Holas!
¿Qué tal las vacaciones (para los que las hayan tenido) y estos últimos meses? Siento no haber dado "señales de vida" hasta este momento (aunque puse una notita en el perfil que hasta pasado el veintitantos de agosto no "aparecería") pero han sucedido cosas maravillosas que todavía hoy sigo sin poder creer lo que me está sucediendo :) Para empezar, y no me acuerdo si lo puse o no (cabeza loca que soy, jejeje) a mediados de Julio tenía que presentar el Proyecto Fin de Carrera y… ahora mismo ya hay una loka con un titulo por el mundo XD (ingeniera informatica para más señas, pobrecillos ordenadores, jejeje)
Después, no muchos días después de eso, me fui a un evento informatico en Valencia y… digamos que fueron unos dias maravillosos :D Y hoy, mes y pico después, todavía no puedo evitar sonreir al recordar todo lo que me sucedió. Llevo mes y pico encima de una nubecilla. Gracias A. por hacerme sentir asi :D (sé que lo vas a leer, jejeje)
Y a mediados de Agosto pues… me fui por el Mediterráneo a dar "una vueltecilla" con un barquito (para más señas, un crucero que fui con mis padres :) (mi sister y yo nos acoplamos a su viaje de novios XD Celebraron las bodas de plata en Julio… y adivinen quien fue una de las organizadoras, si, la hermana mayor, o sea yo XD, que tuvo que pringar aunque estuviera con el fin de la carrera, jajaja)
En fin, que mucho lio pero ahora estos días han sido de descanso total y habia que disfrutarlo ¿o no? Ahora, en Septiembre, ya se verá lo que sucede, pero puede que dentro de nada me tenga que ir a Madrid a trabajar ya :D (hay y no hay ganas, los que hayan trabajado alguna vez creo que me comprenden bien, jejeje, se acabó el disfrutar de la vida de estudiante :P)
Ahora si, después de este "sermón" (siento el haberos aburrido pero esto de no haber escrito desde hacía dias y dias es lo que tiene, jejjeej) demos paso ya al capitulo que… espero que os guste y espero poder recuperar la "frecuencia" de antes ya después de este paréntesis veraniego.
Un gran, gran, gran besote y un enorme abrazo para todos y todas :)
Pd: Si, las contestaciones a los reviews / comentarios al final. Como siempre, estoy eternamente agradecida. Mil millones de gracias :)
Pd2: Vaya introducción 0.0 espero no haberos aburrido

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Capitulo 17 Sacrificio
(En las tierras de Ensueño III)

"Y poco más se sabe de este misterioso y místico lugar donde el tiempo es ahora y es siempre, es futuro y es presente. Es pasado y es ahora. Nada más se sabe. Nadie que haya entrado ha logrado escapar. Si esto poco se sabe del lugar que roza el mundo de los sueños y la realidad es porque unos pocos lograron atravesar ligeramente el velo que lo cubre y atisbaron parte de su verdad, dando un fugaz vistazo antes de escapar, de ser presos de las redes de aquel mundo sin limites ni fronteras. De aquel lugar que se encuentra en todas partes y en ninguna. Afortunados que vieron con sus ojos, mas no pudieron quedarse puesto que eso conllevaba la pérdida de su ser. Nadie que haya atravesado las fronteras de las tierras de Ensueño ha regresado…"

Las Tierras de Ensueño
"Leyendas olvidadas"

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Harry miró largamente el ocaso del día, como el sol se escondía tras el horizonte.
Suspiraba melancólico al verlo. Todavía seguía recordando aquel primer encuentro donde había recobrado su identidad, donde había descubierto quien era verdaderamente. Donde se había dado cuenta realmente de la magnitud de lo sucedido… y de lo lejos que se hallaba de volver a su mundo. Todo había sido tan real, tan absolutamente real… que por unos instantes antes de despertar había tenido miedo de abrir los ojos y creer que lo sucedido sólo había sido un sueño pero no, la sensación y el sabor de los otros labios sobre los suyos era tangible, era auténtico… era real. Había sucedido. Se había encontrado con ella.
Y aunque ahora estuviese separado y lejos (¿Cuánto realmente? No lo sabía… pero estaban muy lejos físicamente el uno del otro) sentía en lo más hondo de su corazón que más sueños de aquellos se repetirían como lo habían estado haciendo hasta ahora. Lo deseaba con todas sus fuerzas. Lo ansiaba con toda su alma que siguieran sucediendo.
Miraba el sol desaparecer.
Ya faltaba menos para la noche, ya faltaba menos para formular su deseo de volver a ese bosque irreal, a esa pradera donde por un instante había sido inmensamente feliz y rozado ligeramente la felicidad con sus manos. A ese bosque tan irreal y tan tangible… donde la podría de nuevo encontrar. Y sentir de nuevo su tacto, ver de nuevo su rostro, sentir de nuevo sus labios sobre los suyos, los instantes eternos, los abrazos llenos de amor… Todo, absolutamente todo tan real y tan inalcanzable a la vez… tan lejano y tan cercano.
Vio como la gran bola de fuego se escondía tras el horizonte y antes de que el último rayo de sol la acompañara, ya estaba de camino a aquella pequeña, acogedora y familiar casa de madera donde tanto tiempo había pasado últimamente. Su paso era tranquilo mas la inquietud corría por su interior, en sus venas hervía la ansiedad de cerrar los ojos y de volver a ese misterioso lugar donde poder encontrarse con ella. Ella. Tanto y tanto sufrimiento y ahora, cuando al fin habían logrado estar juntos luego de tantas dificultades, las circunstancias de la vida les habían tenido que separar. Melancolía de sus brazos, de estar siempre a su lado, no tan sólo unos momentos, unos instantes como los pasados aquellas últimas noches. Pues si, desde aquel primer encuentro habían tenido unos cuantos más: todas las noches, sin excepción, sin faltar a su cita, abría los ojos y allí estaba: en medio de un idílico prado donde la esperaba. Donde, tras unos segundos de ansiosa y secreta espera, ella le encontraba y luego… luego, su reencuentro, sus besos, sus abrazos como si aquella fuera la última vez que se vieran. Disfrutando de cada segundo a su lado.
Todo lo había recuperado en el primer encuentro pero a la vez todo lo había perdido pues no podía volver, no encontraba el camino de vuelta a casa. Se sentía triste, muy triste, pero no dejaba que ese sentimiento lo notara ella. Ni eso ni la dificultad que tenía para volver, ni las interrogantes, grandes preguntas, que se hacia mirando el sol por el día, cuando se preguntaba de qué servía todo lo que hacía. Dónde se encontraba la salida, cómo volver a su hogar y a su mundo.
No, no podía dejar que ella supiera que se encontraba perdido en ninguna parte.
No podía dejar que ella viese sus dudas y sus miedos, sus temores y su tristeza por estar separados y lejos uno del otro cuando no estaba en ese onírico lugar.

- Ya no estás triste – le dijo al verla, con aquella sonrisa alegre e inconfundible en su cara.
- Ya no lo estoy – le respondió Ginny abrazándose a él con todas sus fuerzas – Ya nunca más lo estaré.
- Yo… - pero no pudo terminar su frase, pues unos labios acallaron sus palabras. Unos labios que llevaban tiempo sin probar su sabor, unos labios ansiosos no de palabras sino de amor. De él. Y él… él no se quejó, nunca lo haría.
La acercó más hacia su cuerpo, la abrazó con todas sus fuerzas. No quería que nada de aquello terminase, no quería que la ilusión se esfumase, desapareciese. Que todo se convirtiera en un agradable y efímero sueño… como todos los anteriores.
- Estoy siempre a tu lado, Ginny – susurró Harry cuando se detuvieron un momento para tomar aire. La miró detenidamente apartándola ligeramente. Vio aquellos ojos castaños que le habían enamorado, aquella cascada rojiza que le caía por la cara, aquella mirada que hacia que perdiera el rumbo y no pensara en nada más que en ella. ¿Cuánto hacia que empezaron a estar tan juntos? No lo sabía. Quizás no llegara a los seis meses, pero habían sido los meses más maravillosos de su vida… hasta que se separaron. Hasta que el Destino actuó en contra de su Amor – No voy a dejarte nunca
- Pero no estás ahora conmigo. No estás…
- Lo estoy. Siempre estoy a tu lado… Siempre…
- Sabes lo que quiero decir – le interrumpió ella, abrazándole fuertemente, queriendo que aquel sueño no terminase nunca, que la visión no se borrase y él desapareciera de su lado. No queriendo ir al duro presente, queriendo quedarse para siempre en ese sueño que siempre, siempre parecía ser tan real.
- Ginny – susurró él con cariño y amor infinito, abrazándole, acariciándole con ternura la espalda, sintiendo las lágrimas de ella deslizarse por su ropa.

Y una tarde-noche más, sin que él se diera cuenta, dos pares de ojos observaban su triste y melancólico caminar de vuelta a la cabaña resguardada. La ausencia en sus ojos, que miraban más allá del ahora, ojos que miraban a ninguna parte melancólicos, esperando la llegada de la noche para viajar a otro lugar.
Dos observantes que callaban, que miraban preocupadas, una de ella pensando en qué se podía hacer para solucionarlo, y la otra, con gran pena en su corazón, sabiendo lo que sucedía, rogando que no sufriese mucho, no ahora cuando le quedaba todavía una dura prueba, una prueba que ella había visto no mucho tiempo atrás. La oscuridad le aguardaba agazapada y dispuesta a saltar a su cuello cuando él menos se diese cuenta. Agazapada y expectante para poder vencerle para siempre.
Callaban mientras observaban como comía, como argumentaba alguna banal excusa para retirarse a la cama, y como se abandonaba a los brazos del sueño para encontrarse con lo que más quería, casi más que su propia vida. Callaban pues no podían hacer otra cosa.

Los dos pares de ojos se miraron de frente, buscando en la otra alguna comprensión oculta. Se miraron pero no encontraban las respuestas deseadas y, justo cuando las miradas iban a romperse, la más pequeña de ellas dos tuvo un ligero estremecimiento cuando pudo observar el gran y enigmático abismo que se abría en los otros ojos. La profundidad que tenían éstos en esos instantes. Nunca antes los había observado así: profundos y misteriosos, oscuros, insondables… y una chispa de conocimiento del futuro vio en lo más hondo de ellos, en la parte más lejana y más inalcanzable.
Súbitamente se echó hacía atrás, con un gran frío en su cuerpo. No podía creer lo que había visto, lo que había llegado a atisbar en los ojos de su madre. No, no podía ser verdad. Quieta. El escalofrío todavía en lo más profundo de su cuerpo. El tiempo se había detenido a su alrededor. Todo se había parado, incluso su respiración. No, no quería ni pensar que aquello podía llegar a ser realidad…. Era tan… tan desgarrador… No quería creerlo. No era posible. Su corazón también se paró durante un segundo.
Intentó ver de nuevo aquella imagen, buscándola en su mirada, para comprobar que no había sido un espejismo, pero ya no estaba, de nuevo eran los ojos normales y simples de su madre. Más, en su interior sabía que se cumpliría, que aquello que había visto se haría realidad. Era más que una intuición, era una certeza.
Sin darse cuenta una lágrima resbaló por una de sus mejillas, escapándose de su prisión, pero rápidamente pasó una manga por su cara, intentando esconder la tristeza que atenazaba su alma ahora: que ella no le viese, no se enterase de lo que había visto. Que no sospechase de lo que había logrado ver.
Tuvo suerte, al mirar la cara de su madre comprendió que ella no se había enterado de nada, que todavía seguía mirando el exterior, fuera, hacia la noche que comenzaba en ese instante. Mejor. Mucho mejor así. Que no se enterara de lo que sabía. Todavía no. Aguantó las lágrimas que luchaban por salir. Aguantó los gritos silenciosos de su interior. No, que no se hiciera realidad. Que aquello no sucediese… Pero en lo más profundo de su interior sabía que tarde o temprano sucedería.

Al acostarse le costó conciliar el sueño. Daba vueltas y vueltas a la cama esperando poder dormir pero lo que había visto en aquella imagen no se le borraba de la cabeza. Su almohada ya se encontraba mojada tras haber llorado largo tiempo sobre ella, escondida la cabeza para que nadie de la cabaña se pudiese enterar de lo que ocurría. Aunque¿Quién se iba a enterar de lo desdichada que se sentía? Nadie. Nadie se podía haber enterado: su madre no estaba dentro del lugar, como siempre pasaba largo rato sentada fuera, observando la luz de la luna y suspirando melancólica a la noche; y Harry, Harry sonreía en sueños apacibles, envuelto en blancas sábanas. Ella era la única que no se contagiaba de la placidez y quietud de la noche. No podía. Justamente esa noche no podía dormir ni dejar las preocupaciones a un lado pues éstas le acechaban sin cesar.
Volvió a dar una vuelta en la cama, volvió a mirar a su alrededor, hacía las pocas cosas que poseían. No necesitaban más. Eran felices con lo que tenían, o mejor dicho, los demás lo eran pues ella ahora había comprendido que algo faltaba. Faltaba algo que no podía decir que era, ni explicarlo. Era más bien una sensación de vacío. Era una sensación que se había despertado en su interior también esa misma tarde, unas cuantas horas antes de su fatal descubrimiento. Se sentó en la cama. El vacío no era nada comparado a la sensación de frío y temor que tenía en su interior.
Su mirada se posó unos instantes en la figura dormida y no los pudo apartar. Él había sido tan atento con ella desde que recordase. Todavía tenía fresca en su memoria el primer día, cuando su madre le llevase a la cabaña completamente inconsciente, como le había cuidado poniéndole paños para aplacar la fiebre. Como había curado y vendado sus heridas día tras día, aunque por entonces era una pequeña niña. Como le había cuidado y luego, como juntos habían disfrutado de todo y cuanto tenían: las carreras, los dibujos, las historias fantásticas… hasta unas semanas atrás. A pesar de que sus ojos estaban rojos de tanto llorar anteriormente un par de lagrimillas descendieron por su cara. Había sido unas semanas atrás, lo recordaba muy bien. Aquel día le había pedido un cuento. Entonces era una pequeña de unos seis años, ahora, con más del doble de esa edad, si pudiera volver atrás no lo haría, no le pediría aquella historia.
Pero ya era tarde para retroceder, para cambiar lo sucedido. Ya era tarde para ella. A partir de aquel día todo cambió. Él supo que era mago y recuperó los recuerdos que había perdido… y la relación entre ellos cambió, ya no volvió a ser la misma. A partir de ese día parecía que Harry sólo esperaba la noche, el sueño, lo demás no le importaba mucho y, si había que hacer algo, lo hacía, pero como ausente, como si su mente estuviera en otro lugar. Ya no era el que había sido hasta entonces, tan amigable, tan atento, tan alegre. Ahora la melancolía parecía ser la dueña de su corazón y en éste no había lugar para ella, para la niña que le había acompañado día y noche desde su recuperación.
Sianna se abrazó a la almohada fuertemente. Si, desde aquel día todo había cambiado. Todo era diferente. Observó de nuevo su cara, aquella sonrisa que ya sólo aparecía por la noche ¿Qué estaría soñando¿Qué era lo que ocurría para que estuviese así, esperando solamente la hora de ir a dormir? Bajo la luz de la luna pudo ver claramente la sonrisa y la alegría que sólo aparecían cuando estaba bien entrada la noche y nunca por el día.
Tenía que hacer algo. Tenía que conseguir que él volviese de alguna manera, que volviese a ser como era antes. Que fuese aquel mismo chico que ella había conocido un día, no aquella persona que ya no reconocía puesto que aunque tuviese sus mismos rasgos, su misma voz, su mismo cuerpo, ya no era el mismo, había cambiado demasiado. Se había alejado tanto que no lo reconocía. Ella ya no pertenecía a su mundo, al mundo que él disfrutaba por la noche. No, ella no salía en sus sueños, ella ya no era nada en su vida.
Abrazó más fuerte la almohada al sentirse que la desdicha era también grande en su interior.

Un súbito ruido le sobresaltó e hizo que su corazón empezará a latir fuertemente. ¿Que había sido¿Quién se acercaba a la cabaña a esas horas? El viento no podía ser, era débil, casi no soplaba esa noche. Ni los árboles, éstos se encontraban lejos, por suerte. Ni los animales nocturnos, nunca antes les habían molestado. ¿Quién sería¿Quién se acercaba?
Dio un rápido vistazo a la cabaña, buscando alguna forma de defensa pero lo que tenían allí era poco y lo que le podría servir estaba lejos de su alcance. Si se aventuraba se expondría a que la viese y poco podría hacer entonces, sólo intentar luchar sin esperanzas puesto que el poder que se avecinaba era realmente muy grande. Ella no podría hacer nada.
Se incorporó ligeramente, buscando la ventana. Si tan sólo pudiese llegar a ella, si tan sólo pudiese alertar a su madre. Ella sabría que hacer, ella le ayudaría. Y, además, podría ver que era lo que amenazaba el lugar, que era lo que se acercaba… A su lado, sin percatarse de lo que sucedía, Harry seguía sumergido en el mundo de la placentera inconciencia.
Al fin alcanzó la ventana, tenía suerte de que estuviese cerca y no tuviese que moverse y, justo cuando asomó la mirada, lo que vio le llenó de terror: se estaba cumpliendo ya lo que había visto. La sombra de la oscuridad se cernía sobre su madre y ella no se daba cuenta. Una mano invisible que se arremolinaba, que anunciaba desgracia, que buscaba su corazón… y su madre seguía inmensa en aquellos recuerdos de un tiempo pasado que ya no volvería, en unas experiencias que ya no se repetirían. Observaba la luna y las estrellas y rememoraba el pasado sin darse cuenta de que el presente también hay que tenerlo en cuenta.
Quizás la sombra se dio cuenta de que estaba siendo observada, quizás era que sólo había ido a dar un primer vistazo, pero lo cierto es que unos segundos después de que Sianna la viese desapareció, no dejando rastro alguno de su presencia, tan sólo una sensación de frío en la persona que había descubierto su presencia en aquel lugar.

Día tras día, noche tras noche, el tiempo iba transcurriendo y las preocupaciones de la más joven de la casa aumentando. En su mente luchaba todavía contra aquella visión que había visto en los ojos de su madre, en la sombra que le había rodeado esa noche y que no se había vuelto a repetir después, en lo que ello significaba. Intentaba buscar alguna solución mas no la encontraba: todo en lo que pensaba era absurdo e imposible de realizar. Además, se encontraba sola.
Abrazada a sus rodillas, viendo el pasar del día fuera de la cabaña, pensaba en todo aquello. Deseaba que todo fuera tan sólo una de las múltiples posibilidades de destino que tienen las personas, cuando cada decisión que se toma te lleva a uno u otro camino, a uno u otro destino. Cuando cada hecho, cada situación, hace cambiar lo que sucedería después en el futuro pero, tal y como le había hablado su madre meses atrás, había destinos que, se hiciese lo que se hiciese, siempre llegarían a un mismo lugar… y aquello que ella había visto era uno de éstos últimos. No se podía cambiar. Hiciese lo que hiciese ocurría irremediablemente: la sombra sólo había sido un aviso de lo irremediable.
Lloró de nuevo, dejó que las lágrimas escapasen. Nadie la podía ver llorar, estaba bien escondida. Era tan injusto. Justo ahora que estaban en la plenitud de su juventud. Justo ahora que estaba en los duros años de descubrir la vida. Justo ahora no podía suceder eso. Con rabia se limpió el rostro. Tenía que hacer algo. Pero ¿el qué¿Qué podía hacer ella?
Se miró las manos llenas ahora de líquido salado. Alguna solución debía de haber. Por algo tenía que haber tenido aquella visión, por algo había descubierto a la sombra. Había sido una señal, de eso no había ninguna duda. De alguna forma tenía que evitar aquello pero ¿cómo¿Cómo hacerlo cuando te encuentras sola y sin poder pedir ayuda¿Cuándo las esperanzas y el futuro se desvanecen y huyen tan rápido como el viento?

En otro lugar, no muy lejos de aquella muchacha que lloraba, se encontraba su madre, también inmersa en sus propias preocupaciones y angustias. Bien sabía que era lo que sucedía con el joven que un día rescatará en mitad del bosque… y bien sabía las consecuencias que le acarrearían lo que hacia. Si lo hubiera podido impedir entonces, si hubiera evitado que él llegase a romper las normas, a encontrarse con su pareja en aquellos sueños… pero no, cuando se quiso dar cuenta ya había sucedido y no había marcha atrás, por desgracia. Estaba tan preocupada con lo que le pasaba a él que no podía ver que su propia hija, sangre de su sangre, tenía grandes inquietudes y problemas.
Estaba muy preocupada por aquel joven mago, bien porque le recordaba a alguien, bien porque presentía el papel que éste tendría en un futuro. Y también, día tras día desde su hallazgo en el bosque, le asombraba el poder que tenía éste en su interior sin que lo supiese. Un gran poder. Un inmenso poder. No aquel ligero que percibía tras aquella cicatriz que tenía en su frente. Éste último era leve y además oscuro, maligno. No, el poder que ella percibía en el interior del joven era palpitante, era antiguo, era poderoso. Un tremendo poder. Y el mismo que todo el mundo poseía en su ser: el amor, aunque en Harry era más intenso, más poderoso. No podía imaginar que clase de situación había propiciado aquel poder y a la vez protección, pero intuía que debía de haber sido un acto de gran sacrifico. Aquel amor le rodeaba y le protegía en contra de las fuerzas poderosas que le acechaban. Esa había sido la causa de que no sufriese en sus carnes la venganza y la maldad que pululaban por doquier en el bosque por la noche.
Ahora, viendo el sol casi en lo más alto de la bóveda celeste le seguía asombrando el cambio tan radical que sufría los alrededores del lugar cuando ya no había luz. Cada vez se acercaban más, cada vez estaban más cerca de ellos, cada vez ella tenía menos poder para contenerlos y engañarlos. Cada vez hacía más frío…
Dio un vistazo a la ventana que tenía enfrente. Si, allí estaba su hija sentada en la hierba, algo escondida entre los matorrales, y unos metros más adelante Harry, con la mirada ausente al vacío. Desde aquella noche de descubrimientos para el joven la sensación de complicidad que había existido entre ellos había desaparecido. Lo sentía por su hija, lo sentía por los dos, pero no podía hacer nada, no podía intervenir sin desvelar lo que sabía, y era bastante.
La vida era muy cruel a veces.
Se concentró en la comida que estaba preparando, intentando apartar de alguna manera los pensamientos que tenía en su interior pero no podía. No se iban. No desaparecían. Además… seguía existiendo aquel velo oscuro que le ocultaba parte del futuro: había llegado a ver que sucedería en un futuro no muy lejano con cada uno de ellos pero, llegado a un momento en concreto, todo se escondía tras una niebla espesa y desconocida. ¿Qué podría significar aquello? Si tan sólo pudiera hacer algo. Si no se encontrase con las manos atadas respecto a lo de interferir en el destino…

Aquella noche, mientras se encontraba sentada fuera de la cabaña, mientras se esforzaba por contener las fuerzas malignas que acechaban entre las sombras, mientras sostenía con su cada vez más débil poder aquella barrera de engaño y protección, mientras hacia todo aquello tuvo una visión. No era como las de siempre, las que siempre le acompañaban. Las que veía en las llamas del fuego cuando menos lo esperaba. No, ésta era diferente. Más nítida y más impactante. Y no era del futuro. No, ésta era… estaba sucediendo ahora. Y ella estaba dentro de la visión. Había viajado a ese lugar…
Se estremeció al principio, al verse rodeada de una vegetación y de unos árboles desconocidos pero después… después en su interior sólo existía el frío y una necesidad de tremenda urgencia. Tenía que hacer algo y tenía que hacerlo ya.
Empezó a caminar, apartando las ramas y las hojas: a lo lejos se veía una zona despejada. Inconscientemente se dirigía hacia allí. Escuchó un ligero chasquido. Se detuvo inmediatamente: había alguien más allí. Y la vio rápidamente: una joven de pelo castaño se agazapaba tras unos arbustos de forma sigilosa, como si ya hubiese estaba antes en ese lugar y supiese que iba a suceder.
Despacio, para que no se asustase, se acercó a ella.
No parecía mucho mayor que su hija en esos momentos, quizás tuviese unos quince o dieciséis años o poco más. No podría decirlo con exactitud aunque la sensación que procedía de ella le hablaba de gran inteligencia y decisión. Muchas emociones había vivido y, aunque todavía no viera su cara, intuía que una gran fuerza poderosa le había llevado a ese lugar. No era amor de eso estaba segura ya que ella misma conocía esa sensación y no era lo mismo que presentía ahora. Era un sentimiento diferente y casi tan poderoso como él. Una sensación que también ataba a la gente con lazos invisibles…
Súbitamente supo el nombre: amistad. Si, era aquello. Aunque ella misma nunca la había conocido supo reconocer ese poder puesto que la amistad y el amor eran dos de los sentimientos más poderosos que existían sobre la faz de la tierra.
Ahora que estaba más cerca (cerca pero a la vez invisible todavía para ella) pudo observar mejor su cara: rastros de tristeza y rastros de decisión, de querer hacer algo pero no poder hacerlo. Todavía no había nadie en el claro pero allí estaban clavados sus ojos. Escondida, acurrucada detrás de unos árboles, parecía esperar a que ocurriese algo. Se mordía el labio inferior y parecía cavilar sobre algo.

La mujer se acercó un poco más, ya estaba casi a su altura, y entonces pudo observar mejor el lugar y lo que sucedía en el claro del bosque. Nunca antes lo había visto con sus propios ojos tal como lo estaba haciendo ahora, pero desde hacia varias noches y días lo conocía y sabía. Les vio con sus propios ojos: la joven pareja que se reencontraba por unos instantes en medio de aquel onírico bosque. La pareja que se encontraba separada durante el día y que, por la noche, volvían a estar juntos. Veía sus lágrimas y su desesperación pues sabían que sólo tenían un breve rato para estar juntos.
Escuchó sus palabras de amor, los abrazos desesperados y en su interior se despertó la nostalgia de aquel amor que tuvo una vez, aquel amor que le hizo despertar a un mundo lleno de color y le dejó un poderoso recuerdo: su hija. Desechó aquellos pensamientos con un ligero movimiento de cabeza al sentir de repente un ligero estremecimiento y una mayor sensación de frío. Algo iba a suceder… y no sería bueno.
Se volvió hacia la joven de cabellos castaños que estaba a la vez observando y siendo observada sin que se diese cuenta. Si seguía allí iba a correr mucho peligro si era lo que estaba pensando que era. Si era una humana no podía permanecer mucho más allí sin sufrir las consecuencias.
Se puso a su lado y apoyó su mano en su hombro.
- Esta parte de las Tierras Del Ensueño es muy peligrosa – le dijo y cuando la joven se dio la vuelta pudo ver en sus ojos la sorpresa que le había producido aquel súbito encuentro. Antes de que pudiese pronunciar alguna palabra, la mujer susurró algo y la hizo desaparecer del lugar, regresar a su mundo.
Lianna supo que había hecho lo correcto ya que la sensación de frío ahora era más y más penetrante. Lo que iba a suceder se acercaba y no iba a ser algo bueno. Todavía desde su escondite miró hacia la joven pareja con la mirada más triste que sus ojos habían tenido desde la muerte de su pareja, del padre de su hija.

- No quiero que te vayas de mi lado, amor – le susurró Harry abrazándola fuertemente: sentía un extraño presentimiento en su interior. Sentía que aquella sería la última vez que se iban a ver y no la quería soltar, no quería que esos maravillosos encuentros en el bosque se acabasen.
- Nunca lo haré. Quiero estar a tu lado. Por siempre. Para siempre. Quiero estar donde tú estés. Quiero estar a tu lado – le dijo Ginny, acariciándole amorosamente la mejilla, limpiándole las lágrimas que estaba cayendo ahora por ella – No te vuelvas a ir de mi lado, por favor. No me dejes sola de nuevo.
Y se fundieron en un fuerte abrazo ambos, como si quisieran así dar más énfasis a sus palabras, sintiendo al otro a su lado, sintiendo su presencia y no dejándole marchar nunca más.
- No es tan fácil, queridos niños – una voz interrumpió aquella tierna escena – No es tan fácil – volvió a decir aquella misteriosa voz. Parecía a la vez joven y vieja, alegre y triste, enigmática y conocida. Así era ella – No es tan fácil – repitió por tercera vez, y cada uno de ellos sintió como algo tiraba de su cuerpo en direcciones contrarias, separándoles, deshaciendo su contacto. Sus manos entrelazadas fue lo último que tocaron del otro antes caer al suelo, antes de sentir frío, antes de sentirse solos.

Entonces era eso: la separación definitiva, el fin de aquellos encuentros. Antes o después tenía que suceder pero… ¿tan pronto? Eran tan jóvenes. Lianna sintió que por sus mejillas caían sin cesar lágrimas al ver que nunca más les dejarían estar juntos. Eran tan jóvenes para ser separados para siempre. A pesar de no conocer la voz sabía que era y cómo actuaba y su decisión era irrevocable. A pesar de que sabía que ese momento llegaría algún día no estaba ni remotamente preparada para verlo. Ya nunca más se volverían a ver puesto que habían desobedecido, habían roto las normas… y el precio a pagar era tan injusto. Ella ya se había resignado a estar exiliada y lejos del hogar, lo había aceptado voluntariamente, pero ver como condenaban a alguien…
No aquello no lo podía soportar. Tenía que hacer algo.
Vio como ellos desaparecían del lugar, como los colores vivos de antaño palidecían y se volvían grises y opacos, como la belleza y felicidad se volvían un reflejo fugaz antes de desaparecer.
No, no podía dejar que sucediera.
Eran muy jóvenes.
Y él, a él lo quería como un hijo.
No, no podía dejar que sucediera.
Antes de que las sombras se apropiaran completamente del lugar, antes de que la voz abandonara para siempre esa tierra, antes de que ya no hubiera solución… salió de su escondite y se enfrentó con ella, con el Vigilante del Destino.
Sabía que había un precio, siempre lo había habido.
No le importaba.
Cuando la mano de la oscuridad se cerró sobre su cuerpo, cuando supo que la voz estaba dispuesta a escuchar, habló con todo el valor que pudo reunir en su cuerpo. Y cuando sintió el más glacial de los fríos penetrando en sus huesos supo que ya no había que temer más, que había sido escuchada y se aceptaba su proposición…
Una sonrisa apareció en su cara antes de caer en la inconsciencia más profunda.
Ahora ya nada importaba, tan sólo la felicidad y la vida de las dos personas a las que más quería y amaba. Tan sólo eso.
El viento dejó de soplar en el lugar, vacío ya de toda vida.

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En el mismo instante en que aquel viento quedó quieto, en otro lugar, lejos de ahí en el espacio pero no en el tiempo, una persona se despertaba súbitamente. Un sudor muy frío le caía por la espalda y todo su cuerpo se encontraba rígido y ausente de calor. Se intentó abrazar con todas sus fuerzas, se intentó arropar con las sábanas de su cama pero por más que lo intentaba no lograba recuperar lo perdido.
No quería reconocerlo pero en los más profundo de ella sabía que había sucedido, que lo que había tremido se había hecho realidad, que ya la oscuridad se había abatido sobre su madre, tal y como lo había visto en sus ojos unos días atrás. Aquello que había querido evitar, aquello que había temido que llegase se había cumplido… En lo más profundo de ella sabía que había sucedido.
Se levantó de la cama con una determinación que no sabía que podía tener en su interior: aunque no había podido hacer nada para que sucediera aún podía hacer algo más…
Tenía que hacerlo.
Sin ruido salió de la cabaña y se perdió en la oscura noche que le aguardaba.
Sin temor.
Sin miedo a los peligros que le esperaban tras cada sombra.
Sólo tenía un objetivo.
Por ella lo tenía que hacer.

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Sus encuentros, los maravillosos momentos pasados en aquel paraíso tan lejano y tan extraño. Los besos dados, los instantes eternos, los abrazos llenos de amor. Todo, absolutamente todo. Tan real, tan maravillosamente real… y todo tan lejano ahora ya. Miraba el sol desaparecer y, por un segundo, quiso regresar a ese lugar, quiso volver a ese bosque, a esa pradera donde tantos momentos felices había pasado junto a ella.
Pero no podía…
Suspiró melancólicamente.
Ya no volverían esos sueños.
Tan sólo ahora quedaban sus recuerdos.
Recordar y recordar lo feliz que había sido.
Cerró los ojos por un instante y recordó uno a uno sus encuentros, cuando le recordaba a Ginny que siempre estaría a su lado, aunque no estuviesen juntos, aunque existiese algo que les mantenía separados y alejados uno del otro. Siempre estaría a su lado, pasase lo que pasase, siempre estaría a su lado.
Aunque… todo había cambiado por desgracia.
Ahora, recordando con pesar lo sucedido, escuchaba las palabras que no había querido oír, cuando la encontrara dormida en su casa, cuando la voz le había querido advertir. Si entonces no la hubiese tocado, si entonces no le hubiese permitido la entrada a ese lugar donde ambos se habían encontrado después… Muchos "si entonces", pero si no lo hubiese hecho, nunca la hubiese vuelto a ver ni besar, ni abrazar de esa manera como lo habían hecho… pero entonces, tampoco nunca les hubiesen vuelto a separar. Hubiese tenido una oportunidad de regresar… no como ahora. Ahora ya no existía escapatoria. El "Vigilante" los había dejado bien claro tras separarles y no dejarles volver a verse, ni tocarse, ni rozarse siquiera, las manos extendidas y desesperadas hacia el otro en aquel último gesto desesperado…
Con pesar recordó lo sucedido en la última ocasión, lo que había ocurrido esa última noche, en ese último encuentro, tan sólo unas horas antes…

- ¿Quién eres¿Por qué nos haces esto? – preguntó con rabia Harry, intentando acercarse a Ginny y sin poder siquiera tocarla: cada vez que lo intentaba una fuerza volvía a tirarle al suelo, lejos de ella. Sus manos extendidas no podían tocarse ni rozarse sin sentir aquella fuerza misteriosa que les alejaba.
- Soy quien soy. Soy el que hace que todo transcurra como debe hacerse. Soy el Vigilante. Y tú – aunque la voz se escuchaba en todo el lugar, Harry supo que se dirigía a él, no a Ginny, no a los dos, sólo a él – estás desobedeciendo las normas. Una vez más.
- ¿Qué significa eso? – dijo Ginny volviendo la cabeza hacia Harry, pero éste se encontraba ahora de pie, cerrados sus puños con fuerza y mirando con rabia hacia el suelo. Les había visto, ahora se daba cuenta de las consecuencias que había tenido sus actos. Sólo pensando en él… que no había pensado en ella. Ahora ese era su castigo. Era por su culpa que no se pudiesen volver a estar juntos. Cerró las manos con fuerza, con rabia, daba igual si se hacia daño, daba igual… ahora ya todo daba igual. Vio los rostros de todos y cada uno que habían gobernado su vida, que habían jugado con él como si fuera una marioneta. Siempre a merced de sus decisiones. Nunca lo que él quería. Como ahora, como siempre.
- No puedo. Ya saben que no puedo – murmuró con rabia en su voz – No puedo seguir así – gritó con todas sus fuerzas
- Necesitas aprender – le cortó tajante la voz – Ésta ha sido la última vez. No volverás a romper las normas… - y, como aquella primera vez que la oyera, la voz le rodeó de forma imperceptible, la notó rodeándole todo el cuerpo y ahora, esa sensación, era agobiante, era opresiva. La notaba como le arrancaba de aquel lugar onírico, le alejaba, le impedía volver…
- He hecho todo lo que me habéis pedido. No podéis hacerme esto – le interrumpió Harry gritando con desesperación y, de pronto, desapareció, quedando el eco de su voz resonando en el lugar… el eco y un par de gotas de sangre en la verde hierba. Sangre que resplandecía en medio de aquel idílico lugar. Sangre derramada junto al último grito de desesperación de él.

Si, había hecho todo lo que le habían pedido siempre: había puesto su vida al servicio del Bien supremo, de los manejos de todos aquellos titiriteros que habían jugado con él. Nunca había sido dueño absoluto de su propia vida… ahora bien lo sabía. Todo lo que había hecho, todo lo que había vivido, siempre era por una causa, por todo aquello que los demás querían. En realidad, no podía culparles porque lo habían hecho por algo en concreto… pero nunca le habían tenido en cuenta.
Recordó los rostros de todas y cada una de las personas que habían manejado los hilos de su vida: desde sus familiares hasta el director y los profesores del colegio. Todos, absolutamente todos ellos siempre se aprovecharon de él sin pedirle opinión. Igual que una marioneta. No era dueño de su Destino, nunca lo había hecho. Incluso desde su nacimiento ya esperaban de él más que el resto de la gente. ¿Nunca podría ser normal¿Nunca podría vivir su propia vida?
Aunque… ahora ya no tenía eso importancia. Bien lo sabía. Eso ya no tenía importancia, por desgracia… y todo a causa de su "castigo" por desobedecer las normas: la voz le había querido advertir… y él… él no había atendido, como siempre, su deseo de rebeldía había estado primero.
Y ahora estaba sufriendo sus consecuencias.
Lo estaría sufriendo eternamente.
La separación de su mundo, de todos aquellos que más amaba y quería.
Recordó las punzantes palabras de la Voz que se le habían quedado clavadas en el alma como frío puñal de hielo, las palabras que le había dicho tras separarle para siempre de su mundo. Las palabras con las que se había despertado aquella mañana.

Después… despertó y ya no pudo regresar a ese lugar.
Ya para siempre estaba vetado su acceso: la voz se lo dijo mientras le transportaba de regreso a la oscuridad:
- Querido niño. Has roto las normas. Ya no habrá regreso. Tuviste tu oportunidad y la desaprovechaste. Las reglas están para cumplirlas. No volverás. La barrera que te mantiene prisionero es ahora impenetrable. Ya no nunca más podrás escapar de las Tierras de Ensueño, de la delgada línea que une la realidad con el sueño. Te quedarás allí para siempre, querido niño… y el mundo que una vez conociste empezará a olvidarte. Para todos ellos tú ya estás muerto… Ya no vives. Ya lo han asumido: tus amigos, la gente que te quería… todos, todos piensan que yaces bajo tierra…. Y no habrá escapatoria para ellos pues tú has roto las normas. Querido niño… las normas… son para cumplirlas…Las esperanzas que una vez tuvieron de verte vivo de nuevo se han desvanecido. Ya nunca más volverás a tu mundo y ellos nunca más volverán a verte… Las normas están para cumplirlas…

Volvió a viajar por esa extraña oscuridad, la misma en la que había estado antes de descubrir el bosque de sus sueños. A esa oscuridad por la que viajaba y podía ver el pasado y el presente. A esa oscuridad tan desconocida y misteriosa, tan intrigante y atrayente. Y fue entonces, cuando ya estaba de nuevo caído y de rodillas a causa de la rabia y la ira por lo sucedido, cuando vio y creyó cada una de las palabras que le había dicho, como dura sentencia, la voz. Si, ahí estaban, ahí les veía a través de un velo casi transparente pero invisible en la realidad: ahí estaban todos lo que un día habían estado a su lado… creyéndole muerto, creyéndole dormido para siempre. Desaparecido en las brumas de la eternidad. Para ellos ya no existía ni vivía. Ni nunca regresaría a su lado. Todos, absolutamente todos: Ron, Hermione, la familia Weasley, Hagrid, los profesores del colegio, sus compañeros de habitación, de curso…
Todos, todos los que una vez le habían conocido ahora ya le daban por muerto… como el mundo entero. A su alrededor, como serpientes malignas, danzaron los periódicos con los titulares de su muerte.
Muerto. Muerto.
Muerto para el mundo.
Y para siempre encerrado en aquel lugar entre el sueño y la realidad.
Ese era su castigo por desobedecer las normas.
Ese era su castigo por no acatar lo establecido…
Y, como última venganza final, saber que el culpable de su no regreso era él mismo, que todo lo que sucediese sería culpa suya y de nadie más.

Harry miró como el sol desaparecía finalmente por el horizonte, sabiendo que su vida nunca sería enteramente suya, que siempre estaría a merced del Destino… o no.
Miró largamente el sol desaparecer.
Nunca antes había dejado de luchar.
Nunca antes se había rendido tan pronto.
Siempre se había enfrentado de frente a los problemas, pasase lo que pasase nunca había dejado los brazos abajo, siempre les había hecho frente. Recordó por un instante las imágenes de su madre, de su padre, de la última vez que les viera con vida, siendo él todavía un pequeño infante. Sus ganas de vivir, sus sonrisas, su fuerza y su desesperación para que él viviese, siguiese con vida. No podía hacerles esto ahora, no podía dejar que la desazón le ganase la partida y se rindiese tan fácilmente.
Podría luchar, podría hacerle frente, tal y como lo había hecho con todos los problemas que se le habían presentado a lo largo de estos años, igual que habían hecho aquellos que le habían protegido, arriesgándose, aún a costa de su propia vida.
Y aunque la Voz, aquel Vigilante despiadado del Destino, la había dicho que nunca más podría regresar a su mundo, aunque le había dicho que tenía que seguir aprendiendo… ahora… ahora lo haría tal y como él quisiese, sin que nadie le tuviese que mandar que hacer, cuándo y cómo. Tenía ya diecisiete años, ya era mayor de edad en el mundo mágico…
Y lo iba a demostrar. Demostraría que el Destino a veces se equivocaba, que cada uno podía forjar su camino. Lucharía contra todo… y lograría vencer. Vaya si lo iba a hacer… Aunque le hubiese dicho que no había salida. Aunque le había desvelado su castigo: el permanecer en ese lugar para siempre sin escapatoria posible. Pero, recordó con una leve sonrisa en el rostro, que lo no hay nada imposible, sólo improbable, que a pesar de que la oscuridad sea impenetrable en las noches más oscuras, siempre hay estrellas brillando detrás.
Todo era realizable… y más cuando existe la magia por medio.
Ya se había acabado el estar esperando.
Ya se había acabado el estar viendo el transcurrir del tiempo sin poder hacer nada.
Lograría encontrar una salida.
Lograría escapar… y no lo haría solo.
Se levantó decidido.

En cuanto llegó al interior de la cabaña se dio cuenta de que algo sucedía.
Nunca antes había existido aquel silencio en el lugar. Por la mañana, al levantarse, como sentía que quería estar solo con sus pensamientos (reflexionando, pensando sobre lo sucedido en aquella triste noche y sueño que se había convertido en pesadilla) se había alejado de allí, se había adentrado en el bosque, sobre una colina cercana, pero ahora, ahora que regresaba, se daba cuenta de que el silencio que existía era bastante extraño e inquietante: estaba solo. Solo ahora que había conseguido reunir todas las fuerzas para enfrentarse a lo desconocido, para arriesgarse, para salir de ahí, para luchar contra lo desconocido.
Echó un vistazo alrededor, buscando cualquier pequeño indicio de lo que había sucedido, de lo que había ocurrido con aquellas dos personas a las que debía más que su vida, con las que había aprendido a encontrarse a sí mismo y las fuerzas ocultas que existían en su interior. Pero no había ningún indicio, nada hablaba de lo que podía haber sucedido.
Las camas estaban deshechas pero por lo demás todo estaba ordenado y pulcro como si los habitantes sólo hubiesen ido a dar un corto paseo y enseguida fuesen a regresar. Fuera, las sombras empezaban a aparecer…

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¿Cuánto había caminado? No lo sabía, tampoco le importaba, sólo con una idea en su mente, sólo con la pequeña esperanza de poder hacer algo… aunque sabía que a cada segundo que pasaba se iba empequeñeciendo cada vez más. Tenía que hacerlo, tenía que poder hacer algo.
Apartaba furiosa las ramas de los árboles, corría desesperada hacia ninguna parte. Tampoco sabía hacia donde iba, por donde tenía que ir. Dejaba que su intuición le guiase, que su fuerza le alumbrase. Corría y corría sin hacer caso al cansancio, a la fatiga, a los obstáculos que se le cruzaban en el camino. Corría esperando poder llegar a tiempo.
Y al final, cuando pensaba que todo estaba perdido, cuando las esperanzas empezaban a palidecer y desaparecer, lo vio. Vio aquel lugar tan conocido y tan desconocido a la vez. Aquel lugar que sólo había visto una vez pero que se le había quedado grabado a fuego en su interior. Vio aquella tierra tan quieta pero que escondía la muerte misma en su interior. Nada hacia pensar que no hacia mucho allí había sucedido algo.
Cayó de rodillas al ver varias gotas de sangre en la hierba: no había llegado a tiempo y su madre había desaparecido para siempre bajo aquella oscuridad impenetrable. En el suelo una de sus sandalias era la única huella de que allí había existido alguien más, y la propietaria ya no estaba en el lugar.
Enterró su cara entre sus manos, dejó que la tristeza aflorase y las lágrimas cayesen sobre el aparentemente inocente suelo.
¿Por qué las cosas tenían que ser de aquel modo?
Lloró y lloró hasta que no le quedaron más lagrimas dentro de su cuerpo y después, cuando sus ojos estaban enrojecidos de tanto llorar, todavía se abrazaba a sí misma desesperada en un intento de recuperar el calor perdido, de borrar aquella sensación que le atormentaba.
¿Por qué no había podido llegar a tiempo?
¿Por qué no había podido evitarlo?

Así fue como la encontró Harry: ausente y con la mirada perdida, andando sin rumbo por mitad del bosque. Ambos llevaban caminando días y días, una ausente, el otro buscándolas, con la decisión de escapar todos juntos de aquel lugar de pesadilla. No hizo falta ninguna palabra, tan sólo con la mirada de la chica supo que no serían tres los que escapasen, que sólo ellos dos podían marcharse.
Abrazándola, pasó una de sus manos por las mejillas de la chica, limpiándole los rastros de las lágrimas que se le habían quedado grabados en ellas, en clara muestra de apoyo silencioso y, aunque en su interior él también quería ponerse a llorar por una persona a la que había apreciado mucho, no podían quedarse mucho más allí. La extraña tregua que se había creado con las sombras y tinieblas desde unos días atrás bien podía desaparecer en cualquier momento.
Ahora ya sabía el motivo, cuál había sido el precio a pagar por la libertad de ellos dos.
Miró hacia la profundidad del bosque, hacia lo más profundo del lugar, de las sombras, hacia aquella torre oscura que se veía a los lejos, agradeciendo profundamente aquella oportunidad de poder regresar sin temer de esas fuerzas malignas que acechaban desde allí, de poder buscar un camino por el que salir y regresar a su mundo…

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- No podrán salir – dijo una voz, oscura y terrible, cargada de odio y venganza tras largos años acumulándolo pero también de satisfacción.
Desde lo alto de la atalaya donde se encontraba ahora podía observar dos figuras que se escabullían por el medio de su reino. Ahora, tras años y años de intensa búsqueda había logrado encontrarla, había logrado localizar la fuerza de su desobediente hija y, lo más desconcertante, aquel extraño poder que se le había escurrido de entre las manos un tiempo atrás. Todavía recordaba el día en que aquel poder había aparecido en su reino, surgido de ninguna parte, aquella fuerza, tan afín a ella, a la maldad, que había hecho todo lo posible para atraparla. Y a punto había estado.
La había rozado con sus manos, la había tenido tan cerca.
Y, sin que supiese el motivo, una extraña lluvia portadora de un poder que no llegaba a comprender había surgido, ocultando a esa persona, a ese humano de su vista.
Sonrió.
Hasta ahora.
Ahora ya el velo había caído y le había encontrado, y con él a su desobediente hija.
A los dos les tenía atrapados y nunca, nunca saldrían de su reino.
La trampa estaba preparada y su venganza también.
- No estés tan segura – susurró alguien a tan sólo unos centímetros de ella y en su espalda sintió el frío acero de un cuchillo – Abrirás las fronteras, les dejarás salir o…
- ¿O si no qué? - le interrumpió bruscamente la poderosa y oscura monarca del lugar - ¿Quién eres tú para darme órdenes? – intentó darse la vuelta para descubrir la identidad de la persona que le mantenía presa pero el cuchillo le hizo desistir. No pasaba nada, aún le quedaba un as en la manga. Tan sólo había una persona que le podía dañar y esa persona se encontraba lejos, muy lejos, en medio del bosque.
- Es muy sencillo: o si no te mataré.
- ¿Matarme a mí? Eso nadie lo puede hacer.
- Nadie excepto yo – la voz que le amenazaba cada vez estaba más llena de rencor – Tú mataste a quien yo más quería. Tú hiciste... – en ese instante la voz quebró pero enseguida recuperó la fuerza necesaria para seguir - … lo siento pero las madres no deberían comportarse así con sus hijas.
- ¡Tú¡Tú no puedes ser mi hija! – exclamó la monarca sorprendida la reconocer la voz. No, no podía ser. Acababa de atisbar su fuerza y poder en medio de los árboles. No podía estar en dos lugares a la vez…
- ¿Seguro¿O puede que estés equivocada? – Con un gesto rápido le dio la vuelta y ambas, madre e hija se vieron cara a cara tras varios años de separación – Para tu información, la que está escapando es mi hija – el brillo del cuchillo relució entre ambas – Ahora, abre las fronteras – una gota de sangre apareció en el filo.
- Aunque lo haga, no podrán pasar por el bosque
- De nuevo estás equivocada, los árboles les dejaran paso. Ahora, haz lo que te he dicho.
- Tu hija morirá si cruza la frontera. Pertenece a este lugar…
- Es un riesgo que tenemos que afrontar. Su padre no es de este mundo, no es de la raza de las tinieblas.
- ¡Él!
- Si, él. Aquel humano que mataste. Y yo te mataré ahora si no haces lo que te ordeno – otra gota acompañó a la primera en el filo del cuchillo – Sabes que lo puedo hacer – la calidez y la calma que una vez había existido en esa cara habían dado paso a una determinación terrible: en sus ojos brillaba la venganza y un fuego desesperado y oscuro ardía en su interior.
- Soy tu madre
- Como te he dicho: una madre no debería comportarse así con sus hijas. Ni una reina así con sus súbditos – mientras el cuchillo permanecía en su cuello, la otra mano libre de Lianna abarcó todo lo que tenían a su alrededor – El miedo y el terror acompañan sus vidas. Nacen, crecen y mueren con el temor de que si hacen algo malo serán castigados sin piedad. ¿A cuántos has ejecutado este año¿Cien¿Doscientos? Y tan sólo por pensar diferente. Dime, madre – la palabra salió con desprecio de sus labios - ¿es justo eso¿Es justo que los habitantes de un reino sufran por algo que no han hecho, por la venganza sin sentido de su reina?
- He estado escondida, fuera de tu alcance, pero las noticias de lo que hacías me llegaban continuamente. Sus quejas, sus lamentos. Sabes, las lágrimas de tu pueblo han salado el río. Y me dices que tenga piedad contigo. ¿Cuándo la has tenido tú con ellos? – ahora la mano de la mujer apuntaba directamente hacia uno de los pocos pueblos que se distinguían en la lejanía – Sólo te pido un favor, y por las buenas o por las malas lo harás – rastros de rabia e ira asomaban ya por su voz.
- Nunca lo haré – el orgullo era patente todavía en la amenazada monarca – Si levanto las barreras…
- El reino podría desaparecer – terminó Lianna la frase por ella – Lo sé. Pero es un riesgo que tenemos que correr…
- Tu hija no vale tanto
- Mi hija vale todo eso y mucho más. Incluso más que la vida de la monarca de este lugar – una tercera gota se sumó a las otras en el cuchillo.
- Has cambiado – en el semblante impenetrable de la reina empezaba a aparecer algo parecido al ¿miedo?
- La vida me ha hecho más fuerte. Ahora ¿bajarás la barrera o… tendré que hacerlo yo?
- No serás capaz. Sólo la soberana puede hacerlo…
- Eso puede solucionarse rápidamente – una indescriptible sonrisa apareció en el rostro de Lianna. Todo el calor, toda la calidez, todo el amor que había existido en ella parecía haber desaparecido sin dejar rastro – Ahora soy más poderosa que tú… madre – dijo lenta y fríamente.

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El bosque se volvía más oscuro y la sombra de la torre más alargada y amenazadora. A pesar de haber corrido durante horas y horas parecía que no se habían movido del sitio, que no habían avanzado nada. Y la noche se acercaba, la amenaza de las sombras y de lo desconocido se acercaba. El peligro acechaba y cada segundo que pasaba estaba más cerca. Habían corrido durante todo el día, y la noche anterior, y la anterior. Cinco días habían estado así y otra vez se encontraban en medio de ninguna parte, más cerca de dónde no tenían que estar, de la torre.
Las noches anteriores habían dormido sin pensar en las consecuencias, sin darse cuenta realmente de los peligros que conllevaba la noche, aunque también era verdad que habían dormido poco, que se dedicaban más a escapar, a huir, que en pensar en descansar. Pero ahora, ahora su cuerpo demandaba a gritos un descanso. Sus pies ya no podían dar un paso más, sus piernas pesaban como bloques de plomo y su vista, su vista se volvía borrosa con cada segundo que pasaban caminando.
Hasta que al final sucedió: uno de ellos tropezó con una de las múltiples ramas que sobresalían y cayó cuan largo era en el suelo y ya no se pudo levantar. En sus ojos aparecieron lágrimas de desesperación, de rabia, de cansancio.
Harry se inclinó hacia ella para ayudarle a incorporarse
- Nunca vamos a poder salir – dijo Sianna intentando limpiarse la tierra de su rostro aunque lo único que consiguió fue ensuciarlo bastante más.
- Encontraremos alguna forma, no te preocupes – le cogió por los brazos y la levantó. Después, con un trozo de su ropa le limpió la cara – Siempre hay esperanzas. Sé que lograremos salir.
- No – con un furioso gesto se desasió del abrazo.
- Sianna
- Déjame – gritó la chica alejándose a largas zancadas.
- Escúchame
- No, no quiero oírte
- Sé lo que te ocurre
- No lo sabes
- Escúchame Sianna. Lo sé muy bien. Yo también perdí a mis padres. – En ese instante se puso enfrente de ella y la agarró de nuevo por los hombros, pero esta vez no era con delicadeza sino con algo de fuerza para que no escapase – Ellos murieron para protegerme. Y otras muchas personas han muerto por mí. Escúchame.
- No me lo habías dicho – murmuro ella tristemente, la rabia se había esfumado de repente, ahora tenía una mezcla de compasión y empatia.
- Lo supe después… luego de…
- Cuando descubrirte quién eras ¿verdad?
- Si – bajó la cabeza avergonzado, ahora se daba cuenta realmente del daño que había hecho, del alejamiento que había sucedido entre ellos dos sin que se diese cuenta – Perdóname. Yo… yo sólo pensaba en lo que ocurriría por la noche y…
- ¿Y que sucedía? – Sianna vio como se le iluminaba la cara a Harry, todo el cansancio y la desesperación desaparecieron de golpe.
- Le volvía a ver – le contestó él radiante – Yo la esperaba en el claro del bosque y ella venía. Y nos volvíamos a ver. Nos abrazábamos y besábamos. Cómo le añoraba. Toda ella. El vacío que tenía en mi interior se llenó cuando la vi. Nunca pensé que se pudiera llegar a amar de esa manera, cuando no importa nada salvo nosotros dos en el mundo. Cuando la besaba era como si sólo estuviésemos ella y yo en el universo, cuando… Perdona, Sianna – se disculpó Harry levantándose del suelo – Cuando me pongo a hablar de Ginny pierdo la noción del tiempo.
- No te preocupes. Estoy feliz de que tengas una razón por la que luchar. Alguien que te está esperando
- Y tú también
- No, yo no – dijo ella negando con la cabeza – Lo he perdido todo. Mi madre…
- Ella te ha dado una oportunidad, no se te olvide nunca.
Y justo cuando terminaba de pronunciar esas palabras una inquietante y perturbante niebla empezó a aparecer rodeándoles.
- Vamos, tenemos que salir de aquí – exclamó Harry rápidamente agarrándole de la mano
- Espera, no es lo que piensas. Mira – dijo ella señalando hacia arriba, donde una línea que oscilaba entre el naranja y el rojo empezaba a aparecer cruzando el cielo, haciendo contraste con la oscura noche – Algo ha sucedido.
La niebla seguía ascendiendo a su alrededor, rodeándoles, ocultando los árboles, el suelo, el camino y, finalmente, el cielo. Cuando se quisieron dar cuenta nada existía salvo ellos dos y la niebla… Y una sensación inquietante…
- No me dejes sola.
- Nunca lo haré – prometió Harry, todavía con la mano de la chica entre las suyas
- Tengo miedo… - empezó a decir mas las palabras murieron en el aire antes de que se oyesen. Sin saber muy bien por qué, sus rodillas se doblaron y cayó al suelo. Una fuerza le oprimía desde el interior y no le dejaba respirar – No me dejes, Harry, no me dejes – no sentía su mano, no sentía nada. Estaba sola, sola de nuevo. Una persona más le había abandonado.

Intentó respirar pero casi no podía siquiera abrir la boca. Luchaba desesperadamente contra aquel ser invisible que le rodeaba, que le mantenía prisionera. Contra aquel ser que no le dejaría escapar, que le arrastraba más y más hacia el fondo y hacia la oscuridad que se veía a lo lejos. El vacío. La nada. Luchaba con todas sus fuerzas, sacaba de donde no tenía pero a cada segundo que pasaba ese ser era cada vez más fuerte y ella más débil.
De nuevo estaba sola.
De nuevo le habían abandonado.
Las fuerzas empezaban a abandonarla.
¿Para qué luchar?
¿Para que vivir si no le importaba a nadie?
Oyó como alguien pronunciaba su nombre pero se oía tan lejano, tan amortiguado, un eco de su mente. Si, aquello era. Su mente quería creer que había alguien preocupándose por ella. Su inconsciente todavía pensaba que tenía salvación, pero no, no existía. Todo el mundo le había abandonado. Se encontraba sola.
Poco a poco se dejó derrotar, que la oscuridad le rodease, le hiciese presa, le ganase.
Extendió las manos, quería que la oscuridad no tuviese obstáculos…

- Sianna. Curioso ese nombre – comentó alguien que estaba de pie, junto a un banco de piedra en el patio de una gran casa. Era noche cerrada y en el cielo brillaban multitud de estrellas radiantes.
- No más que él tuyo – le respondió la joven sentada - ¿Qué haces aquí? – le preguntó señalando el jardín.
- Observó lo que nunca seré capaz de alcanzar.
La joven movió la cabeza de un lado a otro.
- Yo tampoco pertenezco a este mundo – susurró comprendiéndole
- ¿Me puedo sentar? – dijo él dudoso, señalando el banco, como si no supiese muy bien como hacerlo.
- Hay sitio para los dos – con un gesto se apartó ligeramente para hacerle hueco - ¿Hace mucho que estabas mirando?
- Lo suficiente para darme cuenta de que nunca me aceptarán.
- En eso creo que estás equivocado
- No, nunca lo estoy
- Ni yo – murmuró ella pensativa en voz muy baja mirándose las palmas de las manos – Va a empezar a nevar, vamos, entremos.
- Un momento – y en el mismo segundo en que vio que se levantaba la chica le puso la chaqueta encima – Así no tendrás frío.
- ¿No entras conmigo? – Él negó con la cabeza – Entonces, me quedaré contigo aquí fuera – añadió agarrándole de las manos y acercándose a él. Un instante después estaba siendo rodeada por sus brazos y se apoyaba en su pecho, justo en el mismo momento en que empezaban a caer unos copos de nieve.

Abrió los ojos.
No tenía que dejarse derrotar, no tenía que dejar que la oscuridad ganase, que la desazón le llenase. Tenía que ser fuerte, tenía que luchar… y tenía que vencer. Había alguien, no sabía quién, que la necesitaba, que la esperaba. Cuándo y cómo le conocería lo sabía pero lo que no conocía era quién, su identidad, ya que esa información le había sido negada en la visión o lo que fuera, pero de lo que no había ninguna duda es que sucedería. Estaba segura, tan segura como de lo que había sucedido con su madre, de otras tantas cosas que nunca antes les había encontrado sentido y ahora empezaba a cobrarlo.
Acercó de nuevo las manos a su cuerpo. Tenía frío, estaba cansada, tiritaba, pero ahora ya sabía que no era por ella que era por la oscuridad. Reunió las últimas fuerzas que le quedaban, las últimas en todo su cuerpo y, como vio que no eran suficientes, se concentró en aquella visión, en aquel abrazo protector y tan lleno de amor. Con eso, con aquel amor que había visto le vencería. También con el amor de su madre, con el amor de la amistad… con todas las fuerzas que poseía.
Y empezó a ver.
Al principio eran formas difuminadas, borrosas. Todavía la niebla lo envolvía todo, incluso a ellos dos. Y, cuando empezó a desvanecerse, cuando empezó a dejarles ver, lo que les rodeaba era igual al lugar donde habían estado pero a la vez era diferente, y tampoco existía la torre vigilándoles. La sensación de opresión ya no existía. Era todo tan distinto pero tan igual. A su alrededor los árboles se agitaban con una ligera brisa.
- ¿Dónde estamos? – preguntó indecisa Sianna dándose cuenta que aquel lugar no era el mismo, que ya no estaban en el amenazador bosque.
Harry no contestó inmediatamente. Todavía seguía eufórico tras reconocer el lugar a donde habían ido a parar, todavía sin poder creerse que todo aquello fuera realidad. Pero lo era. Realmente lo era. Y lo que veían sus ojos a través de los árboles, le colmaba de mayor alegría: a lo lejos se veían dos personas muy queridas para él.
- En casa. Estamos en casa…

"El Amor es la más poderosa de las magias. Incluso puede desafiar a la terrible Muerte. No hay nada que lo pueda derrotar. Ni el Destino, amo absoluto, puede lograr vencerlo en su totalidad. Es más fuerte que todos ellos. Es la magia más poderosa pues de ella brota la Vida en todo su esplendor.
Sólo el Amor puede conseguir lo imposible…"
"Magia Antigua"

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Espero que este nuevo capitulo les haya gustado :D
Muchas gracias por leer :D

Contestaciones a los reviews / comentarios :)
De nuevo muchisimas gracias a todos por estas maravillosas palabras :D

Sabrina: Wolas Sabri! Espero que me perdones por la tardanza de subir el siguiente capi tan tarde pero… digamos que muchas cosas (buenas) me han pasado y hasta ahorita mismito no he podido sentarme y descansar de tanto atrejeo, jejeje (y tambien siento el "tochito" del inicio pero es lo que pasa cuando llevas tanto tiempo sin escribir en el ordenador y te mueres por hacerlo XD) Me alegro que los estudios te estén yendo estupendamente y a las mil maravillas :D Espero que hayas aprobado el examen del que me hablaste y los demás que hayas tenido y que todos los parciales estén de nota muy alta :)
Ahora si, vayamos al otro tema importante… lo de que estén más cerca o no… ya me contarás si te gusta el final de este capitulo. Y lo de arreglar todo este lio, en fin, que no hay remedio que yo misma me meto en muchos lios… y después los arreglo, que no hay problemas XD y ahroa mejor, que tengo a un estupendo beta a mi lado :D (vaya sorpresa que alguien de mi edad le guste tanto como a mi HP XD) Lo de los sueños, si ya te los has leido verás que hay cosas que se "repiten" XD en estos ultimos capítulos ya que ahora los vemos desde el punto de vista de Harry :D
Ay, otra ingeniera… ya veras como pronto ves "la luz blanca" al final del tunel XD
Lo del reviews nuecero 100 tengo rondando una idea que creo que te va a gustar, ya lo verás, pero todavía no la he "puesto" en marcha por estas últimas semanaa de locura XD
Besitos y espero con toda mi alma que todo te haya ido estupendo con los estudios y demás cosillas :D

Kaily: De quimica a quimica XD ¿Qué tal mi querida "niña"? Y el peque ¿Qué tal estos días en la playa, jejeje? Que envidia esa edad, en que nada te preocupa y todo se disfruta XD En un proximo correo te mandaré una fotico mia del crucero, ya verás que "elfita" más mona aparece allí XD (y más desvarios parecido a los del anterior mail, jajaja) Ahora me toca ir poniendome poco a poco al día y en cuanto tenga todo un poco más organizado, a aporrear el teclado día y noche sin piedad (y no veas la "tarea" que tengo por delante eso me pasa por "desaparecer" tanto tiempo… si lo sé no lo hago… uhm… creo que si, que lo volvería a hacer, jajaja, ya sabes uno de esos motivos :D) Ya te contaré más, no te preocupes, que de mí te vas a aburrir un poquillo :D
Ahora, pasemos a repasar un poquillo el reviews aunque ya está un poco atrasado, jajaja. El portátil… si, ese es un problema que hay que solucionar, eso de tener internet cuando y como quieras XD a ver si ahorro un poquillo y me compro un cacharrito para tener la red por el parque :) (eso si existe red, que aquí en mañolandia pocas zonas hay, todo habrá que ver… aunque si es verdad que me voy a Madrid, creo que alli tendré más oportunidad de localizar :)… aunque por otra parte… en fin, que todo hay que pensarlo muy bien y aprovechar el tiempo que se nos da al maximo.
Si, bueno, lo de desvariar… aunque no tengamos el foro siempre nos queda por aquí y por mail y, aunque poco ya, por Messenger (todavía no me he conectado ningun día desde… ufff, desde mediados de Julio, vaya si son dias XD)
¿Al final conseguiste lo que te comenté? Espero que si :) auqneu para el día 14 de octubre (creo que es esa fecha) ya desvelaremos por fin el secreto (uhm… que son unas cuantas según me ha dicho un pajarito pequeñito, pequeñito… aunque tambien yo he podido averiguar unas cuantas cosdillas que… mejor me callo que me han "cerrado" la boca XD)
¿Te has vuelto a quemar en el verano o ya aprendiste a protegerse del sol? No pasa nada, que todos tenemos un día de sol, jejeje. Dimelo a mi, que los pocos dias de sol que hizo por el mar "alguien" se olvido la crema y… digamos que la espalda sufrió un poquillo, jajaja.
Ahhh, no me digas eso que me das una gran envidia. Ver a Alonso cerca… me cambio de "cuerpo" ahroa mismo XD (eso si, para ese día y esa hora, ojala tuviera un giratiempo a mano para ir allí XD) A ver ahora estas úlitmas carreras que tal le van y gana de nuevo el Mundial :D (pedazo carrera la de Hungria, una pena lo de la tuerca XD pero hasta entonces de 10. No veas los botes que di, jajaja) Si, bueno, desde que me aficionaron mis compañeros de piso allá hace cuatro años no hay carrera que no me pierda (bueno, si, las que son a las madrugadas que esas no son horas de despertarse… o dormirse XD)
¿Cumpleaños? Joooo, no me digas que ha sido tu cumpleaños y no me he acordado. Mea culpa, esto de tener una sola neurona es lo que tiene (y la mitad de las veces está de vacaciones y la otra mitad de jeurga, pues así ando, loca perdida) Me da una rabia :( Espero que tuvieras muchos regalitos y muchos tirones de orejas (y aquí van unos cuantos virtuales… aunque sea con mucho retraso)
Y si, lo de morderse la lengua es cierto… y por mucho que intentes ya sabes que nunca conseguiras más cosas XD… y sólo las que se puedan saber XD… o puede que éstas cambien "ligeramente" en el transcurso del tiempo ¿o no? Ya lo verás (y ya sabes lo loca que está mi musa… y su dueña, así que no te creas mucho de lo que digan XD… ¿o si, jajajaj, vaya, creo que el sol tambien me afecta mucho a mi)
Bueno, opino lo mismo que tú, que ya va siendo hora de repasar el comentario del capitulo (ya ves, cuando queremos desvariar, desvariamos de lo lindo XD) Gracias porque te gustase el "reencuentro" y si, es cierto que "algo" sucederá y tambien es "cierto" que todo tiene su precio (por desgracia) La Voz… digamos que pronto vamos a averiguar que "tiene entre manos" (en este capi, que ya es hora de desvelar algunas cosas XD) Y no te olvides de algunas "visiones" de alguien, que da a entender varias cosas del futuro y entre ellas cierta escena que tendrá mucha importancia luego (y tambien descubre algo que llevamos esperando mucho tiempo… esas mentes avispadas… aunque después de tanto tiempo, puede que sea culpa mia tambien XD
Uhm… no me digas cosas, no me digas XD esas parejas… ya veremos que tal acaban (vale, vale, acabada la lluvia de tomates, me levanto de mi escondite de debajo de la mesa, jajaja) Y tampoco digas lo de no matar, que ya sabes la "vena asesina" que tengo XD (hay todavía alguna muerte que falta… y no te voy a decir quién pero es alguien que todos conocemos y… va a "doler" mucho… bueno, creo que me voy a esconder de nuevo en mi escondite, jajaja.
Lo de escapar, ya habras podido ver que ha sucedido y como y quienes han logrado escapar. La edad de la niña… digamos que ahroa tiene unos catorce-quince años… y que todavía le falta un "papel que hacer en esta historia"
Sobre Liz, bueno, si, es verdad que la tenemos un poco abandonada, pero es que ahroa no es una de las "protas" así que juega un papel secundario XD pero no te preocupes, que pronto la volveras a ver… y más cuando su "papi" está preso.
¿Review largo? Que va, si es así como me gustan, ya lo sabes muy bien (y la sonrisa al leerlo, que tambien me gusta mucho, y los desvarios en las contestaciones y todo eso, jajaja) (espero que no se te haya hecho pesada la contestación :S
A ver si consigo un huequillo y te mando un correo con varias cosillas más (si no, esto se alargaría un monton XD… mucho más de lo que ya está, jajaja)
Un besicu y nos vemos.

Dark Lady Evans: Wolas wapetona! Muchas gracias y de nuevo siento el retraso con este nuevo capitulo pero digamos que la realidad me ha arrastrado (de la mejor manera posible :P) Espero que ahroa que todo más o menos vuelve a su cauce cotidiano pueda empezar a "regularizar" las actualizaciones XD y más cuando me gustan bastante las partes que vienen a continuación :D Ya vereis, ya vereis (crucemos los dedos para que la musa no se desvarie mucho, jajaja)
¿Imaginación? Bufff, ya me gustaría a mi tener menos y poder centrarme en la "realidad", jajaja, pero como no se puede, hay que "soportarla" XD (y bien que me lo paso XD) Espero que te haya complacido este nuevo capitulo (aunque sea después de tanto tiempo, mea culpa :(
Y muchas gracias por el halago sobre la escena del "reeencuentro" (aunque fuera en ese lugar tanextraño), bufff, no sabes lo colorá que me has dejado. Yo sólo intento… no sé lo que intento XD pero te puedo asegurar que hace cosa de unas semanas tuve una "escenita" similar y ahora estoy pasando el mejor momento de mi vida junto a la persona más maravillosa del mundo mundial para mi (si, niña, esta chica está loca de amor –nota de la musa- hay que hacer algo XD Vaya, por dios, que esta musa se tiene que meter en todos los lados, jajaja)
Sobre el reencuentro definitivo… sólo decirte que queda… puede que muy poquito, puede que algo más pero no mucho ;) Además, hay pistillas por ahí diseminadas que hablan de una fecha en especial y en esa fecha va a pasar algo muy, muy, muy inolvidable :) (y puede que más de lo que pensais… jajaja, ya me he vuelto mala de nuevo, dejando la miel en los labios :P)
De nuevo reitero que me alegra que hayas quedado satisfecha con el capi… ¡y con toda la historia! No sabes lo agradecida y eternamente agradecida que me siento (si, siempre lo digo, pero es verdad y nunca me cansaré de repetirlo) Y sobre lo de contestar los reviews, no se me hace nada pesado, es más, me encanta y me emociona las palabrillas que se ponen que consiguen arrancarme una sonrisa cada vez que las leo (ay, a ver si consigo que lo colorado de mi cara se os contagie, jajjaa)
Lo de quedarte viuda, bueno, creo que "de momento" no, ya ves, tenemos a nuestro niño vivito y coleando y… cerquilla ¿o no? Ya veremos en el siguiente capi :P (vale, admito lluvia de tomates por lo mala que soy, jajaja) Pero lo que me temo, y más con las ultimas informaciones que van circulando por ahí, es que "cierta" autora nos haga alguna de las suyas… y en ese caso si que habrá que hacer una gran protesta y decir que con nuestro "niño" no se juega (esa JK… vaya a saber usted que cosas se trae entre las manos) A ver si dentro de poco tengo un ratín y termino un capi unico que salió de esta loca mente cuando escuchó las "agrias" noticias. Y de grandiosa nada, chiquilla, que todavía tengo mi cuenta a nueceros rojos y apurada a fin de mes (y más ahroa XD) Pero muchisimas gracias que sé que estas cosas se dicen con el corazón y es lo más grandioso que hay.
Y… siento de nuevo decir que no he podido pasarme por tus fics :( jooooo, parece ser que los astros se ponen en contra cuando hay que hacer algo…. Pero no te preocupes, que seguro que encontraré el hueco, mejor dicho, encontraremos el hueco, que a cierto "alguien" tambien le gusta mucho HP (cosa rara ¿verdad? Es genial… si ya dicen que lo bueno se hace esperar :D) y no seremos uno quien los lea sino dos y dos personas que te admiran mucho por las palabras y sentimientos que desprenden tus palabnras :D vaya, la noche que bien me sienta XD) No te preocues, que eso de hacer sufrir a los personajes nos gusta mucho, jajaja.
Por cierto¿Qué tal estos meses y los estudios? Espero que ambas cosas sean que muy bien y que la famialia tambien estuipenda (eso de llamar a comer cuando se están haciendo cosas tales como escribir está a la orden del dia XD… y a explicarles que la inspiración no tiene hora ni lugar, jajjaa no hay quien les (nos) comprenda XD)
Lo de trabajar, pues no te apresures mucho y disfruta todo lo que puedas de cada segundo que tengas de la vida estudiantil… yo ya estoy "inmersa" en esta vida (en realidad no trabajando, pero con un pie ya rozando eso… miedo) y ya la ehco de menos :( Ay, donde quedan esos tiempos (un pañuelito por favor)
Y ahora si, creo que ya va siendo hora de acabar (aunque pocas ganas tenga de despedirme) Así que un besico muy, muy, muy grande y un grandioso abrazote y hasta la proxima vez que nos "leamos" Muacks.

Celina: Hola guapetona! Siiiii, tal y como he puesto al principio aquí ya está escribiendo una titulada más :D (bueno, mejor dicho, una ingeniera loka a la que echaron del manicomio porque era realmente incurable XD) Sobre el proyecto fin de carrera, al final es puro tramite puesto que ya cuando lo entregas sabes que estás aprobado (eso siempre y cuando hayas ido yendo a tutorias y "dando la lata" a los profesores unos poquillos dias antes :P)
Y no desesperes, que seguro que aguantas el caos y que te "leere" próximamente y me dirás que ahora te ries de los agobios que pasaste antes :P (y lo digo por experiencia, que ahroa echo la vista atrrás y todavía sigo sin comprender como logré sobrevivir en cierta época de mi vida) seguro que si, seguro que todo te sale estupendamente y que el veranito te haya permitido descansar todo y recargar las pilas al 300 .
Oooohhhh, no me digas eso, no me lo digas porque haces que los colores se me suban de nuevo a la cabeza y se queden (bueno, al menos puedo disimular mañana y decir que tome esta tarde mucho el sol, jajja,bufff, pero que mal estoy XD, si, las vacaiones no han sentado muy bien a mis neuronas, uy, si tengo muy pocas y todas siguen de vacaciones XD)
En fin, espero haberte arrancado una sonrisita (y si es sonrisa grande tambien) y que la proxima vez que te lea estés estupendamente. Un gan, gran abrazo y una ráfaga de buenas vibraciones a esas islas aforutndas de tenerte :D
Pd¿Sólo un heladito? Unos cuantos… y todavía ahora en septiembre unos cuantos más, que no veas la ola de calor que hay, que parece que le ha cogido gusto el estar por estas zonas XD Un besote. Muackssss

Mariet Malfoy Snape: Wolas! Vamos a tomar aire, vamos a relajarnos... y vamos a empezar a contestar este reviews tan agradablmente largo :D (no dejo de repetir que me encantan y es más no me molestan nada de nada, me encantan, me encantan, me encantan :D) Y más me encantan que te encanten mis contestaciones (eso ha sonado muy repetitivo ¿verdad? Jajjaa) Si es que cuando me pongo a escribir (y más si he estado un tiempecillo sin hacerlo) vaya que no me entero de cuanto trozo o cuantas hojas he escrito XD
Ahora, como dices de comentar el capitulo, pues yo comento tus comentarios :P (ahora me ha dado por las repeticiones… doctor, esto habrá que mirarlo XD)
Sobre Harry y Ginny, bueno, en este nuevo capi ya se han visto unas cuantas veces más :P (aunque esto ya lo sabiamos, que habia salido antes… desde el punto de vista de Ginny :P) y ahroa… digamos que no queda "mucho" para que se reencuentren de una forma "especial" Espero que esa escena que tengo escrita hace tanto y tanto tiempo os guste :D
Sobre la nena, si, lo siento por su madre, pero la vida es así y si ella quiere crecer en ese lugar se cumplen sus deseos. Además, hay ciertos "poderes" que posee que ya iremos averiguando y que tienen especial realcion con esa tierra :P Y si, es una niña muy mona de pequeña :D (y todos los niños, la pena es que crecen y que ya cambian :P) Jejje, me alegra y entusiasma que te haya gustado la manera en que "compra" a Harry con sus muecas XD
Sobre Draco, digamos que lo veremos pronto y que su cambio va a jugar un papel muy importante en lo que se avecina :P (y en los libros de JK creo que tambien, que "huelo" que ahí va a pasar algo) Del director, bueno, cada uno tiene su opinión y si, es verdad que a veces es manipulador (creo que "encontrartas" cierta conexión en este capitulo respecto a esa idea :P) pero casi todos los adultos lo son ¿no? Y más cuando suceden cosas realmente grandes y hay tanto en juego (y no lo digo sólo por los politiucos y demas especimenes sin cerebro que andan pululando por ahí Xd Vaya, salió mi vena rebelde XD)
Sobre Severus, creo que es uno de los personajes mejor elaborados de la obra de JK, es enigmatico, misterioso… y cuando piensas que lo sabes todo de él te sorprende XD (por cierto, que en el otro fic que tengo entre manos estoy en pleno "estudio" de él XD… y de otra personita que te gusta :P… hay cierta parte en mi a la que le encantan ese tipo de personajes, jajaja)
Sobre la madrugada… bueno, llevo unos dias que las tres de la madrugada no es una hora muy tarde para ehcarse a dormir XD es lo bueno de las vacaciones, que la hora de levantarse puede ser casi la hora de la comida, jajja. Ahroa mismo es esa hora y no tengo nada de sueño y sé que tengo que irme a dormir pero mis ojos no se cierran ni nada XD asi que habra que seguir aquí en el ordenador que es lo que me gusta :P la pena que como se oye el teclado y se ve la luz, pues seguro que vienen mis padres y se acabó el ordenador hasta mañana, pero hasta entonces, a resistir, jejejje.
Jajaja, vale, vale, dejo de decir que hay algunas sorpresas esperando, que no vaya a ser que ese hacha aparezca XD (buneo, ya he tenido raciones de lluvia de tomates pero éstos no hacen nada ni tgiene filo ni cortan :P)
De Neville y de sus padres creo que no tardaremos mucho en saber más de ellos… y la razón por la que "despertaron" ya se averiguará :P (uy, y ya me callo, que veo ese hacha muy cerca XD)
Me alegro que la veientena te esté yendo estupendamente. Me alegro un monton! Yo creo que habrá que empezar a pensar en sentar un poquitin la cabeza pero… no sé, me gusta estar así de loka además¿Qué es la vida sin un pizca de locura? XD Bueno, no te preocupes por mi, que cualquiera que me conozca por primera vez no se da cuenta de nada XD
Me alegra que te gusten los nombres de los personajes. Me encanta :D
Ooooohhh, otra cosa que me encanta y me pone etupendamente contenta. Me alegra que tu corazoncito esté bien ahora (parece ser que hay una epidemia de él por cerca XD) Yo a puntito estuve de no irme de viaje con mis padres porque queria estar siempre cerca de la persona con la que esty ahora… y ahrpoa doy gracias porque me convencio y en esa semana que estuvimos separados nos dimos cuenta de que no hay nada que nos separe :D (que lindo sonó eso XD… si, ando ultimamewnte algo azucarada, jajaja) Ahroa mismo llevo un mes y cinco dias y han sido las semanas más maravillosas de mi vida :D y sé que un amor que resisté una separación es un gran amor. Ya lo decian mis amigas, que lo bueno (es más ue eso, es realmente estupendo) se hace esperar y ahroa ya no me arrepiento de haber estado tanto tiempo sola porque comprendi que la espera te hace valorar más lo que ahroa se tiene (bufff, diculpa el desvario XD) A veces creo que al escribir preveo cosas que van a pasarme, jajajaja.
Ahora si, regresemos al capitulo anterior y a los comentarios que dijiste XD
Sobre lo de despertarla y tocar a Ginny, ya en este nuevo capi has visto que tenía sus consecuencias… pero por suerte no han sido muy malas ¿o no?
De nuevo (y no me canso de repetirlo) muchisimas graicas por el comentario y disculpa que no pueda seguir escribiendo pero el colorado de mi cara es suficiente para esta noche y para unas cuantas semanas XD
Un gran, gran besote y espero que la proxima vez que me escribas (que espero que sea pronto) me des estupendas noticias. Ciaoo
Pd: Ahroa los chocos blancos me los regalan :D Por cierto, que tambien es ahroa mi beta-lector, eso si que es compartir. Vaya suerte encontrar a alguien de mi edad que le gustase HP tanto como a mi (y eso que nunca lo he comentardo con mis amigos… ni él XD) Por cierto, que tambien hay una bonita historia de comienzo pero creo que eso lo vamos a dejar para otra ocasión :P

Liessa Metallium: Wolas mi querida surcadora del aire :P ¿Qué tal todo? Espero que muy bien, que todo perfecto :D A ver, sobre nuestro queridisimo Sev… digamos que muy pronto le vamos a ver, que no está olvidado ni nada de eso XD sólo que no ha llegado su momento y cuando llegue… creo que te va a gustar, jejeje (y asi tu neurona y tú seguis de acuerdo… aunque sea por una vez :P)
Como ves, ya las dos tenemos el titulito en nuestras manos y ahroa que tiemble el mundo que dos lokas andan sueltas y son muy, muy, pero que muy peligrosas ¿no? Jajaja.
Y de nuevo siento el retraso (gran retraso, mea culpa) pero el veranito ha estado cargadito de buenas cosas y ahora es cuando la tranquilidad y más o menos la normalidad están llamando a la puerta, jejeje.
Un besiño muy grande.
Pd: Si, creo que si, que es uno de tus comentarios más grandes XD

Nimmy: Wolas! No pasa nada, ni te sientas culpable de no haber dado señales de vida hasta ahora, sé lo que es la uni ya que hasta hace muy poco la he "soportado" jejeje (y más el primer curso, que es bastante cambio de lo conocido ¿no?) Espero que ahora estés ya bien, que puedas haber descansado y recuperado las fuerzas para continuar y ya sabes, siempre estaremos aquí esperandote :D
Muchisimas gracias por decir que te gusta como va avanzando la historia, jejej, a pesar de las paranoias que se están creando XD En realidad me estoy desviando mucho de lo que pienso que va a pasar en el septimo libro porque queria hacerlo diferente (y dejar esas ideas para cuando pueda encontrar un poquillo de tiempo y hacer esa historia XD) Y me alegra que os esté gustando asi :D
Por cierto, que las Tierras de Ensueño es un mundo donde ocurren muchas cosas y tiene muchas historias que contar… y es uno de mis proyectos aparte de los fics, jejeje… y puede que no sea la última vez que vemos este lugar.
Lo de volver a la "realidad" Harry y la niña, ya has visto lo que ha sucedido… aunque creo que ha habido una "sorpresita" que nadie se esperaba ¿no?
De Ginny, si, es algo de consuelo que sepa que su chico esté vivo auqneu esté lejos… creo que al final no hago sufrir tanto a los personajes ¿no? Jejeje.
¡Felicidades! Te has dado cuenta de la "realcion" entre el sexto libro y esta historia, jejeje. Lo de los horcruxes, si, es algo parecido aunque aquí van a jugar otro papel… y eso de que estén los tres prisioneros en la casa tambien tiene realción en la lucha contra el mal :D Ya veremos muy pronot que puede ser :D
Y gracias por lo de escribe, escribe y escribe… y por la comprensión sobre el "pequeñito" XD" retraso de estas vaciones, jejjeje, necesitaba descansar un poco de todo y vaya si lo he hecho (y bastante… aunque ahora queda la parte más difícil y es volver a la rutina y al ritmo diario de la vida)
Un gran besillo muy grande y que todo te vaya estupendamente tambien en el amor y en todo lo que te propongas. Ciaooo.