La Profecía

Capítulo 13

Espada de sol y luna Parte 4

Espada de la Luna

Bueno no tengo palabras que decir ni que justificar, solo que aquí está la actualización, agradecerle como siempre a la diosa del Drama por su ayuda con la ortografía del capitulo

"cursiva" son pensamientos

Sin más que decir los personajes de Frozen no me pertenecen son únicamente propiedad de Disney

La imagen que se me presentaba no la podía creer, el reino de mis padres completamente cubierto por el hielo, los gritos de los habitantes que corrían para refugiarse me sacaron del trance, uno de ellos al tratar de escapar del peligro me golpeó y caí al suelo, tardé unos segundos en darme cuenta y sin esperar más pude levantarme, al estarme levantando escuché un gruñido y cuando elevé la vista pude ver a la criatura causante de todo…

Siete días antes.

Drago aún seguía inconsciente en la sala de entrenamiento, después de unos minutos comenzó a despertar, su cabeza daba vueltas y sentía algo de dolor en el pecho, comenzó a levantarse para recordar lo que había pasado.

La nieve y el hielo que había salido de la nada aún seguían intactos. Al lograr ponerse de pie y realizar una rápida observación del lugar recordó lo que había sucedido el día anterior. Sin perder el tiempo realizó un ademan para eliminar el caos que había ocasionado, pero para su sorpresa este en lugar de desaparecer comenzó a aumentar.

Drago no creía lo que estaba sucediendo, lo intentó de nuevo pero el resultado fue el mismo.

Al ver que sus poderes no reaccionaban como ella deseaba comenzó a asustarse y el hielo empezó a crecer, la habitación se sentía más fría, sentía que el aire le faltaba, trató de quitarse la armadura pero no podía. El miedo se apodero de ella y no sabía qué hacer, su mente se desconectó de su cuerpo y comenzó a correr en dirección a la salida.

Al llegar a la puerta esta estaba completamente congelada, intentó abrirla pero parecía imposible, el hielo que la rodeaba comenzó a crecer, ella sacó la espada de la luna y con esta comenzó a golpear el hielo, este comenzó a romperse hasta que pudo lograrlo y salir de ese lugar.

Cayó al piso, sentía que le faltaba el aire y un fuerte agarre en el pecho, un grito salió de su boca, cerró los ojos y al abrirlos estos se volvían rojos y después de unos segundos regresaban a su color normal.

Como pudo se puso de pie y corrió, su cuerpo y su mente estaban en sincronía solo le pedían…

"Corre lo más rápido que puedas".

Al correr sintió que sus sentidos estaban agudizándose, de repente sintió una presencia cruzando a su lado y sin perder el tiempo la tomó del cuello y la estrelló en la pared.

- ¿Quién eres? – Gritó.

En la mirada de la protectora se podía apreciar el odio, inmediatamente sus ojos se tornaron completamente rojos.

- Soy Ja...de

- ¿Por qué apestas a magia lunar?

Al terminar la pregunta comenzó a apretar mas su agarre, sentía como la sirvienta trataba de soltarse pero era inútil.

- No...se de que ha...blas yo cui...do a la prin...ce...sa El...sa

Drago sintió un fuerte odio hacia esa mujer y la lanzó con todas sus fuerzas a una de las esquinas del castillo, el impacto fue preciso, sin perder más su tiempo desenvainó la espada de la luna y corrió a la dirección donde se encontraba la sirvienta.

Sus únicos pensamientos eran…

"Matarla, matarla".

Cuando estaba por dar el golpe final de inmediato se detuvo, sentía como su cuerpo quería seguir pero ella luchaba para que se detuviera. Como pudo logró guardar la espada de la luna y corrió sin siquiera saber si Jade estaba viva, solo quería alejarse de las personas para no causarles daño.

Al llegar a la puerta principal esta se abrió y dejó ver a Elsa, Rapunzel y Merida quienes entraban al castillo después de un paseo por Arendelle. Elsa se percató de la presencia de Drago…

- Drago me alegro de verte, tengo que hablar contigo sobre lo que ocurrió ayer – Dijo mientras se acercaba a ella.

- ¡No te acerques más! – Gritó la protectora asustando al grupo de chicas.

- Pero Drago… - Trató nuevamente de acercarse.

- ¡Te he dicho que no te acerques! – Volvió a gritar lanzando un ataque de hielo en dirección a Elsa.

La platinada al percatarse del ataque de inmediato lo bloqueó creando un muro de hielo.

- ¿Qué es lo que te pasa Drago? – Gritó la platinada.

- CALLATE, CALLATE, NO HARÉ LO QUE ME ESTAS PIDIENDO – Exclamó Drago mientras se agarraba la cabeza.

- ¡Drago, ¿Qué te ocurre?! - Preguntó Elsa asustada tratando de acercarse.

- ¡No te acerques más! – Gritó nuevamente Drago, mientras buscaba algo entre su armadura y lanzándoselo a Elsa.

La platinada tomó el objeto que lanzó Drago y se percató de que era una bolsita azul, trató de abrirla pero fue detenida por la voz de Drago.

- No la abras, aún no la abras, Elsa tengo que irme lo más pronto posible de tu reino.

- ¿Pero por qué? ¿Qué sucede?

- Solo confía en tus instintos, por ningún motivo debes perder, sé que harás lo correcto.

- Drago de que…

Elsa no pudo terminar la frase, Drago había saltado el muro de hielo y abriéndose paso para salir del castillo, cuando Elsa reaccionó y corrió para detenerla ella ya había desaparecido sin dejar rastro.

- Drago… - Susurró la rubia.

Exactamente 7 días habían pasado desde la partida de Drago, las cosas en Arendelle estaban tranquilas y felices después de que los reyes de Arendelle y los reyes visitantes habían firmado los tratados de alianza. Los reyes visitantes se habían marchado 2 días después de la partida de Drago, la platinada estaba preocupada por su protectora y sin dudarlo siguió con sus entrenamientos, por alguna razón ella presentía que algo grave ocurriría y por eso tenía que estar preparada.

En el castillo de Arendelle parecía que todo estaría en paz como siempre, hasta que un aviso llegó urgente al rey informándole que se había desatado un incendio en el bosque cerca de los límites del reino, causando un gran peligro a los habitantes de este y el causante era un volcán que había despertado y comenzó a lanzar grandes rocas de lava iniciando el incendio.

De inmediato el rey dio órdenes para extinguir el fuego y que no siguiera avanzando al reino de Arendelle.

La paz y la tranquilidad se había esfumado rápidamente, los habitantes se habían enterado de lo que sucedía y decidieron ayudar a evitar el desastre.

Elsa había escuchado el gran problema al que se enfrentaba su pueblo, pero ella no podía hacer nada, si los habitantes del pueblo se enteraban de sus poderes no sabía que sucedería. El miedo se apoderó de ella y sin darse cuenta comenzó a congelar lo que se encontraba a su alrededor, al percatarse de lo que había hecho lo eliminó con un ademan y se dirigió a su habitación.

Al llegar como siempre se encerró y tomó uno de sus libros, comenzó a leerlo y después de unos minutos se quedó dormida.

Las campanas de medio día comenzaron a resonar en todo Arendelle, el sonido de estas despertó a Elsa indicándole cuanto tiempo se había quedado dormida. En ese mismo instante recordó la promesa de Anna, sin perder el tiempo tomó su capucha y salió lo más rápido que pudo del castillo, cuidándose de que ningún guardia se percatara de su salida.

Al estar cruzando el pueblo pudo notar como la gente se preparaba para una posible evacuación del reino si el incendio no fuera detenido.

Después de unos minutos por fin pudo llegar a su destino, el lago de Cristal. Comenzó a buscar a Anna pero esta no se encontraba por ninguna parte, decidió tomar asiento en el costado del árbol donde se habían estrechado por primera vez sus manos.

Las horas pasaban y la cobriza no aparecía, Elsa decidió que era tiempo de regresar al castillo y saber que había ocurrido con el incendio.

Comenzó a marcharse pero de repente sintió una extraña calidez que la abrazaba, de inmediato miro a ver de quien se trataba y se percató de que no había nadie.

- Anna… - Susurró mientras algunas lágrimas salían de sus ojos.

De inmediato se limpió las lágrimas que corrían por sus mejillas y sin mirar atrás emprendió su regreso al castillo.

Al llegar aún se observaba como un nuevo grupo de hombres salía del castillo para detener el incendio, se adentró al castillo buscando a su padre y lo encontró en la sala del trono dando indicaciones a otro grupo de hombres para combatir el fuego.

Su padre no se percató de su presencia, pero la que lo hizo fue su madre quien con una mirada le preguntaba ¿Dónde te habías metido?

Elsa caminó donde se encontraba su madre para decirle donde había estado, cuando de repente las puertas de la sala se abrieron de par en par dejando ver al comandante Carson quien entraba deprisa al salón.

- Su majestad - Dijo mientras realizaba una reverencia.

- ¿Qué ocurre?

- El incendio se ha extinguido por completo.

- Es una excelente noticia – Dijo la reina.

- Lo es su majestad, solo que ocurrió algo muy extraño que nos tiene alarmados.

- No te quedes callado, habla de una vez - Ordenó el rey.

- Cuando llegamos el incendio ya había entrado a nuestro reino, de inmediato comenzamos a tratar de apagarlo pero cada vez que lo intentábamos lo único que lográbamos era aumentar el fuego. Después de varios minutos el incendio era un infierno, pero de repente este se apagó, las llamas que eran enormes comenzaron a descender hasta esfumarse por completo, pero lo más sorprendente su majestad, fue que el sitio donde se encontraba el incendio de la nada comenzó a llenarse de plantas, árboles frondosos y verdes, como si no hubiera pasado absolutamente nada.

Todos los presentes estaban sorprendidos al escuchar lo que el comandante decía.

- Comandante puede retirarse, informe a los ciudadanos que el incendio se extinguió y lo que sucedió se investigara, que no se preocupen. - Dictó el rey.

Carson realizó una reverencia y se retiró para cumplir con el mandato de rey. Mientras tanto el rey se levantó del trono y salió del salón sin mencionar absolutamente nada, dejando a Elsa y a su esposa sorprendidas por su actitud.

Las horas habían pasado pronto y la noche estaba por venir, los habitantes después de haber escuchado que el reino estaba a salvo, el saber la forma extraña cómo este se extinguió era un misterio les preocupaba.

Pronto el sol comenzó a ocultarse y mientras los últimos rayos de sol bañaban al reino de Arendelle la luna comenzó a aparecer, un fuerte estruendo rompió la tranquilidad que gobernaba, pronto los habitantes salieron para saber de dónde provenía el sonido y lo que vieron les causó el miedo más grande de sus vidas.

Mientras tanto en el castillo de Arendelle, el rey se encontraba en su despacho pensando en lo que el comandante Carson le había dicho sobre el extraño incendio, cuando su esposa y su hija habían entrado, el rey al verlas solo alzó la vista y regresó a sus pensamientos.

Las dos mujeres se miraron y se acercaron donde él se encontraba, estaban a punto de hablar cuando las puertas del despacho se abrieron dejando entrar a Kai.

- ¿Por qué entras de esta manera Kai? - Gritó enojado el rey.

- Lo siento mucho su majestad, lo que sucede es que el reino está siendo atacado.

- ¡¿COMO QUE ESTÁ SIENDO ATACADO?!

- Su majestad un dragón está congelando todo a su paso, los habitantes tratan de huir pero la criatura creó una muralla manteniendo a los habitantes dentro del pueblo. Se han desplegado a nuestros soldados los cuales han comenzado a atacar a la criatura, pero esta no es afectada por ninguno de nuestros ataques su majestad.

El rey sin decir nada salió de su despacho acompañado de su esposa, Elsa estaba a punto de salir cuando fue llamada por una extraña voz.

- Reina de las nieves, Elsa.

La platinada al escuchar su nombre comenzó a buscar el origen de la voz, pero no encontró a nadie.

- ¿Quién eres? ¿Dónde estás?

- Mi nombre es un incognito, no pierdas el tiempo y abre la bolsa que Drago te ha entregado antes de su partida – Ordenó la extraña voz.

- ¿Cómo sabes de Drago?

- No pierdas el tiempo y haz lo que se ha ordenado, si no te apresuras tu reino sufrirá las consecuencias.

Elsa sacó la bolsa que tenía escondida en uno de sus bolsillos, comenzó a abrirla y depositó su contenido en una de sus manos. No podía creer lo que veía, se trataba de un hermoso collar de oro el cual poseía un dije en forma de luna llena y en el centro un copo de nieve, se quedó observándolo por unos segundos preguntándose por qué Drago le había entregado este objeto. Sin pensarlo más, se colocó el collar y de inmediato sintió un fuerte dolor en el corazón.

- Derrota al dragón, ella confía en ti - Dijo la extraña voz.

Elsa recordó que su pueblo estaba siendo atacado por un dragón y sin perder el tiempo comenzó a correr en búsqueda de sus padres, necesitaba saber en qué situación se encontraba su pueblo.

Después de minutos de búsqueda pudo encontrar a su padre en la entrada del patio del castillo diciéndoles a varios soldados que retomaran el ataque y destruyeran a la criatura.

- ¡Padre!– Gritó.

- Elsa, ¿Qué haces aquí?, debes estar adentro con tu madre.

- Detén el ataque padre.

- Estás loca, ¿no vez lo que está haciendo al pueblo?

- Lo sé padre, es por eso que debes abrir las puertas del castillo y dejar entrar a todos los habitantes, yo detendré a la criatura. – Dijo abriéndose paso entre los soldados y saliendo del castillo.

La imagen que se me presentaba no la podía creer, el reino de mis padres completamente cubierto por el hielo, los gritos de los habitantes que corrían para refugiarse me sacaron del trance, uno de ellos al tratar de escapar del peligro me golpeó y caí al suelo, tardé unos segundos en darme cuenta y sin esperar más pude levantarme, al estarme levantando escuché un gruñido y cuando elevé la vista pude ver a la criatura causante de todo.

La criatura era nada más y nada menos que un dragón cuyas escamas parecían hechas de hielo, con las luz de la luna este parecía brillar, sus alas cubiertas también por el hielo, sus garras a simple vista se apreciaban filosas, tenía unos imponentes dientes y por sus fosas nasales emanaba aire frio, lo más impresionante de la criatura eran sus imponentes ojos rojos que observaban a Elsa.

El dragón al ver a la platinada, con un aleteo de sus alas lanzó trozos de hielo que Elsa bloqueó con un muro de hielo, dándoles a los habitantes la oportunidad de refugiarse en el castillo.

"Tengo que sacarlo de aquí"

"Recuerda Elsa, cuando te enfrentes a un enemigo busca un lugar amplio donde puedas luchar y al mismo tiempo proteger " - Recordó las palabras de Drago.

La platinada recordó que en el centro del pueblo tendría la facilidad de moverse y ocultarse, sin perder el tiempo comenzó a correr mientras le lanzaba bolas de nieve.

Mientras corría le gritaba a los habitantes que estaban en su casa que salieran y se refugiaran en el castillo, estos ante el miedo no se movían.

"¿Que harás ahora Elsa?, has traído a un dragón al centro del pueblo y aún hay personas aquí" - Se reprendía mentalmente.

Al llegar al centro de la cuidad pudo distinguir un objeto el cual estaba clavado en hielo, se trataba de una espada.

Cuando estuvo a punto de tocarla del cielo comenzaron a caer estacas de hielo que la platinada comenzó a esquivar para no ser lastimada, se fue alejando de la espada y perdiendo la vista del dragón, cuando dejó de caer hielo alzó la vista para buscar al dragón pero no lo vio, lo único que pudo sentir fue como era elevada por los aires y rápidamente lanzada al techo de una de las casas.

El golpe había sido duro destruyendo una parte del techo de la vivienda y haciendo que la platinada callera al interior de esta. Quedó aturdida pero podía escuchar aún los gritos de algunos habitantes que trataban de escapar del peligro.

- ¿Qué es lo más importante para ti? - Dijo nuevamente la extraña voz.

- Mi familia, los habitantes del reino - Respondió Elsa.

- Destruye a la criatura antes que congele todo.

Como pudo logró salir de la casa y corrió en busca de la criatura, esta se encontraba destruyendo una vivienda donde se refugiaba una familia que pedía a gritos ser salvada.

Sin perder el tiempo creó una lanza de hielo y impactó directamente en una de las alas del dragón, este al sentir el ataque fijó su vista a la platinada y comenzó a agitar sus alas para crear ráfagas de aire que comenzaron a congelar todo a su alrededor.

Elsa no sabía qué hacer, si seguía el ataque de la criatura congelaría toda las viviendas y a los habitantes que aún estaban allí.

"Recuerda que eres la reina de las nieves, controlas el hielo y la nieve" - Recordaba las palabras que un día le dijo Drago.

Fue ahí cuando se dio cuenta de que tendría una opción para detener el ataque, respiró hondo y después exhaló, mientras tenía los ojos cerrados pudo sentir como las ráfagas de aire elevaban el frio casi hasta congelar todo.

Con un fuerte movimiento de las manos contratacó al dragón y lanzó una ráfaga de hielo, pero cuando esta iba a impactar a la bestia esta alzó el vuelo esquivando el ataque, lanzando rayos de hielo por la boca que buscaban congelar a Elsa.

Con rápidos movimientos la rubia esquivó sin ningún problema los ataques mientras lanzaba el mismo ataque al dragón el cual esquivaba sin mayor problema.

De repente un fuerte ruido se escuchó y un objeto se impactó directo al dragón haciendo que este dejara de atacar por un momento y buscando el origen del ataque.

En las murallas del castillo se encontraban varios cañones que comenzaron a lanzar balas de cañón para destruir a la criatura el cual al ver de dónde provenía el ataque emprendió el vuelo hacia sus atacantes.

- Si el dragón llega al castillo no dudara en matar a todos, toma la espada y corre a detener al dragón, solo recuerda que es lo más importante para ti, a veces hay que hacer fuertes sacrificios para defender lo que amamos - Decía la extraña voz.

No perdió el tiempo y corrió donde se encontraba la espada, al tomarla sintió algo extraño en ella, pero no le importó, tenía que darse prisa. Logró divisar al dragón que se encontraba en la entrada del puente en dirección al castillo, las balas de cañón impedían que este siguiera avanzando lo cual aprovechó Elsa para tomar impulso, saltar y clavar la espada en una de las alas del dragón.

La criatura gruñó de dolor al sentir la espada, con un fuerte movimiento de cabeza logró tomar entre sus dientes a Elsa y lanzarla en dirección del puente. La platinada al sentir los dientes del dragón perforando su hombro se aferró de la espada sin soltarla mientras volaba y se impactaba en el puente.

Los soldados no dejaron de atacar, la platinada sabía que no podía rendirse, si lo hacía muchas vidas estarían en peligro, así que clavó la espada en el puente y comenzó a levantarse, mientras se levantaba miraba a la criatura que estaba a unos metros de ella, lo que vio la dejó impactada.

En lugar de encontrarse con unos imponentes ojos rojos se encontró con unos ojos amarillos que conocía muy bien.

- ¿Drago?

- Si mi pequeña – Contestó.

La plática fue interrumpida por balas de cañón que se estrellaban directamente en ella.

- ¡Detengan el ataque! - Gritó Elsa.

El general Carson al ver de quien se trataba esa chica detuvo el ataque, los soldados que estaban disparando no entendían porque debían parar pero se percataron de quien era la niña encapuchada y lo único que hicieron fue alistarse para volver atacar.

- ¿Pero por qué nos atacas?

- Ya no soy la Drago que tu conocías, soy solo un dragón de hielo salvaje. El sello de sangre que tenía con la reina Cristel se está desvaneciendo, cuando llegue a desvanecerse por completo olvidare quien soy y solo destruiré todo a mi paso.

- Tiene que haber una manera de detener esto.

- Si la hay - Respondió Drago.

- ¿Cuál? ¡Haré lo que sea para salvarte!

- La única solución es matarme con la espada que tienes en las manos, clavándomela directo en el corazón.

- ¡No, esa no es una solución! - Gritó Elsa.

- Recuerda que eres la reina de las nieves y no solo eso, eres la princesa de Arendelle, tienes que proteger a tu pueblo cueste lo que cueste, debes matarme antes de que el sello de sangre se desvanezca y pierda por completo lo que soy.

- ¡No quiero perderte, no puedo hacerlo, eres la única persona que me ha escuchado y me ha querido tal y como soy, no puedo perderte, no te mataré! - Gritaba Elsa entre lágrimas.

- Tienes una familia que te quiere, un pueblo que te respeta y una persona especial que pronto encontraras.

- Tu eres mi familia, si te pierdo no sé qué haría, sin tus consejos estaría sola para siempre.

- Elsa ti…

Drago no pudo terminar la frase cuando sus ojos comenzaron a cambiar a un color rojo, un fuerte rugido salió de ella y los guardias de inmediato retomaron su ataque, comenzaron a disparar ignorando los gritos que Elsa daba para que se detuvieran.

El dragón abrió la boca y mientras miraba en dirección al cielo una pequeña luz comenzaba a formarse en ella, la cual con el paso de los segundos se hacia más grande.

Flash Back

Una pequeña Elsa de 5 años se encontraba en su habitación escuchando la historia de Drago,

- Ohhh… ¿Entonces cuando vivías en la luna eras un enorme dragón?

- Sí, pequeña.

- ¿Y escupías fuego como los demás dragones?

- No pequeña, yo lanzaba hielo.

- Ohhhh! yyyy ¿cuál era tu ataque más poderoso?

- Era cuando en mi boca mientras miraba al cielo juntaba grandes cantidades de energía y formaba una enorme esfera de hielo, cuando estaba lista la lanzaba a dirección a mi enemigo y cuando esta impactaba con él una gran explosión surgía congelando todo lo que estuviera a su alrededor.

- ¡Que genial! ¿Algún día podré realizar ese ataque?

- Eso lo veremos cuando seas más grande.

Fin del Flash Back

Elsa recordaba la historia que le había contado cuando era una niña sobre el ataque que estaba a punto de realizar su protectora.

- ¡Detente Drago! - Gritó Elsa.

Pero esta la ignoró, como era de esperarse la esfera se volvió más grande, los ataques de los cañones no cesaron tratando de detener el ataque del dragón pero fue inútil, al sentir que la esfera estaba lista Drago fijo su blanco hacia Elsa.

La platinada vio cómo su amiga estaba a punto de lanzar su ataque, miles de recuerdos pasaron por su mente y al final de ellos estaba Anna.

Sin perder más el tiempo Drago lanzo su ataque, Elsa vio claramente que el ataque iba en su dirección, podía esquivarlo pero si lo hacia todo Arendelle moriría, lo único que hizo fue esperar el impacto.

- Dragooooooooooooo - Gritó Elsa mientras alzaba la espada de la luna.

El ataque había dado en el blanco, una gran explosión se escuchó y una gran capa de humo blanco cubrió el lugar donde se desató la explosión.

Después de unos segundos se esperaba ver el castillo completamente congelado, pero no fue así, una capa de hielo cubría desde la mitad del puente abarcando el castillo. Los habitantes del pueblo que estaban dentro de este estaban impresionados de ver como el hielo los había salvado de la criatura.

Drago se había quedado en el mismo sitio donde había atacado esperando que todo el humo de la explosión desapareciera y cuando este se había esfumado pudo ver en el puente a una chica que tenía la ropa rasgaran por el ataque.

- Dejemos a los habitantes de este pueblo en paz – Dijo Elsa.

Al decir esto trató de dar un paso hacia donde se encontraba la criatura pero su cuerpo estaba demasiado lastimado y cayó.

Tenía una herida muy grave en el pecho la cual no paraba de sangrar, como pudo logró levantarse mientras era observada por Drago.

- Drago - Decía mientras comenzaba a caminar en dirección al dragón.

Este lo único que hacia era ver como la joven caminaba en su dirección y en cada paso dejaba un rastro de sangre.

- Drago - Dijo nuevamente.

La platinada seguía caminando pero perdió el equilibrio y cayó, trató de levantarse pero era imposible, sentía como sus fuerzas la abandonaban.

- Drago recuerda que eres mi amiga.

Este al escuchar las palabras de su pupila alzó el vuelo, mientras agitaba sus alas creaba ráfagas de aire que comenzaron a congelar el cuerpo de Elsa.

- Ella ya no es tu amiga - Dijo la extraña voz.

- ¡Drago es mi amiga, ella me ha cuidado desde que nací!

- La criatura que tienes en frente no es la que te cuidó, esa ha muerto y ahora está acabando contigo, cuando haya acabado contigo destruirá el reino y todo estará congelado, muchas personas morirán y todo será tu culpa, tienes que matar a la criatura.

- ¡No puedo matarla, es todo lo que me queda en esta vida!

- Tu amiga está muerta, la criatura que tienes enfrente es un monstro que cuando acabe contigo destruirá a todos los habitantes.

La extraña voz tenía razón, si ella moría todo el mundo sufriría y no podía permitirlo.

Con un movimiento el hielo que la estaba congelando había desaparecido, comenzó a ponerse de pie, mientras ponía una de sus manos en la grave herida que tenía en el pecho y comenzó a congelar la herida para curarla.

"No tengo mucho tiempo".

Con un movimiento creó varias estacas de hielo y las arrojo al Dragón clavándose una en una de las alas y haciendo que esta cayera.

Al ver como el dragón caía tomó la espada de la luna y saltó del puente cayendo en uno de los barcos congelados que se encontraban ahí. Sin perder el tiempo bajó de él y comenzó a correr sobre el mar congelado, no tardó mucho tiempo para que el Dragón la siguiera.

Aunque ahora no podía volar se podía desplazar rápido.

Elsa comenzó a crear bloques de hielo para mantener al Dragón entretenido mientras lo llevaba mar adentro para poder pelear.

Cuando se percató de que este era un lugar seguro se detuvo y pudo ver como el dragón esquivaba el último bloque de hielo. Sin perder el tiempo Drago lanzó varios rayos de hielo a la dirección de Elsa, esta al ver el ataque comenzó a esquivarlos.

De inmediato Elsa creó muñecos de nieve gigantes para detener a Drago pero estos fueron destruidos por un fuerte rugido de esta.

El dragón comenzó deslizarse alrededor de Elsa sin atacarla, este comenzó a deslizarse más rápido mientras alzaba sus alas.

La platinada solo observaba a su protectora, no entendía lo que estaba haciendo hasta que observó el despliegue de alas y comprendió lo que estaba realizando.

Drago había formado un tornado y se había fundido en él, Elsa trató de disiparlo pero era inútil.

En ese instante varias agujas de hielo comenzaron a salir del tornado en dirección a Elsa.

La platinada trataba de cubrirse pero era demasiado tarde, cada aguja era clavaba dolorosamente en su cuerpo, sus gritos no se hicieron esperar, después de unos segundos el ataque había cesado mientras el tornado estaba intacto.

Elsa estaba débil, sentía como cada parte de su cuerpo había sido atravesada por una aguja, sabía que Drago se ocultaba en el tornado y que el ataque que se aproximaba iba a ser peor.

Cerró los ojos y comenzó a concentrarse, a sentir la presencia de su protectora, con cada respiración sentía como la presencia se hacía más fuerte hasta que pudo sentirla y de inmediato realizó un ataque que inmediatamente impactó en uno de los costados de Drago y se deshizo el tornado.

La protectora se recompuso y realizó un movimiento haciendo que su cola impactara con el cuerpo de Elsa mandándola a volar unos metros.

La platinada sentía como su cuerpo estaba prácticamente destrozado, su tiempo estaba a punto de terminar y con la poca fuerza que tenia se levantó, realizó varios movimientos haciendo que varias estalactitas aparecieran y se clavaran en el cuerpo de Drago además de unas cadenas de hielo que aparecieron en la boca de Drago para impedir que realizara cualquier tipo de ataque.

Elsa con lágrimas en los ojos desenvainó la espada de la luna y comenzó a recorrer el tramo que le separada de Drago mientras recuerdos comenzaron aparecer.

"Mi nombre es Drago yo te cuidare a partir de ahora".

Cada paso que daba era un recuerdo que había marcado su vida.

"Vamos Elsa tu eres la reina de hielo, sé que puedes crear una bola de nieve".

Las lágrimas caían y nuevos recuerdos aparecían.

"Siempre te protegeré".

Drago había logrado romper las cadenas que tenía en la boca y se preparaba para atacar a Elsa, esta apretó con todas sus fuerzas el mango de la espada y antes de que el ataque de Drago apareciera esta había clavado la espada directo en el corazón.

"Nunca olvides mi pequeña que siempre te voy a querer".

Lagrimas brotaban más deprisa al recordar las palabras que un día Drago le dijo.

- Cui...da...te El...sa

Elsa al escuchar la voz de Drago retiró la espada sin importarle donde esta caería.

- Drago por favor no me dejes - Decía Elsa entre lágrimas.

- Sé que se...ras la me..jor rei..na y cui..da..ras de to..dos.

- No me dejes.

- Cui...da...te te qui...

Drago no pudo terminar la frase, ella había muerto.

- ¡Drago, Dragooo Noooooo, Noooooo me dejes! - Gritaba mientras se aferraba con todas sus fuerzas del cuerpo de su protectora.

El hielo que cubría Arendelle comenzó a derretirse, los destrozos que había ocasionado Drago estaban desapareciendo, regresando las cosas como si nada hubiera pasado, el hielo que protegía el castillo y cubría el mar comenzó a romperse.

Elsa sentía como sus fuerzas desaparecían y se desmayó mientras abrazaba a su fiel protectora, al desmayarse Elsa volvió a ser una niña de nueve años.

El hielo donde se encontraban comenzó a romperse dejando que el cuerpo de Elsa y Drago comenzaran a hundirse en el mar de Arendelle…

Bueno con esto se termina este capítulo sé que querían matarme y antes que nada huiré para que no me maten soy joven XD

No olviden comentar o mandarme amenazas de muerte o lo que deseen lo espero con los brazos abiertos

Quiero dar una pequeña justificación sobre un evento que sucedió en el capítulo y es los ataques a las alas de Drago y esto es el impacto que tiene cada ataque los primeros ataques no lastiman o dañan las alas de Drago, cuando es clavada la espada de Elsa en la ala de Drago este solo realiza el corte pero aun así puede volar, el último golpe que hace Elsa clavándole varios fragmentos de hielo es cuando este no puede soportar más el dolor y está ya no vuela. Cuando se hace el tornado exactamente Drago no vuela solo despliega lo que son sus alas

Muy pronto una gran historia llegara a su fin y con ella un nuevo capítulo se abrirá para continuar su legado

Comentarios:

The animal fairy 1.- Descanze en paz este honorable personaje, siii fui a ver frozen fever lo ame vi mucho Elsanna

The lonely Frozen Wolf.- Ntp nena espero que estes llendo bien con tus historias y que te pases más seguido por aquí

Azbluehelle.- jajajaj si necesitas estudiar muy bien mi historia para saber mas de mi XD, ah y si son entregada y a veces distraída

Sakuradakota.- tranquila nena espero no haberte matado con este capitulo XD, ajjajaja si y habran mas ntp, pues me inspiro en muchas cosas no solo en una en especifico

Belten10.- pues créelo ojala Drago no te haya debido dinero porque a muerto XD ajajajjaja pobre de ti, tranquilo o tranquila ojala te recuperes del golpe y después le preguntas si te da su collar Anna XD

Bulmat.- si pobre de ellas, pero asi es la historia y hay que continuar, si se actualizara pronto la apuesta para saber que onda paso con ese final, y siiii ame Frozen fever

AaronVS3.- pues aquí esta la actualización de la profecía espero te guste y pronto la actualización de deseos de cumpleaños

OneElan.- ajajjaja no soy un monje si querías saber y perdón por matar a Black y ahora a Drago XD jajjaja siiii fiesta en tu casa porque habrá Frozen 2 wiiiiiiiiiiii, si habrá en los próximos capítulos

LoveVegeta.- ajajajajajja y ahora me encerraras de por vida por matar a Drago XD, pues puede ser a la respuesta a tu pregunta

Loghan10.-si pobre de Black, pero todo tiene un porque y pues con respecto a tu pregunta si murió Drago XD

ElsaFrozen100.-todo se sabra pronto hermosa, todas tus preguntas se resolverán con el paso de los capítulos, y gracias por acordarte que ya repase los 100 comentarios :D y pues de ese fanfiction que me platicabas si supe de él pero nada se compara con la apuesta

Normaj14.- jajajaja si ese puesto me lo estoy ganando a pulso XD pronto con este acabo la parte donde ocurre la acción ahora viene lo que querían romance del bueno XD

AaronVS3.- son muchas preguntas que se resolverán pronto