"Mistakes"

Chapter 4. "You are my cherokee rose"

Se despertó con la respiración de ella en su cuello y su cuerpo pegado al suyo. Y notó como ella se empezó a mover también hasta que los dos se quedaron mirandose. A veces se preguntaba como sería despertarse a su lado, como sería su cara de somnolienta, si era tan preciosa todo el día desde que se levantaba hasta que se acostaba.

Y así era. Incluso más preciosa. Estaba tan somnolienta que parecía tener diez años más, sus ojos borrosos por el sueño brillaban con la luz de la mañana y su pelo despeinado la hacía parecer adorable. Joder. Puta mujer. Le había vuelto un cursi.

Los dos se miraron con miedo de romper el hechizo en el que se encontraban. Y entonces ella se echó a reír y Daryl juró que con cada risa se enamoraba más de ella.

De pronto ella se detuvo.

Gracias.. por lo de ayer.. por la flor..- dijo ella sonrojandose

Él inclinó con la cabeza, intentando hacerle ver que no tenía importancia.

Siempre lo has sido... aunque te niegues a verlo.. aunque yo te dijera esas cosas horribles- decía ella

Para. Me lo merecía, te traté mal, te ignoré cuando en realidad lo único que hacía era ver como estabaas desde la distancia- dijo él mirandole a los ojos azules que parecían un oceáno.

Lo sé... por eso te digo.. que siempre lo has sido..

¿El que?- dijo él confundido.

De pronto alguien tocó a la puerta y vió entrar a Glenn y Rick. Los dos con cara preocupada que de pronto se les iluminó con una media sonrisa al verlos juntos en la cama.

Hey Carol- dijo Glenn acercandose a sentarse al lado de ella- Si alguien se mete contigo, dimelo y le reviento.

Carol le sonrió dulcemente y le besó en la mejilla. Rick se acercó con culpabilidad.

Lo tendría que haber visto venir.. soy policía

Y yo he pasado por esto antes y tampoco lo vi.. además fue un error desde el principio- les dijo Carol mientras se paraba a mirar a Daryl haciendo que Rick y Glenn sonrieran.

Igualmente..- dijo Glenn- aunque siendo la guerrera de Alexandria como aquí te llaman no necesitaras ayuda..

Los cuatro se rieron. Daryl pensó en cada uno de ellos. Y se dio cuenta que habían estado juntos desde el principio, eran familia. Y la mejor familia que él nunca pudo haber soñado.

Rick cogió la mano de Carol y la apretó con fuerza.

Somos familia- dijo mirandoles a los tres – somos uno. Nos protegemos los unos a los otros.

Mis angeles guardianes- dijo Carol para darle un beso en la frente a cada uno- La envidia de Alexandria voy a ser.

Rick y Glenn se marcharon dejandoles solos. Y Daryl se dio cuenta que no podía dejar de mirarla, y de pronto recordó la conversación que habían tenido antes.

Hey.. no me has dicho al final que era yo...- dijo avergonzado

Ah cierto- notó como ella se inclinaba hacia él hasta que notó su respiración en su oreja, lo que provocó un temblor en su cuerpo- eres mi hombre de honor...

Y ya está. Con eso, él cayó en su hechizo. Volvió la cara y con delicadeza como si fuera de porcelana cogió su mejila y la besó.

…...

No pretendía que la primera vez que la besara fuera la primera vez que hicieran el amor. Pero no pudo evitarlo. Su piel tan suave, su camisa levantada dejaando ver sus braguitas y su hombro descubierto. Sus besos húmedos.

Antes de que se diera cuenta, estaba encima de ella, los dos piel contra piel, tocandose, besandose. Cuando entró dentro de ella, se perdió en su mirada. La besó para tapar sus gemidos hasta que le dio igual y empezó a besar su cuello. Quería oir sus gemidos, gemidos provocados por él.

Vió como ella perdía el control cada vez que él embestía contra ella, y él gruñía cada vez con más fuerza por el placer que sentía al estar dentro de ella. Y cuando los dos estaban cerca del clímax, agarró con fuerza la mano de ella y mirandola a los ojos, se lo dijo.

Te amo tanto, jodidamente tanto- dijo él y vio como ella perdió el control y gritó al llegar al climax.

Él la siguió poco después, y al acabar la abrazó, besando su cuello, ese cuello que tan loco le volvía.Y entonces oyó algo que le hizo llorar.

Te amo Daryl.. desde hace tanto... perdoname por hacerte creer que no.. te amo – dijo ella besandole con pasión, un beso húmedo por las lágrimas de él.

Eres mi cherokee rose..- decía el mirandola con adoración- me has dado esperanza desde que te conocí.. me has enseñado a amar.. a sentir .. a vivir.. y me enamoré de ti en el momento en el que te vi.

Los dos volvieron a besarse, y entre las risas de ella y los gruñidos el, hicieron el amor todo el día. Tenían que recuperar el tiempo perdido.