Domingo, 04 de octubre de 2015.

Hola mis amores! :D jajaja. Hoy no voy a hablar mucho porque, no sé, ¿pereza tal vez? Si, creo que es eso. Tengo como síndrome de domingo por la noche. ¿Les ha pasado? Ya mañana lunes mis queridos y si señores, a madrugar :'( Ay no, que vida tan dura esta de verdad. Uno debería es vivir relajado y ya. ¿No? Yo creo que sí :D

Besos y abrazos y, ah si, Ana, jajajaja, se me estaba olvidando contestarle y saludarla.

Ana, pues gracias :D Por los shots que he escrito puedo parecer una sádica de mierda; y creo que este shot de hoy como que negará lo que voy a decir en este momento pero pues al carajo :P jajaja, es que creo que es la verdad. Yo muy, muy, pero muy en el fondo, yo creo que en el centro de planeta, jajaja, soy muy cursi. Me considero una eterna enamorada del amor y me encanta todo lo que sea romance, jajaja. Entonces gracias por decir que el shot pasado me quedó romántico y que te gustó. Besos y abrazos. Gracias por tus comentarios y por la lectura.

A todos los demás, incluida Sunev, muchas gracias por leer. Chao mis niños. Nos leemos.


El que ríe al último ríe mejor: Soi Fong /Toshiro

¡Hola! Sé que estuve muy perdida y pues como que ya les he contado mucho por qué. ¿No? No les diré más por qué no había podido actualizar hasta ahora. Ok afortunadamente todo se arregló y puedo volver a seguir haciendo todas las maldades que ustedes me piden y pues eso es lo que haremos a continuación. Este (como cosa rara) es un shot que me pidió Cristobadican y pues, aprovecho la oportunidad para darle las gracias por seguir el "fic" tan atentamente y además porque (risa) él me ha pedido muchas cosas con Uryuu y, ¡sí! ¡Me fascina! Uryuu es de mis personajes favoritos en bleach y gracias a él; y por supuesto también a ustedes, yo me he divertido mucho escribiendo este fic.

Bueno y ahora sí, empecemos con el shot. ¿Les parece? ¡Empecemos!

Cristobadican me dice: "Excelentísimo, capitulazo, uno de los mejores que he leído.
Tengo una nueva idea pero esto será más sádico, un Toshiro x Soi Fong (aunque son casi del mismo tamaño) podría ser que en una reunión de capitanes Toshiro por accidente deja en vergüenza a Soi Fong y esta se quiere vengar y se consigue un equipo completo de sado—masoquismo para castigar al capitán del 10 escuadrón (¿o es demasiado fuerte?)
un abrazo y un beso nos leemos luego"

No saben lo que me rio cada que leo un review suyo (risa) ya hasta miedo me da cuando sé que voy a leer otro de sus amables y creativos reviews. Esta idea me gustó y aunque aún no sé cómo me va a salir eso, miremos a ver qué pasa.

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Este shot se sitúa en la época en que se acabó la serie. He decidido hacerlo ahí porque ahí, uy si, ¡papacito! (risa) Toshiro creció y creo que viéndose así, más grande y, ¿Por qué no decirlo? Más atractivo, no sería tan perverso ponerlo a hacer las maldades que lo vamos a poner hacer con Soi Fong porque se ve más grandecito y puede soportarlo. ¿No creen? Yo me considero perversa y muy hentai pero tampoco, tampoco hasta allá. Los que lo podemos hacer debemos ser conscientes de lo que estamos haciendo y más que nada, estar dispuestos. A los niños inocentes hay que sacarlos de este paseo. Dicho eso y dejando claro la situación, las edades de los personajes y la época, les contaré.

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Era un día más en el gotei 13 y no había mucho que hacer. Pero como el capitán Yamamoto es más cansón que la mamá de uno cuando lo llama a comer, todos los capitanes del sereitei estaban en una aburrida reunión sin importar que fuera domingo. ¡El colmo! Pero bueno, en fin…

Quien más molesta estaba con dicha reunión imagino que ya saben quién es, era Soi Fong. Ella había tenido que rechazar una invitación que le hizo su querida y muy amada Yoruichi-sama y todo por culpa de esa inoportuna reunión.

No podía estar de peor humor.

— Ah sí, sí, sí, lo de siempre capitán Yamamoto. Que no se debe descuidar la seguridad del sereitei y mucho menos al shinigami sustituto que está en Karakura. ¿Esa era la urgencia de la reunión? Para decirnos lo mismo de siempre no era necesario convocar a esta reunión hoy. ¿No cree?

— Vaya…. —exclamó Toshiro sin querer—pero que no se le note tanto que estaba que se moría por ir a la parrillada que organizó Urahara-san con Yoruichi-san en su tienda con esos vagos hoy. ¡Que genio!

— Uy no, ¿Cómo así?—Preguntó un ya tomado Kyoraku— ¿Había fiesta en el mundo de los humanos y no nos invitaron? ¡Qué malos!

— ¡Capitán!

— ¿Qué Nanao?— Se giró y la miró muy sonriente— Es la verdad pero oigan no, aquí lo curioso es otra cosa. ¿Usted como sabe eso capitán Hitsugaya? ¿Fue que a usted si lo invitaron o qué?

— Eh bueno, no, no exactamente capitán.

Respondió nervioso porque hasta Byakuya, se estaba riendo de la cara de pena que había puesto Soi Fong cuando Toshiro la dejó al descubierto con los demás. Asustado porque ya conocía el genio de esa bella capitana a la que por encima se le veía que solo le gustaban eran las mujeres; mas especialmente Yoruichi, ya se estaba preocupando y en serio por la mirada asesina que le daba una todavía apenada Soi Fong.

Pero el pobre Toshiro era tan de malas que no dejaban de hablar de Yoruichi, Urahara y de aquella fiesta que pobrecito, lo había metido en un gran problema.

— Claro, por eso no está su teniente aquí. ¿Imagino que Matsumoto-san también debe estar por allá verdad?

— Sí, si capitán y pues esa es la razón por la cual sabia de la dichosa fiesta.

Le respondió Toshiro a un muy siempre alegre Kyoraku.

— Ella me rogó que le diera permiso para ir y como aquí las cosas han estado bien desde que Ichigo recuperó sus poderes de shinigami, no le vi problema que fuera con las demás.

— Ah claro, allá debe estar Nemu también. —Respondió de mal genio Mayuri— Minino en esa fiesta está el infeliz ese de mierda del Quincy. ¿No es cierto capitán Hitsugaya?

— La verdad no lo sé señor, ni idea.

— ¡Maldita sea! —Exclamó molesto Byakuya— Claro, eso fue. Rukia no quiso estudiar el pergamino que le di para la ceremonia de té que realizara la próxima semana representando a la casa Kuchiki por eso, por andar detrás del estúpido de Kurosaki. ¿Cierto que allá también va a estar el idiota ese, capitana Soi Fong?

— ¿Me pregunta a mi capitán?— Levantó una ceja Soi Fong— ¿Y yo como por qué voy a saber si su hermana está ahí o no capitán Kuchiki? Ni idea.

— ¿Cómo no va a saber capitana?—Le preguntó Kenpachi a su lado— Es obvio que usted quería ir a esa fiesta y debe estar enterada de quien y quien no iba a ir. ¿No? Su reiatsu esta tan elevado que hasta creía que estaba enferma.

No lo pudieron evitar, hasta Unohana se soltó a reír por verla tan apenada. Cosa que hizo enojar a un cansado señor de edad. Aunque ustedes no lo crean era como cualquier señor de edad, se cansaba de la espalda y le daba sueño a cada rato. Se la pasaba era geteando (durmiendo) casi todo el tiempo mientras esta partida de capitanes, se la pasaba dándose en la madre con cuanto hollow o cosa le daba por ir a joderlos.

— ¡Suficiente todos ustedes! No se van a coger la reunión de ruana y lo que la capitana Soi Fong quiera o no quiera hacer con su tiempo libre…

— ¡Pero capitán Yamamoto, eso no es así! ¡Yo no…!

—…como decía antes de que me interrumpiera capitana, —le dio una mirada asesina a la pobre roja y apenada Soi Fong, y todo por culpa de Toshiro—lo que usted haga o no haga en su tiempo libre es su problema. Pero como ahora estamos es trabajando, ordeno que los capitanes Hitsugaya y el capitán….

Dando las últimas instrucciones para acabar con la reunión e irse a dormir por largo rato, los despidió y los sacó del aquel salón. Estaba era que se tiraba un pedo pero como nada que se iban, ¡no podía!

Total fue que importándole una mierda si Soi Fong quería o no quería ir a la fiesta; si quería matar a punta de zanpakuto a Toshiro por lo que le había hecho o no, se acostó a dormir y le importaba muy poquito lo que pasaba con ellos. Ah pero la que no se había olvidado para nada de todo lo que había pasado en esa reunión y planeaba su venganza de camino a Karakura, era Soi Fong. Soi Fong estaba era que lo mataba pero no, se le ocurrió una mejor idea que estaba a punto de llevar a cabo.

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"¿Puedes venir por mí, Shiro-chan? Rangiku-san me hizo tomar mucho y estoy muy borracha para volver a la sociedad de almas sola. ¿Puedes venir por mí o no amor?

— ¿Amor? —Se preguntaba con aquella nota en la mano mientras se acercaba a la tienda de Urahara—esto es muy raro. Tú nunca me dices amor y mucho menos me dices Shiro-chan cuando estas borracha Momo. ¿Qué rayos te dieron en esa fiesta? Bueno pero eso no importa, ya voy por ti preciosa, ya voy por ti mi amor.

Ilusionado al pensar que pasaría la noche en Karakura con su novia haciéndoselo toda la noche como aquella vez en la fiesta de halloween (para más información véase mi especial de bleach de halloween) pronto perdió el conocimiento y no supo más de sí.

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Un rato después y con un fuerte dolor de cabeza, despertó pero cuando despertó, se llevó el susto de su vida. Estaba acostado en lo que parecía una camilla dentro de una oscura bodega. Atado de pies y manos con unas fuertes sogas, no sabía lo que le pasaría. Sin tener una mínima idea de donde estaba, se asustó más y sus bellas pupilas turquesas se dilataron de miedo cuando vio lo que vio y escuchó lo que escuchó.

— ¿Ahora si no se está riendo verdad, capitán?

— ¡Capitana Soi Fong!—Intentó moverse sin éxito y al hacerlo se lastimó los brazos. Las sogas estaban muy fuertemente amarradas— ¡¿Pero qué demonios significa esto?!

— Lo que usted me hizo hoy capitán Hitsugaya, no se hace.

Le respondió con una maquiavélica sonrisa y sosteniendo dos pinzas en la mano mientras se le acercaba.

— Me dejó en ridículo y en vergüenza frente a todos hoy y por eso y sólo por eso, usted también quedara en vergüenza porque mire. —Señaló una cámara que lo grababa.

— Oiga no, no, no, ¡¿qué es lo que piensa hacerme ah?! ¡Suélteme! ¡Yo tengo que ir por Momo y no estoy para….!

— Esa mi querido e impertinente capitán…. —le puso ambas pinzas en las tetillas y se las apretó con fuerza.

— ¡Ah no! ¡No! ¡Quíteme esa mierda pero ya capitana, pero ya! ¡Eso duele, me duele!

—…es la cuestión. Qué bueno que me diga que le duele porque esa es toda la intención. ¿Alguna vez ha escuchado que en el dolor también se encuentra placer? Pues muy bien, con usted vamos a comprobar si esa teoría es cierta.

El pobre Toshiro no podía moverse porque estaba completamente amarrado y lo peor no era tener dos frías pinzas en su pecho apretándole las tetillas; ni tener una cámara que lo estaba grabando ni estar desnudo de la cintura para abajo. Lo peor fue verla acercarse a él con lo que parecía una bandeja llena de herramientas.

Asustado como un carajo por ver en el rostro de Soi Fong esa sonrisa de perversión y malicia, no tenía ni idea de los planes que ella tenía.

— Hmmm, ¿con cuál de todas estas cosas deberíamos empezar capitán? ¿Cuál cree que le puede doler más?

— ¡Suélteme maldita sádica loca! ¡Que me suelte! ¡¿Que gana con todo esto ah?! ¡Ya lo que paso, pasó! ¡Supérelo!

— ¡No!

Tomó una fusta de cuero negro y lo azotó con fuerza en el pecho.

— ¡Ah! ¡Maldita sea! ¡Que me suelte capitana! ¡Suélteme carajo o…!

— ¡No!— Le pegó una vez más— No lo haré porque mis sentimientos hacia Yoruichi-sama, solo me pertenecen a mí y a nadie más. ¡Maldito idiota! Por culpa suya todos se dieron cuenta de que….

— ¿Es en serio?— Sonrió y por eso recibió otro azote— ¡Maldita perra! ¡Eso duele! Pero si será estúpida maldita pervertida y enferma degenerada. Todos sabemos que usted bota la baba por Yoruichi-san. ¡Eso no es secreto de estado! ¡Que me deje ir de una buena vez capitana antes de que….! ¡Ah! ¡Que no me pegue más! ¡Perra!

— ¿Con que muy enojado eh? Muy bien, muy bien.

A Soi Fong no le gustaban los hombres para nada pero como necesitaba que se le parara para hacer lo que quería hacer, se acercó a la camilla y tomándolo con fuerza en una de sus manos, empezó a masturbarlo.

Duro, muy duro era su trato pero como Toshiro era un hombre y uno muy caliente, reaccionó involuntariamente a su tacto. Viéndolo jadear y con el pecho algo marcado, luego tomó uno de los accesorios que había comprado para eso, para torturarlo.

Amarrándole una tela con cuerda al erecto y húmedo miembro, luego la haló y se lo apretó con fuerza. Era como, ¿Cómo les explico? ¿Era como cuando a una mujer le amarran un corsé al torso? Era lo mismo, solo que ese corsé era pequeñito, negro y estaba rodeando el erecto miembro de un golpeado y muy excitado capitán. Por más loco que pareciera era verdad. El pecho le dolía, tenía entumecida las manos y su miembro estaba rojo de lo apretado pero sentía un increíble placer que nunca había experimentado. Aunque era bastante doloroso, también era muy placentero.

En aquella oscura bodega muy cerca de la tienda de Urahara y de los demás que celebraban, Soi Fong le arrancaba altos gritos de placer porque mientras no dejaba de tocarlo para que no perdiera la erección, lo lamia en la punta para provocar su perdición.

— Suel, suélteme capitana, no más. De verdad que no era mi intención hacerla quedar mal pero, ¡ah! Ah ya no más, no más por favor.

— No, no es suficiente.

Se alejó y por tanto también dejó de atenderlo.

— Dígame algo, ¿se quiere correr verdad? ¿Se quiere correr aquí?— Se llevó las manos hasta el cuello y desanudo su negro y tallado vestido. Luego se acarició con suavidad los erguidos pezones.

Toshiro apartó la mirada porque a pesar de que los senos de Soi Fong eran pequeños, eran perfectos. Se parecían mucho a los de su querida Momo y para su desgracia, sus pezones estaban muy erguidos.

Cerrando los ojos pero teniendo que abrirlos cuando ella apretó más el corsé negro de su miembro que lo apretaba, no pudo evitarlo. Se rindió a la tentación de dejarse ir mientras ella lo tocaba en la punta con el pulgar pero….

— ¿Cree que lo voy a dejar correr, capitán? ¡Olvídelo!

— ¡Ah no, no! ¡Maldita perra! ¡Eso duele, duele mucho!

Esa Soi Fong de verdad se podría decir que era bien mala porque, ¿saben lo que hizo? Justo cuando se dio cuenta de que Toshiro se iba a correr, apretó con una increíble fuerza aquel corsé y le peló un poco el miembro al hacerlo. No lo dejó correrse como él quería y lo estaba torturando lo mejor que podía. Deteniendo su liberación y luego cortando las sogas que lo sostenían a la camilla por los tobillos, lo giró de un solo golpe sobre ella y se preparaba para usar otra de sus herramientas.

— Por favor no más, no más se lo ruego capitana, ya fue suficiente. Déjeme ir por Momo y usted puede ir con….

— ¡Ni mierda!— Tomó un látigo con puntas de metal y lo azotó en la espalda con todas sus fuerzas.

— ¡Ah! ¡Perra! ¡Déjeme ir maldita perra del demonio! ¡Ah! ¡No! ¡No más!

Y como si sus gritos fueran una dulce melodía, siguió azotándolo hasta que su espalda estuvo llena de marcas y sangre, bastante sangre diría. Luego, tomando una botella de whisky que había comprado para curar su reigai, la vacío casi toda sobre su ensangrentada espalda y el ardor fue tan fuerte que lo hizo llorar.

— Guau, ¿está llorando como una nenita, capitán? Dígame, ¿dónde quedaron sus burlas y sus risas de mí hoy cuando dijo lo que dijo delante de los demás capitanes ah? ¡¿Dónde?!

— ¡Maldita!—Se giró, la miró con odio y lágrimas en los ojos— Cuando me suelte de aquí, que va a ser muy pronto, se lo voy a meter tanto que la voy a hacer llorar igual a o más de lo que usted me ha hecho llorar a mí. Se va a arrepentir de no haberme dejado ir. ¡Se lo juro!

— Bueno, pero mientras eso pasa… —sonrió y tomó un tapón anal después de soltar aquel látigo.

— ¡Ah! ¡Sáqueme esa mierda del culo! ¡Que me la saque pero ya! ¡Maldita perra! ¡Pero me las va a pagar capitana! ¡Me las va a pagar y…! ¡Ah! ¡Ah no más! ¡No más!

Introduciéndole un poco más aquel lubricado y frio tapón anal por el trasero, lo estaba haciendo llorar una vez más. Quitándole la virginidad anal al pobre y muy atractivo de Toshiro, fue muy feliz por todas las maldades que le hizo. Violándolo, golpeándolo y riéndose de sus lágrimas, finalmente quedó satisfecha cuando Toshiro se cansó de luchar y se desmayó de vergüenza, dolor y pena. Que malvada era Soi Fong, mala, muy mala y sádica mis amores (juajuajuajua).

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Una rato después y siendo ya bastante la madrugada, lo que Urahara y Yoruichi encontraron, era increible.

— Oye, oye Yoruichi-san, ¿es en serio? ¿Abejita-san le hizo esto a este muchacho? No puedes estar hablando en serio. ¡¿De verdad?! ¡Qué peligro! Hasta miedo me da seguirte cogiendo.

— Ya cállate Kisuke-san y mira.

Señaló el pecho de Toshiro y le mostró la particular marca de la zanpakuto de Soi Fong.

—Esa es la marca de Soi Fong, si te lo digo es porque la conozco como la palma de mi mano. Quien sabe que le hizo este muchacho que le sacó tanto la mierda. —Río— Seguro que fue algo grave. Ella es más bien tranquila y no creo que le haya hecho todo lo que le hizo por puro deporte. Sinceramente lo dudo.

— Sí, claro, como hace cien años fue tu novia… la defiendes. — Dijo mientras seguía curando las heridas de Toshiro y se preparaba para borrarle la memoria— No pero no, hasta aquí llegamos tú y yo Yoruichi-san porque ni mierda. Yo no me voy a exponer a que me violen como le pasó al capitán Hitsugaya y todo por andar detrás del culo tuyo. ¡olvídalo!

— Ay Kisuke-san, mi amor….

Se le acercó y le entrelazó las manos al cuello. Luego lo besó y lo excitó con eso.

— ¿No? ¿Te da mucho miedo entonces que la loca enferma de Soi Fong te viole mi amor? No te preocupes, yo nunca la he dejado hacerte daño y nunca se lo permitiré. Ella sabe que si te toca un pelo, jamás volvería a hablarle y muy probablemente la mataría por eso. Seguro que sí.

—Yoruichi-san, —sonrió maliciosamente—solo bromeaba. Así la loca de abejita—san me pegue, me viole y me torture como lo hizo con este muchacho, yo jamás me alejaría de tu lado. Yo te amo Yoruichi-san. Te amo mi bella gatita y, ¿qué dices si terminamos de curar al capitán y llamamos a la novia para que lo recoja? Después de eso, no sé, podríamos salir a hacer lo que tú quieras. ¿Te gusta la idea?

— Me encanta.

Lo besó de nuevo y sonrió.

—Yo creo que ya está listo y ay mi amor, pobre muchacho. ¿No podía dejarlo al menos en la puerta de tu tienda? Es el colmo con Soi Fong. —Río—Al menos debió ser más amable y no haberlo dejado tirado en ese callejón. Pobre muchacho, quien sabe que le habrá hecho para haber terminado tan mal hoy.

Y mientras Soi Fong reía muy alegre en la sociedad de almas y en su cuarto de capitana por todo lo que había hecho, Momo decía muerta de miedo, lágrimas y angustia en la tienda de Urahara mientras Toshiro por fin despertaba…

— ¡Toshiro-kun! Ay Toshiro-kun, ¿qué te paso? ¿Te duele? ¿Te duele mucho?

— Momo…

Se levantó con dificultad del futón y le sonrió. No le gustaba ver esas lágrimas en sus hermosos ojos y verla tan angustiada.

— Estoy bien, estoy bien Momo pero, ¿y tú? ¿Que no estabas en una fiesta o algo así?

— ¡Capitán!—Exclamó Rangiku a su lado igual de angustiada— ¿Qué fue lo que le paso ah capitán? ¿Con quién se agarró esta vez que lo dejó tan mal?

— No sé Matsumoto, no recuerdo nada de lo que pasó. Es más, ¿Cómo llegue yo aquí?

—Toshiro-kun, ay Toshiro-kun….

Lloraba Momo mientras lo abrazaba con fuerza. Luego le dijo al oído para que solo él la escuchara.

—Debes dejar de ser tan buscapleitos y tan imprudente mi amor. Sólo mira cómo te dejaron mi cielo. Toshiro-kun, mi amor….

—Pues quien haya sido Momo, le va a saber a mierda haberse metido conmigo. —La apartó para mirarla y luego le sonrió— Ya no llores más y mejor dime, ¿te divertiste mucho? ¿Ya nos podemos ir?

Rangiku, que era como la cómplice de su capitán y mucho más de Momo, se disculpó y diciendo que se iba adelantando a la sociedad de almas, los dejó solos y no pudo haber hecho algo mejor. Momo se moría por darle un beso a su novio pero delante de ella no podía. Sabía que Toshiro debía guardar ciertas apariencias ante los demás porque ya saben, su puesto de capitán no se lo permitía.

— Uy si, dame otro de esos Momo. Seguro que si me das una terapia intensiva de besos hoy, me empiezo a sentir mejor. Más rápidamente, mi amor.

—Toshiro-kun, ay mi Toshiro-kun…. —le tomó el rostro en ambas manos y lo miró—No importa lo que digan en la sociedad de almas, me voy a quedar contigo hasta que estés mejor. Me voy a encargar personalmente de cuidarte, ¿quieres?

— Sí, sí mi Momo, como digas.

Le respondió muy sonriente mientras salían de la tienda para pasar por el senkaimon.

— Oye Momo, recuérdame agradecerle al imbécil que haya sido que casi me mata, haberme dejado así. Gracias a quien sea que haya sido, yo te voy a tener para mí solo cuidándome por lo menos una semana.

— Qué risa Toshiro-kun. Mira no más como me estoy riendo.

Atravesando la puerta que los llevaría a su hogar, el pobre Toshiro no tenía memoria de nada pero lo que si sentía, era un extraño ardor en el trasero. Pensando que se había quemado con alguna cosa durante la batalla que tuvo y de la cual no se acordaba de nada, de verdad estaba contento. Él, amaba a Momo y aunque le dolía hasta el pelo por todos los morados que aun tenia, estaba contento porque ella que era tan dulce con él y lo amaba, no hacía más que acariciarlo y consentirlo muy preocupada.