Kilómetros
Cap 15
Torpe.
Así era exactamente como se sentía Shaoran mientras corría por los pasillos abarrotados de personas que se dirigían a los diferentes espectáculos nocturnos. Atravesó los interminables corredores sin saber donde hallarla, la buscó en los lugares más inverosímiles, pero parecía que se la había tragado la tierra… o mejor dicho el océano. A cada paso se sentía más lejos de ella, los sonidos de las fiestas lejanas le llegaban a los oídos y comenzó a temer lo peor.
Shaoran se sujetó la cabeza con fuerza imprimiendo una mueca de preocupación en su rostro. Frustrado luego de varios minutos de búsqueda infructuosa, decidió buscarla en una de las cubiertas, se fue caminando hasta el lugar más alejado del barco, pensando en ella… Sakura Kinomoto.
Las lucecitas exteriores a penas iluminaban su paso, titilantes, parecían irse apagando gradualmente. Shaoran sintió la brisa marina, fría, contra su rostro. No podía creerlo, pero tenía miedo; miedo de no encontrarla, o peor aún miedo de encontrar algo que no quería comprobar. Se quedó un rato viendo el océano con el peso de un descubrimiento a medias. Cuando ya estaba a punto de irse, divisó un manto blanco ondeado por el viento en el punto más alejado del barco. Y supo que era ella.
La pequeña damita sentada en su trono de tristeza yacía ahí, como congelada. Shaoran corrió hasta ella con una repentina desesperación, sin saber qué quería evitar.
Sakura estaba sentada aún en el suelo luego de casi media hora, con las pupilas dilatadas y unos ojos rojos y secos. Estaba azul por el frío y dejaba escapar un vaho por la boca. Temblaba ahí afuera, solitaria y con un vestidito que no ayudaba en nada. Corrió hasta ella y se paró frente a su cuerpo.
-Sakura- susurró Shaoran viéndola ahí.
Ella no se movió, continuó sentada, con la cabeza escondida en sus rodillas flexionadas.
Shaoran se desordenó el pelo por los nervios y le tocó levemente el hombro. Estaba helada.
-Sakura- volvió a llamar esta vez más preocupado.
Ella alzó la cabeza con algo de dificultad y enfocó su mirada en él.
-Li- dijo ella en un susurro que fue absorbido rápidamente por el viento.
Él pudo observar su expresión seria y se sintió enfermo repentinamente. –Lo que viste no es…- intentó explicarse.
Sakura alzó un poco más la cabeza. –No me interesan sus asuntos agente Li, déjeme sola-
Ella había tomado una decisión y no pensaba retractarse. Esa noche ella había lanzado al mar algo más importante que su cuerpo… su alma. La sensación de desasosiego, los celos y el rencor habían minado su confianza en el amor. Quería sentirse segura por una vez en su vida, y estaba convencida que esa era la única manera de lograrlo.
-Sakura, por favor, déjame explicarte- pidió él desesperándose.
-Quiero estar sola-
-¡Vas a morir congelada!- exclamó él.
-No quiero moverme de aquí, vete- dijo ella volviendo a esconder su rostro entre sus rodillas. Sus hombros se movían levemente contendiendo el temblor que precede al llanto.
-Kaho no…-
-Agente, es mejor que siga con la misión, iré en unos momentos, necesito despejarme un poco- murmuró.
-Con un demonio Sakura- gimió él colérico mientras golpeaba la barandilla metálica con su puño. Los nudillos lastimados comenzaron a sangrar levemente. –No quiero nada con Kaho, te lo dije claramente-
-Si tú lo dices…- susurró ella con voz estrangulada.
Shaoran se colocó a su altura y la sacudió un poco. -¿Qué te sucede?- le preguntó acariciando levemente sus mejillas húmedas. –¿Estás llorando por mí?- preguntó Shaoran algo incrédulo.
Una carcajada amarga brotó de los labios de Sakura. –No es tan importante como para llorar por usted agente- dijo mientras intentaba ponerse de pie con algo de dificultad.
Lo miró de frente, ella no pensaba dejarse intimidar por él. Todo volvería a su cauce, emociones incluidas. Sakura Kinomoto nunca jamás volvería a ser vista llorar por un hombre.
Lo miró con algo de desprecio y caminó por su costado. Shaoran sintió que había perdido algo, aunque no pudo identificar qué. La vio alejarse con el orgullo aparentemente intacto y la confianza renovada.
Un pitido lo sobresaltó. Buscó en sus bolsillos su móvil, pero se dio cuenta que no era eso lo que sonaba. Distinguió en el suelo el celular de Sakura y lo recogió.
-¿Hola?- preguntó Shaoran.
-¿Con quién hablo?- contestó una voz femenina bastante extrañada. -¿Li?- preguntó casi en un susurro.
-Sí-
-¿Dónde está ella?- preguntó Tomoyo evidentemente preocupada.
-Tuve un problema con ella, está algo indispuesta-
-Debí suponerlo, por favor no la dejes sola, esta atravesando un mal momento-
-¿Sucedió algo?-
Tomoyo pareció dudarlo antes de contestar. –No es adecuado que te lo diga-.
-Te lo pido como un favor personal Daidouji-
Tomoyo se mordió el labio y se golpeó la frente con los dedos. –Encontré a su prometido engañándola y le avisé hace unos instantes-
Un rayo de luz aclaradora pareció pasar por la cabeza de Shaoran. -Entiendo perfectamente, gracias-
-Por favor infórmame si hay novedades- dijo Tomoyo antes de cortar la comunicación.
Tomoyo se frotó las manos cruzó los dedos apoyando su frente en ellos. Lucía claramente preocupada. –Sabía que no era buena idea contárselo- murmuró para sí.
Sonidos de abrir y cerrar puertas la sacaron de sus pensamientos. Vio aparecer montado en una silla de ruedas a Eriol, vestido con la ropa que ella le había proporcionado. Se veía joven y extremadamente apuesto y algo se removió en su interior.
Ambos se quedaron viendo fijamente y ella fue la que rompió el contacto visual. –Creo que es momento de comenzar a analizar los datos- dijo rehuyéndole la mirada.
Eriol asintió en silencio y se acercó hasta ella. –Revisa esto por favor, mientras voy a darme un baño- dijo señalándole el ordenador portátil. -Solo tienes acceso a esas direcciones, cualquier intento de inmiscuirte en cosas que no debes traerá sus consecuencias, no intentes hacer algo indebido o sabes qué sucederá- advirtió ella mientras desaparecía por el pasillo.
Eriol fijó sus ojos azules en el espacio donde Tomoyo había estado, para luego regresar su atención al ordenador. Pasó los dedos por encima de las teclas como acariciándolas. -Tanto tiempo muerto- murmuró mientras se enfrascaba en una nueva investigación.
Shaoran llegó al camarote como impulsado por una necesidad de verla nuevamente y saber que estaba bien. Cuando entró se fijó en la cama desarreglada y la persona que se encontraba profundamente dormida en ella.
La miró sin saber bien qué hacer y se recostó, encima de la cama, a su lado. Cada cierto tiempo la miraba de reojo como para asegurarse que ella estaba bien. Encendió la computadora portátil que tenía y la colocó sobre su pecho para avanzar un poco el trabajo. Inesperadamente un peso ajeno se instaló en uno de sus brazos impidiéndole ejecutar sus movimientos con la misma facilidad. Vio a Sakura recostada sobre él, apoyando su cabeza en su hombro mientras se aferraba a su brazo. Sintió un extraño cosquilleo bajarle por el brazo y llenarle todo el cuerpo y sonrió levemente al verla descansar.
Tomoyo se envolvió en la toalla color crema que estaba colgada en el baño. Apreció su reflejo en el espejo ovalado que tenía Sakura sobre el lavabo y suspiró con cansancio. Estaba muy bella, aunque ella no pudiera verse así.
Salió del baño aún envuelta por la toalla y caminó hasta la habitación de Sakura, buscó en el armario su maleta y extrajo una muda de ropa. Un cómodo pantalón de denim y una blusa violeta. Se cepilló el cabello aún húmedo y se lo acomodó a un costado. Al mirarse a los ojos siguió encontrando fallas en su aspecto, quería estar linda y no conseguía sentirse así. Se odió por desear mostrarle a Eriol Hiraguisawa que estaba mejor que nunca, porque muy en el fondo sabía que aún no había podido olvidar el daño que él le había causado.
Tomoyo se abofeteó mentalmente y salió de la habitación rumbo a la sala, mientras se secaba el pelo con una toalla. Eriol no la vio llegar, estaba demasiado concentrado en lo que aparentemente le mostraba el ordenador; o eso fue lo que pensó Tomoyo.
-No parece la T.R.A- murmuró ausente.
-No comprendo- dijo Tomoyo sentándose a su costado y dejando la toalla en el apoyabrazos del sofá.
-Este no es el método de acción de la TRA, me parece que aquí hay algo más-
Tomoyo frunció el ceño. –Explícate mejor-
-El plan no se justifica, según los informes que les han dado para esta operación ¿el objetivo de la T.R.A. era…?- preguntó Eriol.
-Solo nos dijeron que iba a haber un miembro de la TRA dentro del barco, que pensaba hacer contacto en uno de los desembarques y desaparecer definitivamente- le explicó Tomoyo frunciendo los labios.
-Por eso mismo, tendría que haber una intención detrás de ello-
-Se barajan dos posibilidades respecto a eso- Tomoyo no estaba muy segura de hasta que punto debía darle información a Eriol, eso podría ponerlo en contacto nuevamente con sus antiguos "amigos" y eso sería peligroso. Por otra parte no tenía muchas opciones ni información cien por ciento fiable sobre la TRA.
-Si pretendes que te ayude a resolver tu caso, tienes que darme información, de lo contrario no tengo nada que hacer aquí- dijo Eriol algo fastidiado por la actitud de Tomoyo.
Tomoyo suspiró. –Desde hace algún tiempo, para ser más concretos desde que capturamos a importantes piezas de la TRA y desbaratamos su sede principal hace cuatro años no se volvió a saber nada de la organización. Se sospecha que el líder estaba próximo a la muerte y que la organización esta atravesando una crisis. Al parecer el líder está intentando reorganizar la TRA para cuando muera-
Eriol pareció meditarlo durante unos instantes. -El código de la TRA estipula que a la muerte de su líder se fragmenta la organización y se desactiva la matriz. Cada fragmento a cargo de un subjefe debe constituir una nueva organización o desactivarse-
-Coincide- murmuró Tomoyo analizando los datos que arrojaba el ordenador.
-Pero aún así no parece muy lógico, la TRA no tendría por qué haber usado el crucero como medio, es completamente ilógico, además no hay ningún fin que justifique una exposición tan directa de alguno de los agentes-
-Ya habían usado estrategias similares- afirmó Tomoyo algo incómoda por el tono de superioridad que Eriol usaba cada vez que hacía mención a algo referente a la TRA.
-Pero con un fin vinculado a ello, es ilógico que se evidencien de esa manera al punto de volver a hacerse notorios-
-También había estado pensando en eso, pero no parece existir ninguna otra explicación-
Eriol se masajeó las sienes. –Necesito un ordenador que este limpio de datos y que tenga acceso a la red-
-¿Qué piensas hacer?- preguntó Tomoyo suspicaz.
-Acceder a uno de los servidores de la TRA- dijo él como si fuera obvio.
Tomoyo lo miró fijamente y luego comenzó a reír. –Pretendes que crea que tú vas a poder entrar a esa red altamente segura, cuando ninguno de nuestros especialistas lo ha logrado pese a trabajar en ello durante años-
-Mi tío fue creador de MEVE, el sistema de redes de la TRA, es por eso que conozco una manera de ingresar al sistema que no necesita usar ningún objeto en especial. Solo unos pocos lo conocemos, se suponía que debía usarse en casos de emergencia-
-Es extraño que realmente estés ayudando a la organización, sacando a la luz secretos de la TRA que después de todo es a la que le debes lealtad… ¿o no?- comentó Tomoyo mordaz.
Eriol se mantuvo inexpresivo. –Si no confías en lo que hago, bien puedes intentar hacerlo tú sola. Mátame si eso te hace sentir mejor, pero no me recuerdes constantemente el pasado-
-Es inevitable Hiraguisawa, pero en resumidas cuentas tienes razón, te traeré un equipo-
Tomoyo sacó de su bolsillo un comunicador cuadrado de color negro y marcó una combinación.
-Envíame un ordenador de tipo C12 con acceso, ya sabes donde estoy- Dijo Tomoyo con un tono extremadamente autoritario.
-Afirmativo- contestó una voz seca del otro lado, para luego dar lugar al "clic" del corte de comunicación.
Eriol se había mantenido tecleando algunas secuencias de datos en el ordenador mientras Tomoyo había mantenido su breve conversación, pero le fue imposible reprimir el comentario que siguió:
-Después de todo lograste ascender-
Tomoyo sonrió de medio lado. –Por supuesto-
-Pensé que te gustaba la actividad, un trabajo de jefe no es muy interesante- Eriol volvió a fijar la mirada en los datos que arrojaba la pantalla. -¿Quiénes están en servicio?- preguntó antes que Tomoyo hubiera respondido a su comentario anterior.
-Un agente de otra división y Kinomoto- respondió Tomoyo intentando parecer distraída.
-Recuerdo que una vez dijiste que no ibas a dejar las misiones¿qué pudo hacerte cambiar de opinión?-
-Las cosas cambian con el tiempo Hiraguisawa, ya nada es como entonces-
-¿Te volviste a casar?- preguntó Eriol repentinamente, tomando por sorpresa a Tomoyo y dejándola parcialmente aturdida.
-¿Importa eso?- preguntó con voz cansada.
-No, supongo que no, ya debes haber rehecho tu vida- siseó él mirándola con algo que podría considerarse un reproche.
Tomoyo abrió los ojos y frunció el ceño. -¿Esperabas que me quedara sentada esperando las explicaciones de un hombre que anuló su matrimonio conmigo? No puedes ser tan cínico- exclamó notablemente molesta.
Eriol giró el rostro hacia ella y la miró con rabia. –No tienes idea de nada de lo que sucedió entonces-
-Sé lo que necesito saber Hiraguisawa y eso me basta, regresa a lo que estabas haciendo y deja de escarbar en el pasado, que no tengo ningún interés en recordarlo-
El rostro de Eriol volvió a formar una máscara indiferente y dejó de mirar a Tomoyo. Tal vez si ella le hubiera podido ver los ojos hubiera descubierto la tristeza que reflejaban.
-Querido, finalmente te dignas a llamar- murmuró una voz.
-No, no; no hay ningún contratiempo, todo marcha sobre ruedas. Por supuesto que me mantuvo al tanto, salió exactamente como querías. La chica pronto estará con nosotros-
-Eso espero queridito, eso espero-
Tomoyo tamborileó los dedos esperando a que la computadora procesara unos datos. Eriol y ella habían permanecido en silencio por alrededor de quince minutos, sin mirarse directamente.
Tomoyo seguía algo preocupada por Sakura, algo extraño estaba sucediéndole y ella no podía hacer nada. Suspiró con cansancio y casi salta del asiento cuando tocaron el timbre. Se levantó apresuradamente y abrió la puerta.
En el suelo, una caja mediana de cartón gris reposaba sobre la alfombrita rosada de "Bienvenidos" que tenía Sakura. Tomoyo se percató del pequeño sellito rojo que tenía en una esquina y que le indicaba que era de la división. Tomó la caja en brazos y cerró la puerta.
-El ordenador que pediste- explicó, colocando la caja sobre la mesa ratona donde habían estado trabajando ya.
Eriol dejó la portátil en la que había estado trabajando y se apresuró para abrir la caja. El ordenador negro, también portátil tenía varios aditamentos extraños e implantes tecnológicos de avanzada. Era un pequeño Frankenstain de la informática.
Encendió el nuevo ordenador ante la atenta y penetrante mirada de Tomoyo, y cuando hubo cargado se conectó a la red. Entró a una pagina web, ingresando una extraña dirección, tecleó una serie de códigos e hizo clic en innumerables opciones. Esa página arrojó un número y lo rebotó a una pagina sin dirección de fondo morado con cientos de cuadraditos de colores esparcidos y que iban apareciendo y desapareciendo.
Eriol quedó estático con la vista fija en la pantalla esperando algo que parecía nunca llegar. Tomoyo permaneció atenta a cada uno de sus movimientos completamente intrigada.
En un momento determinado un cuadradito rojo apareció y Eriol se apresuró en seleccionarlo. Automáticamente fue transferido a otra página, donde tecleó el código que le habían dado anteriormente.
Finalmente apareció una ventana que decía. "MEVE" en letras verde oscuro y tenía dos espacios en blanco.
Eriol escribió rápidamente: ARTEMIS en el primero y una secuencia de números que le fue posible identificar a Tomoyo en el segundo.
Apareció ante sus ojos el menú principal de la MEVE, la más segura red de informática de la actualidad. Eriol sonrió complacido y ella se quedó viendo su sonrisa durante interminables segundos. Él se dio cuenta y la miró de vuelta, pero Tomoyo fingió no haber estado observándolo y se concentró en el trabajo.
-He accedido, ahora debo recordar como llegar hasta la fuente y abrir los campos, eso me dirá la situación actual de la TRA y nos mostrará, si es que ya se ha fragmentado, cómo es la nueva división-
-Sorprendente- murmuró Tomoyo sin poderlo evitar.
-Lo sé, yo dije exactamente lo mismo la primera vez que me mostraron esta forma de acceder-
El silencio volvió a formarse, espeso, entre ambos. El sonido del celular de Tomoyo lo rompió con violencia, casi con nerviosismo Tomoyo sujetó el teléfono celular y contestó la llamada. Eriol no la miraba, pero ella sabía que estaba escuchando.
-¿Aló?- Dijo Tomoyo dudosa, el identificador de llamadas había indicado que llamaban desde su departamento.
-Mami- susurró una vocecita infantil que paralizó a Tomoyo.
Shaoran comenzó a sentir "agradables calambres" por el peso de Sakura en su brazo y sonrió estúpidamente. No tenía idea de cuándo había comenzado a sentirse diferente con la loca y dulce Sakura, pero sabía que no podía permitir que ella lo odiara. Finalmente el prometido le había dado una oportunidad de acercársele.
Sakura se removió ligeramente en la cama y frunció el ceño. Se apretó aún más contra él y sonrió un poco cuando lo abrazó y se acomodó mejor contra su pecho.
Shaoran sentía las formas de su cuerpo en contacto con él y no pudo evitar sentir un aumento de la temperatura al sur de su cuerpo. Y un pensamiento cruzó por la cabeza de Shaoran: La deseo, maldita sea.
Un bip bip bip proveniente del ordenador lo distrajo. Pudo observar a través de una de las cámaras que habían estado vigilando a Gaskell y que no había desconectado porque no trabajaba con el circuito principal, que él cortaba una comunicación y se apresuraba a abandonar la habitación casi a la carrera.
Shaoran frunció el entrecejo y salió de la cama con cuidado cubriendo con una manta a Sakura y saliendo de la habitación con el rastreador de Gaskell en la mano y un arma en la otra.
Fin del cap
Hola a todas!!!!!
Gracias, gracias, gracias, gracias por sus reviews! Las amo chicas, no saben lo que significa para mí que les guste la historia y me sigan capítulo tras capítulo... T.T (ya me puse sentimental). Las contestaciones a sus reviews las pienso subir a mi profile maximo el sabado, tengo entendido que aquí no se puede. No lo hago hoy mismo, porque de por sí ya me estoy escapando de mi sacrosanto estudio para actualizar.
Comentando un poco el capítulo:
Para las que estaban especulando entre si SAkura saltaba por la borda o Shaoran llegaba a tiempo, ni uno ni otro! LA pobre chica no piensa morir por el momento aunque esta sufriendo y mucho, pero ya verán que esto creanlo o no, esta teniendo muchas más repercuciones en la relación con Shaoran.
Hemos visto bastante Tomoyo/Eriol, nos acercamos un poco más a su relación y al papel super importante que van a jugar en la misión. Hay muchos datos que he soltado en este cap que servirán luego
¿Quién hizo la llamada extraña¿Qué está sucediendo con Gaskell? El próximo capítulo aclarará muchas cosas...
PAra todas las que ya estan deseando ver acción, en el próximo capítulo comienza a haber mucha sin dejar de lado los toques de humor, drama y romance claro está.
Espero que les haya gustado este cap y perdonden que este un poquito cortito... pero era necesario, todo lo que deben saber hasta el momento ya está dicho... el siguiente promete!
Nos vemos!!!! Cuídense chicas y DIGANME QUE TAAAAAAAAL!!!!!!! (ya saben que amo sus comentarios y los espero cada día... que sufrida soy por la sara!)
Con Cariño
Kate
