Capítulo IV
Vegeta corría por todos los pasillos de la prisión sin buscar nada, simplemente huía de aquel pensamiento que se le atravesó por su mente cuando estaba en la enfermería, en el momento que escuchó a la enfermera, exactamente.
"No puede ser cierto. Todo esta situación ya me está haciendo imaginar cosas".
Estaba tan sumergido en sus pensamientos que no vio a un hombre pasar cerca de él, causando un choque entre ambos.
–Carajo… – vegeta se quejaba del dolor de cabeza.
–Maldición…debería tener más cuidado – reprochaba un hombre alto de piel clara y un mohawk de cabello color rojo brillante.
–Púdrete imbécil…agg! Sólo me haces perder el tiempo – el pelinegro se levantó y caminó apresuradamente empujando al hombre a un lado para así poder seguir su camino.
El hombre, otro reo recién integrado, observó al pelinegro un momento más.
–Tapión ¿Estás bien? – otro prisionero de piel clara color lila y un mohawk de color blanco, compañero del pelirrojo, se acercaba a éste.
–Sí. Estoy bien, kaioshin. ¿Sabes? Nuestra búsqueda ha acabado. Encontramos a nuestros objetivos – respondió Tapión con una media sonrisa mirando fijamente al pelinegro saliendo del lugar.
–¿Estás seguro? ¿Cómo sabes que el otro hombre también está aquí? –
–No te preocupes. Ese par son inseparables. Aún no te aseguro si está el otro pero, al menos, tenemos a uno –
–Sí, es cierto. Será mejor que le avisemos al superior para que nos dé las órdenes –
– No te apresures. Tenemos que espiarlos un tiempo y luego ya sacaremos conclusiones – Tapión y kaioshin asintieron ante lo dicho y salieron del lugar para ir al patio de la prisión.
Vegeta caminaba rumbo hacia el patio de la prisión, era hora del descanso, con una mano sobándose toda la cabeza.
–Estúpido…y se atreve a culparme a mí. Vaya idiota – seguía quejándose en el camino sobre el pequeño incidente con aquel otro reo.
–¡Vegeta! ¿Qué te pasó? ¿Estás bien? – Gokú se acercaba a su amigo, preocupado por lo sucedido, como un rayo empujando a todos los que les estorbaban.
–Sí, estoy bien. Aún algo mareado pero bien – respondió el pelinegro con su típica actitud.
–Realmente el golpe fue duro – comentaba krilin acercándose, junto a los demás, hacia los dos pelinegros.
–¡Callate! Ese idiota me vino desprevenido. Si lo vuelvo a ver ya verá lo que le espera – amenazaba vegeta apretando ambas manos en forma de puño y se acercaba amenazadoramente al pequeño hombre.
–Yo… sólo….decía – la voz de krilin se fue apagando mientras decía sus últimas palabras.
–Bueno, ahora hablemos de lo importante. ¿Tienen alguna idea de cómo fugarnos de aquí? – Intervino piccolo para poner serio la situación.
–Yo y vegeta estuvimos observando el lugar y, desgraciadamente, no encontramos espacios que les cueste vigilar. Todo el lugar está protegido – el pelinegro más alto fue quien respondió.
– ¡Diablos! Entonces, todo este plan es una estupidez – krilin fruncía el ceño molesto y decepcionado por la situación.
–Si no hay lugares desprotegidos y creen que es imposible ¿para qué nos comentaron lo de la fuga? – gohan se acercó con un rostro triste. Toda esa esperanza de volver a ver a su novia se desaparecía mientras pensaba que nada funcionaría y que se quedaría allí.
–Nunca dijimos que es imposible – finalmente era vegeta quien hablaba con una sonrisa ladina –Sí, no encontramos espacios en todo este ambiente pero estoy seguro que este lugar, al igual que todos, tiene un punto ciego – miraba a su alrededor para verificar que no haya nadie cerca – Como dijo kakarotto, no hay espacios desprotegidos en todos los alrededores de afuera –
–Oye ¿por qué le llamas kakarotto a gokú? – preguntaba el más pequeño, krilin, curioso. Ante lo dicho del pequeño, todos lo miraron con un ceño fruncido por interrumpir algo importante por una estupidez –Está bien. Elegí un mal momento para preguntar, lo siento – se disculpaba krilin con una gota de sudor en la frente y con una mano en la nuca, estilo gokú.
–Escuchen bien porque no lo repetiré. Y no quiero nada de interrupciones esta vez – esto último lo dijo mirando a krilin –No hay lugares desprotegidos en las afueras pero aún no hemos revisado en el interior de la estructura. Estoy seguro encontraremos una salida – dijo con una media sonrisa mirando a todos.
Gohan, al oír lo último, volvió a llenarse de esperanza –Sí, sé que lo encontraremos – dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
–Está bien, nos dividiremos para revisar todos los lugares de adentro – dijo piccolo asintiendo a la idea del pelinegro de estatura mediana.
–Sí, sé que podremos salir de aquí de una u otra manera – daba ánimos krilin, saltando de emoción al imaginarse que toda la fuga salga bien.
Estaban tan emocionados y distraídos que no se dieron cuenta que unos hombres los vigilaban desde el otro lado del patio.
–Será mejor que lo hagamos rápido. Si siguen haciendo amigos se nos dificultará el trabajo – comentaba uno de ellos. Era un hombre de piel clara y cabello largo de color verde.
–Sí, después el lord no nos tendrá más confianza y nos terminará asesinando a nosotros – decía el otro, éste era un gordo de color rosado con unos pequeños cuernitos en su cabeza.
–Así es. Así que no perdamos el tiempo y preparemos un plan –
En otro lado del patio, otros hombres también miraban a los pelinegros junto con sus amigos.
–No sabía que tenían amigos dentro de aquí – Tapión miraba fijamente a los presentes.
–Bueno, talvez se conocieron aquí. Aunque parecería que se conocieran de hace tiempo – respondía su amigo de mohawk blanco.
–No lo creo. Hasta donde sabemos ellos no tienen muchos amigos y mucho menos en prisión –
–Sí, es cierto. Pero míralos, se ven como viejos amigos conversando –
–Lo averiguaremos. Ahora yo vigilaré a vegeta. Tú encárgate de gokú –
–Creí que su nombre era kakarotto – comentaba kaoshin.
–Sí, pero todos lo conocen como gokú. No importa, eso es lo de menos – respondía, sin perder de vista a ambos pelinegros.
Los reos se separaron para no levantar sospechas de los demás. Gokú se fue a jugar básquet, con krilin, con los demás prisioneros. Vegeta y ten se fueron a levantar pesas en el pequeño gimnasio bajo el sol. Por último, piccolo y gohan se fueron a sentar a la banca mirando todo lo que hacían los demás.
Después de un par de minutos, la campanada se hizo escuchar dando a entender, a todos los prisioneros, que era hora de volver a sus respectivas celdas.
–Vegeta. No me dijiste cómo te fue en la enfermería – gokú miraba a su amigo cuidadosamente y notó el extraño estado en el que se encontraba. Él lo conocía, sabía cuándo actuaba extraño y toda esa semana estuvo actuando raro. Más callado, pensativo, no tan gruñón, etc.
–¿Ehh? Pues nada interesante, kakarotto – respondió sacudiendo la cabeza y sacando todos esos pensamientos que seguía teniendo.
–Ahhh…Seré directo, vegeta. Te he notado extraño esta semana. ¿Te pasa algo? – preguntó mirando seriamente a su amigo.
–Además de estar pensando en la fuga e intentando descifrar ese estúpido papel. Pues me siento algo estresado con todo esto – respondió restándole importancia al asunto.
–Ahh. Está bien, como digas – dijo, no tan convencido de la respuesta –Bueno, creo que tomaré una siesta – gokú estiraba los brazos y bostezaba para, finalmente, caer rendido y tendido en su cama.
–Sí. Después de todo, no haces nada más –
–Estamos en la cárcel, vegeta. No tengo la libertad para hacer otras cosas – respondió divertido el pelinegro.
–Incluso, cuando éramos libres no hacías nada más que dormir –
–Vamos vegeta, sabes que no es cierto – fue lo último que dijo, después de unos segundos cayó dormido entre sus cobijas.
Pasaban las horas y vegeta seguía pensando. No podía dormir con su mente trabajando sin descanso. Tampoco quería hacerlo, pues estaba seguro que volvería a soñar con esa escena que ha estado viendo desde hace días atrás. Lo peor es que, por algún presentimiento, lo sentía como una realidad.
Pero lo que sigue llamando su atención es la última parte. Ese susurro de su nombre que dice una de las mujeres. Está completamente seguro que es la misma voz que la de la enfermera que le saludó hace unas horas atrás. Bueno, la única forma de saberlo era volviendo a soñar con aquella escena y esta vez intentar no despertar antes de verla. Aunque no podía evitarlo, siempre era lo mismo. Acababa en el preciso momento quiera o no.
–Maldición…otra noche que no dormiré – susurraba echado en su cama observando el vacío de su celda.
–psss…Oye – llamaba alguien desde afuera de su celda.
–¿Ehh? ¿Quién eres y qué es lo que quieres? – preguntó vegeta al ver a alguien cerca de su celda.
–Tranquilo. Me llaman 16. Conozco a uno de tus amigos – Decía un Hombre de aproximadamente dos metros, musculoso, cabello mohawk color rojo.
–Ningunos de esos insectos son mis amigos – interrumpía el pelinegro.
–Bueno. El punto es que oí sobre su fuga y quiero decirles que no los delataré. Es más, quiero integrarme y también un amigo mío – comentaba el pelirrojo mirando a su alrededor, observando que nadie los escucha ni ve.
–Mmm…. – "No tengo opción. Si ya lo sabe todo, lo único que me queda es aceptarlo…!Aggg! Sabía que teníamos que tener más cuidado. Espero que éste no lo arruine" –Está bien. Mañana te avisaremos, reúnete con el grupo en el almuerzo y el descanso –
–Muchas gracias. También quería decirte que si quieren preparar su plan de la mejor manera. Sería bueno que todos entren a los talleres que ofrece la prisión –
– ¿Talleres? Nadie nos dijo algo sobre talleres – "Que extraño. ¿Por qué no nos avisaron sobre clases de talleres?"
–Sí. Eso depende del prisionero. Si quiere o no participar de estas actividades –
–Bien. Mañana hablamos. Ahora vete antes de que alguien te vea y sospeche algo – susurraba vegeta para que nadie lo escuche.
–Está bien. Hasta mañana – se despidió el más alto, levantándose para poder retirarse del lugar.
Vegeta volvió a su cama para poder echarse. Suspiró. ¿Qué demonios le deparará en el futuro? No tenía ni la menor idea y por alguna razón, tampoco le importaba. Después de todo, su vida era aburrida. Estar en prisión es lo más "espontáneo" que le ha pasado en estos últimos años de vida, aunque tampoco es algo que le agrada.
Le hacía recuerdo a su niñez y adolescencia. Edades y años muy difíciles pero que de alguna forma le sirvieron para convertirse en el hombre que es ahora. Bueno, al menos, en esos tiempos se la pasaba ocupado todo el tiempo. Ahora, simplemente, tenía una vida monótona.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por un oficial que estaba esperándolo en la puerta, abierta, de su celda.
–Vegeta Ouji. Su persona es solicitada por la enfermera – habló Recoome con una insinuante mirada – Debe ser afortunado para que la enfermera quiera verlo. Además no todos los prisioneros van a la enfermería, incluso cuando están lastimados. En esta prisión te la arreglas por ti solo – comentaba el pelirrojo.
Vegeta simplemente bufó e ignoraba los comentarios del hombre que se encontraba a su lado. Parecía ser un idiota.
"No, no parece. Es un idiota".
–Bueno ya llegamos. Espero que la pasen bien. Si esto se sabe, muchos guardias estarán amenazándolo. Créeme, No intentes presumir tu visita con la sexy enfermera si quieres vivir más tiempo – volvía a comentar burlón mientras se dirigía hacia la salida.
El pelinegro miraba curioso todo a su alrededor hasta que el sonido de esa suave y melódica voz llamó su atención.
–¡Oye! ¿Qué demonios te sucede? Sales corriendo por ahí sin ser revisado y ni siquiera agradeces a quien te ayudó a curarte – Bueno esta vez su voz no era tan suave. Bulma gritaba reprochando al pelinegro por su actitud anterior.
Vegeta no dijo nada. Se limitaba a verla fijamente mientras se sumergía en sus pensamientos.
¿Está seguro que es la misma mujer que la de sus sueños?
–Oye ¿qué te sucede? ¿Estás bien? – su tono de voz cambió a uno más suave y preocupada.
–¿Cómo dijiste que te llamabas? – preguntó vegeta para cambiar de tema y realmente quería saberlo.
La peliazul suspiró –Me llamo bulma – volvió a presentarse con una sonrisa – ¿Tú eres vegeta, verdad? ¿Oye, qué eso que traes ahí? – preguntó curiosa al ver una parte arrugada de un papel colgando en el cuello de su uniforme.
–¿Ehh? – vegeta, al ver que se refería al papel, intentó taparse y ocultárselo –Nada. No es nada – respondió rápidamente. Pero fue demasiado tarde, bulma se acercó y tomó la hoja en sus manos para poder verla mejor.
–¿Qué es esto? Está en otro idioma. Podrías, por favor, decirme de qué se trata – pedía bulma mirándolo a los ojos.
–No… – antes de seguir hablando, el pelinegro fue interrumpido por alguien que entraba a la habitación.
–Muy bien, Ouji. Es hora de regresar a tu celda – Recoome entraba con otro hombre y sacaba a vegeta forzándolo y antes de que éste se quejara, el pelirrojo ya lo tenía sacando de la enfermería para ir hacia su celda.
–No, espera… – vegeta intentó soltarse pero desistió al darse cuenta que si lo veían tomar la hoja se lo decomisarían. Así que prefirió dejarlo con la peliazul.
Antes de salir completamente del lugar, vegeta levantó la vista y se chocó cara a cara con la amenazadora mirada del decano. Vegeta no se intimidó con su mirada y, con el ceño fruncido, le lanzó una mirada igual. Al último segundo, el decano lanzó una sonrisa burlona para despedirse del pelinegro y éste miró extrañado ante tal acto del hombre.
¿Era normal así o sólo actuaba de esa forma con su persona?
CONTINUARÁ….
N/A: Bueno, consideren este capítulo como un regalo de despedida temporal jeje :') Como dije anteriormente, mis vacaciones acaban hoy y mañana tengo que prepararme para volver a clases :/ así que no creo que tenga mucho tiempo para actualizar a menudo, como ahora, pero intentaré hacerlo tan pronto como pueda. No se preocupen por eso, yo me las arreglaré.
Espero que les esté gustando la historia. Como siempre lo hago, agradezco a todas mis lectoras por pasarse por aquí y tomarse su tiempo de leerme :D y agradezco a todas las que me dejaron sus comentarios.
Gracias Juniver por tus reviews que realmente me encanta que me dejes uno jeje :D y también a arianna, nena.25, lucia, Gore, The Warrior Z, Ana a todas y cada una de ellas que me alientan a seguir con mi historia, se los agradezco un montón. Realmente aprecio cada uno de sus comentarios y bueno si encuentran fallas o algo en la historia por favor háganmelo saber, una crítica siempre es bienvenida. También, si quieren apoyarme y darme ideas mándenme un PM para conversar jeje :D Bueno, nos vemos en la próxima actualización. Cuídense mucho y hasta pronto!
