Capítulo 2:
Herbología
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Scorpius entra al salón de Herbología con prisa, sabiendo que falta poco para que la clase comience. Busca con la vista algún lugar libre, y lo encuentra.
Junto a Rose Weasley.
Suelta un suspiro. La suerte no parece estar de su parte aquellos días.
Rendido, se sienta junto a ella. Rose que había estado distraída, se sorprende al verlo sentado a su lado.
Ambos se miran, sus ojos se conectan un par de segundos, y los recuerdos de lo que había sucedido hace tan solo unos días aparecen, haciendo que, rápidamente, vuelvan a clavar su vista en la mesa de madera.
-Abran sus libros en la página dieciocho -dice la profesora mientras entra al salón -Hoy leeremos las propiedades de la planta de los Suspiros, y luego iremos al invernadero y se las mostraré. A trabajar.
Scorpius abre su libro en la página dicha, y su compañera de al lado hace lo mismo.
Ambos se ponen a leer el capítulo dado, es tan extenso que el Slytherin tarda bastante en terminarlo, y cuando lo hace se percata del sonido de una suave respiración.
Cuando mira hacia su izquierda, ve a Rose Weasley completamente dormida sobre la mesa.
No puede creerlo. ¿Cómo puede dormirse en plena clase?
Scorpius dirige su mirada a la profesora, que, sumergida también en un libro, no se ha percatado de la siesta que se está echando su alumna.
¿Debería despertarla? El rubio observa como duerme plácidamente, los risos rebeldes y pelirrojos tapan gran parte de su rostro, murmura algo entre sueños, algo intangible que a pesar de que se esfuerza en entender, le es imposible.
Al darse cuenta de que está mirándola más de lo debido, se enfada consigo mismo. Toma su pluma, decidido a despertarla, y con ella roza su nariz llena de pequitas, provocando un gran estornudo de parte de ella. Su propio sonido hace que se despierte al instante.
Al darse cuenta de la situación, las mejillas de la chica se vuelven tan rojas como su cabello, haciendo que Scorpius se ponga de la misma manera. Ambos clavan su vista en los libros, demasiado avergonzados.
-Te habías quedado dormida -murmura todavía sintiendo el rostro caliente.
-L-lo siento... -musita corriéndose los risos de la cara -No volverá a pasar...
-¡Muy bien! -la voz de la profesora los hace saltar a ambos -Ahora que han leído todo lo que necesitan saber, es momento de ir al invernadero. Trabajaran con el compañero que tienen al lado.
Scorpius suspira al mismo tiempo que Rose, ambos se miraran de soslayo, sabiendo que si alguno de los Potter/Weasley se llegara a enterar tendrían serios problemas.
Todos comienzan a dirigirse hacia el invernadero, la mayoría de las parejas están conversando y riendo, pero por supuesto que ese no es el caso de la leona y la serpiente, que parecen caminar tomando la mayor distancia posible.
Al llegar, la profesora envía a cada pareja a diferentes sectores del invernadero, logrando así que Scorpius y Rose se sientan más incómodos aun, alejados del grupo la atmosfera parece ser cada vez más tensa.
-¿Por qué no ponen todas las plantas Suspiros juntas? Las demás especies están todas juntas... -se queja la chica en voz baja.
Scorpius suspira.
-¿No has leído nada, verdad?
Rose se muerde el labio. La verdad es que apenas había leído una página.
-No pueden tenerlas juntas porque son muy peligrosas, tan inteligentes que una vez se organizaron para escapar -explica Scorpius dejándola con la boca abierta.
-¿De... de verdad?
El mago sonríe al ver su expresión, haciendo que el corazón de Rose lata hasta casi escucharse. La mirada tranquila del chico se clava en aquella extraña planta rojiza que ha comenzado a moverse, como si se estuviera levantando de una siesta.
-En la guerra... bueno, Hogwarts usó contra los... mortífagos muchas plantas de este tipo, ya que los dejaba suspirando y delirando en el suelo... -comenta, sintiéndose algo incómodo al hablar de la guerra y precisamente de los mortífagos.
Rose lo observa comprendiendo aquel tono triste en su voz, y queriendo cambiar el clima de la conversación suelta:
-Increíble. Creo que debo ponerme a leer más sobre la Historia Mágica.
Scorpius, para su sorpresa, ríe.
-Si es que puedes leer una página sin quedarte dormida...
Risas. Otra vez. Scorpius la observa, y nota que cuando Rose Weasley se ríe, sus risos pelirrojos saltan de una manera cautivadora.
Rose también lo observa, ver a Scorpius Malfoy con una sonrisa así no se ve todos los días, se pregunta por qué los chicos lo odian tanto, claramente es diferente a su padre. Scorpius a pesar de no hablar mucho, y tener esa tranquilidad que James y Fred tanto odian, es una persona amable.
Cualquier pensamiento de Rose es interrumpido por la explicación de la profesora.
-Durante el tiempo que les ordene tendrán que cuidar con su compañero la planta asignada, esa será gran parte de la nota final. Y cabe aclarar que esta planta no es como cualquiera, necesita un cuidado sumamente especial, por lo tanto deberán trabajar. Pueden empezar por regarla en lo que queda de la clase.
Al terminar la explicación, todos se ponen manos a la obra.
-¡Aguamenti! -exclama Scorpius y desde la punta de su varita sale un chorro de agua que riega la planta, la cual, gustosa, se sacude alegremente.
-Es hermosa -murmura Rose, e inconscientemente acerca su mano y roza sus pétalos rojizos.
-¡No Rose! -exclama Scorpius pero ya era tarde, la planta lanza un dulce aroma que envuelve a la pelirroja. Rose observa a su compañero con un aire de ensoñación.
-Oh Scorpius... -murmura y se lanza a sus brazos, dejando al chico del mismo color que la planta. -Mi Romeo...
-Profesora... -la llama el Slytherin que cada vez comienza a estar más apretujado.
-¡Señorita Weasley! ¿Acaso no leyó los instructivos? -exclama la profesora negando con la cabeza -Malfoy, llévala a la enfermería, Madam Pomfrey tiene el antídoto.
ooOoo
-¿Scor? ¿A dónde me llevas? -le pregunta Rose mientras se aferra a su brazo.
-A la enfermería -suspira.
-¿Pero por qué? Podríamos tener una cita en el jardín... estamos perdiendo tiempo -se queja poniéndose de puntillas y colgándose de su cuello, hasta ponerse a una distancia sumamente corta.
Tenerla tan cerca lo pone nervioso, en especial si lo mira de esa forma. La pelirroja parece estar más enamorada que nunca.
-Rose, camina, debo llevarte a la enfermería, es peligroso que sigas en este estado -le ruega, pero ella sin hacerle caso, lleva las manos al rostro del rubio y sonríe.
-Tienes la piel muy suave, y me gustan tus ojos, son tan celestes que a veces siento como si me perdiera en el mar -susurra de una forma demasiado creíble.
-¿Tendré que llevarte en brazos? Rose por favor...
Pero la chica no parece querer escucharlo, cada vez se acerca más al chico y su expresión risueña se intensifica. Antes de que hiciera algo que podría ponerlos en un lío a los dos, el mago la toma en brazos y comienza a caminar rápidamente.
Rose parece estar encantada con la situación, tanto que se pone a tararear una canción mientras se apoya dulcemente en su pecho. La Gryffindor no para de cantar hasta que Scorpius la deja sobre una camilla de la enfermería.
-¿Me dejarás sola Scor? -le pregunta tristemente.
-Me quedaré hasta que estés bien -le asegura y se le escapa una sonrisa. Solo su madre usa ese pequeño apodo, y escucharlo de una persona proveniente de los Weasley le parece bastante cómico.
Madam Pomfrey se acerca con una botella y le sirve en un pequeño recipiente la cantidad justa para volverla a la normalidad. Rose la bebe por completo y por un momento se queda inmóvil. Cuando sus cejas se juntan y una expresión de terror aparece en su rostro, Scorpius comprueba que la leona ha vuelto.
-Oh no -exclama llevándose las manos al rostro, ya que recuerda cada cosa que ha dicho y hecho hace unos instantes.
-Te agradecería si no volvieras a tocar la planta, nunca, jamás -bromea Scorpius con una sonrisa.
-Lo... lo siento... -suelta apenada, sin atreverse a mirarlo.
-No te preocupes, son solo los efectos que causa la planta, si hubieras leído el capítulo nada de esto hubiera pasado.
-Tienes razón, la próxima tendré más cuidado... -suspira aun con las mejillas ardiendo, se baja de la camilla y ambos comienzan a caminar hacia la salida.
-Supongo que la clase ya habrá terminado... -comenta Rose.
-Sí, seguramente...
-Bueno entonces... nos vemos en la próxima clase de Herbología...
Scorpius asiente.
-Gracias.
-Ni lo menciones -dice con una pequeña sonrisa.
Malfoy camina hacia su siguiente clase, pero apenas dobla la esquina se topa con James y Fred.
-Ya verás lo que te sucederá por tocar a mi prima.
