¡Konnichiwa! Ah pasado tiempo desde que subí algo TTnTT Ya nisiquiera recuerdo como se escribía un fic DD':
Quiero aclarar que es mi primera vez escribiendo sobre un Anime que no sea Inuyasha, pero luego de terminarme esta hermosa, bella, esplendorosa y asdfgh serie, no pude evitar querer aportar mi granito de arena.
Seguramente quede todo OOC, en si, un mamarracho. Pero intentaré que quede lo mejor posible [Aunque solo sea una ¿Viñeta? ¿Así se le dice?]
Akatsuki no Yona es propiedad de Mizuho Kusanagi. [I LOVE YOU]
—Nee, Haku.— Llamó la pelirroja al de ojos azules, quien se encontraba discutiendo con Yoon sobre cuál sería su próximo destino.
—¿Sucede algo, Yona-Hime?— Preguntó el susodicho inmediatamente, últimamente la de ojos violetas estaba actuando algo extraña, notaba su nerviosismo cuando estaba junto a él, su respiración se alteraba, comenzaba a juguetear con sus dedos y había comenzado a evitar su mirada... De reojo observó a Jae-Ha, quien se encontraba caminando lentamente a espaldas de Shin-Ah, casi acechándolo, seguramente tratando de arrebatarle su máscara. Si el de ojos caídos había osado hablarle a la princesa acerca de sus, muy ignorados, sentimientos... Lo destajaría y obligaría a Yoon a preparar un platillo con él.
—Etto...—Murmuró mientras se sonrojaba y observaba sus pies con gran interés.
—"O quizás te teme, la has acorralado, prácticamente lamido su mano cual perro y acosado de diversas formas en muchas ocasiones..."—Habló alguien en su cabeza, se tensó al pensar que su conciencia quizás tenía razón, frunció el entrecejo, quería golpearse a sí mismo en ese preciso instante, ya debía ser lo suficientemente incómodo para la princesa viajar con seis hombres, aunque en teoría Yoon era más como la madre del grupo... Pero aún así, sumarle a eso que uno de ellos se le acercara de manera indecorosa debía ponerla de los nervios... Por Kami ¡Era una princesa! le debía respeto, apretó su puño con furia, todo este tiempo... Todo este tiempo había incomodado a la princesa, debía disculparse de una u otra forma.
—¿Me enseñarías a utilizar la espada?— Pidió en un susurro.—Se lo pedí a Shin-Ah, pero me lastimé utilizando su espada y ahora no me deja siquiera tocarla... Así que... ¿Por favor?—Rogó mientras lo observaba fijamente y con las mejillas azoradas por primera vez en tres semanas.
El pelinegro no supo qué contestar, ya era buena con el arco y no comprendía por qué motivo deseaba aprender a utilizar una espada, si su deber era protegerla, ella no debía estar en peligro... No se lo perdonaría.
—No.— Contestó firme sin dar lugar a reclamos.
—¿Por favor?— Volvió a pedir tomando una de las manos del chico y observándolo con determinación, sin notar el nerviosismo de este ante su contacto.
—Mi deber es protegerte.—Fué su única respuesta antes de levantarse del tronco en el cual se encontraba sentado, para luego internarse en el bosque que se encontraba próximo a su improvisado campamento, confiaría en el puñado de inútiles para proteger a la princesa Yona en el caso de que se presentase algún peligro, él necesitaba tranquilizar su mente... Y su corazón.
