Brillante y Amargo
Tomoyo revisó por segunda vez los archivos en su ordenador extrañada por algunos datos. Había examinado una fotografía en la que aparecía un hombre con un símbolo extraño tatuado en un brazo y estaba segura había lo visto antes.
Hizo una ampliación de esa zona y logró ver unas siglas. T.R.A.
Los ojos se le agrandaron al asociar esas letras con una organización a la cual desbarataron una operación hacía varios años. No había trabajado directamente en ella… porque… Tomoyo calculó mentalmente el tiempo y descubrió que había sido durante su período de licencia por el embarazo aproximadamente, luego de su anulado matrimonio.
Eso complicaba las cosas. No sabía donde estaban los documentos de esa operación.
Tomoyo se mordió los labios mientras se apoyaba por completo en el respaldar de su asiento. Siempre que se realizaba una operación se guardaban los datos en el archivo general y… en la computadora del jefe.
Pero nadie más que él podía acceder a su ordenador. No podía pedirle los datos porque se encontraba inubicable y el archivo general había sido consumido por un incendio hacía tres años, así que no tenían documentos de esa operación.
Tomoyo meditó un poco, sabía que era una situación importantísima y que el jefe no le reclamaría si le explicaba los motivos, concluyó levantándose con la idea de buscar esos archivos a toda costa.
Sakura caminó con la mirada fija en el océano.
-Te gusta el mar… ¿cierto?- preguntó Shaoran mientras seguía su mirada.
-Me trae recuerdos-
-¿Agradables?- preguntó él aspirando la brisa.
-También- dijo ella con un aire nostálgico. –Pero será mejor que nos apuremos, muero de hambre-
Sakura intentó sonar animada pero los recuerdos de su adolescencia la invadieron. El mar le traía muchos recuerdos, tal vez demasiados.
-Muy bien, muy bien; luego regresamos al camarote y hacemos lo que vinimos a hacer-
-Por supuesto- afirmó ella con convicción.
Las miradas pícaras de dos mujeres que iban pasando llamaron la atención a Sakura. Su conversación era normal, pensó, no había nada extraño… salvo por la parte de "hacemos lo que vinimos a hacer" recordó frunciendo el ceño.
-Si sigues haciendo eso terminarás arrugada-
-Es tu culpa. Además estoy segura que te encantaría- le dijo ella en un tono seco.
-No lo dudes- le dijo él sonriente caminando más a prisa.
Sentados en la mesa para dos y contemplando el mar Sakura pensó que pese a toda la vibra negativa, Shaoran Li era brutalmente atractivo, tan brutalmente que estaba mas segura que nunca que su presencia en ese crucero fue única y exclusivamente idea de Tomoyo.
¡Cómo se estaría divirtiendo ella en esos momentos!… pensó mientras se llevaba a la boca un trozo de pescado.
-Sakura- pronunció Shaoran.
Ella volteó a mirarlo.
Shaoran sacó una cajita de su bolsillo y la colocó frente a ella.
Las manos de Sakura temblaron ligeramente recordando que él había ido a comprar las alianzas… no habría…
Ella sintió las miradas de los comensales de las mesas cercanas congregarse en el punto donde ambos se encontraban. Shaoran Li era un gran actor. Realmente parecía que estuviera hablando con su "amada".
-Ay que cursi sonó- pensó al instante, tratando de contener sus nervios. Por muy fingido que fuera, nunca le habían puesto el anillito de compromiso y mucho menos frente al mar. Yukito no era dado a eso, solo le había dicho "creo que ya es tiempo de casarnos", mientras Sakura intentaba desatorar su abrigo de la puerta del automóvil de Yukito.
Sakura estiró los dedos y abrió la cajita. Era un anillo de compromiso, tal y como había imaginado. Se suponía que ya estaban casados. Muy inteligente de su parte hacer parecer como que se comprometían en el crucero.
-¿Quieres casarte conmigo?- preguntó con los ojos brillantes.
Sakura quedó en shock ante la pregunta. No tuvo la capacidad de pensar en ese momento que era una actuación, y le contestó sin pensar.
-Sí-
Tal vez para él ella solo le había seguido el juego. Lo que ella no se imaginó era que al contestarle no había estado actuando, tal vez se había llevado por el momento, no lo sabía, pero ya estaba dicho.
Sintió que él tomaba su mano y le deslizaba el anillo.
Unos suspiros femeninos inundaron el recinto y ella se sonrojó imperceptiblemente.
Shaoran le sonrió y continuaron con la cena hablando de trivialidades. Internamente Shaoran se cuestionaba si había sido una buena idea pedirle que se casara con él intempestivamente, estaba seguro que ella le había seguido la corriente entendiendo lo que quiso hacer. El único problema es que no tenía idea de lo que pretendía.
Había pasado dos horas intentando introducir el password al ordenador y nada. Tomoyo se masajeó las sienes y trató de aclararse. Recordó en una ocasión que el había sacado unos documentos importantes de uno de los armarios de su depósito personal, se dijo mirando la puerta de madera a su derecha. Tal vez no debía meter sus narices ahí pero… es de vida o muerte, se justificó caminando hasta ella.
Cuando giró el pomo se dio cuenta que estaba abierta. Era comprensible, en primer lugar nadie tenía acceso a su oficina, salvo ella, que era de extrema confianza para Clow.
Cuando abrió la puerta tosió ligeramente por el polvo y el moho del depósito. Encendió el interruptor y se dio cuenta que habían varios gabinetes de metal. Eso iba llevar tiempo pensó aproximándose hasta uno. 1979-1987
Afortunadamente el jefe organizó todo por fechas, se dijo. Tomoyo caminó entre los gabinetes buscando el año 2001. Cuando lo halló giró la manija con cuidado y lo abrió lentamente. Cientos de carpetas en varios niveles organizados por temporadas. Sacó desde Noviembre del 2000 hasta Octubre del 2001 y colocó los papeles en el suelo. La tarea iba a ser ardua, pensó. Muy ardua.
Cuando terminó la cena Sakura y Shaoran decidieron que era mejor regresar al camarote y estudiar la información que tenían del terrorista.
El camino de regreso resultó tranquilo. Ninguno de los dos pronunció palabra hasta llegar a su destino.
Cuando Syaoran abrió la puerta, Sakura caminó al interior y buscó la computadora portátil.
-¿Qué se sabe?- preguntó Shaoran cerrando la puerta.
-Te informo que por muy moderno, el cacharro este demora en cargar-
Shaoran rodó los ojos. –Eso lo sé cariñito-
-Y volvemos con los apodos desagradables…- murmuró Sakura.
-No niegues que te gusta-
Sakura no le contestó y se concentró en el ordenador. "A palabras necias oídos sordos" decía el dicho y Sakura comenzó a pensar que fue creado precisamente para tranquilizar a las personas que conocieran a Shaoran.
Un par de minutos después ella comenzó a leer en voz alta uno de los informes.
-Según esto nos enfrentamos a uno de los agentes de la T.R.A. mi división ya se había encargado de desbaratarles una operación hace algunos años-
-La T.R.A son los terroristas que realizaron varios atentados intentando evitar acuerdos de paz entre los países de medio oriente¿cierto?- preguntó Shaoran.
-No solo eso, por una cuestión religiosa y política, también realizaron atentados contra varios gobiernos, entre ellos el de Japón… y se especula que pueden realizar ataques bacteriológicos, aparte de estar experimentando con energía nuclear-
-Peligroso grupo- Dijo Shaoran mientras se acercaba a la pantalla.
-A parecer espías de la división francesa infiltrados en la organización han logrado desbaratar su negocio de tráfico de armas además de descubrir sus laboratorios, en venganza el líder está planeando algo, para lo que necesita la información que lleva el agente enemigo a bordo, si lo interceptamos y obtenemos esa información…-
-Podremos llegar al líder y destruir la T.R.A- completó Shaoran.
-Exacto- afirmó Sakura un poco más cómoda de trabajar con él.
-Muy bien¿hay datos acerca de quién está a bordo?-
-Se sabe que es de contextura delgada, mide entre 1.75 y 1.85, se desconoce el sexo y la apariencia en sí; pero tenemos datos acerca de sus hábitos-
-Tiene el vicio de apostar y juega al póquer como un experto. Tiene la marca de la TRA en el muslo derecho- leyó Shaoran.
-¿Cómo habrán conseguido esos datos?- se preguntó Sakura hablando en voz alta.
-Interceptando conversaciones, supongo-
-Lo más probable, porque la ubicación de la marca…-
-No es que vaya a haber estado enseñándola a medio mundo- la cuestionó Shaoran.
Sakura se mordió el labio inferior para no responder a su tonito pretencioso.
-¿Eso es todo?- preguntó Shaoran.
-Por el momento sí, un mensaje de Tomoyo me indica que está consiguiendo información importante, pero que necesita un par de horas-
-Bien, esta noche iremos al casino, me parece que hay un evento especial-
-Bien, son las 7:30, descansemos unas horas y vamos luego- propuso Sakura.
-O.K, tomaré un baño- dijo él desapareciendo por la puerta del cuarto de baño.
Sakura suspiró un momento y miró a través de la ventana la hermosa vista del cielo gris azulado.
Bajó la mirada hasta sus manos y observó su dedo adornado con la finísima sortija de platino con un precioso diamante talla esmeralda. Sencillo y Elegante.
Como desearía haber tenido un verdadero compromiso. Con Yukito claro está, pensó inmediatamente.
Hablando de Yukito, o más bien pensando en él, se dijo mentalmente ,será mejor que lo llame aprovechando que me despegué de mi querido… casi esposo.
Timbró una, dos, tres veces…
Sonó el pitido de la contestadota.
Hola Yukito, llamaba para saber como estabas, lamento no haberte encontrado. Te mando un beso. Sakura.
Ella colgó el teléfono.
-No me gustaría ser ese tipo- pronunció una voz a su derecha.
-Y puedes apostar que a mi menos. Pero a qué diablos te referías con tu comentario de mal gusto- le dijo ella molesta volteando a verlo.
Como en las últimas ocasiones el agente Li Shaoran la sorprendía. Se encontró con él parado frente a ella mirándola de una forma extraña, recién bañado y con solo una toalla minúscula alrededor de sus caderas.
Sakura no pudo evitar una agitación interna que se aseguró no sacar a relucir. No pudo evitar mirarlo fijamente. Prudencia Sakura, prudencia… le decía una pequeña voz en su interior.
Sakura continuó mirando a Shaoran fijamente. Este solo le dirigió una sonrisa suficiente mientras se acercó a ella.
-Sencillo, el mensaje fue más frío que un témpano, y estoy segura que tú…- le dijo acercando alarmantemente sus rostros, -no eres para nada fría, Sakura-
Sakura Kinomoto se hallaba oficialmente poseída. No sentía la fuerza suficiente para hacer nada al respecto. Estaba a merced de Shaoran Li y todo por culpa de sus hormonas del mal y de Tomoyo…
-Una fierecilla sí- afirmó él sonriente.
La expresión de Sakura cambió radicalmente, despertando de manera abrupta del trance y reprendiéndose mentalmente de sus "burradas".
-Insolente- le gritó ella realmente enfadada.
Shaoran rió y comenzó a desanudar la toallita.
Sakura abrió los ojos con sorpresa y se los cubrió con las manos.
-Oh vamos Sakura-dijo Shaoran burlonamente, -no me digas que nunca has visto a un hombre desnudo-
Sakura hizo chirriar sus dientes aún cubriéndose los ojos.
-Te aseguro Shaoran Li que no tienes nada que quiera ver-
-Eso no me pareció hace unos instantes cariño- le dijo quitándose la toalla y lanzándola a la cabeza de Sakura.
Por su parte ella sintió algo caer encima de su cabeza. Retiró la mano y observó la ahora húmeda tela de una toalla blanca.
Un grito escapó de sus labios.
-¡Exhibicionista!- gritó a todo pulmón, sacándose la toalla y lanzándola contra Shaoran que en ese momento intentaba contener la risa.
Sakura se dio cuenta al instante que lo estaba mirando, obviamente era directo a la cara, tal vez fue la curiosidad lo que la llevó a ver el resto de su cuerpo y no supo si para alivio o desilusión él llevaba puesta una bata azul marino.
Ella mantuvo su mirada dura aunque en su interior se llevaba a cabo la gran guerra por Shaoran Li.
Sakura prácticamente corrió hasta el baño y cerró con seguro. Si hubiera habido un candado, estaba segura que lo habría colocado.
Oyó la risa ronca y sensual de Shaoran. Ningún sensual, protestó el lado lógico de Sakura. Corrección entonces, oyó la horrible risa de Shaoran Li a través de la puerta cerrada.
-En algún momento tienes que salir cariño, además no creo que haya algo de positivo en vivir en un baño-
-Si bien, tal vez- contestó Sakura cuando pudo recuperar el habla, -pero por lo menos estoy lejos de ti y tengo la satisfacción de saber que no podrás ir a ningún otro baño mientras yo esté aquí-
Shaoran enmudeció repentinamente. Tenía ganas de ir al baño.
El reloj de pulsera de Tomoyo marcaba el medio día, aún abrumada con los documentos, ella no se rendía.
Tomó una carpeta amarilla y la abrió. Ahí se encontraba la foto del ex subjefe de operaciones tío de su ex marido. Los párrafos a sus lados explicaban la captura de un espía de la T.R.A que había estado robando información durante un par de años.
Tomoyo se sintió mareada, pero continuó leyendo. Cuando había sido descubierto se le había sometido a un severo interrogatorio, en el cuál reveló ser un espía de la organización T.R.A. Gracias a él y la información que les brindó, lograron desbaratar la operación que estaban montando. Tomoyo pasó la página y quedó en absoluto shock por lo que leyó.
La foto de Eriol Hiraguisawa aparecía y el informe explicaba que él había sido parte de la operación de la T.R.A para conseguir información por parte de la agente especial más reconocida de la división en ese momento Tomoyo Daidouji.
Cuando leyó su nombre no pudo contener las lágrimas. Al pie del informe se mostró que ambos habían sido condenados a cadena perpetua, pero que el primer hombre se había suicidado antes de cumplir su condena. Eriol Hiraguisawa estaba confinado a una celda en "El Olvido" una prisión de máxima seguridad, especial para este tipo de criminales. Tomoyo abrazó los informes contra su pecho. Era por eso que él no había regresado, él siempre había jugado con ella. La siguiente página era una copia de su anulación matrimonial, el jefe la había ordenado y Eriol aceptó claro está.
Ahora todo encajaba mejor. Todo había sido una trampa, una vil y asquerosa trampa. Las páginas siguientes eran datos de la operación que Tomoyo no se sintió en capacidad de leer en ese momento, el pasado la había golpeado demasiado fuerte.
Shaoran recordaba con algo de fastidio que había tenido que suplicarle que le dejase entrar al baño, y para colmo de males ¡lo apuró! y luego se encerró ahí por más de una hora, mientras él elegantemente vestido la esperaba.
Sakura salió minutos después luciendo un corto vestido verde oscuro, ceñido en la cintura y las caderas, de espalda descubierta y con un escote moderado, que resaltaba perfectamente sus curvas. Llevaba únicamente pendientes largos y el anillo que Shaoran le había regalado.
Él la miró de forma seductora olvidando instantáneamente su molestia. Ella lo analizó con sutileza y no pudo evitar pensar que lucía verdaderamente atractivo, pero no cometería ninguna torpeza. Sakura Kinomoto era cerebro ante todo.
-¿Nos vamos?- preguntó él.
-Si querido- le dijo ella con voz melosa.
-Una perfecta actriz- murmuró él sonriendo de lado.
-Para un perfecto actor-
Fin del cap
Hola!!!
Espero que les haya gustado este capitulo. Como ven la investigacion de Sakura y Shaoran va progresando. Al fin descubrimos más acerca de la relación Tomoyo-Eriol (espero que no haya un club queriendo pedir mi cabeza... todavia faltan saber mas cosas...).
En el siguiente capitulo Habrá mucho Sakura Shaoran con la dosis necesaria de humor.
Respondiendo a una pregunta la historia SI contiene romance, pero a su debido tiempo, no soy partidaria del "amor a primera vista". Habra lemon? no puedo afirmarlo ni negarlo todavia, pero de que habran escenas "interesantes" pueden estar seguros.
Muchisimas gracias a todas las que me enviaron sus reviews (aumentaron esta semana!!!!) me dio mucho gusto conocer sus opiniones sobre la historia y los capitulos en si.
Nos vemos pronto... y dejen comentarios!!!
Kate
