Martes, 13 de octubre de 2015.
Hola, hola a todos ustedes y aquí con él, según yo hasta ayer que te leí mi Dixie que, ¡oye! Jajajaja, que alegría tan infinita sentí al leerte. ¡Muchas gracias por el review que me dejaste! Te digo que no pude dejar de sonreír, aun cuando iba caminando por la calle a la panadería, al recordar cada una de tus palabras. Muchas gracias por todo lo que me dijiste y bueno, pues contestando a lo que me pediste, pues claro. ¿Qué no ves que yo por mis lectores hago casi, jajaja, casi porque pues no todo se puede eh, jajaja, lo que sea? Entonces listo, este iba a ser mi último shot antes de publicar el final pero tú eres una de mis hermosas lectoras y lo que sea por un buen lector. En cuanto pueda me pongo a trabajar en eso y lo mismo que con los demás deliciosos lectores que me leyeron y me pidieron cositas ;) jajaja, no me dijiste cómo lo quieres. ¿Cómo lo quieres eh? ¿Quieres que sea romántico o cochino? ¿Quieres que sea en la sociedad de almas o en Karakura? ¿Cómo quieres que sea la OC? ¿Morena, peli roja o rubia? ¿Flaca, gorda, anoréxica….? ¿Quieres el shot situado en alguna escena en particular de la serie, en algún relleno o durante sus épicas batallas? ¿Cómo lo quieres por Kami? ¡¿Cómo?! Jajaja, es que con este delicioso capitán no me pidieron nada, y ¿sabes? Me quedé con las ganas de poner a Gin, al papacito de Ukitake y aun montón de personajes más, jajaja, como la sexy de Rangiku por ejemplo, a hacer cochinadas. Bueno pero como sea, me estoy extendiendo mucho y esa no es la idea :P Muchas gracias y quedó pendiente. Oh sí, no te he dicho. En wattpad me cree una cuenta hace meses. Ahí me llamo muy sensualmente: Fenixqueen y bueno, tú ya sabes cómo es el movimiento allá. Es más bien lento pero pues no me ha ido tan mal. No soy una aclamada estrella como lo fui en mi primera página en donde publicaba pero como sea, allá estoy para lo que necesites :D ¡a tus servicios! Jajaja. Besos y abrazos. En serio gracias porque tu review, al igual que los de los que son valientes y se atreven a decirme algo, pues es lo que hacen que yo haga esto. Que me motive a seguir escribiendo. Gracias muñeca. Eres muy amable.
Bueno, eso fue Dixie porque llevaba mucho tiempo sin saber de ella y tiene problemas con su cuenta. Ahora sigue Ana.
Ana: Pues Ana, jajaja, see ;) Parece que el mundo está lleno de pervertidos como yo y, ¿sabes una cosa? ¡Para mí eso es kawaii! Jajajaja. En serio gracias por seguir leyendo y espero te estés divirtiendo con todas las ideas de mis deliciosos pervertidos. Me fascina. Besitos corazón. Muchas gracias.
Un saludo desde lo más pervertido de mi corazón a Sunev, al dueño de este shot y a todos los demás que leen o estén leyendo esto quien sabe en qué dia :P
Besos y abrazos. Nos leemos.
Mi primer IchiHime, ¿o no? Miremos a ver
Hola, hola a todos ustedes y bueno, yo aquí una vez más tratando de darle gusto a uno, o a una, aún no ha querido confirman su sexo (cara picara) con un nuevo shot. Como siempre quiero darles las gracias por leer y comentar. No saben lo que me alegro cuando los leo y espero estén disfrutando de la lectura. Es que a la larga eso es lo único que importa. Que ustedes la pasen bien.
Bueno mis queridos amiguitos…. Voy a empezar a escribir el shot que me pidió Duran nomo pero antes de eso… quiero mandarle un saludo.
Muchas gracias Duran por leer y comentar; también por pedir algo que no estaba en el "fic" aunque, yo ya no estaba escribiendo más shots. Este "fic" es que si, no es un fic, es solo la recopilación de un poco de perversiones de mis lectores, y las mías, y las de un montón más pero (risa loca) como sea. La cosa es que estoy aquí, tratando de escribir algo para ti y espero de todo corazón te guste. De nuevo gracias y bueno…. Arranquemos.
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-.-
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Pues llega y me comenta Duran nomo: …bien guarro el capítulo. Ah no y mis niños lemon, (risa desquiciada) no me ha dicho nada este personaje. ¡Genial! ¿Ah no? ¿No creen? Pues yo digo que es divertido porque para eso es la fantasía, el lemon y la ficción. Para dejarse llevar….
Entonces dicho esto, les contaré.
Como les parece mis amores que, era una acalorada mañana en el sereitei y Ichigo y Rukia estaban en la mansión Kuchiki, mejor dicho, en la casa del mal encarado y mala leche de Byakuya, haciendo lo que no tenían que estar haciendo. En una de las habitaciones del fondo de aquella enorme casa, estaban Ichigo y Rukia haciendo lo que más les gustaba hacer desde que lo habían hecho la primera vez.
Besándose apasionadamente.
Estaban pues este par de calientes en plena sección de acalorados besos con lengua, de desenfrenadas caricias cuando Orihime entró al jardín de aquella casa. Chad le había pedido a Inoue que fuera a buscar a Ichigo porque ya tenían que irse para Karakura. Se le había olvidado hacer una tarea de trigonometría y como él de eso no sabía un culo, pues ya saben, estaba más asustado que Uryuu cuando ve a Mayuri. Es que hasta entiendo al papacito ese. Ese capitán, me podrán decir lo que quieran pero, ¡es muy feo, horrible! (risa) Ese tipo es más feo que levantarle la voz a la mamá y por favor no me lo vayan a negar. Bueno, cuando está pintado como un payaso porque cuando lo mostraron sin esa mierda, mis niños, kawaii.
Les decía entonces que Orihime llegó al jardín de la mansión Kuchiki buscando acción, digo, perdón (risa de nuevo). Entró buscando a Ichigo pero lo que ella no sabía ni tampoco se imaginaba, era que él no estaba solo.
Yo creo que a la pobre sexo-adicta de Orihime no se le pasaba por la cabeza todo lo que iba a pasar esa mañana.
Pero mientras Orihime decidía entrar a la casa aprovechando que Byakuya andaba en el centro de aquella sociedad comprando un nuevo bastón para el capitán Yamamoto, Ichigo estaba….
— Oh vamos. ¿No, Rukia? ¿Cómo me vas a decir que no quieres si estas más caliente que yo, ah?
— Es, que, no, no, se trata de que, de que yo no, ¡oye Ichigo!— Lo gritó y lo empujo porque él no dejaba de rosarla con su enorme erección ni de besarla.
— ¿Qué, Rukia? ¿Qué pasa mi ardiente shinigami? ¿Acaso te da miedo que venga el pendejo de Byakuya y nos pille o qué? Tranquila mi amor que ese se demora por allá y…
— Ichigo, ay Ichigo. — Río mientras trataba de mantenerlo a raya de ella— Es que prefiero que nos vayamos para Karakura, para tu casa, y lo hagamos allá. Con mi hermano nunca se sabe y es mejor evitar problemas. No es yo no quiera. Es que prefiero que sea en otra parte. Una en donde no vaya a venir mi hermano y te mate a punta de zanpakuto mi amor.
— Oh Rukia, mi bella enana… esa dulzura tuya me encanta. Me mata.
Que mal por Rukia pero es que ella es muy bajita. Podía ser todo lo shinigami que le diera la gana pero es que un hombre, siempre es un hombre mis amores. Ichigo era mucho más fuerte que ella y por eso Rukia no pudo evitar que él la cargara, enredara sus piernas alrededor de su cintura, la apoyara contra una de las paredes de la pequeña habitación y se apoderara de sus labios con violencia. Con pura y física necesidad.
Rukia no quería ceder ante él y sus besos, ante él y sus manos que la tocaban con tanta experticia pero no pudo. Entrelazando sus pequeños brazos en el musculo cuello de un muy caliente shinigami sustituto, estaba besándolo con la misma ferocidad con la que él la besaba a ella. Halándole el anaranjado cabello y gimiendo en su boca gracias a los que sus besos, sus caricias y su erección sobre su abdomen producían en ella, ni cuenta se dio cuando abrieron la puerta de la casa.
No escuchó cuando Orihime entró.
Ocupada en desvestir a Ichigo a la misma velocidad con la que él la estaba desvistiendo a ella para hacérselo rápidamente antes de partir, no escuchó los pasos de una bella y perdida Orihime que a cada momento se acercaba más hacia la habitación en donde ellos estaban.
Y mientras Rukia se preparaba para ser embestida fuertemente por un muy excitado Ichigo, Orihime llegaba a la puerta de la habitación en donde ellos estaban y decía…
— ¿Kurosaki-kun? ¿Kuchiki-san? Oigan, ¿están ahí? Oigan no muchachos, este no es el mejor lugar para que estén haciendo eso.
Dijo y no pudo evitarlo. Empezó a reírse porque se acordó de Uryuu. Fue él quien le dijo que fuera a buscarlos allá porque se imaginaba que en eso andaban, haciéndolo.
Pero mientras ella reía y se preparaba para abrir la puerta y cogerlos con la manos en la masa, Rukia decía roja, pero ya no de lo caliente que Ichigo la había puesto con sus electrizantes besos sino de la pena….
— No es lo que estás pensando, Inoue. Nosotros solo estamos…
Y Orihime, que era tan loca, solo abrió la puerta y respondió conteniendo la risa por lo que veía….
— ¿Ah no? Hmm, pues eso está muy raro Kuchiki-san porque a mí lo que me parece es que ustedes están cogiendo en la casa de tu Nii-sama. ¿No? Ay muchachos, que malos son. ¿Se vienen a hacer maldades a la casa del amargado de tu hermano y no me invitan? ¡Que malos amigos son ustedes dos!
Y no pudo seguir evitándolo. Estalló en risas una vez que estuvo adentro y cerró con llave.
Orihime se estaba riendo como lo que era, una loca muy provocativa pero Rukia no. Rukia estaba muy apenada y se había hecho tras Ichigo para cubrir su desnudez. Ese era el tipo de cosas que quería evitar y claro, quien pagó por eso fue como siempre el pobre lerdo de Ichigo. Rukia le dio un golpe en la espalda que pobrecito. Yo habría hecho lo mismo que Orihime hizo.
Me habría acercado para consolarlo.
Oh pero, ¿no sabían? Rukia era muy celosa. Por eso cuando Orihime se acercó a él y le acarició con ternura una mejilla, se empinó detrás de Ichigo para mirarla y hacerle el reclamo por, según ella, atrevida.
Cosa que a Orihime no le gustó claro esta mis niños hentai. No le gustó para nada.
— ¿Con que así están las cosas no, Kuchiki-san? Sí que eres mala amiga. ¿Cómo yo si te presté a mi Uryuu ese día para que la pasaras rico mientras….?
— Momento Inoue, ¿Qué? — La miró Ichigo, ya saben, con cara de: ¿de qué demonios estás hablando loca? — ¿Cómo así Inoue? ¿De qué estas hablando?
Luego se giró y miró a Rukia luciendo muy, muy consternado.
— ¿De qué habla Inoue, Rukia? ¿Entendí bien o tú y el perro infeliz de Ishida lo….?
Orihime quería a Rukia. Ella no quería meterla en problemas con lo que, parecía, su celoso novio y por eso le tomó una mano a Ichigo con coquetería y dijo mientras Rukia la miraba preocupada…
— No te enojes con Kuchiki-san, Kurossaki-kun que la idea fue mía. A mí siempre me ha gustado mucho tu novia y bueno, ese día que ella nos descubrió a Ishida-kun y a mí haciéndolo en el salón de clases, bueno, no lo pude resistir. ¿Qué te parece si para que queden a mano, no sé, tú, tu novia y yo, lo hacemos?
Ichigo abrió mucho los ojos. Orihime empezó a reírse coquetamente y Rukia salió de detrás de la espalda y de Ichigo y dijo porque se dio cuenta de lo mucho que a su novio le había gustado la idea…
— Si tú quieres hacerlo con las dos Ichigo, mi amor, no hay problema. Yo acepto.
— ¡¿De verdad?!
No se imaginan la cara de alegría que hizo el bobo de Ichigo mientras Orihime se le acercaba cada vez más. ¡Parecía un niño cuando destapa su regalo de navidad! ¡Estaba feliz muchachos! ¡Feliz!
— ¡¿Lo dices de verdad Rukia?!
— Claro que sí, Ichigo. Además, así compruebo si es cierto. Quiero saber si Inoue puede superar la obsesión que tiene contigo si se lo haces.
— Bueno…. — Empezó Orihime a abrirse el traje negro que le habían prestado por el pecho— entonces no perdamos más tiempo mis amores porque estamos en la casa de tu hermano, Rukia.
Le guiñó un ojo mientras le pasaba una mano a Ichigo por la cintura.
— Empecemos. ¿Con cuál de las dos quieres empezar primero, Ichigo mi amor? ¿Conmigo? Ay si, di que conmigo porque es que yo…
— Ah…— suspiró Ichigo cuando Orihime bajó la mano y se lo agarró— Inoue…
—…Me muero por probar. Y no me digas Inoue, Ichigo. Haz como hace Ishida cuando me lo hace. Llámame por mi nombre. Eso me parece muy… excitante.
— Inoue… digo, Orihime….
Ichigo suspiró de nuevo el nombre de Orihime porque esta, se puso de rodillas ante él y empezó a lamérselo. Encantado al ser atendido por la experta boca de Orihime frente a Rukia, se animó de más y le extendió una mano a su infiel novia para que se acercara hasta donde él estaba.
Para que también lo atendiera.
Rukia le dio la mano y fue con él. Haciéndose a su lado mientras Orihime ya había empezado a usar sus enormes senos para masturbarlo mientras no dejaba de succionárselo, lo besó como él se lo pidió. Olvidando que Orihime estaba ahí, chupando golosamente ese pene que solo le había pertenecido a ella, se relajó porque Ichigo era como si le hubieran hecho un lavado cerebral. Estaba igual que siempre con ella y ya no se veía enojado pero para nada con ella. Era como si la boca de Orihime y lo que le estaba haciendo, le hubieran hecho olvidar lo que ella había hecho con Uryuu aquella tarde en la que los había descubierto teniendo sexo. La trataba con la misma dulzura de siempre y eso a Rukia la tenía aterrada.
Preocupada.
Deteniendo el apasionado beso que Ichigo le estaba dando, le tomó el rostro en ambas y mirándolo fijamente a los dilatados ojos, a esos que tenían un brillo que jamás le había visto antes, le preguntó…
— ¿Te gusta esto, Ichigo mi amor? ¿Lo estas disfrutando mucho?
— Si Rukia. — Respondió mientras apoyaba una de sus musculosas manos sobre la roja cabellera de Orihime para que incrementara el ritmo de su succión— Mucho.
Ichigo haló a Rukia hacia él al tomarla por la diminuta cintura y volvió a besarla con desenfreno, con urgencia, con desmedida pasión. Dándole un beso francés muy, muy bien dado, logró excitarla tanto que fue la misma Rukia quien pidió participar. Arrodillándose ante él y pidiéndole un espacio a Orihime, empezó a hacer lo mismo que estaba haciendo ella tan diestramente.
A lamérselo con suavidad.
Ichigo cerró los ojos automáticamente Rukia y Orihime empezaron a lamérselo por turnos porque, sentirlas pero mucho más verlas, era algo demasiado excitante. Verlas lamérselo como si de una paleta dulce se tratara, lo hacían querer perder el control y entregarse al inminente clímax pero él no podía hacer eso, pensaba mientras ellas se reían y seguían atendiéndolo lenta y delicadamente.
Peor era para Ichigo escucharlas reír y hablar entre ellas. Escuchar lo que se decían provocaba en él un profundo deseo de liberarse. De bañarlas.
— Ay Rukia, con razón tú cuidas como cuidas a Ichigo. Uy nena, yo he chupado ya muchos pero ninguno como este. Ummm, el mejor de todos hasta ahora.
Ichigo no veía porque se resistía a mirarlas pero Rukia, miraba a Orihime con orgullo mientras no dejaba de acariciar el erguido y potente miembro de su novio.
— Pues si Inoue, mi Ichigo no solo es bien dotado y lo hace delicioso. También sabe muy rico. ¿Te gustaría probar? Ummm, su sabor es exquisito. Muy, muy delicioso.
— ¿En serio? — Le brillaban los ojos a la loca esa mientras lamia la punta del húmedo pene— Pues si eso es así, ¿Qué estas esperando para correrte Ichigo? Suéltalo todo sobre mi pecho mi amor. Déjame probar a qué sabes corazón.
Pobre, pobre Ichigo. Él nunca había estado en un trio antes y accedió a eso porque estaba cansado de escuchar a Uryuu decir que eso no era tan fácil como muchos creían; él, pensaba que eso no era nada del otro mundo. Ichigo, pensó que Uryuu solo estaba haciendo lo mismo de siempre, hablando mierda pero en ese momento le dio la razón. Estar con dos mujeres calientes y hermosas no era nada fácil. No dejarse llevar por lo bello de sus cuerpos, por sus gemidos y peor, por sus provocaciones, era una tarea casi que titánica.
Muy difícil.
Ante el último comentario de Orihime, lo único que Ichigo quería hacer era correrse en su pecho pero se contuvo porque no podía. Pensó, justo un segundo antes de hacerlo, que si se dejaba llevar por sus más retorcidos deseos las dejaría insatisfechas a ellas y Uryuu hablaba mucho de eso, demasiado pensaba él. En ese momento mientras Rukia y Orihime lo lamian y lo acariciaban por turnos, recordaba sus palabras y nadie sabe la ira que le daba a Ichigo tener que darle la razón.
Le provocaba era darse contra el mundo de la ira que le daba acordarse de sus constantes palabras.
"Una mujer jamás le perdona a uno correrse primero antes que ella. A ellas les gusta medirlo a uno. Saber que tan resistente eres y hasta dónde eres capaz de llegar y ah, que tanto le puedes hacer. Muchos creen que estar en un trio es fácil pero no pendejos, no es así. Hay mucha carne y pocas manos para atender. No es tan fácil como parece y…"
— Estúpido Ishida. Maldito idiota ese. ¡Tenía razón! De haber sabido que esto era tan difícil, ¡no hubiera dicho que sí! Aunque, pensar en el idiota ese si ayuda. Es que ese maricon es tan idiota que le baja la calentura a cualquiera.
Río ante sus pensamientos. Lo que causó confusión en dos bellas y necesitadas mujeres.
— ¿Qué es tan gracioso, Ichigo?
— Eh, no, nada Inoue. — Involuntariamente abrió los ojos y las miró. Oh pero no debió haberlo hecho. No debió— Eh, pero, ¿Qué van a…?
— ¿Cómo ese día en el salón Kuchiki-san?
— Tú como que tienes muchas ganas de probarlo, ¿verdad Inoue?
Le preguntó Rukia con una maliciosa sonrisa mientras se hacía al lado derecho del hinchado y adolorido miembro de Ichigo.
— ¿O lo vas a negar? Porque ese día cuando….
— Anda, no seas así. — Le pidió Orihime mientras se hacía al lado izquierdo y se acercaba a ella. A una sonriente Rukia— Es que eso que me dijiste ya me despertó la curiosidad. ¿Si? Por favor. Hasta ahora la leche más rica que me he tomado ha sido la de mi Uryuu, papacito rico, pero quiero saber si la del amor de mi vida, la de Kurosaki-kun, es más rica que la Ishida. ¿Si? Anda, no me hagas rogarte que así no me veo tan sexy.
— Ya qué remedio, hagámoslo pero te advierto, cuando Ichigo se corre, tienes que darle por lo menos quince minutos para que se recupere y como mi Nii-sama no debe tardar en regresar… no creo que te lo pueda meter si lo haces correr Inoue.
Ichigo las miraba, mientras Orihime no dejaba de tocarlo para que no perdiera la erección, aterrado. Hablaban de él como si no estuviera ahí. ¿Qué no veían que ahí estaba viéndolas y escuchándolas por Kami? Pensaba él. ¿Qué no se daban cuenta que con cada palabra que decían lo provocaban cada vez más? ¡Lo estaban volviendo loco!
Pero como les decía, pobre y caliente Ichigo, pobre. Definitivamente no estaba preparado para lo que seguía.
— Oigan, ¿pero qué…? ¡Ah! Uy si, esto, esto es, ¡ah! Si, si…. Que bien lo hacen. Muy bien…
— Ummm, ummm, ummmm Kurosaki-kun, ah….
— Todo esto lo hago por ti y sólo por ti Ichigo. Porque te amo.
— Rukia…. Ah…. Orihime, son, son increíbles. Lo máximo….
Ichigo no dejó de verlas y se corrió, y de qué manera, porque lo que ellas le estaban haciendo sentir con sus bocas que se besaban mientras se lo lamian con sensualidad y cadencia, jamás lo había sentido antes. Sin poder dejar de mirarlas y entregándose al orgasmo cuando vio que lo besaron en la punta mientras las lenguas de ambas se tocaban, se sintió de maravilla. Como nunca antes se había sentido. Ver cómo se besaban mientras se lo lamian y el pensamiento de imaginar sus caras bañadas con su abundante esperma, le dieron el mejor orgasmo que hubiera tenido en toda su cochina vida. ¡El mejor de todos!
Sin nada de aire, temblando por haber sentido tan increíble sensación pero feliz, muy feliz por lo que había sentido, visto y experimentado, mejor se sintió cuando las vio reírse y quitarse aquella sustancia de sus desnudos pechos y caras. Eran el sueño de todo hombre, pensó una vez más Ichigo mientras sonreía como lo que parecía a veces, un idiota. Ver sus movimientos y escuchar lo que le decían mientras se levantan del suelo y se le acercaban, era algo con lo que siempre había soñado.
Ambas, a su manera, lo hacían sentir muy especial.
— Tenías razón, Kuchiki-san. ¡Qué leche tan caliente y rica la de Kurosaki-kun!
Rukia no pudo evitarlo. Empezó a reírse de la efusividad y las palabras de la, hasta ese día, su rival.
— Es una delicia y bueno, que pesar que toque esperar para que vuelva a salir. ¿Segura toca esperar quince minutos? ¿No puede ser ya?
— Pues preguntémosle al paciente. — Respondió Rukia mientras sonreía y se sentaba sobre un agotado Ichigo— ¿Tú que dices, Ichigo? ¿Será que por hoy puedes hacer una excepción y se lo puedes meter a esta loca a ver si deja de soñar contigo o no, mi amor?
— ¡Kuchiki-san!
Reía Orihime con muchas ganas.
— Que mala eres eh. Pero no, puedes estar tranquila porque creo que tenías razón. Yo solo quería doblegar la voluntad de Kurosaki-kun, nada más. Era algo más de mi orgullo que otra cosa, preciosa.
Le guiñó un ojo muy traviesa.
— A mí ninguno, escuchen bien, ningún tipo me dice que no. Ninguno. Pero bueno, eso no quiere decir que no me interese saber si Kurosaki-kun lo mete igual de rico a como sabe. Kurosaki-kun, papacito rico, ¿no me lo puedes meter así, rapidito, antes de que llegue tu cuñado? Anda, no seas así, ¿sí?
— Yo, yo, yo de verdad quiero pero, pero…— Trataba el pobre Ichigo de explicarles pero no podía ni hablar de lo cansado que había quedado. Es que se había corrido con muchas ganas mis niños, con todas sus fuerzas— Pero necesito de unos minutos antes de….
Ichigo estaba tratando de explicarles que no se trataba de que no quisiera cogerlas, era que no podía porque se había quedado sin fuerzas temporalmente cuando una voz, una particular voz, casi lo mata del susto pero no solo a él.
A ellas también.
— ¿Rukia? ¿Rukia tú estás en la casa? Pero, hmm, eso es muy extraño. ¿Por qué puedo sentir tu reiatsu, y peor, tan elevado, si se supone que te ibas a ir para el mundo de los humanos con el inútil ese de Kurosaki Ichigo y sus amigos? Rukia, Rukia, voy a ir hasta donde estas porque aprovechando que aún no te vas, quiero pedirte que…
Y un segundo antes de que Byakuya abriera la puerta y los descubriera, una ventana, una preciada ventana de su bellísima casa, era dañada. Yendo hasta su sala y asomándose por la ya rota ventana para descubrir quién había sido el gracioso que le había hecho semejante daño, ese imprevisto les dio tiempo a aquel trio de calientes de escapar.
Ya cuando fue a la habitación en donde había sentido el reiatsu de su "hermana" y encontró la ventana abierta de par en par mientras el velo se mecía al ritmo del aire que entraba, dijo con humor y sonriendo levemente…
— Eres el colmo Rukia. ¿Te escapaste por la ventana con tal de no hacerme el favor? Ja, ya vas a ver. No te vuelvo ayudar con ni mierda no importa lo mucho que me lo pidas. Ya vas a ver cuándo te toque vigilar y yo me haga el pendejo para no ayudarte. Ya vas a ver Rukia.
Y mientras Byakuya iba hasta su habitación para masturbarse, digo, para meditar, Orihime, Ichigo y Rukia se encontraban con Uryuu que los estaba esperando tras un árbol con arco y flecha en mano.
— ¿Sera que ya nos podemos ir o todavía no han acabado de hacer cochinadas, Kurosaki?
— ¡Eres un….!
— ¡Ishida-kun! — Fue Orihime con él y lo abrazó. Acto seguido lo besó cuando él la levantó— ¡Me da tanto gusto verte mi amor!
— ¿Si? Bueno, a mí siempre me da gusto verte, Orihime.
— Chao muchachos. — Giró el rostro Orihime para despedirse de dos más de sus muchos amantes. Por fin había podido sumar a Ichigo, digo, casi podía sumarlo porque no lo violo completamente pero como sea, a su lista— Muy rico haber estado un ratico con ustedes pero no. Yo con mi Uryuu no tengo que esperar ni un minuto, ni uno. ¿Cierto que no, Uryuu mi amor?
— No sé de qué rayos estarás hablando ricura pero mejor vámonos de aquí.
Sonrió Uryuu mientras Rukia e Ichigo se abrazaban.
— No quiero que el hermano de la shinigami me patee el culo por haberle quebrado su ventanita y además, estas como muy caliente y planeo aprovecharme de eso. ¿Te puso muy alegre haber visto a ese par haciéndolo o qué mi loca hermosa?
— ¡Ishida!
Exclamaron apenados Rukia e Ichigo al mismo tiempo.
— ¿Qué? Es la verdad. Yo me di cuenta de los ustedes desde ufffff, —empezó a reírse de ellos, al igual que lo hacia Orihime, con mucha gracia— desde la primera vez que lo hicieron pero como sea, si ustedes cogen o no cogen, no es mi problema. A mí lo único que me interesa…
— Uryuu, ummm, Uryuu mi amor… ¿nos vamos para tu casa o para la mía?
— Para la mía. Vámonos que después de cogerte, preparo algo rico de comer para los dos. — Sonrió mientras se acomodada los lentes como a ella, y obvio, a mí niños, le encantaba. Como cuando estaba planeando algo perverso— Hasta la otra semana, inútiles. Esta preciosidad y yo vamos a estar muy ocupados.
— No le doy una no más porque, ya se acabó el shot.
Rieron esta vez Ichigo y Rukia mientras ese par de calenturientos de Uryuu y Orihime se iban en qué romance.
— Maldito idiota ese. Si le gusta tanto Inoue como dice, ¿por se la pasa cogiendo a cuanta shinigami le…?
— Ichigo, mi amor…
— Si, Rukia, dime. ¿Qué pasa?
— Ya pasaron más de quince minutos y bueno, ¿nos podemos ir para tu casa y seguir lo que Inoue interrumpió? ¿Quieres o no, mi amor?
— Me encanta cuando eres así conmigo Rukia. — Esta vez quien levantó a su mujer en brazos fue él, Ichigo, mientras le daba un corto beso en los labios— Dulce. Vámonos para mi casa que tienes razón. Ya pasaron más de quince minutos y, me parece, que alguien necesita un baño con urgencia. Es que mira.
Le quitó un poco de su esperma que le había quedado en el pecho.
— Aun estas un poco, ¿mojada?
— ¿Sabes que sí? —Le sonrió con la misma malicia— Y mucho. Ya vámonos Ichigo. Tengo muchas ganas de que nos encerremos porque no sabes lo feliz que estoy de que la golfa de Inoue te haya dejado en paz. ¡Por fin mi amor! ¡Por fin serás solo para mí!
— Siempre ha sido así, Rukia.
La miró a los ojos y Rukia volvió a notar un brillo en ellos pero ese era diferente. Ese no era de lujuria, pasión y descontrol. Ese brillo mientras él le regalaba una de sus perfectas sonrisas, era de amor. De puro y físico amor.
— Yo siempre he sido tuyo y solo tuyo desde aquella noche. ¿Te acuerdas?
— Sí mi amor, sí me acuerdo.
— Bueno…. Pues vámonos. Deben estarnos esperando y yo ya tengo mucho afán de llegar a mi casa. Mucho.
Y se acabó el shot. Muchas gracias a quienes lo hayan leído y pues, espero te haya gustado Duran nomo. Yo escribo con mucho amor para mí pero claro, sobre todo para ustedes.
Besos y abrazos. Nos leemos después.
