-No está muerto

-Eso es una locura...-Rogue dirigió su mirada al cielo y esbozo una ligera sonrisa.

-¿Sabes eso que dicen que los gemelos tienen una conexión especial? Que pueden sentir cuando uno está bien o mal, cuando le ocurre algo al otro... Pues yo puedo sentir que Sting sigue vivo.

-Tenía entendido que tú y Sting no erais realmente hermanos...

-Sí lo somos, aunque no de sangre. Cuando has pasado tantos años al lado de un amigo, cuando habéis compartido los buenos y malos momentos... ese vínculo se hace mayor que el de una simple amistad. ¿Sabes una cosa? No sé cuando y porqué empezamos a ser conocidos como "Los dragones gemelos" pero no podía haber sido un nombre más perfecto, era cómo la prueba de que, aunque con diferentes padres, eramos hermanos.

-Vaya... eso es muy bonito- la muchacha mostró una cálida sonrisa- De acuerdo, si estás tan seguro yo te creo, vamos a buscarle.

-No hables en plural, ya te he dicho tú no vienes- dijo adoptando nuevamente un tono borde

-¿Y si te pasa algo? Tener compañía puede salvarte en una situación de riesgo

-No me pasará nada

-¿Pero y si te pasa? ¿Que hay de Frosch? ¿Lo dejarás solo?- oír el nombre del exceed era la debilidad de Rogue, y Yukino lo sabía a la perfección.

-Frosch piensa lo mismo

-Estaré perfectamente

-Ya hemos perdido a Sting, no queremos perderte también a ti, Rogue por favor, déjanos ir contigo, somos compañeros, ¿no es cierto?

-Lo siento

-Si no te acompaño Minerva te echará del gremio, ¿Cómo se sentiría Sting al descubrir que has abandonado vuestro hogar?- Rogue se mordió el labio, esos malditos argumentos afectivos de mierda eran realmente molestos.

-Está bien...-resopló- pero si las cosas se ponen feas quiero que huyas con ellos sin mirar atrás

-Pero Rogue, Sting ya acabó con el enemigo, no hay problema- dijo Lector

-Lo sé, pero no es ese el peligro que me preocupa

-¿A que te refieres?- interrogó la peliblanca

-A nada, no importa. Y ahora vamos, aún hay bastante distancia por recorrer antes de llegar a Fairy Tail

-¿A Fairy Tail?- preguntó la maga. Rogue se limitó a asentir