Martes, 29 de septiembre de 2015.

Hola, hola y muy buenas tardes tengan todos mis queridisimos pervertidos :D jajaja, obvio no es cierto :P Solo los estoy jodiendo un poquito, jajaja.

Antes de pasar a dejarlos con este shot que si :P esta lleno de cochinadas, pues responderé al comentario de Ana.

Ana, pues no sabes cuanto me alegra que me digas que te reíste con el shot, jajaja, es que bueno, yo escribo algo así como comedias románticas; aunque lo de lo romántico como que se fue al demonio hace rato pero como sea :P estoy divagando y esa no es la idea :D jajaja. Muchas gracias por seguir leyendo y comentando el "fic". Tus comentarios, al igual que los de Sunev, me alegran mucho :) Gracias de verdad y espero te guste el shot de hoy. Besitos.

A todos los demás pues gracias por leer aunque no digan ni mierda y a Sunev, pues ya tú sabes nena ;) ya te respondí por PM jajaja, pero si, se podria decir que Orihime le pegó una violada a Ishida que oh no, jajaja, ni aunque hubieran prometido dejarlo en la sociedad de almas y jamas hablar de aquello, él pudo olvidarla ;) jajaja.

Besos. Nos leemos en un próximo shot ;) Y recuerden, estamos a muy poco de terminar :)


Vigilando al Quincy: Rangiku, Hinamori, Nemu, Nanao y también Isane ¡haciéndolo con Uryuu!

Hola mis queridos juguetes sexuales y, ¡awwwwww! ¡La locura! (risa loca). Este muchacho, ah por Dios, este muchacho, ¡está loco! Este fic parece más suyo que mío. ¿No creen? Bueno pero no, seamos justos. Todos hemos participado y ha sido muy divertido hasta ahora. Ya casi acabamos pero bueno no se me asusten. Yo me conozco y como sé que no puedo estar mucho tiempo sin hacer algún tipo de travesura… (Como la que sigue a continuación) volveré. Alguna pendejada me inventaré pero de que sigo haciendo lemon con Bleach, ¡lo sigo haciendo! (risa maquiavélica) Ay sí, me adoro y pues para darle paso al shot y empezar de una vez, solo les diré que les agradezco el apoyo. Ha sido muy divertido escribir para ustedes y espero les esté gustando.

Bueno pues la cosa fue así. Llega y me escribe el hentai y alegre de Cristobadican:

"este... tengo una idea nueva pero si estas comprometida con otro shot puedo esperar. Bueno, aquí esta. Personaje: Uryuu (como la mayoría que te he pedido)
Trata de que la sociedad de almas se preocupa de la existencia de Uryuu (como él es Quincy no purifica si no que mata hollow, eso puede romper el equilibrio) y deciden ponerlo bajo vigilancia pero no será la fuerza secreta si no que...
5 Tenientes muy traviesas (Rangiku, Hinamori, Nemu Nanao e Isane) lo vigilaran a toda hora e incluso cuando está en la ducha pues ordenes son ordenes
pero son descubiertas y nuestro muy serio Quincy, tendrá que mostrarles el "poder Quincy" Tiempo: antes de la saga fullbringer
pues desde que Ichigo perdió sus poderes Ishida dijo que él se estaba encargando de los hollow y de eso saque esto.
Bueno me voy a descansar (cof cof a ver hentai cof cof) y espero que te agrade esta idea. Un beso muy cariñoso me despido bye!"

Bueno y les digo, ¿Cómo no me iba a gustar la idea? ¡Me encantó! Me gustó mucho pero como se lo confesé al mismo creativo y pervertido de Critobadican, ¡gomen! Yo no me vi ese relleno pero al carajo. Para hacer lemon no se necesitan si no ganas, ¿no? entonces como no me vi ese relleno, (y fue el único que no me vi por Dios ¡qué mal!) vamos a pasar directamente a lo que nos interesa leer a nosotros, ¡el lemon! Como son tantas nenas y hay que darle participación a todas, arranquemos.

.

.

Uryuu Ishida, poderoso, algo tímido y muy serio Quincy, desde hacía algunos días sentía que lo seguían y ya se estaba cansando de eso. Él, él solo estaba cumpliendo con su responsabilidad como Quincy y además como vigilante de Karakura. Como el Karakurarizer y su grupo de payasos servían lo mismo para lo que sirven las tetillas de los hombres, para nada, era trabajo de Uryuu, Sado y Orihime cuidar a la ciudad de los hollows que de vez en cuando se antojaban de ir a joder para que los mataran pero eso había desatado un problema. Como Uryuu no purificaba a los hollows si no que los mataba, la sociedad de almas se preocupó porque eso afectaba el equilibrio que ellos tanto protegían y por el que trabajan todos los días. Por eso y porque ninguno de los capitanes quiso aceptar la misión, se la encomendaron a ellas. A un grupo de mujeres que les había encantado la idea porque estaban muy desatendidas por parte de sus parejas.

Una de ellas y la más aburrida, era ella, Nanao.

— Sal de ahí de una buena vez, shinigami. Sal por favor y dime por qué demonios y tú y todas esas mujeres me han estado siguiendo hace una semana. ¿Qué es lo que pasa?

Era de noche y Uryuu estaba en aquel rio en donde Ichigo perdió a su mamá aquella vez a manos de un hollow pero luego dicen en el manga que a la hora de la hora no era así. ¿No? Bueno, pues el caso es que ahí estaba Uryuu terminando de guardar arco y flecha después de haber acabado con dos estúpidos hollows que habían llegado a buscar comida.

Terminando de guardar sus poderosas herramientas y acomodándose los lentes porque le divertía ver aquellas mejillas tan sonrojadas a cada paso que él se acercaba, la miró pero esta vez ya no tan serio para escuchar lo que ella tenía que decirle.

—Las demás y yo estamos en una misión de vigilancia. Por órdenes del capitán Yamamoto hemos venido a vigilar y evitar que sigas matando hollows a diestra y siniestra. Eso puede provocar un serio problema en la sociedad de almas y….

— ¿Y qué más?— Se le acercó y estaba sonriendo con mucha picardía— Dime, shinigami, ¿esa también es la razón por la que estas tan sonrojada? La verdad no lo creo.

— Eh, este yo, yo sólo… —trató de responder pero roja como un tomate, se tropezó con una piedra y se cayó.

— ¿Entonces tu misión y la de las demás es vigilarme eh? Muy bien, pues eso harás.

Uryuu cayó sobre ella y tomándola por sorpresa, apoyó las manos en el algo mojado césped verde para besarla. Ah sí, Uryuu se la pasaba diciendo que odiaba a los shinigamis pero creo que debió haber sido más claro en decir que odiaba a los hombres shinigamis y no usar el término en general porque las mujeres shinigamis y más nenas como Nanao, le encantaban.

Quitándole los lentes y quitándose los propios, no dejaba de besarla y de muy lentamente desamarrarle el obi para hacer lo que quería hacer desde que sintió que lo seguían, tomarla. Abriendo su traje de par en par y con el abriéndole más las piernas, se bajó el cierre de aquel impecable pantalón blanco liberando su enorme erección. Finalmente y con la misma ansiedad con la que lo miraba ella, lo tomó en una mano y se introdujo de un solo golpe y con mucha fuerza en ella.

Lo cual provocó que la excitada y dulce Nano diera un gran grito de placer.

— ¡Ah! Ah sí, ummm….

— ¿Mejor vigilar así verdad, exquisita shinigami? Ah sí, carajo que mujeres tan lindas y ricas son ustedes las shinigamis. Lástima que sean shinigamis pero eso no importa, me fascina y sé que me va a encantar hacerlas gritar a todas por igual mientras me vigilan. ¿Te gusta? ¿Te gusta mucho ardiente shinigami?

— Ah, ah, ah sí, ah sí…—gemía bajo él mientras se aferraba de sus brazos que la aprisionaban— Ah sí Quincy lo que digas, lo que quieras pero más. ¡Más!

— ¿Lo ves? No es tan malo que haya un Quincy aquí porque de esta forma y gracias a que sigo acabando con esos malditos hollows, puedo mostrarte a totalidad todo el orgullo y poder de un Quincy. Espero disfrutes mucho de mi poder y dime, ¿te gusta? Dilo, shinigami. Di que te gusta y que te encanta que te esté cogiendo.

— ¡Ah sí, sí! ¡Más, más!

Con algo de frio porque estaba tumbada sobre ese mojado césped y además porque la noche amenazaba lluvia, Nanao disfrutó de todas las acertadas caricias de Uryuu. De sus embestidas y de los besos con lengua que le dio hasta que lo logró. Tanto, tanto le gustó que después de quince minutos bajo él comprobando lo poderoso y rico que era su poder, llegó. Estalló en un delicioso y prolongado orgasmo gracias a todo lo que Uryuu le hizo y le dijo. Contenta porque por fin tenía algo de sexo después de rogarle mucho a Kyoraku que se lo hiciera sin conseguir una afirmativa respuesta, se acomodó la ropa y agradeciéndole con un beso se fue y lo dejó seguir matando hollows. Estaba tan contenta que alterando parte de su informe, le permitió esa noche hacer lo que quisiera. Había quedado muy satisfecha.

.

.

Al otro día y contento por aquella sección de sexo que tuvo con Nanao, Uryuu se metió a la ducha para darse un baño e ir a clases. Sonriente y pretendiendo hasta el último momento no haberla visto ni mucho menos haberla notado, siguió bañándose y pretendiendo estar inocente pero cansado de esperar a que ella hiciera el primer movimiento, cerró la llave de agua tibia y la invitó a pasar.

— Sé que estás ahí, Rangikusan. Puedo sentir tu reiatsu a kilómetros, shinigami. ¿Por qué mejor no dejas de expiarme y entras? Porque, ¿sabes? Te puede gustar.

Rangiku se soltó a reír muy alegre y abriendo la puerta, entró. Al entrar se encontró con una escena tan erótica y tan sensual, que por más que no podía y sabía que estaba mal, no pudo evitarlo. Se excitó y le encantó lo que vio. Ver el desnudo pecho blanco de ese muchacho mientras el vapor había empañado la parte superior de aquella ducha, era en verdad fantástico. Por eso y como porque como cosa rara estaba tomada, accedió a desnudarse y entrar a esa tibia ducha con él.

— Guau, que caliente resultaste, Quincy. Pero dime, ¿no que odias a todos los shinigamis? ¿Por qué me has invitado a entrar aquí?

— Corrección, preciosa.

Abrió la llave y después de besarla, empezó a tocar con suavidad sus enormes senos.

— Ummm, ah sí, uy que bien. Qué bien lo haces….

— Odio a todos los estúpidos de sus capitanes y a todos los hombres shinigamis porque son tan inútiles y tan idiotas, que no son capaces de tener a sus mujeres contentas. Por eso me toca a mí atenderlas y mostrarles lo que un Quincy es capaz de hacer.

— Ah sí, oh si….

Cerrando los ojos y cediendo antes los electrizantes besos que empezó a darle en sus mojados y sensibles pezones, le encantaba lo que le había dicho y mucho más lo que le estaba haciendo. Agradecida por la forma tan suave como la tocaba y la besaba, más le gustó cuando después de tocarla lentamente en su muy mojada, sensible y humedad intimidad, la levantó en brazos y si, si mis queridos amiguitos lemon. ¡Lo hizo! Uryuu lo tomó en una mano e introduciéndose lentamente en una excitaba rubia (al fin no sé si es rubia o peli roja. ¿Ustedes que dicen? Yo creo que es rubia) de ojos azules que estaban completamente cerrados por la excitación y la emoción, la embistió y la embistió tan fuerte mientras el agua no dejaba de bañarlos que sí, eso pasó. La besó, la tocó y lo hizo tan bien que después de veinte minutos de cargarla y penetrarla, consiguió que estallara y se le entregara como él quería.

Con toda su alma.

— Oh si, así preciosa, grita todo lo que quieras. Definitivamente si, estúpidos shinigamis de mierda. ¿No ser capaces de tenerlas contentas y mandarlas aquí para que yo me las comiera? Que idiotas son.

Luego de aquella placentera y refrescante ducha, Rangiku salió, se secó y se vistió. Contenta porque desde hacía un largo mes no tenía sexo, sonrió y se fue a buscar a las demás. Quería contarles que Uryuu había estado tan ocupado haciéndoselo que ni tiempo había tenido de matar hollows. Quería presumirles que había hecho muy bien su tarea.

.

.

Bueno pero ustedes dirán: "¿faltan tres, no?" Si, así es y sé lo que están pensando también. Ustedes se preguntaran: "¿Cómo va a ser para hacérselo a las otras tres? ¡Ni que fuera sansón!" Ok no, no así pero, hay una cuestión con Uryuu. Él, es muy resistente. Por eso ni cuando se lo hizo a Nanao en la noche de su vigilancia por Karakura, ni cuando se lo hizo a Rangiku en la ducha, se corrió. Se estaba reservando lo mejor para el final. Quería dejar a todas esas shinigamis contentas para que se fueran tranquilas a la sociedad de almas y luego rematar con la dueña de toda su pasión y perversión, con la loca de Orihime. Quería invitarla a salir esa noche aprovechando que se reunirían para vigilar la ciudad y encerrarla. Quería tenerla en su casa desnuda, en su cama y haciendo lo que mejor sabía hacer siempre, complacerlo.

Por eso cuando llegó a la escuela y se encontró esta vez con Hinamori, se alegró y mucho. No sé si eso le pase a todos los hombres pero al mío cuando me lo hace y se aguanta, uy si (cara de picardía) hay diversión para ratos mis amores, para un largo rato.

Como lo estaba comprobando una dulce chica.

— Quiero, quiero probártelo Quincy.

— ¿Sí?— Se acomodó los lentes y contra la puerta de aquel vacío salón, le puso seguro y le pregunto de nuevo… — ¿Segura? Porque aquí lo importante es que tú estés contenta, shinigami, nada más. Mi orgullo Quincy no me permite dejar a ninguna mujer hermosa, por más shinigami que sea, insatisfecha. ¿Estás segura de lo que me estas pidiendo?

— Sí pero oye.

Se levantó del suelo y le sonrió.

— ¿Y si hacemos lo que me hizo mi capitán Aizen esa vez? Sí, eso podemos hacer. Ven Quincy, —le tomó una mano y lo haló muy contenta hacia ella—ven y te sientas acá.

Hinamori era una nena pequeña muy, muy traviesa. Enojada con Toshiro porque le había levantado la voz antes de salir de misión con las demás, accedió a los coqueteos y a las caricias que Uryuu le dio cuando la descubrió siguiéndolo. Por eso sentándolo en una incómoda silla de salón de clases, se terminó de quitar aquellos húmedos interiores rosas y sentándose pero de cabezas a él, tomó su erecto miembro y lo introdujo a su boca mientras Uryuu hacia lo mismo con su muy pequeña y sabrosa intimidad.

Esa posición era muy extraña que alguna vez vi y les digo (muerta de risa), ¡con Aizen! Era como un raro sesenta y nueve pero sentados. Estaban haciendo un raro sesenta y nueve pero sentados en aquella silla que soportaba muy bien el peso de sus excitados cuerpos. La estaban pasando muy bien.

Pero mientras Hinamori muy hábilmente lo acariciaba y se lo succionaba con suavidad, Uryuu hacia lo mismo y pensaba con perversidad mientras la nalgueaba…

—"Uy si, ¡qué bien! Nunca había hecho esto antes y es el colmo con ese maldito shinigami. ¡Me ganó! Claro, ¿Cómo no iba a poder hacerle esto a esta nena si es que es bien chiquita? ¡Es perfecta para esta posición!"

Y disfrutando mucho de toda su humedad y su calor, estuvo lamiéndola hasta que fue ella misma quien le suplicó después de cinco minutos de chupárselo, que se lo hiciera. Con gran habilidad se levantó de la silla y sentándose sobre él, lo cabalgó y disfrutó mucho con su miembro dentro de ella hasta que lo consiguió.

Fue uno de los mejores sexos de toda su vida.

.

.

— ¡Ah sí, sí, ummm si, así! ¡Sí! ¡Oh sí! Casi había olvidado lo bien que lo haces Quincy. ¡Sí!

— Ah Nemu, —exclamó sonriente y tras ella mientras la embestía—de todas las shinigamis que he cogido hoy, tú eres la más bullosa. Que delicia.

— ¡Ah!

Siendo ahora el turno para Nemu, estaba realmente encantado con lo que le estaba haciendo. Después de coger a Hinamori (o más bien después de que ella lo violó cuando se le sentó encima y lo cabalgó hasta que se cansó pero en fin…) y emprendiendo el camino para su casa, fue el turno de sorprender a Nemu. De todas ellas con la que más trabajo había tenido para descubrirla, era con ella porque como ella no era propiamente una shinigami como las demás, su reiatsu no era igual. Pero emboscándola y atrapándola en un oscuro y vacío callejón, la tenía contra la pared y le daba muy fuerte, con todo su vigor, con todo su poder Quincy que ese día estaba siendo puesto a prueba por todas ellas.

Muy contento y muy excitado, descansó y se relajó cuando después de diez minutos de penetración intensa, de tocarla por todas partes, de hablarle al oído y disfrutar de su olor, ese olor que le encantaba, ella se corrió y se corrió con todas sus fuerzas.

— Oh Quincy, oh Quincy así. ¡Sí! ¡Mas, mas, mas, mas…..!

— Lo dicho. —Salió de ella y se carcajeó con gran fuerza— Eres una bullosa muy hermosa pero como te corriste tan rápido nena, tendrás que darme esto también.

Metió lentamente un dedo en su apretado trasero para humedecerlo.

— ¿Lo harás? ¿Si me lo vas a dar verdad? Recuerda que tu misión preciosa…

— ¡Ah!—Gritó y sus pupilas se dilataron con fuerza cuando lo sintió dentro de ella— ¡Ah sí! ¡Sí! Oh si, así….

—…es vigilarme. Tienes que vigilar que no mate a ningún hollow y dime, ¿qué mejor forma que esta eh? Ninguna.

— Oh, ah, oh si, si… ¡sí!

Uryuu se quedó ahí por quince minutos más dándole gusto a la bella Nemu con la que ya se había acostado aquella vez. Después de introducirse en su sexo y hacerla llegar, otra vez, se arregló la ropa y se fue. Satisfecho hasta ese momento con cada una de las maldades que había hecho hasta ese momento, aun no sabía con lo que se iba a encontrar al llegar a su apartamento. Recibiendo un apasionado beso de una satisfecha Nemu que estaba enojada con su papá porque él no la dejaba jugar con las almas modificadas que había en su laboratorio, le alegraba verla contenta.

Por otro lado Nemu lo veía partir y le alegraba haberse acostado de nuevo con él. Sabía que al regresar y ver a Mayuri, a su papá, lo haría enojar bastante. No solo le gustaba Uryuu porque se lo hacía fenomenalmente, le gustaba porque acostándose con él y apestando a su reiatsu, lo hacía enojar muy fácilmente.

.

.

Aun excitado y más duro que el pecho de un espada por todo lo que había cogido hasta ese momento, cuando llegó a su casa sonrió por lo que le esperaba. Quien estaba sentada cómodamente en su sofá azul turquí y cruzando una pierna esperándolo para "hablar" con él, era la única que faltaba y con la que hasta hoy yo no había hecho ninguna maldad. Era la teniente de Unohana, la bella Isane.

— Aja, hasta que por fin apareciste, shinigami. Te he estado esperando todo el día pero dime, ¿qué haces aquí? ¿No se supone que tu misión es vigilarme sin que yo las vea? ¿Sin que me dé cuenta de nada?

— Pues no porque por mí la misión que nos dieron puede irse a la mierda.

Se levantó del sofá y mientras caminaba hacia donde él estaba cerrando la puerta y soltando la maleta, se iba desprendiendo del ajustado traje de shinigami que resaltaba todas sus curvas.

— ¿Quieres seguir acabando con hollows, Quincy?

— Por supuesto. —Trago de ahogar una risa mientras ella le entrelazaba las manos al oloroso y delicioso cuello—Pero dime, ¿qué tengo que hacer para poder hacerlo? Sé que nada en la vida es gratis, shinigami, nada lo es. Dime, ¿qué quieres a cambio?

— Dicen mis amigas que eres muy bueno cogiendo.

Bajó una mano y atrapó su fuerte erección mientras le hablaba al oído con seducción.

— Quiero que me hagas lo mismo que le hiciste a ellas hoy. ¿Podrás? Si me haces sentir tan bien como lo hiciste con ellas, yo puedo modificar mi informe y dejar que sigas matando cuantos hollows quieras. ¿Aceptas?

— Oh sí, claro que sí.

Llevándola contra una pared de su ya oscuro apartamento, se acomodó los lentes y luego se apoderó de sus sensibles y delicados senos. Tocándolos con urgencia y arrancándole dulces gemidos, no lo soportó más y clavó su sonrojado rostro en ellos. Lamiéndolos y tocándolos para después empezar a succionarlos, se bajó el cierre del pantalón y se preparó para hacer lo que había venido haciendo todo ese día. Coger a otra shinigami con toda su fuerza.

— Ummm si, si, si, si, las muchachas no se equivocaron para nada. Que rico besas. Que bien hueles y que lindo eres Quincy.

— Oh no, —sonrió y luego se introdujo en ella con mucha lentitud—tú solo espera shinigami. Lo mejor apenas empieza.

— ¡Ah Quincy sí! ¡Sí! Que rico….

Contra esa fría pared y las piernas muy abiertas, ni cuenta se dio cuando él la levanto y cambiaron de posición. Ahora quien estaba de espaldas a la pared mientras la penetraba era él. Isane con los ojos cerrados y sin poder dejar de sentir y gemir, disfruto de sus caricias, de sus apasionados besos y sus embestidas por más de veinte minutos y lo consiguió. Feliz, feliz y muy sudada, feliz y muy radiante, lo miro después de vestirse y le dijo que se iba. Que podía seguir haciendo lo que le diera la gana con los hollows y que le encantaría que se lo hiciera de nuevo en otra ocasión.

— ¿Cómo así? ¿No quedaste satisfecha, shinigami? ¿Quieres más acaso?

— Uy sí. —Sonrió con una mano en el pomo de la puerta y mirándolo muy alegre—Que delicia y ojala pudieras hacérmelo una vez más pero como comprendo que…

— Ah, ah, ah shinigami, no es así como yo hago las cosas.

— Oh si, ummm si, que rico… —cerró los ojos y gimió cuando lo sintió tras ella subiendo el traje por las caderas y hablándole al oído.

— Soy un Quincy. Soy el ultimo Quincy que queda vivo y mi orgullo Quincy no me permite dejar a ninguna mujer con ganas de más, de mucho más porque, ¿eso es lo que quieres, verdad grande y preciosa shinigami?

Le abrió las piernas y la tocó con suavidad en la humedad intimidad.

— ¿Verdad que quieres más? ¿Quieres correrte de nuevo conmigo adentro no es cierto? Anda sé honesta y dímelo.

— Por favor, quiero más….

.

.

Luego de un largo día de sexo y de haber cogido a cinco aburridas shinigamis, termino haciendo lo que quería en un principio, cogiendo a Orihime en su casa hasta muy tarde de la noche. Bañando enormemente todo su voluptuoso y suave pecho, luego le dio gusto un par de veces más y durmió muy contento abrazado a ella. A Uryuu, le gustaba mucho coger y se había divertido mucho con cada una de las shinigamis ese día pero con quien realmente quería estar y terminar, era con ella, con la loca, sádica y enferma de Orihime. Abrazado a ella y durmiendo como siempre lo hacía cuando estaba con ella, muy bien, no sabía en que andaban aquellas satisfechas shinigamis que finalmente decidieron dar por terminada la misión.

Estaban tan contentas con todo lo que Uryuu les hizo, que mandaron la misión que les habían dado a la mierda.

.

-.-

.

Tiempo después y ya en la saga de los fullbrings (creo)

— ¿Qué? ¿De qué demonios estás hablando Ishida? Y además, ¿por qué te ríes así? ¿Qué es tan gracioso?

— Nada, nada Kurosaki. —Reía al recordarlas. Luego recobró la compostura y le repitió— Es lo que te digo. Todo este tiempo que estuviste sin tus poderes, yo me encargue de mantener a raya a los hollows y, ¿sabes qué, inútil? No fue nada difícil hacerlo. Para nada.

— ¡Maldito Ishida! ¡No te doy unas no más porque…!

Y si mis amores, así es. ¡Se acabó el shot! Recordando con mucha picardía el día que cogió a cinco bellas y aburridas shinigamis, le alegraba saber que le habían cumplido lo que le habían prometido. Pero no se alegraba por él; aunque si le gustaba acabar con los hollows y todo eso no, no era por eso que se alegraba. Era porque sabía lo frustrante que había sido para Ichigo haber perdido sus poderes de shinigami en aquella época y no poder encargarse de los estúpidos hollows que iban a joder a Karakura. Le alegraba que su poder Quincy, le hubiera servido para ayudar al que de una forma loca era su amigo y enemigo. Pues la mujer que él amaba seguía loca por él. Por el despistado de Ichigo.