-¿Falta mucho?

-Espero que no- Contestó Sota con la lengua fuera y un turbante- Se nos ha acabado el agua, no tenemos comida, el Sol lleva calentandonos durante todo el camino y me duelen los pies. ¡¿Cuanto más va a durar esta tortura?!

-Teniendo en cuenta que llevamos andando menos de diez minutos yo diría que mucho- Contestó Laxus. No había explotado porque había decidido, por su salud mental, no hacer caso de las dos locas que lo acompañaban.

Un rato de silencio, en el que sólo se oían las pisadas de los otros

-¿Pero falta mucho o no?

-¡SI NI HEMOS SALIDO DEL BOSQUE!-Ahí iban los intentos de Laxus por no explotar

-Si no llego, no quiero que te culpes Belle- Le dijo Suta cogiendole de las manos- ¡Vive y sé libre! ¡Nunca te rindas! ¡Prometemelo Belle!

-¿..Aye?- Alzó una ceja Belle- Pero tampoco es como si te fuera a dejar morirte. ¿no?

-¿Es esto lo que se siente al tener una amistad increbrantable?- Se preguntó a si misma, en alto, el neko. -¿Esta calidez...son mis sentimientos?

-No, es Laxus.-Le explicó Belle cogiendo a Suta en brazos y esquivando los débiles rayos que les mandaba Dreyar- Se ha sobrecargado y esta lanzando chispas

-¿¡LO ESTAIS HACIENDO APOSTA!?

-Te noto muy tenso- Observó el Neko-¿Quieres un masaje?

-...¿Tú eres algo bipolar no, neko?- Le preguntó Belle

-¡ES QUE MI SUEÑO ES SER UNA GRAN ACTRIZ O MI PROPIA NEKO-VERSIÓN DE DR JEKYLL AND MISS HYDE!- Dijo con lágrimas llorando de la emoción- Pero en mi dimension, o mundo paralelo si lo preferís, sólo llegué a guarda de huevos de exceed.

-¿Cómo pasas de querer ser actriz a ser guarda de huevos de...eso?- inquirió Belle, frunciendo el ceño y continuando con sus movimientos evasivos. No es como si Laxus estuviera intentando darlas de verdad, de todas formas. Más bien era una forma de liberar estrés

-Los sistemas educativos de Edolas son muy confusos- Asintió Suta- Además, perdi una apuesta

-¡Como Laxus!- Señaló Belle con una gran sonrisa. Se acercó al gato como para contarle un secreto- En cuando consigamos el dinero y volvamos a casa va a tener que ser mi Neko por una semana ¿no es genial?

-¿Puede transformarse en gato?- Preguntó con estrellas en los ojos Sota- ¡Yo siempre he querido ser un gato!

-Eres un gato- Recalcó Belle.

-¡Soy un exceed! -Protestó Suta- ¡Mira, puedo volar!- En efecto, Suta podía volar con su Aera. - ¡Ha funcionado!- Dijo, maravillada.- Menos mal que presté atención en teoría en mis clases de lucha y preparación para guarda que si no, no sabría que puedo volar

-Yo tambien se- Dijo Belle presumidamente sacando sus alas congeladas. -¿A qué molan? ¡Son como las de un dragón, pero congeladas!

Ambas se giraron hacia Laxus, expectantes

-Tch, yo tengo mi cuerpo de rayo- Se encogió de hombros, indiferentemente. Sí, seguía lanzando algun que otro rayo que maga y gata esquivaban con facilidad.

-Pobrecito.-Dijeron ambas sacudiendo la cabeza con pesar- No sabe- Para agacharse inmediatamente después, bueno, Belle se agachó, y esquivar otro rayo

-¡Oi! ¡Ni que quisiera volar!

-Es cierto- Concedió Suta- Tu no vuelas. Tu caes con "estilo", Laxus Lightyear.

-¡Muy buena Suta!- Chocó la pata con la maga

-Os la estais buscando- Les adiritió Laxus, con chispas a su alrededor, un tic en la ceja, y un cuerpo electrocutado al hombro que tenía espasmos aleatorios

-Ignorale, me lleva diciendo lo mismo toda la misión y aún no tengo ni un rasguño

-Tienes uno justo aquí- Le señaló una herida bastante fea que tenía en el codo que estaba sangrando copiosamente

-Minucias- Le quitó importacia con el otro brazo

-Pues está sangrando bastante- Miró a la sangre que goteaba en el suelo. Estaba formando un charco

-Ahora que lo dices- Giró su brazo herido fijandose en su herida. Tendría la longuitud de un dedo, con bastante profundidad- ¿Alguien tiene una tirita?

-¡Una tirita no va a ser suficiente para eso!- Protestó Suta

-¿Dos tiritas?- La gata suspiró, rebuscando en una pequeña mochila que llevaba a la espalda

-¿Las quieres de Pokemon, de Micky Mouse, de Caillou, de Scooby Doo, de florecitas, de caritas, de...? esto no se que es...- Laxus alargó el cuello, mirando la tirita

-Son las monster high- La indicó- Esa es Draculaura, esa es Cleo de Nile, esa es Clawdeen y esa es Frankie

Se hizo el silencio.

-Sí, bueno, es que esas las compré por si me las pedía alguien que me cayera mal- Confesó Suta. Belle miró fijamente a Laxus

-¿Te gustan las Monster high, en plan me compro las muñecas y hago aventuras en las que se casan con mis Action Man, Monter high?- Preguntó incredula sotando alguna que otra risa

-No- Sentenció entrecerrando los ojos- A Mirajane le gustan

-Y a ti te gusta Mirajane

-Tiene como trece años

-Pedobear- Le acusó Suta dramaticamente

-Idiota

-¿Entonces has dejado al pobre Freed en el olvido para ver dibujos animados para chicas con monstruitos con una niña de trece años?- Dijo escandalizada Belle- ¿¡Acaso sus bentos son mejores!?

-¡QUE NO SOY GAY!- Una vena estaba a puto de explotar en la frente del mago

-¡Lo acabas de admitir! ¡Eres un asaltacunas!- Le acusó la chica

-¡Eso es como si te dijera que estas enamorada del tal "Natsu" sólo porque es la unica persona de la que te he oido hablar!

-Es mi primo. Y he hablado de más gente, como de Galforth.

-¡Tiene trece años! Y Galforth es de otra especie, no vale.

-Menudo racismo, tirando por la borda mi vida sentimental por no ser humana como si nada- Se quejó Suta a las tiritas, sintiendose marginada- ¡Oh Pikachu, si sólo pudieras consolarme ahora!- Bajó la voz hasta un susurro- Ya se que eres un ratón (En teoría claro) y yo un gato, bueno exceed, ¡pero nuestro amor superara fronteras con tus rayos y mis alas! ¡Cruel destino que nos mantiene separados! ¡Injustos prejuicios que nos distancian!

-¡Y tu dieciseis!- Le recordó Belle a Laxus, el melodrama del gato ignorado

-¡Por eso te lo estoy diciendo!

-¡Asaltacunas!

-¡Asaltaprimos!

-¡Eso es incesto!

-¡Eso es pederastia!

-¿Entonces lo admites?

-¡DEJA DE INVENTARTE COSAS! ¡LOCA!

-Uno puede pensar que cuando alguien aparece de otra dimensión podría venir del mundo Pokemon pero nooo. ¡Tenía que venir de un mundo paralelo donde los gatos no hablan! ¡Pikachu, mi amor! ¡Estaremos siempre juntos a través de estas tiritas, simbolos de nuestra unión!- Y procedió a pegarse todas las tiritas de Pikachu, con algunas de Pokeball entre medias. Vete tu a saber, a lo mejor atrapaba algo y todo.

-...¿Que has dicho?- El ambiente se había vuelto completamente gélido

-He dicho loca. Tendría que haber añadido sorda- Excepto alrededor de Laxus, que estaba chispeante. Dealer, que estaba recobrando lentamente el conocimiento y había sido tirado de mala manera al suelo durante uno de sus espasmos intentó alejarse. Suta miró los rayos provenientes de Laxus

-¿Es esto una señal, Pikachu? ¿Acaso estás atrapado en ese cuerpo? ¡Yo te rescataré!- Y se lanzó a la cabeza de Laxus, metiendose milagrosamente por su boca hasta la cintura y no cayendose a pesar de las arcadas del mago. Belle se cayó al suelo de la risa- ¡PIKACHU! ¡¿ESTAS AHÍ!? ¿ME OYES? ¡DI ALGO!

Belle estaba rodando en el suelo, sólo parandose para dar palmadas en un ataque de histeria

-¡CRUIVHATHE DIEEU INCIEUMEE!- Gritó Laxus, fuera de sí

-¡LLEVAME CONTIGO PIKACHUUU!- Gritaba con desesperación la gata. Dealer, viendo a todos distraídos (Y con una enorme gota en la nuca) se alejó con una sonrisa malicosa. Todo estaba saliendo según el plan (Bueno en el plan el capturado no era él pero detalles). Ahora sólo tenía que reunirse con él. Lo conseguirían, la chica había sido una sorpresa pero una grata. Y el gato no dará ningún tipo de problemas. Desapareció entre los arboles sin hacer ruido.

Belle agarró a Suta y tiró. Sí, había sido divertido pero tenían que ir yendo a cobrar la recompensa. Sólo le quedaban cuatro días y tardaría uno en volver hasta el gremio. Necesitaba darse prisa, Belle iba a cumplir con su palabra.

Además, no creía que Makarov sobreviviera más de una semana con Natsu. Vamos, ni de risa.


-¿¡Por qué a mí!?- Se quejaba medio gremio

-BUAHAHAHHAHAHAHAHAHHAHA- Reía Natsu mientras echaba fuego por la boca, quemando sillas y mesas y, en general todo en el gremio a su paso

-¡Serás idiota!- Le insultaba Gray mientras congelaba lo quemado, equivocándose un par de veces y dando a miembros de Fairy Tail, y le perseguía- ¡Lucha conmigo si te crees tan guay!

-¡NUNCA ME ATRAPAREIS!-Se burlaba Natsu.

Luego le lanzaron una silla, son miembros de Fairy Tail al fin y al cabo y simplemente tendrían que contenerse para no dañar a los niños.

La pelea destruyó el bar y el alcohol. Natsu nunca se lo había pasado mejor.


-¿¡Me estas diciendo que se han ido a una dimensión paralela porque un conejo que no es un conejo sino un traficante ha robado sus propios huevos porque es idiota y necesita complicar las cosas innecesiariamente!?- Chilló Evergreen

-¿QUE HAS DICHO? ¡CREO QUE SE ME HA EXPLOTADO LOS TIMPANOS?- Le respondió la liebre, aún magullada y atada entre Erza y Mirajane

-Es un hecho conocido que los usagis tienen mejor oído que los humanos- Asintió sabiamente Erza.

-¡Callate ya enciclopedia humana!- La insultó Mirajane provocando automaticamente otra pelea

-¡LAXUS-SAMA! ¡TE RESCATARÉ!- Dijo Freed con lágrimas en los ojos.

-¡Esto se pone interesante!- Sonrió debajo del casco Bixlow lamiendose los labios

-¡Interesante! ¡interesante!- Repitieron sus babies.

-Así no avanzamos- Se lamentó Makarov con lágrimas en los ojos.- ¡Freed!- Llamó, superado su momentánea falta de calma- ¿Puedes crear una runas que nos lleven a Laxus?

-Tendría que partir de una magia que permita el transporte maestro- Contestó seriamente el chico.-¡LAXUS-SAMA TE HE FALLADO!- Cayó inmediatamente al suelo en un mar de lágrimas, derrotado. Inmediatamente el pánico dominó al grupo. Y la depresión

-Yo soy una liebre del espacio- Dijo timidamente Galforth

-¿Uh? ¿Entonces eres un usagi alienigena?- Pregutó con curiosidad Bixlow. Tenía que distraerse, no podía pensar en Laxus...en Laxus..¡Laxus-sama! ¿¡Por qué le habías abandonado en este mundo cruel!? ¿¡Por qué!?

-¡SOY UN NOUSAGI, MALDITA SEA!

-¿Del espacio?- Parpadeó Makarov- ¿A qué te refieres?

-Que mi magia me permite manipular el espacio

-Oh, entiendo- Asintió seriamente Erza- Puedes comunicarte con extraterrestres e ir a otros planetas

-Eso es ridículo- Contestó Mirajane rodando los ojos despectivamente.

-¡CALLAOS DE UNA VEZ! ¡ME PUEDO TRANSPORTAR DE UN SITIO A OTRO ES ESE ESPACIO!

-No tenías que gritar- Le dijo Evergreen poniendose el pelo tras la espalda después de un silencio incomodo- Está feo.

-¿¡A qué estamos esperando!?- Exclamó Makarov, poniendo a todos en movimiento- ¡Tenemos que salvar a Laxus!


-Tengo la sensación de que nos olvidamos algo...-Murmuró Suta, colgando del hombro de Belle. Sí, como Pikachu. Es que era una fan

-Puede que le hallas comido la lengua a Laxus, esta muy callado- Bromeó Belle

-Las mato...-Mumuraba Laxus

-No, no comí nada. No quería morder a mi amor verdadero por error.

-¿Tenemos la bolsa?

-Hai

-¿Tu mochila y las tiritas?

-Hai

-¿Zapatos?

-Yo no llevo eso

-Pero yo sí- Fue la respuesta de Belle

-¡Kuso!- Maldijo Laxus estampando su puño contra un arbol. Casi lo rompió a la mitad. Belle le miró sorprendida, la neko sacó las tiritas de mosnter High por si se había clavado astillas. - Dealer ha escapado- un instante de calma.

-Houston, tenemos un problema.-Resumió sabiamente Suta

-Bueno, uno pequeño. Que Laxus lleva zapatos- Añadió Belle

Cundió el pánico entre los presentes. Bueno, entre las presentes. Al parecer Laxus no se tomaba bien que bromearan con el calzado.


-Maestro- Llamó Dealer arrodillado frente a un trono en una habitación en penumbra. Lo había conseguido, había llegado a la cueva donde estaba esperandole el verdadero lider de toda la operación. Miró de reojo a su derecha. Ahí estaba, a su lado, tan elegante como siempre la figura de su amada. Oh, ahora todo el esfuerzo y ese sofocante disfraz habrá valido la pena- El chico se dirige al consejo mágico, esta acompañado de una chica, sospecho que es maga.

El maestro acomodó su cabeza sobre sus manos con interés, ¿Otro mago?

-¿Has podido evaluar sus habilidades?- Preguntó, calculando los efectos que podría tener esta nueva presencia en sus planes

-Sólo las del chico, señor. Es fuerte pero no llega al nivel de un mago de clase S-Informó sin apartar los ojos de la chica que hacia que su corazón fuera Doki Doki. Sintiendo sus ojos sobre ella le diriguió una mirada llena de malicia que Dealer interpretó como ternura y se sintió en las nubes

-Tsk- Le miró con desaprovación, Dealer sintió como era catapultado con fuerza al suelo- Y supongo que no te habrás molestado en disimular tu rastro

-¡Por supuesto que sí!- Ahora Dealer estaba indignado

-¿Olor incluido? Los Dragon Slayer no sigue los metodos tradicionales a fin de cuentas- Dealer abrió y cerró la boca como un pez, incapaz de defenderse. No, no lo había hecho. ¿¡Cómo había podido ser tan descuidado!?- De todas formas es igual. La confortación será antes de lo que pensaba pero no por ello menos satisfactoria. Puedes irte

Dealer miró hacia arriba, encontrandose con la socarrona mirada de su amada. Aún no era lo suficiente para ella pero lo sería. Algún día lo conseguiría y haría que ella sólo le mirara a él con devoción

-Sí maestro- Dijo para salir de la sala con la cabeza gacha


-El rastro conduce a las montañas Cluny- Frunció el ceño Belle- Pensaba que no se podía entrar ahí. Son sagradas

-¿Uh?- La miró Laxus con extrañeza- ¿De dónde has sacado eso? No es frecuente que nadie las visite, se dice que son malditas. Nada de sagrado.

-Me lo dijo Aisuron- Le miró a los ojos Belle- En esas montañas es donde se hacían ceremonias tradicionales, son sagradas. Pero no están en uso desde hace siglos...

-Dealer sabía que era un Dragon Slayer- La informó Laxus cruzandose de brazos. Era algo que le inquietaba- Sólo mi abuelo y algunos en el gremio lo saben. Alguien se lo ha dicho

-¿Crees que puede tener relación?- Preguntó seriamente Belle. Ambos magos se miraron en silencio por unos segundos, sopesando las probabilidades. La Dragneel nunca se había dado cuenta de lo verdes que eran los ojos de Laxus. Aunque no estuviera distrayendose en medio de una misión por algo tan ñoño como eso, no. Es que los tenía delante y a una pequeña y despreciable parte de su cerebro le pareció oportuno notarlo.

-Menuda tensión sexual- Comentó Suta a la ligera- Podría cortarla con tijeras- Añadió ilustrando su punto con unas tijeras que había sacado de la mochila

-¿¡Q-q-q-q-qué!? ¡E-e-eso no es lo que estaba pasando!- Movía los brazos de arriba a abajo con la cara sonrojada la chica

-Tch, tenemos asuntos más importantes, vamos- Le quitó importancia Laxus a pesar de un tenue sonrojo que le atravesaba la nariz. Siguieron su marcha, más alerta que nunca hasta que la chica decidió romper el silencio

-Oi, ¿cuántas cosas llevas ahí?- Indicó señalando la mochila de la Exceed. Esta parpadeó como procesando la pregunta

-Pues las tiritas, las tijeras, el saco de dormir, el cepillo de dientes, un peine, un cambio de ropa, un par de almohadas, un DVD portatil para ver mis series cuando me aburra, una incubadora de huevos, la merienda, un termo, un- Empezó a decir

-¿¡Cómo cabe todo eso en esa mochilita!? ¡Si mi bolsa es más grande y con tres cosas se llena!- Cabe la posibilidad que la razón sea que una de esas tres cosas en un pesado huevo mágico de oro.

-Eso es porque es una mochila mágica- Informó Suta- La gané en el Bingo

-SHhhh- Las increpó Laxus con mala cara- ¡Callaos!

-Por que lo digas tu- Se mofó Belle cruzandose de brazos

-¡Estamos siguiendo un rastro de incognito!- Reclamó Laxus, furioso- ¡Incognito!- Recalcó, como para dejar claro su significado

-¿Entonces por qué gritas, idiota?- Le susurró en respuesta Belle mirandole como si fuera retrasado.

-Te odio- La dijo Laxus como quien dice que el agua moja

-Si estamos de incognito somos espías y si somos espías debo ser un agente secreto con licencia para matar- Musitó Sota seriamente- ¡Oh no! ¡He perdido mi licencia!

-Siempre puedes matar ilegalmente- Murmuró Belle, contestando a la gata mientras seguían avanzando por el bosque. Laxus iba delante, harto de las tonterías de sus dos acompañantes. Al menos "El séquito de Laxus-sama" estaba callado si él lo decía. Y le subían el ego a uno muy gratamente

-¡Entonces sería de los malos!

-Y eso es malo- Contestó no muy segura Belle- Porque somos los buenos y ¿salvamos vidas?

-¡No seas estupida!- Protestó la exceed- Si soy la mala entonces mi caballo es el lento. ¡No puedo tener el caballo más lento! ¡La última vez perdí una apuesta y me hice guarda de Exceed!

-Oh- Mumuró Belle con una gotita en la nuca. ¿Qué clase de apuestas habría hecho? Mejor no pensarlo. Daba dolor de cabeza. Sacudiendo la cabeza para librarse de esas ridiculas ideas, la chica agudizó su oído para seguir mejor el rastro mientras que la gata actuaba como una "spy girl" pasando de árbol en árbol de la manera menos discreta posible pero con la clara intención de pasar desapercibida posible.

La maga arrugó la nariz, extrañada. El rastro no subía por la montaña, bajaba. ¿Una especie de cueva?

Belle detestaba las cuevas. Siempre acababan derrumbandose. O llenas de drogas que la hacían ver colorines que no existían. O abandonadas por la especie de padre adoptivo-que además era un dragón, y eso era muy, muy guay- que había sido su roca durante los momentos más duros de su vida y la habían sacado de la oscuridad. O vacías sin ninguna pistas de lagartos idiotas que se habían perdido o...

No había tenido buenas experiencias con cuevas.

-Busca una cavidad o un posible pasadizo- La ordenó Laxus, serio y de repente a su lado

-¡Sí, capitán, mi capitán!- Respondió como un buen soldado la gata y desapareció rapidamente usando su Aera. Ambos magos se centraron en la misma zona (de unos doce metros de embergadura) donde era más intenso el olor.

-¿Qué crees que nos encontraremos con Dealer?- Preguntó tanteando la pared, en busca de alguna pieza suelta o un hueco interno.

-Seguramente haya reagrupado a Usagi Warren en caso de que le sigamos.

-Pero cubrió sus huellas exhaustivamente. No lo hubieramos localizado si no llega a ser por nuestro olfato de Slayer.

-Ah- Asintió Laxus, golpeando distintos puntos de la pared y separandose para verla como conjunto- Sigue siendo lo más lógico. Lo que no me cuadra son los otros olores que hay. No coinciden con nadie de BunnyTown ni Usagi Warren.- Experimentalmente dejó que una corriente electrica navegará por la pared, como una especie de radar. Belle aún estaba tanteando la montaña

-¡Itai!- Protestó con la corriente- ¡Serás idiota!- Le gritó, lanzandole lo primero que pilló. En este caso, una rama. Laxus la esquivó distraidamente, concentrado en su electricidad.

-La entrada no esta aquí- Susurró con las cejas juntas, pensando. ¿Dónde podía estar sino?- ...Claro- Musitó diriguiendose de vuelta al bosque. Belle le sacó la lengua infantilmente a su espalda refunfuñando sobre "¿Pero quién se cree que es? Ignorandome. Será idiota. Llamandome loca, como pille una piedra se entera ¡Le voy a dar un chichón más grande que mi puño!"

-Un momento...¿Ha dicho otros?- Tanto Laxus como Belle estaban familiarizados con los habitantes de BunnyTown-Usagi Warren-los raros esos. Era algo casi instintivo de un Dragon Slayer, sobre todo en una misión donde las cosas no cuadran y tenían que estar constantemente investigando el Quién Como Dónde y Por qué. - ¿Por qué iba a haber otros?

-¡La encontré!- Exclamó Suta, ilusionada. Tanto Laxus como Belle aparecieron rápidamente a su lado

-¿La licencia para matar?- Exclamó Belle asombrada con estrellitas en sus ojos

-No- La gata la miró raro- La cavidad

-Oh- Dijo Belle, incomoda- Lo sabía- Laxus rodó los ojos

-Lo que tu digas -Le quitó importancia- ¿Donde esta?- La gata se metió en un arbusto, removiendose en el sitio hasta tirar de una cuerda que provocó una reacción en cadena y que un hechizo se activara. Durante todo el proceso no había dejado de miar fijamente a la chica

-¡Suta eso es increible!- La felicitó. El gato negó con la cabeza, sumamente trsite

-¿¡Cómo pudiste!?-Reclamó- ¡No tenías que recordarme lo de la licencia!

-...¿Por qué a mí?- Soltó Laxus en un susurro desfallecido por lo que parecía enesima vez en la misión. Luego controló sus facciones en una máscara de impasiviad y entró a la galería subterranea. Belle y Suta a su lado, calladas para variar.

No, literalmente. Lo habían dicho. Habían decidido callar para cambiar un poco el ambiente.

El improvisado equipo se introdujo en la montaña, observando el espacio iluminado tetricamente con candelabros y alguna que otra telaraña. Era bastante largo, veinte metros con facilidad. Llevaban recorrida más o menos la mitad, la luz de afuera siendo cada vez más tenue y-

-¿Falta mucho?- Se quejó Suta

Bueno, fue bonito mientras duró


-Así que tienes que poner TU magia en Mi cuerpo para que el hechizo funcione- Resumió Galforth -Esa parte la entiendo. Lo que no entiendo es ¿¡POR QUÉ TIENES QUE DEPILARME ENTERO PARA CONSEGUIRLO!?

-Freed, ¿quieres que le someta?- Preguntó amablemente Erza

-Er...no, gracias. Además Laxus-sama lo haría mejor- Murmuró la ultima parte por la comisura de la boca, ganando sendos asentimientos por el resto del Séquito

-¿A quién vas a someter tú?- Bufó Mirajane rodando los ojos- ¿A un indefenso conejito?

-Es una liebre, más fea pero más bellamente rápida- Dijo Evergreen subiendose las gafas con un guiño

-¡Siempre te pueden rapar mis babies!- Ofreció bixlow con una sonrisa tetrica de oreja a oreja con la lengua fuera

-¡Siiiii!

-¡Con cera, con cera!

-¡Muerte, dolor!

-¡Eso no explica nada!

-Es para tener una mejor visión de los simbolos, Galforth-Le tranquilizó Makarov- Si se equivocase el resultado sería tu muerte o podríamos aparecer en cualquier parte. - Galforth suspiró, resignado. Makarov sonrió con malicia y sacó un montón de cera caliente con tiras de papel.-Bien- A los ojos de la liebre, un brillo malvado apareció en los ojos de todos los presentes, que cogieron las tiras con cera con una alegría que no hacía nada por tranquilizarlo- Empezemos

-¡No! ¡Nononono! ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!


Mientras tanto, Belle, Laxus y Suta se habían adentrado en la galería que conducía hacia Dealer. No había nadie, siendo el unico ruido el goteo de alguna fuente de agua cercana.

-Estas marcas...- Susurró Belle, alumbrando con la antorcha una zona de la pared donde se podían apreciar una especie de jeroglificos acompañados de dibujos de lo que parecían ser dragones- ¿Podría tratarse del ritual del que me habló Aisuron?

-No te atrases- La ordenó Laxus desde delante- Si te pierdes no pienso ir a buscarte- La avisó sin detener su paso ni girarse a verla

-Sí- Murmuró distraidamente, examinando las marcas más a fondo- En seguida os alcanzo- Pero no dio signos de moverse, demasiado absorta en los jeroglificos.- Es como si pudiera entenderlos- Ladeo la cabeza, pensativa- El idioma me es familiar y al mismo tiempo...-Con su mano siguió la línea de dibujos, deteniendose en el último con alarma.

Eran las instrucciones de una ceremonia de sacrificio.

Belle sabía que había un dragón involucrado, eso estaba claro desde el principio. El mismo lugar lo indicaba. Para hacer un sacrificio necesitarían un dragón...

¿Podría ser la razón de la ausencia de Aisuron? ¿O incluso de Igneel? ¿Qué tenía que ver Dealer con todo esto?

Alarmada comenzó a aligerar el paso para alcanzar a Laxus y Suta. Corriendo en un giro apoyó la mano sobre la pared para no perder velocidad sin dar importancia al ligero movimiento de la piedra. Cuando un foso se abrió bajo sus pies, se maldijo por no fijarse más en sus alrededores

-¡Laxus!- Le llamó a voz en grito. No sabía por qué pero tenía que avisarle. Las runas hablaban del sacrificio de un dragón para el traspaso de poderes y sin embargo...No había dragones. -¡Laxus!- No estaban buscando los dragones de las leyendas.

Dealer sabía que Laxus era un Dragon Slayer.

Parandose un momento Laxus pudo jurar que había escuchado a alguien gritar su nombre. Sacudió la cabeza, librandose de esos pensamientos estupidos. Tenía que encontrar a Dealer y enseñarle que uno simplemente no huye de un mago de Fairy Tail. Mucho menos de Laxus Dreyar

-Ne, amo- El mago contuvo un suspiro al ver como le llamaba la gata. ¿Acaso atraía a los desequilibrados o algo? - ¿Dónde esta Belle?- Laxus se giró a ver para el camino que ya habían recorrido, completamente oscuro- ¿Se la han llevado los extraterrestres?- Laxus no iba a molestarse con un tono tan infantil ni con una pregunta tan estupida. No lo iba a hacer.

-La muy idiota se ha quedado atrás- Frunció el ceño. Con molestia. ¿¡Es que no iba a hacer algo bien en todo el trabajo!? Por cosas como esa le gustaba trabajar en solitario.

-¿Y no vamos a buscarla?- La nota de reproche estaba clara en el tono de la gata. Laxus lo consideró. No era tan cabrón como para abandonar a alguien en una cueva seguramente llena de peligros. Olfateó el aire en busca del aroma de Belle.

-No la detecto...- Murmuró mirando fijamente en la oscuridad

-¡Aaaaah!- entró la gata en pánico- ¡Son los alien! ¡La han abducido y nosotros somos los siguientes!- Laxus decidió ignorarla. Por lo que quedaba de su cordura. Debía decidir encontrar a la loca o acabar la misión, encontrar a la loca y rescatarla de la estupidez en la que se haya metido- Ne, amo- Y luego le daría el gato. -¿Vamos a ir tras ella, no?- Parecía a punto de llorar.

-Estupidos gatos- Refunfuñó Laxus antes de empezar a andar en la oscuridad. Conociéndola, seguramente la maga acabara en la boca del lobo sin ni siquiera darse cuenta y luego haría otra estupidez mayor. Además, antes había un cruce. Lo más probable es que Belle se haya equivocado a girar y este perdida- Vamo, Neko. No me hagas perder el tiempo

-Tanana nanana nanana nanan- Le siguió volando la gata tatareando una musiquilla de pelicula de aventuras. Laxus la miró de reojo y le entró un dolor de cabeza al verla en una especie de disfraz con un sombrero marrón, un látigo a la cintura y una cazadora de cuero. A lo Indiana Jones- Nananan nananan nananan nanana

-Callate.- La ordenó

Belle cayó al suelo de mala manera, torciendose el tobillo ya de paso. Por suerte pudo invocar sus alas en el ultimo momento. Había sido una caída muy larga. Y peligrosa. El tunel por el que había caído era demasiado estrecho como para sobrevolarlo y demasiado resbaladizo para escalarlo. Pero no podía quedarse allí, no podía dejarles sacrificar un dragón o un Dragon Salyer-aunque Belle dudara que hubiera un dragón en la montaña y no le hubiera sentido. La presencia de Aisuron siempre había sido evidente incluso a kilometros una vez que la buscabas. Además, si Dealer estaba envuelto, estaba segura que no eran asuntos limpios.

Mirando hacia arriba pudo notar como en una zona de la pared salía aire fresco. Seguramente diera hacia fuera pero no tenía muchas opciones en ese momento

-Garras de Dragón de Hielo- Susurró para proceder a trepar la escurridiza y lisa pared. No iba a ser fácil. Pero Belle estaba cansada de no llegar a tiempo o no ser lo suficientemente fuerte. No lo fue con sus padre, ni con Aisuron. Ni con Gray.

Y puede que Laxus no fuera tan importante para ella como los anteriores, pero era su amigo, su primer amigo (Natsu era más bien ese primo al que apenas aguantas pero quieres y era lo unico que le quedaba de su familia. Natsu era lo unico que la impedía volverse un ser frío e indiferente a todos con el objetivo de encontrar a su dragón y sin importarle los destrozos a su paso) y era quien la había enseñado a disfrutar de la vida de nuevo.

Laxus Dreyar era su amigo y Belle Dragneel no abandonaba a sus amigos. Los proteguía y estaba ahí cuando la necesitaban.

Bueno, ese era el plan.


Natsu estaba en el bosque, mirando a una foto del ojos caídos, la pelirroja homicida y el rubio idiota (¿¡Cómo se atrevía a quitarle a su Ne-san!? ¡No tenía derecho!) atadas toscamente a un arbol con una cuerda. Eran sus mayores adversarios y les vencería.

-¡Algún día os derrotaré!- Les dijo con venganza- ¡Seré el más fuerte de todos!- Y el joven Dragon Slayer continuó con su entrenamiento, golpeando el arbol en la cara de sus adversarios. ¡Iba a ser el mejor! -¡AAAAAAAAAHHHHH!-Para la mala suerte de Natsu, golpear a un arbol con todas tus fuerzas no había sido una gran idea. Sobre todo cuando casi se rompía la mano.

Por instinto, saltó hacia atrás esquivando por los pelos un proyectil que resultó acabar siendo un huevo gigantesco, con algunas extrañas marcas azules similares a las garras de un dragón. Abriendo los ojos con una sonrisa de oreja a oreja Natsu cogió el huevo como pudo-casi era más grande que él y la mano aún le molestaba- y se dispuso a enseñarselo a...

Al gremio. Así seguro que el hielito se moría de celos y todos se darían cuenta de lo poderoso que era. ¡Había encontrado un huevo de dragón!


Dealer frunció el ceño, mirando la mesa en la que se iba a dar el sacrificio. No se sentía culpable, no le debía nada a esos magos de segunda que tuvieron la audacia de insultarle pero no le gustaba de lo que iba la historia. El maestro había dicho que Laxus Dreyar era el verdadero obejtivo, que ya tenían los fondos necesarios para llevar a cabo la operación gracias a su red secreta de drogas. Eso no le molestaba, sabía que había hecho cosas peores- Bueno...no peores. Sacrificar a alguien para absorber su poder mágico estaba muy arriba en la lista de cosas malvadas- y que las volvería a hacer por menos de lo que le habían prometido.

Una semana con su amada, a solas en la que podría hacerle todo lo que llevaba años soñando con hacerle no era cosa de risa.

Y eso era lo que no le gustaba.

Ella era magnifica, perfecta y todo lo que un mago puede llegar a desear. Pero había un pacto no oficial diciendo que era del Maestro y de nadie más. Dealer llevaba muchos años a su sombra, haciendo el trabajo sucio. Había visto a muchos hombres traicionados como para no sentirse receloso ante un pacto así. ¿Por qué iba alguien como el Maestro a "prestarle" algo tan valioso como ella?

Suspirando, cerró los ojos. No podía estarse preocupando por cosas como esa. Si fallaba en el sacrificio, estaba muerto. Si lo conseguía y resultaba en traición estaba muerto. Pero en el caso de que no le traicionaran y pudiera estar en la compañia de su amada por una semana...

Dealer sabía que podía hacerla entender sus sentimientos. Sabía que podía amarle casi tanto como la amaba él a ella.


-Separemonos- Ordenó Laxus en el cruce, esperando, como siempre, que sus ordenes sean seguidas sin protestas

-¿Separarnos?- El grito ahogado y horrorizado de la gata resonó por la galería- ¿¡Pero quieres que muramos o algo!?-Laxus rodó los ojos. Le iba a tocar usar otros metodos para convencer al Neko- ¡Todo el mundo sabe que en una cueva maldita, oscura y misteriosa nunca, nunca, nunca hay que separarse! ¡Es como dar una invitación a los espiritus malignos para que te maten! ¡O te maldigan y hagan cosas de espiritús!

-¡A callar!- La espetó Laxus antes de cogerla en su puño y lanzarla con la mayor fuerza que podía en una dirección. -Este es nuestro punto de encuentro. En 30 minutos nos encontraremos aquí. La loca no puede haber ido muy lejos

La mencionada miró de un lado a otro. De alguna manera había acabado en el techo de una tétrica sala con un tetrico trono y una luz tenue. Estaba en el equivalente a la ventilación en una cueva.

-...Creo que me he perdido un poco- Susurró con una gota en la nuca. Luego dejó hasta de respirar al ver a una chica, pelirroja y con cierto aire desquiciado, aparecer en la sala, tatareando una canción sin sentido. Eso la sorprendió, pero no se alarmó hasta sentir la presencia que iba detrás. Era un hombre, alto y con una barba blanca muy larga, de esa clase de hombres poderosos que no pueden ocultar su capacidad. Belle tragó, si ese era su oponente lo tendrían muy dificil.

Luego dejó que una sonrisa predadora dominara sus facciones. Enfrentarse a él sería increible.

-¿Han llegado ya?- Con una fluidez que contrastaba con su edad, el hombre se sentó en el trono, cabeza perezosamente reposando sobre su mano en una postura relajada, pero imponente.

-Sí, maestro. -Contestó la pelirroja tras hacer una reverencia. No se levantó- Hemos mandado un equipo en su busqueda.

-Hn- La noticia no pareció agradarle- Que no tarden. Cuanto antes acabemos con la ceremonia, más cerca estaré de mi objetivo

-Sí, maestro- Le dio la razón, aun postrada la pelirroja. Belle estaba tensa. En esa cueva sólo había estado ella y su equipo y Dealer.

El hombre hablaba en plural. Hablaba de una ceremonia. La ceremonia de sacrificio usada para hacer los antiguos Slayer, en la que el mago le robaba la magia y energía vital al dragón.

-Dealer sabía que era un Dragon Slayer- La informó Laxus cruzandose de brazos. Era algo que le inquietaba- Sólo mi abuelo y algunos en el gremio lo saben. Alguien se lo ha dicho

-Informadme inmediatamente de la magia de la chica- La mirada del hombre se clavó con tanta fuerza en la subordinada que Belle pudo ver como intentaba, sin exito, contener un escalofrío.

-Hai- Respondió en una especie de suspiro ahogado. Como si no pudiera respirar. Belle abrió los ojos con sorpresa. Le tenía miedo. Estaba aterrorizada y algo más...Belle no iba a pensar en esa parte. Pero tener el olfato de un dragón no siempre era bueno. Sobre todo si podías oler las hormonas- Demo, maestro...- El maestro se movió ligeramene en el trono, nada importante, lo justo para hacer un sonido. La chica se encogió ligermanete en su misma- Tambien había un gato con ellos

-Suta...-Susurró la maga lo más bajo que pudo. Laxus tenía una oportunidad frente a ellos, era fuerte. Pero Suta era un gato indefenso. Estaba en peligro

-Me es irrelevante- Le quitó importancia con un movimiento vago de mano- Exterminadlo. -Ordenó, como si la vida de la pequeña gata no tuviera importancia. Belle entrecerró los ojos con ira. Nadie iba a exterminar a adorables gatitas en si ella podía evitarlo.

Villano malvado épico o no.


-No está funcionando- Comentó Galfroth mirandose a las runas- ¿Por qué no está funcionando?

-¡No dudes de las habilidades de Freed!- Evergreen le dio un buen zape justo antes de mover las gafas en un gesto curiosamente amenazador- ¡Es un mago de Fairy Tail!

-¡Aye!- Corearon los de Fairy Tail. Menos Freed, que estaba sudando de la concentración.

-Creo...creo que ya está- Susurró, activando el hechizo. Inmediatamente una caja de runas encerró a todos los magos.- Galforth, ya puedes teletrasportarte con Laxus-sama!- La liebre asintió distraídamente, absorta en las distintas runas que lo rodeaban. Nunca había visto nada igual.

-Es...increible- Susurró, maravillado- ¿Y esto va a conseguir que vengáis conmigo sin quitarme todo mi poder mágico?

-¡No hay tiempo para eso!- Interrumpió un Freed cerca de la histeria- ¡Hay que salvar a Laxus-sama!

-¡Aye!- Volvieron a corear causando que la liebre tuviera una gota resbalando por su nuca. Luego Justine desenvainó su espada y la apuntó demasiado cerca de la liebre como para que esta estuviera cómoda con la situación

-...¿Aye?- Murmuró con algo de miedo.


Laxus iba a matar a Belle. Con sus propias manos. Lenta y dolorosamente. E iba a disfrutar de ello. ¿Por qué?

Porque había activado la única trampa de toda la montaña y se había caído en un pozo sin fondo. La muy imbecil. ¿Por qué no la echó cuando tuvo la oportunidad? Un ligero y despreciable (Pero sobre todo despreciable. Era casi inexistente) sonrojo se apropió de sus mejillas cuando recordó exactamente cómo le había convencido. Luego apretó el puño con fuerza. Él era Laxus Dreyar, Dragon Slayer y mago de Fairy Tail. No se iba a dejar vencer por una cara adorable.

Principalmente porque no era adorable. Era patetica y mostraba debilidad. Laxus odiaba a la chica. Debería dejarla ahí, abandonada en el pozo y a su suerte.

...

Debería, sí.

-Estupida loca- Maldijo para darse media vuelta. Si tenía que encontrarla, y Laxus sabía que se había metido en problemas, iba a tardar un rato. Lo mejor sería que cogiera a la gata pesada esa y la llevara con él. La loca al menos sabía defenderse. La gata, ya no tanto.

No contaba con que la maga saliera como una posesa del agujero y chocara contra él con tal fuerza que acabaron en la pared, uno encima del otro. Lo único que tuvo tiempo Laxus fue de levantar las manos defensivamente. Belle, aturdida por el choque y encima de él, sacudió la cabeza para librarse del mareo y miró fijamente a Laxus sin expresión. Luego notó algo raro y pudo sentir como un aura oscura la envolvía y poder mágico salía de ella sin control.

-Pero qué...-Murmuró Laxus, mirando con el ceño firmemente fruncido a la expresión asesina de la maga. Intentó moverse, apretando las manos por reflejo y algo en su cerebro dejo de funcionar. Frunciendo aún más el ceño repitió su acción- ¿Qué es..?- Murmuró mientras apretaba una tercera vez. El aura mágica que desprendía la chica estaba empezando a enfriar seriamente la cueva, empezando a condensar el agua a su alrededor. Laxus prefirió prestar atención a lo que estaba entre sus manos. Era algo redondo...suave y blando que se sentía cómodo en su mano.

-Laxus...-Gruñó con furia la maga. Cada vez más intrigado, el mago de Fairy Tail bajó la vista y encontró sus manos agarrando firmemente ambos senos de la chica. Abriendo los ojos desmesuradamente y con un sonrojo cada vez más intenso Laxus levantó la vista incredula a Belle- Sueltame- Siseó empezando a congelar su entorno más cercano. Soltando media sonrisa bravucona, el mago volvió a dar un apretón, mirando fijamente a los ojos de la chica para ver su reacción.

La furia lo intimidaba un poco y lo divertía de sobremanera pero el leve y persistente sonrojo que le cruzaba por el puente de la nariz valió la pena.

Por no hablar de cuando su ira fue tan grande que congeló todo con lo que su cuerpo estaba en contacto. Manos de Laxus incluidas. Acentuando aún más su actitud engreída, sonrisa jactanciosa incluida Laxus alzó una ceja con frialdad malamente puesta en efecto (El sonrojo, aunque leve, no se había disipado del todo) e ignoró lo incomodo y lo que le quemaban (Sí, normalmente cuando algo esta muy frío quema. Que te congelen las manos contaba) las partes del la piel en contacto con el hielo.

-Si tanto te gustaba lo que estaba haciendo me lo podías haber dicho, no hacía falta que me congelaras para que no me soltara- Se burló sin dejar intimidarse. La chica acercó sus rostros y le gruñó en la cara con los ojos muy, muy, aterradores. Sin dejar intimidarse...mucho, Laxus mantuvo su expresión y alzó levemente más la ceja

-Olvidas que mientras tu tienes las manos...-Belle entrecerró los ojos, sonrojo intensificandose en contra de su voluntad

-Ocupadas- Completó Laxus- Aunque he de decir que prefería cuando podía moverlas

-Pero yo no- Y con media sonrisa maniatica Belle acercó una de sus garras de dragón a la cara de Laxus, que la miró con cierto recelo- Esa no es la mano de la que tienes que preocuparte- Inmediatamente Laxus encontró la otra mano demasiado cerca de su entrepierna con unas garras demasiado puntigagudas para sentirse cómodo. Se puso pálido. Uno no se toma amenazas ahí abajo a la ligera

-No te atrevas- Siseó con furia. Belle sonrió de medio lado, divertida por su pánico mal disimulado y acercó casi perezosamente las garras al paquete del mago, que estaba sudando pese a tener las manos congeladas. Este alejó la cadera cuanto pudo, intentando esquivar las garras para volver a moverla cuando vio la otra mano diriguiendose a su paquete "mágico". El proceso se repitió, cada vez más rápido y con los magos lanzándose chispas con la mirada y empujandose con las frentes.

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH

-¡DEJA DE PERVERTIR A LAXUS-SAMA MALA PECORA!

-¡AÚN SOY JOVEN PARA BISABUELO!

-¡YEAH! ¡LAXUS DALE DURO! ¡LAS BABYS APRUEBAN!

-Yeah Yeah

-Dale, dale

-Duro, muy duro

-¡Mis ojos!...¡Queman!

-¡PARAD DE UNA VEZ DEGENERADOS!

-Esto...esto no lo hacen las liebres

Lógicamente, justo en ese momento apareció Fairy Tail. Encontrandose a dos magos, uno sobre el otro, con los rostros juntos y ocultos tras el pelo de la chica -aunque había ahí un movimiento de cabeza que dejaba en claro que se estaban liando- y sospechosos movimientos de cadera completamente absortos el uno del otro y mandandose sendos gruñidos en una cueva oscura y apartada y con las manos en sitios compremetedores.

Y lógicamente Belle, siendo una Dragon Slayer de hielo y una Fullbuster con la maldición Tsundere se quedó helada en el sitio. Por el contrario Laxus saltó como s estuviera conectado a una corriente electrica y, estando debajo, se llevó a la chica como si se tratara de un peso muerto conectado a sus manos, que movió freneticamente como clamando inocencia. El resultado fue...poco enclarecedor.

Sobre todo porque las manos del mago seguían congelada en los pechos de la chica. Con lo que acabó moviendo desesperadamente a una maga helada del espanto de un lado a otro

-Sueltame- Siseó Belle, recuperando la compostura (Equilibrio incluido) y matandole con la mirada

-¿¡Crees que no lo habría hecho ya si pudiera!?- Los magos de Fairy Tail se encontraban viendo el giro de los acontecimientos como si un partido de pin pon se tratara.

-¡Cómo si no lo hubieras disfrutado!- Señaló la maga, roja de la rabia y vergüenza. Laxus sonrió brabuconamente de medio lado

-No te crezcas, hay mejores

-Ouch-Fue la empatica respuesta de todas las chicas presentes menos la aludida

El rostro de la Dragon Slayer se oscureció y por un momento dio la sensación de que el tiempo se había parado. Petrificados todos los presentes vieron como descongelaba el hielo que unía...ciertas cosas con un movimiento de mano y apartaba las manos (Rojas y claramente irritadas) de Laxus de un manotazo que resonó en el silencio de la cueva.

-Voy a buscar a Suta.- Dijo, sin ninguna clase de expresión o emoción- Encárgate de estos. -Le ordenó, entrecerrando los ojos cuando Laxus fue a abrir la boca para protestar con que lo mandara con tanta libertad- Y encuentra a Dealer. -Comenzó a andar, siguiendo su olfato para encontrar a la gata- El resto dejamelo a mí- Finalizó. Una corriente helada de energía salió involuntariamente de Belle, causando escalofríos en los presentes.

Los magos de Fairy Tail-sobre todo los de género masculino- dieron un paso atrás cuando vieron a un montón de guardias acercarse hasta donde estaban con la clara intención de apresarles y armas apuntando y a la maga masacrarlos con brutalidad, rapidez y eficiencia para seguir su camino como si nada, parandose para darle una patada en la entrepierna a un desafortunado peón.

-Sugoi- Murmuraron al unisono tanto Erza como Mirajane, mirando con creciente admiración el paso de destrucción que dejaba Belle.

-...Lo que ns ampara el futuro- Murmuró Makarov, blanco como la cera, con una gota en la nuca y mirando a ambas adolescentes de reojo.

-Así que..-Rompió el silencio Bixlow, sacando la lengua y haciendo movimiento algo obscenos- ¿Alguien ha estado disfrutando más de la cuenta la misión, no?- Alzó las cejas sujestivamente a Laxus. Este le ignoró, entretenido matando con la mirada el ultimo punto por el que se había visto a Dragneel y cruzandose de brazos con lo que en cualquier otra persona sería un puchero

-¡No vuelvas a referirte a ese momento! ¡Laxus-sama es puro y

-Freed como acabes esa frase con virginal...-Avisó Laxus distraídamente

-¡Laxus-sama es el mejor!- Acabó gritando como todo un fanboy

-¡Laxus es mío!- Le dio una colleja con un abanico Ever para recalcar su punto

-...Por favor, más no-Susurró Makarov horrorizado, cayendose en un desmayo y pálido como la cera. Era culpa de su exceso de imaginacion y sus ganas por bisnietos (Aunque Laxus sea demasiado joven. Un par de añitos y Makarov invertiría más en ello) que le habían jugado una mala pasada. Tambien era culpa de Natsu -que estaba emparentado con Belle y ¿no sería horrible tener a un montón de Natsu rubios y morenos corriendo por todos lados y electrocutando y congelando todo a su paso? ¿Cuantas veces tendría que reconstruir Fairy Tail por ello? ¿¡Y cuando fueran lo suficientemente grandes!?

¡Natsu ni siquiera había tomado una misión y Makarov ya temía por las facturas que iban a seguir su paso de destrucción! ¡No podía haber más!

-Tsk- Bufó Laxus, con la mirada fija en el mismo sitio y cruzado de brazos- Loca- Maldijo en un susurro justo antes de empezar a andar por donde había pasado la maga, dando una patada al mismo desafortunado guardia para quitarlo del medio- ¿Venís?- Llamó a los demás, girando apenas el rostro

-¡Lo que diga Laxus-sama!- Fue el grito de Freed, corriendo tras su idolo


Natsu se quedó mirando fijamente como Lisanna le indicaba como cuidar de una familia, asombrado. Sentía algo removerse en su interior, inquieto, y tuvo la extraña sensación de querer rugir lo más fuerte que podía. Pero luego esos ojos tan grandes y redondos y azules se posaron en él, acompañados por una sonrisa, dulce y brillante. Lisanna le dijo algo, seguramente otra frase que Natsu no entendería, así que asinió con la boca ligeramente abierta y abrazo el huevo porque él ya había conseguido otra familia.

Una donde él cuidaba de los demás y se aseguraría que nunca salieran de su vista para desaparecer nunca más. Abrazó al huevo con más fuerza en esa pequeña cabaña que habían construido él y Lisanna y se dijo que dentro de poco el cuadro estaría completo, con dos dragones increíbles -uno más que otro, por supuesto. El rey de las Llamas no tenía igual- y una hermana mayor. Y cuando Lisanna se acurrucó justo a su lado, en busqueda de calor Natsu sonrió calidamente y se imaginó las caras que pondrían todos, sobre todo el hielito, al ver lo guay que era su familia.


Gray Fullbuster era un niño alegre, no excesivamente claro, porque Gray sabía que siempre tenía que estar en control de sus emociones. Porque cuando estas te dominan no piensas en tus actos, no ves las consecuencias y no calculas una situación antes de sumergirte en ella. Respirando hondamente miro al cielo y dejó que la lluvia limpiara sus lágrimas, borrando todo rastro de que estubieran ahí, porque Ur le había dado una nueva oportunidad, le había eneñado magia y le había librado de su oscuridad.

Volver a caer en ella sería como olvidar todo lo que le había enseñado. Por eso Gray Fullbuster no era un niño triste, aunque supiera que estaba roto por dentro. Porque Gray Fullbuster creia en la fuerza de las palabras, y de las promesas. Y no iba a romper ninguna, no iba a caer en la oscuridad de nuevo ni iba a dejar de sonreír. Mirando al cielo, nublado, oscuro, mustio y gris, sonrió.

No fue una gran sonrisa, de estas de oreja a oreja en la que mostrabas todos los dientes y te salían arrugitas alrededor de los ojos. Gray ya no sonreía así. Fue una sonrisa normal, exactamente igual al resto. Pero para Gray era muy distinta porque, mientras la lluvia lavaba su rostro, el estaba sonriendole a alguien especial. Y estaba sonriendole con el corazón.

Y si alguien se tomara el tiempo en observar las facciones del niño-como la tensión desaparecía de sus hombros o como se curvaban sus ojos- se daría cuenta de la sinceridad del gesto


Suta nunca había ido en contra de sus instintos. De hecho, había sobrevivido en su puesto, incluso ascendido- aunque tampoco es que la tuvieran mucha estima en la guardia. Algo sobre distracciones, falta de patriotismo y no tomarse el trabajo en serio- gracias a ellos. Y sí, puede que sus instintos vengan en parte por los maratones de peliculas de terror o acción que solía echarse cuando tocaba guardar el palacio más que por una gracia guerrera o práctica pero siempre le había ido bien si los seguía. Y puede que el ascenso tenga más que ver con su don con los cacharritos y las máquinas pero eso fue una etapa en la que confundió sueños y aspiraciones. Y ya había pasado.

Excepto que ahora no estaba siguiendo ningún instinto y quería darse la vuelta y correr hasta refugiarse en los grandes brazos del amo Pilaxus y recargar energía. O irse con la Reina Belsa y reír de todo, sabiendo que nada malo podía pasar. Suta no era de los exceed valientes, no. Era una miedica y no le gustaban los lugares oscuros y mucho menos estar con un grupo y separarse. Y luego estaba el silencio

Suta llevaba muy mal el silencio

-¿Hola?- Susurró mirando para todos lados con sudor recorriendole la piel del nerviosismo- ¿Hay a-alguien? ¿Belsa?

-¡Es por aquí!-Escuchó una voz masculina seguida de muchos pasos. No era el amo Pilaxus.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!-Salió volando a máxima velocidad en la dirección en la que había venido, temiendo por su vida. Iba a girar en el cruce, en busca de la protección del amo Pilaxus pero alguien con muy mala leche y manos heladas la freno agarrandola cruelmente la cola

-¡Suta!- La alertó de la identidad del atacante- Shhh-Instruyó la ahora cruel Reina Belsa- Te tengo- La acarició la amable reina Belsa- No tengas miedo, ¿vale? te tengo- La susurró consolandola. Y bueno, puede que Suta fuera una gata crecidita y todo pero ¿quien puede decirle que no a eso? Sobre todo porque tenía miedo

-¡Belsa!- Recordó girandose a verla. Arrugó la nariz al ver a la maga sumida en sus pensamientos y la volvió a llamar, centrando su atención en el presente- ¡El amo Pilaxus me dijo que te tenía que encontrar porque

-Shhh- La calló, renaudando con la caricias- Eso ya lo sé. -Ambas se quedaron quietas al oír pasos aproximarse- Escuchame bien Suta- Susurró la maga con urgencia- Quiero que me prometas que pase lo que pase nos esperes fuera de a cueva y no te acerques a nadie, ¿entendiste? a nadie que no sea yo o ...Pilaxus. Y si ha pasado mucho tiempo y no salimos quiero que busques el gremio Fairy Tail y me hagas un gran favor, ¿de acuerdo?

-No...no entiendo nada, ¿belsa?

-Quiero que encuentres a un chico, llamado Natsu, acuerdate del nombre, Natsu Dragneel y le vigiles por mi, ¿vale?

-Pero...¿p-por qué me tengo que ir?- La gata le miró con los ojos llenos de lágrimas- Pensaba que eramos amigas- Los ojos de la maga se suavizaron

-Y por eso confío en ti- Le aseguró a la gata, dandole un apretón- Además, ¿quien te dice que te vaya a dejar sola?

-N-no entiendo- La gata comenzó a llorar. Belle la acarició con más ternura- Y-yo...yo pensaba que por fin hacía las cosas bien...

-Y las haces Suta- Aseguró la maga con una sonrisa suave. - Ahora sigue haciendolas- Le dijo con una sonrisa determinada. la gata asintió mucho menos decidida- Bien. Voy a luchar contra esos guardias y una vez que estén disttraidos u vuelas lo más rápido que puedas a la salida, ¿aye?

-Yo...

-Suta, ¿Aye?

-A-aye- Dedicandole una útlima sonrisa la maga salió al encuentro de los guardias