Por ser ésta una ocasión sumamente especial, me limitaré a decirles que disfruten de la lectura. Los comentarios se encuentran al final de esta historia.
Los invito a pasar, sean bienvenidos.
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
Cuánto vacío en la consulta…qué extraño se sentía cerrar todo.
Tampoco había demasiado que hacer. Después de todo, conocía todas las fichas, todos los documentos, todo seguía el mismo orden y no me molestaba seguir mis propios esquemas… ¿Tanto había hecho? ¿Realmente había hecho tanto desde que llegara a esa ciudad? No, daba igual lo que hubiera hecho, más bien me importaba…me importaba el tiempo compartido, el tiempo que no era sólo mío…el tiempo que intentaba mantener alejado a sabiendas…a sabiendas de que no volvería… ¿Tantos años habían sido y no me había dado cuenta? Claro, sólo lo notaba…sólo lo notaba en el momento en que me decidía mirar atrás y recordar…recordar cuando no quería hacerlo, sentía que me hacía demasiado daño.
Pero…pero todo era tan reciente…
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
-¡Helena!
Lo escuché gritar…pero jamás me atreví a considerar la posibilidad de que hiciera algo así. Sin embargo, ahí estaba él, o al menos como lo veía desde mi ventana, con un traje parecido al que usaba siempre y con Natu encaramado en su cabeza. Y con ese grito…me extrañaba que no hubiera despertado a los demás residentes del edificio, como si supiera que al pronunciar mi nombre, únicamente yo podría escucharle. Y debía de saber que, al no tener nada al día siguiente, sería imposible que me durmiera temprano…pero no quitaba la pregunta principal, cualquiera se preguntaría qué diablos hacía un sujeto como él llamando a una chica como yo y a esa hora…
Claro que era mejor bajar y encontrarme con él que gritar desde mi ventana. Y ahí, a unos metros de distancia, parecía ser el mismo…no, quizás no tanto como yo creía.
-Tom –evidentemente era él, pero no podía dejar escapar la pregunta que me atormentaba desde que oyera su grito –Qué…qué estás…
-Tenemos algo pendiente, ¿lo has olvidado? –Esa mueca suya parecía mezclar ironía y cierta decepción –Tres minutos…tres minutos de resistencia, ¿puede darme eso tu Gardevoir?
-Tom… ¿Te volviste loco? –A pesar de la absurda ocurrencia, no pude evitar soltar una carcajada –Mira la hora que es, es ridículo que…
-Ah vaya, ¿lo dices por la hora? Ni que fuera gran cosa –detecté en él un gesto desafiante demasiado parecido a…maldita sea, yo empleaba los mismos gestos para instarlo a trabajar –Vamos mocosa, ¿me vas a decir que me tienes miedo?
-¿A ti? Sigue soñando, sé exactamente cómo eres y lo que te molesta.
-Ah, entonces dudo que te moleste mostrarme la madera de la que estás hecha.
Aunque quisiera, no podía decirle que no. Y gracias al cielo que siempre bajaba con la pokebola, acaso porque temía verme envuelta en algún predicamento. Así pues, no tardé en enviar a mi amiga al campo, notando de inmediato la importancia de la situación. Claro, ella le tenía un profundo respeto a Tom, ansiaba por mostrarle que había dejado de ser la Ralts llorona que había conocido y saldar las cuentas pendientes que tenía con Natu, el mismo que saltó de la cabeza de su entrenador y miró desafiante a mi amiga, a pesar de carecer de demasiadas expresiones.
-Bien, las damas primero, ¿no crees pequeño? –Natu asintió, mostrando a pesar de todo, una actitud socarrona –Vamos chica, sorpréndeme.
-Lamentarás haberme cedido el turno –y esperaba de corazón lograrlo -¡Gardevoir, usa Poder Oculto!
-¡Repélelo con Tinieblas!
Lo había olvidado…no, más que olvidarlo, sabía que Natu podía hacer cosas que jamás esperaría y por eso, el Poder Oculto no había surtido efecto ante ese ataque, generando una pequeña explosión a causa del choque. Ninguno tenía la ventaja y no cabía duda que Tom ya tenía planeado el siguiente movimiento.
-Bien, muy bonito, pero… ¡Natu, multiplícate! –Rayos, no sabía que ese pequeño plumífero fuera tan veloz, al punto de rodear a mi amiga con sus copias que desaparecían para dejar lado a otras nuevas…no, no sacaba nada con perder la calma, debía hacerlo saber.
-Amiga, mantente quieta y relájate –y así lo hizo, no tardando en cerrar los ojos y adoptar una actitud meditativa que pareció confundir a nuestros oponentes, más después de que ella abrió los ojos, sabiendo lo que tenía que hacer…y quizás eso lo notaron ambos porque…
-¡Natu, usa Picotazo!
-¡Teletranspórtate! –Y así lo hizo, dándome apenas un segundo en el que el pequeño bajó la guardia, lo cual no podíamos desperdiciar -¡Ahora usa Puño Trueno!
-¡Qué chingados…!
El grito de sorpresa de Tom fue música para mis oídos. Era difícil que un Gardevoir aprendiera algo así y él lo sabía, pero dudaba que hubiera visto a alguno en acción y mucho menos que Natu recibiera un ataque así de un pokémon como aquél. Claro que el pequeño tenía resistencia, pues si bien recibió el impacto de lleno, no tardó en ponerse de pie y adoptar una actitud desafiante, a diferencia de Tom, el cual no salía de su asombro.
-Sorprendente, muy impresionante –aunque lo dijo con voz contenida, no pude evitar sentirme muy bien al oírlo de su boca –Se nota que la has entrenado muy bien.
-Y hay más de donde salió eso –quería ver la cara que pondría después -¡Amiga, usa Destello!
-¡Natu, juega con el tiempo! -¿Qué clase de orden era aquella? No tenía sentido, no hizo nada por impedir el ataque, más bien permaneció ahí, casi resignado, lo cual no me dio buena espina, pero tampoco tenía tiempo para pensar en las posibles implicaciones.
-¡Seguro no te puede ver! ¡Usa Bola Sombra!
-Natu…ya sabes de dónde viene –No, no podía ser que Tom diera órdenes tan complejas y que su amigo lo entendiera, incluso aquello no parecía orden, pero lo más extraño es que sí lo sabía, sabía de dónde venía el ataque y lo esquivó… ¿Con los ojos cerrados? -¡Poder Oculto!
Un pequeño descuido…una grieta en la defensa y el ataque impactó de lleno a mi amiga, la cual pareció desconcertada ante el hecho de que Natu pudiera atacar manteniendo los ojos cerrados…que se moviera con tanta libertad… ¿Y desde cuando Poder Oculto era tan potente como para hacer doblar la rodilla a un pokémon? No, qué cosas pensaba…mi amiga seguía con las fuerzas necesarias para recuperar la posición. Debíamos acabar con eso deprisa.
-¡Amiga, usa Doble Equipo!
-¡Carga y concéntrate! –Estúpido Tom…con esos acertijos no existía forma de adivinar una posible estrategia…y lo peor es que se veía tan tranquilo…al igual que Natu, el cual mantenía la misma posición, concentrada, indiferente ante la cantidad de copias que había alrededor…pues lo mejor sería tomarlo por sorpresa…
-¡Gardevoir, usa Onda Voltio!
-¡Teletransportación! –Demonios, lo estaba esperando… Había desaparecido, pero seguían siendo muchas copias, así que no debía de haber problemas -¿La tienes? –Y ahí estaba el pequeño, en lo más alto, cayendo casi con lentitud, mirando a su entrenador con el mismo gesto impasible –Muy bonito… ¡Rayo Solar!
-¡Esquívalo! –Pero no tenía sentido…no, el rayo ya estaba cargado, a eso se refería Tom y no tardó en llegar precisamente al Gardevoir original…por eso le había dicho que se concentrara, para saber a cuál atacar directamente y con tal potencia…claro, ya no podía hacer nada y eso me quedó claro cuando la vi inconsciente después de disiparse la nube de polvo…y saltaba a la vista que ya no podía continuar –Amiga, ¿te encuentras bien? –Apenas pudo asentir desde su ubicación, aunque saltaba a la vista que ya no podía más con tal daño –Gracias amiga, te mereces descansar –y sin decir más, la devolví a su pokebola, pensando en que una batalla así no se volvería a repetir.
-La has entrenado muy bien, te felicito –Al levantar la mirada, vi que se me acercaba con Natu sobre su hombro. No sabía por qué su opinión me hacía tan bien, pero prefería no ahondar demasiado en el tema –Has hecho de ella un pokémon muy fuerte, lo cual prueba la gran entrenadora que eres…sin contar que me hiciste sudar la gota gorda.
-Pues mucho no se notó –comenté, sin poder evitar sonreír complacida ante esos halagos, los cuales no oía casi nunca –aunque me despístate…es decir, ¿qué querías decir con jugar con el tiempo?
-Visión del futuro.
-Eso lo explica todo –no pude evitar tomar nota mental, aunque había preguntas más importantes –pero todo esto…Tom, no pensé que tuvieras tan poca paciencia…es decir, teníamos esta batalla pendiente, pero la hora, el día… ¿Tantas ganas tenías de tener una batalla conmigo? No te conocía esa faceta.
-Quizás por eso lo hice, porque no lo esperabas…ni yo tampoco, porque a decir verdad, odio combatir de noche –aquellas palabras me desconcertaron, acaso por ser algo que no esperaba de él –lamentablemente, una serie de circunstancias me ha obligado a acelerar todo esto, porque créeme que me habría gustado combatir contigo en un mejor lugar, pero algo me decía…algo me decía que no sería capaz de concretar mis planes si no hacía esto.
-¿Planes? Vaya Tom, hablas del futuro, algo no muy propio de ti –aunque intentaba bromear, no pude seguir al notar la repentina seriedad que invadía el rostro del que quizás fuera la persona más importante de mi vida –Tom… ¿Qué tienes? ¿Pasa algo?
-Helena… ¿Lo he hecho bien hasta el día de hoy?
-¿De qué hablas?
-Todos estos años…he intentado cuidar lo mejor posible de ti, pero…pero a veces siento que no te he dado lo suficiente y que…que a pesar de todo no he sido capaz de…
-Tom, ¿vas a seguir con eso? –Detestaba que se tuviera tan poca confianza…que a pesar de todo lo que había hecho, sintiera que no hacía nada cuando no había palabras que alcanzaran a manifestar mi gratitud ni la magnitud de mis sentimientos –Nunca te he reclamado nada, nunca te he dicho que hayas hecho algo mal, así que no pienses en ello, ¿sí? Porque de no ser por ti, yo no estaría aquí ahora.
-Helena…
-No estarías aquí diciendo estas cosas si no fuera porque algo te inquieta –a pesar de bajar la cabeza, sabía que tenía razón…sabía que algo andaba mal –Puedes contarme lo que sea, yo jamás te juzgaré por nada.
-Creo que…creo que algunas cosas deben detenerse y ahora…ahora ha llegado el momento de…de ponerles un alto.
-¿Qué quieres decir? –Porque aunque no lo dijera en voz alta, por dentro sus palabras me llenaban de miedo.
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
Claro que tenía sus motivos, no podía juzgarlo por ello.
Pero no quitaba que en principio doliera. Es decir, se trataba de algo demasiado grande, una sorpresa casi…casi grotesca, como un mal chiste cuya base no fuera otra que el humor negro. Sin embargo, necesitaba pensarlo bien…necesitaba pensarlo con calma y entenderlo, comprender que sí tenía razón…comprender que todo ese tiempo había corrido más allá de lo necesario y a pesar de todo, parecía incapaz de quedarse quieto y todo aquello…particularmente lo último vivido durante la madrugada…sí, creía que podía comprenderlo…
-¿Helena? –Una voz me sacó de balance, obligándome a mirar hacia la puerta, aunque quienes allí estaban no me sorprendieron para nada.
De alguna manera, las esperaba, acaso porque las tres habían sido el principio de todo eso y una de las razones por las cuales me encontraba en la consulta haciendo lo que hacía muy a mi pesar. Claro que de las tres, la que parecía más incómoda era sin duda la chica del gorro blanco…Dawn, ¿cómo podía olvidarlo? Además, se notaba en su cara que había algo que le incomodaba mucho…bueno, se entendía, ella era muy diferente en el día a día, así que lo que Tom vio en ella…claro, el alcohol podía causar estragos, pero él lo sabía, sabía que las acciones podían no tener que ver con la persona estando ebria.
Y las otras chicas…bueno, parecían un poco desconcertadas al verme ordenar las fichas. ¿Por qué habían decidido venir? Probablemente acompañaban a Dawn para así apoyarla al momento de pedir disculpas…qué sorpresa debía ser para ellas verme vaciar cajones, guardar fichas en bolsas con algunos muebles cubiertos por sábanas blancas alrededor. Quizás porque sabía que así era para ellas, no pude evitar sonreír con cierta melancolía…en realidad, no dejaba de ser irónico.
-Ah, chicas, no esperaba verlas por aquí –pero eso a ellas no las iba a tranquilizar, lo sabía de antemano.
-Helena… ¿Qué está pasando? ¿Por qué está todo así? –El tono de May me contrajo el pecho, pero preferí no dar señales de nada.
-Supongo…supongo que Tom no les dijo nada, ¿verdad?
-¿No parece evidente si te lo acaban de preguntar? –La voz de Misty hablaba de malhumor mezclado con cierto temor…pobre chica, en el fondo lo comprendía.
-Bueno…la consulta se cierra indefinidamente, por eso aprovecho de llevarme algunas cosas que…
-¿Cómo es eso? No es posible que…
-Lo acabo de decir, Dawn, la consulta se cierra, por eso aprovecho de desocupar el lugar y…
-¿Dónde está Tom? –Nuevamente era Dawn quien hablaba, pero había tanto nerviosismo en su voz que comprendí que su preocupación era genuina –Es decir…por qué haces esto y él… ¿Dónde está él?
Previsor como él solo, así lo podía describir y en parte agradecía que, dentro de lo que él llamaba un supremo acto de cobardía, fuera capaz de dejar las explicaciones necesarias en la forma de una grabación de voz…la misma grabadora que usaba en contadas sesiones y que me había dejado, aunque la verdad, me preguntaba qué clase de mensaje contendría…no, me preguntaba acerca de las palabras exactas, acaso porque imaginaba el contenido de la grabación…si consideraba que todo ya lo había dicho una vez.
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
-¿Me estás diciendo que te vas por ellas? –No, no podía ser, tenía que haber oído mal…tenía que haber entendido mal –Tom…piensa en lo que dices…piensa en que lo que ellas pueden sentir…
-¿Crees que estoy escapando de ellas por lo que sienten? –Que se mostrara ofendido podía ser una buena señal –Creo que no me expliqué correctamente…
-Más vale que lo hagas si no quieres que te golpee…y si fumar te ayuda…
-Pues sí, gracias, esperaba que lo dijeras –seguía siendo un…bueno, no podía decir nada, sólo esperar a que tuviera el dichoso cigarro encendido entre los labios para así decidirse a hablar –verás Helena, ha pasado mucho tiempo desde que empecé a hacer estas cosas…pero no tanto desde que las conocí a ellas…y si soy honesto contigo, me parece que la idea de que estén enamoradas de mí es, por decirlo con sutileza, absurda.
-¿No estarás siendo un poco apresurado?
-¿Apresurado? Apresurado sería sentir algo así en tan poco tiempo…apresurado sería tomar en serio semejantes palabras…
-Tom, por favor, ¿tan difícil es que alguien se enamore de ti?
-Helena, ¿qué inspiró ese sentimiento? Principalmente, y por lo que he oído, el que ellas me oyeran decir esas cosas en el momento menos esperado –a través del humo, creí distinguir un gesto irónico de su parte –por más que argumenten a su favor, las veo como niñas ilusionadas… ¿Cuántas ilusiones atacan a las muchachas jóvenes? ¿Y cuántas veces puedes confundir el amor con la gratitud? Yo no creo que ellas estén enamoradas, lo veo difícil, acaso imposible, pero sí deben de sentirse agradecidas por algo que, al menos de aquí a un tiempo, no siento que haya hecho…
-¿No sientes? ¿De qué estás hablando? ¡Las escuchaste! ¡Las aconsejaste! ¿Dices que eso no es nada?
-No es suficiente para inspirar algo tan grande como puede ser el amor –que Tom dijera algo así me parecía casi…casi irreal –son unas muchachas, Helena, les falta crecer, les falta madurar…les falta tantas cosas…les falta percatarse de que, en la mayoría de los casos, una ilusión puede tornarse amarga, al punto de darle un giro a tu vida…
-¿Y por eso quieres desaparecer? ¿Para decepcionarlas? ¿Para que te odien?
Por primera vez en muchos años, vi que sus labios se curvaban formando una sonrisa sincera, la verdadera sonrisa que él solía esbozar…la verdadera sonrisa que amaba, eso que amaba tanto de él desde el principio…eso que realmente lograba ahuyentar la soledad…el hecho de que fuera capaz de irradiar alegría…de que fuera capaz de manifestar franqueza y no desconfianza…de que, aunque fuera por unos segundos, pudiera tener a mi lado al Tom que había conocido y me había rescatado cuando creía que ya no existía esperanza.
-Helena…cumpliré veinticinco dentro de poco y me siento viejo y cansado –y por un instante, creí ver en él la sombra de tantas penas pasadas –llevo años escapando de todo…años preservando mi vida porque sentía que era mis responsabilidad cambiar el mundo y hacer de él un lugar mejor…bueno, no literalmente, pero para que te hagas una idea de la magnitud de la idea que me movía hasta hace poco…pero estas chicas me han hecho cuestionarme muchas cosas –no pensé que ellas pudieran alterar su piso de esa manera y menos que dijera algo así –Helena…he vivido todos estos años sin perseguir un sueño propio…todos estos años relegando mis propias metas y ahora…ahora siento que no puedo aguantar más…porque todo este tiempo he escuchado al mundo, pero el mundo no ha escuchado lo que yo les tengo que decir –me parecía contradictorio…verlo sonreír cuando sentía que algo se rompía en mi interior, aunque no podía negar el hecho de que sus motivos eran aceptables –dime… ¿Es demasiado pedir? ¿Pido mucho al decir que quiero vivir aunque sea una vez?
-Creo…creo que, aunque me duela que estés lejos…te lo mereces –no sabía qué estaba diciendo…sabía que se alejaría y a pesar de eso, le daba alas –has…has hecho mucho no sólo por mí, siento que has hecho mucho por ellas, incluso si no lo recuerdan y al final…si incluso decidiste ser psicólogo por mí, no sacas nada con negarlo –esas últimas palabras lo sorprendieron, pero no le di tiempo de contradecirme –has luchado todos estos años por otros…si tengo la posibilidad de un futuro, eso es gracias a ti y creo que…creo que mereces algo más…aunque eso signifique que te deje de ver…
-Helena…
-Has estado conmigo todos estos años, quizás por eso me duela la posibilidad –a pesar de todo, intenté sonreír –quiero decir, esto no significa que no te vuelva a ver, ¿verdad?
-¿Qué clase de pregunta es ésa? ¿Realmente me crees capaz de desaparecer así como así? ¿Es en serio? –Jamás había puesto una mano sobre mi cara hasta ese momento, sintiendo el contraste de su frialdad con el calor que me invadía en ese instante –Eres todo lo que tengo, aunque esté lejos, tú siempre estarás conmigo, nunca lo dudes…
-Me costará creerlo si estás tan lejos…ni siquiera sé adónde irás –no quería llorar…no quería permitirme algo así delante de él…él, que seguía sonriendo…él, que seguía manteniendo esa tranquilidad sin percatarse de que me moría por decirle tantas cosas…llegaba a detestarlo por eso –Dime adónde irás.
-¿Pensabas que no te lo diría?
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
-Ya está grabando, ¿verdad? –El sonido ambiente del otro lado servía como respuesta hasta cierto punto –Debo suponer que ya están oyendo esto, así que…bueno, entonces allí ya no estoy –dejó escapar una risa, como si fuera capaz de ver las expresiones a pesar de la diferencia temporal –Para cuando reciban esta grabación, supongo que se habrán dado cuenta que la puerta no se volverá a abrir y ya no tendrá sentido pedir hora para una nueva sesión…no digo que no haya sido divertido, pero estas cosas cansan.
A todos ustedes los aprendí a conocer lo suficiente como para saber que ahora mismo las únicas personas que están escuchando esto, además de Helena, a quien le pedí que guardara las palabras, seguramente son Misty, May y Dawn, ¿no es así? Si es así, asientan lentamente con la cabeza –volvió a reír, pero su risa no produjo eco en ninguna de las presentes –Vaya que ha sido pesada la vida, muchachas, vaya que ha sido complicado salir adelante…vaya que la lucha ha sido descarnada, pero no me arrepiento de nada…es decir, las volví a ver después de tantos años, aunque a algunas no las vi en estricto rigor, sólo las he visto ya crecidas, pero todas han formado parte de la misma línea del tiempo…aunque claro está, todavía les falta por crecer, porque la vida se forja en base a las experiencias más que a las ilusiones, así como puedes confundir amor con gratitud y el miedo con la rabia –al dejar escapar un suspiro, casi podía imaginarlo encender un cigarro –las he escuchado a ustedes, muchachas, todo este tiempo, pero ¿me han escuchado ustedes a mí? No, no lo creo, después de todo, el que psicoanaliza soy yo.
¿Saben ustedes quién soy? No, no lo creo. Creo que ustedes creen saber quién soy, pero si yo mismo ni siquiera sé quién soy, ¿cómo pueden ustedes saberlo? No hay manera, no tiene lógica, eso nos puede llevar a la confusión. Supongo que ustedes creen por las palabras del bocón plumífero que me acompaña noche y día que soy un prófugo, tal vez no de la justicia, pero sí de mi propio pasado. Tal vez creen que la traición de mi primera paciente me convirtió en lo que soy…tal vez incluso creen que el apenas haber conocido a mis padres me convirtió en un sujeto triste y furioso con la vida misma y con Dios en el que a veces llego a creer…o puede que me vean como al principio, como un psicólogo malhumorado que hacía bien su trabajo…tal vez creen todo eso, tal vez soy todas esas cosas… tal vez la misma unión de todas esas cosas ha forjado lo que para ustedes es mi identidad.
Pero lo cierto es que no me siento como ninguna de esas personas. Y si debo ser honesto, no sé ni siquiera cómo debo sentirme. Porque en estricto rigor, no tengo familia, no tengo hogar…ni siquiera tengo patria, acaso porque mis viejos, en un arranque de cosmopolitismo, decidieron fijarse en un extranjero o extranjera según el caso y traer al mundo a su único hijo en tierra ajena. He vivido toda mi vida con la sensación de que no debería estar aquí ni en ninguna zona del país…he vivido toda mi vida sintiendo que debo escapar porque ningún lugar me ayuda a sentir la comodidad de lo que llaman hogar…he vivido todos estos jodidos años con la nostalgia inconclusa…no, con el extraño sentimiento de tener una deuda pendiente con la vida y conmigo mismo, con una pregunta rondando a cada segundo…no, más bien con dos preguntas:
¿Quién soy yo más allá del Tom Santos que todos creen conocer, amigos o enemigos? Y ya que he hecho tanto por otros, porque ése ha sido mi trabajo y porque, en parte, así lo he decidido, ¿qué he hecho por mí mismo más allá de mantenerme con vida? Y en base a esas dos preguntas se desprende una tercera: ¿Qué caso tiene vivir si no persigues una meta propia?
Sería demasiado idealista de mi parte decirles que encuentro la felicidad con sólo verlas sonreír. No negaré que me alegra, que en el fondo me permite dormir con la conciencia tranquila…que en el fondo, a pesar de haber elegido ser un cabrón, esto se me escapa de las manos…como que el bien siempre triunfa sobre nuestro propio mal…qué conveniente, pero tampoco digamos que soy del todo bueno, porque si lo fuera, no me estaría permitiendo esta cuota de egoísmo…
¿Qué puedo decir a mi favor? Soy psicólogo, queridas chiquillas, mas no un pinche santo, aunque mi apellido diga lo contrario. ¿No es irónico?
Yo nunca he sido una buena persona. Si sonreía en el pasado era porque buscaba cumplir la promesa que le hice a mi viejo antes de que dejara el mundo, la cual no era más que morir con una sonrisa. A esa edad sentía que podía morir en cualquier momento, por eso permanecía así, no porque para mí todo fuera felicidad. Jamás irradié alegría, jamás fue ésa mi intención, todo lo que hacía era esperar la muerte calmando la voz de mi conciencia.
¿Cuándo dejé de sonreír? Cuando me di cuenta de lo absurdo que era esperar la hora final y que lo único que cuenta es vivir, aunque cuesta en la práctica.
Por eso, cuando ustedes lleguen a la consulta, la descubrirán casi desierta. Porque en la práctica, nunca fue mi sueño ser psicólogo, simplemente sentía que era algo que debía hacer. Ahora que psicoanalizar ya no es necesario y puedo ver y explicarlo todo, cerraré este mensaje con unas últimas palabras.
Misty…perdóname si no pude estar contigo el tiempo que merecías. No sé si llegué a verte como una hija o como una hermana pequeña…tal vez más como lo último, porque en aquel entonces, poco sabía del rol de padre y podría haberte malcriado. Diles a tus hermanas que me perdonen, pero que estoy seguro que de haber sabido la verdad y de no haber sido tan cobarde, probablemente lo habrían entendido. A veces me pregunto cómo habría sido la vida de haber optado por quedarme allí…seguramente me habría sentido más orgulloso de ti, pero no existe forma de saberlo. Cuida bien de todos, cuida bien de ti misma y no pierdas el tiempo sublimando tu rabia en sueños que no te corresponden, persigue los tuyos propios para que así, un día cualquiera, al mirar atrás, sientas la satisfacción de haber hecho lo que debías. Procura mejorar ese lado gruñón tuyo, porque realmente llegas a dar miedo en más de una ocasión.
May…gracias por tus palabras. Gracias por intentar ver a través de mis acciones. Pero a veces…a veces las ilusiones distorsionan la realidad y debes aprender a verla tal cual es. Si crees que en verdad sientes lo que sientes, pues siempre habrá más de una oportunidad y si no fuiste capaz de reconocerme, te aseguro que yo soy la peor de todas las opciones. Mereces vivir, mereces crecer…mereces conocer más el mundo antes de asumir la carga emocional que representa el amor y por eso mismo, no dejes de correr. No dejes de ir contra la corriente si te parece que así lograrás todas tus metas. ¿Qué importa lo que piense la familia si debes hacer caso de lo que te dicta el instinto? Las noticias vuelan, siempre se sabe, así que estaré atento. No quiero recordarte como una chica indecisa, más bien con el impulso que te ha llevado a hacer todo lo que has hecho, por muy loco que pueda parecer. Y dile a tu padre que si nos volvemos a encontrar, mucho gusto me dará romper el empate.
Y Dawn…supongo que quieres explicarlo todo… ¿Explicar qué? Entiendo tus razones, sé que no eres así, sé que puede haber demonios que nos hacen cometer locuras. Sé cómo eres, sé lo que te mueve, sé que me llevaré de ti un hermoso recuerdo y sé también que eres de las que sueñan…sí, sé que en el fondo, mantienes las ilusiones de los cuentos de hadas. Sé que, a pesar de la realidad, quieres verlo todo como algo hermoso, algo casi espectacular. ¿Para qué romper tus ilusiones? Existe un lado del mundo que es tal y como lo sueñas…pero yo no la conozco, no sabría mostrártela. Si la llegas a encontrar, espero que me la puedas mostrar, porque puede que haya perdido la fe en el mundo, pero jamás he perdido la fe en ti, desde mucho antes que abrieras tus ojos al mundo. No dejes que el miedo que haga cometer tonterías, por eso aprende a superar ese miedo, así nacen los valientes y así se logran grandes cosas. En el camino te quedan muchas ilusiones, muchos sueños por cumplir…en el camino te quedan cosas mejores por las cuales vale la pena seguir. Y con respecto a lo que dice tu madre…bah, ella se preocupa demasiado, simplemente haz lo que creas correcto, aunque tal vez eso no suene a buen consejo, pero si vivieras preocupada del futuro, posiblemente no serías capaz de disfrutar el presente. Al fin y al cabo, el presente sólo existe para que el futuro pueda nacer…o puede que ninguno de los dos exista y simplemente nos limitamos a vivir. Por eso vive…por eso nunca dejes de vivir.
Ahora bien… ¿Se preguntan adónde iré? Bueno…tal vez no encuentre respuestas sobre mi origen…tal vez no encuentre nada espectacular, pero sí quiero aprender a ser yo mismo.
¿Por qué? Porque no espero nada…no temo nada…soy libre.
Hasta siempre chicas. Gracias por permitirme conocerlas. Gracias por enseñarme a vivir.
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
Cuando la grabación finalizó, apenas me dieron las fuerzas para detenerla mientras contenía las lágrimas. Porque no quería llorar…pero el muy idiota había dicho cosas que jamás esperé oír salvo durante la madrugada…porque esos eran sus motivos, sólo los había grabado para hacerlos saber a ellas…no, no sólo había grabado eso por aquel motivo. Realmente tenía cosas que decirles, mas nunca imaginé que pensara eso de ellas…nunca pensé que pudiera guardar…nunca pensé y ahí estaba él, con esa voz conocida…con esa voz familiar…y por más que lo intentara, no podía odiarlo por irse. En realidad, tenía ese derecho…ese derecho de vivir en paz con el mundo y consigo mismo, aunque fuera por una vez…
-No dijo adónde irá –musitó May con voz temblorosa. Verla en ese estado me dejó estupefacta –no dijo…no dijo…
-Cómo pudo… ¡Cómo pudo! –Ahora era Dawn… ¿Realmente eran ilusiones como las llamaba Tom? Tal vez, pero éstas podían ser tan grandes… ¿Cómo saberlo? –Esto…esto tiene que ser un chiste…
-¿Creen que se tomaría tantas molestias para jugarles una broma de mal gusto? Si eso es lo que creen, se nota que poco lo conocen –que creyeran algo así me parecía ofensivo…como si él jugara con las emociones cuando eso para él era sagrado -¿Creen que me gusta lo que estoy haciendo ahora? ¡Ha estado en mi vida desde que era pequeña! ¡Él es todo lo que tengo!
-¿Y por qué lo dejaste ir? –No pensé que vería a Dawn sollozar de esa manera…mientras Misty, muda de la impresión, intentaba contenerlo –Contesta… ¿Por qué lo dejaste ir?
-Porque me ha dado todo y yo…yo no le he dado nada –no tenían que poner esas caras, ellas no sabían nada de mí ni del lazo que me unía a él –quiero que sea feliz…quiero que encuentre su lugar, aún si eso significa que esté lejos…incluso si eso significa que me duela el no tenerlo cerca…incluso si eso representa tantas cosas…prefiero que él sea libre de elegir por una vez en su vida y no optar por el camino que beneficie a otros –y ellas no parecían entenderlo… ¿Qué más explicaciones necesitaban? –Si realmente les importa Tom, respondan con la verdad: ¿Sienten que él, durante todos estos años, ha sido feliz?
Y como era de esperarse, ninguna se atrevió a responder. May y Dawn intentaban contener las lágrimas mientras Misty se dejó caer en la silla más cercana, ocultando su rostro entre las manos…y a pesar de seguir allí, sentía que ese lugar se veía inusitadamente vacío. Porque en el fondo, esperaba que al abrir la puerta de la consulta, me encontrara a Tom discutiendo con Natu o desesperado por los cigarros que ya habría tirado a la basura…o simplemente durmiendo en el piso o sobre el escritorio…no quería abrir esa puerta, sabía que el vacío me haría daño.
-¿Crees que volverá? –Por primera vez en mucho tiempo, Misty habló y su voz, aunque sonaba triste, parecía esconder una seriedad que jamás esperé de ella.
Fue una pregunta que agradecí…una pregunta que me ayudó a sonreír a pesar de que la pena me contraía el pecho…una reacción que pareció desconcertarlas.
-De volver, no lo sé, pero sí creo que lo volveremos a ver –ya no quería secar mis lágrimas, sentía que ya no valía la pena –él nunca se queda quieto, ¿realmente creen que podrá desaparecer?
No pensé que me volvieran a sorprender…no pensé que esa pregunta les ayudara a tranquilizarse ni mucho menos a sonreír a pesar de la pena. Quizás esas mismas sonrisas me ayudaron a creer un poco más en mi propia respuesta…aunque en el fondo me daba igual, porque por más lejos que lo pudiera sentir en ese momento, sabía que seguiría estando cerca, siempre fiel a su palabra…siempre fiel a lo que ellas y yo sabíamos de él, más yo que ellas, al menos eso creía…al menos eso me quedaba más claro, aunque no por eso…no, qué decía, pensaba en todos y por eso había dejado esa grabación…
Por eso tampoco había dicho todo. Porque sabía que me lo decía porque en verdad confiaba en mí…
Porque en el fondo, así era él. No quería desaparecer…sólo quería vivir…
¿Adónde iré Helena? Bueno…según mi sangre, tengo dos orígenes, ¿cuál debería conocer primero?
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
-¿Qué te parece Natu? –Se lo hice saber, me parecía demasiado peligroso –Ah vamos, al menos será más rápido y emocionante, ¿no te parece?
Rápido, sí. Emocionante, tal vez…pero seguro…
En serio, ¿en qué estaba pensando Tom al viajar con la guitarra y el palo de golf en la espalda y montando una motocicleta negra? Esperaba que no fuera lo que él entendía como suicidio, por más que ambos fuéramos con nuestros respectivos cascos…por más que él prometiera moderar la velocidad… ¡Qué más daba! ¡Montábamos un ataúd con ruedas y a él parecía no importarle! Pero con todo, sonreía…me parecía increíble verlo sonreír así… ¿Acaso le gustaba viajar con la muerte al lado? Tal vez…tal vez por eso tardábamos en partir…no, tardábamos en partir porque él estaba terminando el último cigarro de la cajetilla…algo me decía que aceleraría sólo para comprar más en la siguiente parada.
Y mientras esperaba, la carretera se extendía ante nosotros. Un camino desierto, poco frecuentado…tal vez casi nadie viajaba en esa dirección…tal vez por eso mi amigo había elegido ese camino. Lo único que se oiría dentro de poco no sería otra cosa que no fuera el rugir del motor de esa bestia negra que amenazaba con enviarnos al Más Allá si mi amigo no era capaz de controlarla como era debido…esperaba que confiar en él no fuera algo ingenuo de mi parte.
Pronto el humo desapareció, así como la luz del pitillo, mientras al girar la llave, todo cobraba vida mientras le dábamos la espalda a los años pasados. En el fondo, a pesar del peligro, me agradaba ver sonreír a mi amigo…no por una promesa, sonreír porque así lo quería…porque por primera vez, se sentía en paz con la vida y consigo mismo. Y quizás por eso se lo quise preguntar…
-¿Adónde vamos? –Dejó escapar una risita, al tiempo que la moto empezaba a marchar a gran velocidad –No lo sé amigo…por ahí.
Fin
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
Realmente no sé cómo sentirme ahora. De hecho, cuando puse el punto final, apenas podía creerlo. Siempre dije que estaba en contra de los fanfics largos y ya ven…la vida me castigó por bocón. No negaré que por un lado me siento muy triste. Es decir, no esperé nunca que Tom lograra ser querido por los lectores (no sé si han visto la suerte que corren muchos fanfics con personajes originales…era un riesgo tremendo), pero por ustedes seguí adelante…es decir, el caso nueve no estaba planeado, pero salió y se los agradezco, agradezco la atención que han puesto a esta historia, agradezco sus reviews (más de los que jamás alcancé a soñar) y agradezco el hecho de que aceptaran esta narración a pesar de ser un riesgo cada vez más alto a medida que avanzaba, lo cual me hace sentir satisfecho de haber concretado este proyecto.
Ahora bien, Guest, más conocida como Ariz Taerio…jejejejeje, sospeché que podías ser tú, reconocí tu estilo en las líneas. Y vaya que tuviste problemas para leer, jejejejeje, eso pasa, yo he llegado a escribir en el baño, el único lugar silencioso, así que no sabes cuánto te entiendo. Con Misty quería lograr algo así, qué bueno que te gustó, después de todo, quería cargar a la nostalgia. Con May…quería que fuera algo más…cómo decirlo…casi como un sueño, sí, por eso lo planteé así. Ahora bien, Dawn…ella no es así, no va con su personalidad, pero creo que debí aclarar que me inspiré en hechos vergonzosos causados por el alcohol. Y aunque no lo creas, entiendo que no te gustara la escena porque a mí mismo no me gustó…en serio, no me gustó. Supongo que te preguntarás por qué, si no me gustó, la puse. Pues bien, quería poner a Tom en un problema enorme, gordo, desproporcional…quería dejar un mensaje acerca de las consecuencias de beber (ok, no soy una ONG, no lo volveré a hacer, pero era mejor eso a una muerte por conducir ebrio, jejejejeje) y sobre todo, quería exponer adónde nos puede llevar el miedo a perder algo, aunque sea haciendo una estupidez, porque la verdad es la verdad, cuando se es joven se pueden hacer estupideces que van en contra de nosotros mismos y eso quería graficar con la muchacha, el contraste entre su personalidad agradable y las tonterías que se pueden hacer si no piensas las cosas con la cabeza fría, sobre todo si vas pasado de copas. Y claro que es un cliché, es decir, curiosamente cuando nos emborrachamos, nos parecemos, jajajajajajajaja y la escena era tan complicada (si nunca me he emborrachado, pues imagínate lo que me costó) que tuve que ver una escena de una película en particular una y otra vez y seguía sin gustarme, pero al final me dije "Bueno, si la voy a cagar, lo haré ya, alguien me lo hará saber" y pues…apareciste tú, lo cual agradezco de corazón, siempre es necesario un jalón de orejas, aunque espero haber aclarado tus dudas en ese aspecto. Y con respecto a tus conclusiones…pues créeme que es como si la historia fuera tuya, porque si son menores de edad… ¡Es tan fácil soñar o confundir amor con gratitud! Así que sí, desde el principio se pensó así, sin contar que Tom es un sujeto escéptico por naturaleza, así que difícilmente iba a creer que todo podía ser así de…espontáneo. Querida mía, espero haber estado a la altura de la historia, ya que el final siempre es lo más difícil de todo, jejejeje. Muchas gracias por todo.
Y en esta instancia quiero aprovechar de agradecer a todos: arcángel91, Ariz Taerio, MIREYA DXC, bella.06, flowerspring, Minako Uzumaki, Whitemiko5, A-nmine y por último y no menos importante, a mi querido amigo Red20. Gracias a todos ustedes por seguir esta historia y por su apoyo. Gracias de corazón por ayudarme a seguir con sus críticas y espero de corazón que nos volvamos a ver en otra historia. Espero haber estado a la altura con este final y cualquier cosa, crítica, observación, alcance, amenaza de muerte, únicamente háganmelo saber. Porque esta historia es de ustedes y un escritor se debe a sus lectores.
Gracias por todo, queridos amigos. Hasta la próxima.
