Miércoles, 16 de septiembre de 2015.
Hola, hola mis queridos amigos y amigas; si Ana,te hablo sobre todo a ti :D jajaja. Gracias por seguir leyendo y claro, comentando. Todos tus comentarios me han gustado y see ;) jajaja, Ulquiorra era virgen pero ya ves, Orihime es tan sensual que no se pudo resistir ;) jajaja. Y lo de los tipos apostando, ¡claro! jajaja, tuve muchos amigos que no apostaban el culo porque no podian :P jajaja. Muchas gracias por leer y comentar, te lo agradezco mucho.
A todos los demás muchas gracias y como a ustedes no les afecta ni les importa si mi vida o mis días son una mierda o no :P ¡les dejo el capitulo! jajaja.
Besos y abrazos. Nos leemos.
Un agitado día de escuela: Uryuu/Orihime/Rukia
Hola, hola mis queridos niños y niñas hentai, ok, de pronto no y de verdad espero que no. Espero todos los que entran a este fic tan lleno de cochinadas (me estoy riendo) sean mayores de edad o en su defecto, se cuiden mucho de que no los vean leyendo este tipo de cosas. ¡El horror! Se los comento porque ya me pasó. Un día una nena que me leía me dijo: "oye, no te había podido comentar porque la profesora me confisco el celular y leyó lo que te estaba leyendo. Me dijo que no leyera esas cosas porque eso no era de una niña decente" o sea ¿WTF? ¡El colmo! Pero en fin….pasemos a lo que nos interesa como tal mis queridos juguetes sexuales, el shot.
Un saludo y un abrazo muy especial a todos los que han leído y pedido algo hasta ahora, se los agradezco mucho. Gracias a ustedes tengo un delicioso pretexto para hacer muchas maldades con estos personajes que me encantaron y, ¿les digo algo? ¡Me fascinan! Pero bueno, el turno hoy es para Cristobadican. Gracias Cristobadican por pedirme esto y ummm si, si, no sabes cómo lo estaba esperando. Amo la pareja Uryuu Orihime pero como al parecer tú eres tan sádico y perverso como yo, se nos meterá Rukia en ese shot para hmmmm, ¿jugar con ellos bien rico? Guau, ¡súper! Espero lo disfrutes y ustedes mis queridos lectores y lectoras lemon, también. Gracias por el apoyo y empecemos a hacer maldades bien sabrosas ¿les parece? ¡Muy bien!
Muy bien ¿escenario eh? Como esto son shots lemons, lo de menos viene siendo la temporada o el escenario en donde lo hacen pero, nos remontaremos a los inicios de la serie. En donde todo parecía tan "sano" y normal.
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Después de haber sido rescatada por Ichigo y los demás que fueron a buscarla, Rukia volvió a Karakura para retomar la vida que había iniciado y volver a la "normalidad" pero ese día habría cualquier cosa menos tranquilidad y normalidad. Sola y deambulando por los pasillos de la desolada escuela muy a eso de las cuatro de la tarde, cuando ya no había nadie, lo que escuchó no lo podía creer.
Sola porque Ichigo había tenido que ir a la tienda de Urahara cuando este y Yoruichi lo llamaron con urgencia, lo que estaba escuchando la tenía prácticamente con la boca abierta.
— ¿Si, Uryuu? ¿Quieres que tú y yo….?
— Oh sí, si Orihime, por supuesto que sí. —Dijo frente a ella y haciéndola tropezar con el pupitre del maestro—Me encanta cuando me llamas por mi nombre porque eso me trae muy buenos recuerdos.
— ¿Sí?
Le sonrió coqueta, ahora si volvimos a mi Orihime loca mis niños.
— ¿Qué recuerdas? Dime, ¿recuerdas algo en especial, Uryuu?
Uryuu estaba más duro que el acero de la espada de Ichigo o de cualquier capitán. Supremamente excitado y acercándose cada vez más a ella que ya empezaba a jadear por respirar del penetrante olor de su perfume, la tomó por la caderas y acercándose a su ya caliente oído, suspiro en él y le dijo que la deseaba. Que la deseaba tanto como aquel día en donde lo hicieron con mucha prisa en la sociedad de almas cuando andaban perdidos buscando a Rukia para "rescatarla". Vaya, que ironía. En vez de buscar a Rukia y ayudar a Ichigo, ¡andaban cogiendo como conejos!
— Ummmm, Uryuu….
— Dime, Orihime. — Se acomodó los lentes y la miró con más profundidad— ¿Sí? ¿Quieres repetir conmigo aquella agradable experiencia? No te preocupes, no le diré nada a Kurosaki. Por mí puedes seguir suspirando de amor por él mientras el coge a Kuchiki todas las noches pero….
Al bello y muy siempre hablador Uryuu Ishida, no le costó nada convencerla. Como les he contado anteriormente, Orihime era una sexo-—adicta. A ella le gustaba mucho, mucho coger y con quien más le había gustado hacerlo hasta ese momento, era con Uryuu. Uryuu era y hacia, exactamente lo que ella quería. Se la pasaba diciéndole mientras la tocaba, la besaba y la penetraba con fuerza, lo mucho que le gustaba y lo bella que le parecía.
Pero mientras Orihime cedía ante su ansiosa boca y se sentaba en aquel pupitre que no sería el único testigo de todo lo que estaban por empezar a hacer, Rukia pensaba que era el colmo. Hasta ese momento ella y Ichigo habían tenido mucho cuidado en no llamar la atención y pensaban que igual que en la sociedad de almas, nadie sabía que ellos tenían sus fortuitos encuentros de pasión cada vez que podían; digo, cuando los hollows y todos esos imbéciles los dejaban.
—"Pero, ¿Cómo sabe Ishida que Ichigo y yo lo….?"
— Ummm si, si, si, ¡sí! oh si Uryuu ummm sí, sí. Ya se me estaba empezando a olvidar lo rico que besas. Lo rico que lo haces.
— Oh pero preciosa, eso está muy mal. —Dejo de lamerle un desnudo pezón y la miró para hablarle— Yo en cambio sí tengo muy presente todo lo que gritaste cuando te hice correr después de mucho metértelo, Orihime. Oh si, muy, muy rico nena.
—Uryuu, oh Uryuu, oh si, si….
Cerrando los ojos cuando él volvió a lo que estaba haciendo en un principio, a lamerle los enormes senos en los que se había corrido de una forma completamente deliciosa e inolvidable, gemía de gusto por como la tocaba en su ya húmeda y muy expectante parte intima. El solo olor de su perfume, su sola mirada y esa boca, esa boca que a ella le encantaba besar, la prendían rápidamente. Halándole el cabello mientras él empezaba a descender cada vez más, gimiendo tranquilamente porque pensaban que estaban completamente solos, no sabía que no era la única que estaba caliente y ansiosa.
Rukia que había llegado ahí por puro y físico error, no podía dejar de mirar como Uryuu le quitaba las pequeñas bragas y se acomodaba entre sus piernas para probarla. Para hacerla gritar más de lo que ya estaba gritando.
— ¡Uryuu! Oh Uryuu rico mi amor, rico. Dime, ¿te gusta? ¿Te gusta mi sabor?
— Es delicioso.
Se detuvo para poder hablarle. Luego volvió a lamerla.
— ¡Ah! ¡Ah Uryuu, oh si, si! chúpamela más y mírame, mírame mientras los haces.
Quitándole los lentes y poniéndolos a un lado con mucha delicadeza, no apartaba la mirada de la suya.
Uryuu no se detenía. No dejaba de lamerla con mucha insistencia y lo que más le gustaba de estar bajo ella, era poder tocar sus piernas. Esas piernas que veía cada mañana y en las cuales desde que había pasado lo que había pasado con ellos en la sociedad de almas, lo enloquecían. Se despertaba cada noche en medio de la madrugada duro, muy duro sólo por acostarse pensando en ella. Sólo por recordar su sabor, sólo por revivir sus gritos de placer y en todo lo que le dio ese inolvidable día.
Dichoso porque por lo que se daba cuenta ella ya estaba más que lista para recibirlo, sabía que no sólo ella necesitaba atención.
—"Debo irme de aquí antes de que se den cuenta de mi presencia y no debería mirar más pero, ¡no! ¡Lo hizo! Esto sí es increíble. Oh por Dios, ¡que delicia!"
Rukia pensó que de unos cuantos besos apasionados y de una mamada no iba a pasar pero…no, no fue así. Como decía Orihime estaba muy caliente, mojada y muy necesitada de un hombre de verdad que la hiciera sentir mujer. Que la llevara a un delicioso orgasmo y la hiciera sentir amada y deseada.
Acomodándose mejor en aquel incomodo pupitre y flexionando muy bien las piernas cuando este se las subió, lo sintió de lleno y completamente dentro de ella.
— ¡Ah! ¡Ah sí, sí, sí, así! Dime, dime Uryuu, ¿te gusta? ¿Te gusta mucho cogerme?
— Oh Orihime, nena, —decía con una mano apoyada en una de sus piernas y con la otra en uno de sus enormes senos. Todo esto claro sin dejar de embestirla con profundidad—no te alcanzas a imaginar cuanto me gustas, cuanto me enloqueces. Te entra tan, tan rico que haces que quiera echártelo desde que entro. Oh si…
Se inclinó más y la besó entrelazando su lengua con la suya.
—…la mejor. La más hermosa y rica de las mujeres que haya visto en la vida.
— ¡Ah Uryuu mi amor, Uryuu! Ummm sí, sí, sí, sí, sí. Así, ah…. Ah sí, sí, háblame más. Dime cuanto te gusta estarme haciendo lo que me estás haciendo, dímelo por favor. ¡Dímelo!
—Me fascinas mujer, me vuelves loco Orihime. —Entro más fuertemente sin dejar de mirarla— Me despierto cada noche pensando en ti y en lo mucho que me gustó que me la hicieras con tus enormes senos. Ummm…—le haló los pezones.
— ¡Ah! ¡Ah sí, sí, que delicia!
—...eso fue delicioso, inolvidable. Haberme corrido en tu pecho y haber manchado tu preciosa cara, no se compara con nada que haya hecho antes, Orihime.
Y mientras Uryuu no hacía sino hablarle y decirle las cosas más obscenas que se le ocurrían para excitarla (teniendo mucho cuidado de no excitarse de más y correrse de la emoción antes de tiempo) de penetrarla con fuerza, de halar sus pezones y esporádicamente de besarla para probar esa boca que tanto le gustaba, Rukia no había podido soportarlo más y descendió su pequeña mano para empezar a hacer algo que no quería pero que tuvo que hacer porque ese cuerpo se lo demandaba.
Empezó a pasar delicadamente dos dedos por su ya muy humedad intimidad.
—"Ummm sí, oh digo no, ay no si, ¡no! No debería estar haciendo esto pero ah…ah sí, sí, que bien se siente. Ichigo, ¿Por qué tardas tanto? Ichigo…"
Uryuu no era tan despistado como el inocente de Ichigo que en esa época (y casi siempre fue así) no manejaba muy bien el reiatsu. Siendo para Uryuu más que evidente desde un inicio que Rukia estaba ahí tras la puerta escuchándolos y viéndolos, salió de Orihime y pidiéndole que se levantara, la llamó para invitarla a participar.
— ¿Qué paso Uryuu mi amor? ¿Ya no me vas a coger más o qué? ¿No me digas que te cansaste? Pero no, mejor que eso. ¿Por qué llamas a Kuchiki-san?
—Porque ahí está preciosa. —La tomó por la cintura y tomándole las manos, las apoyó sobre el escritorio pero para tomarla de otra forma, por detrás—Oye, Kuchiki, ven. Sé que estás ahí y sé también porque no te has ido. Dime, ¿no quieres participar más directamente? Tranquila, no pasara nada. Ni Orihime ni yo le diremos nada a Kurosaki. ¿Verdad que no preciosa?
— ¡No!
Gritó porque Uryuu la nalgueó con fuerza.
— Puedes venir a jugar con nosotros Kuchiki-san, ven y déjate atender. Kurosaki-kun puede ser muy tonto a veces y tal vez y quién quita, te termine gustando tanto como a mí. ¡Ah si Uryuu mi amor, si! ¡Sí!
Gimiendo con fuerza porque Uryuu no dejaba de tocarla por todo el cuerpo y de apretarle las nalgas; de golpear su también caliente y necesitado trasero con su miembro que estaba muy hinchado y muy erecto, escuchó cuando se abrió la puerta. Era más que evidente que quien había entrado para participar en su deliciosa sesión de sexo intenso, había sido Rukia que no lo soportó más.
Sin poder ver pero si escuchando lo que pasaba, luego lo sintió de nuevo dentro de ella con muchas ganas.
— ¡Ah Uryuu! Ummm si mi amor así ¡sí!
— Inoue.
Exclamó Rukia sorprendida al lado de un ocupado Uryuu.
— No te asustes, shinigami y ven. —Extendió una mano para alcanzar su pecho—Ven y déjame ver porque es que el estúpido de Kurosaki casi hace que nos maten por rescatarte. Quiero saber que tan bien sabes.
— Ishida….
Rukia (al igual que lo estaba la caliente y bella Orihime) estaba muy excitada por todo lo que había visto y había escuchado. Sin ser ella misma y dejándose llevar, pronto estuvo completamente desnuda frente a Uryuu mientras este, no dejaba de embestir con fuerza y mucha insistencia a la sudada y loca de Orihime.
— ¡Ah Uryuu mi amor así! ¡Sí! ¡Así! ¡Qué rico me coges! Ummm sí, sí, ¡así!
Aferrada de ese pupitre y de espaldas a ellos, no veía lo que Uryuu le había empezado hacer a la ya también caliente y húmeda Rukia. Quitándole con delicadeza y suavidad el apretado uniforme de escuela (como no lo hizo con la loca de Orihime. A ella solo le bajo las bragas, le subió la falda y se lo metió con fuerza, esa mujer lo prendía mucho) la tomó por la ajustada cintura y la acercó a su boca para empezar a besarla. Más específicamente para probar a que sabían esos pezones que estaban tan erguidos y que se veían exquisitos.
— Ummm si, oh si Ishida…..que rico….
Lamiendo y después succionando los erizados pezones de Rukia, estaba más excitado que Kenpachi cuando pelea. Estar haciéndolo con dos mujeres tan bellas como esas era una dicha, la gloria, casi que una experiencia divina pero había problema, era demasiado excitante. Mientras tocaba con insistencia a Rukia en su húmeda intimidad y penetraba a Orihime con profundidad, pensaba que era muy posible que no pudiera soportarlo más.
Que desgracia tan grande, estaba con dos mujeres hermosas, ansiosas, calientes que necesitaban de un hombre que las hiciera gozar pero él, estaba a muy poco de estallar.
— Ah Uryuu así, así, así, así mi amor que yo estoy que…
— Ah Inoue…
—suspiró Rukia mientras inclinaba la cabeza hacia atrás de lo bien que se estaba sintiendo por las lamidas y las buenas caricias de Uryuu en su abierta intimidad.
—…te entiendo, creo que yo tampoco podre más….
—"No, no, no, si sigo así, no voy a poder más. Tengo que hacer algo"—pensó Uryuu y luego, se lo sacó a Orihime y paró de succionar los duros pezones de Rukia. Cosa con la que estas bellas señoritas completamente excitadas, no contaban.
Tanto les molestó que exclamaron la misma frase al mismo tiempo.
— ¡Oye!
—Tranquilas, tranquilas princesas. —Sonrió muy complacido y tomó un asiento. Acto seguido se sentó en él y las llamó con un gesto—Ya las he atendido mucho pero, ¿y ustedes? ¿No piensan darme un poco de atención a mí?
Las dos se miraron con mucha picardía y sabían perfectamente, qué era lo que les estaba pidiendo. Por eso tomándose de las manos y arrodillándose ante él al mismo tiempo, empezaron a consentirlo como debía ser. Muy suave y diligentemente.
— Oh, preciosas, ummm princesas. Que manos tan suaves y que buen par de….
— Oye, Kuchiki-san. —Dijo Orihime mirando a Rukia mientras no dejaba de pasar la punta de su lengua sobre la húmeda punta del miembro de Uryuu.
— ¿Si, Inoue? Dime, ¿qué pasa?—Preguntó Rukia mientras con una de sus pequeñas y frágiles manos, tocaba el duro e hinchado miembro de Uryuu— ¿Qué quieres?
— ¿Te gustaría darte un beso conmigo?
Rukia sonrió con malicia ante la petición de una excitada Orihime pero el que casi se corre al escuchar eso, fue Uryuu. Ya de por si era excitante tener a dos mujeres tan bellas como esas tocándolo y besándolo en su parte más sensible e importante pero eso, eso que la ninfómana y loca de Orihime había pedido, casi había sido su perdición. Pero mientras ellas se miraban con picardía y sonreían, él no pudo evitar intervenir.
Esa idea le encantaba y lo excitaba más de lo que ya estaba.
— Besa a mi linda y enferma Orihime, shinigami. Ella tiene una boca deliciosa que sabe a gloria, tranquila. Te encantara.
— Bueno, si tú lo dices….
Rukia se acercó más a Orihime que la estaba esperando con los ojos cerrados y si señores. ¡La besó! Empezaron a darse un delicioso beso con lengua y mientras sus senos se rozaban y sus bocas se compenetraban a la perfección, no dejaban de atender a un delicioso hombre que estaba prestándoles mucha atención.
Verlas ahí, debajo de él tocándolo y besándose con desenfrenada pasión, había sido demasiado. Por eso llevando una mano a la peli roja cabeza de Orihime y la otra a la de Rukia, se corrió con fuerza sobre ellas y jadeó de pura excitación. Feliz, feliz y muy contento pero para nada cansado, era su turno para acabar con lo que hacía más de media hora había empezado.
— Ishida.
— Uryuu, mi amor, —hizo un dulce mohín Orihime con la cara (al igual que la de Rukia) completamente bañada— ¿no estarás cansado verdad? Porque dime, ¿y nosotras qué corazón?
— No te preocupes, mi dulce y deliciosa peli roja.
se levanto y con una enorme sonrisa de oreja a oreja, se acostó en el suelo para atenderlas.
—Aun me quedan fuerza. Bueno pero ahora escojan ustedes, díganme, ¿Quién se hace en mi boca y quien se me sienta encima? Decídanlo ustedes, deliciosas bellezas.
Orihime y Rukia que estaban tan calientes y tan ansiosas desde hacía un buen rato, solo sonrieron y se miraron. Luego, Orihime dijo que prefería sentarse sobre él y le pidió a ella, que fuera a su boca. Y pues así lo hicieron. Orihime abrió mucho sus hermosas piernas y preparándose para ser llenada y correrse de una forma deliciosa sobre un tipo que le encantaba, pronto fue complacida. Uryuu lo tomó en su mano y antes de perderla de vista porque Rukia también estaba muy ansiosa por ser atendida, volvió a sentirse dentro del interior de la mujer que le encantaba. Pero no solo le encantaba, también era especial porque era la mujer que amaba.
Unos minutos después y atendiéndolas a ambas, lo que escuchaba le alegraba el alma.
— ¡Oh Uryuu, oh mi amor ummmm, oh sí, si….! que rico mi amor y yo, yo estoy que….
— Ah sí, Inoue… delicioso… —Suspiró Rukia con gusto siendo lamida en su sensible parte intima por la inquieta y muy habladora lengua de Uryuu—Qué cosas tan ricas las que hace Ishida y si, también quiero….
—"Ah que par de bellezas tan ricas estas mamacitas"—pensaba Uryuu mientras lamia con suavidad a Rukia y se movía con fuerza para penetrar más profundamente a Orihime—"Que ricas y si, lo haré así. Cuando se estén corriendo bien rico, me corro con ellas y uy si, ojala sea ya. Estoy es que me corro desde hace rato otra vez"
Y todo iba muy, muy bien. Orihime no hacía sino cabalgarlo con fuerza y sudada, excitada y muy feliz, sonreía de pura alegría y satisfacción. Ella quería mucho a Rukia y le gustaba poder estar así con ella, le gustaba ver que había una parte de Rukia que era como ella, muy loca y divertida.
Como decía, todo iba muy bien pero, ¿qué creen? Si, así es. Si no pasaran cosas desagradables pues no sería una historia y no sería divertido. ¿No creen? Pues la cuestión es que ellas (y él también) estaban a punto de correrse pero la presencia de Ichigo y la de un hollow que lo venía persiguiendo, hizo que se detuvieran en el acto.
— ¡Ay no! ¡Estúpido de Kurosaki! ¡¿Qué carajos tiene que estar haciendo por aquí ah?!
— ¿Te vas a ir sin terminar con nosotros, Kuchiki-san?
Rukia se asustó no tanto por sentir la presencia de un hollow, eso no era problema y ella o cualquiera de ellos, podía enfrentarse a él y acabarlo de un solo golpe pero no, no se trataba de eso. Ella estaba asustada por sentir a Ichigo tan cerca. No quería que la viera haciendo ese tipo de cosas y por eso en cuanto lo sintió, se levantó y empezó a vestirse con rapidez para irse.
Luego y todavía muy sonrojada, húmeda y algo adolorida porque sus entrañas reclamaban con urgencia un duro miembro que la llenara, se fue y les dio las gracias.
— Nos vemos después y gracias, fue divertido.
— ¡Kuchiki-san no te vayas! ¡Espera!
Orihime, ya de pie y apoyada sobre aquel pupitre en donde había empezado todo, quedó muy triste. Estaba muy contenta cabalgando a Uryuu y lo que más quería, era ver el rostro de Rukia corriéndose con ella. Quería verla y a la vez que ella misma lo conseguía, compartir esa loca e inolvidable experiencia con ella.
Pero para su suerte y fortuna, Uryuu a diferencia de Ichigo, si la quería. Por eso fue con ella y después de darle un dulce y excitante beso, la abrazó con fuerza.
— Estúpido Kurosaki, idiota. Por su culpa tú te pones triste y no sabes cómo me molesta que haga estas cosas. Tan bien que las estábamos pasando los tres y, ¡mira! ¡Idiota ese! ¡¿Qué tan difícil puede ser matar unos cuantos hollows de mierda ah?! ¡Es un inútil! Esta peor que los malditos shinigamis que hasta hoy, no sabía que podían saber tan bien.
— Uryuu…. —lo miró a los ojos y le sonrió—gracias. No sabes lo bien que me hacen sentir tus palabras pero dime, ¿sí? ¿La estabas pasando muy rico mi amor?
— Mucho.
Le sonrió y posó las manos sobre su desnuda cintura.
— Pero dime, ¿seguimos? Ya se fue Kuchiki pero tú y yo podemos seguir. ¿Quieres?
— Cuantas veces quieras, Uryuu. — Sonrió y acto seguido, se giró para quedar de espaldas a él.
Y mientras Orihime abría mucho esas bellas piernas de espaldas a él y era llenada (otra vez) Rukia ya había llegado con Ichigo. Encontrándose con él y abrazándolo con alegría, lo que más deseaba era que se fueran. Necesitaba terminar lo que ya había empezado.
Cosa que a un confundido Ichigo se le hizo raro.
— Oye, oye, ¿qué te pasa Rukia? ¿Por qué tan ansiosa? Tú sabes que a esta hora no se puede porque mi papá y mis hermanas están en la…
— Entonces vámonos por ahí a un bosque o algo. Vámonos para alguna parte pero vámonos ya y me lo haces. ¿Sí?—le pidió mientras ya había saltado sobre él y era sostenida por el trasero. Luego empezó a besarlo con insistencia en la oreja—Vámonos Ichigo, vámonos y me lo haces bien rico y bien duro mi amor.
— ¿Mi amor eh?
Sonrió con gusto al verla y sentirla tan excitada.
— Entonces si estás bien caliente Rukia desde que me estés diciendo así, mi amor. Muy bien, vamos por aquí cerca. Ya me provocaste mucho y ah no, eso no se va a quedar así. Ya lo veras.
Con ella en brazos y estando en su cuerpo de adolescente lleno de músculos y fuerza, la cargaba sosteniéndola por el trasero con mucha facilidad. Si había algo que le gustara a Ichigo era verla y sentirla así, muy excitada. Siempre se beneficiaba mucho de eso pero mientras iban de camino por ahí cerca para sucumbir (como algunos otros hacían) ante el deseo y la pasión, algo pasó. El hollow que lo estaba persiguiendo hizo su triunfal aparición pero, ¿no adivinan?
Uryuu que también se dio cuenta de la presencia del hollow y no podía concentrarse por su culpa, sacó arco, flecha y mientras no dejaba de embestir con fuerza Orihime que cada vez gritaba más y más, acabó de un solo ataque con aquel molesto ser que había llegado a dañarle el rato con Rukia y Orihime. Nunca había estado en un trio antes y eso había sido delicioso y muy excitante.
— ¡Ishida….! Pero, ¡¿qué demonios le pasa?! ¡Le he dicho hasta el cansancio que…!
— Déjalo así, Ichigo. —Lo tomó por la quijada y luego lo besó con necesidad— Déjalo así por ahora mi amor y, ¿nos vamos? Vámonos Ichigo que quiero que me lo hagas pero ya.
—Bueno, —sonrió y la levanto en brazos de nuevo—por eso y solo por eso, dejaré la paliza que le iba a dar al tonto de Ishida para después. Cogerte a ti es algo mucho más importante. Oh si Rukia, tú solo prepárate. Te voy dar todo lo que me pidas.
—Ichigo….
Y mientras ellos se besaban y se iban a coger en medio de un bello atardecer, otros ya estaban por terminar.
— Oh, oh, oh Uryuu ummm si, si, ya no, ya no puedo más y ¡ah! ¡Uryuu más! ¡Más mi amor que me estoy….!
— ¡No, no, no, no, espera preciosa!
Se detuvo y lo sacó.
Uryuu apenas estaba terminando de guardar el arco y como estaba algo desconcentrado, era muy posible que si ella se seguía moviendo así, lo hiciera correr dentro de ella y no, eso sí que no. A él si le gustaba mucho cogerla y era delicioso pero, hasta ahí. No era tan bruto. Sabía que no podía correrse dentro de ella porque no estaba listo para asumir las consecuencias que eso le traería. Aún estaba muy joven para ser padre.
— No, no, espera porque si sigues moviéndote así, vas a hacerme correr dentro de ti sin protección y no, eso sí que no hermosa peli roja. Hasta no llego yo.
— No, —se giró para verlo y le sonrió—no te preocupes y vuelve a metérmelo. Ah sí, es tan rico mi amor, tan delicioso. No te preocupes que si te quieres correr conmigo hazlo, no hay problema. Yo tampoco soy tan bruta como muchos de ustedes piensan, yo me cuido mi amor. Planifico desde hace mucho tiempo porque me encanta coger. Así que hazlo, hazlo ya que no lo soporto más.
— Oh bueno…
lo tomo en una mano y volvió a hundirse en ella pero esta vez, de frente. Quería ver su cara cuando se lo diera.
— Haberlo dicho antes preciosa y ahora sí, ya no hay nada que temer. Dámelo, dámelo todo y grita. Grita tan fuerte como aquella vez.
— Ah Uryuu….ummmm Uryuu si, así, si….
— Eres preciosa Orihime, eres preciosa y me fascinas mujer. —Cayó completamente sobre ella y la besó con pasión— Me enloqueces….
—Uryuu. Uryuu, Uryuu mi amor más, ¡más!
Ahí, en medio de los mágicos colores del atardecer y en donde se habían conocido, en un humilde salón de clases, ambos se entregaron a lo que necesitaban y a lo que los manipulaba con mucha fuerza, a sus deseos. Jadeantes, alegres y muy satisfechos, se abrazaron después de haberlo conseguido al mismo tiempo.
Uryuu había quedado feliz porque nunca se imaginó que su día iba a terminar así, tan bien. Pero lo mejor de todo no había sido volver a coger de esa forma tan deliciosa a Orihime. Tampoco había sido haber probado a Rukia y haber comprobado porque era que Ichigo se arriesgaba siempre tanto por ella. Tampoco lo fue el escuchar los gritos de placer que Orihime le dio cuando lo consiguió. No, no había sido nada de eso. Lo mejor para él fue cuando Orihime entrelazó sus manos al cuello y muy sonriente, le agradeció y le dijo lo que le dijo ya fuera de la escuela y antes de tomar camino hacia sus casas.
— Gracias Uryuu, muchas gracias. La pase delicioso y, ¿sabes? Me encanta estar contigo. Tú no eres como Kurosaki-kun, tú no me haces sentir mal conmigo misma. Me encanta tu compañía y es más, ¿te gustaría quedarte esta noche conmigo en mi casa?
— Claro que si, Orihime.
Posó ambas manos sobre su rostro y después de darle un suave, un suave y muy excitante beso con lengua, le habló de nuevo.
— También me gusta estar contigo y siempre que me quieras y me necesites, ahí estaré. Siempre preciosa, siempre. Ojala algún día te des cuenta de que Kurosaki no vale la pena. Ese, no es más que un idiota. Un pobre idiota que no sabe que tú eres una maravilla. Una delicia.
