Gracias miles por estar por aquí :) (muchisimas gracias)
Se que he tardado un "poquito" en actualizar pero todo ha sido por circunstancias de la vida real (ya saben lo dura que puede ser ésta a veces) Pero no se preocupen, ya todo va viento en popa y a toda vela… y se van a hartar de mi mucho (espero)
Como siempre, las contestaciones a los comentarios/reviews se encuentran al finalizar el capitulo (y como siempre, muchísimas gracias a tods por ellos, no saben lo agradecida que estoy y como a veces, una simple palabra, consigue hacerte ver la vida de otra forma :D Gracias miles)
Ahora, sin más espera, pasemos al capitulo (que espero que les guste, aunque sólo sea un poquillo XD)
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Capítulo 12 Aprendiendo a mirar hacia delante
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Una vez más la piedra rebotó contra la invisible barrera, cayó al suelo y rodó hasta detenerse a unos centímetros de sus pies. Y una vez más, como si nada hubiese sucedido, el hombre se agachó, la agarró con sus manos y la volvió a lanzar fuertemente hacia el frente, hacia delante. Un lanzamiento desesperado, lleno de rabia y de ira… Y una vez más, la piedra chocó contra algo que no se podía ver, invisible a los ojos, pero no a los objetos a los que impedía el paso.
.-. .¿Cuánto tiempo más vas a estar así?. – se escuchó la voz de otra persona que se estaba acercando por detrás suyo. En sus palabras existía una leve tristeza y rabia también, no tanta como tenía la otra persona pero poco le faltaba. Nunca había sido impulsivo, más bien reflexivo: pensar antes de actuar, aunque ahora ninguna de aquellas dos acciones servía.
.-. Todo el que haga falta – le respondió, coincidiendo sus palabras con un nuevo choque de la piedra contra la barrera, con un leve resplandor en ésta, para luego ser de nuevo invisible tras ese leve estallido en su forma – Tiene que existir alguna manera. Tiene que…
.-. Calma, Canuto, calma – le interrumpió Remus, agarrándole de los brazos al ver que éste se abalanzaba hacia el muro. No habían transcurrido más de tres días desde que le curase de las heridas causadas al haber intentado traspasar la barrera, al descubrir que, aunque libres de las cadenas y de los barrotes, ahora se encontraban tras un obstáculo imposible de esquivar y casi mortal.
.-. Lo siento – gimió Sirius, cayendo al suelo, derrotado – Pero no puedo estar sin hacer nada. No puedo. Él me necesita. Tengo que regresar. Tengo que salir de aquí…
.-. Eso es lo que todos queremos pero ya sabes que de momento no podemos hacer nada. Tenemos que esperar…
.-. Esperar hasta que Severus se recupere y nos diga como escapar de aquí. Lo sé, lo sé Lunático, pero también sabes que no puedo permanecer con los brazos cruzados. No puedo. Tengo que hacer algo. Aunque sólo sea… sea tirar objetos contra esa barrera que nos mantiene aislados – concluyó con rabia Sirius, recogiendo de nuevo los restos de piedras y rocas que había en el suelo.
.-. Te comprendo. Ya sabes: cuando decidas hacer algo de provecho entra en la casa. Seguro que algo podrás hacer. Sobre todo – Remus levantó la vista y miró con preocupación hacia el cielo lleno de estrellas – dentro de unas noches. Toca luna llena.
.-. Para entonces espero que no estemos encerrados
.-. Nadie sabe lo que nos deparara el futuro mientras tanto hay que hacer lo que se pueda.
Y dicho esto, el licántropo se encaminó hacia la puerta de la casa, hacia el lugar por el cual había salido con muchas esperanzas de recobrar la libertad, y el lugar donde todavía seguían estando, pues una barrera invisible e imposible de traspasar les impedía continuar. Sólo estaban ellos tres como habían comprobado en esos días transcurridos, los demás habitantes del lugar habían desaparecido como si la tierra misma se los hubiese tragado inexplicablemente.
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Sin una palabra que saliera de sus labios, con los ojos inmóviles en una pálida y enfermiza mirada, Severus Snape, vio entrar en la habitación a Remus. Le observó mientras miraba en el contenido de un caldero y removía la mezcla que había en él. Le observó mientras, tras un gesto de aprobación, vertía parte del liquido en un vaso y miraba hacia el lugar donde se encontraba él, tumbado e inmóvil, presa todavía de dolores de las torturas de días anteriores, cuando todavía estaban prisioneros de los mortifagos.
.-. Siento no poder acordarme exactamente de las pociones de salud más poderosas… Ésta era una que utilizaba después de mis trasformaciones, cuando todavía no tomaba la poción matalobos – se disculpó Remus a la vez que observaba el sutil cambio de color del liquido en sus manos a la luz del pequeño fuego que le había ayudado a prepararla – Espero que te vaya bien y puedas recuperarte pronto. Sirius ya empieza a desesperar más que antes. No le había visto así desde… desde… .-. el vaso se quedó un instante en el aire mientras el dueño de la mano que lo sostenía pensaba en como acabar la frase mas no pudo hacerlo pues un nuevo espasmo invadió al enfermo al que atendía.
Rápidamente dejó el recipiente en el suelo, lejos de cualquier peligro y se acercó hacia Severus, que volvía a sufrir aquellas oleadas inexplicables de dolor, como si algo le quemase por dentro, como si estuviese sufriendo una debilitada maldición cruciatus, un eco de ésta… pero al fin y al cabo dolor. Le sostuvo con todas sus fuerzas (pocas, pues al igual que todos ellos, se sentía debilitado a causa de la privación de libertad durante bastantes días).
Y, cuando ya pensaba que todas sus energías no servían para evitar que se hiciera daño a sí mismo, un par de manos surgieron de la nada y le ayudaron a poner al enfermo en la cama de nuevo. Después, esa misma persona acercó el vaso con la poción, que le hicieron beber entre los dos para calmarle el dolor tras esa agónica experiencia.
.-. Esta vez ha sido peor que las anteriores – observó el recién llegado.
.-. Me alegra que recapacitases a tiempo Sirius – dijo Remus limpiándose el sudor de su frente – Y también de que llegases a tiempo para ayudarme – añadió a la vez que agregaba un par de ramas secas a la pequeña hoguera de la que disponían en la habitación – Si no conseguimos una poción de salud más potente me temo que… No sé si llegaremos a tiempo – concluyó con cara de preocupación y un tono tan bajo y débil que Sirius tuvo que esforzarse para entender todas sus palabras.
.-. .¿Tan mal está?. – preguntó también en ese tono bajo para que el enfermo no les oyese.
.-. Peor. Si sale de ésta posiblemente quede como Alice y Frank Longbottom. Eso si se recupera, que lo veo difícil – el entusiasmo y los ánimos de que todo iba a salir bien parecían haber desaparecido de su interior en aquellos últimos días. Parecía que la persona que había salido de la celda era muy diferente a la persona que había entrado en ella. Diferente del merodeador vivaz que una vez había sido.
.-. Lunático, no hables así. Todo saldrá bien, no te preocupes. Como tú me has dicho tan sólo hace unos momentos, nadie sabe lo que nos deparara el futuro… – dijo Sirius, apoyándole una de sus manos en los hombros, animándole tal y como él había hecho antes .-. … y mientras tanto hay que hacer lo que se pueda.
.-. Lo siento, se me había olvidado. Gracias por recordármelo Canuto.
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Los días pasaban y ni una noticia, ni lechuza, ni mensaje le llegaba a Alastor Moody. Nada. Absolutamente nada. Desde aquel día nefasto, día siguiente a la desaparición de la Orden del Fénix, no sabía nada sobre el director de Hogwarts. Desde aquel día en que también viera la pluma del ave desvanecerse, consumirse frente a sus ojos, convertirse en fuego y después cenizas.
Ni una noticia… y aquel mal presentimiento en su interior seguía existiendo. Aquel presentimiento que se asemejaba de alguna forma a los rumores que circulaban entre la gente. Rumores que cada segundo que pasaba se creían más y más. Rumores que hablaban de muerte y de paz…
A su alrededor las personas iban y venían. Entraban y salían por las puertas y los accesos del ministerio. Exultantes y alegres. Sólo él desentonaba con el resto, sólo él mantenía preocupación en su interior por lo que había podido suceder ya hacia unos días, de aquello que se murmuraba sin cesar. Sólo él se preocupaba cuando los demás estaban repletos de alegría.
Miraba y miraba por la ventana de su despacho hacia el horizonte, hacia el azul cielo, esperando ver quizás una mancha que desentonara con el paisaje, quizás una ráfaga de luz roja sobre él, quizás… quizás algún tipo de mensaje… pero nada. No había nada. Exactamente lo mismo que desde aquel día: esa calma, esa inexplicable calma. Esa "desaparición" del mal en todas sus formas y manifestaciones.
Si, el mal había desaparecido de forma inexplicable. No recordaba ningún tiempo, ningún año en que su departamento, los aurores, no tuvieran nada que hacer. Incluso en las épocas anteriores de paz algún disturbio o algo parecido siempre surgía en algún sitio. Pero ahora… ahora era como si de un plumazo se hubiera evaporado. Nada. No existía. Sólo armonía. Sólo tranquilidad. Sólo paz.
.¿Dónde se habían metido los mortifagos?. .¿Dónde estaban los seguidores del mal, aunque éste ya no existiese?. Tenían que estar por algún lado, ocultos, escondidos… pero no lograban encontrarlos. Nada. Ni siquiera, desde aquel día de Agosto, había aparecido por el Ministerio Lucius Malfoy (al que él consideraba un mortifago, aunque muchos otros no lo hicieran por la forma que tuvo de enmascararlo todo) Ni siquiera él. Parecía que Voldemort hubiera desaparecido tras un agujero, llevándose con él a todos sus seguidores y todo lo que representaban. Aquello también le inquietaba de gran manera.
.-. Se… señor – una voz en la puerta interrumpió sus pensamientos. No le había oído entrar ni llamar: estaba perdiendo sus cualidades, o quizás fuera que pensaba demasiado. Si, quizás fuera esto último. Con un gesto de cabeza animó al joven a seguir hablando.
.-. Señor, el Ministro de Magia solicita su presencia. Es urgente – dicho esto el joven recadero desapareció por la puerta rápidamente. Nadie, en esos días, le gustaba estar en presencia del auror, pues parecía que su ojo de cristal traspasaba la carne, queriendo llegar hasta el fondo de tu alma.
Alastor Moody contuvo un gesto de indignación al escuchar el ruido de la puerta al cerrarse. Aquel hombre cada día le caía peor. No sabría decir muy bien la razón (si, quizás fuera porque por él se había disuelto la Orden del Fénix y con ello, los acontecimientos posteriores), pero algo, dentro de él empezaba a considerar dejar su puesto, dejar el ministerio y retirarse, esta vez para siempre, de la vida mágica. Además, .¿para que seguir cuando ya no queda nada por lo que luchar?. .¿Y lo que le quedaba era tan sólo esperar algo que no llegaba?.
Enterrando todas estas sensaciones muy dentro de él, se apartó de la ventana de la que casi ya nada esperaba y se encaminó hacia el despacho del actual Ministro de Magia para ver que era lo que sucedía ahora. En esos instantes, justo cuando el veterano auror se retiraba hacia el pasillo y hacia el ascensor que le llevaría al despacho del ministro, el sol empezó a recorrer los últimos metros que separaban el día de la noche.
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.-. .¿Sabes Sev?. Por un momento pensé que íbamos a estar a salvo en esta habitación. Si, Sev, justo antes de que Lunático derribara la puerta – Sirius rió quedamente al recordar el incidente apoyado en la pared. Con un gesto se echó un par de mechones de pelo hacia atrás y después miró hacia su acompañante que se encontraba tendido en la cama, como lo había estado desde hacía días y días – Menos mal que el lobo seguía recordando a su amigo el perro y le hizo caso para salir de ahí. Seguro que no te hubiera gustado convertirte en hombre lobo, .¿verdad Sev?. Y… seguro que no te esperabas eso, Sev – rió nerviosamente de nuevo Sirius recordando – En el colegio descubriste que Remus era licántropo pero seguro que no te imaginabas que nosotros también nos podíamos convertir en animales, que éramos animagos. Ilegales además. Si, que tiempos Sev. Echo de menos aquellos días.
.-. Incluso Peter al final logró la transformación. Nosotros tres íbamos a la Casa de los Gritos las noches de luna llena y acompañábamos a Remus en sus transformaciones. Así no se hacia daño. Era muy doloroso para todos nosotros el despertar al día siguiente y ver las heridas que se causaba inconscientemente. No creo que llegues a comprender nuestra pena y angustia, Sev. Fue James quien descubrió que era hombre lobo. Ay, James. Que tiempos. Si, ahora veo bien lo arrogantes y vanidosos que éramos en esa época. Pero tienes que disculparnos Sev, éramos unos inmaduros y hacíamos sufrir a gente sólo para satisfacernos a nosotros mismos. Sólo ahora comprendo todo el daño que causamos. Que te causamos, Sev.
.-. Bueno, a lo que iba. Cuando James descubrió la maldición de Remus quisimos ayudarle tanto como hiciera falta, así que buscamos en muchos sitios, incluso en la zona prohibida de la biblioteca (creo que ya sabes cómo, Harry me ha contado que utiliza "sabiamente" la capa de su padre) – en ese punto Sirius quedó callado unos segundos pero enseguida se repuso y continuó hablando, como si aquello le alejara del presente, de lo que sucedía en esos instantes – Después de mucho tiempo decidimos experimentar con la animagia pues ya sabes que los hombres lobo no atacan mucho a los animales. Era un riesgo que corríamos. Y lo sabíamos entonces Sev. Creo que fue en aquella época cuando más unidos estuvimos. Nos reuníamos en nuestro dormitorio e investigábamos como transformarnos. Peter fue el que más tardó, pero lo logró con ayuda de James. Si, ahora mirando atrás no siento rencor por Peter, a pesar de lo que me hizo. Comprendo que las circunstancias le llevaron a ello – de nuevo aquel silencio invadió la pequeña habitación… y tardó mucho tiempo en irse – Fue una gran persona al final. Le debo mucho.
.-. Como has podido presenciar yo me vuelvo un gran perro negro. Curioso .¿verdad Sev?. Que coincidencia más interesante. Nadie de nosotros sabíamos que animal nos tocaría y todavía seguimos sin comprender las razones de ello. Es un misterio. James se transformaba en un ciervo y Peter en una rata. Vaya cuadro más curioso formábamos los cuatro. Imagínate Sev: un lobo, un perro, un ciervo y una rata. Todos juntos y sin peleas. Transcurrió algún tiempo antes de que Dumbledore nos descubriera. Gran hombre también el director. Nunca le agradeceré lo suficiente todo lo que hizo por nosotros. Por todos. Quisiera saber que ha ocurrido con la Orden del Fénix. Tanto Remus como yo no logramos encontrar que puede significar la desaparición de la pluma. Justo la única cosa que nos podía ayudar a salir de aquí. Bueno, casi la única. Esperamos que te recuperes pronto, Sev.
De pronto, un ruido les llegó con total claridad desde lejos: algo estaba golpeando insistentemente una pared.
.-. Pobre Remus. Mañana habrá que preparar doble o quizás triple ración de poción sanadora. .¡Menos mal que encontramos ingredientes!. Por como estaban dispuestos no dudo a quién pertenecían. Tienen tu huella Sev. Dumbledore sabía muy bien lo que hacía cuando te permitió ser su espía. Por eso te necesitamos, tenemos que averiguar como salir de aquí. Sólo tú sabes como eliminar esa barrera invisible. Tienes que curarte, Sev. Lo tienes que hacer… .-. en ese momento Sirius estaba totalmente inclinado junto al enfermo, que continuaba con los ojos cerrados, como si descansase o durmiese, tal y como había hecho desde hacía horas – Lo tienes que hacer. Tienes que curarte. Aunque sólo sea por ti. Por lo que tienes fuera. .¿Sabes Sev?. Remus dice que quizás tengas a alguien fuera que te espera (algo que yo dudo pero espero equivocarme) Hazlo por esa persona. .¿De acuerdo?. Hazlo por ella. Cúrate pronto.
Un gruñido, apenas imperceptible, salió de los labios de Severus que en esos momentos hacia verdaderos esfuerzos por entreabrir los ojos.
.-. .¿Qué has dicho?.
.-. He… dicho – dijo con voz entrecortada por el esfuerzo – he dicho… que dejes de llamarme Sev. O te juro que cuando me levante te dejo convertido en perro por el resto de tu vida, Black.
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Un nuevo día comenzaba, y aquel no era uno cualquiera. No. Era diferente, era el primero tras una luna llena. Sirius lo supo cuando se despertó e, ignorando todos los dolores de su cuerpo tras haber dormido en el suelo, cerca de una puerta fuertemente asegurada, empezó a correr. Bajó las escaleras rápidamente, cruzó pasillos, torció esquinas, abrió puertas. Pasó por estancias y habitaciones vacías. Todo silencio. Todo en calma .Sólo un objetivo en mente.
Al fin, cuando sus pulmones empezaban a quejarse, llegó a su objetivo. Allí, en el mismo sitio donde habían permanecido varios días atrás, privados de libertad y encerrados, se encontraba Remus. Y, aunque ya había imaginado la escena, aunque ya la había visto antes, muchas veces de muchacho, la impresión era la misma: una gran impotencia y rabia hacia la persona que le había hecho eso a su amigo. Pues, allí, acurrucado en medio de la celda, en el suelo, agarrandose las rodillas, de costado, se veía la imagen de una persona que había pasado muchos dolores y angustias aquella noche.
Desde su posición no podía verle más que parte de la espalda, y aun así, aquella visión era de gran y tremenda impotencia y pena, pues entre los jirones de la ropa se podía ver varias marcas, paralelas, uniformes, como si una garra le hubiera tocado y deslizado sobre ese lugar. El Lobo. El Lobo que dañaba a los demás y a sí mismo. El Lobo que, al no encontrar escapatoria, se había vuelto salvaje, dañándose a sí mismo más que nunca.
.-. Siento mucho todo lo que ha pasado, Remus – murmuró Sirius apartando los grandes y fuertes maderos que permanecían cruzando la puerta. Le costó mucho más trabajo que la noche anterior, cuando las pusiera, tras haber engañado al ser en el que se había convertido su amigo. Le costó pues la puerta ya no se encontraba en el mismo estado: el Lobo había estado tratando de escapar desesperadamente del lugar.
Un gemido salió del suelo justo en el momento en que cayó el último trozo de madera y entró Sirius en el lugar.
.-. No pasa nada. No había otra opción – dijo Remus tratando de incorporarse del suelo, en medio de todos los dolores que tenía – Espero que no te dañase, ni a ti ni a Severus – añadió, palpándose los brazos y las piernas, y aguantando un gemido cuando intento poner recta la espalda.
.-. Excepto tú, nadie ha resultado herido – le contestó Sirius, acercándose a él apenado y entregándole un vaso – Snape y yo hemos pasado una buena noche, si te interesa.
.-. .¿Snape?. – en ese momento Remus levantó la vista del suelo (se había sentado pues no podía soportar estar en pie, no mientras tuviese las heridas en la espalda) Dejó la poción que se estaba tomando y agregó, alzando una ceja con curiosidad – .¿Otra vez os habéis peleado?.
.-. No exactamente. Más bien… más bien me ha amenazado.
.-. Buena señal. Eso demuestra que se está recuperando – rió el hombre lobo levantándose y con una sonrisa en la cara – Ya verás como podremos salir pronto de aquí – añadió apoyándose en uno de los hombros de su amigo y echando los dos a andar fuera de la celda… a la que regresarían esa misma noche, y cada noche mientras permanecieran en aquella casa prisioneros y mientras la luna llena resplandeciera en el cielo.
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Cada paso que daba le alejaba de aquel lugar al que había dado tanto, en donde había transcurrido gran parte de su vida. Pero ahora ya nada quedaba. Nada que mereciera la pena. Alastor Moody caminaba y caminaba alejándose del Ministerio de Magia, al que ya nunca más regresaría. Lo había decidido aquella noche, en medio de aquella fastidiosa, tediosa y aburrida reunión con el Ministro y con los demás encargados de departamentos del Ministerio. Mientras razonaban y hablaban sobre aquella época de paz que tenían, sobre como hacer que los méritos cayeran sobre el gobierno (ya sin importarles que era lo que lo había hecho posible), sobre que decidir y hacer, él había estado pensando, meditando. Y finalmente había llegado a una conclusión certera y acertada: ya no le necesitaban.
Todos aquellos entresijos de la política no tenían nada que ver con su persona. Él sólo necesitaba la acción, la lucha contra el mal, pero éste había desaparecido sin dejar rastro. La inactividad, como estaba existiendo desde aquel día de Agosto, era lo peor que le estaba pasando. Bueno, aquello y la desconcertante falta de noticias. Así que lo había decidido justo cuando la reunión estaba ya en su punto final: dejaría su cargo e iría a un lugar donde necesitasen su mano y su ayuda. Y aquel lugar bien lo conocía pues había estado allí hacia unos años y bien sabía que necesitaban su ayuda ahora más que nunca.
Encima de la mesa de su despacho encontrarían, cuando le fueran a buscar, el pergamino con su renuncia.
Él ya estaría bastante lejos cuando quisieran darse cuenta.
Y los días pasaban despacio. Uno tras otro sin descanso. Y todo volvía a su cauce, a la normalidad que era la vida. Pero ahora a una existencia distinta que antes, ahora a una en la que no existía el miedo, la desesperación, la guerra… el mal. A una que algunos de los que vivían ya habían conocido unos años atrás y en la que otros empezaban a disfrutar plenamente. Sin preguntas y así no existían las respuestas tristes, los pensamientos pesimistas. Se aceptaba todo tal como era, tal como estaba.
Mas algunos todavía seguían buscando aquellas respuestas a las preguntas prohibidas (por ser motivo de tristeza), algunos seguían esperando algunas noticias, alguna señal. Como aquel hombre que caminaba por una calle, cojeando ligeramente. Sabedor de que detrás de esa inexplicable calma se escondía un secreto terrible. Sabedor de que todo podía cambiar en un instante. Un segundo después de pasar bajo una farola con débil luz el hombre desapareció, se esfumó de la calle sin dejar rastro, rumbo a su casa. Con una determinación en la mente: encontrar, fuera como fuera, la respuesta a lo sucedido.
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La luna llena se alzaba majestuosamente en el cielo, ausente de cualquier nube que turbase la visión. Sólo ella, sólo aquel gran circulo blanco y resplandeciente en mitad de la bóveda celeste. Majestuosa para algunos pero para otros de una belleza terrible.
Y hacia allí miraban algunas personas de éstas últimas. Hacia la luna, hacia aquella casi palpable e ineludible huella del transcurrir del tiempo: unos días antes sólo una leve y pálida hoz estaba en el cielo y, ahora, aquel disco resplandecía con toda su fuerza en lo alto.
Y, en la ventana de una habitación, una muchacha intentaba contener sus lágrimas mientras miraba la luna llena. Gotas de agua salada que, desde hacía días y días, se deslizaban sobre sus mejillas incesantemente. No existía un instante en que sus ojos estuviesen secos, que una sonrisa o rastro de alegría apareciera en aquel rostro, surcado desde entonces con tristeza.
Una semana, Sólo había pasado una semana desde que se fuera, desde que la dejará sola, pero a ella le parecía una vida entera. Su vida ya no tenía sentido sin él a su lado. Una semana en la que los segundos se convertían en horas y los días en años. Tiempo que pasaba sin descanso. Una semana ya y todavía seguía (y seguiría, ella bien lo sabía) con aquella pena en su interior. Nunca volvería a sonreír, nunca volvería a tener ilusión por algo. Nunca más. La oportunidad de la alegría ya había pasado. Ahora sólo la tristeza estaría siempre con ella. Y un nombre. Su nombre. Aquella simple palabra que nunca olvidaría, aquel que le había enseñado el verdadero significado de la felicidad completa, del amor. Aquel nombre era Harry.
Con aquella tristeza que le había caracterizado durante esa semana, se volvió hacia su habitación donde las fotografías que allí colgaban recordaban tiempos felices (tiempos que no volverían, pensó), tiempos que habían desaparecido pues el otro protagonista de ellas ya no estaba. Con añoranza fue acariciando la escoba que tenía apoyada a su lado mientras miraba hacia la pared, hacia las fotografías. Ya nada era igual, ya nada tenía sentido, ni siquiera volar. No había surcado el aire desde aquel día en que le transmitieran la cruel noticia. Nada tenía sentido.
Tan sólo… tan sólo, quizás, las noches, los sueños, donde podría trasladarse a un mundo diferente, a un lugar donde él estaba presente. Vivo. Con ella. A su lado. Una muy leve sonrisa apareció en sus labios mientras se sumergía en las sábanas y en su cama. Una pequeña alegría, la máxima que se permitía desde aquel día. Una pequeña felicidad que se instalaba en su mente y en su cuerpo mientras llamaba ansiosamente al dueño del país de los sueños.
Una luz que parecía porvenir de todas partes y de ninguna lo envolvía todo: los árboles, el suelo, a ella. De nuevo estaba en aquel lugar, de nuevo volvía a aquel bosque misterioso.
Unos brazos le agarraron por detrás y ella, en vez de asustarse al sentir aquellas manos en su cintura, echó ligeramente su cuerpo hacia atrás, reclinándose en la persona que había llegado, con confianza, con alegría.
Después, uno de aquellos brazos subió hasta su cara y le acarició amorosamente ese lugar, como si limpiara lágrimas invisibles de aquel lugar.
.-. .¿Por qué llorabas?. – preguntó y ella sintió su aliento muy cerca de su cara.
No supo qué responder ya que ni ella misma conocía muy bien la respuesta en esos instantes. Sus recuerdos anteriores a la llegada a ese lugar habían desaparecido y con franqueza y sinceridad se lo dijo:
.-. No lo sé. Quizás estaba triste por algo. Pero ahora ya no lo estoy.
.-. .¿Y eso por qué?.
.-. Porque tú estás conmigo – contestó ella ya que era lo que sentía dentro, muy dentro de su corazón.
.-. .¿Y antes llorabas porque no estaba contigo?.
.-. Si, era por eso – reconoció al fin dándose la vuelta y cogiendo su cara entre sus manos – Por favor, no te vuelvas a marchar. No me dejes de nuevo sola, Harry.
.-. Nunca lo haré.
.-. Pero… .-. le interrumpió Ginny mas de pronto sintió que sus palabras morían en sus labios, en los suyos y en los de él. De nuevo aquella sensación de ser únicos en el universo.
.-. Nunca te dejaré sola… .-. dijo Harry apartándose finalmente de ella y acariciándole de nuevo el rostro, como si quisiera aprenderse cada uno de sus rasgos – Es lo que te prometí. Yo siempre cumplo mis promesas – agregó con una sonrisa sincera y gratificante.
.-. Pero no… no estás conmigo. No ahora – logró terminar de decir Ginny, sintiendo sus manos en su rostro, sintiendo aquella sensación de que durase ese instante cien días. Sintiendo de nuevo como sus lágrimas pujaban por salir de sus ojos al recordar el duro presente.
Y aquello fue lo último que sintió. Después todo se difuminó en aquella blancura: los árboles, el suelo… él. Todo. Dejándola sola en medio del lugar. Sola pero con la sensación de la caricia reciente todavía en su mejilla. De nuevo estaba sola. De nuevo lágrimas saladas empezaban a correr por sus mejillas. Por mucho que en sus sueños Harry insistiera siempre en que no estaba sola, que él estaba a su lado, la cruel y dura realidad era que no estaba. Que los sueños, sueños son… por desgracia.
Al abrir los ojos, empañados de lágrimas como siempre, pudo observar el débil rayo de sol que se colaba por la ventana, y supo que un nuevo día empezaba, un nuevo día daba inicio… un día más sin él.
Con frustración y rabia, lanzó su almohada contra la pared. Quería desahogar su ira, quería seguir estando en aquel idílico lugar donde los sueños se hacían realidad, donde él estaba a su lado, donde él… él estaba… aún vivo.
.¿Por qué era tan difícil seguir hacia delante?. Porque todo lo que le había dado sentido a su vida hasta ese momento había desaparecido, fue lo que pensó Ginny mientras se levantaba de la cama y mientras se esforzaba por dar un paso, y luego otro, y otro. Arrastrando los pies, esforzándose por vivir aunque ya no encontrase ninguna razón para ello.
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A unos metros de ella, en la cocina de la casa, se desarrollaba una escena idéntica a la de los últimos días a esa hora de la mañana:
.-. .¿Alguna noticia?. – preguntó con temblor en su voz Molly Weasley al ver aparecer a su marido por la chimenea. Éste negó con la cabeza al sentarse en la mesa para tomar el desayuno:
.-. Nada. No se sabe nada. Sólo los rumores. Ningún indicio, ninguna pista.
Lo mismo día tras día en la última semana. Rumores y más rumores que, a base de repetirse, se estaban convirtiendo en verdad.
.-. .¿Tú piensas que…?. – se atrevió a preguntar Arthur, viendo como su esposa se sentaba frente a él, pero inmediatamente le interrumpió ella.
.-. .¿Qué pueden estar muertos?. Quiera Dios que no sea así, pero me temo que… que… .-. no logró terminar la frase al ser, de nuevo, presa del llanto – Nunca Dumbledore ha tardado tanto en dar noticias, aunque sólo sean indirecta. Además… .-. hizo con las manos un gesto como si estuviera haciendo desaparecer algo frente a sus ojos y luego se puso de nuevo a llorar, ocultando su cara entre las manos.
.-. De nuevo seguimos sin noticias .¿verdad?. – en ese instante aparecieron en la cocina Fred y George, ambos también con un ligero rastro de tristeza en sus rostros, algo nada habitual en ellos, bromistas por naturaleza. Sin decir una palabra más, se sentaron en la mesa y se dispusieron a desayunar. Fred era el que había hablado nada más entrar en el lugar y ver a su madre llorando. Todos ellos sabían que Molly consideraba a Harry un hijo (y ellos lo tenían casi como a un hermano)
.-. Pero… .¿Qué están haciendo en el ministerio?. .¿Tanto les cuesta encontrar a dos personas?. – y George no añadió nada más, aunque en el aire flotó una palabra más, la única en la que nadie quería pensar en que fuera realidad aunque todos los indicios la señalaran como verdadera.
.-. Si Dumbledore buscó un lugar seguro, ni los más aventajados hechizos o encantamientos les encontraran – dijo una persona tristemente entrando en la cocina.
.-. Ya has estado investigando sobre ello .¿verdad Hermione?.
La muchacha sólo asintió ligeramente ante aquel comentario. Había pasado los últimos días investigando en todos y cada uno de los libros que disponía a su alcance, tanto propios como de la casa, y en ninguno de ellos había encontrado alguna respuesta que le permitiera encontrar a su amigo… aunque sólo fuera su cuerpo. Aunque sólo fuera aquello. Pero no había encontrado nada, ni una más leve pista o indicio de lo que podía hacer para encontrarle.
.-. Anoche intenté localizarles de nuevo pero…
.-. Pero tuve que hacerle desistir cuando estaba al borde de la inconsciencia – Ron le puso las manos protectoramente sobre los hombros, estando detrás de ella – Te exiges mucho Hermione. Todos queremos saber donde se encuentra Harry, pero si Dumbledore no quería que nadie le encontrase…
.-. Pero tenemos que hacerlo. Tenemos que… Lo siento pero es que me siento tan impotente…
.-. Todos estamos igual. No te disculpes – le dijo Molly acercándose a ella y limpiando un par de lágrimas de los ojos de la muchacha – Todos queremos saber que ha pasado con ellos… Y si están… si están… muertos… despedirlos como se merecen.
En ese instante se escuchó una puerta cerrarse tras de ellos. Todas las caras giraron a tiempo para ver que, mientras la puerta daba ligeros golpes al marco, una melena rojiza desaparecía por las sombras, huía de allí. Al comprender lo sucedido, todos callaron y se sumergieron en sus pensamientos, tristes y desesperanzadores en su mayoría, mientras comían el desayuno preparado por la matriarca de la familia Weasley.
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Aquella noche había sido la ultima de luna llena de aquel mes y cuando salió Remus de la celda (apoyado en Sirius como siempre, pues no tenía en esos momentos suficientes fuerzas para caminar solo), en sus ojos se veía tanto el sufrimiento por lo sufrido como la alegría de haber terminado, aunque sólo fuera momentáneamente.
Al llegar a la habitación donde habían centrado todas sus actividades, se paró un momento para observar: el fuego seguía chisporroteando en una esquina del lugar (alimentado por trozos de madera que se habían encontrado en otro sitio), la comida en varios montones también almacenada (a ojo les duraría bastante tiempo), y allí, en otra de las esquinas, se encontraban las improvisadas camas que habían confeccionado. Una de ellas ya ocupada.
.-. Buenos días Severus – saludó alegremente mientras se sentaba y acomodaba en la cama que había elegido: había que reponerse de aquella última noche de transformación.
.-. .¿Buenos días?. – contestó éste, levantando ligeramente una ceja sorprendido tras estudiar las marcas y rojeces que el hombre lobo mostraba por todo su cuerpo.
Tranquilamente, como si estuviera dándole clase a un grupo de primer año, Remus respondió
.-. Hay que aceptar las cosas tal y como son. Me costó bastante aceptar lo que era – agregó mirándose las heridas hechas en la noche – pero una vez que lo hice, ya no tuve que mirar al futuro con miedo. Y sé que, con amigos a mi lado – con afecto miró hacia el lugar donde se encontraba Sirius agachado y removiendo uno de los calderos – nada tengo que temer.
.-. .¿Ni siquiera al mal?.
.-. Ni siquiera a él. Si tengo que morir lo haré. Si tengo que sufrir, lo haré. Si tengo que enfrentarme a él, lo haré con todo el valor que tenga posible. Pero ahora… lo importante es recuperarse lo antes posible – dijo echándose hacia atrás y sintiendo como la espalda tocaba la almohada. Un ligero estremecimiento le recorrió el cuerpo al hacerlo.
Severus Snape se quedó pensativo ante esas palabras y tras un instante de reflexión, sólo logró susurrar una palabra antes de caer dormido a causa del cansancio que le invadía todavía el cuerpo:
.-. Gracias
Cuando Sirius se dio la vuelta para llevar las pociones curativas a Remus casi se le caen éstas al suelo, pues había visto algo insólito, algo que nunca jamás habría podido imaginar: en el rostro del maestro de pociones existía una sonrisa, leve, ligera y casi imperceptible, pero al fin y al cabo sonrisa.
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Uno tras otro los días fueron pasando y cayendo. Alejándose el calor intenso del verano, acercándose al otoño. Septiembre estaba a la vuelta de la esquina y, con ello, el regreso a las clases, a la rutina que conllevaban… a los recuerdos que no se querían tener.
Todavía se respiraba en la calle aquella sensación de paz y de ausencia de miedo. .¿Miedo a qué?. El mal ya no existía. No había que tener miedo. Ya nunca más nada perturbaría el mundo… o quizás sí, sólo el tiempo y el destino lo sabía. Pero, de momento, y en el aquí y el ahora, no había nada que temer, nada de lo que preocuparse y con eso la gente se conformaba.
Paseando por el callejón Diagon, bullicioso a aquellas horas de la tarde, toda la familia Weasley se afanaba en buscar las tiendas y comprar los utensilios para el año que empezaba. Sus caras eran fácilmente distinguibles en medio de la multitud ya que se distinguían en ellas la pena y la tristeza todavía, en contraste con la alegría que flotaba en el aire.
.-. Vamos Ginny – le instó Ron al verla quedarse atrás. Él bien sabía como se encontraba su hermana en esos momentos, pero había que continuar hacia delante, había que hacerlo. Como ella no respondió a su ruego, se colocó a su lado y la cogió del brazo – Hay que seguir hacia delante. Él lo hubiera querido.
.-. .¿Qué sabes tú?. – espetó fieramente zafándose de él – No sabes nada. Él… él….
.-. Ginny – le dijo suavemente, apoyándole ahora una de sus manos en el rostro – Harry era mi mejor amigo. Sé que no hubiera querido que te dejases marchitar. Sé que hubiera querido que siguieses adelante.
Ginny le miró con gratitud aunque todavía sus ojos estaban húmedos y llenos de lágrimas.
.-. No puedo aceptarlo como vosotros. Lo siento Ron – se disculpó agachando la cabeza – Aunque el Ministerio de Magia le haya declarado oficialmente muerto (a él y a Dumbledore) yo no puedo dejar de sentir pena. Todavía siento rabia e ira cuando me despierto por la mañana y compruebo que Harry no está a mi lado. Lo siento… .-. una solitaria lágrima empezó a deslizarse por su mejilla.
.-. Te comprendo. Si yo perdiera a Hermione – Ron giró la cabeza y distinguió a lo lejos su pelo: ya estaban bastante avanzados en la calle – no sé lo que haría. La quiero más que a mí mismo – en ese instante se le quebró la voz al comprender tan bien a su hermana, lo que estaba pasando, lo que estaba sintiendo.
.-. Gracias – fue lo que escuchó antes de verla desaparecer corriendo rumbo hacia sus padres.
.-. Hola Ron – una voz le saludó y ello logró romper los pensamientos funestos que tenía en esos momentos. Pensamientos de desdicha y tristeza, de abatimiento y pena. De cosas que no quisiera que sucedieran nunca.
.-. Hola Neville. Hola Luna – agregó sorprendido al reconocer a la persona a la que su amigo daba la mano, en claro gesto de protección y amor.
.-. .¿Qué te ha pasado en los ojos Ron?. .¿No habrá sido algún nimgle?. Espera, déjame comprobarlo
.-. .¿Un qué?. – dijo Ron apartándose ligeramente.
.-. Un nimgle. Una especie de luciérnaga invisible que daña los ojos…
.-. Errr, si, creo que ha sido eso pero no te preocupes. Ya está solucionado – le contestó rápidamente, pasando el dorso de su mano por los ojos. No se sorprendió al notar humedad
.-. Bien, así está mejor. Y ya sabes, cuidado con los nimgles, son muy peligrosos
.-. Gracias y nos vemos en Hogwarts – se despidió al ver como Fred le llamaba desde una esquina de la calle – Hasta luego a los dos.
Neville no dijo ni una sola palabra en todo aquel rato pero había comprendido muy bien lo sucedido y la causa de las lágrimas de Ron.
.-. Tardarán tiempo en recuperarse – dijo en esos momentos Luna seriamente, cuando vio como el pelirrojo desaparecía de su vista. Aquello le sorprendió enormemente pues había pensado que la muchacha no sabía a veces de lo que hablaba, como había pensado cuando comentara aquello de los ninge o como se llamasen – Si, a veces me hago la distraída o desvarío un poco – agregó ella sonriente al ver la cara de desconcierto de su pareja – pero es para quitar un poco de dramatismo a la vida. .¿No te has fijado que Ron sonreía divertido cuando le he comentado sobre los nimgles?..-. y Neville tuvo que darle la razón: había trasformado las lágrimas en diversión con unas simples palabras.
.-. Cada día que pasa me sorprendes cada vez más .¿Que será lo próximo que nos tiene preparado Luna Lovegood?. – a ese comentario sólo hubo una respuesta y fue compartida por ambos a la vez: un profundo y sincero beso, parecido a aquel que les había unido tras encontrarse a las puertas del callejón Knockturn el día del fin de la segunda guerra.
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A pesar de las protestas de la menor del grupo, las compras siguieron adelante. Los libros se acumulaban sobre el mostrador, uno encima de otro, en tres montones diferentes, uno menos de los que habían esperado a principios de las vacaciones. Faltaba alguien y eso se notaba en la atmósfera. No hacia falta volver la vista y ver las lágrimas de Ginny o las caras de pena de Ron o de Hermione, bastaba con ver el semblante de cualquiera del grupo para saber que una persona les faltaba. Cuando el dinero y los libros cambiaron de dueño ya era oficial: ese año sólo tres personas subirían al tren. Tres personas y el recuerdo de una más que ya no estaba con ellos.
Ginny miró ausente el helado que tenía delante mientras a su alrededor todo era conversaciones sobre cualquier cosa. Lo mismo que sucedía en casa. Siempre ausente, siempre pensativa, siempre entristecida. Nada conseguía animarle, ni siquiera el apoyo de sus hermanos ni amigos. Había visto no hacia mucho a Luna, se había alegrado al verla junto a Neville, había intentado sonreír… pero algo en su interior sintió celos de su amiga, de su felicidad .¿Por qué la vida era tan injusta?.
Removía sin cesar la crema en la que se había convertido el helado. Ansiaba como nunca llegar a casa, ir a la cama… y soñar, soñar como lo había hecho todos aquellos días. Soñar que todo era distinto, que todo era perfecto. Soñar con él, sentir sus brazos rodeándole. Sentir su respiración, sentirle junto a ella… aunque después sabía que existía un duro despertar. Una rueda que giraba y giraba sin cesar, pasando de la tristeza a la felicidad, de la alegría a las lagrimas, y así incesantemente. Una y otra vez.
Quizás, por ello, por estar su mente en otro lugar y en otro tiempo, no se dio cuenta de la llegada de una persona que se sentó junto a ella. Sólo cuando le cogió su mano y la apretó entre las de ella, supo que existía alguien sentado a su lado.
.-. Mi querida Ginny… no llores… – dijo la persona recién llegada y entre las lágrimas pudo distinguir rasgos muy conocidos.
.-. Oh, Tonks. No lo soporto más. No puedo seguir así – le respondió y lo siguiente que sintió fue que la joven auror le acariciaba la cabeza y le ayudaba a recostarse sobre su incipiente abdomen: el embarazo ya se le empezaba a notar.
.-. El dolor tiene que salir por algún sitio.
.-. Pero…
.-. .¿Pero por qué?. Yo tampoco puedo darte esa respuesta – respondió la auror limpiándole las lagrimas del rostro – Tan sólo puedo ayudarte a soportarlo. Como todos – agregó mirando al resto de los presentes, que continuaban hablando entre ellos – Y sé que, algún día, encontrarás alguna razón por la que seguir viviendo e ilusionándote por el futuro.
.-. No si Harry no está conmigo. Lo he perdido todo. No hay razón para seguir viviendo
.-. .¿Crees que a Harry le hubiera gustado oírte decir eso?. – dijo Tonks alzándole la barbilla para que sus ojos quedasen conectados .-. .¿Piensas que estaría alegre al ver que has perdido las ganas de vivir?. Yo creo que no, que si él te pudiera ver estaría muy desilusionado contigo.
.-. No es cierto
.-. .¿Seguro?.
Ginny retiró la cabeza derrotada. Tonks, Ron, Hermione, su madre, su padre… todos tenían razón, ahora lo había comprendido. Tenía que aceptar la pérdida finalmente. Tenía que aprender a mirar hacia delante, hacia el futuro sin la tristeza y pena que le habían embargado últimamente.
.-. Si. Así, poco a poco, irás aprendiendo a vivir nuevamente. Hay que mirar hacia el futuro sin miedo ni tristeza…
Oyó las palabras que le estaba diciendo Tonks mientras le acariciaba cariñosamente el pelo mas éstas parecían sumamente lejos de ella y poco a poco el sonido iba desapareciendo. Estaba alejándose. El bullicio dejó de existir, el silencio se apoderaba de su alrededor .¿Dónde estaba?. .¿Dónde se encontraba?.
Hacia sólo unos segundos se encontraba sentada, apoyada más bien, en una mesa junto a su familia y diversos conocidos, y ahora, mirara hacia donde mirara, no había nada. La Nada le rodeaba. Una nada que no dañaba la vista. Una luz cálida y agradable. Y luego, cuando se acostumbro a ella, aunque todavía seguía extrañada por el lugar, distinguió algo en medio de ella: una figura humana que se escondía tras una capucha, dándole la espalda.
Echó a correr hacia ella, sintiendo como su corazón brincaba en su interior a cada paso que daba. Sintiendo como las lágrimas aparecían en sus mejillas, pero esta vez no era de tristeza ni de pena, sino de alegría y felicidad. Algo en su interior reconocía a esa persona, aunque la luz que le rodeaba la hacia imposible de distinguir a la distancia en la que se encontraban.
Pero esa distancia era cada vez menor.
Se acercaba y su dicha era cada vez mayor.
La pena que había invadido su corazón desde el día de su cumpleaños estaba quedando atrás, estaba desapareciendo con cada zancada y paso que daba hacia la figura desconocida. La tristeza se estaba difuminando. La desesperanza desapareciendo. Todo lo malo se difuminaba de su ser.
Cada vez más deprisa, cada vez más rápido.
… Hacia la figura desconocida…
Era… era…
Era tan increíble que tuvo que pellizcarse en un brazo en plena carrera para comprobar que no estaba soñando… y no lo hacía. Era realidad lo que estaba sucediendo. No era un sueño como los que tenía todas las noches. Podía sentir que era… real.
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Contestaciones
Mariet Malfoy Snape Muchas gracias por ser tan sincera :) De momento no me ha llegado ninguna "chispa verde" hasta aquí, pero todo se andará XD .¿o no?., ya veremos (aunque es mejor decir, ya leeremos) Si ya has terminado el capitulo, creo que más que furiosa, estarás… ya verás XD Lo de los tres capitulos, uy, eso creo que no lo vamos a cumplir (lo sientooooo) Creo que me acabo de ganar una bronca de tu parte .¿o no?. XD Solo decirte que, en el siguiente capitulo (que espero no tardar tanto como en esots ultimos, ya no tengo tantas trabas para ponerme al ordenador) se van a contestar unas cuantas preguntas… y dentro de poco (por lo que tengo previsto, que eso es uan cosa y otra es lo que la musa hace XD) habrá un capitulo que va a gustar mucho, mucho XD (y justo ese no es el que más me gusta a mi, que tnego uno ya escrito desde hace semanas que me encaaaannta XD)
Lo de los ases bajo la manga, pues… creo que tengo una baraja entera, jajajaja. Hay muchas sorpresas todavía esperando ;) Ya lo leerás.
Y, bufff, me has dejado 0.0 me alegro mucho haber acertado un poco sobre el sufrimiento de Ginny (yo, e momento y por fortuna, no he perdido a nadie muy cercano, pero si he estado a punto de hacerlo, asi que sólo tocó recordar esos momentos tristes) Espero que tu chico regrese pronto contigo y podais estar muy felices (como bien dices, todo tiene una razón de ser, y ya verás que cuando vuelva el amor es muhco ma´s intenso ;D)
Sobre los tres prisioneros, ya has visto que en este capitulo volvemos a ver más sobre ellos (y no todo tiene que ser malo, jajaja) Si necesitan a una "enfermera" ya les pasaré tu nombre .¿de acuerdo?.
Y ay, de nuevo me has dejado colorá perdida sobre lo que transmito a través de la palabras y de la historia. Yo no soy consciente de ello en el moemtno en que estoy "aporreando" las teclas, pero luego, como digo siempre, me sorprendo al repasar lo escrito. Y sobre todo, y auiqneu digas que no lo haga, tengo que agradecer todas vuestras valiosas y maravillosas palabras, pues sin ellas no habria descubierto este mundo que me permite evadirme de los problemas cotidianos, que me permite desconectar de todo lo que me afecta y me permite, desde la distancia, aprender de los errores, comprender lo sucedido, saber que siempre hay una forma de solucionar todo. Hay mil y una y muchas más razones por las que podria estar agradeciendo eternamente el apoyo que se me brinda y el animo que se me transmite. A toedo ello sólo puedo decir una palabra, y esa es: .¡gracias!.
Y gracias tambien por sugerirme descansar, ahora lo estoy haciendo y el estrés ya está pasando (entre examenes, estudios y trabajos yo misma me maravillo de estar todavía conservando la cordura y más después de todo lo que he estado haciendo en los ultimos meses)
Muchos besos, abrazos y un millón de buenas vibraciones para que todo lo que propongas en la vida te vaya estupendamente. Gracias de nuevo.
Sabrina Jejeje, yo no odio a nadie porque le guste o no un autor en concreto. Cada persona tiene sus gustos y puede haber leido cosas mejores (o peores), asi que nunca hay que pensar mal de la gente ;) (para mi Rowling ha dado la oportunidad de hacer leer a gente que nunca antes se habai interesado por la lectura, pero no es ni de lejos la mejor escritora que hay ahora mismo, hay muchos y muchas interesantes :p… y te lo dice una persona que no lee, que devora libros literalmente XD)
Ah, y espero que hayas dejado crecer (aunque sólo sea ligeramente tus uñas XD). Ya lo siento por la espera, pero como digo al inicio, la "vida real" ha sido un poco estresante en los ultimos tiempos, cosa que se está solucinando ahora mismo (y de una manera mmuuuy buena) Si las cosas van bien como hasta ahora (crucemos los dedos, toquemos madera) creo que tus uñas no van a sufrir (no mucho) Y… que hayas tenido unas agradables y felices vacaciones y que hayas disfrutado mucho y un poco más. Besos miles!.!.
Pd: jejje, otra que se añade al limite de tiempo /capitulos XD Sobre lo de los tres capìtulos, ya veremos / leeremos si se cumple o no. Y sobre lo de la semana, creo que ahí si que he fallado :( que pena, creo que me toca un castigo XD Muchos besos y espero que este apitulo tambien te haya gustado mucho (y te haya solucionado dudas .¿o no?. Ya se verá)
Celina Hola!.!. Si, cada vez estoy más convencida de que los de mi "generación" debemos estar muy mal de la cabeza .¿no es verdad?. (eso de nacer en el año del mundial… quizas por eso nos guste estar estresados a tope y no parar XD) O, bueno, en mi caso ahora mismo estoy disfrutando de "vacaciones" forzadas. .¡Llevo dos días sin hacer nada!. (en paro, si ¬¬, pero no sé porqué, me va a durar muy poco XD) de momento, en estos días he estado, según mi madre: durmiendo, comiendo y leyendo XD (creo que todas las madres siempre tienen que encontrar el lado menos bueno de todos, que tambien he estado estudiando –poco, pero lo he hecho.-. puesto que he empezado unas asignaturas virtuales… si, tiempo libre, pero menos XD) En fin, que poco a poco empezamos de nuevo la "epoca estuidiantil" Por cierto .¡.¡.¡que ya me queda menos de la carrera!.!. Aprobe los examenes que me quedaban (los hice a princpios de febrero) asi que ya sólo me flata la mitad en junio y seré oficialmente ingeniera XD Por una parte estoy ilusionada, pero por otra… sé que lo voy a echar de menos. Quien me comprende XD Ah, y comparto tu ilusion porque nos llegue algo bueno (algun trabajillo y eso mejor que mejor… aunque no descartamos un buen pellizco de loteria XD…si, bueno, estoy un poco loca .¿se nota?. Y creo que tambien influye que son las tantas de la madrugada y en esa hora estoy como una cabra, lo que hace el sueño –o, ahora que lo pienso, quizas es que estoy asi siempre y en esos instantes es cuando más conciente estoy XD) No me hagas caso, desvario de mala manera, jajajaja. Creo que los géminis tenemos ese defecto XD
Y bueno, si, creo que vamos a tener que encauzar un poquito la contestación (.¿se nota que llevo tiempo sin escribir XD?. Sobre el fict, pues ya le diré a mi musa que tiene una cuenta pendiente contigo XD (y conmigo, que nunca me quiere hacer caso y va a su aire ahora si, ahora tambien XD) El tema "Harry"… ahhh, de eso no voy a decir ni una palabra… que para eso está el final de este capitulo .¿o no?. XD Ya veremos. Y… lo bueno es que todavía nadie se ha dado cuenta de "cierto" detalle que resuelve esa importante cuestion (si ya lo pienso yo, que hasta que no lo ponga nadie se va a dar cuenta XD, con lo evidente que es XD) En fin, ya veremos que nos depara la historia :D
Sobre el timepo, pues aquí no ha vuelto a nevar (no así en el resto de la peninsula, pero las tierras mañas son y serán un mundo aparte XD) Eso si, la lluvia se sintio a gusto y en vez de caer copos como en el resto, llovio a mares muchos días. Y… sobre el Teide, mira que tenerlo tan cerca y no haber subido hasta arriba XD (vale, vale, no digo nada, que sé de alguien que tiene el Moncayo tambien cerca y no ha ido hasta la cima XD Vaya par… aunque eso si, he estado pateandome los Pirineos cosa mala… cuando era más joven. XD Ay, que raro suena eso, jajajaja)
Ahroa si, ya me voy despidiendo, que parece que estoy hablando y hablando (mejor dicho, escribiendo y escribiendo) mucho y no quiero aburrirte XD En la proxima actualización más (que espero que sea pronto… y que te haya gustado este capitulo tambien :D)
Besos, besos, besos y abrazos miles
Pd: .¿Qué tal los carnavales?. No sabes la envidia que me dais :p
Dark Lady Evans Jejeje!.!.!. Y yo que pensaba que iba a comenzar el comentario con una maldición… pero me euqivoque (por fortuna XD) Desde ya .¡lo siento!. Y si quieres una culpable, esa es mi musa, que tiene unas ideas raras, raras, raras XD (jooo, espero que no se hayan agotado las reservas de pañuelos de tu casa ¬¬… que todavía queda mucho fic .¿o no?. XD Ya lo verás, o mejor dicho, ya lo leeras XD) No sabes lo que me costó hacer el trozo de Ginny, fue bastante (mucho) difícil :(… aunque tambien lo fue lo de la despedida… sabiendo que era lo que ocurria luego (que malo es a veces saber que va a ocurrir) En fin, que ya veremos lo que nos depara la historia (.¿Qué tal este último capitulo?... aunque porveniendo de ti creo que ya voy preparando el maquillaje para camuflar los coloretes XD)
Sobre el resto de las historias nuevas que hay por ahí, ya sabes, no te preocupes, que tiempo hay y habrá y los estudiso son lo primero (como me vuelva a enterar que dejar de hacer trabajos o estudiar por mi culpa vamos a tener que pensar un castigo, jajaja)
Muchos besotes y espero que los resultados academicos sean muy buenos (o todo lo bien que se puedan) Hasta la proxima :D
Nimmy.-.isil Hola guapetona!.!. Bueno, sobre si maté o no a Harry es una pregunta que no voy a responder (ni a ti ni a nadie, a pesar de los "acosos" que sufro o maldiciones XD) Ya se verá en la historia que es lo que ha ocurrido (y mira que nadie ha "encontrado" una pista que lleva directamente a la solucon de ese enigma… a pesar de ser muy, muy evidente XD) Y si, muerte a Voldy (y a los mortifagos y a todo lo que tenga que ver con el mal XD) Ay, creo que yo tambien estoy mal de la cabeza, jajaja.
Sobre lo de las desviaciones de la historia XD bueno, según mi punto de vista se ha ido un poco del argumento original, pero si, hay cosas que concuerdan sobre la saga original (y, después de leer el sexto, tambien me fije en que hacerte varias cosas con mi sexto alternativo XD… pero creo que con éste… bueno, ya veremos XD) Eso si, algunas de las ideas que tenía para el fic las he tenido que ir descartando para no chafar a quienes no han leido el sexto todavía (y si te fijas bien, hay un par de guiños hacia los si lectores, muy leves para que los que no se lo han leido no se diesen ni cuenta XD)
Sobre si es el final o no de la historia… pues ya lo irás descubriendo XD, pero de momento te adelanto que hay escritas escenas de "cierto acontecimiento que sucederá en Navidad" (venga, a ver si lo aciertas XD) Asi que, por lo menos, hasta entonces hay fic (y si, no creo que te vayas a aburrir XD… de momento empezamos la siguiente fase que habia previsto que hubiera en la historia XD)
Ah, y yo tambien te tengo que agradecer tus maravillosas palabras. Una reverencia a ti y a todos los que leen la historia, y a los que comentan todavía más profunda. Si no fuera porque vosotros me dais alas, no podria volar :)
Gracias por los animos ante todo lo que me depara la vida, sea lo que sea.
Pd: sobre las recomendaciones que haces… Pues sobre Christoher Jacques (o como se escriba,pero creo que era asi XD), si, dejó el septimo sin terminar, con lo majo que le estaba quedando (ademas, creo que hasta lo quito de este lugar) Escribia bastante bien (le estuve leyendo y siguiendo) pero creo que el estrés y los estudios no fueron una buena combinación para él y el seguir escibiendo, por desgracia. Sobre el otro que comentas, pues todvia no lo he leido, pero lo tengo en la lista de pendientes para que, cuando tenga tiempo y ganas, empezar con él (y más me atrae cuando veo la cantidad de capitulos que tiene… uhmm, creo que eso es algo parecido a "deformación profesional" o como se diga XD, todo lo que es largo y extendo de lectura me gusta) A ver cuando podemos empezar :)
Un gran besazo y espero que tu recopiulatorio de canciones sea extenso y muy grande :D
Gabriela Luthien Black Hola guapetona!.!. Si, efectivamente, el mundo magico se encuentra en medio de un gran cambio :D Sobre las razones, básicamente era que tanto Dumbledore como Moody se dan cuenta de que el mal está acechando y es más fuerte que antaño, por lo que no pueden seguir igual que como estaban: hay que entrenar y duro a Harry. Por ello toman la decisión de llevarle a otro lugar y enseñarle ellos mismos (o, bueno, esa era la idea) Tambien, que se dan cuenta de que si Harry está en Hogwarts los alumnos están en más peligro que antes, pues Voldemort acechará y acechará sin descanso hasta que entre y se pueda enfrentar a él (y a Dumbledore) A pesar de que el colegio era uno de los lugares más seguros, en la balanza habia dos opciones: los alumnos y una persona en concreto, asi que se decidieron por el mal menor, que era alejar a Harry. Pero, como te digo, todo eso eran sus suposiciones, puesto que ya hemos visto que la realidad ha sido otra (por desgracia) Creo, si mal no recuerdo, que hay una conversación entre los dos (Dumbledore y Moody) a princpio del fic, en la que comentan precisamente esto (ahora mismo estoy muy vaga para buscarla, lo siento XD) Y, bueno, sobre Liz, justamente al final del otro fic, se dice que su magia ahora es debil y ya no es nada para Voldemort (después de lo que sucedió), asi que si aparece es por otros asuntos, ya nada relacionado con la proteccion o no de Harry XD. Justamente, en el capitulo anterior era un poco para situarla, para saber que ha sucedido (el estar con parte de la familia de Dumbledore), y la veremos un poco más en el siguiente, que ya es casi septiembre y eso representa la vuelta a las clases.
Uhm… creo que no me olvido de nada (y si es así, ya sabes, si se puede responder no dudes en preguntarme :D) Por cierto, espero que la lectura del sexto libro haya sido estupenda (a pesar de que pase lo que pase) y que el retorno a las clases haya sido lo má leve posible.
Un besazo muy grande y nos leemos!.!.!.
vkwood Saludos!.!. Y bienvenida al fic :D No sabes lo agradecida, alegre y colorada que me has puesto con tu comentario (cosa que cada vez todos haceis, pero yo no me acabo de acostumbrar XD) sobre lo de si he estado ocupada, la rspuesta es que si (y mucho), y sobre si he estado sin musas, pues eso creo que es imposible, que la musa que tengo es tan, tan, tan pesada que no me abandonaria ni en un millon de años XD (por desgracia para mi y mi cordura, jajaja, bueno, no te preocupes, que ya me he acostumbrado a sus desvarios – y a los mios propios XD) Si, creo que esto te confirma lo loca que estoy XDDD
Lo de seguir con la historia… uhmmm… creo que lo vamos a pensar… uhmmm… Jejeje, mentira, mentira, que yo voy a seguir y seguir hasta que llegue al final. No te preocupes XD
Eso si, tengo que disculparme por la extensa espera, si es que cuando la "vida real" es muy estresada no se encuentra tiempo para viajar por el sendero de fantasía.
Un gran, gran, gran abrazo y un enorme beso.
Pd: Espero que te haya gustado el capitulo. Nos vemos / leemos.
Ronnie Saludos !.!.!. Y tambien bienvenida al fic !.!. (muchisimas, muchisimas gracias por el comentario y por estar ahí y apoyarme :D) Me alegro de que te guste el fic… y sobre la extención, bueno, yo no lo sé con seguridad, para ello tendrian que preguntarle a mi musa (loca ella XD), pero te puedo adelantar que hay, por lo menos, cosas hasta Navidad… y que tengo unas cuantas cartas guardadas bajo la manga XD (y considerando que la anterior historia tenia unos… muchos capitulos, y viendo como se desarrolla ésta ahora… veremos, veremos hasta cuando dura XD) De nuevo, muchismas gracias por haber leido la anterior y ahora ésta (su, llamemosle, continuación XD) Sobre la espera, siento haber tardado tanto, pero entre unas cosas y otras no he tenido tuiempo para estar delante del ordenador, pero creo que a partir de ahra las cosas van a cambiar… a mejor XD.
Muchos besos y espero que te haya gustado el capitulo.
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