Desconocidos


Tomoyo sintió las manos sudarle mientras giraba el pomo de la puerta. Quiso salir corriendo, aunque sabía perfectamente que ya no era su decisión, al Clow enterarse del modo en que pensaba desarrollar la operación la convirtió en una orden. Hiraguisawa iba a ser involucrado, y solo tendría tres opciones; colaborar, regresar a "El Olvido", o morir si es que el jefe se enteraba de su falta de cooperación.

No supo cómo, pero reunió el valor suficiente y cruzó la puerta. El sonido de sus tacones y la puerta al cerrarse resonó por la habitación haciendo eco.

Se sintió estúpida cuando lo vio de espaldas, no se había movido ni un milímetro. Miraba hacia el espejo de enfrente como hace unos instantes, cuando Tomoyo estaba del otro lado.

Aún no entiendo cual es el punto de colocar esos espejos si los presos ya saben que detrás están agentes o policías viendo y escuchándolo todo. –En que cosas piensas- murmuró inaudiblemente.

Caminó hasta estar detrás de él. Observó el cabello opaco y graso, los huesos prominentes en sus brazos, la cicatriz del cuello. Respiró pesadamente sintiendo el aire atorarse en sus pulmones. Solo ella podía entender lo que era tenerlo frente a ella una vez más.

-Hiraguisawa- pronunció con una voz que no reconoció.

Él se mantuvo en silencio, y ella supo que era el momento de enfrentarlo. Lo rodeó y se colocó delante de él.

Eriol observó un par de zapatos negros de tacón alto, el fino pantalón negro, el saco guinda, el cabello levemente ondulado negro grisáceo, la piel blanca, los labios finos. Las gafas le impidieron verle los ojos a la mujer frente a él. Le recordó vagamente a una persona que conoció años atrás. La miró directamente y no dijo nada esperando tal vez volver a verla.

Tomoyo sintió la mirada calarle. Y sin pensarlo se retiró las gafas. Los ojos azules de él se cruzaron con los amatista de ella y permanecieron mirándose sin decirse nada.

-Daidouji- pronunció él con voz neutra. Internamente aún no asimilaba tenerla nuevamente al frente. Adulta, segura y desconocida.

-Hiraguisawa- respondió Tomoyo en el mismo tono impersonal sintiendo la boca secársele de repente.

-¿A qué has venido Tomoyo?- dijo él mirándola sin verla realmente, ausente.

Tomoyo sintió una punzada atravesarla cuando oyó el tintineo de las cadenas al rozarse. Tan desconocidos. Una ola de rabia la recorrió al pensar en los motivos por los cuales estaba ahí, en todo lo malo que le trajo a su vida. Y lo odió nuevamente, como cuando la dejó, como cuando descubrió que la había engañado en un archivo polvoriento.

-Hiraguisawa- dijo enfatizando su apellido, -he venido a pedir tu colaboración para un caso en contra de la TRA-

-No se nada al respecto- contestó él frío luego de unos instantes mirando hacia un lado.

-Hiraguisawa, no estoy preguntando- respondió ella gélida obligándolo a mirarla directamente. –Tú eras un miembro de la TRA y necesito información-

-No se nada- murmuró él mirándola directamente con un dejo de burla que irritó profundamente a Tomoyo.

Tomoyo sonrió sarcástica. -Posiblemente, pero eres un contacto, si logras…-

-Creo que no me has entendido, estoy preso- dijo él cortante y prácticamente escupiéndole esas palabras.

-Y creo que tú no has captado que esto no es una visita de cortesía, estás en mis manos Hiraguisawa- siseó Tomoyo colocándose a su altura, -tienes tres opciones; colaborar, morir dolorosamente si demoras de decidir o pudrirte en esta cárcel por el resto de tu existencia si te niegas, con un peor trato tenlo por seguro. Tú eliges-

-Has cambiado- dijo él casi en un susurro.

-Decide rápido que mi paciencia se agota- dijo ella sin saber como había conseguido dominarse y hablarle en ese tono profesional, sintiendo todo lo que sentía dentro de ella.

-Quiero mi libertad- dijo él. Tomoyo levantó una ceja y él la miró directamente. -Les ayudo contra la TRA y soy libre, o prefiero morir aquí, me da igual-

Una risa amarga escapó de los labios de Tomoyo. -No estas en posición de exigir-

-Tú no estas en posición de obligar- respondió el.

Tomoyo se mantuvo en silencio por unos instantes. –Lo consideraré, tal vez si no hubiera TRA…-

Él comprendió las intenciones de ella y asintió con la cabeza. –No diré nada mientras esté en estas cuatro paredes y no pienses que me recluirás en la prisión privada de la organización-

-Debes estar supervisado- contestó Tomoyo comenzando a sentir la furia brotar nuevamente.

-Supervísame tú si te crees capaz- le dijo él retadoramente.

Su cinismo caló hondo en el orgullo de Tomoyo. Estaba a punto de explotar, pero recordó quién era ahora ella y quién era él. Estaba terminantemente prohibido liberar a alguien de "El Olvido", si iba a hacer algo al respecto, debían pensar que era una fuga. Era la única solución que había, pero ¿dónde esconderlo para poder vigilarlo? Se preguntó Tomoyo por unos instantes dejando de mirarlo. Su casa estaba fuera de juego, no lo soportaría; además Eriol no debía saber de la existencia de Ryo, jamás.

Recordó por unos instantes al pequeño diciéndole "Mami, yo también quiero un papá" cuando tuvo que darle a ella la tarjeta por el día del padre que había hecho en la escuela y tuvo incontenibles ganas de llorar, pero sabía que era la única manera de proteger a su hijo, y a sí misma.

-Y bien ¿Qué has decidido Daidouji?-

-Te ayudaré a fugar y te esconderé, cuando me des la información que quiero te liberaré-

-¿Debería confiar en ti?- preguntó Eriol con voz sarcástica.

-¿Porqué no hacerlo? Que yo sepa nunca te traicioné- dijo ella con un claro mensaje impreso.

Él evitó mirarla directamente. Y Tomoyo deseó poder leer su mente.

-Estate preparado, enviaré alguien que te libere- dijo ella.

-¿Dónde iré a parar?-

-Ya lo decidiré en el camino-

Eriol solo asintió. Tomoyo volvió a colocarse las gafas oscuras sin poder contener las lágrimas y le dio la espalda. Caminó a paso decidido hasta la puerta.

Nadie dijo nada más.


Tomoyo salió de esa prisión lo más rápido que pudo. Abordó el helicóptero aún aturdida, sintiendo el mundo aplastarle los hombros.

Eriol Hiraguisawa la había cautivado hace ya tantos años con su madurez, inteligencia y encanto. Era un hombre que podía haber tenido a cualquier mujer, pero se quedó con ella, una inocente jovencita, que con tan solo 20 años era demasiado crédula. Cuando lo conoció, el la deslumbró con sus palabras suaves y promesas que jamás cumplió.

Tomoyo se ahogó en sus pensamientos durante todo el camino de regreso. Al dejar el helicóptero volvió a encontrar su camioneta y condujo a toda velocidad por la carretera. Quería llegar a su casa pronto. Quería sentir la velocidad, el límite.

-¿Qué hacer contigo Eriol?- se preguntó Tomoyo dejando escapar los sollozos contenidos y las lágrimas controladas. Liberando la tensión, la rabia, el odio, y todos los sentimientos que no sabía identificar; que había acumulado durante toda la visita.


-Te dije que no eran de cuidado- dijo Sakura con voz de "yo lo se todo".

-Tal vez si, tal vez no-

-¡Oh vamos!-

Sakura y Shaoran se encontraban en su camarote discutiendo sobre la velada con Kronfuss y su amable novia.

-Él tiene la pinta de calculador, pero su aura no es mala- dijo Sakura segura.

-¿Y ahora te crees pitonisa?- Exclamó él burlándose de ella.

-¡Argh! Es imposible hablar contigo Shaoran, eres más necio que una mula-

-Sin insultos Sakura- respondió él entrecerrando los ojos.

-No molestes-

Shaoran maldijo en voz baja y sacó su pijama.

-Kronfuss es simplemente un tipo más- dijo ella.

-Necesitamos confirmar antes de hacer algo-

-Le enviaré un correo a Tomoyo con la información que recolectamos durante la conversación para que la corrobore y nos diga que piensa al respecto-

-Me parece bien-

-¡Al fin!- exclamó ella elevando las manos al cielo e imaginando un rayo amarillo iluminarle la cabeza y música celestial de fondo.

Shaoran se abstuvo de hacer un mal comentario y se encerró en el baño dando un cortés portazo como protesta.

-¿Qué pasó con Niyobu?- preguntó Sakura elevando ligeramente la voz mientras se sentaba en la mesita de la computadora.

-Ya instalé la cámara y el rastreador, Kenichi estará al tanto de todo y me informará si sucede algo-

-Bien, eso nos libra de tener que estar revisando constantemente los movimientos de Niyobu y tener tiempo para los demás-

-Exacto-

-¿Está en Japón cierto?- preguntó Sakura.

-Hasta donde yo se, lo enviaron a China, pero como es uno de los mejores, y sigue perteneciendo a la sede de Japón le encargaron el trabajo-

-Entiendo-

-Mañana me concentraré en Mitsuki y Gaskell-

Sakura frunció el ceño levemente. –Yo también veré a mi sospechoso-

-Ok-

-Entonces estamos bien organizados-, dijo Sakura girando hacia Shaoran que salía del baño en ese instante con un pantalón negro de pijama y una camiseta blanca.

Ella rebuscó en su maleta y encontró una pijama de color crema parecida a la celeste, solo que con un poco menos de escote y se encerró en el baño como Shaoran lo había hecho instantes antes.

-Voy a dormir- anunció Shaoran como si fuera un evento muy importante.

- Bien por ti-

-¡Qué educada!-

Oyó a Sakura maldecir entre dientes. –¿Pretendes que te diga "buenas noches Shaorancito, que sueñes con los angelitos"?-

-No exactamente-

-Entonces no molestes- dijo saliendo del baño con una bata de seda muy bien cerrada, encima del camisón.

- Como la señora ordene- dijo Shaoran analizándola con la mirada.

Sakura rodó los ojos sin percatarse del modo en el que Shaoran la miraba y se recostó en la cama.

Shaoran que había comenzado a perder el sueño se le acercó un poco.

-No invadas mi espacio personal y agradece que te dejo dormir en la cama- dijo ella alejándolo con una mano. Aunque en realidad le estaba entrando el impulso de jalarlo hacia si y… ¡Sakura Kinomoto! se gritó mentalmente.

-Vamos Sakura-, dijo él acariciándole un brazo desnudo y acercándose lentamente. Sakura se tensó un poco y lo miró fijamente. Estaba tan cerca de sus labios que podía sentir su aliento chocarle el rostro, su calor corporal envolverla, su aroma…

Timbre de celular.

Sakura le dio un empujón y saltó de la cama. Corrió hasta la mesita y contestó el aparatito. Shaoran la miró entre decepcionado y satisfecho.

-Hola- dijo Sakura con voz temblorosa. Shaoran amplió su sonrisa.

-Saku- dijo Tomoyo con voz apagada.

-¿Qué sucedió?- preguntó alarmada por el tono de voz que estaba usando.

-Lo vi-

-¿Lo viste¿A quién?-

-Eriol-

Sakura abrió los ojos y se cubrió la boca con una de sus manos ahogando una exclamación.

-¿Cómo¿Dónde¿Cuándo?-

-Hoy. Hace unos días me notaste rara, eso fue porque mientras investigaba tu caso descubrí que...- Tomoyo respiró con fuerza, -Eriol fue miembro de la TRA y se casó… se casó conmigo como parte de su misión; él me engañó Sakura, ahora entiendo porqué desapareció de esa forma y se anuló nuestro matrimonio. Clow lo descubrió y lo mandó a "El Olvido", llevaba seis años ahí…. Fue el jefe quien mandó la anulación.-

-Detente- dijo Sakura sin poder creérselo todavía. –¿Eriol parte de la TRA?-

-Yo tampoco lo pude creer, pero ahí estaban las pruebas, el tío de Eriol también era infiltrado-

-Ese viejo nunca me había dado buena espina, pero Eriol parecía tan buena persona-

-Eriol parecía tantas cosas Sakura- murmuró Tomoyo. –Lo importante es que hoy fui a verlo a la prisión, estaba en el piso cinco-

-¿Qué?- prácticamente gritó Sakura.

-¿Sabes lo que eso significa cierto?-

-Sí, lo se, una vez fui ahí para una misión-

-Estaba tan… derrotado; aunque me habló como si fuera una extraña. Tal vez eso somos ahora, dos extraños-. Silencio. -¿Sabes? Hice un trato con él-

-¿Cuál?-

-Su libertad a cambio de información para eliminar de una vez por todas la TRA-

Sakura volteó el rostro y observó a Shaoran mirarla atentamente. Caminó a grandes zancadas hasta llegar al baño y cerró la puerta -¡Estas loca! Clow… puede "cancelar tus servicios" si se entera- explotó al fin.

-Lo se, pero si consigo destruirlos, no le importará, además es el mejor método. Simularé que huyó de la cárcel luego de planear su fuga por seis largos años, lo mantendré supervisado y escondido hasta tener toda la información que necesito, puedo evitar que la mayoría de agentes y el propio Clow se enteren por lo menos unos días, luego ya veré-

-¿Dónde lo vas a esconder?- preguntó segundos después.

-No lo sé, debo vigilarlo las 24 horas, pero no puedo llevarlo a mi departamento porque…-

-Ryo-

-Exacto, no quiero que él se entere que tuve un hijo suyo-

-Tomoyo… eres una gran mujer pero ese hueco es imposible de llenar-

-¿Crees que no lo se?, pero NO PUEDO, prefiero hacerle creer que me acosté con el primer tipo que vi por despecho si es que algún día se entera de su existencia-

­-No se si es lo mejor Tomoyo- dijo Sakura en un suspiro.

-Moriría antes de decirle algo, pensé en llevar a Ryo y a Akane a tu departamento…-

-No hay problema, puedes usarlo, pero… no se, me parecería bueno probar. Si no quieres decirle lo de Ryo hazle creer que no es suyo, se parece mucho a ti-

-Es el vivo retrato de Eriol- dijo Tomoyo con voz apesadumbrada.

-Si, pero la piel y el cabello pudo heredarlos fácilmente de ti, y los ojos… ¿recuerdas a Andrew, el agente de Canadá que estuvo en nuestra sede ese año?-

-Lo recuerdo-

-Dile que el niño es de él¿recuerdas que tenía los mismos ojos que Eriol y hasta pensaban que eran hermanos?-

-Si. ¿Crees que puedo decirle que es el padre de mi hijo?- preguntó Tomoyo con una chispa de esperanza.

-¡Es una idea brillante!- exclamó Sakura.

-También lo creo. Como amiga… ¿crees que es mejor llevarme al niño para tu departamento o tenerlo en casa?-

-No lo sé Tomoyo, no lo sé -

-¿Dejaste tus llaves donde siempre? – preguntó Tomoyo.

-Sí. Recuerda que tú puedes con esto Tomoyo, no te deprimas-

-Gracias Sakura-

-Cuentas conmigo para todo¿Quieres que te pase los avances del caso?-

-Sí, me ayudará a distraerme un rato, luego te mando lo que obtenga-

-Bien entonces. ¿Cuándo se producirá "la fuga"-

-Mañana-

-¿Irán agentes o será con los custodios sobre aviso?- preguntó Sakura.

-No puede haber nadie involucrado que no sea de mi estricta confianza, Iki me proporcionará los planos de la cárcel, es lo máximo que puede hacer; yo me encargaré del resto-

-¿Tú¿Estás segura?- cuestionó Sakura preocupándose.

-¿Dudas de mí Sakura?- preguntó Tomoyo algo más relajada y haciéndose la ofendida.

-Por supuesto que no tonta, pero cuídate ¿Sí?-

-Gracias por preocuparte por mí Sakura, te prometo que me cuidaré-

-Nos vemos Tommy, mantenme al tanto-

-Está bien Saku. Adiós-

Tomoyo cortó la comunicación primero y Sakura se mantuvo unos instantes más oyendo el sonido del teléfono. Salió del baño aún con el desconcierto impreso en el rostro.

-¿Sucedió algo malo?- preguntó Shaoran desde la cama. No había perdido palabra de la primera parte de la conversación.

-No, nada- dijo ella con voz apagada y regresando a la cama con un semblante preocupado.

-Daidouji es una mujer fuerte, podrá con cualquier problema -

Sakura sonrió levemente. –Gracias Shaoran-

Él le dirigió una sonrisa y se acercó a su rostro. Sakura sin creerse todavía que la ¡iba a besar! Cerró los ojos instintivamente.

Él le dio un suave beso en la mejilla. Solo fue un pequeño apretón que reconfortó y sorprendió a Sakura, la cual abrió los ojos al instante.

Cuando Shaoran se alejó, Sakura abrió la boca intentando decir algo, pero ningún sonido salió de su boca y la tuvo que cerrar frunciendo un poco el ceño, sin saber realmente si estaba molesta o no por algo. Shaoran se dio vuelta sin ver la expresión de Sakura y apagó las luces.

Ambos se acostaron, él mirando el techo oscuro y ella dándole la espalda.

-Hasta mañana Shaoran- murmuró Sakura aún confundida por su propia reacción telenovelesca, aunque sonriendo imperceptiblemente.

-Hasta mañana Sakura- respondió el en el mismo tono susurrante que usó ella, más para sí que para Sakura.


-¿Estás seguro amor?- preguntó una voz femenina.

-Por supuesto cariño- contestó un hombre agitando un llavero.

-Si tu lo dices, debe ser así- respondió la mujer en tono meloso mientras se recostaba en la gran cama de cobertores amarillos.

-¿Se demorará en volver?- preguntó ella invitándolo a acompañarla.

-Definitivamente, lo bueno es que se acabará pronto- dijo acercándose hasta ella.

Ella solo sonrió ante el gesto de su acompañante y lo atrajo hacia si con violencia. -Pobre estúpida- fue lo único que pensó antes de...


Fin del cap

Hola a todos!!!!

Lamento muchisimo la demora (casi dos semanas... si no es más) , estuve super ocupada, con problemillas de toda clase... familia (nada wow), tareas del mal, clases, amigos, chicos (la maldicion)... afortunadamente me libre de todo! y regrese recargada!!!! Espero que este cap les gustara... MUCHISIMAS GRACIAS POR SUS REVIEWS!!!!! ME ENCANTARON Y ME DIERON ANIMOS PARA SEGUIR CON EL PROYECTO.

Nos vemos pronto! Manden sus opiniones (y cumpli con darles T y E) proximo cap SE VIENE ACERCAMIENTO!!! (entre quienes?... no se...)

Cuidense! y no se olviden un click en Go puede hacer feliz a mucha gente (en realidad a mi...)

Kate