Capítulo 1: Myositis

Se despertó hace varias horas pero había permanecido acostado un buen tiempo. Había pasado una semana desde que escuchó accidentalmente la confesión hacia Malfoy y realmente no se lo tomo muy bien, actuaba por pura inercia los últimos días. Había pasado lo más que podía esquivando a Malfoy y de paso a cualquier serpiente que se cruzara en su camino, lo cual antes hubiera resultado fácil, pero después de la guerra y su papel defendiéndolos de las discriminaciones de todos los demás, las serpientes eran un poco, solo un poco, más amables con él.

Estaba deprimido y furioso consigo mismo y sus amigos no ayudaban en realidad. Ronald se la pasaba hablando de Hermione y Hermione se la pasaba hablando de los exámenes.

Volteo a ver el reloj en su buro, apenas eran las 7 de la mañana, siendo fin de semana era muy temprano todavía para levantarse.

Cerro los ojos colocando un brazo sobre ellos, se sentía cansado.

Sabía que todo eso era su culpa, su culpa por haberse escapado ese día, por escuchar conversaciones a escondidas, por no haber hecho nada cuando tuvo la oportunidad, por prestarle a Malfoy más atención del que debía, por haberse enamorado cuando tenía once de un niño rubio que siempre le miraba con aquel ceño fruncido.

Se enderezo con la cabeza gacha y las manos en el colchón, había estado siete años escondiendo ese loco amor que quemaba su ser cada vez que veía a Draco, siete años interponiendo su "deber" a sus sentimientos, probablemente no una de las mejores decisiones que había tomado a lo largo de su vida, para variar. Ahora tendría que vivir con el arrepentimiento de nunca haberse acercado al rubio, de haber rechazado aquella mano extendida hace años y de tener que aceptar que el otro jamás se fijaría de "esa" manera en él.

Volteo a ver aquella fotografía que tanto le gustaba de sus padres, si tan solo se hubiera enamorado de Ginny, aquella linda chica que se parecía a su madre y era hermana de su mejor amigo en vez de aquel chico pedante, todo hubiera sido mucho más sencillo.

Estaba en el gran comedor, ya era de tarde y Ron y Mione habían ido a una de sus citas en Hogsmeade y el como el buen amigo sujeta velas había preferido quedarse en el castillo que aguantar los arrumacos de sus amigos.

No tenía ganas de comer pero ahí estaba, jugando con el puré de manzana en su plato, aguantando las miradas de los demás alumnos llenas de admiración, mirando por el rabillo del ojo a cierto chico rubio al otro lado del gran comedor sonriéndole a una chica castaña, mientras intentaba ponerle atención al discurso de Luna sobre los Jobberknolls o algo así.

En un descuido pudo ver perfectamente como Astoria sonreía ampliamente y abrazaba a Draco haciendo que este sonriera de igual manera.

¿Harry?- luna le miraba con sus ojos más soñadores que de costumbre, como si intentara ver que tenía en su mente, estaba seguro que no era la primera vez que le llamaba, Harry suspiro-lo lamento Luna, no estoy de humor- se levantó a toda prisa de su asiento rápidamente e ignorando todas las miradas extrañadas que lo seguían salió del comedor- ¡Harry! ¡Espera! - Luna había corrido tras el a lo largo del pasillo esquivando a las personas que entraban y salían del gran comedor- ¡Harry!

Harry le ignoraba y seguía con su camino hacia la sala común, no tenía ganas de nada más que de regresar a su cuarto y dormir un buen rato.

-¡Harry!..-Luna le había alcanzado ya y caminaba a su lado, estaban a punto de llegar al retrato de la dama gorda- ¿paso algo con Malfoy?- soltó sin ninguna delicadeza

-¿qué? –Harry había abierto los ojos por completo –¿cómo..? – volteo a ver a Luna tan rápido que seguramente se habría lastimado el cuello

Luna estaba viéndolo con sus enormes ojos, sonriendo, lo tomo de la mano y se lo llevo corriendo en dirección contraria sin darle oportunidad de decir algo.

Luna lo había llevado corriendo a través de todo el castillo, subiendo a lo alto de una torre que estaba casi seguro de haber estado en ella una vez o dos, solo sabía que estaba bastante lejos de la torre de Gryffindor pero lo suficientemente cerca de la torre de astronomía. Cuando llegaron a mitad de la torre Luna se detuvo y paro enfrente de un gran cuadro con un paisaje parecido a un claro con cientos de flores.

-¿Luna..?

Luna le volteo a ver con una sonrisa y acto seguido pronuncio –Myositis – acto seguido el cuadro se convirtió en pequeñas flores azules que cayeron dejando ver un agujero por el cual Luna entro, Harry al verse olvidado enseguida la siguió.

Cuando entro Harry se quedó maravillado.

Era un cuarto increíblemente grande, Harry se preguntó si era posible que hubiera más de una sala de los menesteres. El cuarto en si era un gran salón de baile, el piso era de madera reluciente cubierta por pétalos azules mientras que en el techo había ramas negras recubiertas por lo que parecían ser flores pequeñas color rosas que al parecer al caer cambiaban de color.

Luna había entrado dando vueltas mientras tarareaba una canción y Harry pudo ver al fondo a un chico que había despegado un libro de su cara solo para sonreírles enormemente.

-¿Neville?- ¿Que hacia Neville en esa sala tan extraña?

-¡Harry!- Neville se había levantado para caminar hasta él

-¡Luna!- Y Luna se había interpuesto entre los dos gritando su propio nombre mientras seguía tarareando lo que Harry pudo reconocer como "london bridge is falling down "

-¿Que hacen aquí?- pregunto Neville

-No tengo idea- Harrry suspiro- Luna me trajo- Neville le sonrió

-¿y….que es este lugar?

- es un cuarto parecido a la sala de los menesteres

-pero más bonito- agrego Luna

-sí, bueno no, es decir –Neville trataba de seguir explicando ignorando la interrupción de Luna- no tenemos idea de para qué sirve exactamente pero parece ser seguro-Harry asintió

Bueno, ¿pasa algo?- pregunto Neville

Creo que Harry fue atacado por Hadas que dejaron huevecillos en su cabeza- Neville volteo a ver a Luna, dudaba mucho que eso fuera la que había pasado

Harry le miro, no sabía si contarles a ellos lo sucedido o no, no estaban en sus planes, aunque por lo que había mencionado Luna sabía algo. Los miro por un momento, Luna y Neville sonrieron.

Si bien Ron y Mione eran "sus mejores amigos" Luna y Neville también lo eran, pero de cierta manera diferente, mientras que Ron siempre lo seguía en aquellas grandes aventuras y le mostraba su apoyo aconsejándolo y metiéndose en problemas con él, Neville era mucha más calmado pero sin dejar de ser valiente y sensato, era amable e intentaba ayudar aunque no fuera su problema, mientras que Hermione era el cerebro del trio y siempre intentaba demostrar cual era el camino a seguir teniendo siempre la razón, Luna era más simple, resolvía los grandes problemas con palabras tan sencillas que parecían absurdas, mirándole siempre con una sonrisa.

¿Ustedes saben lo de Malfoy?- soltó bruscamente, si tuviera que elegir entre Ron y Hermione y Neville y Luna para contar ese oscuro secreto prefería a los segundos.

¿Te refieres a que tiene novia?- Luna siguió sonriendo- ¿o a que te rompió el corazón?- Harry la volteo a ver alarmado- Neville me lo conto

Neville se sonrojo poniendo una cara de pánico-yo…eh…..no no era mi intención- Neville había comenzado a hacer movimientos con las manos– perdona Harry –Neville hizo una mueca de arrepentimiento como solo él sabía hacer bajando la cabeza – el otro día Hermione me pidió ayuda para buscarte y cuando llegue cerca del lago, me cruce a Malfoy y a una chica – a Harry no le gustaba por donde estaba yendo eso- y pues…. –Neville al fin había alzado la vista mirándolo con ojos culposos- te pude ver corriendo hacia el bosque…. Creí….. era mejor dejarte solo un tiempo

Oh maldición solo eso le pasaba a él.

-Además has estado actuando raro la última semana, ya no saludas a los Slytherin como los demás días-

-¿Cómo supiste que era por Malfoy? Bien podría ser por Astoria-

- Lo acabas de decir Harry-

-Mierda-

-Igual ¿Era bastante obvio no crees? Ni siquiera a Voldemort le prestabas tanta atención-

Harry se recostó en el piso- ¿Tan obvio soy?-

-Si-

-Bastante-

Harry suspiro, genial, seguramente ya todo Hogwarts ya habían notado lo tonto de su ser, más ahora que nadie le quitaba el ojo de encima. No era que le importase mucho, pero si los demás ya se habían dado cuenta seguramente Malfoy también y eso era algo que definitivamente no quería, ya tenía suficiente con no ser correspondido como para que le agregaran la vergüenza de burlarse de él por ello.

Harry se sentó en el piso de madera viendo caer las flores suspirando una vez más -Desearía nunca haberme enamorado de Malfoy- estaba cansado- desearía olvidarlo

-bueno- Luna se sentó junto a él- ¿y porque no lo olvidas?

-¿Olvidarlo? ¿Cómo?

-¿Es obvio no? –Neville se sentó al otro lado- somos magos

-Algo pareció haber hecho click en la mente de Harry- hagámoslo

-¿Hacerlo?

- la verdad no le puedo pedir esto a Ron y mucho menos a Mione –Harry no estaba seguro de esto, pero siendo sinceros, Harry nunca estaba seguro de sus planes- Chicos, láncenme un obliviate