Sábado, 10 de octubre de 2015.

Hola, hola a todos y a todas ustedes ;) jejeje, es que bueno, no pensé que hubiera hombres por aquí leyendo pero, pero ;) jajaja, me da la impresión de que Duran nomo es un tipo ;) jajaja.

Antes de pasar a dejarlos con uno de los shots finales del fic, ah es que si mis amores, estamos a tres shots de acabar el "fic" contestaré los comentarios que me hicieron del shot pasado. Bueno, empecemos por la primera que comentó, por Ana.

Ana: Oh si, jajajaja, ¡y no sabes cuanto! jajaja, esa Orihime esta reloca pero oye, ¿en serio te has asustado? No te asustes corazón ;) sólo es ficción ;) jajaja, y lo que me dices de mis queridos lectores super perverts iguales a mí, jajaja, pues yo diría que es normal. Los que no las hacen, se las imaginan o las escriben; así como yo o ellos ;) jajaja. Yo siempre he dicho, y lo sostengo, que desde que de la ficción no pase no pasa nada belleza. Besos y abrazos. Gracias por tu apoyo :)

Duran nomo: jajaja, esperate Duran que es que cada que leo tu review, me río ;) jajaja, ¿bien guarro eh? jajaja, bueno, pues me has dado carta abierta para hacer lo que quiera ;) jajaja, ya lo tengo planeado en mi cabeza. Ya solo es cuestión de pasarlo al papel; figurativamente hablando claro :P Espero te guste porque después del próximo shot, publico el tuyo. Besos y abrazos. Gracias por seguir leyendo y claro, comentando.

A todos los demás, incluida mi bella sunev que no he vuelto a leerla :'( pues muchas gracias por leer. Espero les este gustando y el día los dejo con un shot que no sé ni cómo fue que hice para escribir :P jajaja, ah si, es que muy, muy en el fondo, estoy muy trastornada :D jajaja, ¡loca! jajaja.

Besos y abrazos para todos. Nos leemos después.


Un ¿lamentable error? Sado y Hinamori

Hola, hola de nuevo mis muy queridos juguetes sexuales y les diré. El día de hoy les traigo un shot que me pidió el gracioso de Cristobadican el otro día. Me dice que a Sado no lo hemos puesto a hacer deliciosas maldades pero, ¿saben algo mis queridos y muy divertidos lectores lemon? Existe una razón para eso. Sado hmmm, Sado es más serio de lo que ustedes creen y eso están a punto de leerlo.

Gracias por su amable lectura, sus bellos e inspiradores comentarios, y pues mi niños, empecemos. ¿Quieren? Si, sé que eso es lo que quieren porque, ¡yo también!

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Aquí no los vamos a situar en ningún relleno porque pues no, no quiero (risa) no mentiras, no por eso. Es que de verdad yo no sé de donde se sacó esta pareja Cristobadican y ahora sí que puso a mi cerebro a trabajar a mil por hora. ¡Increíble! Entonces les diré para darle paso a los personajes que esto pasó hace mucho, mucho tiempo; fue en los inicios de la serie. Esto pasó cuando Ichigo fue con todos sus amiguitos a la sociedad de almas para rescatar a Rukia (ya lo he dicho pero es la verdad mis amores ¡qué hijo de la gran…. rescate tan demorado y difícil! Peor que aquí en mi país cuando se sientan a disque subirle al salario mínimo. ¡El colmo!) Pasó una noche en donde ya había pasado todo lo que había pasado con Rukia y en donde el pobre lerdo de Sado, dormía pacíficamente en un futón muy abrigado.

Bueno, eso fue hasta que recibió una inesperada visita a muy altas horas de la madrugada.

— Pero, ¿usted? ¿Qué hace usted aquí?

— Shu, no digas nada lindo, no digas nada.

Quien había entrado a escondidas a la habitación en donde se encontraba el pobre y cansado Sado durmiendo, fue Hinamori. Momo Hinamori en esa época no tenía nada con Toshiro porque como seguía enamorada hasta el apellido del sádico de Aizen, pues no le prestaba atención pero eso no quería decir, que no tuviera necesidades. La pobre Hinamori estaba muy caliente esa noche y quitándose con lentitud aquella bata blanca, quedó completamente desnuda frente a un ya preocupado Sado.

Sado, Sado era un macho, un macho de pecho peludo (en sentido figurado, no literal) y era un machote en todo el sentido de la palabra pero pues no quería meterse en problemas. Recién habían salido de uno para meterse en otro no, pensó que eso no era lo más recomendable por el momento. Él, sabía que Toshiro botaba la baba por ella y como Toshiro podía ser todo lo bajito que fuera pero pegaba muy duro cuando le sacaban la mierda, no se quería ganar una muerte pendeja y todo por una calentura de una bella, bella shinigami que estaba muy dispuesta.

Mas encartado que yo en la cocina cuando me coge la tarde para hacer almuerzo, no sabía cómo detener sus aceleradas caricias sobre su ya erecto y ENORME miembro.

— Por favor, por favor señorita shinigami, se lo ruego, no más. Vístase y si usted gusta, la acompaño hasta su habitación para….

Ese pobre Sado no pudo terminar de hablar porque Hinamori estaba tan caliente y necesitada de una buena acogida muy intensa que, ¡pam! Cayó sobre él completamente y lo besó con mucha insistencia y toda su pasión.

Ustedes dirán: "Pero es que, esta mujer ahora si se pasó de loca. ¿Hinamori en esas? No, no creo" Pues yo les digo que sí, sí mis amores porque es que ustedes no saben lo que sí sé yo. Resulta que una noche hace mucho, mucho tiempo en la sociedad de almas, Hinamori le entregó su virginidad a Aizen (como muchas otras lo hicieron con ese triple papito) y aprendió muchas, muchas cosas que ese miserable le enseñó. Ella era una chica muy dulce, amable y atenta con todos pero, en su cotidianidad. Ya cuando se trataba de cama y sexo, era completamente diferente y eso ustedes mis queridos y pervertidos lectores lemon están a punto de leerlo.

— Eh, este, ah… ¿qué hace?

— Tú tranquilo. Sólo déjate atender grandulón. —Respondió Hinamori de rodillas y mientras le quitaba el pantalón.

Hinamori lo desnudó de la cintura para abajo con rapidez y luego, lo tomó en una mano. Empezando un ritmo de lentas caricias que iban de arriba para abajo y cada vez con más insistencia, estaba provocando que la punta del ENORME miembro de Sado, se humedeciera. Luego y cuando se dio cuenta que ya lo tenía completamente en sus manos, se inclinó más ante él y humedeciéndose los delicados y delgados labios, lo metió lentamente en su boca.

Con lentas succiones y tratando de arrancarle algún suspiro y gemido de placer, estaba preocupada. Pues es que ahora si llegue a lo que les quería contar. ¡El horror! ¿Alguien recuerda cuando Orihime dijo….?

"Ay no Ulquiorra, estas peor que él cuando lo hicimos esa vez. Ay no ¡qué mal!…."

¿A que a no adivinan de quien estaba hablando Orihime esa vez? ¡Sí, de él! Orihime hablaba de él porque había sido Sado que después de un día en donde se reunían con Urahara para despertar su poder, le quitó la virginidad y eso fue algo brutal. Fue Sado quien con su ENORME miembro, la hizo sangrar y le arrancó la inocencia aquella tarde de lluvia que era imposible para ella de olvidar.

Ok pero, ¿ya les conté? ¿Creo que no verdad? Pues la cuestión es esta. Sado, Sado es tan serio que hasta para coger a una mujer lo es. ¡No dice ni pio! El pobre como que si esta hecho de piedra porque por más que Hinamori y su linda boca lo atendían, no decía ni mierda. Parecía como si no le estuvieran haciendo nada. ¡Qué mal! Vaya, ahora entiendo más a Orihime y porque pensaba lo que pensaba.

Igual le pasaba a una confundida Hinamori con la boca llena.

—"¿Qué raro? ¿Será que lo estoy haciendo mal o qué? No pero yo recuerdo que al capitán Aizen le encantaba que yo se lo chupara así, bien suave y luego bien rápido. ¿Qué le pasara a este tipo tan lindo que no dice nada ah? ¿Será que tengo que esforzarme más o qué? Bueno, pero con tal de que me lo meta, yo se lo chupo más si quiere."

Pobre Hinamori, ella no sabía ni se hacía a una idea que el problema no era ella. Ella no sabía que Sado era así, como una pared. No decía nada, no se movía mucho y más bien parecía muy, muy frio.

Cansada de chupárselo sin conseguir que le dijera nada, se detuvo y luego se acostó a un lado suyo. Luego y flexionando las piernas sobre aquel tibio futón, le pidió con la mirada y llevándose una pequeña mano a la muy caliente intimidad que le hiciera lo mismo que ella le había hecho tan amable y hábilmente. Quería que se hiciera entres sus piernas y que pasándole la lengua, la hiciera gemir y vibrar de placer pero….

Pero este pobre era tan lento e inexperto; no era sino musculo el moreno este, que lo tomó en una mano y se lo metió de un solo golpe. Cosa que le causó algo de dolor porque ella aún no estaba lo suficientemente húmeda ni caliente ahí para recibirlo.

— Ah, ah oye, pacito cariño, pacito. ¿Que no me entendiste lo que te quise decir? Quería que me dieras lengua primero para que, ¡ah! ¡Oye! Que me lo hagas más pacito grandulón.

Como les digo, yo creo que es más fácil hacer hablar a un mudo que a Sado. Por eso y porque realmente estaba muy concentrado embistiéndola y controlándose para no correrse, no le respondió nada. En cambio optó por girar la cara y no mirarla. Mirarla solo conseguía aumentar su excitación (que era mucha) y no quería ceder. Quería aguantarse y aguantarse mucho para no cometer el mismo error que cometió cuando se lo hizo a Orihime. Correrse antes que ella y bañar rápidamente su abdomen.

— Oh si, uy si, pareces como hecho de palo pero guau, que bien te mueves cariño. Oh si, muy rico….

Hinamori más complacida por la forma como se lo estaba metiendo este enorme sujeto de grandes músculos, se prendió de esos algo oscuros y muy musculosos brazos para moverse debajo de él. Enterrándole un poco las uñas y dejando escapar altos gemidos de placer por los dos, lo estaba disfrutando bastante. Él no la besaba, no la tocaba y no le hablaba como si lo hizo el sádico de Aizen pero si se movía bien, muy bien.

Tan bien se movía y tan bueno era el ritmo de sus fuetes embestidas, que a los quince minutos de tenerlo sobre ella y ya dejando escapar algunas gotas de sudor por la frente, se corrió por primera vez esa noche y vaya que lo hizo con fuerza. Mandando al demonio la inexpresividad de Sado para cogerla, sonrió de dicha mientras jadeaba y le pidió que le diera más. Lo bueno de que Sado fuera tan serio es que no se alteraba con facilidad por nada, de cierta forma salió ganando.

— ¿Mas? Fue muy rico cariño pero yo quiero más. ¿Si me puedes dar más o estás cansado?

Y lo que les digo, no debió pasársela detrás de Ichigo sirviendo para muy poco….si no haber conseguido trabajo de mimo. ¡El colmo! ¡Salió peor que Ulquiorra! No le dijo nada y tomando posición en aquel sudado futón, se acostó y guau, sería lo único bueno que tenia de hacerlo con alguien como él. Sado era tan fuerte que levantar el pequeño y muy excitado cuerpo de Hinamori no era problema. Por eso levantándola por la cintura y sentándola sobre él y su ENORME miembro que estaba muy hinchado y muy erecto, sí, eso hizo mis queridos juguetes sexuales. Lo tomó en una mano y metiéndoselo lentamente mientras deslizaba su suave cuerpo sobre él, la escuchó gemir y casi que gritar de placer.

— Uy si así, así cariño. ¡Qué rico mi amor, muy rico….!

Cerrando los ojos y tomándole las manos, las puso sobre sus desnudos senos que estaban muy erguidos y bailaban al mismo son de sus movimientos. Empañando un poco sus grandes manos con el sudor que pronto empezó a escurrir por el medio de ellos, lo cabalgo y lo cabalgo con todas sus delicadas fuerzas de shinigami hasta que lo consiguió una vez más. Pareciéndole increíble hasta el último momento no poder arrancarle aunque sea un gemido por todo lo que le hacía, finalmente se rindió y se corrió con todas sus fuerzas. Sosteniéndose de su bronceado y marcado pecho, cerró los ojos, hecho el cuerpo hacia atrás y disfrutó segundo a segundo de lo que duro su potente y extenso orgasmo.

Por más callado e impasible que Sado fuera, no se podía negar que era bueno en lo que hacía; digo, a su manera. Por eso una satisfecha Hinamori y como si le hubieran puesto una prueba, se acostó dándole la espalda sobre el futón y si, se alistó para que se lo metiera pero por detrás. De alguna forma quería hacerlo jadear y gemir como ya lo había hecho ella dos veces esa noche.

— Ni me mires así que si, más. Hazte detrás de mí y métemelo otra vez. De aquí no me voy a ir hasta que logre sacarte al menos un suspiro. Aunque sea solo uno cariño.

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Al otro día y ya en su habitación (muy adolorida y con las entrañas hinchadas por cierto) despertó Hinamori y no podía creer mientras reía y se levantaba del futón para alistarse y salir a reunirse con las demás, lo que había pasado la noche anterior con ese tipo que le había parecido tan lindo y que usó hasta que se rindió. Mientras se vestía y se preparaba para salir, se reprochaba una y mil veces el no haberlo hecho gemir ni siquiera una vez, ni una.

— Ni modo, tal vez y después de todo el capitán Aizen estaba equivocado. Tal vez no soy la mejor como él decía mientras me lo hizo toda esa noche, que mal. Y yo que creía que decía la verdad.

Unos minutos después y ya en el salón con las demás tenientes y visitantes….

— Ay Hinamori no seas así y dime, ¿Quién fue la victima anoche ah? Mira que aquí todo se oye mi amor y yo te oí. ¿Sí o no eras tú la que estaba jugando anoche hasta tarde ah? Pero dime, ¿con quién? ¿Al fin le hiciste caso a mi capitán o qué?

— Ay Rangiku-san. —Le respondió entre risas mientras las demás revisaban sus informes y hablaban— No, ya te he dicho que Shiro-chan es mi amigo y además pues no, con él no hay caso, es muy serio. No, anoche estuve pero con el amigo de ese muchacho que salvo a Rukia. ¿Si sabes cuál es?

— ¿Cuál? ¿El que usa unas gafitas todas kawaii?

— No. —Río con ella— No, ese no; pero pensándolo mejor, seguro si me hubiera metido con ese me habría ido mejor. No, te hablo del otro. El grandote que tiene unos músculos que madre mía… ¿ya te acordaste o no?

— Ah ya sé cuál es, pero uy Hinamori, ¿esa mole? ¿Te acostaste con Chad anoche? ¡Te pasas mujer! ¡Ese tipo es enorme!

— Oye.

La reprendió con pena, habían llamado la atención de algunas de las presentes, sobre todo la de Orihime.

— Cuidado Rangiku-san, no hagas tanta bulla. A ti te cuento porque somos amigas pero por nada más.

— Está bien, está bien, perdón Hinamori pero es que, ¿en serio? ¿Pasar del capitán Aizen, churro divino papacito rico, a ese muchacho? No sé, no me parece. Para esa gracia le hubieras dado una oportunidad a mi capitán. Yo sé que si tú le dijeras que….

— No pues, ¿sabes que sí? —Sonrió al recordarlo— De pronto es más fácil derretir el hielo de Shiro-chan que hacer decir algo a esa ricura mientras lo hace. No amiga, ¡el horror!

Hinamori se soltó a reír con mucho gusto al recordar todo lo que había hecho la noche anterior para hacerlo gemir y lo infructuosos que habían sido sus intentos por lograrlo. Riendo con su amiga a costillas de un tímido pero muy resistente muchacho, alguien más se unió a su conversación.

La de siempre. La loca y sexo-adicta de Orihime.

— Bueno señoritas, ustedes me perdonan pero: "Secretos en reunión…es de mala educación" Cuenten a ver de qué o de quién es que tanto se ríen a ver si yo también me rio. ¿No? No sean así, cuéntenme por fa.

— ¿Tú qué dices Hinamori?

Miró a su amiga que reía al igual que lo hacia ella mientras Orihime las abrazaba con mucha confianza por los hombros.

— ¿Le preguntamos a esta belleza porque es que ese tipo es tan serio para coger o qué?

— ¿De quién hablan? ¿De Sado-kun o de Ishida-kun? Porque uy no, Ishida-kun, ¡es lo máximo mujeres! En cambio Sado-kun hmmmm, sin comentarios niñas, muy, muy regular.

Ambas, tanto Rangiku como Hinamori no lo pudieron evitar. Ambas muy alegres y sin poder evitar estallar en una sonora carcajada, le preguntaron tratando de limpiar las lágrimas de la risa que les había dado escucharla decir eso, por qué había dicho lo que dijo de ambos.

— ¿Por qué va a ser niñas? Porque lo he hecho con los dos. Con Ishida-kun uy si, fue aquí mientras buscábamos a Kuchiki-san hace unos días pero no, ¡la maravilla mujeres! Que tipo para hacerlo tan rico carajo y me encantó. Ahora que Sado-kun, esa es otra historia. Él, es muy resistente, musculoso y muy fuerte pero no, ¡horrible! Yo creo que hace más bulla la pared que él mientras se lo está haciendo a uno.

— ¡Sí, eso mismo pensé yo!— Exclamó una sonriente Hinamori mientras Rangiku se doblaba de la risa— Y yo que creí que había sido culpa mía. ¿O sea que siempre es así de inexpresivo?

— ¡Siempre! Ay nena, que mal por ti pero si quieres te puedo presentar a Ishida-kun. Uy nena, —le guiñó un ojo y señaló con la mirada a ese particular grupo de hombres que se acercaban hacia donde ellas estaban—una sola noche con ese papacito rico de Uryuu y listo. ¡Se supera el mal rato con Sado-kun!

Y no muy lejos de ellas mientras estas se reventaban de la risa….

— ¡Ashu!

— ¿Qué tienes Chad? ¿Estás enfermo o qué?

— No, no, nada de eso Ichigo. —Lo miró y le sonrió—Seguramente están hablando de mí. Debe ser eso.

— Sí y por lo que veo, debe ser alguna de esas nenas de ahí.

Dijo Uryuu y se ajustó los lentes mientras recorría con la mirada a Orihime que le sonreía coquetamente.

— ¿Qué estuviste haciendo anoche ah? ¿No nos quieres contar Chad?

— Uy no Chad, —dijo Ichigo y no pudo evitar reírse de la cara de susto que este puso— ¿en serio? ¿Tú andabas de levante anoche pero, con quién? Uy porque si llega a ser con la pequeñita esa, grave. Esa como que es la traga maluca de Toshiro y….

— Que es capitán Hitsugaya para ti, shinigami sustituto.

Dijo Toshiro tras él que apenas llegaba a donde ellos estaban.

— ¿Cuántas veces te lo tengo que decir antes de que te vayas ah? Bueno que por cierto, ¿de qué hablaban? ¿Qué tengo que ver yo ahí?

Sé que no me creerían y es difícil de creer pero sí, eso pasó. Chad (como le decía Ichigo) o Sado o como en verdad se llama (y que yo solo me di cuenta porque SammyNeko lo nombra brevemente en su fic pero como sea…) se puso blanco. Se puso como un papel al ver a Toshiro tan de mal genio y pensando que tal vez hubiera alcanzado a escuchar algo de lo que Ichigo había dicho. Tratando de recuperar el color de su piel y muy incómodo ante las risas de Ichigo y Uryuu, descansó cuando finalmente Toshiro se despidió y se fue.

Viendo que era de verdad, Toshiro si estaba más enamorado de Hinamori que Puka del novio, luego se sonrojó porque mientras Toshiro intentaba sin éxito abrazar a Momo por la cintura para entrar a un salón, esta se giró y guiñándole un ojo, le sonrió.

Lo que el pobre y malote en la cama de Sado no sabía, es que el guiño no había sido para él.

— Supongo que estabas equivocado, Kurosaki. Chad no se pudo haber acostado con esa nenita porque esa muñequita tan pequeñita y traviesa, me acaba de hacer ojitos tiernos a mí.

—"Te equivocas Ishida porque no era a ti a quien ella miraba. Era a mí"

— Si eres un egocéntrico de mierda Ishida. —Río Ichigo y se giró para ir a buscar a su ama; digo, a Rukia para despedirse— No, no creo idiota. Yo insisto en que Chad estuvo de temerario anoche con ella y no, sinceramente amigo, —miro a Chad y le palmeó un hombro—no te lo recomiendo. Para nada.

— Ay Kurosaki, ay inútil bueno para nada.

Se acomodó los lentes Uryuu y sonrió con perversión.

— De no ser porque ya llevamos mucho tiempo aquí y ya casi empieza la mierda esa de relleno de los bounds, me quedaría y te lo demostraría. Esa chiquitica quería probar el poder Quincy. Yo que te diga.

—Eres un estúpido narcisista egocéntrico de mierda Ishida. —Lo miró y rio con él— No te doy una no más porque nos tenemos que ir ya y además, porque quiero ir y encerrar a Rukia en mi cuarto toda la tarde. ¿No escritora?

¡Si Ichigo! A mí me encanta que lo hagan y claro, ¡no solo yo! ¿Verdad que si mis queridos lectores, mis queridos juguetes sexuales?

— ¿Juguetes sexuales eh?—Río Uryuu y empezó a coquetear conmigo— Eres como bien traviesa, ¿no escritora? ¿Tú también quieres probar el poder Quincy o qué mi amor?

Ah Uryuu papacito rico, ¡cuando quieras mi amor!

Y recibiendo los ojitos coquetos de Uryuu mientras Ichigo y Sado se estaban partiendo de la risa, ¡se acabó el shot! Gracias y espero les haya gustado. ¡Chao, nos leemos después!