Shunsui Kyoraku… x OC
Hola, hola a todos ustedes y el día de hoy, con un nuevo shot y el penúltimo del "fic".
Muchas gracias a todos los que han leído. Muchas gracias de verdad y pues, este es un shot que me pidió Dixie y espero que cuando lo lea, le guste. Aprovecho para darle las gracias a esta bella señorita porque sus comentarios, siempre me suben el ego que ya de por sí es alto (risa) Ya saben, o bueno, ya la mayoría de colegas debe saber a estas alturas que todo escritor tiene algo de egocéntrico. Todo lo narran desde su perspectiva, es por eso que se considera, o al menos eso escuché una vez, que los escritores somos unos egocéntricos de mierda.
Gracias Dixie y pues, aun no tengo idea de cómo me va a quedar esto pero, pero, desde ya les digo, no va a ser cochino. Oh sí, yo sé mis queridos pervertidos (iguales a mí) que toda esta recopilación de shots ha sido sobre todo cochina pero es que ya es hora de hacer algo diferente. Muchas de las que leemos, como te lo decía en el otro review en wattpad Dixie, somos sobre todo mujeres y a las mujeres les gusta leer es para eso, oki, digo, a la mayoría les gusta es lo romántico y lo dulce, lo suave y lo meloso… (Risa de nuevo) En fin… ya es hora de empezar a escribir el shot.
Muchas gracias y pues bueno…. empecemos de una vez.
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Dixie me dice: "… No sé, hazlo como tú quieras…" Y bueno, pues espero que le guste.
Era medio día en el Sereitei cuando llegó la OC (Original Character) que me pidió Dixie en su review. Mis queridos juguetes, mis amores, era la OC mas híper mamacita que ustedes se puedan imaginar, hermosa, simplemente divina; yo creo que es tanto, que ni el amargado de Byakuya se le hubiera podido resistir si la hubiera visto como la vio Kyoraku cuando estuvieron a solas en ese baño. (Risa loca) Si, sí, yo sé Sunev que tú lo encuentras irresistible aun cuando él es un amargado pero a mí los tipos como él, tan serios, me dan mucho miedo. A mí me gustan más como Uryu o como Urahara, uy, kawaii…
Bueno, bueno, pero volviendo con lo que les decía… pues sí, así es. Hana, como era que se llamaba esta bella, bellísima mujer de pronunciadas curvas que hasta hacia unos pocos minutos estaba en Karakura a punto de ser devorada por un asqueroso hollow, era muy bella, hermosa.
Alta, con un cuerpo más apetecible que el de Rangiku en vestido de baño, ojos más dulces y transparentes que los de la traga maluca de Toshiro, o sea Momo Hinamori, y de cabello negro largo, muy largo y sedoso, no contaba con….
— ¡¿Qué?! ¡¿Pero qué hace un hollow aquí?! ¡Omaeda, Kira, Isane, vayan ya mismo a llamar a sus capitanes! ¡Nosotros solos no podemos con ese hollow! ¡Está muy grande!
— ¡Sí!
La bella Nanao, por órdenes del haragán de Kyoraku que andaba tomando sake en un jardín con ese otro papacito de Ukitake y Hisagi, no sabía qué hacer. Lo de ella era trabajo de oficina y cumplir con todas las cosas que el inútil, como le decía ella, pero papacito de Kyoraku no le daba la gana de hacer.
Desenfundó sus zanpakuto y trató de detener al pendejo ese del hollow que llegó ahí buscando a Hana pero no, muy de malas. Ella no estaba en buena forma porque se la pasaba era escribiendo los reportes para el cansón del capitán Yamamoto. Y por eso, ¡pam! De un solo golpe el hollow ese de porquería la mandó para la mierda. La pobre Nanao se estrelló contra una pared y ahí quedo tirada como un pobre pedo como por dos minutos hasta que llegó Renji y la ayudó.
Nanao se levantaba muy golpeada a tratar de ayudar a ese otro inútil de Renji mientras que las almas que acababan de llegar, salian corriendo. Las pobres e inútiles almas estaban muy asustadas pero de todas ellas, la que más asustada estaba era ella, Hana que no hacía más que correr para tratar de salvar su "vida"
En otro lado mientras en la puerta del sereitei se armaba el mierdero por culpa de ese hollow…
— ¿Cómo dices Kira? ¡¿Que un hollow está en dónde?!
— No tengo tiempo para explicarles nada. — Respondió el pobre Kira que no podía ni respirar, había corrido muy rápido— Nanao nos mandó a pedir ayuda y…
— ¿Dónde está Nanao?
Preguntó Kyoraku ya levantándose del césped en donde estaba cómodamente tendido con su sombrero en la cabeza. Él, quería a Nanao. Escuchar eso lo había preocupado al instante.
— Oye Kira, ¿qué es lo que acabas de decir?
— Capitán, Nanao se quedó tratando de contener al hollow que llegó mientras nosotros…
Al escuchar aquello, el inútil de Kyoraku se levantó y se fue tan rápido que ninguno de ellos vio cuando lo hizo. Corriendo mientras empuñaba sus dos espadas para darse en la cara con el hollow, no veía la hora de llegar. Pero el saludo de Nanao cuando él llegó valientemente a "rescatarla" lo hizo enojar. En otras palabras mis amores y como diríamos aquí en mi tierra, le sacó y harto la mierda.
— ¡¿Y hasta ahora aparece capitán?! ¡Mire! ¡Mire todo lo que el hollow ha hecho! ¡Es el colmo con usted!
— Pero Nanao, yo estaba…
— ¡Claro, ya me imagino que estaba haciendo!— Lo gritaba y manoteaba como si fuera su mujer. Créanme muchachos, hasta el hollow se estaba riendo de ver a Kyoraku hacer caras de: What the fuck? — ¡Es el colmo con usted capitán! ¡¿Hasta cuándo ah?! ¡¿Hasta cuándo sigue con lo mismo?! ¡Tomando sin importarle nada! ¡¿Por qué tiene que ser tan inútil a veces?! ¡¿Cómo es posible que…?!
El hollow, que se ofendió porque pues mis amores, él no estaba pintado. ¡Quería que le prestaran atención! (risa enferma) Bueno no, pero no era tanto por eso. Era que necesitaba encontrar y rápido a Hana porque era un pedido que le habían hecho.
Al pobre hollow, que era inmundo mis amores, le habían prometido el banquete de su vida si llevaba a Hana a las noches. ¿Ustedes no se hacen una idea de quién podría querer a una mujer tan bella como Hana en las noches? ¿No? ¿No lo imaginan? Bueno, pues como les decía… el hollow que tenía afán por irse, dijo después de un minuto de escuchar a Nanao regañar a Kyoraku….
— Oigan, ustedes dos, a mí, y creo que a todos aquí, nos importa una mierda sus problemas de pareja y...
— ¡Usted cállese!— Le gritó Nanao de muy mal genio. Odiaba que Kyoraku le pusiera a trabajar tanto y de gratis mis niños y niñas. No le pagaba ni en especie. ¡Era el colmo! (risa de nuevo) Pensaba ella— Cállese y mejor dígannos, ¿qué carajo hace aquí?
— Shinigami de… agradece que tu marido, que no sé cómo te aguanta escandalosa…
— ¡No es mi marido!
— ¡No somos nada porque ella no quiere!— Gritó Kyoraku al mismo tiempo con Nanao; lo que claro, hizo que todos los que los veían se soltaran a reír de nuevo.
— Como decía… a mí me importa un culo lo que pase o no con ustedes. Yo lo que necesito saber es: ¿Dónde está la tal Hana?
— ¿Quién?
— Si, si, — era gracioso, estaba tan preocupado que hasta se cruzó de brazos— Un alma que según Aizen-sama, esta para morirse de lo rica que esta. Es una peli negra de ojos color miel y… ¡Ahí está!
El hollow, que tenía afán por irse de ahí con Hana, se fue en picada hacia donde ella estaba.
Hana corría desaforadamente por salvarse de las garras del hollow pero gracias a Kami-sama, Kyoraku estaba de tan de mal genio que haciéndose frente a ella y empuñando fuertemente sus espadas dijo, mejor dicho, le gritó….
— ¡Vete al demonio maldito hollow!
— ¡Quítate shinigami que tengo que llevarle esa alma a Aizen-sama! — Le gritó el hollow ya también de mal genio— ¡Que te quites te digo! ¡Quítate y ve a seguir peleando con tu mujer!
Oh niños, oh mis niños, no había nada que le diera más rabia a esta capitán, que le dijeran eso. A él, le daba mucha rabia que le dijeran eso porque estaba cansado de pedírselo a Nanao, uy, cansado pero lo que se dice cansado. A él le gustaba mucho Nanao y, es más, me atrevería a decir, con temor a equivocarme, que estaba muy enamorado de ella. Pero pues le pasaba algo parecido a lo que le pasaba a esa cosita rica de Toshiro (risa loca). Nanao se la pasaba diciéndole que no por eso, por la relación laboral que sostenían.
El punto es que eso a Kyoraku le sacó tanto la mierda que mató al hollow pero no lo mató como se mataría a un hollow normalmente. Usó una técnica que nadie había visto y que a él no le gustaba usar por eso, porque siempre quedaba vuelto una melodía; es decir, una mierda.
Dando un gran salto y blandiendo ambas espadas al son de una acelerada canción de rock japonés (como la que estoy escuchando mientras escribo esto) pues, ¿qué creen? Ah sí mis amores, eso pasó. El hollow quedó reducido a puros pedacitos. Del pobre pendejo ese, que también de paso sea dicho, Kyoraku lo mató así fue por eso, por haberse burlado de él cuando Nanao lo estaba regañando, no quedaron más que los pedazos y un gran charco de sangre.
Mucha sangre.
Nanao, al igual que muchos otros que estaban ahí viendo todo el espectáculo, miraban con algo de asco y fastidio como del impecable traje de capitán rosa que usaba Kyoraku todos los días, escurría sangre. Muchísima sangre.
La gran mayoría empezaron a retirarse para ir a darse un baño como el que se daría Kyoraku al ir a su habitación.
Todos se iban hablando de la gran habilidad de uno de sus capitanes, y también del oso que había dado con Nanao antes de matar al hollow, pero, y lo que a este delicioso capitán más dolor le dolió, fue lo que Nanao le hizo. Nanao se ajustó los lentes así como se los acomoda Uryu y se fue después de mirarlo como a un insecto. Recibiendo de ella una asesina mirada cuando él lo único que quería era quedar bien con ella a ver si con eso si conseguía que, bueno, ya saben, (risa) escuchó la voz de Hana que le dijo tímidamente y estando tras él….
— Muchas gracias, señor.
— ¿Perdón? — Giró y se encontró con una también bañada de sangre Hana— ¿Qué fue lo que me dijiste?
— Muchas gracias por, por haber matado a esa cosa, señor. No sabe cuánto se lo agradezco.
— No tienes nada que agradecer y, — Sonrió y guau, ahora entiendo porque me pediste un shot de este otro papacito Dixie. Es que si, ¡que sonrisa tan linda y tan varonil! Este Kyoraku es muy, muy masculino— nada de señor. Me llamo Shunsui Kyoraku y soy el capitán del noveno escuadrón. Es un placer conocerte.
— Mucho gusto, capitán.
Sonrió amablemente ella también mientras le extendía una mano para estrecharla con la de él y él, como buen hombre mis niñas, no dejaba de mirarla de arriba abajo. El escote de su enorme busto lo tenía muy desconcentrado.
— Yo soy Hana Asai. Muchas gracias de nuevo porque si usted no se aparece y mata a ese, como sea que se llame esa cosa…
— Hollows. — Volvía a sonreír con mucho gusto. Es lo que les digo, esa Hana estaba tan buena que así y todo como estaba, bañada de la asquerosa sangre de un estúpido hollow, seguía viéndose hermosa. Muy linda— Se llaman hollows y se alimentan de almas. Almas como tú, Hana.
— Que horror pero bueno, no le quito más tiempo y, capitán, ¿usted de casualidad no sabe en dónde puedo ir a darme un baño? Es que mire nada más como…
— ¿No te han asignado a una aldea todavía?
— No, no señor.
Bueno, pues para hacerles el cuento corto, Kyoraku es tan "caballeroso" que le ofreció la ducha de su habitación. Y, ¿a que no adivinan que pasó cuando estuvieron ahí, solitos? ¿No? Ay no, ¿no me digan que a estas alturas del partido no saben que estaban haciendo ese par en ese baño, encerrados, y llenos de vapor y jabón? ¿En serio no saben? ¡Pues yo con mucho gusto les cuento!
Resulta, pasa y acontece que, como Hana estaba tan agradecida con Kyoraku por haberla salvado de ese hollow de mierda que se la quería llevar para hueco mundo y a Aizen para que le hiciera no sé, (risa) mentiras, sí sé que tantas maldades le quería hacer Aizen pero como sea, ese no es el punto. La cuestión es que Hana quería pagarle de alguna manera su amabilidad. Por eso y además porque Kyoraku le había gustado, pues abrió la puerta de su baño y lo abrazó por la espalda mientras este tomaba un baño de agua caliente y si, si niñas, como Kami-sama lo había traído al mundo. Sin nada, nadita de ropa.
Kyoraku no quería caer ante la bella mano de Hana que había bajado para tocarlo (mentiras que sí quería) pero lo hizo. Ya llevaba mucho tiempo en verano, o sea sin tener sexo pues para los que no conocen la expresión, y se giró para encontrarse frente a frente con ella. Para saber qué tan en serio iba esa bella, esa hermosísima mujer que le despertaba todos esos bajos instintos que trataba de suprimir con sake. Necesitaba saber si era de verdad o no lo que estaba pensando. Tenía que saber si ella se iba a dejar coger de él o no.
Tomando con caballerosidad y delicadeza el rostro de la excitada Hana en una mano cuando se cercioró de que si, que ella estaba tan o más caliente que él, se acercó y la besó. Cerró los ojos y mientras ella correspondía a su beso con la misma ternura con la que él se lo estaba dando, pensaba en ella, en la mujer que no lo dejaba dormir por las noches y la que lo iba a volver completamente loco si no le decía que sí algún día.
No hacia otra cosa que pensar en Nanao mientras Hana suspiraba ante su tierno beso y sus caricias…
Besando a la exuberante Hana como si fuera ella, la mujer que se la pasaba regañándolo por todo pero a la que él de verdad amaba, se dejó llevar por ese incontenible deseo que llevaba reprimiendo por meses. Se dejó llevar por la dulzura y la suavidad de los besos de Hana….
Deteniendo el beso y extendiéndole una mano, acompañando ese gesto con una de sus seductoras sonrisas, le pidió con la mirada que fuera a la tina con él. Ella le dio la mano y desde luego eso hizo. Se sumergió en la tina de agua caliente con él y se dejó besar y tocar como él quería hacerlo pero con Nanao.
Pobre Hana porque ella era mucho más hermosa que Nanao pero, pero, en las cosas del corazón y en el amor no manda nadie. Ni siquiera un capitán como ese al que ella no hacía más que besar y, cabalgar diestramente.
— Ah, ah, ah capitán, ah sí, si….
— Di, di que me quieres. — Le pidió Kyoraku sostenido de sus caderas, con los ojos cerrados y con la cabeza apoyada en su desnudo pecho mientras ella no dejaba de moverse. Y mientras ella le decía que lo quería, sin entender la razón de su pedido, él pensaba…— Di que me quieres, Nanao. Dime que te gusta que yo….
— Oh, ah, ah sí capitán, es tan delicioso… ¡me encanta! Oh capitán, lo quiero, lo quiero tanto….
No dijo nada, tan solo se concentró en mantener su fuerte erección y seguir disfrutando de la mojada suavidad de esa blanca piel que lo abrazaba, que lo acariciaba como si de verdad lo amara. Kyoraku no quiso abrir los ojos en todo el tiempo que duro porque quería verla a ella. No hacía más que visualizar a la malvada de Nanao mientras Hana se movía con cadencia y lentitud de arriba hacia abajo, de arriba hacia abajo sobre él y su enorme miembro.
Veinte minutos pasaron en un abrir y cerrar de ojos. La estaba pasando tan bien al lado de esa bellísima mujer que era mucho más que bella, también era muy dulce y se daba cuenta de eso por la forma en la que lo besaba, que el tiempo se le había ido volando. Se sentía de maravilla y quería permanecer así por mucho más tiempo pero la excitación de esa mujer, no se lo permitió.
Hana no pudo retenerlo más y se dejó ir. Kyoraku, tampoco pudo contenerse porque los gritos de placer que le dio, los movimientos que hizo mientras, ya saben… y sus palabras, sobre todo lo que dijo mientras lo conseguía, lo excitaron hasta tal punto que sintió su clímax como si hubiera sido doble. Fue en una sola palabra, mágico.
Toda una maravilla.
Después de bañar todo su ser con su abundante semilla, se abrazó a ella, respiró con dificultad porque ese orgasmo lo había dejado casi sin aliento y con los ojos cerrados no hizo más que decirle muy sinceramente…
— Gracias Hana. Muchas gracias por….
— Oiga, — le tomó el rostro en ambas y le sonrió con cariño— no tiene que darme las gracias capitán.
— Pero es que yo…
— No se preocupe que yo lo entiendo. — Volvió a sonreír mientras se levantaba— Yo, yo también amaba a alguien con todo mi corazón pero en mi caso, es diferente. A mí ese cretino de Jiro no me quería pero esa mujer, la tal Nanao, ella a usted si lo quiere capitán.
— ¿Si? ¿Tú crees?
— Claro, — apoyó las manos en la baranda de la tina y se sostuvo sobre sus rodillas— eso se le ve a kilómetros. Pero capitán, dele tiempo.
— Pero…
— Pero mientras eso pasa, capitán, — giró el rostro y le guiñó un ojo— ¿qué le parece si seguimos jugando a eso? ¿A que yo soy ella y me vuelve a querer así, tan dulcemente?
— Que conste que tú eres la que me lo está pidiendo eh.
Rio y se hizo tras ella para tomarla de nuevo como ella quería.
— No yo.
— ¡Ah, sí, si capitán! Así…. ¿tanto quiere a la tal Nanao? Ummm, capitán, es una mujer, ¡ah! En verdad afortunada…
— Yo no la quiero, — la haló con suavidad por el cabello, mientras no dejaba de embestirla con lentitud estando tras ella, para que lo mirara— yo a esa malvada, la amo. Ummm, Nanao…
Cerró los ojos de nuevo mientras Hana no hacía más que gemir y disfrutar de sus buenas embestidas.
— Nanao….
Aquella tarde Kyoraku le hizo el amor a Hana, tres veces. La hizo suya hasta que se cansó mientras una enojada Nanao, que estaba era enojada con él porque se había dado cuenta de cómo había visto a Hana cuando el hollow fue tras ella, no hacía más que trabajar para tapar eso, sus irresponsabilidades como capitán. Los dos se querían a morir pero eran muy tercos para resolverlo. Lo que a una bella y apasionada mujer, le benefició bastante aquella tarde. Bastante…
