La Profecía
Capítulo 14
Recuento de daños
Se que me tarde un siglo en volver pero aquí esta la continuación
Agradesco a la diosa del drama yane26 por la corrección del capitulo, Arigato Yanet
GRACIAS A TODOS LAS PERSONAS QUE COMENTAN MI HISTORIA Y QUE LA SIGUEN LEYENDO DE VERDAD GRACIAS POR ELLOS ES QUE SIGO AQUÍ ESCRIBIENDO DE VERDAD LOS QUIERO SON LO MEJOR
Sin mas que decir los personajes de Frozen no me pertencen son propiedad de Disney
"Anna"
No tenia la menor idea de donde me encontraba, sentía como mi cuerpo flotaba, traté de abrir los ojos y al hacerlo solo vi oscuridad, lo ultimo que recordaba era mi madre tratando de despertarme para huir.
"¿pero de que huía?... No lo recuerdo"
Traté de recordar lo que sucedió pero era inútil, no tenia recuerdos, quise moverme pero era tambien fue inúti, mi cuerpo estaba débil, tan débil que ni siquiera podía mover los dedos de la mano.
- Anna.
Escuché una voz llamándome, la voz la conocía bien, sabía de quien se trataba. Sin duda era Black llamándome, busqué moverme desesperadamente pero no lo conseguía.
- Anna.
Otra vez me llamaba pero seguía sin poder moverme del sitio, traté de hablar pero las palabras morían en mi boca.
- Anna.
Black insistía en llamarme y yo sin poder responderle.
"¿Qué diablos le pasa a mi cuerpo? ¿Por qué no puedo moverme y mucho menos hablar?"
- Anna.
Escuché como la voz de Black se iba alejando del lugar donde me encontraba, traté con todas mis fuerzas hablarle, decirle que estaba ahí, pero era inutil, no lo conseguía.
- ¡Annnaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Escuché el grito de Black cargado de mucho miedo.
- ¡Anna ayúdame! - Suplicaba.
Quería correr a donde ella se encontraba, pero parecía que lo único que podia hacer era escuchar. De inmediato algo más llamó mi atención, era una risa que heló mi sangre y al poner más atención pude escuchar el sonido de un choque de espadas proveniente de varios lugares, y luego... silencio.
"¿Qué ha pasado?"
No se cuanto tiempo pasó pero de repente sentí como alguien me tomaba del cuello y después me dejaba caer con fuerza al piso, traté de gritar y como era de esperarse no funcionó.
Sentí como algo comenzaba a clavarse en mi pecho.
- Me perteneces Anna, yo seré tu perdición.
Escuché claramente lo que la extraña decía y después sentí un gran dolor en mi pecho, fue en ese mismo instante cuando pude gritar. La oscuridad que me rodeaba se extinguió dejándome ver a la persona que estaba frente a mi clavándo su espada sobre mi pecho, no podia creerlo, se trataba de Elsa.
Quería decir algo pero en ese intante su espada volvió a clavarse salvajemente en mi pecho, cerré por un instante mis ojos y al abrirlos ella ya no estaba.
De inmediato comencé a analizar el lugar donde me encontraba y no podía creer que estaba en la cueva donde vivía Black, miré detenidamente el lugar y este se hallaba prácticamente intacto.
Traté de levantarme pero un fuerte dolor en el hombro me detuvo, me percaté que tenía una herida la cual estaba vendada, mis ropas estaban cubiertas de sangre y algo destrozadas. Miré detenidamente la manta que me cubría y me dí cuenta de que no era una manta, se trataba de una capucha roja que muy bien conocía.
- ¡Black! - Comenzé a llamarla, pero no había nadie en aquella cueva.
- ¡Black! - Intenté otra vez.
Me levanté para buscarla y los recuerdos de lo que había sucedido golpearon mi mente en un abrir y cerrar de ojos. Mis fuerzas volvieron a abandonarme y comecé a llorar. Recordé que habia matado a Black.
- Veo que has despertado.
"Esa voz no puede ser".
Sin perder el tiempo fijé mi mirada a la entrada de la cueva y no podía creer lo que mis ojos veían.
- ¡Black!
Sin importar las heridas que tenía corrí hasta donde ella se encontraba y la abrazé con todas mis fuerzas mientras lloraba, ella simplemente me devolvió el abrazo.
- Pensé que estabas muerta - Dije entre lagrimas.
- Aquí estoy Anna, pasaron muchas cosas, ven sentémonos y te contaré que fue lo que ocurrió.
Regresé al sitio donde me encontraba unos minutos antes, era una cama improvisada por Black, nos sentamos y ella tomó mis manos mientras me miraba a los ojos. Sabía que algo muy grave debió ocurrir para que ella se portara así.
- Anna escucha bien lo que te voy a decir, sé que tienes muchas preguntas y yo te las responderé.
Simplemente asentí.
- Te contaré mi historia, ¿De acuerdo?
Volví a asentir.
- Antes de conocer a la reina Flamer yo era un dragon salvaje que destruía pueblos enteros, hasta que un dia me enfrenté con un hechizero que me encerró en un pergamino. Pasaron muchos siglos y permanecí dormida, pero un dia fuí convocada por la reina Flamer. Traté de atacarla pero no pude, cada vez que lo intentaba sentía como mi corazón se comprimia y me debilitaba. Ella me contó que había sido convocada gracias a un antiguo hechizo llamado Dragon Within, en el que ella había dado parte de su sangre para que me liberara del pergamino.
Al principio no nos llevábamos muy bien, con el paso del tiempo aprendí a conocerla y a servirle como la protectora del sol. Después nació la princesa Anna y comencé a cuidar de la pequeña bajo las ordenes estrictas de la reina Flamer.
El dia en que me iba del sol, la reina Flamer y la reina Cristel nos contaron a Drago y a mi…
- Espera un momento. ¿Quien es Drago? - Interrumpí.
- No interrumpas Anna.
- Lo siento, continua.
- Como te decía, la reina Flamer y la reina Cristel nos contaron a Drago y a mi que un dia el Dragon Within llegaría a su fin y cuando eso pasara volveríamos a ser los dragones peligrosos que eramos antes, pero que no debíamos preocuparnos ya que al momento de transformarnos en casi humanos ellas habían colocado un sello de sangre sobre nosotras, el cual nos impedia perder el control. Pero como se sabe, llega un momento en el que el sello se debilita y logra romperse, traté de huir lo mas lejos que pude pero era demasiado tarde, solo había una manera de detenerme antes de adquirir toda mi fuerza y destruir tu hogar, es por eso que te pedí que me mataras.
- Pero... ¿Cómo es que estas aquí si yo te maté?... No lo entiendo.
- Al parecer la reina Flamer sabía que el sello se debilitaría algún dia y colocó en la espada un hechizo para neutralizar mis poderes y regresar a la forma semi-humana que me había dado.
Al haber terminado de hablar Black, me fijé por fin en como estaba vestida. No tenía su armadura ni la capucha que la cubría, simplemente tenía una camisa roja combinada con un pantalón del mismo color.
- ¿Qué le sucedió a tu armadura?
- La armadura llevaba el sello de sangre y cuando este se debilitó no pudo soportar el Dragon Within y se destruyó por completo - Explicó Black.
- ¿Cómo es que llegamos aquí?
- No sé que hechizo es el que tenía la espada del sol, solo sé que cuando la espada atravezó mi corazón morí y después sentí una extraña sensación en el pecho, al abrir los ojos me dí cuenta de que estaba viva y estabas a mi lado gravemente herida, observé a mi alrededor y me percaté de que la lava estaba calmada, miré hacia la entrada y esta estaba abierta, te cargé y salimos del volcán, te traje de inmediato para curarte, quise usar mis poderes pero estos no funcionaron.
- ¿Qué quieres decir?
- No tengo mis poderes Anna, al parecer el hechizo que contenia la espada los neutralizó por completo, ya no controlo el fuego.
Estaba sorprendida de escuchar que Black ya no tenía sus poderes. La miré por unos instantes y traté de leer su mente, pero era imposible.
- Aún no me has respondido. ¿Quien es Drago?
- Es la persona que te atacó hace unos días cuando fuiste a visitar al pueblo.
Miraba atentamente a Black para que continuara.
- Ella es la protectora de la reina de las nieves, fue convocada por la reina Cristel y como te abras dado cuenta, ella posee poderes de hielo.
- ¿Porque me atacó?
- Solo protegía a la reencarnación de la reina de las nieves.
- ¿Como que la rencarnación de la reina de las nieves?... Solo estábamos Merida, Rapunzel y...
En ese momento me dí cuenta de la persona que en realidad protegía Drago, era a Elsa.
- En efecto Anna, la reina de las nieves es Elsa, la princesa de Arendelle.
- Pero aun no lo entiendo Black. ¿Por qué me atacó?
- Te contaré lo que ocurrió hace mucho tiempo.
- Esta bien Black.
- Esto fue lo que ocurrio...
Mientras tanto en el reino de Arendelle, las cosas regresaban a la normalidad desde el extraño ataque del dragon y la chica misteriosa que los salvó. Algunos habitantes tenían miedo pero fueron tranquilizados por el liderazgo de su rey.
En otro lugar, mas precisamente en el castillo de Arendelle, las cosas no estaban calmadas. Después de la batalla en la que Elsa tuvo que enfrentarse al dragon, su padre había mandado a buscarla, fueron largas horas de busqueda hasta que por fin pudieron encontrarla, pero estaba muy mal herida, casi sin vida. De inmediato recurieron a los mejores doctores del reino para salvarla.
Ahora, Elsa había estado inconsiente desde hacia 3 dias, era un milagro que aun estuviera viva después de la feros batalla que tuvo con la bestia.
El rey y la reina estaban pendientes de la recuperacion de su hija, pero no estaban tranquilos al descubrir que la persona que lastimó a su hija y casi destruye el reino era nada mas y nada menos que Drago.
La encontraron inconsiente y con graves heridas, sin piedad fue llevada a los calabozos esperando su sentencia de muerte.
Los reyes estaban tan sumidos en sus mentes que no se percataron del despertar de la pequeña Elsa. La platinada sentía su cuerpo adolorido y no recordaba lo que había sucedido. Comenzó a observar a su alrededor y se percató de que estaba en su habitación y que sus padres estaban con ella.
- Papá, mamá...
Los reyes al escuchar la voz de su pequeña lloraron de alegria, la reina abrazó a su pequeña con cuidado para no lastimarla mientras el rey llamaba al medico para que revisara a su pequeña.
Despues de una extensa revisión, el medico diagnosticó que la princesa estaba fuera de peligro, solo debia descanzar para sanar las heridas que tenía.
Elsa aún no recordaba que le había sucedido, esperó que el medico se retirara para preguntarle a sus padres.
- ¿Papá que me pasó?
Observó como sus padre se tensaba y en sus ojos pudo ver malestar.
- Drago atacó el reino y tu saliste a defendernos - Fueron las palabras del rey.
En ese momento Elsa recordó todo lo que había pasado y como había matado a su protectora. Sin poder evitar las lágrimas estas salieron mientras susurraba... Yo la maté.
- Drago no esta muerta - Dijo fríamente el rey.
Elsa miró a su padre sin saber si lo que decía era verdad o era una vil mentira.
- Eso no puede ser, yo le atravezé el corazón con la espada de la luna.
- La encontraron en el mismo lugar donde te encontraron a ti, tenía graves heridas pero aún estaba viva.
Escuchar que Drago estaba viva hizo desaparecer la tristeza en el corazón de Elsa, pero toda su felicidad volvió a esfumarse cuando escuchó las siguientes palabras de su padre.
- Esta viva pero no por mucho tiempo, será ejecutada mañana.
Elsa sintió como su mundo se detenía mientras las palabras de su padre retunbaban en su mente.
- No puedes ejecutarla - Dijo en susurro.
- Puedo porque es un pelig...
No pudo terminar la frase cuando sintió un leve dolor en la mejilla, de inmediato llevó su mano sobre ella y se percató de que tenía una cortada, miró a su hija y esta tenía una mano levantada.
- No te permitiré que la lastimes, si llegas a lastimarla te asesino padre - Dijo Elsa mirando fijamente a su padre, el cual estaba sorprendido de la manera de actuar de su hija.
Un momento de tensión se vivía en la habitación, pero este no duró mucho. La puerta de la habitación se abrió y se pudo apreciar la presencia de dos soldados.
- ¡¿Quien les autorizó entrar de esa manera?! - Exclamó el rey.
- Lo sentimos su magestad. Lo que ocurre es que Drago ha despertado y usted nos ordenó que cuando despertara le avisaríamos de inmediato - Informó el guardia.
- ¡¿Donde está Drago?! - Gritó Elsa.
- En uno de los calabosos del sur - Respondió de inmediato el guardia.
La platinada se levantó como pudo de la cama y comenzó a correr hacia la salida de la habitación ignorando los gritos de sus padres, su unico pensamiento era encontrar a Drago.
Mientras tanto, Drago había despertado. Observó el lugar donde se encontraba y se percató de que estaba en un calabozo, trató de caminar hacía la salida pero estaba encadenada de pies y manos, trató de congelarlas pero nada ocurría, volvió a intentarlo y nada, algo pasaba con sus poderes.
Las puertas del calabozo se abrieron dejando entrar a un grupo de guardias que la rodearon en un instante. Sin previo aviso uno de ellos la golpeó en las piernas haciendo que callera de rodillas.
- Tenemos ordenes de que si despertaba la noquiaramos para impedir que use sus poderes - Dijo uno de los guardias.
Drago no recordaba que había pasado, en ese instante se percató de que no llevaba su armadura y los recuerdos de lo ocurrido vinieron a su mente.
Estaba tan sumida en sus recuerdos que no se percató de que uno de los guardias estaba por golpearla. Cuando se dio cuenta lo unico que pudo hacer fue cerrar los ojos y esperar el golpe, pero este nunca llegó. Sintió una corriente helada en la habitación y al abrir los ojos se encontró con la espalda de Elsa.
- Elsa - Susurró Drago.
La platinada había detenido el golpe con sus manos, el guardia estaba sorprendido de ver a la princesa.
- ¿¡Cómo te atreves a golpearla?! - Gritó Elsa.
El guardia dio un paso atras.
- Solo cumplía orden...
El guardia no pudo terminar la frase cuando un puño impactó directo en su rostro mandandolo a volar.
Los demas guardias estaban sorprendidos, Elsa de inmediato miró al grupo.
- ¡Si alguien lastima a Drago lo mato! - Decretó la platinada.
De inmediato los guardias saliarieron del calabozo llevándose al que había sido atacado por Elsa.
Una vez a solas, Elsa abrazó a Drago y lloró.
- Pensé que habías muerto - Dijo entre lágrimas.
- Debería estar muerta.
Elsa la miró sorprendida.
- Al parecer la espada de la luna tenía un hechizo que me trajo nuevamente a la vida, pero... El precio que se pagó son mis poderes.
- ¿Qué es lo que te ocurrió? ¿Por qué te convertiste en un dragon?
- Te explicaré lo sucedió, pero no aqui - Dijo Drago.
Elsa comprendió a lo que se refería y al saber que Drago no tenia sus poderes, congeló las cadenas para liberar a su protectora.
La platinada y su protectora habían llegado a la habitación de la princesa. Al entrar, Elsa se percató de que sus padres ya no estaban ahi, asi hablarían sin ningún tipo de interrupción.
Drago le contó sobre su origen y como la reina Cristel le había colocado en su armadura un sello de sangre.
- Entonces eso explica porque no tienes la armadura.
Elsa miraba a Drago, esta simplemente tenía una camisa azul cielo algo rota con un pantalón del mismo color y se encontraba descalza. Suspiró mientras se sumia en sus pensamientos, analizando los eventos que habían ocurrido en estos últimos días.
En ese instante una promesa se hizo presente, la promesa que le había hecho a una pequeña cobriza de volverse a ver en el lago de cristal.
"Anna, ¿Dónde estás?" ...
La próxima actualización es la apuesta, los quiero no olviden dejar comentario o amenaza de muerte los quiero
Aaronvs3.- muchas preguntas y tantas respuestas xD aquí lo que sucedió, oye por alguna razón no me llegan las actualizaciones de tus historias si eres tan amable mándame un msj donde este link para poderlas seguir leyendo
Loghan10.- me alegro mucho que te gustara ya veras que pasara después xD saludos
AzblueHell.- tuve que cortar el capitulo por problemas de inspiración y por falta de tiempo pronto la actualizacion
Belten10.- hay dios tranquilo con el Elsanna yo estoy leyendo un fanfiction que asta el cap 23 se dio el primer beso de anna y elsa y no me quejo xD la próxima actualizacion la apuesta
Normaj14.- hay dios tendre que pagar por el hospital ntp hay te sacare cuando tenga dinero hay no mates a nadien después me sale caro xD
Bulmat.- ya veras que onda con la situación nsvms en la próxima
ElsaFrozen100.- dios por que quien matarme se pasan soy una pobre inocente saben XD ajajajja saludos nsvms la próxima
OneElan.- vez si me matas no sigo escribiendo XD ya aquí algunas preguntas que tenían se resolvieron asi que no me maten xD asta la próxima
