-RUGIDO DEL DRAGÓN DE HIELO
-MAGIA DEL ESPACIO: INTERCAMBIO DE CUERPOS
Tras un gran rugido que congelaba todo a su paso Galforth usó el mismo truco de antes y se transportó donde Belle, dejando a la maga en su posición, a la merced de su propio ataque
Belle sabia que si seguían así la derrotaría. Si su magia fuera otra a la de un Dragon Slayer (que hace al mago inmune a su propia magia) ya lo estaría, sin ninguna duda. Necesitaba un plan antes de que se le acabara el poder mágico
-LLUVIA DE ESTALAGTITAS
-MAGIA DEL ESPACIO: PORTAL
Inmediatamente se formaron grandes puntas de hielo afiladas, todas alineadas de tal forma que cubrían el frente de Galforth. Mientras tanto, el mago- o la liebre- del espacio abrió un agujero en el aire que absorbió el ataque y, abriendo otro portal paralelo a este detrás de la chica, le devolvió su propio ataque
Pero la liebre ya había usado esa maniobra antes y Belle se apresuró a quitarse del camino de su propio ataque
-GARRAS FERREAS- Invocó provocando que en sus dedos se formaran tres brillantes garras, cuatro, si contamos el pulgar, idénticas a las que tendría un dragón. Eran largas, afiladas y letales.
-INCORPOREUS- Llamó la liebre a su ataque, consiguiendo aparentemente nada excepto la iluminación de un circulo mágico verde.
Con un rugido, no de los mágicos, Belle se lanzó al ataque. Le desgarró de todas las formas imaginables en pocos segundos pero Galforth no se movió ni sangro.
-¿..Qué?- Murmuró confundida
-COPOREUS- Dijo Glaforth a continuación y comenzó a atacar a la chica. Sorprendida tanto por la fuerza de los golpes como por el ataque anterior Belle se defendió demasiado tarde. Volando hacia atrás calló en el suelo- Es imposible que me venzas con una magia tan débil- Se burló la liebre, divertido por la furia e indignación que dominó los ojos de la maga- Rindete y tal vez deje que vivas- Declaró después, con superioridad en el lenguaje corporal y mirada. Belle apretó los dientes con furia contenida. - Te dejaré hasta que te despidas de tu amigo- Finalizó con desprecio
Belle se levantó del suelo, ignorando los gritos de Laxus que maldecía y amenazaba en su prisión de hielo (tenía tan poco poder mágico que era incapaz de liberarse a sí mismo) y escupió un poco de sangre. Luego sonrió con sorna
-Para empezar- Dijo justo antes de dar una fuerte patada al suelo congelandolo. Cólera bailando en sus ojos de ascuas.- Soy un Dragon Slayer - Concentró su magia en sus manos- Soy una Dragneel y no permito que amenacen a mis amigos.- Declaró, formando unas nuevas garras más azules (y por tanto más densas y comprimidas) y mucho más grandes- Por muy imbeciles que sean- Terminó formando una cola, también de un hielo azul profundo, de aspecto de reptil y con varias portuberancias afiladas, que la hacían similar a un martillo con clavos gigantescos, saliendo de ella.
-INCORPOREUS- Invocó rápidamente la liebre, volviendo su cuerpo intangible
-Furia del dragón: desolación helada- Dijo calmadamente el nombre de su nueva equipación. Sin embargo no se lanzó al ataque. Había analizado al enemigo tanto mientras luchaba como cuando Laxus casi le derrota y sabía que ningún ataque físico tendría efecto mientras la liebre siguiera bajo su incorporeus. También sabía que no le quedaba mucho poder mágico y que si no hacía un plan rápidamente estaba perdida.
-¡LOCA SUELTAME!- La exigió Laxus con su voz profunda que retumbaba en la estancia, bueno, lo que quedaba de la prisión. Belle no le miró, ojos fijos en su contrincante con un toque salvaje y letal. Tenía sus ojos de dragón
-¿No me vas a atacar mocosa?- La intentó provocar Glaforth- ¿Tienes miedo?
Belle sonrió ladinamente, como un gato apunto de atrapar a un ratón
-No vale la pena- Confesó- Sólo eres una pequeña liebre cobarde.- Galforth la miró con ira- Incapaz de luchar contra mi.
Cayendo en su provocación Galforth se lanzó al ataque, solidificando su cuerpo. Belle lo estaba esperando y le golpeó con su cola. Escuchó como rompía la pared con satisfacción, era el primer buen golpe sólido que conseguía en toda la pelea
-NO SEAS IDIOTA, ESTAMOS BAJO TIERRA- La gritó Laxus- SE NOS VA A CAER EL TECHO ENCIMA EN CUALQUIER MOMENTO
...Puede que tuviera razón. Entre los restos de la pelea de Laxus y los desperfectos que había dejado ella el techo estaba tambaleándose peligrosamente
-¡SUELTAME MALDITA SEA! ¿DONDE ESTA LA CHARLA ESA DE "JUNTOS LUCHAMOS MEJOR"?
Belle se giró hacia su amigo, rascandose la nuca avergonzada mientras soltaba una risita nerviosa
-Eso era para las proximas peleas- Admitió - Además- continuó haciendo un pequeño puchero (no era EL puchero, pero seguía siendo adorable)- Tu ya has luchado mucho
-¡NO SEAS ESTUPIDA!- La insultó Laxus como escupiendo veneno- ¡ESTO NO ES UN JUEGO!
Belle simplemente se encogió de hombros
-¿Creíais que iba a caer por un truco tan malo?- Se escuchó la voz de la liebre
-Siendo sinceros, sí- Le contestó Belle, ignorando que la pregunta era claramente retorica
-...Eres idiota- Sentenció Laxus.- Y dentro de poco recuperaré mi poder mágico y luego-
-Eh,¡ no actuéis como si no estuviera aquí!
-Me liberaré y justo después de acabar esta misión te haré pagar muy caro por todo lo que me has hecho.- Finalizó seriamente el Dragon Slayer.
-¡P-pero no digas esas cosas delante de desconocidos!- Explotó la liebre, claramente malinterpretando la frase
-¿Por qué no?- Le dijo Laxus mirandolo con ojos serios- La voy a castigar con mis propias manos y pienso disfrutarcada minuto
-...E-eso tiene claras connotaciones sexuales-Murmuró ahora avergonzado
-Estoy empezando a sospechar que todos los usagis son unos pervertidos y malpensados- Musitó Belle, ignorando el ultraje que parecía estar experimenta el "usagi"
-¡SOY UN NOUSAGI IDIOTA!- Belle aprovechó la situación para volver al ataque. Desafortunadamente bloqueó sus garras con sus antebrazos peluditos. -Eso ha sido sucio- Declaró ignorando el "Como si tu hubieras luchado limpio en tu vida" de Laxus
-¡Tengo derecho a pelear sucio! ¡Acabas de insinuar que tengo un rollo sado-maso con Laxus!- Le espetó ignorando los balbuceos de Laxus, que parecía haber perdido el habla momentáneamente
-¿Tanto te digusta tu propio amigo?- Preguntó ahora la liebre, haciendo fuerza contra las garras de Belle y agachando la cabeza para evitar su cola.
-¿¡Q-qué!? Y-yo no he dicho eso- Tartamudeó la chica con la maldición Tsundere de los Fullbuster
-Entonces sí que quieres que te castigue- Confirmo la liebre
-¿¡PERO COMO HAS LLEGADO A ESA CONCLUSIÓN!?- Rugió completamente roja
¿Y Laxus?
Laxus estaba murmurando ¿Por qué a mi? mientras intentaba librarse de sus agarres. Era probable que un tenue sonrojo tiñera sus mejillas.
-Tecnica del espacio: Transporte-Siseó la liebre antes de desaparecer.
Y junto a él, la mayor parte de los pilares de la prisión
Belle soltó una maldición y se impulsó rápidamente hasta Laxus
-Rápido liberame y nos sacaré de aquí- La ordenó
-¡No! ¡No tienes suficiente poder mágico! ¡Yo nos salvaré!- Le respondió terca como una mula
-¡No seas idiota! ¡No tienes ni idea como salir de un edificio derrumbándose en segundos!- Le siseó furioso
Belle balbuceó unos segundos(Cosiendo entre medias porque, maldita sea, había un montón de polvo en el aire), intentando encontrar argumentos para refutar al Dragon Slayer.
Con un suspiro y la estructura cayendo peligrosamente cerca Belle cedió. Nada más liberarse Laxus cogió a la chica en brazos y salió del edificio en forma de rayo.
Una vez afuera, en el bosque que rodeaba la prisión, la tiró al suelo con una mueca de superioridad
-¿A qué no ha sido tan dificil?- Se burló
-¿A qué te clavó mi cola donde más duele?
Instintivamente Laxus miró la cola de hielo- llena de afiladas puntas- con recelo y se colocó de tal manera que su entrepierna estaba más inaccesible mientras contraía la cara con molestia hacia la chica. Belle sólo le devolvió la mueca
-...Loca- Le susurró mirandola mal.
-¿Qué has dicho?- Le preguntó girandose hacia él (había estado avanzando para encontrar a la liebre)
Laxus la ignoró, avanzando delante de ella con la expresión más seria y centrada
-Esta misión cada vez tiene peor pinta. Claramente el robo estaba organizado desde dentro y si Galforth contaba la verdad no puede haber sido él. Odia demadsiado a los conejos como para inflitarse en su sistemas
-¿Un complice?- Preguntó Belle frunciendo el ceño- ¿Cómo es posible? Galforth odia a todos los usagis
-No creo que Galforth sea el jefe del golpe. Antes de ser capturados vi todos los huevos robados, menos el que acabamos de recuperar, en la cámara.
-¿Por qué robar unos huevos si vas a devolverlos?- Se preguntó Belle- Además está la nota. Galforth no la ha escrito, no suena como él.
-¿¡Por qué sólo pagan 600 joyas por este trabajo!?- Se quejó Laxus
-¿Eso es mucho?- Preguntó Belle confusa
-No, es increiblemente poco. Típico de una misión rango D, las más fáciles.
-¿De qué rango era esta?
-B.- Contestó Laxus pensativo- Al principio pensé que era por ser una ciudad pobre pero...
-Es como si alguien no quisiera que un mago cogiera la misión- Resumió Belle.
-Así que habeis conseguido escapar- Les dijo Galforth, aproximandose entre la maleza del bosque, en un tono burlón, como si fuera la mera idea de que magos como ellos consiguieran salir de una prisión fuera ridicula. Ambos le ignoraron olimpicamente. Una vena peluda se comenzó a hinchar en la oreja derecha de la liebre.
-¿Crees que pueda ser todo una especie de montaje?- Preguntó la chica llevando sus cavilaciones un paso más adelante
-Hn-Concedió Laxus- Lo que no tiene sentido es el porqué. Demasiado trabajo para no tener un motivo.- Laxus alzó una ceja un tanto escéptica cuando a Belle le comenzaron a brillar los ojos.
-¡Podemos empezar la investigación! ¡Yo seré el detective superdotado y tu el sarcastico y bruto!- Declaró Belle lista para una de sus fantasías policiacas alzando el puño triunfal
-¡¿Cómo os atreveis a ignorarme?!-Rugió furioso Galforth. Ambos magos no dieron ninguna indicación de oírle.- ¡Y además no resolveriais ni un caso!
-¡CALLATE!-Exclamaron al unisono los dos magos lanzando un ataque sincronizado que Galforth esquivó por los pelos.
-¿¡PERO ES QUE QUEREIS MATARME!?- Se quejó incredulamente pero Laxus y Belle ya habían vuelto a sus maquinaciones
-¿Tú superdotada?- Laxus la miró de arriba abajo causando que las mejillas de Belle se sonrojaran ligeramente y una sonrisa complacida dominara la boca del mago- No vas muy desencaminada- Comentó distraido con la vista fija en cierta parte de la chica. Confundida Belle siguió con los ojos la trayectoria que estaba siguiendo la vista de su compañero
-¡PERVERTIDO!- Gritó con la voz más aguda que de costumbre. Roja como un tomate intentó cruzarse de brazos para taparse el pecho, no se dio cuenta que el movimiento hacía resaltar aún más su atributos.
Sobra decir que quien si se dio cuenta fue Laxus que soltó una risa baja y pervertida
-¡SIGO AQUÍ TORTOLITOS!- Exclamó un furioso Galforth lanzando una onda de fuerza que arrasaba todo a su paso
-¡AHORA NO USAGI!- Le espetaron ambos magos, molestos- ¡RUGIDO DEL DRAGÓN DE RAYO! ¡RUGIDO DEL DRAGÓN DEL HIELO!
-AHHHHH- La liebre intentó transportar el ataque, como ya lo había hecho antes pero la fuerza de ambos rugidos fue tal que su portal estalló en pedazos. Abriendo exageradamente los ojos ante el inminente contacto intentó volverse intangible.
Su encantamiento llegó un segundo tarde. Galforth cayó al suelo de espaldas, derrotado con partes del cuerpo chamuscadas y otras heladas.
-¿A qué estamos esperando?- Le incitó Belle ignorando a la liebre con una sonrisa contagiosa. -¡Este caso no se va a resolver sólo! - Laxus respondió con una sonrisa idéntica, si había algo que tenían en común todos los Slayer era su tenacidad y determinación para superar todos los retos en su frente. De hecho, no había mejor sensación que la que te da superar un reto aparentemente imposible- Yujuuuuu- Gritó al viento Belle cogiendo a Laxus por debajo de los brazos y alzando el vuelo
-¿¡QUÉ TE CREES QUE ESTÁS HACIENDO LOCA!?- Protestó ruidosamente Laxus. La respuesta de Belle fue reír más fuerte lo que causó la aparición de un severo tic en la ceja de Laxus- ¡AL MENOS QUITATE LAS ZARPAS!- La exigió mirando a las garras de hielo que sí, estaban clavadas en su pecho- ¡ANIMAL!
-Oi, oi, no tengas miedo- Le consoló Belle con una sonrisa traviesa- No sabía que tuvieras vértigo pero tranquilo.
-¿¡DE DÓNDE HAS SACADO ESO!?- Laxus oficialmente echaba humo por las orejas- ¡ESTUPIDA LOCA CUANDO ACABE LA MISIÓN...!-La amenazó. Belle continuó riendose aunque si que hizo desaparecer a sus garras.
Laxus comenzó a planear su venganza.
-Etto...¿Laxus?-Le llamó Belle con voz algo nerviosa después de una media hora volando en una dirección
-¿Hn?- Respondió distraidamente con sus planes de venganza. La verdad, con la apuesta todo se volvía mucho más sencillo. Primero le mandaría cotar todos las baldosas de la Avda principal de Magnolia, luego...Le mandaría que le trajera una copa de vino, luego haría que la devolviera alegando que le pidió cerveza, luego la mandaría volver porque el la quería negra y luego la gritaría y le diría que no esta lo suficientemente fría. Después de eso..
-Etto...¿Puede que estemos perdidos?- Confesó avergonzada.
Laxus cerró los ojos con fuerza, forzandose a si mismo a no gritar ni estrangular a la maga. Era muy tentador.
-¿¡Cómo que estamos perdidos!?-Le espetó con furia
-Bueno, perdona por no saber donde esta la ciudad cuando me llevan a una prisión en medio de un bosque misterioso mientras estoy desmayada- Replicó a la defensiva
-No. Perdona por pensar que si nos llevabas en una dirección ¡Sabías a la dirección que nos llevabas!- Laxus estaba perdiendo todo su autocontrol. Su paciencia calló hace mucho tiempo, entre escombros y témpanos de hielos, gracias a una loca. Nunca la ha podido recuperar.
-Oi, que así no solucionas nada- Le dijo Belle en tono tranquilizador.-Vamos a respirar hondo y...
-Cierra. El. Pico-Siseó Laxus enfurecido.- Vuelve a la cueva. Con un poco de suerte y menos de tu incompetencia podemos convencer al Usagi que nos lleve de vuelta a la ciudad.
-Eso...Eso es una buena idea- Meditó Belle sorprendida. Laxus tuvo un tic en el ojo al verla actuar tan sorprendida.
-Claro que es una buena idea- Murmuró entre dientes- Es mía.- Belle decidió no contestar. Su última idea había sido un pequeño fracaso, a juzgar por como estaban en el medio de ninguna parte. Así que se dio la vuelta y empezó a volar en la dirección contraria a la que iba
-¿Sabes donde esta la prisión no?- Le preguntó Laxus, algo receloso
-¡Por supuesto que sí! Esta justo antes de esa ciudad que se ve a lo lejos
-Eso es BunnyTown- Estableció Laxus con una vena hinchada.
-No puede ser BunnyTown, me habría dado cuanta hace siglos- ¡BunnyTown no se parecía nada a esa ciudad!
-Hay un letrero en esas colinas que pone "BunnyTown" y los edificios tienen orejas de conejo ¿¡Qué es sino!?- Le preguntó sarcásticamente Laxus
-Una trampa- Declaró solemnemente. Estaba convencida de que era una trampa. ¡Nunca nada era tan fácil!...Aunque puede que sí, que se pareciera un pelín a...¡Vale! ¡Era la copia exacta de la ciudad! ¿Contentos?
-...¿Ahora también eres idiota?- Acabó diciendo Laxus cerrando los ojos con expresión de dolor- Además, si fuera una trampa, que no lo es, sería nuestra única manera de acabar con esta condenada misión.
-¿Ahora tambien eres idiota?- Le imitó Belle poniendo una voz ridiculamente grave.- Un momento. ¿¡Cómo que tambien!? ¡Que querías decir con eso!
-Mis reservas ya están completas- Murmuró para sí Laxus.- Al fin, pensaba que me iba a volver loco con tanta estupidez- No se dio cuenta de la expresión de molestia que iba escalándose a furia de Belle.
De lo que si que se dio cuenta fue del grito de "LAXUUUUUSSSS" que resonó fuertemente cuando se transportó hacia la ciudad a la velocidad del rayo dejando tras de sí a una chamuscada Dragon Slayer.
A veces, Laxus adoraba los efectos secundarios.
-Muy bien- Se dijo para sí Makarov- No pasa nada. Laxus es un chico listo y fuerte y seguro que sale de esta
-¡Maestro!-Le llamaron en la habitación de abajo
-¡Ahora no! ¡Estoy ocupado dándome ánimos! Listo es un seguro Laxus y chico y fuerte que esta de sale ¡No! ¡Así no era! Laxus es un esta fuerte y-
-¡Pero Natsu ha..
-¡QUE HA ECHO AHORA ESE MOCOSO!- Echando fuego por la boca y los ojos Makarov, agrandó su cabeza de tal forma que su mirada asesina era aún más terrorifica
Porque no hay furia comparable en el infierno como la de un Makarov interrumpido mientras se alienta a si mismo.
Laxus no iba a salir de esta.
Bueno, seguramente sí. Pero le apetecía ser dramático. Sentaba bien de vez en cuando, daba emoción a las cosas, animaba ciudades repentinamente fantasmas...
Porque sí. BunnyTown-Sí, Laxus tenía razón, gracias, la ciudad era BunnyTown. Obviamente.- estaba despoblada. No había nadie.
Ni alcalde pervertido, gordo y glotón ni...
Bueno, puede que sólo se acordara del alcalde, pero aún así hubo más gente. Como Galforth.
...Tal vez no tuviera el don de gentes ¡pero eso no era importante! Lo importante aquí era que la ciudad de los estupidos Usagis estaba desierta. Así que Laxus, lógicamente, lo primero que hizo fue librarse de las orejas y la cola de conejo.
O lo habría hecho, si no estuvieran pegadas con un maldito encantamiento que no las dejaba ni desintegrarse con la magia. Laxus se estaba hartando de los misterios de esa maldita ciudad.
Por no hablar de que pagaban SÓLO 600 joyas por ese trabajo. (¡En serio! ¡Era una timada!) Y, maldita sea, el alcalde se había pirado con el resto de usagis pintorescos a Dios sabe dónde y...
Laxus frunció el ceño, algo frustrado ante una nueva idea de lo que tendría que haber sido evidente. Con una maldición se dio la vuelta y comenzó a buscar olores.
Tenía que encontrar a dónde se había ido la gente. Había dos posibilidades: o habían sido secuestradas...
...O BunnyTown no era una ciudad de conejos y Pascua como se creía, sino una tapadera para algo mucho más oscuro.
El huevo no tenía porqué oler a hierba. Mucho menos a esa clase de hierba.
Belle echaba de menos a La-a Natsu.
Si, a Natsu. Porque era su primo cuarto adoptado. Casi repudiado. Con una extraña afinidad por luchar y quemar a todo lo que se mueva (Lo cual hacía el otoño con todas las hojas volando con el viento una estación tan divertida como peligrosa-no veas como prenden los bosques) indiferentemente de que sea ser vivo o un guijarro golpeado por puro aburrimiento. Y luego estaba su pelo rosa.
Rosa.
Belle nunca iba a superar eso.
Tampoco iba a superar que se burlara de ella, que de poco ganara la apuesta y ¡que la abandonara en medio de un bosque extraño con un montó de conejos metiendo cosas relucientes en una especie de madriguera con...
Tal vez no estuviera pensando en Natsu. Pero eso no era lo importante. ¡Los conejos de Bunnytown tenían una madriguera secreta!
¡Eso había que investigarlo!
Belle hizo desaparecer sus alas y se ocultó entre el follaje de un arbol cercano para preparar un plan. Un buen investigador siempre tiene un plan.
Plan A (De Ash-Neechan. Y Aisuron. ) Descalificado por motivos emocionales.
Plan B (De Belle) Eliminado por narcisista
¡Plan C allá vamos!
¡Iría allí congelando todo a su paso y...¿No conseguiría ni un misero dato? Vale, Prioridad numero 1: no ser detectada.
El Plan C era definitivamente ser un ninja. Porque NO había mejores espías que los ninjas. ¿Podía haber magos ninja?
Mmmm...
¡No se podía distraer! ¡Iban a cerrar la puerta de la madriguera!
...
...
Belle aún no sabe como acabó decidiendo que "Plan C: ser un ninja" era código para invocar un montón de nieve a tu alrededor para acabar teniendo la forma de un Usagi. Pero ahí estaba. Dejando nieve por todas partes que después tenía que hacer desaparecer y reaparecer en su cuerpo cada vez que se movía en una sala llena de los conejos de la ciudad que cada vez era más rara en espera del discurso del alcalde. ¡Daban hasta folletos!
-Ciudadanos de BunnyTown- Comenzó su discurso el alcalde. Por alguna extraña razón (Había muchas cosas extrañas últimamente. Esto le olía a chamusquina. Y todo el mundo sabe que no hay que subestimar el olfato de un Dragon Slayer) todos los conejos a su alrededor comenzaron a reír. Belle rió porque como cualquier persona en medio de un grupo de gente que pilla un chise que tu no coges, te ríes y procuras que nadie se de cuenta de tu confusion. No quieres ser el idiota del grupo, duh. - Por fin ha llegado el día en el que podemos dejar esta farsa
Y se quitó la piel.
-AAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHH-...Tal vez esa sea Belle.
¡Pero vamos! ¡Cualquiera hubiera gritado si un conejo extremadamente gordo se quitara de repente la piel! ¡Cualquiera!¡Nadie quiere distinguir entre el musculo y la grasa que hay debajo, gracias!
-¿Tienes que hacer tanto ruido?- Se quejó una voz a su lado.
¡Oh Dios mío! ¡Era Galforth!
No, espera. Era un conejo. Galforth era una liebre. Además, Galforth no era verde.
-¿Galforth?- A veces Belle se preguntaba porque su boca no parecía estar conectada con su cerebro.
-...¿Qué has dicho?- Preguntó el conejo tensándose a su lado.
-Etto...Quiero arroz-Improvisó Belle rápidamente- ¿Qué has entendido?
-¡Galforth!-Siseó el conejo- Ese estupido- se rió. A Belle no le gustaba por donde iba la cosa- ¿Te puedes creer que pensaba que eramos todos usagis?
-...¿Y no lo somos?-Ahora mismo nada tenía mucho sentido. El conejo, o puede que no sea un conejo, la cosa se estaba complicando, sólo se rió.
-No seas ingenuo- Belle estaba ofendida ¡Su fachada era de conejA no de conejO, era ingenuA Y femenina! - Sólo era una tapadera para poder pasar el chocolate
...Ahora estaba confundida. Muy confundida
-Pero el alcalde se toma todo el chocolate...-Dijo lentamente
-No, no ese chocolate. La María-Le respondió como si sufriera un retraso mental
-¿Quien es María?-¿¡Por qué no le dejaba de hablar en acertijos!? ¡Y ella no era idiota!
-¿Has tomado polvo antes de venir aquí?- Le preguntó algo divertido. La maga bufó, claro que había algo divertido para él, entendía lo que pasaba. ¿Polvo?
-Inhalé bastante polvo antes en...-En la cueva que se derrumbó (levantando una considerable polvareda con la que Belle se tuvo que atragantar) donde estabas encontrando un huevo mágico "robado"...que aún tenía en su mochila escondida en alguna parte de su nevado y disfrazado cuerpo de conejo. Porque eso era un disfraz de conejo y no lo que le habían dado que hacía que se le viera las bragas hiciera lo que hiciera y que cada vez que moviera los brazos sus tetas rebotaran. Estupidos usagis. O no tan usagis. La cosa era algo confusa
-Chaval, me tenías preocupado- Se rió mientras le daba una palmadita en el hombro. Que hizo volar toda la nieve que llevaba encima
La parte buena es que no, el alcalde no se había despellejado a si mismo.
La parte mala es que ahora tenía un montón de nieve en su ahora humana (Pero no menos repulsiva) cara. Y que había mandado a la mierda su fachada de conejo inhala-polvo. Lo cual no tenía ni pies ni cabeza porque a nadie le gusta inhalar polvo.
¿Por qué tenía que haberse sentado en primera fila?
-Muy bien- Se dijo para sí Makarov, por enésima vez en ese día- Laxus va a estar bien. Es un chico fuerte, listo y determinado. Es de Fairy Tail. No va a pasar nada
-¡Maestro!
-¡COMO SEA OTRA VEZ NATSU JURO QUE LE DOY TAL PALIZA QUE LA VA A SENTIR HASTA SUS PESTAÑAS ROSAS!
-¿¡TENGO LAS PESTAÑAS ROSAS!?
-Já. Que patetico rosita
-Callate striper
-¿Por que me lo digas tu? Idiota escupe fuego
-¡Exacto, cubito de hielo!
-¡Natsu! ¡Gray! ¿¡Estais peleando!?
-¡N-no Erza! ¿D-de dónde te sacas esas cosas?
-¡Y a ti que te importa! ¡Vete a sacar brillo a tu armadura y dejame en paz!
-...¿Que has dicho?
-¿¡Quieres luchar!? ¡Estoy encendido!
PIM PAM BOOOOOOOOM
BLAST
BROM
BAM
PUM
-¡Erza! ¿Me habías llamado?
-¡Un segundo maestro! En seguida acabo
BAAAAAAAAAAAAM
CRASH
PUUUUUM
BLAAAAAST
-Ya está. Todo arreglado.
-Mis pestañas rosaaaaaas
PIM PAM BOOOOOOOM BAM
-¿Erza?
-Si, maestro
-...Nada. Alzack, Bisca, llevad a Natsu a la enfermería. Yo...yo me voy a sentar aquí un rato y agradeceré a Kami que Mirajane esta de misión
-Maestro, he recibido una llamada de parte de Pegassus, sospechan que Bunnytown es una tapadera de la fábrica de droga más grande de todo Fiore
Makarov perdió todo el color que tenía en el rostro. La horrible sensación de que el alentador "Laxus es listo, etc" no iba a funcionar se asentó en sus estomago.
-L-laxus está en peligro-Murmuró blanco como la cera
-¿Y mi nee-chan?- Preguntó una masa morada, amarilla roja y rosa. Un momento, lo rosa era pelo. ¡Era Natsu! ¿Su nee-chan?
¡Belle tambien estaba ahí! Una joven indefensa que Makarov había enviado a una misión con su nieto a la que si le pasaba algo sería su culpa
-Están los dos en peligro.-Makarov tenía que hacer algo
-¡Hay que ayudarlos!-Exclamó Natsu súbitamente recuperado (Pero a una conveniente distancia de la pelirroja) echando fuego por la boca
-¡MAGOS DE FAIRY TAIL TENEMOS UNA MISIÓN!
- ¡Estoy encendido!
-Natsu tu te quedas
-¿¡Quéee!?
-Erza
-¡Aye, aye!
Laxus estaba algo irritado. Belle no estaba en la cueva, el olor de los habitantes de BunnyTown desaparecía en el medio de un claro y Galforth no dejaba de seguirle gritandole sobre una conspiración.
Algo estaba claro. Nunca más iba a recoger animales desamparados que se cruzaban en su camino. Y mucho menos ofrecerle palabras de aliento. Aunuqe, para ser justos, Laxus no sabía que "Si quieres hacer algo, hazlo inutil. Ahora cierra el pico y mueve el culo que quiero acabar esta maldita misión" fuera a animar a alguien. Sinceramente a Laxus le daba bastante igual que toda la vida del nousagi haya sido una mentira, le daba algo (Una cosa minuscula) de pena, pero no eran sus asuntos por mucho que Galforth se los quisiera gritar hasta que le explotaran los timpanos, con promesas de venganza entre medias
-¡Te digo que es una tapadera! ¡No hay usagis en BunnyTown!- Gritaba. Lo cual no tenía sentido porque si algo, los ciudadanos eran claramente conejos. Laxus sospechaban que traficaban con algo y que los huevos de Pascua eran su transporte habitual (Los huevos de chocolate de Bunnytown eran mundialmene famosos) pero ¿que no eran conejos? Eso no tendría lógica. Sería un desperdicio de recursos y no encaja con un plan tan bien pensado. Tambien explicaría el rechazo a Galforth- Es todo una fachada para ocultar su negocio en la droga-Bueno, al menos la liebre confirmaba sus teorías.
-¿Qué sabes de eso?
-¡Que no son usagis!-Exclamó al viento, exasperado y lanzando las patas al cielo- Ahora mismo estan teniendo una reunión secreta en su madriguera que esta-
-Si no son conejos...¿por qué tienen una madriguera? ¿No estarás mintiendo...no?-Eso era una tecnica de interrogación. No es que le hubiera entrado la curiosidad ni que echara de menos las preguntas ridiculas de Belle. Para nada. Claramente estaba intimidando a la liebre
-¿Cómo quieres que lo sepa? ¡Soy un marginado! -Protestó Galforth levantando las patas al cielo- Como te iba diciendo la madriguera esta justo
Pero si había una guarida (Madriguera o no) eso significaba que estaría reunido allí todo el pueblo con lo que podría finalizar esa misión y el pesado cobraría su venganza. Y habría ganado la apuesta. Porque Belle no podría estar ya dentro, ¿no?
...A no ser que la hallan capturado. Aunque eso es seguramente lo que había pasado. Laxus soltó un gruñido de fastidio que alarmó a Galftorth lo suficiente como para que dejara de hablar
-..a-aquí-Bueno, casi. Era una liebre muy parlanchina
-¿Dónde has dicho?- Era una molestia pero Laxus tendría que rescatar a su compañera. Era su responsabilidad como mago de Fairy Tail. Además Laxus era fuerte, lo suficientemente fuerte como para proteger, rescatar y ..puede que no aguantar pero no hay que pedirle peras al olmo a la chica y derrotar a quien se antepusiera en su camino.
-A-aqui-Volvió a susurrar la liebre. Laxus le miró con un ic en la ceja, irritado
-Aquí no hay nada-Le señaló como si tuviera mal la vista. Galforth frunció el ceño
-Han debido de cerrar la entrada secreta.- ¿Una entrada secreta? A Belle le hubiera encantado eso ¡Mierda, Laxus! ¡Concentrate en la misión y no en la chica!
-Mi nombre es Dreyar. Laxus Dreyar- Probó Laxus muy bajito. Y es que la situación se parecía mucho a la del mago espía James Bond. Ante la extrañada y precavida mirada de la liebre Laxus sacudió la cabeza para librarse de esos estupidos pensamientos irrelevantes que se negaba a creer que eran influencia de Belle Dragneel. No vio el gesto alarmado de Galforth, que lo miraba como si hubiera perdido un tornillo- ¡Llevame a la guarida secreta!- Le ordenó con su voz retumbando como los truenos
...A veces ser el Dragon Slayer del Rayo tenía su parte mala.
Como los mareos en los transportes
Oh, y advertir a un grupo de traficantes (que era tan grande como una ciudad) de tu presencia. Eso era bastante inconveniente
-...Tu-Siseó el alcalde (Bueno, antes era el alcalde, ahora era una persona que le gustaba disfrazarse de conejo junto con sus amigos los de BunnyTown, pero como eso era muy largo de pensar se quedaría como alcalde)Pensando rápido Belle se giró al cone-la persona, parece que ya no quedan más conejos, que había detrás suyo y le miró amenzante
-¿Sabes lo que has hecho?- Le espetó con furia fingida
-¿N-nani?- Alegó, blanco como la cera. Lo cual era muy curiosos de ver porque la persona en cuestión tenía la piel muy oscura, casi negra.
-¡Tú no! ¡Estoy hablando contigo mocosa!- A lo que Belle miró a todos lados para econtrar una chica a la que pasarle el muerto. No había
-¿Pero que clase de segregación social es esta? ¿Como es que no hay mujeres aquí? ¡Misoginos!-Les acusó helandoles con la mirada
-¡¿Cómo te atreves..?!- Protestó el alcalde débilemente. Las miradas gélidas de Belle eran paralizantes
-¿...Eres...una chica?- Preguntó como un idiota el cone-el sujeto con el que había estado hablando antes
-¿Supone algún problema?- Preguntó alzando una ceja con superioridad. Se iban a enterar esos estupidos machistas...
-¿El que seas mujer?- Respondió el alcalde recuperando la compostura y una frialdad que carecía en su disfraz de Usagi- No. En cuanto a que estás en nuestra guarida secreta...Bueno, me temo que eso si que supone un pequeño problema
-Lo suponía- Contestó Belle sin inmutarse- De todas formas, ¿para qué es todo esto?
-...¿No lo sabes?
-No...-Confesó Belle algo avergonzada- ¿Ahora es cuando te vuelves un super villano y me cuentas todos tus planes secretos sólo por vanagloriarte en mi cara?
-¿De donde te has sacado eso? -Le dijo el alcalde frunciendo el ceño. Si sabía como predecir sus movimientos estaba en problemas
-...¿Me lo ha dicho un conejito?- Contestó para nada convincente Belle.
-No hay Usagis en BunnyTown-Fue lo último que escuchó antes de que todo se volviera negro.
Belle estaba sintiendo un patrón
-¡Ah son los Usagis de BunnyTown!-Exclamó Galforth aterrorizado
-En serio. Quien lo diría- Ironizo Laxus. Inmediatamente después se cruzó de brazos y miró directamente a quien parecía el líder sin dejarse intimidar por la multitud que lo rodeaba- Exijo una explicación
-¿Crees que estás en condiciones de exigir algo? - Se burló con la voz del alcalde...¡Era el alcalde!- Tch, adolescentes- Se quejó
-He venido a hacer un trabajo. Encontrar los huevos robados, no descubrir la mayor tapadera en el mercado de la droga de todo Fiore. He hecho mi trabajo y cual es mi sorpresa al encontrarme con una ciudad vacía, un complot de narcotraficantes a nivel nacional y una madriguera secreta- Continuó tranquilo, incluso alzando una ceja altiva.
-Si ya lo sabes todo ¿Que quieres que te expliquemos mocoso?- Le espetó el alcalde. Su nuevo aspecto era el de alguien más delgado, con unos treinta años de ojos azules completamente carentes de emoción y empatía.
-Así que estaba en lo cierto- Musitó Laxus mientras le miraba fijamente a los ojos si dejarse amedrentar- Es una suerte que lo haya grabado todo, ¿no crees?- COntinuó sacando de su bolsillo una grabadora. Le dio al play para demostrar la veracidad de lo dicho
-Dame eso- Exigió el alcalde- O atente a las consecuencias
-Yo creo que no. Esto pertenece al consejo mágico que decidirá vuestro destino. - Se negó Laxus guardando la grabadora en aparente relajación- En cuanto a lo de "las consecuencias" soy un mago del rayo, mi velocidad es sorprendente
-Somos muchos y tu sólo eres uno- Declaró con una mueca de satisfacción mientras avanzaba un paso, amenazante- No podrás escapar a todos
-En eso te equivocas- Le desafió con media sonrisa de suficiencia- Somos dos. Galforth, ¿cuál es la mayor distancia a la que puedes teletransportarnos?
-Err...-Parpadeó sorprendido, confuso y atemorizado la liebre- N-nunca había transportado a alguien - Ante la insistente mirada de Laxus (Y las penetrantes del resto de "Usagis") continuó- Supongo que...d km.
-Cuando caiga la noche estaremos en la capital. Vosotros ni habréis salido de la provincia. - Declaró, dando la partida como zanjada.
-Dudo que un mago de Fairy Tal-Dijo con sorna. Laxus apretó los puños, debía mantener la cabeza fría para salir de la situación- Dejara atrás a uno de los suyos.
Dreyar le clavó la mirada, interrogante e intimidante. Acaso sus sospechas serian ciertas y habían capturado a Belle. Junto la mandibula con fuerza.
Eso lo cambiaba todo
-Sueltala- Siseó entre los dientes, conteniendose lo mejor que pudo
-Yo creo que no- Repitió sus palabras. Sonrió confiado como quien ya ha ganado. Laxus inhalo profundamente. tenía que mantener la mente en calma para encontrar la solución más rápida. Y tenía que hacerlo ya- Aunque...- Laxus entrecerró los ojos. Eso si que parecía una trampa (Y no Bunnyown. Que al fin y al cabo no lo era. Era un callejón sin salida, no una trampa)- Miralo así- Le explicó, algo altanero- Yo tengo algo que tu quieres...y tú tienes algo que yo quiero.
-¿Y como se que no mientes?- Le retó Laxus. El mayor solo negó con la cabeza, condescendiente.
-¿No eres un Dragon Slayer?- Laxus se tensó, eso no era algo que sabía la gente. Es más, sólo lo sabían su Jiji, Freed y los demás, su padre y Belle. Alguien le había delatado, su jiji le advirtió contra ello, le dijo que los Dragon Slayer eran muy especiales y por tanto estaba en peligro de que gremios oscuros intentaran eliminarle o secuestrarle. - ¿No la hueles en mi, en mis hombres?
Laxus ollfateó el aire. Entrecerró los ojos, Belle había estado en contacto con ellos. Lo podía oler. Mierda. La habían capturado
-Llevame con ella- Le ordenó.
-Tu no eres el que da las ordenes aquí chaval- Siseó el alcalde
-¿Por qué iba a recibir las tuyas? Ni siquiera te conozco usagi- Soltó él con el mismo veneno
-Soy Dealer. - Laxus comenzó a sudar frío, había oído hablar de un Dealer, un mago oscuro de rango S, desparecido hace años. No podía ser el mismo Dealer ¿no? Porque ese Dealer pertenecía a - Y frente a ti está mi gremio: Usagi Warren - Usagi Warren. Era el mismo.
Era un reconocido y peligroso mago oscuro de rango S y había estado jugando con él todo ese tiempo. Podría haberle vencido hace tiempo. Aunque le doliera tenía que salir de ahí.
¡Maldita Belle! ¡Si no fuera por ella él estaría teniendo la batalla de su vida contra Dealer!
...Aunque si lo pensaba bien, Laxus sabía qque no podía confia en un mago oscuro para cumplir su palabra (las negociaciones quedaban fuera de la cuesión), no tenían medios de escape para tres. Uno debía quedarse. Galforth no era lo suficienemente fuerte, no sabía la condición en la que estaba Belle. Tenía que quedarse él.
-Me da igual quien seas- Continuó tranquilo observando orgulloso el ligero tic en la ceja del alcalde.- Pelea contra mí. Si te venzo soltarás a Belle y me dejarás ir. Si vences...te daré la grabadora
-¿Por qué iba a acceder a ese trato? Podría mandar a mis hombres que te derrotaran en cualquier momento.- Volvió a asumir una postura indiferente
-Tu mismo lo has dicho. Soy un mago de Fairy Tail, si me derrotas y me matas mi gremio investigará hasta descubrirte. Si no lo haces se lo diré yo mismo. -Laxus nunca había estado tan agradecido de
-No tendrías pruebas
-Es mi gremio. No las necesito.- Laxus se mantuvo firme.- Si accedieras al combate y yo perdiese...tienes tanto mi grabadora como mi silencio.
-¿La chica y la liebre?- Le preguntó, no por acceder (Que en verdad sólo sería una pequeña molestia, claramente era mucho más poderoso) sino por saber como reaccionaría el mago.
-Se van- Declaró Laxus.- No tienen que ver con esto
-La liebre lo sabe todo- Laxus frunció el ceño ¿Belle no se había dado cuenta? - Son cabos sueltos que no me puedo permitir- Añadió alzando las cejas altivo
A Laxus sólo le quedaba una opción
-Galforth-Le llamó en un susurro casi sin mover los labios- Necesito que entres y te lleves a Belle, pase lo que pase. ¿Entendido?
-P-pero ¿y tú?
-¿Entendido?-Repitió Laxus entre los dientes, más exigente
-Hai- Laxus asintió levemente con la cabeza
-Si pierdo están a tu merced- Dealer le clavó una mirada penetrante. Laxus intentó no inmutarse, una gota de sudor le corría por la frente. Si Dealer no accedía les masacrarían.
-Si accedo a eso vencerte sería como quitarle un caramelo a un niño- Laxus apretó sus puños hasta hacerse sangre. Dealer sonrió macabramente- Siempre me ha gustado quitarle caramelos a niños.
