Capítulo VIII
POV VEGETA
Había pasado una semana y no se sabía nada de Kakarotto. Todos estaban preocupados por él. Yo también lo estaba pero nunca lo demostraría, así que hacía como si no pasara nada. Para empeorar las cosas no me había vuelto a encontrar con la mujer.
Pregunté varias veces a los guardias pero no me respondían y los pocos que lo hacían, me decían que ya no importaba. "Un idiota menos que vigilar", era la respuesta que me daban al respecto o sino terminaban diciéndome comentarios ofensivos.
Yo seguía mi aburrida rutina diariamente. Salía a almorzar, me juntaba con los idiotas en la hora de descanso y trabajaba en el servicio de actividades que había entrado con kakarotto. Ya no podía dormir, pues no dejaba de pensar en qué le habría pasado al imbécil. Además, de preguntarme qué había pasado con la mujer.
La verdad empezaba a extrañar al idiota que siempre, a pesar de irritarme, me apoyaba y estaba conmigo cuando lo necesitaba sin necesidad de pedirle algo. ¡Aggg! Me molestaba sentirme así pero era aceptable, al menos eso me decía para no sentirme tan patético, pues él y yo somos como hermanos ya que nos conocemos desde que tenemos memorias.
Debido a esto, no nos quedó de otra que suspender todo tipo de plan de salida por este tiempo. Todo se suspendería, al menos hasta que supiera algo sobre el paradero de mi amigo.
FIN POV VEGETA
El tiempo transcurría y nada sobre Gokú. Ya se había pasado alrededor de dos semanas desde el momento en que Gokú había despertado enfermo de su cama. Todos estaban tristes y apenados. Incluso, empezaban a hacerse a la idea de que realmente había muerto. No lo aceptaban, sobretodo Vegeta.
POV BULMA
Estaba despertando poco a poco, echada en una de las camillas de la enfermería. Estuvimos despiertas todas las noches, desde que llegó aquí, vigilando los pulsos cardiacos del paciente. Me levanto y veo a Milk durmiendo incómodamente en una silla al lado del hombre que se hacía llamar Gokú.
–Milk… –susurré y le di unos empujoncitos para despertarla suavemente.
–¿Ehh? –
Podía notar las ojeras de mi amiga, sus ojos hinchados, su cabello desarreglado, su leve maquillaje deshecho pues desde que el hombre no despertaba, ella sollozaba de vez en cuando.
–Ve a descansar a la habitación. Yo lo vigilaré–
–Pero y si despierta y… – sabía que ella quería estar ahí para él, pero tenía que entender que se enfermaría si seguía en ese estado.
–Shh…Yo lo cuidaré bien. No te preocupes – la levanté de la silla y la acompañé hasta la cama de la habitación que tenemos al lado del consultorio.
–Está bien. Por favor, cuídalo bien – me rogó en un susurro y luego cerró los ojos para finalmente dormir.
Suspiré pesadamente y observé a Gokú un momento. Seguía inconsciente, como hace dos semanas.
Recuerdo que llegué Y vi a Milk llorando y buscando jeringas, caminaba de un lado a otro utilizando todo tipo de máquina de monitoreo para saber su estado del hombre. Le ayudé rápidamente sin ni siquiera saber que ocurría. Y luego llegamos a la conclusión que el hombre había tenido sustancias tóxicas dentro de sus organismos. El órgano más afectado era el corazón. Lo más probable es que nunca despierte y si, por milagro, llegara a hacerlo talvez tendría muy poco tiempo de vida.
Desde entonces, no hemos dormido mucho pues su corazón dejaba de palpitar por unos segundos y teníamos que administrarle algunas dosis para hacerlo reaccionar y así no perderlo.
No he vuelto a ver a Vegeta y extrañaba escuchar su voz. Tampoco he podido avanzar con su papel porque estuve ocupada con esta situación.
Creo que Gokú no había tenido mala señal desde hace doce horas aproximadamente, talvez unos minutos no afectarían. Estaba pensando ir a ver a Vegeta un momento y volver para seguir vigilando y cuidando a Gokú.
Me asomé a la puerta, la abrí, volteé para echar un último vistazo a Gokú que seguía durmiendo allí en la camilla, di un paso hacia afuera y cerré la puerta despacio para no despertar a Milk.
FIN POV BULMA
Eran las 10 de la mañana y los prisioneros estaban en sus respectivas celdas. Algunos charlaban, otros seguían durmiendo, excepto uno.
Vegeta estaba paseándose de un lado a otro mientras observaba el pequeño arma de fuego que tenía en su mano derecha. Con todo eso de Kakarotto, Bulma y sus planes de salir de la prisión se había olvidado por completo sobre los objetos que había encontrado en su celda, cuando llegó.
Sabía que tenía que descubrir con detalles todo lo que pasó aquella noche porque, con lo que le dijeron, podía sospechar que el culpable que lo llevó allí quería que eso pasara y sabía que lo más probable era que sea vigilado, una vez fuera. Entonces para estar precavido lo mejor era estar al tanto de todo. Pero no tenía ni la menor idea de nada al respecto.
POV VEGETA
Estaba jugando con la misma pequeña pelota que tenía desde que llegue aquí. Sentado en el suelo con una rodilla flexionada a la altura de mi pecho y la otra totalmente estirada, mientras lanzaba la pelota hacia a la pared y la volvía a atrapar. Pensaba en todo lo que me pasó desde que estuve aquí.
Ya habían pasado dos meses desde entonces.
Todos mis pensamientos se esfumaron en el momento que escuché una voz familiar.
–Está bien, Yamcha. No te preocupes –. Inmediatamente volteé mi cabeza para verla acercarse. Me emocioné mucho, pues ya hace semanas que no la veía. Entonces todo ese buen humor se acabó en el momento que la vi acompañada con el insecto del guardia.
No sabía cómo se llamaba, tampoco me importaba, pero sé que era el mismo que se llevó a Kakarotto a la enfermería.
Poco a poco, empecé a sentir como la sangre me hervía e involuntariamente apreté mis dedos formando un puño. Realmente ver al insecto tomando a la enfermera de la cintura me molestaba, y aún más ver que la mujer no hacía nada para quitárselo. Es más, ella le seguía el juego y también lo trataba con cariño.
Vi que se acercaba hacia mi celda. No hice nada, simplemente me quedé observándola. Entonces ella me miró fijamente a los ojos. Yo fruncí el ceño, estaba muy molesto y no quería demostrárselo así que sólo dejé que viera mi enojo.
Por un momento iba a desistir e, incluso, iba a hablarle pero luego ella se pasó de largo, ignorándome completamente. Y lo peor, aún acompañada por el imbécil ese. ¡Agg! Estaba furioso y todo por esa tonta mujer.
FIN POV VEGETA
Pasaron dos horas y llegó la hora del almuerzo. Todos los reos fueron llevados al comedor.
–Sé que la comida es un asco pero si no te alimentas, no sobrevivirás lo suficiente para salir de aquí – Piccolo se acercaba a Vegeta, junto con los demás.
–Ja! Cómo si eso fuera a pasar –
–¿Tienen alguna noticia de Gokú? – preguntó krilin con una mirada triste.
–Lo más probable es que sea cierto lo que dicen. Así que olvidemos ese tema y continuemos con el plan. ¿El plan aún está en marcha verdad?– Piccolo volteó a ver a vegeta para recibir una respuesta.
–Hmp – bufó y suspiró para levantarse más molesto de lo que estaba. Se dirigió hacia otra mesa solitaria, totalmente callado y con una mirada que reflejaba molestia.
POV MILK
Escuchaba unos ruidos extraños, y eso me levantó. Me asomé a la puerta y mientras me iba acercando fui diferenciando los sonidos y me exalté, al darme cuenta que eran gemidos de dolor.
Abrí rápido la puerta y observé el lugar. Gokú estaba moviéndose, aun con los ojos cerrados. No había nadie, al parecer Bulma se había ido quién sabe a dónde dejando a Gokú solo en la habitación.
Observé la máquina y noté que su corazón estaba dejando de palpitar. Corrí a la vitrina, saqué otra jeringa para aplicarle una nueva dosis y agregarle suero para que siga conmigo.
Gokú empezó a arquear la espalda y hacer gestos de dolor. Después de un par de segundos se detuvo. Eso me preocupó porque no veía reacciones de su cuerpo. Empecé a lagrimear por pensar lo peor y en ese momento él abrió sus ojos y me miró fijamente con sus ojos azabaches.
FIN POV MILK
Vegeta había tomado una decisión. Tenía que salir adelante y no iba a deprimirse por lo que estaba viviendo. Así que volvió a ponerse firme y organizar un plan para salir de la prisión. Todo lo tenía preparado, sólo faltaba poner las manos en acción y esperar que todo resulte como lo esperaba.
–Hay un alcantarillado en la biblioteca. Talvez podamos salir por allí. – aconsejaba Gohan.
–Muy bien. Deben fugarse todos y dirigirse hacia la biblioteca. Cada uno por su cuenta se las arregla para deshacerse de sus guardias y llegar hasta allí – ordenaba el pelinegro. –Si uno de nosotros cae, lo mejor sería seguir con el plan y esperemos que no nos entreguen. Estoy confiando en ustedes y espero que no me defrauden –
–Me parece bien – concordaba Piccolo.
POV OCTAVIO
Estaba nervioso. Hoy era el día. Finalmente, todo mi martirio se iría y volvería a ver a mi familia. El hombre de cabello de flama nos dio órdenes a cada uno de nosotros para cumplir y todo esté preparado para esta tarde.
Lo único malo de esto era que me alejaría de mi amigo 16, pues él se iría a buscar a sus hermanos y yo pensaba irme a mi aldea.
FIN POV OCTAVIO
POV KRILIN
Ya llegaba la hora del almuerzo y con ello mi nerviosismo también llegaba a mí. Sería nuestra última reunión para verificar que todo esté saliendo como lo planeamos.
Esperaba con ansias poder salir. Lo primero que haría afuera sería ir a la casa de la playa donde vivía con un viejo a quien consideraba mi abuelo. Crecí con él y, casualmente, mi hija también lo estaba haciendo.
Me dolía no poder estar con ella en estos momentos y más aún cuando más me necesitaba después de lo que pasó hacia un par de meses atrás.
Esperaba poder contar con el apoyo de los amigos que hice aquí, incluso vegeta. Ellos me ayudaron mucho en toda mi estancia en la prisión y los echaría de menos si no los vuelvo a ver.
FIN POV KRILIN
POV TEN SHIN HAN
Terminamos nuestra última reunión en el comedor y, afortunadamente, todo estaba bien. Vegeta era bueno planeando este tipo de cosas y la forma de escapar que teníamos era bastante eficaz.
Ninguno de los guardias sospechaba y mucho menos los otros prisioneros. Aún me sentía mal por lo que le pasó a Gokú pero nadie dijo nada desde que Vegeta volvió a juntarse con nosotros y nos habló sobre el plan de escape.
Ya quería salir y ver a mi hermano menor. No sabía nada de él y eso me preocupaba mucho. Esperaba que no le haya pasado nada malo. Muy pronto lo sabría, era cuestión de dos horas para dirigirnos hacia la biblioteca y seguir mi nuevo destino.
FIN POV TEN SHIN HAN
Gohan, Piccolo, 16 y Octavio, que ya habían llegado, esperaban impacientemente en la biblioteca. Todo estaba preparado.
Esperaron unos minutos y se apareció Krilin junto con Ten. Se habían metido en otra fila de prisioneros que se dirigían por el camino de la biblioteca y cuando pasaron cerca de allí, se metieron rápidamente para que nadie los vea.
–Finalmente llegaron, sólo falta Vegeta –
El pelinegro estaba caminando por la prisión sin importarle que lo vean o no. Afortunadamente, aún no lo habían notado.
Caminaba lentamente. No quería llegar, seguir una vida sin su "hermano" sería difícil, ya estaba acostumbrado a él. No sabía cómo continuar.
Adentro de la habitación, todos esperaban al pelinegro. No tenían mucho tiempo, era cuestión de minutos para que se den cuenta de sus ausencias y los buscarían por todo el lugar.
El pelinegro, desgraciadamente, ya estaba frente a la puerta de la biblioteca. Suspiró y acercó su mano a la perilla de la puerta.
–¡Vegeta! Por fin llegaste –todos recibían al pelinegro para poder seguir con su plan.
–¿Qué demonios hacen aquí? – escucharon una voz que provenía detrás de Vegeta…
CONTINUARÁ…
