Llegaron a su destino sin mucho inconveniente aunque bastante cansados. Afortunadamente Rogue había conseguido esquivar a su sombra la mayor parte del trayecto así que se encontraba bastante positivo.
-Fue por aquí- declaró Lector
-Bien, ¿y ahora qué?
-Gato, ¿podrías contarnos detalladamente lo que ocurrió?- preguntó Gajeel- En todo el camino solo ha hablado Yukino, y la explicación de "Sting lo distrajo yendo a las montañas y allí la bestia le hizo desaparecer" no nos dice mucho
-Yo…
-Ya sé que duele pero intenta ser fuerte, ¿Vale?- lo animó Yukino- Al fin y al cabo tú eres el que mejor puede contarlo
Lector suspiró y comenzó a relatar todos los hechos:
-… llegamos a la montaña y Sting me pidió bajar ya que ya estábamos lo suficientemente lejos de la ciudad. Me dijo que tuviese cuidado y me ocultase… Con las fuerzas que le quedaban atacó al monstruo repetidas veces. Consiguió debilitarlo un poco pero… fue entonces cuando el monstruo se dispuso a atacarle con todas sus fuerzas, así que Sting agotó sus energías para hacer lo mismo… El cadáver del monstruo, como veis, sigue ahí… Sting no. El ataque que impactó sobre él era muy… muy fuerte, supuse que había desintegrado incluso sus restos… aun así llamé por él repetidas veces con la esperanza de que contestara… pero no lo hizo.
-Entiendo… lo que no entiendo es que se supone que hacemos aquí- dijo Gajeel
-Buscarle- respondió Rogue
-Bromeas, ¿no?
-No. El ataque pudo haber trasladado el cuerpo o algo… o si no tal vez haya alguna pista de que Edolas…
-Ya te hemos dicho que lo de Edolas…
-Tal vez estéis equivocados…- interrumpió el mago de las sombras
Sin decir nada más el grupo comenzó a buscar al mago por todos lados pero era inútil. Pasaban las horas, todos estaban agotados, pero Rogue no desistía, se limitaba a gritarle a sus compañeros que debían seguir.
-Mira Rogue, todos te ven como un loco, y con razón. Sting está muerto, pero tienes enfrente una gran oportunidad, dos Dragon Slayers a los que absorber- lo molestó nuevamente su sombra
-¿Cuántas veces te tengo que decir que me dejes en paz?
-No quieres traicionar a tus amigos, ¿verdad? Esos mismos amigos que ahora están murmurando entre ellos lo loco que estás, házselo pagar.
-Ellos no…
-Es hora de que te unas a las sombras, ¿qué has conseguido yendo por el camino que consideras correcto? Dolor. ¿Sabes que conseguirías en la oscuridad? ¡Poder! Nadie volvería a insinuar que estás loco, te temerían
-Pero ellos…
-Ellos son el enemigo Rogue, ni siquiera te están ayudando a buscar a Sting, solo han hecho todo esto para reírse de ti.
-No es cierto…
-Escucha tu corazón Rogue, ese corazón lleno de oscuridad
-Pero Sting…
-Sting ya no está, Sting está muerto- respondió y Rogue se arrodilló apoyando sus manos en el suelo mientras sus lágrimas caían sobre la fría nieve
-Está muerto…
-Sí
-Sting…
-Y no va a volver, soy lo único que te queda Rogue, déjate acunar por la oscuridad.
-La oscuridad… la oscuridad es….- fue en ese momento cuando el mago cayó en las garras del mal, sus ojos perdieron su brillo y su sonrisa era psicópata y tenebrosa- … es hermosa.
Los demás, que aún no se percataban de lo que le ocurría a Rogue, seguían con la cansina búsqueda. De repente Natsu golpeó con una bola de nieve, "sin querer", a Gajeel y ambos comenzaron a pelear, esquivando los ruegos de Yukino, que insistía en que cómo siguiesen así terminarían por destrozar la montaña entera. Fue entonces cuando un ataque del mago de fuego, que Gajeel había esquivado, impactó contra la pared, haciendo así que una gran cantidad de nieve cayese sobre el Dragon Slayer del hierro. Natsu y Yukino corrieron a intentar quitar la nieve, pero lo que no sabían es que el suelo se había derrumbado bajo Gajeel, cayendo así en un pasadizo subterráneo. Sin pensárselo ni un momento, el mago lanzó un ataque al techo (que era el suelo de Natsu y Yukino).
-¡Ahhh!- gritó Yukino
-¿Uh?- dijo Natsu asomando su cabeza por el agujero. Pero sí es Gajeel, ¿cómo has acabado ahí?
-¡Serás idiota! ¡Que alguien me saque de aquí!
-Espera, Gajeel, ¿lo hueles?- preguntó de repente Natsu poniéndose serio y asomando aún más la cabeza.
