La profecía

Capítulo 15

Emboscada

Hola no me he muerto sigo viva xD bueno lamento la tardanza pero aunque me tarde siglos seguire con mis historias, gracias a las personas que siguen la historia, de verdad gracias

ESTE CAPITULO VA PARA LA CATEGORIA M ESTAN ADVERTIDOS CONTIENE VIOLENCIA Y PUEDE TRAUMAR (BUENO ESO DIJO LA DIOSA DEL DRAMA YO LO VI LEVE XD)

COMO SIEMPRE AGRADESCO A YANET26 POR LA AYUDA EN EL CAPITULO PARA CORREGIR ALGUNAS COSAS DE LA ESCRITURA XD

SIN MAS QUE DECIR LOS PERSONAJES DE FROZEN Y LOS QUE MENCIONO NO ME PERTENECEN SON PROPIEDAD DE DISNEY Y DREAMWORKS

Tres años habían pasado desde el incidente en el reino de Arendelle y la extraña bestia de hielo, ahora todo estaba marchando bien, o eso se creía. Al parecer, un grupo de bandidos habia estado saqueando cargamento de Arendelle para el reino vecino, los últimos cargamentos enviados por el bosque no llegaban a su destino ya que eran interceptados por un grupo de 10 bandidos.

EL rey había mandado guardias para evitar esos saqueos, pero era inútil, entonces se decidió enviar el cargamento por barco, pero lamentablemente tenía los mismos resultados que por tierra.

- ¡Maldición! ¡No puede ser que otro cargamento haya sido robado! - Exclamaba furioso el rey.

- Si no detenemos a estos bandidos, Arendelle se verá en serios problemas con el reino Whiter su majestad.

- ¿Cuándo debe salir el próximo cargamento de telas y oro?

-Mañana a primera hora su majestad.

-Bien, envíen 30 guardias para escoltar el cargamento.

-Si su alteza.

Al amanecer, tal y como el rey ordenó, el cargamento de telas y oro salía de Arendelle escoltado por 30 guardias, sin percatarse de que un hombre encapuchado los observaba. Sacó una hoja y un lápiz y comenzó a tomar nota del cargamento y el número de guardias que lo acompañaban, una vez terminó de tomar los datos, silbó y en unos instantes un cuervo apareció, ató la nota en una de sus patas y lo dejó irse.

Pocos minutos más tarde, muy dentro del bosque, el ave aterrizaba en el hombro de un hombre encapuchado.

-Así que el rey de Arendelle mandó un cargamento de telas y oro custodiado por 30 guardias, un guardia colocado adelante, seguido por una fila de seis guardias en horizontal, en cada lado 2 filas de 4 guardias en vertical, una fila en horizontal de 6 guardias cuidando la parte de atrás y un último guardia para emprender la huida y avisar lo ocurrido - leía el encapuchado.

- Solo deseo el oro, Hans tu quédate con las telas para que le hagas unos vestidos a tu hija.

- ¡Cállate Gaston! -Exclamó furioso Hans

- ¡Callanse par de idiotas, dejen de perder el tiempo y escuchen cual será el plan! - ordenó Robin

El par no debatió más y se acercó al grupo para escuchar la formación que se haría para robar el botín.

-Eugene, Ferd, Bestia, Hans y Miguel, estarán en el lado izquierdo, tal y como les mencioné estarán colocados. Ferd y Bestia estarán encargados de uno de nuestros nuevos juguetes -todo el mundo sonrió con malicia- Gastón, Yo, Fhilip y Tulio, estaremos del lado derecho, Gastón estarás encargado de la máquina, yo les daré la orden de atacar, se activaran primero los juguetes nuevos matando a los guardias de los lados, una vez que se activen los demás ya saben que hacer - Explicaba Robin su plan.

-¿Qué pasará con el enano?

- El detendrá al que escape, ya sabes cómo se pone si no le dejamos diversión.

Todo el mundo estaba en posición, oculto detrás de los árboles o detrás de los arbustos, esperando con ansias la llegada del cargamento.

De pronto se escuchó el sonido de la carreta, como era de esperarse la formación que había sido informada no cambió, cuando la carreta estaba a la mitad, un chiflido se escuchó entre los árboles y dentro de los arbustos comenzaron a lanzarse a una gran velocidad, clavos que de inmediato impactaron en las armaduras de los guardias, por desgracia estas fueron traspasadas causando la muerte de algunos de estos.

Pero eso no era todo, de la parte de enfrente y de atrás comenzó la aparición de flechas matando a los demás guardias.

Uno de ellos logró escapar, pero fue detenido por un enano que salió de los árboles clavándole su pico en el cuello y matándolo en el acto.

- Veo que se divirtieron chicos - Decía Grumpy al ver el espectáculo de cadáveres que había.

- Se nos facilitaron las cosas con estos nuevos juguetes que conseguimos.

Se trataba de un tipo de cajas hechas de metal, de aproximadamente 30 cm de alto y de ancho, y una profundidad de 40 cm. Cada caja tenía distintos compartimentos donde se colocaban los clavos, los cuales podrían ser de 10 o hasta 15 clavos, y en la parte de atrás se encontraban las cuerdas, las cuales estaban atadas a un resorte que hacia volar los clavos. El problema de esta máquina, era que solo tenías un tiro por cada cuerda y tenías que recargar, lo cual llevaba tiempo.

- Es hora de tomar lo que venimos a robar- decía Miguel.

El rubio abrió la puerta de la carreta y un fuerte dolor sintió en el pecho, emitiendo un grito de dolor alertó a todo el mundo.

-¡Miguel!- gritó Tulio al ver como su amigo caía muerto.

De la carroza aparecía una espada cubierta de sangre, no se hizo esperar y la dueña de la espada apareció.

-Uno menos, faltan 9- decía Elsa mirando al grupo de ladrones.

Tulio desenfundo su espada y atacó de inmediato a la chica, esta simplemente esquivó su ataque y sin perder el tiempo clavó su espada en el pecho de Tulio.

-Dos menos, faltan 8.

-¡¿Quién diablo eres?!- gritó desesperado Hans al ver como sus compañeros morian fácilmente ante la extraña.

-Me llamo Elsa, fui contratada por el rey de Arendelle para matar a los culpables de los robos.

-Jajajaja no me hagas reír niña, ¿crees poder acabar con nosotros?- se burló Robin

-He acabado con 2 de ustedes.

El grupo miró a Elsa, Robin les dio una señal y de inmediato Fred comenzó a atacarla. La platinada detenía el ataque sin problema, cuando estuvo a punto de matarlo se alejó de él mientras pasaba ante sus ojos una flecha, dio un salto para esquivar las 2 espadas que estaban a punto de clavarse en su espalda, se alejó del grupo y pudo notar como solo habían 7 de ellos, sintió una presencia detrás y sin perder el tiempo detuvo el ataque de un pico que estaba por incrustarse en el cráneo, el choque provocó que Grumpy perdiera el equilibrio, lo cual aprovechó Elsa para tomar al enano y ponerlo frente a ella impidiendo el ataque de una flecha dirigida hacia ella.

-¡Maldita!-Gritó con rabia Bestia mientras corría en dirección a la platinada.

Elsa esquivó una lluvia de flechas lanzadas por Robin y Eugene, Bestia aprovechó la distracción de la asesina para acabar con ella, pero fue imposible, la platinada solo tuvo que deslizarse por los pies de la Bestia y las flechas dirigidas a ella se clavaron en el cuerpo de Bestia.

Elsa tomó el arco de uno de los guardias caídos y disparó 2 flechas, una incrustándose directo en la cara de Eugene y la otra en el cuello de Ferd.

Gaston y Philip atacaron al mismo tiempo a la platinada, miemtras esta solo bloqueba los ataques. Logró encontrar el momento exacto del ataque de Gaston para esquivarlo y hacer que su espada decapitara a Philip.

El hombre al ver lo que ocurrió quedó en shock, Elsa aprovechó la situación para clavarle su espada en el pecho.

Robin no creía lo que sus ojos veían, una simple chica de aproximadamente 15 años acabó prácticamente con todos sus hombres y venia por él.

La platinada miró al ladrón, este al percatarse de la mirada gélida de la chica trato de correr, pero era tarde, una flecha se clavó en su pechó.

Elsa había acabado con todos los ladrones, bajó el arco y se disponía a caminar para informar a su padre sobre lo ocurrido, pero un pensamiento apareció en su mente...

"Son 10 ladrones y yo solo maté a..."

Sus pensamientos fueron interrumpidos al sentir el filo de la espalda del ladrón cortar su espalda, se apartó como pudo, la herida era grave y sentía en su piel el ardor del corte. Desenfundó su espada para hacerle frente al ladrón.

-Te agradezco haberle puesto fin a mis compañeros, una vez que acabe contigo me iré con todo el botín.

- ¿Quien dice que saldrás vivo de esto?

La platinada atacó a Hans, el pelirrojo no se esperaba este ataque y como pudo detenía los ataques mortales de Elsa, pero su suerte no perduró, en uno de sus ataques perdió la espalda y de inmediato sintió como el filo de la espada le cortaba la cara.

Hans cayó de rodillas gritando desesperadamente mientras sentía como la sangre salía de su rostro.

El sonido de la espada hizo que levantara el rostro y vio como la chica estaba a punto de matarlo.

Un ruido provino de los arbustos, hizo que Elsa mirara a la dirección de dónde provenía el ruido, lo cual aprovechó Hans para huir.

- ¡Aparece! - ordenó Elsa.

Desde los arbustos apareció una encapuchada distinta a la de los ladrones, esta era de distintos tonos de verde, difícil de percibir.

-¿Quién eres?

-Soy Anna- decía la pecosa mientras se quitaba la capucha.

-Anna... - susurró Elsa - ¿Qué haces aquí?

- Yo vine por...

- ¡¿Eres parte de este grupo de ladrones?! - gritó Elsa

- Yo, yo...

- ¡Me prometiste que nunca robarías!

- Elsa no es lo que crees, yo...

- ¡Tu eres parte de ellos y por ello acabaré contigo! - Elsa corrió a la dirección donde estaba la pecosa y la atacó.

Anna esquivó el ataque sin dificultad.

- ¡Detente Elsa, yo no quiero lastimarte, estas herida! - La pecosa trataba de detenerla pero era inútil.

La princesa siguió atacándola, al estar gravemente herida soltó la espada y de inmediato Anna la sostuvo para que no cayera.

- Elsa estás perdiendo mucha sangre, si sigues así mo...

Anna no término la frase, un golpe directo en el estómago la dejó sin aliento.

- No te confíes - Decía Elsa mientras preparaba otro golpe.

Pero este golpe no llegó, sin saber que ocurrió terminó su cuerpo atrapado entre un árbol y el cuerpo de Anna.

Elsa trató de golpear a la pecosa, pero esta tomó las manos de la platinada y las colocó sobre su cabeza.

- ¡Suéltame! - Gritó la rubia intentando zafarse del agarre de la cobriza.

- Te estás haciendo daño.

- ¡Que me sueltes!

- Tranquilízate, estas empeorado la herida.

- Dije que me suel...

La platinada no creía lo que su ojos veían, Anna la hizo callar plantándole un beso, Elsa luchó para liberarse de la cobriza pero era imposible, cada vez que intentaba zafarse el beso se hacía más intenso. Una mordida en el labio fue lo que logró separar a Anna de ella.

- ¿Por qué me mordiste? - Se quejaba Anna

- ¡Porque me besaste! - Gritó Elsa - ¿Quién te crees para besarme? - Expresó enojada la platinada.

- Solo trataba de tranquilizarte, tienes una herida grave en la espalda y si no se desinfecta puedes morir. Te voy a soltar y no quiero más golpes para que pueda curarte, ¿De acuerdo?

Elsa asintió, de inmediato la cobriza se apartó del árbol y la platinada sintió nuevamente el dolor de la herida.

Anna habia colocado su capucha en el suelo, mientras sacaba de su bolsa algunas hierbas y botes de colores.

- Quítate la parte de arriba de la ropa y acuéstate para poder curarte la herida - Decía Anna.

La platinada miró a la pecosa, la cual aún seguía mirándola, esperando que se quitara la ropa para poderla curar.

- Amm... ¿Podrías voltear a otra dirección? - Preguntó la rubia completamente sonrojada.

- Ahh... Si claro - Respondió la cobriza, levantándose y mirando a otra dirección.

La platinada se deshizo de su ropa con algo de problema, algunas partes se habían pegado por la sangre seca, como era de esperar las vendas que cubrían su pecho estaban rotas, una vez terminado se acostó sobre la capucha de la cobriza.

- Anna ya puedes voltear.

La cobriza no tardó en colocarse al lado de la platinada observando detenidamente la herida.

- Te has salvado la herida, no parece tan mortal como aparentaba.

Anna comenzó a limpiar la herida de Elsa mientras esta simplemente soportaba el dolor.

- Anna, ¿Por qué estabas aquí?

- Seguí a mi padre - Expresó fríamente

Elsa al escuchar las palabras de Anna se tensó.

- Tranquila, no mataste a mi padre. El muy desgraciado te atacó por la espalda y te lastimó, aunque lo heriste y deformaste su hermoso rostro.

- Anna yo no...

- Tranquila, era mejor que muriera, solo porque mi madre lo ama intervine para que huyera. Listo terminé.

La pecosa se retiró del lugar dejando que Elsa se colocara su ropa.

- Aun no me explico porque la princesa demonio de Arendelle vino sola a enfrentarse a unos ladrones.

- Escuché una conversación de mi padre sobre los robos y me escondí en la carroza, nadie sabe que estoy aquí - Explicó Elsa restándole importancia.

- Así que la princesa quiso rescatar a su reino y si no fuera por esta exladrona estuviera muerta en este instante.

- Algo así, gracias por salvarme - Respondió sonrojada.

- No me agradezcas, tengo que irme - La cobriza comenzó a correr, pero detuvo su huida - En tres días iré a Arendelle, podemos vernos en el lago de cristal al medio día - Gritó antes de marcharse.

- Te veré en tres días - Respondió Elsa mientras observaba como desaparecía Anna de su vista.

No muy lejos de ahí, 2 personas encapuchadas miraban la escena.

- Todo va de acuerdo al plan...

Nos vemos a hasta la próxima no olviden comentar, me ayuda mucho con la inspiración.

Comentarios

Aaronvs3.- ajajjajaa ok ok no muerte a Drago ya lo entendí, bueno aquí el siguiente lo siento por la tardanza.

Lovedragonballgt.- me alegra que tenga a alguien que le gusta mi historia gracias.