Disclaimer: casi todos los personajes pertenecen a Sophie Jordan, autora de la saga Firelight.

Para entender el fanfic te recomiendo leer antes la trilogía Firelight (Firelight, Vanish y Hidden) y el relato Breathless, todo escrito por Sophie Jordan.
La historia la relata Jacinda, la historia se cuenta en primera persona.

Capítulo 2: Una despedida dolorosa

Me hace feliz la hora de salida del trabajo.

Mientras camino a casa, noto que las luces están encendidas y logro distinguir una silueta.

-Ay, no.- dije un poco quejumbrosa.

Lo primero que hacía llegando a casa era tomar una ducha, pero si por razones extrañas llegaba Will o Cassian antes que yo, bueno, debía esperar más tiempo oliendo a tripas porque el baño estaba ocupado.

Cuando entré, lo primero que vi fue a Cassian inventariando sus cosas.

-Hola.- le dije.

-Aún no ha llegado Will, o sea que el baño es todo tuyo.- dijo amistosamente mientras levantaba la mirada.

-¡Genial! Y por favor, no entres al baño.- le dije.

Me apresuré a tomar lo que necesitaba para ese momento tan anhelado. Cuando entro al baño solo ansio desnudarme y tocar esa deliciosa agua caliente.

Una vez que terminé vi a un Will impaciente afuera del baño.

-Te tardaste.- dijo Will un poco sarcástico y molesto.

-Pues que pena.- respondí burlona.

Acto seguido fijé mi mirada en Cassian, que con una mirada un tanto triste guardaba sus cosas. Recordé lo que en algún momento no muy lejano hizo por mí, pensé que lo menos que podía hacer era prepararle un bocadillo para el viaje.

Sin dirigirle la palabra, fui a la cocina y empecé a prepararle comida para el viaje. Decidí empezar con unos sandwiches de jamón y queso, luego continué con un par de famosos sandwiches BLT, añadi fruta picada, nueces, barras de cereal, un par de bricks de leche y jugo, agua y unos dulces. Cuando terminé, tomé una pequeña mochila en la que mamá solía ponerme el almuerzo cuando iba al instituto. Con un poco de esfuerzo y conocimiento en tetris logré meter toda la comida allí.

-Ten, es para ti. Disfrútalo.- le dije a Cassian mientras le tendí la mochilita.

-Oh, muchas gracias Jace.- dijo muy agradecido. Solo sonreí.

-Increíblemente no había pensado en llevarme comida para el viaje, me salvaste de una muy grande. Pero no tenías que hacerlo.- me dijo.

-No Cas, sí tenía que hacerlo. Es lo menos que podía hacer por todo lo que hiciste por mi. Te sigo debiendo una.- le dije.

-¿Y qué hice por ti?- preguntó.

-Ya sabes tonto, salvarme.- le respondí.

Cassian solo sonrió y se fue a su habitación a dormir un poco.

Will llego y me abrazó por la cintura y me besó.

-Oye linda, ¿que te parece si vamos a cenar?- me dijo Will en un tono pícaro.

-Claro, no veo por qué no salir...- le respondí.

Fuimos a cenar al restaurante de Lynnett, una draki verda muy buena cocinera.

A la mitad del camino de regreso a casa, nos encontramos con Cassian, el cual estaba ya por irse. Will y yo ya sabíamos lo que ocurriría, así que detuvimos a Cassian para despedirnos. Primero se despidió Will y luego yo. Ya faltando poco para llegar a casa Will comenzó a correr.

-¡Debo ir al baño!- gritó con desesperación.

Yo solo me manifesté y volé lo más rápido que pude para buscar a Cassian. Afortunadamente lo encontré preparándose para irse.

-Adiós.- le dije con lágrimas en los ojos mientras lo abrazaba.

-Te prometo que regresaré Jace.- me dijo muy seguro y acto seguido, besó mi frente.

Solo se dió media vuelta y empezó a desnudarse.

-Que tengas buen viaje.- le dije mientras lo tomé por el cuello, después besé su mejilla.

Cassian solo sonrió y se colgó sus cosas. En esos momentos me di cuenta de lo guapo y fornido que es Cassian y cuando se manifestó vi lo bello y majestuoso que es en su forma draki. Luego voló, y se fue.

Una vez terminado ese momento reparé en mi desnudez, me manifesté rápidamente y fui a buscar lo que quedaba de mi ropa.

Esa misma noche, aún estando acostada con Will, no pude dormir, sólo me quedé pensando en ese último y triste momento que compartimos Cassian y yo.

La partida de Cassian me afectó más de lo que yo creí.