Saludos a todo de nuevo
Que pronto ¿no? (y más cuando los últimos han tardado un poquito bastante :p)
Pero siento "chafar" la alegría por un nuevo capitulo ¿por que? Porque éste no es un capitulo normal, y ni siquiera pertenece al fic. Es, como bien pone en el titulo, un anexo, algo que se puede leer o no. Pero a los valientes que quieran adentrarse en estas letras sin sentido que vienen a contnuación, lo primero gracias por atreverse, y lo segundo, disfruten con el espectáculo :)
Besos miles y... nos vemos pronto

Anexo Un espectáculo inolvidable
(Especial "Un año" Parte I)

Abres los ojos.
Noche oscura.
Sin lunas, sin estrellas.
Estás en medio de un callejón débilmente iluminado. No sabes como has llegado allí, pero no te importa. Sientes que conoces ese lugar. De hecho, lo sientes tremendamente familiar. Las pocas luces de la calle parecen indicarte una sola dirección: una puerta, al fondo. Te acercas.
No hay nadie.
La puerta parece cerrada a cal y canto.
Te equivocas: en cuanto llegas se abre con un chirrido fantasmal.
Das un paso atrás. Entre la oscuridad distingues una gran silueta que permanece de pie.
Parece esperar.
De momento no te ve. Está de espaldas.
Un escalofrío recorre tu espalda, de arriba abajo. No quieres que te vea. Quieres huir. Lo antes posible. Sientes que estás en peligro. Sientes una gran inquietud… pero también una gran curiosidad por saber que es lo que esconde aquella puerta, que hay al final de aquel oscuro pasillo que custodia aquel gigante (si los gigantes existiesen realmente, bien podrían ser de aquel tamaño aunque… bien mirado, éste tenía un tamaño que se podría considerar pequeño)
Demasiado tarde: en los breves minutos en los que estos pensamientos han recorrido tu mente, aquella persona se ha dado la vuelta y te ha descubierto.
Intentas dar otro paso atrás pero tu cuerpo está paralizado.
Le miras fijamente: hay algo extraño en él, pero no sabes el qué.
Cuando has conseguido recuperar el control de tu cuerpo para huir, la gran mano del gigante está posada en uno de tus hombros, dejándote clavada en el sitio. Ya no puedes retroceder. Ya no puedes escapar.
En contra de lo que esperabas, te está sonriendo.
- Vaya, vaya. Esperaba a otra persona – le escuchas decir entre grandes dificultades, su habla está llena de extraños sonidos, mientras sientes su mirada recorriéndote de arriba abajo – Bueno, si estás en la lista puedes pasar – añade – Dime tu nombre.
Se lo dices. No puedes hacer otra cosa. No puedes escapar de sus garras.
Y, además, tu curiosidad quiere averiguar que es lo que se esconde en ese lugar.
Con gran desconcierto ves como saca una gran libreta y empieza a pasar hojas y hojas. Ahora te ha soltado, pero no te mueves: el ansia de saber lo que está sucediendo ha podido más que las ganas de escapar. Ves como las páginas pasan y pasan, y como el gigante murmura algo entre los dientes.
- Uhm… No… de esta lista no… no le conozco por el colegio…. – dice al cabo de unos segundos tras mirarte de nuevo de arriba abajo – Uhm… tampoco tiene pinta de trabajar en el ministerio, es demasiado joven todavía…. – son palabras sin sentido todavía, aunque algo en tu mente está trabajando a toda prisa: sientes que conoces su significado, pero aún no aciertas a decir el porqué. Son conocidas y a la vez lejanas - … Uhm… Si, quizás si. Puede que si – sientes de nuevo la mirada del gigante posándose encima de ti. Ahora es una mirada con más detenimiento. Al cabo de unos segundos, sus manos hacen avanzar rápidamente las hojas hasta llegar a las últimas páginas – Si… en esta lista están los muggles invitados… uhm… ¿Cómo has dicho que te llamabas?
Le dices otra vez tu nombre y ves como, de repente, en su cara aparece una gran y sincera sonrisa al detenerse su dedo sobre una línea del papel que no puedes ver.
- Si, estás aquí. Bien, puedes pasar – dice, aunque la última parte la dice con tal alegría que sólo logras descifrar su significado por el empujón que te da para entrar en el lugar – Que te diviertas – añade antes de salir al callejón y dejarte sola.
La puerta se cierra tras de ti.
Ahora ya estás atrapada. Sólo hay una única opción y es ir hacia delante, a descubrir que hay al final del pasillo. Algún día la curiosidad te llevará por mal camino… pero no parece ser hoy ese día.

Caminas.
El pasillo parece interminable.
A mitad escuchas un sonido que asocias sin dudar con la puerta por la que has entrado: otra persona que llega. Te paras un momento, no por cansancio, sino por aquella dichosa curiosidad que llevas en tu interior. Agudizas el oído intentando escuchar la conversación que ocurre en la puerta, aunque poco puedes entender del que hace de portero.
- Mira cómo has dejado la calle – escuchas decir al gigante en tono irónico y divertido.
- No te preocupes, que ahora devuelvo la luz a su sitio – le contesta su interlocutor alegremente – Ya sabes como es esto: no hay quien se resista al encendedor – escuchas entonces chasquidos y pequeños zumbidos. - ¿Ya han llegado todos? – oyes preguntar, pero después, no logras escuchar nada más, parece que los dos se han movido y sus voces no llegan hasta donde te encuentras. Al cabo de unos segundos, la puerta se cierra de nuevo. Estás intrigada: no has escuchado pasos, no has escuchado ruido alguno… pero no parece haber ya nadie en la puerta.
Esperas unos segundos más, pero como parece que el misterio no se resuelve, decides dedicar tu atención hacia la otra pregunta que llevas en la mente y es que es lo que se esconde al final del pasillo.
Empiezas a caminar de nuevo.

Llegas a una puerta antes de lo que imaginabas.
Escuchas voces tras ella. Voces alegres y risas. Y música y alegría.
La sensación de que todo podía tratarse de una trama desaparece en ese instante.
Decides averiguar que se esconde tras la puerta, a qué se debe tanto escándalo, toda aquella fiesta.
Lo que encuentras es mil veces más fantástico de lo que te habías imaginado, e incluso piensas, de lo que podrías haber llegado a imaginar jamás: tus ojos no paran de moverse. Hay tantas cosas por ver, tantas personas. Muchas, decenas, no, centenas de personas en el salón. En mesitas redondas por todo el lugar… y en una de las paredes, un gran telón. Parece ser un teatro, o un sitio parecido. Todos van bien vestidos y con trajes relucientes. Todos parecen saber que hacen allí. Te sientes fuera de lugar. Te preguntas porqué te ha dejado pasar aquel hombre de la puerta, y más cuando todavía llevas el pijama puesto… o eso es lo que pensabas que llevabas, puesto que ahora te das cuenta de que llevas un vestido diferente, estás muy elegante, acorde con lo que llevan los demás.
Miras hacia todos los lados y, de repente, te fijas en una zona donde hay unas cuantas personas con las que te identificas rápidamente. Todas ellas, como tú, parecen maravilladas con todo lo que observan. Todas ellas miran con ojos abiertos todo y cuanto hay a su alrededor. Tampoco parecen saber que hacen allí. Hay algunas de ellas que hablan entre sí, como si fuera la primera vez que se vieran, las demás todavía parecen estar entusiasmadas por estar en ese lugar, mirando todo con curiosidad.
Decides que sería una buena idea acercarse, pero no llegas a poder dar un paso en esa dirección porque sientes que algo te toca tímidamente en las rodillas.

Miras hacia abajo y por poco el corazón no escapa de tu pecho: allí abajo, junto a ti, se encuentra una criatura que sólo has visto en tu imaginación. Mejor dicho, si la has visto en otro lugar pero es imposible que exista. Es total y completamente imposible. No existen. Sencillamente, es imposible que existan… mas la tienes ahí, junto a ti, junto a tus pies.
- Dobby estaría encantado de poder servirla señorita invitada ¿en que puedo ayudarla? – dice y al finalizar hace un reverencia tan profunda que piensas que no podrá levantarse de nuevo. Pero lo hace. En su rostro luce una gran y amplia sonrisa.
No sabes que decir. Te has quedado sin palabras.
En tu mente todo empieza a cobrar algo de significado. Alguna palabra suelta por aquí, algunas vestiduras que has observado un tanto extravagantes, alguna que otra chispa que has observado por el aire (y ahora que lo piensas, no parecían efectos especiales de la decoración)… si, todo parece cobrar "algo" de sentido… pero no todo. Todavía queda la pregunta más importante ¿Por qué estás tú ahí?
El elfo doméstico, pues ya sabes qué es, lo conoces muy bien, al ver tu desconcierto no parece inquietarse
- Ah, la señorita es una muggle. No hay problema, no hay problema – exclama alegremente mientras te coge la mano. Su tacto es cálido y nada áspero, al contrario de cómo te lo habías imaginado – No se preocupe la señorita invitada, Dobby sabe que tiene que hacer.
Sin poder evitarlo, te arrastra hacia la zona de mesas. Tu mirada empieza a reconocer a algunas de las personas que allí se encuentran. Si, ahí parece estar… Y ahí… No te esperabas que… estuviese allí también. Reconoces a muchos de los invitados, otros sólo puedes intuir quienes son. Cuánto más te adentras en las mesas, más te suena la gente que ahí está… pero todavía no has logrado encontrar a as personas que más quieres ver, a las que más conoces, a las que más quieres conocer en persona, en vivo y en directo. No parecen estar a la vista.
- Cuidado – escuchas a alguien gritar, pero no tienes tiempo de agacharte para evitar el rayo que se dirige directamente hacia ti… por fortuna no parece haber sucedido nada tras impactar en tu cabeza… nada salvo un ligero picorcillo… – Lo siento – se disculpa alguien por detrás de ti. Te das la vuelta y te encuentras cara a cara con… - Me llamo Tonks, Nymphadora Tonks – Si, efectivamente, es ella, de eso no hay duda: su pelo rosa chillón enmarca aquella alegre cara de la inconfundible auror. A pesar de que es la primera vez que estás cara a cara con ella sientes una gran familiaridad, como si la conocieras de toda la vida… porque así es. Le sonríes, agradecida – aunque próximamente cambiaré de apellido, me caso pronto – añade riendo, mientras posa una de sus manos encima de su abultado, y sin duda alguna, embarazo – Ya falta poco, por eso mi magia está un poco descontrolada – aclara a modo de disculpa señalando tu pelo. Le haces un gesto de "no pasa nada". En realidad no ha pasado nada, es más, estás muy agradecida de verla en persona. Cuando le vas a preguntar algo que se te ha ocurrido en ese instante, ves que ya no hay nadie enfrente tuyo: ahora Tonks está hablando con un joven de su edad… y por como se han saludado no hay ninguna duda de quien es. Una alegre sonrisa aparece en tu rostro al observar aquella escena. No hay duda: están hechos el uno para el otro.

Todavía te sientes en una nube cuando notas que las luces del salón se apagan. Rápidamente buscas un sitio libre para sentarte y poder ver el espectáculo. Hay mucha agitación en el lugar que has elegido. Muchas voces y mucho jaleo, pero por el ruido que hay no logras distinguir ninguna palabra. Tampoco logras distinguir nada: hay una oscuridad total.
Al final, parece que todo se calma. El momento de empezar parece acercarse, pero tú no esperas eso ahora, lo que quieres es un poco de luz para distinguir y encontrar más personas conocidas a tu alrededor, puesto que si estaban aquellos dos aurores allí… eso significa que los demás también estarían. Sientes una gran excitación. Quieres verlos. Quieres conocerlos.
- ¿Nerviosa? – una mano se ha posado de repente en tu brazo. Te asustas. No sabes quién es. No ves nada. Tu corazón empieza a latir más fuerte – Lo siento – oyes que se disculpa la desconocida al sentir tu reacción. No hay duda de que es una voz de mujer. Algunas chispas surgen en el espacio entre vosotras dos – Creía que eras Tonks – dice al iluminarte ligeramente con una débil luz. Tú no puedes distinguir quien puede ser porque tus ojos todavía están ligeramente aturdidos por el contraste de la oscuridad y la claridad – Me había dicho que quizás se sentase con nosotros. Estamos tan solos. Eso es lo malo de que los hijos se hagan mayores, que encuentran siempre alguna manera de escabullirse y no estar con los padres – escuchas una ligera sonrisa – Aunque, bueno, les comprendo muy bien, sobretodo a varios de ellos. Es lo que tiene tener pareja. No hay nada como estar enamorado – suspira – Todavía no he olvidado como Arthur y yo estábamos en nuestro mundo cuando estábamos saliendo. ¿Te aburro muchacha? – te pregunta con preocupación.
Dices que no, que continúe, que siga contando cosas de su familia. Ya sabes de quien se trata, y estás encantada, tremendamente encantada. Nunca te hubieras imaginado que llegarías a estar sentada en la misma mesa que los señores Weasley.
Pero antes de que puedas averiguar donde se encuentran las personas que quieres ver, antes de poder preguntárselo a Molly Weasley, un gran silencio se adueña del salón. Todo el mundo calla de repente. No hay sonido. No hay ni un solo ruido.
Todas las miradas se dirigen a una sola zona.
Al escenario.
Poco a poco, las altas y rojas cortinas se están abriendo.
Empieza el espectáculo.

Una sola luz se enciende.
Ilumina a una persona que se encuentra en medio del escenario.
Las cortinas están cerradas tras de él.
Sólo se encuentra esa persona ahí…
De pie.
Sola, en medio del lugar.
El resto de la gente observa, con expectación, con profundo y respetuoso silencio.
Esperan algo.
Observan y callan.
Todos miran.
El haz de luz le ilumina directamente.
Una solitaria figura en medio de una oscuridad total.
Los minutos pasan, pero el silencio no se rompe.
Todos parecen esperar un gesto, un movimiento de aquella persona.
Todos esperan que comience todo.
¿Qué es lo que les aguardará la velada?
De repente, algo se mueve en el escenario.
De repente, ya no hay una persona allí sino dos.
Son dos.
Idénticas, iguales.
La otra ha aparecido de repente. Nadie sabe de donde. No la han visto llegar.
Ahora son dos, iluminados por el mismo haz de luz.
Se miran.
Miran al público que aguarda un gesto suyo.
Se vuelven a mirar entre ellos.
En sus rostros aparece una sonrisa de complicidad.
Asienten.
Sonríen.
Al fin ha llegado el momento.
- Bienvenidos damas y caballeros, niños y niñas, chicas y chicos, amigos y amigas, conocidas y conocidos. Bienvenidos aliados y enemigos, gentes de otros lugares, gentes de otras tierras. Bienvenidos a todos y a todas – los dos se van turnando en la presentación: forman un dúo inseparable e indisoluble, parece que sólo fueran uno, uno dividido en dos – Para las personas que todavía no sepan quienes somos – en ese momento se escuchan unas risas en el público, pues todo el mundo sabe quienes son ellos: son sin lugar a duda inconfundibles – Somos Fred y George Weasley… - hacen una profunda reverencia tras haber dicho cada uno su nombre – Y seremos vuestros maestros de ceremonias en esta velada tan especial y, esperemos, inolvidable para todos ustedes.
- Como recordarán, hace muchos años se publicó un libro que trataba del descubrimiento de un mundo mágico a través de los ojos de un niño. Sucedió hace muchos, muchos años. Quizás muchas personas del publico no recuerden la fecha exacta en la que sucedió aquel tremendo descubrimiento… ¡ni hace falta saberlo! – bromeó Fred al final ¿o era George? Era difícil distinguirlo, y más cuando ambos iban con el mismo traje negro.
- Aquel hecho sirvió para que los muggles, es decir, las personas que no poseen magia, descubrieran ese mundo que se escondía tras una pared de ladrillo. Nos descubrieron – sonrió George ¿o era Fred? – A partir de ese momento, año tras año (o quizás un poco más de un año) fueron apareciendo libros de aquel niño, que se convirtió en adolescente a los ojos de los lectores. Saga que todavía no ha terminado, por suerte, todavía le falta un libro.
- Pero lo que no saben ellos es que no se trata sólo de una obra de ficción. Somos reales. Existimos. Aquella historia sucede, sucedió.
- Lo que no se sabe, y esto es algo que no puede salir de este lugar – dijo Fred ¿o era George? Sinceramente, era imposible reconocerlos – es que la escritora sólo está poniendo en palabras los hechos verdaderos – una gran ola de asombro recorrió la sala – J. K. Rowling… es una bruja. Lo que nadie sabe es su nombre verdadero, con que apariencia recorre el mundo mágico. Pero eso no es lo importante ahora
- ¿No?
- No, Fred. Lo que importa es que, tras varios años, se ha creado otro universo paralelo. Un mundo de letras que, basándose en lo que sucede en los libros, crean nuevas teorías e historias. Son los denominados fanfiction, historias de fan, de admiradores de la saga.
- Aja, voy comprendiendo – Fred se rascó la barbilla pensativo – ahora comprendo algunas de las cosas y rumores que han ido circulando sobre mí y muchas de las cosas raras que han sucedido – rió
- Y por uno de esos fanficiton estamos hoy aquí
- ¿Por uno de ellos?
- Si, Fred. Pero déjame terminar, que si me interrumpes a cada frase no terminamos la presentación hasta mañana.
- De acuerdo, George.
- Bien, gracias – le contestó con una inclinación de cabeza – Por uno de ellos. Uno que esta semana ha cumplido un año ya.
- ¿Un año? Vale, me callo – dijo Fred al sentir sobre él una mirada cortante de su hermano
- Si, un año. Y es más, para su autora también se cumple esta misma semana tres años… Fred mantén la boca cerrada… Tres años desde que empezó "oficialmente" a escribir fanfiction sobre este mágico mundo, valga la expresión. Ha pasado mucho tiempo, y muchas cosas, buenas y malas han sucedido. Más buenas que malas. Más alegrías que tristezas. Más felicidad que desilusiones. Y, al final, haciendo balance de todo ello, si pudiera retroceder en el tiempo no cambiaría nada de nada. También ha conocido a magnificas personas a lo largo de ese tiempo. Al igual que ella, sus vidas han ido cambiando. Tres años es mucho tiempo. Muchos nombres y muchas historias por detrás. Muchas sonrisas y alguna que otra lagrima también, pero todas y cada una de ellas, un pequeña estrellita que no deja de brillar en su cielo particular. Muchas estrellas y cada una con su luz radiante y especial. Quisiera poder decir todos y cada uno de sus nombres, pero son muchos, demasiados y piensa que si lo hace, olvidaría alguno y eso no se lo perdonaría. Algún día lo hará, cuando esté más segura de ello – una breve pausa, tras ello, George se levantó del taburete en el que había estado tras aquel discurso – Pero basta ya de sentimentalismo. Ésta no es una velada para derramar una lágrima, sino para reír, para sonreír, para olvidarse de las tristezas. Para celebrar todos juntos estos aniversarios.
- Y es por eso que hoy estamos todos aquí, de fiesta. Tanto los olvidados como los recordados. Tanto los amigos como los enemigos irreconciliables. Hoy no hay cabida para los rencores ni para los temores. Hoy sólo existe una única condición y es disfrutar – termina y tras una breve reverencia, ambos gemelos desaparecen del escenario, dejándolo vació de nuevo… aunque no por mucho tiempo.

Poco a poco, las grandes, pesadas y rojas telas se empiezan a abrir, dando paso a una gran pantalla blanca.
Y, en medio del escenario, dos personas. Un hombre y una mujer que se encuentran de pie, cada uno con un micrófono en la mano.
- Gracias a todos y bienvenidos… – dice la mujer. Una salva de aplausos interrumpe lo siguiente que va a decir, puesto que todo el mundo la ha reconocido nada más verla: su roja cabellera y sus ojos verdes son también inconfundibles… y el pelo negro y las gafas que porta su acompañante también – Gracias, gracias – añade acalorada tras esa muestra de efusividad – Efectivamente, somos Lily y James Potter – agrega con una cálida sonrisa.
- Y estamos aquí para presentarles este pequeño trozo del espectáculo – dice James – He aquí uno de los secretos mejor guardados del fic sobre el séptimo libro, de la historia que acaba de cumplir un año. Las tomas falsas y curiosidades del primer capitulo. Atentos todos – se da la vuelta, ambos lo hacen. Miran a la gran pantalla blanca.
Las luces que les iluminaba a ambos se apagan.
Todo queda en una oscuridad total.
Y una imagen se empieza a definir sobre la gran pantalla de cine.
Una casa en medio de una noche oscura y en profundo silencio
Sobre esa imagen se dibujan unas letras:
Capitulo 1: "Así empezó todo"

(Escena 1 parte 1)
"En una casa, en medio de una urbanización, una pareja jugaba con su primer hijo. Ambos totalmente alegres y contentos al ver los primeros pasos de su pequeño. La felicidad se respiraba por la atmósfera en el hogar de esa joven pareja.
No sabían lo poco que tardaría la alegría en transformarse en tragedia…
- Ven, ven aquí – un hombre de unos veintiún años se encontraba de cuquillas en el suelo. Frente a él, un pequeño bebé de poco más de un año se tambaleaba mientras intentaba mantener el equilibrio de pie"

Tras aparecer esa pequeña y tierna escena, los dos presentadores hacen una pausa y se ponen a hablar:
- James estaba empeñado en que Harry caminara, pero lo único que hacia éste era mirar el suelo con mucho interés. Al final, tras un soborno con una chocolatina logró que empezara a gatear…
- Pero no hacia mí
- Ya, Harry decidió que era mucho más interesante la puerta del comedor que yo – dijo James en tono que pretendía ser de enfado – Menos mal que tras prometerle más chucherias de chocolate blanco decidió venir a donde estaba yo.
- Si no recuerdo mal, fueron unas treinta chocolatinas…
- Sh… no lo digas muy alto, que todavía no se ha acordado – le interrumpió James
- Algún día lo recordará
- Que esté lejos ese día… Bueno, continuamos con el capitulo.

(Escena 1 parte 2)
"- Como seguramente va a ser un gran jugador de quidditch… le he traído esto de regalo – en ese instante volvía a entrar su padre a la habitación, portando entre sus manos una diminuta escoba, pero adecuada para la edad que tenia el niño en esos momentos.
- Dijimos que nada de volar hasta que cumpliese los dos años – le regañó Lily al verlo. En sus brazos se encontraba Harry jugando con varios mechones de su rojo pelo"

- Incorregible – murmuró la pelirroja al ver aquella escena
- Adivino – contestó entre dientes James – Sabía que Harry iba a ser una gran estrella de quiddicth… por lo menos sobre mi escoba volaba muy bien
- ¿Sobre tu escoba? ¿Dejaste que volara sólo? – si las miradas matasen, en ese instante en el suelo se encontraría el cadáver de James Potter…
- Errr… No. Nunca lo haría – le contestó él, mas sus dedos estaban cruzados – Ya sabes que yo nunca lo haría.
- Ya. Tú eres una persona muy responsable.
- ¿Continuamos?
- De acuerdo… pero luego me vas a aclarar un par de cosas

(Escena 2)
"Quizás, fuera por estar tan abstraídos viendo como el niño jugaba con la varita de su madre, que no oyeron el súbito silencio que se hizo en el exterior, ni se dieron cuenta de que el viento se había detenido de repente, ni de la atmósfera inquietante que existía alrededor de la casa, ni de la oscuridad en el cielo…
No sabían que esa noche…
… Todo cambiaría."

- Yo sí lo sabía – exclamó James de repente – Estaba en el guión…
- Ya, pero lo normal es que los personajes no sepan que es lo que va a suceder – le interrumpió Lily – Supuestamente…

(Escena 3)
"Así estaban, en medio de una pelea en broma (sus dos padres encima del sofá, al cual habían caído tras intentar James agarrar la varita de Lily, objeto que había caído al suelo y rodado un par de metros en él), cuando la puerta de la casa estalló en un millón de pedazos.
El momento menos esperado por ellos había llegado."

- Y en el momento más inesperado.
- En eso te doy la razón – dijo Lily – mira que interrumpirnos cuando estábamos en mitad de un apasionado y ardiente beso… Uy, creo que me he ido de la lengua. Mejor que continuemos viendo el capitulo ¿de acuerdo? Y si no recuerdo mal, ahora viene una de tomas falsas…

"(Escena 4toma 1)
"Todavía tenia la mirada en el lugar por donde habían desaparecido Lily y Harry……"
- A ver. James, ahora tienes que dejar que te lancen contra la pared – la voz del director sonó por el plató donde se estaba rodando ese capitulo.
- Pero ¿por qué? – dijo James
- Porque tiene que suceder así
- Pero yo quiero irme también. No quiero enfrentarme contra… eso – añadió señalando a la puerta, hacia la figura encapuchada que se encontraba ahí, esperando a entrar en acción.
- A ver, James Potter, se supone que eres valiente. Que vas a luchar y morir por tu esposa y por tu hijo. Que vas a resistir hasta la muerte para darles una oportunidad… Tu carácter es así.
- Se han equivocado – le interrumpió él
- Y entonces… ¿Qué quieres? – dijo exasperado el director.
- Querer quiero muchas cosas…
- Sobre esta escena – la voz del director ya estaba al borde de la desesperación.
- Me gustaría no morirme
- Eso es imposible. Lo tienes que hacer – si se pudiera cortar con la voz… todo estaría hecho trocitos en ese momento.
- Pero… pero…
- Nada de peros. A ver, empezamos de nuevo. Y tú, James Potter, deja de comportarte como un cobarde y deja que te maten.
- No es cobardía, sólo instinto de supervivencia…
- Lo que sea… Empezamos de nuevo…

"(Escena 4toma 2)
"Todavía tenia la mirada en el lugar por donde habían desaparecido Lily y Harry, cuando sintió que algo le lanzaba hacia atrás……"
- James Potter, aparece inmediatamente en el plató. En el guión no dice nada de desaparecer antes de darse contra la pared.

(Escena 4, toma 3)
"Todavía tenia la mirada en el lugar por donde habían desaparecido Lily y Harry, cuando sintió que algo le lanzaba hacia atrás, haciéndole impactar contra la pared…"
- Que alguien quite esa colchoneta de ahí……

(Escena 4, toma 4)
"Todavía tenia la mirada en el lugar por donde habían desaparecido Lily y Harry, cuando sintió que algo le lanzaba hacia atrás, haciéndole impactar contra la pared, y rompiendo varios objetos que existían en la mesa, al caer al suelo…"
- No se pueden utilizar dobles en las escenas… - la voz del director sonaba cada vez más irritante y cansada.
- Y arriesgarme a dañarme
- Potter…
- Vale, vale, de acuerdo. Gracias Jaime por hacer esa escena por mí – James Potter se acercó a la persona que había en el suelo, idéntica a él casi en todos los detalles – Toma, el galeón que te prometí
- Y ahora… Potter, ponte en posición, empezamos a grabar de nuevo
- Tú disfrutas con este trabajo ¿verdad?
- No sé porqué lo dices – dijo en tono irónico el director
- No, no sabes porque lo dices – le contestó James en el mismo tono - … Snape
- Si no lo haces bien a la primera te lo haré repetir, Potter. Todas las veces que haga falta – anunció Severus Snape, el elegido director de la primera escena, con una gran y amplia sonrisa en la cara.
- La venganza no es buena
- Y lo que disfrutas con ella – le contestó irónicamente éste.

(Escena 4, toma final…)
(Al final hicieron falta quince repeticiones de esta misma escena… las diez últimas para goce y disfrute del director)
"Todavía tenia la mirada en el lugar por donde habían desaparecido Lily y Harry, cuando sintió que algo le lanzaba hacia atrás, haciéndole impactar contra la pared, y rompiendo varios objetos que existían en la mesa, al caer al suelo. Muchas fotografías de los tres juntos, de la familia al completo, se esparcieron en el suelo en torno a él, como si fueran hojas de un árbol en pleno otoño"

- Fue muy cruel conmigo – dijo James al mirar aquellas imágenes… escenas que creía tener enterradas tres metros bajo tierra.
- No, yo creo que fue muy justo. Reconócelo, te pasaste mucho con él cuando íbamos al colegio
- Pero eso era en el colegio… - intentó disculparse él – Esto era diferente.
- Ya, y voy y me lo creo. Que cuando le viste por el plató bien le lanzaste un hechizo. – rió la pelirroja al recordar – Justo antes de saber que él te iba a dirigir en esa escena. Yo creo que esas repeticiones eran justas por la túnica rosa que le pusiste en el pasillo.
- Eh, si alguien me hubiera dicho algo seguro que me hubiera quedado quietecito…
- Ni en sueños…
- Me has pillado – reconoció James con una amplia sonrisa – Si lo hubiera sabido sólo le hubiera lanzado el hechizo de transformación de color de túnica, nunca el del pelo rosa, ni el de la cara verde, ni el de lanzar burbujas por la boca cuando se hablase, ni…
- Ya, ya, todos te hemos comprendido, no hace falta que sigas. Continuemos con el capitulo.

(Escena 5, toma 1)
"Cuando James levantó la cabeza, tras limpiarse la sangre de su boca, le vio. Allí, enfrente de él, se encontraba aquel mago que tanta destrucción y muerte había causado: Lord Voldemort en persona le observaba despiadadamente…
- ¿No reconoces a la muerte cuando la ves, Potter?"

- A ver, un poquito de seriedad, por favor. Voldemort, quitate esa careta de payaso – la voz del director sonó por el plató.

(Escena 5, toma 2)
"Cuando James levantó la cabeza, tras limpiarse la sangre de su boca, le vio. Allí, enfrente de él, se encontraba aquel mago que tanta destrucción y muerte había causado: Lord Voldemort en persona le observaba despiadadamente…
- ¿No reconoces a la muerte cuando la ves, Potter?"

- Y esa de Star Wars. Que Darth Vader no aparece aquí…Además, por más que mucha gente insista, Harry no es tu hijo.

(Escena 5, toma 3)
"Cuando James levantó la cabeza, tras limpiarse la sangre de su boca, le vio. Allí, enfrente de él, se encontraba aquel mago que tanta destrucción y muerte había causado: Lord Voldemort en persona le observaba despiadadamente…
- ¿No reconoces a la muerte cuando la ves, Potter?"

- Por favor… que alguien impida a Voldemort el acceso a cualquier tipo de antifaz, careta, máscara o cosas parecidas. No, tampoco El Zorro… y el látigo, déjalo en el lugar donde lo has encontrado. Si lo quieres utilizar, que sea en tu intimidad o donde quieras, pero no aquí, no en esta escena.

(Escena 7 toma 1)
"Unos segundos después, el ruido de golpes y destrozos dejó de escucharse en el piso de abajo, dando paso a un silencio aterrador.
- Sirius – pronunció con tristeza el nombre del que había sido, hasta entonces, su marido"

- Eeeehhh, ¿desde cuando Sirius es tu marido?
- Lo siento James, un ligero lapsus de memoria. Mira que estar pensando en él…

(Escena 7 toma 2)
"Unos segundos después, el ruido de golpes y destrozos dejó de escucharse en el piso de abajo, dando paso a un silencio aterrador.
- Remus – pronunció con tristeza el nombre del que había sido, hasta entonces, su marido"

- ¡Lily!
- Otro lapsus de memoria James… lo siento, no volverá a suceder – le respondió Lily sentada como estaba, tras aquella interrupción de la grabación.

(Escena 7 toma 3)
"Unos segundos después, el ruido de golpes y destrozos dejó de escucharse en el piso de abajo, dando paso a un silencio aterrador.
- Peter – pronunció con tristeza el nombre del que había sido, hasta entonces, su marido"

- ¿Peter? ¿Cuál será el siguiente? ¿Tom? – la voz de James Potter sonó impotente mientras escondía la cabeza entre las manos desde detrás de las cámaras.

(Escena 7 toma 4)
"Unos segundos después, el ruido de golpes y destrozos dejó de escucharse en el piso de abajo, dando paso a un silencio aterrador.
- Voldy – pronunció con tristeza el nombre del que había sido, hasta entonces, su marido"

- ¿Voldy?
- ¿Voldy? – una nueva voz hizo también la misma pregunta… - A ver, Lily Potter, que dijimos que lo nuestro iba a permanecer en secreto… o al menos hasta que matase a tu marido
- Repetimos la escena… de nuevo – dijo el director ya con voz cansadísima y desesperada.

(Escena 7 toma 5)
"Unos segundos después, el ruido de golpes y destrozos dejó de escucharse en el piso de abajo, dando paso a un silencio aterrador.
- Albus – pronunció con tristeza el nombre del que había sido, hasta entonces, su marido"

- Lily Potter contéstame sinceramente a una pregunta ¿Por qué te casaste conmigo?

- Eso, eso, ¿Por qué te casaste conmigo? – dijo James al ver de nuevo aquellas imágenes.
- ¿Por qué? ¿Es que todavía no lo sabes? – le contestó la pelirroja con ironía, y tocándose el estómago
- Pero… si tuvimos a Harry cuando ya llevábamos unos pocos años de casado…
- Eso es lo que pensaste tú… en esos primeros meses de casados no estuviste mucho por casa ¿no?
La cara de James Potter parecía un poema… al igual que todos los presentes por esa gran y extraordinaria revelación…
Tras una gran pausa, la pelirroja lanzó una carcajada
- Ay, todos habéis picado. Era mentira – un sonido como de aire saliendo del cuerpo se escuchó a lo largo y ancho de la sala – Si me casé contigo James Potter era porque te amaba y te amo mucho, muchísimo. No por otras razones.
- Vale, pero en cuanto terminemos me vas a tener que explicar porqué no dijiste mi nombre en primer lugar…

"Después de mirar una por una todas las habitaciones de ese piso, Lord Voldemort llegó finalmente a la última: la habitación del bebé"
- Si, después de mirar veintitantas habitaciones… Oye, no podían poner un indicador con "habitación del bebé como ponen en muchas casas.
- Voldemort no te quejes y sigue abriendo puertas… - se escuchó la voz tajante del director

"Por todas partes se veían colores chillones, juguetes esparcidos por el suelo, y una cuna… y…"
- ¿Qué podría haber si no en una habitación de bebé?
- Voldemort, por favor, los comentarios irónicos fuera de la grabación ¿de acuerdo?

"Allí, en medio de la oscuridad que le proporcionaba una esquina, Lily Potter aferraba con fuerza a su pequeño hijo, Harry, que lloraba sin llegar a oírse su voz."
- Eso ya es otra cosa
- Voldemort… sigue el guión, por favor.

"- Haré cualquier cosa...
Una de las cejas de Voldemort se alzó con sorpresa: nunca se habría esperado esa reacción"

- No… nunca – el tono de voz de Voldemort sonó irónico total – Si ya lo llevábamos planeando en silencio desde el primer día que nos vimos en mi escondite: mataría a Potter y me casaría con ella. Luego nos iríamos los tres de crucero, fingiríamos nuestra muerte y viviríamos felices y contentos en una isla desierta, lejos de cualquier mirada curiosa…y…
- ¡Silencio! Una interrumpió más y ya no actúas más en la historia ¿de acuerdo?
- Que más da, hasta que no hayan trascurrido diez años no vuelvo a aparecer
- Pueden ser cincuenta… o cientos. Tengo ciertos contactos con la escritora – amenazó entre dientes el director Snape
- Ya, ya, por eso hiciste lo que hiciste en el último libro – dijo irónicamente Voldemort – Ya veo que "tipo" de contactos…
- Todo es por una razón. Ya lo verás más adelante
- ¿Cuándo?
- Eso no lo puedo decir
- Ni siquiera tú lo sabes – rió Voldemort – Nadie sabe cuando va a salir el séptimo libro oficial.
- Dejémonos de charlas, continuemos con la grabación

"Estaban frente a frente: el mago más poderoso y oscuro de todos los tiempos, y un pequeño niño, de apenas más de un año de vida, que le miraba curioso, sentado en su cuna"
- Papi – de la boca del pequeño Harry salió aquella palabra mientras levantaba sus bracitos hacia el mago que le miraba desde arriba – Papi – volvió a repetir alegremente
- ¿Papi? ¿Desde cuando Harry llama "papi" al mago más peligroso de toda la Tierra? – preguntó James a su esposa, sentada a su lado, en los asientos de los actores. Ambos miraban el rodaje.
- Er… no sé porqué lo hace – le respondió Lily mirando hacia otro lado, intentando disimular

- Si, eso me lo tienes que explicar – dijo el James que estaba en el escenario, recordando aquella escena en particular – A ver, que dijeses los nombres de mis amigos, de los merodeadores, en una escena vale, puede pasar, pero que dijeses Voldemort y luego que Harry le llamase "papi" eso ya suena a otra cosa. Además, la "confesión" de él creo que ha sonado muy… verdadera.
- Que va, James, cariño, amor. Eso sólo lo dijo para confundirte, ya sabes que yo sólo te quiero a ti, sólo a ti… - las manos de Lily se aferraron cariñosamente a unos de los brazos de su marido.
- ¿De verdad? – una persona apareció en el escenario. Aunque llevase una túnica negra que le cubría el rostro, por la voz, inconfundible, era el señor del Mal, el señor de las Tinieblas, el Señor Oscuro… Lord Voldemort en persona. Con movimientos pausados, se bajó la capucha, desvelando aquel rostro que mucho se parecía al de las escenas vistas anteriormente, y eso que habían pasado unos cuantos años… aunque ya se sabe, la magia del cine hace milagros – Eso no fue lo que me dijiste a mi, Lily
- Er… - Lily Potter miró a uno y a otro, dudosa… y luego desapareció de la vista.
- Algún día tendrás que elegir – exclamaron los dos antes de irse del escenario también.

En la pantalla, las imágenes seguían sucediendo, una tras otra sin descanso… hasta llegar al final
"Después…
Sólo silencio.
La lluvia también había dejado de caer.
…Ese día marcaba el comienzo de una era…
Silencio.
Silencio.
Silencio
…Así empezó todo…"

Las grandes y pesadas cortinas rojas se cerraron.
El escenario se quedó de nuevo a oscuras
- Y aquí también concluye esta parte del espectáculo – anunció Fred ¿o era George? Apareciendo en medio de un haz de luz que iluminó el lugar unos segundos después – Vamos a dar unos minutos para que descanse la gente…
- Ya saben: ir al baño, mover las piernas… buscar a la pareja perdida – añadió carraspeando su hermano George ¿o era Fred? – Esperemos que la noche no tenga más sorpresas… tan inesperadas como lo que acaba de suceder.
- Y antes de que se escapen… los baños de mujeres a la derecha nada más salir al pasillo, los de los hombres a la izquierda, que nadie se confunda… intencionadamente…
- En cuanto regresemos, tendremos varios invitados que nos irán comentando las curiosidades, escenas que más les han gustado, y demás cosas interesantes que han ido sucediendo a lo largo de los siguientes capítulos.
- Ah, y si alguien quiere formular alguna pregunta, perfectamente lo puede hacer.
- Ahora si, ya pueden empezar el descanso.
- Volveremos antes de que se den cuenta.
- Muchas gracias por estar aquí con nosotros.
Las luces se encendieron, la actividad empezó a dejarse notar en la zona de las mesas.
Un breve descanso antes de la siguiente parte.
¿Qué sorpresas depararía ésta?
Muchas, variadas… e inesperadas.

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Pd: La culpa de tales desvarios, a mi musa y al periodo post - examenes de la universidad XD
¡¡Un besito y nos vemos pronto!