Los personajes de Inuyasha pertenecen a la gran Rumiko, yo solo los tomó prestados para poder dar forma a la trama la cual si me pertenece. Todo sin lucro y solo con el afán de entretener.


III.- Falsas Esperanzas.

Estaba en la hora de su almuerzo, comía un emparedado de pollo por tercera vez en la semana, no era que amase esos emparedados, pero no era muy arduo para hacer comida, en la cafetería del hospital siempre le surgían acosadoras y no tenía tiempo para algo, más en cualquier momento le podían llamar por una emergencia y esos emparedados eran lo más aceptable que vendían en el Konbini frente al hospital. Le dio otro mordisco a su comida y paso a la siguiente pagina del libro en el que le ayudaba a Kagome, era verdad que ya lo había leído pero eso había sido hace mucho y no lo recordaba muy bien.

― Leyendo "Ulises", eso lo leímos en preparatoria.― dijo un joven de coleta al entrar al comedor.

― ¿Qué tiene de malo que lo lea de nuevo?

― Nada, solo que... Si mal no recuerdo, no fue de tus libros favoritos, de hecho, lo odiaste.― dijo al hacer memoria.

― Le estoy dando otra oportunidad.

― No te creo, dime lo que en realidad está pasando, desde hace tiempo te noto... Distinto.

Maldito Miroku ¿Por qué debía ser psicólogo?

― Es por una chica ¿Verdad?― le observó fijamente esperando exasperarlo y que soltará la verdad, siempre le funcionaba.― ¡Lo sabía! Dime quien es.― pidió ansioso al ver que su amigo desviaba la mirada y se sonrojaba un poco.

Inuyasha ya no sabía qué hacer, Miroku era muy persistente y no se rendiría hasta descubrir la verdad. Pero como caído del cielo, su localizador sonó.

― Lo siento, tengo que irme.― dijo al ver que lo necesitaban en urgencias, jamás se había alegrado tanto de que esa cosa sonara.


Como en los últimos días, al abordar Inuyasha el bus de inmediato Kaede se cambiaba de lugar, solo tomaba asiento junto a Kagome para "apartárselo" a Inuyasha, no era que el bus se llenará por completo, lo hacía más bien para evitar que algún otro chico se sentada junto a la azabache.

― ¿Cómo vas?― preguntó con curiosidad.

― Mejor, solo espero convencer a mi profesora.

― Saldrás bien, ¿Y eso?― preguntó al ver otro libro junto a ella, "La divina comedia".

― Es el siguiente, espero sea más fácil de entender.

Y sin pedir permiso, Inuyasha tomó el libro y lo guardo en su mochila.

― ¿Qué haces?― preguntó confundida Kagome al verle hacer aquello.

― Te voy ayudar a que te sea más fácil, Dante pone tantos personajes que perderás tiempo buscando quienes son, para mañana te daré una lista con su breve descripción.

― No es necesario, ya le he dado muchas molestias y buscarlos no me tomará mucho tiempo.

― Debes tener tarea en otras asignaturas.

― Sí, pero seguramente quiere llegar a cenar y a dormir, su turno en el hospital debe ser agotador.― no quería seguir abusando de él.

― Puedo estar haciendo esto mientras ceno y mientras almuerzo en el hospital.

― Ya me ayudo bastante con esté libro y debe tomar su descanso para reponer energía.― siempre le vía con sueño y que el chico no descansara por su causa, la llenaba de culpa.

― Hay lapsos en los que no hago nada, me servirá para distraerme.― dijo al comenzar a perder la paciencia, todo estaba indicando que ella no quería su ayuda.

¿Qué tan difícil le era aceptarla? ¿Acaso ella no quería su ayuda? ¡Claro que NO! Ella siempre se mostraba entusiasta cuando él le ayudaba.

― No me sentiría bien con...

― No seas terca.― dijo ya exaltado.

― No soy terca.― se defendió.

― Lo eres, si te ofrezco mi ayuda es porque quiero hacerlo, ahora ya deja de rechazarme.― ambos se sonrojaron por las últimas palabras del chico, eso había soñado como una declaración.

Kaede, Shoga y Wakaba observaban divertidas la escena, parecían toda una pareja y no podían estar más que felices, seguramente pronto habría una buena noticia.


Observó el reloj del ordenador y apenas eran las 8:55 pm, hace solo 5 minutos que lo había visto y ya le parecía una eternidad. Miró su mochila y la reviso de nuevo para asegurarse que no le faltará nada, no quería tener que regresarse. Todo estaba en orden, 9:03 pm.

¡Kuso! ¿Por qué el tiempo iba tan despacio?

Se levanto del sillón y fue a la salida, ya no podía esperar más. En el camino se detendría en la máquina de dulces por unos pockys, ¿Pockys? ¿Desde cuándo él comía pockys? Él siempre elegía papas.

Observaba a la azabache leer un libro y de su mochila sacaba palitos de chocolate, le veía comerlos con mucho gusto, él no era precisamente fan de cosas dulces, él prefería las saladas como las papas.

El otro día escuche a mi nieto decir que los jóvenes juegan un juego llamado "Pocky Game" ¿Lo has jugado?― escuchó que Wakaba le preguntaba a Kagome.― Es donde dos personas comen el pocky como si fueran la dama y...

Se cual es.― interrumpió apenada, esas señoras no tenían pudor alguno.

Entonces lo has jugado.― al suponer que su pena era por esa razón.― ¿O te gustaría...

En ese instante una patrulla paso junto al bus, logrando hacer el suficiente ruido para que no escuchara el resto de la conversación, solo la vio sonrojarse más ¿Con quién lo habrá jugado?.

Cuando escuchó el sonido de la caja cayendo salió de sus pensamientos, tomó los pockys y los guardo en su mochila, para ya irse a la salida, 9:14 pm iba a buen tiempo. Pero maldijo al escuchar su nombre por parte de Miroku, ojalá no fuera una emergencia.

― ¡Inuyasha!

― ¿Qué quieres Miroku?― preguntó de mala gana.

― ¿Quién te hizo enojar? Con ese carácter jamás encontraras novia.

― ¿Qué necesitas?

― Necesito saber... Espera, deja firmó esto.― dijo cuando una enfermera interrumpió, llevaba unos papeles que necesitaban la firma de Miroku.

― Miroku date prisa.― pidió al ver que su amigo se entretenía a leer los papeles más de lo necesario.

― La paciencia es una virtud que debes alimentar, ya terminé, a lo que iba... Necesito saber si participaras en el convivió de San Valentín, sé que no te gustan esas cosas pero debes sociabilizar y...

― Si digo que "Si" ¿Me dejas irme?― dijo a toda prisa al ver que el reloj en la pared marcaba 9:26 pm ¿Cuándo es que el tiempo marcho tan deprisa?

― ¿Por qué tanta prisa?

― Yo... ¡No te importa!, Me mandas un mensaje con lo que debo traer.

― ¡Dime quien es ella!― gritó, pero su amigo no contestó.

Desde finales de la semana pasada no había visto a la azabache, solo a las ancianas, no sabía cómo le fue en su ensayo. ¿Le abría pasado algo malo? Esperaba que las señoras supieran algo, les preguntaría. Abordó el bus y no vio a la azabache de nuevo.

― Buenas noches.― saludo a las ancianas.

― Joven Takahashi ¿Cómo ha estado?― saludo amablemente Kaede.

― Bien ¿Y ustedes?

― De maravilla para nuestra edad.― bromearon.

― ¿Y Kagome?― preguntó al sentarse en el lugar de ella.

― No la hemos visto desde la semana pasada.― contestó Shoga.

― No se preocupe, solo aborda este bus cuando sale tarde de la escuela.― intervino Kaede.

― Entiendo.― dijo con un poco de pesar, solo esperaba que le hubiera ido bien en su ensayo y que estuviera bien.


A causa de que su profesor enfermó y se fue de incapacidad no se había quedado hasta tarde y moría de ganas por ver al joven Takahashi. Y ese día era San Valentín, la noche anterior se puso a hacer chocolates y panecillos, iba a dárselos a Takahashi-kun, por dicha razón, con sus ahorros que eran para un nuevo móvil de esos con internet y whatsapp decidió comprarse ropa nueva, un vestido color durazno con chamarra blanca, algo lindo para lucir ese día. Debía admitir que estaba nerviosa, no sabía si él aceptaría su obsequio, se lo daría con la escusa de que era en agradecimiento por ayudarle con las tareas.

― ¿Esa ropa es por alguna ocasión especial?― preguntó Shoga.

― Etto... Yo... Pues...― no sabía que contestar.

― ¿Y eso?― fue ahora Kaede la que hablo al ver que la chica sostenía una bolsa con chocolates.

― Bueno... Yo, yo tenía pensado dárselo a Takahashi-kun, quería agradecerle por ayudarme en mi tarea. Sé que es San Valentín, pero... Yo, solo espero que no lo tome a mal.

― Le encantará.― concordaron las tres mujeres.

― ¿En verdad lo creen?

― Tu tranquila, todo saldrá bien.― le tranquilizó Kaede.

Llegaron al hospital y mucha gente subió, mientras esperaba, su corazón latía como loco, estaba tan nerviosa. Miró por la ventana y su corazón se rompió, Inuyasha estaba junto a una chica de cabello negro largo y lacio, su piel era como porcelana; vestía un vestido corto rojo, tacones altos y un chal de seda; aquella chica se sujetaba muy fuerte del brazo de Inuyasha y él la sostenía de la cintura.

― Kagome, no llores, actúa normal.― dijo Kaede, ellas también habían notado la escena.

― Es normal, un chico como él jamás se fijaría en alguien como yo.

¿Cómo pudo crearse falsas esperanzas? Se dejo engañar por la amabilidad del chico y se permitió soñar, jamás debió hacerlo, debió alejarse antes de que le rompieran el corazón.

― Ponte esto y finge dormir.― dijo Shoga al ofrecerle una chalina.

Kagome obedeció justo a tiempo, Inuyasha y su acompañante ya estaban subiendo.

― Buenas noches.― saludo Inuyasha.

― Hola joven.― saludaron las tres ancianas.

― ¿Ella está bien?― preguntó preocupado al ver que Kagome prácticamente estaba acurrucada en su lugar y tenía un chalina cubriéndola.

― Está bien, solo cansada, no durmió por estudiar.― mintió Wakaba.

― Entiendo.― aún recordaba sus largas noches de desveló.

Se sentó junto a su acompañante en los últimos asientos de hasta atrás, no dejaba de ver a la azabache que dormía, era más que claro que ella no estaba hecha para los desvelos. Pero hubo algo que le inquieto, la azabache vestía de lo más linda, sin mencionar que llevaba una bolsa con lo que parecían chocolates, ¿Acaso ella se vistió así para una cita? ¿Esos chocolates eran para alguien especial? Quien quiera que fuera el tipo no la merecía, como mínimo debió acompañarla a su casa. ¿Pero por qué le sobraban chocolates? ¿Acaso esos los recibió? ¿Y si apenas iba a su cita? ¡Por cortesía el bastardo ese debió ir por ella a la universidad! Salió de sus pensamientos al escuchar a Kaede despertarla.

― Kagome ya llegamos.― dijo Kaede fingiendo despertarla.

― Muchas gracias, que estén bien.


Aquí un capítulo más, espero lo disfrutaran y no quieran lincharme :D.

02/05/2015

Konbini: Tiendas de conveniencia.