MUCHOS AÑOS ANTES
Los Swan éramos una familia de dos, mi gemelo y yo, mi gemelo se llamaba Daniel, ambos éramos los mas pobres del pueblo y los becados, aun así trabajábamos, ya sea en el supermercado, entregando diarios o cortando el césped de la gente, pero a nuestros escasos 9 años conocimos el amor, Regina Mills hija del alcalde Henry Mills, la habíamos visto en su manzano y ambos quedamos enamorados de ella.
A pesar de ir en salones diferentes nos dábamos gusto verla en vacaciones, mientras cortábamos césped y arreglábamos su jardín, un día llego a las caballerizas del pueblo, donde Daniel era el encargado de los caballos, había dado un caballo a Regina, mientras sacaba a un caballo a pasear, vi a Regina siendo acorralada por un puma, salí a su rescate, ganándome un premio de un beso de su parte, me lleve unos rasguños que hoy en día marcan mi hombro derecho.
Eso provoco que Daniel me odiara y me acusara de jugar sucio, que yo había provocado el accidente, se fue, abandonándome a mi suerte, eso paso cuando tenia 12 años.
Cuando entre a primero lo vi, pero ahora tenia otro nombre, Robin Locksey, iba siempre tras Regina, se convirtió en el jugador estrella del futbol americano, ese año Regina se hizo capitana de porristas, yo solo era alguien que se la pasaba estudiando para mejorar su promedio, mientras que al mismo tiempo me hacia una experta ladrona, así mismo con el dinero robado en cajeros, me compre mi primer coche.
Una noche me agarro el coronel Leopold y en vez de arrestarme, me llevo con su hija, Mary Margaret y nos hicimos grandes amigas, el señor vivía en bases militares, mientras su esposa e hija se quedaban en el pueblo.
Mientras las cosas seguían su curso y robin/Daniel me molestaban, yo seguía estudiando mas, hasta que una clase.
-muy bien jóvenes, haremos equipo*parándose*
-pido a Regina maestro*parándose*
El lo miro y negó
-me temo señor Locksey que yo decido los equipos*serio*
Fue dando los equipos y para disgusto de mi hermano, este le toco con alguien mas
-maestro pido a Regina*molesto*
-señor Locksey, trabaje con quien le toco o lo repruebo*serio*
-pero…
-Regina, trabajaras con Swan, eres buena estudiante, pero en cosas de literatura no tanto, Emma te ayudara con lo que no entiendas*sonriendo*
-claro maestro*sonriendo*
Trague saliva y finalizo la clase, mientras todos salían, yo aun guardaba mis cosas en la mochila.
-te parece bien si lo hacemos en mi casa*sonriendo*
-claro*nerviosa*
-bien, te veo a las 5, Swan*sonriéndome*
Se alejo y se fue, mientras que yo estaba en el equipo de baloncesto, al terminar mis practicas, ya faltaba una hora para la tarea y me vestí rápidamente, llegue pedaleando a su casa, toque el timbre y su mama me abrió.
-¿si?*seria*
-buenos tardes señorita Mills, vengo ayudarle a Regina con su tarea*nerviosa*
-oh, claro querida pasa*sonriendo*
Entre nerviosa y me dejo en la sala esperando, mientras ella iba por su hija, cuando bajo me sonrió.
-lista Swan*sonriendo*
Asentí, le explique todo y lo entendió, hicimos el trabajo en un día, me di cuenta de que era dulce y cariñosa, me despedí de ella y me fui a casa.
Cuando llegue a mi casa, me di un baño rápido y cene cereal.
-bien, mañana me toca química*guardando la bata*
Me fui a dormir, vivía en un tráiler, a mitad del bosque y cerca de un lago, al día siguiente me despierto temprano y llego a mi clase, nos dieron un diez por el trabajo, en química ella se sentaba con sus amigas, Maléfica, Cruella y Úrsula, también Tink, pero ella no había ido. Yo tome mi lugar en medio, aun lado de ellas, Mary le toco esa clase.
-hola Emma*sonriendo*
-hey Snow*riendo*
Le puse así porque platicaba con los animales
-lista para el campeonato de básquet*sentándose*
-claro*emocionada*
Me sonrió y seguimos platicando, cuando la clase inicio, debíamos hacer una reacción química que provocara un cambio de color, a nadie le salió, unos olía feo, a otros nada, pero cuando vi que a Regina le iba a explotar en la cara, me interpuse, colocando mi brazo de la misma forma que la puse cuando la defendí del puma.
Y exploto
-¿están bien?*apagando el fuego*
-¿Emma?*preocupada*
Asentí
-ten mas cuidado señorita Mills*sonriendo*
Me acerque con Mary e hicimos lo nuestro, salimos con una A en la materia y exentas del examen, aun así me llevo a la enfermería.
-disculpe mi amiga sufrió un accidente*dejándome en la camilla*
-bien, quítate la blusa y déjame ver*sonriendo*
REGINA
Estaba feliz de ser buena estudiante, a pesar de tener ciertas dificultades para entender la literatura, afortunadamente me toco la mejor en el tema, Emma, una chica rubia, con pantalones holgados, blusas holgadas y lentes gruesos.
-cariño, tu compañera ya esta aquí*abriendo*
-gracias mama*sonriendo*
Me vi en el espejo, usaba falda corta negra, con una blusa blanca de cuello abierto hasta los hombros, unas zapatillas negras estilo griegas, cerré la puerta de mi recamara y baje.
-lista swan*sonriendo*
Ella asintió y pasamos el día con mis dudas y con sus explicaciones, al final teníamos el trabajo hecho y se fue, cene con mi familia entre risas y cumplidos, subí a mi cuarto y me acosté, en mis pensamientos estaban esa rubia, en Swan, mi corazón estaba loco.
Al día siguiente entregamos el trabajo y sacamos buena calificación, de ahí nos separamos, cada quien, después de eso, nos tocaba juntas de nuevo en química, donde se sentó a nuestro lado, mientras yo platicaba con mis amigas, al poco rato se le unió una morena y trate de oír lo que decían
-ya Regina o se acabara Emma*riendo*
-la conoces, devil*sarcasmo*
-es una maja en matemáticas*sonriendo*
-deberías escuchar cuando toca en el rabbit hole*mordiéndose el labio*
Fruncí el ceño
-¿toca?*seria*
-y canta*riendo*
Por andar sumida en la platica no nos dimos cuenta de la mezcla de químicos y tuvo una reacción inesperada, cerré los ojos, asustada de que se quemaría mi cara, pero al contrario del fuego sentí un brazo protegerme, cuando los abrí recordé esa misma escena con un puma.
Cerré mis ojos al oír una detonación y los gritos de todos, el maestro se acerco con un extintor
-¿están bien?*apagando el fuego*
Mary se acerco a su amiga y la miro
-¿Emma?*preocupada*
-ten mas cuidado señorita Mills*sonriendo*
Estaba aturdida y solo sentí los abrazos de mis amigas, que me sacaron del salón, cuando me repuse mire al salón y las vi salir, las seguí hasta la enfermería, donde la enferma y mary salieron, así que entre
-yo*shock*
Emma se estaba quitando la blusa, dejando su torso desnudo, trague al ver tan bien cuidado cuerpo.
-Regina*nerviosa*
-solo quería agradecerte por salvarme*roja*
-de nada*sonriendo*
Se dio la vuelta y vi los tres enormes rasguños que tenia, salí de ahí con el corazón hecho un vuelco, decidí irme a casa, al llegar mi papa me miro sorprendido
-Regina ¿qué haces aquí?*serio*
-papa tuve un accidente en el laboratorio*apenada*
-oh, ¿estas bien?*preocupado*
-si, papa tu conoces a Emma Swan*sentándome*
-si, es la niña que te salvo del puma*sonriendo*
Sonreí y me quede pensado en como agradecerle todas sus atenciones, así que puse a mis amigas a investigar, el resultado fue que Emma estaba enamorada de mi desde entonces, lo pensé bien y decidí darle una oportunidad, no por el amor que le tenia, si no por agradecimiento.
