Disclaimer: Todo el universo de Canción de Hielo y Fuego es propiedad de George R. R Martin.

Este fic participa en el Reto #63: "Me arrodillo ante usted, Majestad" del Foro "Alas Negras, Palabras Negras".


Respiro


Ella siente el aliento cálido que desprende Rhaegar contra su pecho y se enternece ante la visión que significan los cabellos plateados, la mirada amatista nublada por la satisfacción y las pequeñas manos aferrándose tanto como pueden a su seno. Recuperar las fuerzas después del alumbramiento es una constante superación, pero Rhaella sonríe al contemplar la magnífica creación que otorga la naturaleza.

Es cuando su primogénito se queda dormido que ella llega a la conclusión que no todo en su vida significa caos y soledad.

Sabe que en su cuerpo lleva muchas cicatrices, algunas que están a la vista de las doncellas que se encargan de curarlas y otras que se encuentran dentro, allí donde se encuentra el alma y esas son las más complejas de curar.

Puede que los dioses no hagan justicia con ella, pero Rhaegar es un rayo de luz que aparece en medio de tanta oscuridad y cura su espíritu aterido.