¡Buenas! Ya estoy por aquí. Pensaba
que iba a tardar más, pero por suerte, no ha sido así
:) (creo que menos de un mes desde la última actualización,
si no me equivoco) Muchísimos agradecimientos a todos los que
estén leyendo la historia, ya sabéis que siempre estaré
en deuda eterna con todos vosotros) Y me alegra ver que el capitulo
anterior ha gustado … Sobre éste nuevo, sólo decir
que es algo cortito en relación a los anteriores, pero es
justamente como quería que saliera (además, tuve una
buena ayuda con una escena, thanks, una maravillosa persona y yo
estuvimos a "dos manos" con ella XD) Ah, y antes de empezar a
leer, una buena noticia, quizás más pronto de lo
esperado haya nuevo capitulo :D
Ahora si, de nuevo muchas gracias
por leer (y miles más de gracias a todos los que escriben
comentarios), y como siempre, espero que os guste el nuevo
capitulo.
¡¡Besos miles!!
Pd: Si, esta vez, las
contestaciones al final… que ya era hora ¿verdad? (y si me
descuido un poco… casi supera al capitulo XD)
Capítulo 19 Esperanzas y confianzas
Poco a poco la luz se disipaba
de la habitación y las sombras a ocupar sus lugares. Todo
volvía a ser como antes y todo ahora era también
diferente. Había cambiado. Ellos tres. La habitación.
El lugar. El mundo. Era el mismo y era distinto. Un cambio apenas
imperceptible pero tremendamente importante, pues, además de
la Orden, la esperanza que había abandonado no hacia mucho los
corazones de aquellos tres hombres, había vuelto y con fuerzas
renovadas. La esperanza de saber que nada está perdido, de que
todo puede cambiar, de que hay solución a todos los problemas,
aunque parezca imposible que incluso existiera. Si, es verdad: la
esperanza elige formas diversas de renacer, de volver, de hacerse de
nuevo sentir… y en este caso, ella les observaba desde el suelo a
través de los diminutos ojillos de una avecilla recién
nacida.
Los tres hombres miraban, al suelo, a su alrededor, al
lugar, a la habitación… sin poder articular ni una sola
frase. También era verdad que no existían palabras que
pudieran describir exactamente lo que sentían en esos
momentos. Eran tantas y tantas sensaciones, sentimientos encontrados
o vueltos a hallar. Eran tantos temores, miedos, errores dejados
atrás, borrados de su alma. Tantos sufrimientos sanados,
tantas heridas cerradas. Era todo ello y mucho más. Era la
esperanza que se había colado dentro de su ser, en su
interior, quien mandaba ahora, quien gobernaba su vida.
Al
principio sólo ella estaba, luego empezaron a volver los
recuerdos: quienes eran, dónde estaban, qué hacían…
Y, sólo entonces, se dieron cuenta de sus propios nombres, de
la prisión (no, nunca más prisión, sólo
paredes a su alrededor), del encierro que les habían impuesto,
de las sombras que les rodeaban y asediaban, sacando sus propios
miedos y temores…. No, eso último no… eso último
nunca más.
Fue uno de ellos, el que se encontraba más
apartado de todo, quien hizo el primer movimiento, quien se atrevió
a romper la quietud del lugar, y hacer la realidad presente.
Agachándose, recogió la varita que el fénix les
había lanzado a sus pies y se puso a observarla detenidamente.
La reconoció de inmediato. La había visto tantas veces
en su vida y ahora… ahora la tenía entre sus manos. Ahí,
sin su dueño. Increíble pero cierto. Totalmente
imposible pero totalmente real. Una ligera sonrisa apareció
entre sus labios, un leve esbozo de alegría que se colaba en
la siempre presente expresión inquebrantable de aquel hombre.
Después, como si todo ello no fuera suficiente, la risa del
triunfo salió de su boca.
- Es increíble – logró
articular al cabo de unos segundos Severus Snape, calmándose –
Es increíble – repitió, como si a él también
le constase creer aquellas palabras. Pero era cierto: ahí
tenía la certeza. La innegable realidad… - Es increíble
– dijo por tercera vez, sosteniendo entre sus manos aquella varita,
antes tan temida y ahora tan vacía e indefensa. Después,
se sentó en una de las pocas sillas que habían quedado
intactas y apoyó la cabeza entre sus manos, pero esta vez ya
no era de pena, de dolor, no, esta vez la alegría le dominaba
por dentro, la increíble y tan deseada liberación de
todo, de absolutamente todo…
Lloraba, pero esta vez era de pura
y auténtica alegría.
Como sacado de un sueño,
Sirius miró a uno y otro lado incrédulo. Todavía
no podía creerse lo que había visto, lo que había
sucedido, lo que había ocurrido justo enfrente de sus ojos.
No, todo era demasiado increíble, demasiado… demasiado real
para ser real. No podía ser… pero era cierto. Su interior lo
sabía. Su corazón lo sabía. Él lo sabía.
Se negaba a reconocerlo, pero en lo más profundo de su ser
sabía que era totalmente cierto.
Ahí estaba. La
esperanza. La libertad. Sus deseos tantas veces negados se hacían
realidad en un instante, en un segundo increíblemente cegador.
Observó el fénix. Tan pequeño, tan delicado, tan
indefenso, pero a la vez, tan grande, tan fuerte, tan protector. Era
todo eso y mucho más. Renacer de sus cenizas. ¿Cuántas
veces había pensado en el significado de aquella frase?
¿Cuántas? Realmente pocas, muy pocas. Quizás
alguna vez que otra cuando estudiaran esos animales en el colegio, y
poco más… Pero renacer de sus cenizas significaba mucho más
que lo físico, que lo material… ahora lo sabía y
nunca lo olvidaría
Cerró un momento los ojos,
recordando la imagen que el fénix le había hecho ver
cuando les había observado y estudiado tan atentamente uno por
uno, justo antes de… justo antes de renacer de sus cenizas. No era
gran cosa. Ni siquiera un suceso importante. Sólo un recuerdo,
una imagen de hace mucho, mucho tiempo, cuando era un niño muy
pequeño…
- ¿Por qué te escondes? –
un muchacho de pelo negro se agachó junto a él. Su
mirada preocupada se escondía tras unas redondas gafas – No
pasa nada – le dijo, pero él le apartó furiosamente
de su vista con el brazo. No, no quería hablar. No quería
que nadie le viese así – No pasa nada – volvió a
insistir el chico a su lado, pasándole un brazo alrededor de
su hombro. Aunque intentó de nuevo apartarlo, él no se
dejaba, seguía a su lado, aferrándose a su cuerpo,
dándole ánimos silenciosamente.
Al cabo de un rato,
empezó a llorar. Primero débilmente, luego las lágrimas
salieron sin descanso, libres ya de su prisión. El otro
muchacho intensificó su abrazo, reconfortándole,
permaneciendo a su lado.
- No comprendes – dijo lloroso –
Tengo que ser como ellos, como él… Pero no puedo… –
agregó al final entre sollozo y sollozo. Intentó
deshacer el contacto, pero por más que lo intentaba, el otro
era más fuerte. Parecía ser más débil,
más pequeño que él pero a pesar de ello tenía
una gran fuerza y una gran decisión de ni dejarle solo.
-
Si no quieres, no tienes que hacerlo – le contestó el niño
al cabo de un rato, dándole otra mirada entre curiosa y
decidida por detrás de sus gafas – No te pueden imponer tu
futuro. Tú tienes que ser capaz de encontrar tu propio camino.
Levantarte y enfrentarte a los problemas siempre de frente. Tienes
que ser como el fénix, que renace de sus cenizas. Me lo enseñó
mi abuelo antes de morir… - terminó susurrando apenado y
tristemente.
- ¿Qué edad tienes? – preguntó
curioso, ya recompuesto de su llanto. Aquellas palabras sonaban
maduras, tremendamente maduras para alguien de su edad. Esas frases
le habían hecho reflexionar y ver la verdad.
- Siete años
– respondió, esbozando ahora una gran y divertida sonrisa
que dejó al aire el hueco de sus dientes – Dentro de unos
años entraré en Hogwarts.
- Yo también. Me
llamo Sirius – no le dijo su apellido. ¿Para qué?
Desde aquel instante había decidido renegar de ellos. Siempre
querían que se comportase creyéndose más que los
demás, que fuese un Black, que fuese importante…
- James
Potter – dijo el otro chico, ayudándole a levantarse del
suelo – Ójala nos veamos en el colegio. Me pareces una
estupenda persona.
- Yo también lo deseo – le contestó,
y luego observó como desapareció corriendo, saliendo
del callejón donde había estado consolándole, al
escuchar cómo alguien gritaba su nombre buscándole.
Si,
él lo deseaba con todas sus fuerzas.
Y, quizás, una
estrella fugaz aquella noche escuchó su deseo, tan dicho de
corazón, tan verdadero, que finalmente, después de
varios años, aquellos dos muchachos se reencontraron y se
volvieron más que buenos amigos, se volvieron
hermanos…
Sirius abrió los ojos. Aquel recuerdo…
Si, había sido real. Había sucedido. Ahora lo recordaba
nítidamente, cada ligero detalle, cada sombra del callejón.
Su miedo, su desesperación… La llegada de aquel muchacho y
la llama de la esperanza de un futuro mejor que se encendió
con aquellas palabras dichas por un niño de siete años
al que le faltaban los dientes superiores.
Hasta entonces lo había
olvidado. Sabía que conocía a James antes de verle en
la estación, que un lazo les unía, incluso antes de
sentarse juntos y empezar a hablar como si se conocieran de toda la
vida. Él también lo había olvidado. Ninguno de
ellos dos recordaba. Claro, eran demasiado pequeños, demasiado
niños, pero el profundo lazo que se había creado entre
ellos, lazo invisible, había quedado y permanecido
irrompible.
"Como el renacer de un fénix" había
dicho él entonces. Ahora Sirius lo había visto con sus
ojos y también con su corazón. Sabía lo que era,
lo que significaba. En ambos sentidos. Cambiar, seguir siendo el
mismo, pero totalmente diferente. Sin miedos, sin temores, con la
esperanza como bandera del futuro…
Cayó al suelo de
rodillas, con la alegría llenándole el corazón.
Ahora comprendía. Ahora más que nunca sabía lo
que significaba la esperanza. Y lloró, lloró de
alegría. Su pelo, que se había vuelto ligeramente
grisáceo a causa del encierro, se volvió más
brillante y negro como nunca antes lo había tenido.
A
veces las verdades tardan en llegar y en comprenderse, y otras veces
llegan y te golpean de repente, tan fuertemente que el impacto nunca
se llega a olvidar. Ya le había sucedido una vez, cuando era
pequeño, cuando aquel hombre lobo le encontrase indefenso en
medio de la calle y le convirtiese en uno de ellos. Las imágenes
estaban grabadas a fuego en su interior. El dolor, la sangre, los
gritos, la pérdida de su vida como era hasta entonces. El
miedo a la aceptación. Las cadenas a su alrededor en las
noches de luna. El miedo reflejado en los ojos de sus padres, de los
demás. Era tan sólo un niño y había
tenido que crecer de golpe y madurar más que ninguno…
Pero
ahora, ahora lo que tenía frente a él, lo que se le
había ofrecido... la decisión de aceptar o no estaba en
sus manos. No como entonces. Nunca sería como entonces. Esta
vez podía elegir, podía decidir si quedarse con aquello
que se le daba o, en cambio, dejar que otro llevase esa carga tan
pesada…
En los breves instantes en los que el fénix le
estudió, observó y evaluó se le ofreció
aquella posibilidad. Aceptar o no. Decidir que era lo que quería.
No se le imponía, se le dejaba elegir.
No como entonces.
Además, esta carga era distinta.
Reconfortante,
agradable, cálida…
Lo contrario a la oscuridad que le
habían querido imponer de niño, de las sombras del
lobo, aquella que había logrado mantener a raya la mayor parte
de su vida… no toda, por desgracia…
Pero esta vez era
diferente…
Luz y sombras en un mismo ser, pensó
irónicamente cuando ligeramente asintió con la cabeza,
aceptando la carga del destino que se le imponía. Si, esta vez
quería aquello. Esta vez lo aceptaba de buen grado…
Escuchó,
como si estuviera lejos, muy lejano en el espacio, risas de alegría
completa, de felicidad auténtica. Eran dos personas muy
distintas (vaya si lo eran: les conocía muy bien a ambos y
siempre se habían llevado como el perro y el gato, con sus más
y sus menos), pero en esta ocasión, sus sentimientos eran
idénticos: lloraban, reían y disfrutaban de aquel
momento sin nombre.
Lejanos, muy lejanos también, mucho más
alejados de ellos, de ese lugar, pudo sentir como varios lazos
invisibles que se alzaban del árido suelo y buscaban… le
buscaban y le encontraban. Raudos y veloces como el rayo, aquellas
cuerdas invisibles llegaron a él y se enrollaron a su
alrededor. Pero no tuvo miedo. No tuvo temor. Les conocía.
Eran parte de él ahora, desde el momento en que había
aceptado aquella carga. Había muchas, pero no tantas como
otras veces. En otros tiempos eran multitud, ahora sólo el
recuerdo de lo que fueron una vez. Un leve recuerdo… pero todavía
estaba allí, todavía existían.
Sin miedo,
Remus rozó uno de los lazos, cuerdas invisibles que le
rodeaban, y sintió lo que sentía su propietario: al
principio miedo, luego asombro y finalmente esperanzas. Todavía
no tenía una imagen clara de aquella persona, de su nombre,
pero conforme se asentara a su nuevo destino, les conocería
muy bien, sabía diferenciarlas una por una.
Miró con
curiosidad a su alrededor, buscando algo en especial, y al final lo
encontró, mejor dicho, los encontró. Vio como los lazos
casi invisibles, como rayos difusos de luna, surgían tanto de
Sirius como de Severus… y llegaban a él. Estaban unidos. Los
miembros de la Orden del Fénix siempre estaban,
invisiblemente, unidos a su líder. Antes ya había
experimentado aquella extraña sensación: se sentía
unido de algún modo en especial a Albus Dumbledore… y ahora
sabía porqué, ya que se encontraba él otro lado.
Ahora era su sucesor. Lo único a lo que temía ahora era
poder estar a la altura de él. A pesar de su miedo, lo
intentaría de todas formas y con todas sus fuerzas, tal y como
sus antecesores…
La visión de las cuerdas a su
alrededor se fue difuminando poco a poco, pero él sabía
que estaban allí, siempre que lo necesitase estarían
allí, siempre que surgiese algo, o sucediese algo a alguien,
siempre lo notaría… Estaban unidos. Vio como la sombra,
mejor dicho, la luz de los hilos que le unían a las personas
más cercanas se fundía con el aire, pero no quiso
tocarlas, no quiso invadir su intimidad, la de esos dos compañeros
de desventuras y alegrías. Les dejó tal y como estaban:
llorando de alegría, uno en el suelo, otro en una silla.
Dio
un paso adelante, luego otro.
Poco a poco se acercaba.
El
polluelo de fénix se movía ligeramente, intentando
sacudirse las cenizas de su progenitor, de sí mismo.
Remus
sonrió al agacharse y sujetarlo delicadamente entre sus manos.
Con leves y suaves caricias le limpió los últimos
restos de ceniza y polvo y le tapó un poco con su túnica.
Le miró y vio entonces como el pequeño pájaro
cerraba los ojos despacio y, con seguridad, se apoyaba en su pecho y
se dormía tranquila y
pacíficamente.
------------------
Ginny sujetó
el colgante fuertemente mientras veía como aquel objeto
misterioso se aproximaba rápidamente hacia el lugar donde se
encontraba.
No tenía temor.
No había miedo en su
corazón.
Si tuviera que ponerle un adjetivo, una
definición, sería esperanza.
Un ligero
estremecimiento le recorría su interior sin detenerse desde el
momento en que sus ojos se habían posado en aquel objeto sin
forma definida todavía.
Esperaba, deseaba…
En esa
noche, que en esos momentos empezaba, las estrellas fugaces de nuevo
comenzaban a surgir. Como aquella noche. Noche de recuerdos tristes,
de lágrimas interminables en la almohada. Pero ahora nada de
eso quedaba. Varios meses habían trascurrido entre una y otra…
parecidas pero totalmente diferentes. Muy diferentes.
Alzó
más la vista, sus ojos empapados de lágrimas de alegría
al recordar su más sincero deseo de corazón.
Ójala…
La
luna apareció por entre las nubes, grande, espléndida,
con un brillo especial que pocas noches tenía…
Ójala…
Aquel
objeto se acercaba…
Volaba jugando con las nubes…
Ójala…
Tuvo
que limpiarse con la manga de la túnica la cara, las lágrimas
de alegría que caían por sus mejillas, que empañaban
su visión. Quería distinguir aquello sin que nada lo
impidiese…
Pero no pudo.
En cuanto vio su forma, en cuanto
distinguió lo que era, el velo de sus ojos se hizo opaco
totalmente, tal era su alegría y felicidad.
Abrió
sus brazos para acoger entre ellos el objeto de su alegría.
Le
abrazó con todas sus fuerzas.
Pudo sentir en su pecho el
pequeño corazón de la lechuza blanca latiendo a toda
felicidad, la felicidad también de ésta por el
reencuentro. No se habían visto desde… desde…
Intentó
recordar el momento exacto, pero había sido días
después de la desaparición de su dueño…
Y
las lechuzas eran fieles a sus amos, todo el mundo mágico lo
sabía. Sólo hacían lo que él o ella les
pedía. Iban donde iban ellos, y si desaparecían,
algunas volvían a buscar un nuevo dueño, o trabajo, las
menos cambio volaban libremente por los bosques… y otras, esperaban
si sabían que había que esperar…
Pero Hedwig…
ella no había optado por la libertad. Tampoco por una nueva
búsqueda de dueño, o algún quehacer… No, ella
sabía muy bien que pronto le encontraría, así
que sólo tendría que esperar. El instinto animal, el
más profundo que existía, se lo decía. Sólo
había que esperar, y eso es lo que había hecho hasta un
rato antes…
Se dejó estrujar por aquella pelirroja que
tanto cariño le tenía. Aquella muchacha por la que su
dueño tanto amor sentía. Dejó que disfrutara del
tacto de sus plumas, de ese reencuentro…
El mensaje… cuando
estuviese ella calmada…
------------------
- ¿Y
desde que hemos empezado el curso has estado…? - Ron dio un vistazo
a su alrededor anonadado y tremendamente culpable, culpable por no
sabido comprender, culpable por haber puesto siempre sus intereses,
aunque sólo fuera inconscientemente, por encima de los de
ella… y cuando más le necesitaba. La habitación
estaba llena de libros, de cientos y cientos de libros, de apuntes,
de pergaminos, desperdigados por doquier… Información e
información por todas partes… pero no con la respuesta se
quería… Tras ellos, habían cerrado de nuevo la
puerta. Se encontraban solos…
- Si – contestó Hermione,
agachando la cabeza. Tanto y tanto tiempo de secreto, de encerrarse
en ella misma… Después, sintió como él le
rodeaban con los brazos protectoramente y le acercaba a su pecho.
-
Que tontos fuimos – dijo Ron, al cabo de un rato, rompiendo el
silencio de la habitación.
- Que tontos somos – le
contestó ella esbozando una tímida sonrisa y dejando
que sus lágrimas incesantes empaparan la túnica en la
que se apoyaba – Creyendo que lo importante está lejos
cuando está cerca – se hundió un poco más en
su pecho – mucho más cerca de lo que se imagina.
- ¿Me
perdonas?
- ¿Me perdonas tú a mi?
- ¿Cuándo
no lo hago, Hermione? – con cariño, le cogió la
barbilla y le levantó ligeramente el rostro hasta que sus ojos
quedaron conectados. Amor profundo en ambos, amor verdadero. Y
arrepentimiento en los dos, tristeza por haber perdido tanto tiempo,
por la separación que a punto había estado de acabar
con ellos dos, con aquel sentimiento tan precioso que les unía
tan fuertemente…
Pero el amor, ya se sabe, no es un camino de
rosas, no es perfecto. Está lleno de trampas ocultas, de pasos
en falso, de caminos inciertos… Y, cuantas más dificultades
se pasen, cuanto más se sufra, más fuerte se vuelve. Si
es de verdad, si es auténtico… no hay que temer, que sobre
el abismo más profundo, tiende un puente invisible para que
los dos amantes puedan pasar sin temor para reunirse.
Las
miradas lo decían todo: perdón, arrepentimiento,
tristeza, culpa, lo siento, calle cuando no tenía que hacerlo,
me hice el fuerte y no supe pedir ayuda a tiempo… no pasa nada…
perdóname… Que tontos fuimos, que tontos somos… El perdón.
El amor de verdad lo perdona todo si el arrepentimiento es de
corazón… y en este caso es también del alma.
Perdóname.
No, tú a mí.
Miradas.
Ninguno cede, ninguno da el primer paso aunque lo desean, lo
llevan deseando desde hace tiempo.
¿Cuándo fue
nuestro último beso?
No lo recuerdo, pero si me acuerdo de
la sensación: tú eras la única que estaba
conmigo en el universo. Tú eras el único. Ambos lo
fuimos en ese momento…
Temen que no vuelva a ser lo mismo.
La
mano de él todavía está en su barbilla. Los ojos
todavía se sostienen, perdiéndose en la mirada del
otro. Ahora ya no hay nada más que amor en ellos. Y
deseo.
¿Cuándo fue?
Poco a poco, las dos bocas se
abren ligeramente.
Tiemblan.
Pero ya no temen.
Sus rostros
se aproximan.
¿Cuándo fue?
Ya no les importa…
Es ahora.
Sus labios se funden en uno solo.
El instante se
queda congelado en el tiempo. Todo desaparece a su alrededor. Sólo
ellos existen en el universo ahora, en este preciso instante. Es más
de lo que habían esperado, mucho más. El presente
supera los recuerdos. El ahora al pasado.
Disfrutan, se dejan
llevar.
Exploran aquellos lugares ya casi olvidados…
Pero
ahora el deseo es más fuerte también…
Se siguen
mirando, sus ojos nunca han dejado de observar al otro.
Siguen
fundidos en un cálido abrazo…
Te amo
Te quiero
Con
toda mi alma
Con todo mi corazón
Palabras que no
pronuncian pero que escuchan ambos del otro. No importa quien las
pronuncia. Puede ser uno, puede ser otro, o puede que los dos lo
digan a la vez. Quien sabe. No importa. Las escuchan en su
interior…
Siguen con los tan añorados besos, tan deseados
besos.
Están en medio de la habitación. Sólo
unas débiles velas iluminándoles…
También
algunos cojines por el suelo, desparramados… él descubre
porque algunas noches ella no ha ido a dormir a su habitación…
y dónde. Se siente culpable. Cierto que estaba preocupado por
ella, pero nunca se había atrevido a reconocerlo, sólo
a preguntar a sus compañeras. Nunca a enfrentarse. Miedo en
sus ojos, arrepentimiento.
Ella le ve. Comprende. Intensifica su
abrazo. No, ahora estamos aquí, juntos. No temas.
Apoya su
cabeza en su pecho, su pelo castaño extendiéndose
mientras escucha el sonido del corazón del chico. Late
deprisa. Como el de ella.
Hacia tanto que no se sentía así
de bien.
Siente los brazos de Ron en su espalda, su cabeza apoyada
sobre la suya.
- No te preocupes. Nunca más lo volveré
a hacer – dice él culpable, respirando el olor de su pelo.
- Ni yo tampoco. Una relación es confianza. Nunca más
secretos – susurra ella apoyada en su cuerpo.
Ambos se sienten
muy culpables… y ambos se perdonan mutuamente sus errores.
Al
fin y al cabo, no son perfectos, tan sólo son seres
humanos.
Se quedan ahí, uno junto al otro, abrazados
fuertemente, iluminados por la débil luz de las velas, en
medio de una habitación llena de libros… pero ya no de
secretos. Nunca más.
---------------
- … Y
entonces… llegó mamá y nos confiscó las
varitas… Con lo a gusto que nos hubiéramos quedado
lanzándole los dados al Ministro… – terminó de
contar Fred entre grandes gesticulaciones, sentado como estaba a la
mesa de su casa y apoyado en el respaldo de la silla, a la que había
dado la vuelta.
- Una gran pérdida – rió su
acompañante, tanto por la anécdota como por estar ahí,
en ese lugar, con esa persona… Un par de lágrimas a causa de
la risa escaparon de sus ojos.
- Oh, no tanto… Me ha gustado ver
la cara de George al atrapar casi en el límite el dado…
-
¿Estáis hablando de mi? Creo que me pitan un poco los
oídos – interrumpió de repente en la habitación
el recién nombrado…
- Sólo un poquito – dijo
entre risas la persona que se encontraba sentada frente a Fred.
-
¿Sólo un poco? Si parece que me van a estallar los
oídos – continuó la broma él, abalanzándose
sobre esa persona y estrujándole entre sus brazos – Pero
bueno, todo eso lo cambio por verte aquí, Harry – añadió
deshaciendo el abrazo y revolviéndole todavía más
el pelo al muchacho. Después, cogió una silla vacía
y se sentó a la mesa, junto a él – La he dejado
durmiendo en la habitación de Ron… espero que no le importe
a él. ¿Quién es, por cierto? – preguntó
intrigado.
- Si, eso. No nos has dicho nada… y si no te
acuerdas, Ginny tiene… bastantes hermanos mayores – dijo Fred,
inclinándose hacia él, con una indescriptible sonrisa
en la boca, que bien podría decirse que intentaba parecer
amenazadora, aunque indudablemente no lo era, no en su cara.
-
Sólo una buena amiga. No os preocupéis…
-
¿Seguro?
- ¿Os mentiría yo, chicos?
-
Bueno… pues… empezando con lo que has mentido sobre… - Fred se
quedó pensativo, mirando hacia el techo, como si no encontrase
la palabra exacta… o como si no la quisiera decir.
- Sobre mi
muerte – terminó de decir Harry, sabiendo a que se refería
– Pero no os preocupéis por ella, sólo es una buena
amiga que me ha ayudado en los momentos duros. Es como una hermana
para mí… - agregó luego refiriéndose a la
muchacha que le había acompañado hasta la casa. Ahora
dormía, exhausta, después de tantas emociones vividas
en tan poco tiempo, unos metros más arriba de dónde se
encontraban ellos tres hablando.
- Exacto. Sobre eso – los dos
gemelos hablaron a la vez, refiriéndose a su "desaparición"
– Precisamente hoy. Cuando "oficialmente" ya has pasado a los
anales de la historia. Cuando… cuando… - empezó a decir
George, pero se calló de repente… - Pero me alegra verte de
nuevo en el mundo de los vivos – de nuevo, revolvió su pelo,
como si todavía no terminase de creer que estaba allí,
que no era un fantasma, que era real.
- Ni yo mismo me lo acabo de
creer todavía – les confesó él, mirando a su
alrededor, observando. Tan igual a siempre. Tan exactamente igual.
Como si nada hubiese sucedido… - ¿Qué día es
hoy? – preguntó finalmente con curiosidad, al no encontrar
ningún calendario ni periódico al alcance de la vista
-
¿Dónde has estado? – Fred se puso encima de la mesa y
apoyó la mano en la frente de Harry – ¿No sabes a que
día estamos? Estamos a mediados de Diciembre…
- Así
que…
- Han pasado cuatro meses – dijo rápidamente
George al ver su cara de desconcierto.
Harry bajó la
cabeza abatido, apoyándose en sus manos. Miraba a la mesa
todavía sin poder creer lo que estaba escuchando…
-
¿Cuatro meses? – preguntó susurrando, esperando, no,
deseando que tan sólo fuera una broma de los gemelos, una de
sus muchas y variadas bromas… Una broma cruel, pero en el fondo una
broma. El pesado silencio que siguió a su pregunta confirmó
sus miedos y temores – Cuatro meses – volvió a repetir sin
poder creerlo… - Pensaba… pensaba… que era menos… que… que…
- no pudo continuar: las palabras se negaban a salir de sus labios.
Era imposible. Era terriblemente imposible… No hacia frío.
No podía ser casi invierno. No podían estar en
Diciembre…
- Todavía no ha nevado nada – dijo uno de
los gemelos con pesar, como si hubiera adivinado sus pensamientos al
ver como él miraba por la ventana – Dicen que por el cambio
climático o algo así parecido… Por eso hace un tiempo
de principios de otoño. Algunos árboles todavía
siguen con sus hojas y… - Fred calló al sentir en su hombro
la mano de su hermano.
- Vámonos. Creo que es mejor dejarle
solo. Harry, si nos necesitas, estamos en nuestra habitación
¿de acuerdo? – dijeron antes de desaparecer por la puerta y
dejarle solo en la cocina.
Pero él ya no les escuchaba, tan
sólo se repetía una y otra vez aquella cifra. Cuatro
meses. Había pasado tanto tiempo desaparecido… y ahora todo
el mundo le consideraba como oficialmente
fallecido…
---------------------
- ¿Dónde
estabas, Arthur?
El señor Weasley se volvió
ligeramente para encontrarse con la mirada preocupada de su esposa.
Ante él muchas personas salían del Ministerio… pero
por más que había buscado y buscado ya no encontraba
rastro alguno del viejo auror.
- He visto a Alastor y me ha dicho
que… que siempre la Orden estará viva. Que siempre los fénix
resurgen de sus cenizas… Y que… - dudó en desvelar la otra
parte, pero era ella, era Molly, era su esposa, la persona en la que
más confiaba. La duda se disipó en un segundo.
Acercándose a ella, le susurró en el oído –
También ha dicho que estemos atentos, que hay que seguir
vigilando porque algo se aproxima… No, no ha dicho el qué –
añadió al ver la pregunta en sus ojos – Creo que ni
él lo sabía, pero si sentía la sensación
en el aire… Y creo que yo ahora también. Hay algo extraño.
-
No sé de qué me hablas, pero si tú piensas eso,
será verdad – dijo ella sincera. Después de tantos
años de matrimonio e hijos en común, le conocía
muy bien para saber cuando estaba en lo cierto… y ahora se mostraba
tremendamente preocupado - ¿Crees que debemos decírselo
a los demás? – preguntó al ver como se aproximaban
hacia ellos varias personas conocidas, todas de la antigua Orden del
Fénix.
- De momento no. Creo que debemos esperar a que pase
la boda de Tonks – añadió al verla a ella, agarrada
cariñosamente a la mano de su prometido. Ya faltaba poco, tan
sólo unos días. Sería en las vacaciones de
Navidad cuando estaba marcada esa celebración tan especial.
-
Si, creo que será lo mejor. Sabes, me hubiera gustado que
Sirius estuviera presente. A pesar de que la última vez que se
vieron se pelearon por la boda, creo que a ella le hubiera gustado
que fuera su padrino. Es la única persona de la familia que
tiene, y aunque ambos lo nieguen, se adoran mucho.
- ¿Se lo
llegó a decir?
- No – negó con la cabeza Molly.
Aquel día ya tan lejano de Julio, cuando todo parecía
tan perfecto, tan alegre y familiar, cuando estaban celebrando el
cumpleaños de Harry (un peso apareció en su corazón
al recordarlo), los dos primos se pelearon por aquella casi
insignificante tontería. A Sirius no le caía bien el
novio de Tonks, y cabezón como era él, se enfadó
y ya no le quiso volver a dirigir la palabra… y luego sucedió
lo que sucedió: fue raptado por los mortifagos y ahora se
encontraba quien sabía dónde.
Al día
siguiente, Molly Weasley recibió la visita de una llorosa
Tonks. A partir de entonces se había convertido en una especie
de madre para ella, y ella como una hija. Tan sólo unas
semanas después le confesó aquello que tanto le
angustiaba, el no haberle podido decir también la otra buena
noticia a Sirius y la culpabilidad de no saber si lo iba a poder
hacer algún día. Fueron meses muy complicados.
Pero
ahora, por fin, pensó Molly observándola sonriendo, ya
estaba bien, y conforme crecía su alegría antes los dos
hechos más importantes de su vida, conforme veía su
cuerpo cambiar y adaptarse al nuevo estado, las penas se estaban
dejando atrás. Ya era hora de volver a empezar y ser
feliz.
Todavía recordaba la cara de ilusión de la
joven muchacha en la primera ecografía que le hicieron, por
supuesto, siempre acompañada de su "nueva" madre. Fue
quizás entonces cuando había decidido dejar de mirar
hacia atrás y concentrarse en el futuro. El ver que dos seres
dependían de una misma le había hecho replantearse su
vida completa.
Y en esos momentos, aparte de la belleza mágica
que poseían las embarazadas, también parecía
irradiar de ella alegría incontrolable, como aquella que le
había caracterizado desde siempre. Aquella despreocupación
por los problemas. Llevaba, Molly había sonreído al
verla entrar en el serio y austero Ministerio de esa forma, un
peinado como no había llevado desde unos años atrás:
pelo corto y totalmente rosa, despeinado. Sin preocupaciones,
disfrutando de cada segundo.
Se alegró de nuevo al verla
tan feliz, hablando, divirtiéndose, llevando inconscientemente
su mano a su abultado estómago y dejando escapar ligeras
sonrisas al sentir el movimiento en su interior. Ella misma sabía
lo que se sentía, y se alegraba de que la joven y alocada
muchacha hubiera encontrado aquel rumbo correcto de su vida.
-
¿Vamos a casa? – dijo Tonks alegremente, apareciendo de
repente junto a ella, arrastrando a su prometido detrás. A
veces, pensó Molly al verla con toda aquella vitalidad, no
parece que esté embarazada, de gemelos, y de casi siete meses,
inclusive.
- Un momento querida, en cuanto estemos todos – le
respondió Molly observando a uno de sus hijos lejos,
despidiéndose de una muchacha que había conocido en la
fiesta.
- Veo que Percy no ha perdido el tiempo – comentó
riéndose Tonks al dirigir la mirada al mismo lugar que la
matriarca Weasley.
- En cuanto estemos todos regresamos a casa
¿Quién sabe lo que habrán hecho Fred y George
solos allí?
--------------
Cuatro meses.
Aquellas dos palabras le martilleaban en la mente una y otra
vez.
¿Cómo había podido pasar tanto tiempo?
¿Cómo era posible?
Pero si, podía ser. Ella
se lo había dicho, le había comentado un día que
el tiempo transcurría de forma diferente en ese lugar alejado
de la realidad. Que todo allí se regía por diferentes
normas para cada una de las personas. Según sus deseos, según
sus necesidades. Todo era distinto. Y las puertas misteriosas…
Harry
levantó la vista de la mesa. Allí todo seguía
igual que siempre pero, a la vez, había cambiado.
Dio un
vistazo a su alrededor, y observó el periódico de aquel
día que ya estaba terminando. El periódico que ahora
empezaba ya a amarillearse a causa del tiempo, en una esquina, tirado
en el suelo. Si, era verdad, reconoció al tenerlo entre sus
manos, al observar la fecha que estaba allí impresa.
También
las noticias habían cambiado. El mundo había cambiado.
Todo había cambiado mientras él estaba ausente. Todo
había seguido girando y avanzando poco a poco desde aquel
día.
¿Qué le habían dicho los
gemelos?
Que todo seguía igual… pero no, todo era
diferente.
Estrujó entre sus manos el periódico y lo
tiró al suelo. En cuanto había observado aquellas
declaraciones, aquellas noticias del gran acto de inauguración,
de la gran farsa que el Ministro había hecho… Algo andaba
mal, lo presentía. En ningún lado se hablaba de
juicios, de encarcelaciones, de mortifagos… No, en ningún
sitio aparecía que el bando del Mal se había disuelto
para siempre, que habían abandonado sus actos de maldad.
Bueno, si era cierto que desde aquel día no habían
aparecido pero…
Harry recordó por un instante un día
en esas tierras alejadas y perdidas en medio de ninguna parte,
apartadas del tiempo y del espacio. Ese día que parecía
ser tan perfecto, tan irreal… y luego una tormenta tan fuerte, tan
inesperada y tan devastadora que pensaron por un momento en que no
sobrevivirían. La gran calma antes de la gran tempestad había
dicho Lianna antes de entrar en la casa, tras mirar el cielo
despejado… segundos antes de que todo estallase.
Si, justo
parecía ahora lo mismo. La misma quietud en el aire, la misma
confianza en aquellos rostros que sonreían felizmente desde
todas las fotografías. Además, si él había
sobrevivido, que no tenía un gran poder ¿Qué
habría sucedido con Lord Voldemort, que reunía en él
todo el poder de la pura maldad?
Un ligero ruido en la cocina
le sacó de sus pensamientos. En medio de tanto silencio, aquel
leve sonido parecía que se había ampliado y rebotaba
por las paredes, por su alrededor.
Giró rápidamente
y se llevó la mano hacia uno de sus bolsillos… para darse
cuenta de que no tenía la varita, de que ésta se había
quedado abandonada en aquel lugar, donde todo había sucedido,
donde Dumbledore había muerto… Ahora aquel recuerdo le llenó
la mente: el rayo dirigiéndose implacable hacia el director.
Su caída. Su muerte. Las imágenes que se mezclaban con
las que había observado en sus sueños: su padre
sacrificándose, su madre protegiéndole.
Antes de
desaparecer corriendo por las escaleras ya había tomado una
decisión.
Atrás quedaba, sin que él lo
hubiera averiguado, el causante de aquel inesperado ruido: el reloj
de la cocina. Sus varillas, aquellas que marcaban la situación
exacta de cada miembro de la familia, estaban moviéndose…
Ahora la mayoría se encontraba desplazándose lentamente
hacia la casilla
"Viajando"
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Contestaciones
No
me cansaré de repetirlo, miles y miles de gracias por leer y
comentar. Por estar aquí. Por permanecer aquí. Por
seguir aquí. Siempre y eternamente gracias :D
Celina
Muchas gracias. Si, el mundo laboral tiene muchos pros y muchas
contras, pero es lo que hay. Eso si, hay que trabajar para vivir, no
vivir para trabajar. Siempre hay que disfrutar de todo ¿verdad?
Ya me contarás que tal y si te han cogido en la oferta esa que
comentas (la del banco) Espero que si, y que ya hayas empezado a
trabajar… y si no, pues que sea pronto, que la buena suerte acaba
contagiándose :) (por lo menos, a las personas que me rodean,
parece que todo va bien… que siga así por mucho, mucho
tiempo) Y no, para nada me aburres (ya sabes que no) Además,
con esas noticias, ¿Qué hay de malo es expandirse un
poco? (espero que las vacaciones en septiembre te hayan sentado
fantásticamente)
Sobre mi, pues a mi nueva vida
acostumbrándome poco a poco, pero como ya estuve viviendo sola
y lejos de casa durante una época de la universidad, pues el
cambio no ha sido duro. De nuevo estoy con gente… y digamos, que
mis compañeras se portan genial (aunque a veces pienso que de
todas ellas yo soy la más normal, jajaja, y eso es complicado
XD) Pero bueno, nos lo pasamos muy bien. Todas trabajamos más
o menos en lo mismo (informática) así que conversión
y entendimiento hay :P
Bien, si, creo que ha llegado la hora de
dejar de hablar de mi (si, ya sabes que lo que me gusta escribir y
desvariar mucho) y pasemos a comentar los capítulos (el
anterior, y el anterior a ese, que faltaba también)
Efectivamente,
ya nuestro querido Harry salió del reino de los sueños
(acompañado) pero… sin saber a lo que se tiene que enfrentar
(ya en este capitulo habrás visto una parte de sus efectos)
Imaginate, has estado fuera tantos meses y al volver… te puedes
sentir un poco fuera de lugar y no encontrar tu sitio, y no saber que
hacer… poco a poco veremos como resuelve todo ;)
Y si, Fred y
George efectivamente (como has podido ver también en el capi)
fueron los que encontraron a Harry (vale, vale, que soy muy sutil en
las pistas, jejeje, pero con un poco de imaginación se podía
dar en el clavo XD)
Espero que este nuevo capitulo te haya gustado
(a pesar del "experimento" que hay en una parte de él)…
y no te vayas muy lejos, que quizás muy pronto tengamos
actualización (ya el siguiente está casi listo
:P)
Desde la capi (si, toy aquí, en la tierra donde nací…
es una historia larga XD, pero digamos que a pesar de estar lejos de
Madrid desde que tenía un año, "las raíces
tiran" y me siento ahora como en casa… bueno, en una segunda
casa, que Zaragoza es también muy especial para mi)
Besitos
miles, miles y miles y que no os haga mucho frío en las islas
afortunadas!
Sabrina Hola guapa!! Espero
que los estudios te hayan ido fenomenal, quiero enterarme de esas
buenas notazas (a estas alturas seguro que ya sabes resultados XD) Y
si, el final de mi carrera y las vacaciones que he tenido han sido
fantásticas (y más, con lo inesperado de mediados de
verano… que ahora cumple varios meses… toy llenísima de
alegría) Uff, y una nueva vida… acostumbrándome. Es
lo que tiene el crecer, que hay que hacer muchos cambios XD
Sobre
el capi… si, efectivamente, nuestros dos gemelos preferidos los han
encontrado (a Harry y a Sianna… que están juntos…
pobrecilla la niña, no la iba a dejar sola por el mundo :P) Y
de si salen de algún lugar, bueno, en un capitulo futuro se
dice, pero te puedo adelantar que salen del reino de los sueños,
a través de esa bruma que siente el fénix :P
Y no sé
que más comentarte, sólo esperar tu comentario cuando
sea… y quiero que me digas que todo te va estupendamente en la
vida, mi querida Sabrina
Un gran, grandísimo beso y un
abrazo enorme.
Liessa Metallium Hola
guapísima!! Si mi intuición y memoria no me falla, creo
que tenemos a una "chica voladora" entre nosotros (sii, dime
que has aprobado, que todo te ha salido estupendamente Jooo, hace
tiempo que no sé de ti… vale, esto de tener que pelearme por
la red es lo que tiene, jajaja)
Me alegra que te hayan gustado
los dos capítulos (y vaya, el comentario del capi 17 bastante
largo para venir de ti, jajajja) Si, es un poco triste lo que pasa
con la mamá de Sianna… pero ella pertenece totalmente, en
cuerpo y sangre, a esa tierra y no puede traspasar las fronteras…
pero si puede ayudar (si, Lianna/Lyanna, se admiten las dos formas
XD)
Jajaja, bueno, del Destino, que se le va a hacer, él es
así y por mucho que luchemos contra él no se puede
hacer nada… ¿o sí? Depende XD
Y tú habla,
habla sin miedo, ya sabes lo que me gustan a mi los comentarios
largos, jejeje.
Sobre Sev, sabía que te iba a gustar su
aparición (tendría que haberte mandado unos baberos,
jajaja) Además, es mordaz como siempre… y sensible (aunque
sólo sea en la intimidad, jajaja, que a los ojos de los demás
siempre quiere aparentar ser frío :P) Cuida a tu neurona, que
no babee mucho, que vaya panda sois las dos XD
Muchos, muchos,
muchos besicus y espero que te guste / haya gustado el capitulo
Dark
Lady Evans Hola mi queridísima Mary!!! Vaya, un
comentario muy largo y otro… vale, se admite la falta de tiempo
como excusa, jajajaja. Pero ya sabes que espero ansiosa tus palabras
y comentarios
Vaya, que curioso eso que cuentas de que te
olvidaste de que te encontrabas malita mientras leías, me he
quedado con los ojos abiertos 0.0 (espero que ya no estés con
ningún resfriado ni nada de eso… yo espero, cruzo los dedos,
para no pillar ninguno, que ahora en Spain es cuando está
empezando el frío de verdad y parece que estemos en el polo
norte :S)
Sobre eso de que la familia no entiende cuando llega la
inspiración… ni la familia, ni el trabajo, ni nada XD No
veas a mi musa, que está revolucionada últimamente y en
ningún sitio me deja tranquila (no, no respeta siquiera cuando
estoy en medio de un trabajo mala bicha que es)
Bufff, menos mal
que todo se solucionó con tu amiga, que en cuando se mete un
chico por en medio y empiezan los líos es lo peor (y no te
preocupes, tú habla, habla de lo que quieras ;D que aquí
estamos para escuchar… o mejor dicho leer … ay, gracias, me has
vuelto a poner colorada cuando has dicho que te inspiro confianza.
Miles y miles de gracias) En fin, espero que ahora, ya a estas
alturas, con tu amiga estés estupendamente… y que el chico
que te gusta se haya dado cuenta :P
Jejeje, si, muchas gracias por
la felicitación. Ni en mis más locos sueños
podía imaginarme un final de carrera así XD (uhm…
creo que ni en los más disparatados y extravagantes XD) Ahora
sólo deseo una cosa y es que todas las personas tengan la
misma suerte (bueno, de esfuerzo… podría decir que un
poco más de esfuerzo por mi parte y podría haber
terminado un año antes… pero sigamos que se "metió"
por medio la escritura, para suerte de los demás XD, y se
relajaron un poco las neuronas en plan de estudio, jajja, pero no
mucho)
Ya me contarás y pondrás al corriente de tus
estudios, que quiero saber que te van muy, muy bien… y todo lo
demás igual ¿ok?
Por cierto, antes de que se me
olvide ¿te gustan las leyendas artúricas? Ya te diré
más adelante porqué :P (de momento es un secreto, no
puede decir más, jejeje)
Ay, y de nuevo muchísimas
gracias, ya sabes que pienso que no me merezco vuestras hermosas y
magnificas palabras… jooo, yo no creo que escriba genial, tan sólo…
bueno, dejo que mis dedos hagan lo que quieran encima del teclado XD
Me voy a poner colorada perdida con tantos halagos.
Cuídate
tú también mucho y miles de besitos.
PD: Creo que
del ultimo capitulo, me alegra que te haya emocionado tanto XD
(parece que te has quedado sin palabras… pero la esencia de tu
emoción se nota mucho XD) Y si, ahora es cuando todo empieza a
mejorar… y de qué manera :P (sonrisa intrigante… sólo
decir que posiblemente… dentro de poco… habrá que cambiar
el rating a la historia XD, jajjaja) Ciao y un enorme abrazo.
Rosy
Carmen Hola Rosy!! Muchísimas gracias, enormes
gracias por tu comentario. Sobre lo que dices, el fic sigue en esa
pagina, suelo actualizarlo en los dos sitios a la vez (eso si, en
HA, tarda un día más que aquí en aparecer) Si
quieres, puedes poner tu mail y cuando actualizo, suelo mandar un
correo con la dirección, y así es directamente :)
Me
alegra mucho que te haya gustado todo lo que has estado leyendo :D Y
sobre el capitulo… bueno, lo de encontrarse esos dos… creo que
van a tardar (pero no mucho más, pobrecillos… y pobrecilla
la autora, que ya ve los instintos asesinos de los lectores, jajaj)
Hay una sutil pista de cuando sucederá, pero no falta mucho :P
Muchas gracias por decir que los encuentros son muy lindos, me has
hecho sonrojar
Y, aquí, ya el siguiente capitulo. He
tardado menos de lo que pensaba en actualizar Espero que te haya
gustado.
Un gran, gran besico y espero verte por aquí
pronto
Flo Muchísimas, muchísimas
gracias. Me alegra que te esté gustando el fic Sobre lo que
preguntas… pues más o menos no me he planteado su duración
exacta. Sé lo que tiene que pasar, y cómo se va a
desarrollar, pero número de capítulos… buff, eso ya
es bastante complicado de definir. Así, a ojo, te puedo decir
que más o menos, aún no hemos llegado a la mitad, aun
faltan unos cuantos capítulos para eso (si, va a ser muy
extenso… la versión que hice del sexto libro tuvo al final…
creo que si no me equivoco, casi 50 capítulos, y creo que esta
historia va por ese camino :P) Espero haberte respondido bien.
Ahora
si, muchos besicuus y espero que te siga gustando el fic.
Mariet
Malfoy Snape Hola guapetona!!! Bufff, no sabes lo que
echaba de menos tus mensajes… y como saltaba cuando los veía
en el correo, jejeje (creo que es de los que más espero… y
me gustan por todo lo que escribes :P Ahí, comentándolo
todo, todito)
Pasemos al primer mensaje de hace, un poquillo de
tiempo: De mi vida, ya ves, sin esperar nada, y me encuentro, creo
que genial en todos los sentidos (bueno, el trabajo es lo que menos,
pero es lo que hay que hacer XD)
Siento lo de tu musa, ojala
regrese pronto (a mi, últimamente, la mía no me deja
mucho en paz, bien por vosotros pero dolor de cabeza para mi,
jejejeje) De los sentimientos, uhm… como digo muchas veces, tan
sólo me pongo en situación e intento describir que es
lo que puede suceder… (además, un secret, ahora como tengo
ayudita, me va mejor, mucho mejor en las escenas de amor :P)
Si ya
has leído este ultimo capitulo verás que aún
tendremos que esperar algo para que estos dos se reencuentren pero
desde ya te puedo decir que va a ser inolvidable (o eso espero… se
me pone la piel de gallina cuando leo esa escena… que ya tengo
escrita, jejeje) De momento, a darle a la imaginación a ver
que es lo que puede suceder :P
Sobre la peque (vale, aceptamos
peque para siempre) si, lo que vio es que su madre cayó en las
sombras… (tiene un poco de poder de ese tipo, de ver el futuro como
ella) pero… quizás no vio lo que sucedió después…
que fue muy bonito el sacrificio para que ellos dos (Harry y ella)
pudieran salir de los limites. Y quizás no sea la última
vez que veamos ese lugar :p (ay, ya sabes lo inesperada que soy yo,
jejeje)
Si, salieron (me hubiera gustado ver esa danza de
felicidad, jajaja) Ya averiguaremos quien es ese chico misterioso que
le dio fuerzas a la peque para salir :P
Y, uhm… creo que me voy
a tener que preparar para una sesión de tortura por tu parte
:p… parece que aún tendremos que esperar para que nuestra
parejita feliz se reencuentre (que hay pistas de cuando y donde, sólo
que soy muy sutil, ya lo sabes, jajajaj….)
De respuesta al
comentario de mi comentario (XD un poco de lío, jajja) pues
bueno, ahora estoy y sigo estando en el séptimo cielo Si,
es un amor y aunque se ponga rojo cuando se lo digo, es la persona
más maravillosa que existe para mi :P Ya son más de
cuatro meses y nunca me había sentido así de bien con
una persona… y aunque ahora cada uno estemos en un ciudad (culpa
del trabajo, malo trabajo) no desaprovechamos el tiempo en los
findes, que o él viene o yo voy XD Además, es un
maravilloso corrector de textos (ey, mi beta particular XD) y
colaborador (jejeje, aquí, en este capitulo y en el siguiente
hay cierta parte que la escribimos juntos, abrazados y sentados al
lado de un árbol, una tarde libre :P) Creo que ha quedado muy
bien :P (o al menos, a mi me encanta… y su continuación, que
será en el capi siguiente) Cuando le comente lo del hacha
tuya… creo que te va a hacer caso, que no es bueno tenerte de
enemigo xDDD
Me alegra ver que tu tambien vas bien en asuntos de
amores (es lo mejor ¿no?) Ahora… ya llevaras más
meses, y para olvidar la fecha, no está mal de recordatorio
(principios de mes)… el nuestro, casi, casi, un poco después
de la quincena XD (el 24… wiii, me acabo de dar cuenta que cumpliré
cinco meses el día de nochebuena XD)
Jajajja, espero que
saltes mucho, mucho por la casa. Me pongo roja al leerlo XD (y que te
gusten mis contestaciones / desvarios también, jajajja) y si,
aunque no es muy bueno para los kilos :P los chocos chocos blancos me
suelen llegar por una fecha en especial del mes XDD (y cuando nos
vemos, uhm… buen sabor)
Ya sabes que sin problemas me puedes
agregar :D Ya estoy deseando poder encontrarme contigo para hablar
por la red… aunque últimamente tengo poco tiempo para
hacerlo con tranquilidad, es lo que pasa cuando se vive en un piso
compartido, que hay que tener horarios de internet XD pero bueno, ya
sabes que las esperanzas nunca desaparecen (joo, quiero hablar
contigo…) Me alegra saber también que los comentarios largos
tuyos no desaparecen, si es que yo también me pongo a saltar
por la casa cuando los veo, jejeje. (no, por desgracia no era el
primer comentario de ese capitulo, creo que alguien te adelantó
XD… creo que es el peligro de escribir tanto, pero no me quejo,
jejjee)
Segundo comentario (al capi 19, o sea, el anterior
capitulo, ese ya no hace mucho tiempo, por fortuna, jajaja) Oh,
muchas gracias por decir que te hacia falta un capitulo mío
para recuperar las ganas de leer (jooo, me pongo rojilla perdida) Si,
bueno, yo debería ponerme a leer también
actualizaciones de fic, pero entre que tengo poco tiempo libre de
conexión y una musa rabiosa, pues se me acumulan… a ver si
algún día puedo ponerme al día XD
Joooo, no
me digas que estás mal de salud, pobrecilla (espero que ya
estés mejor, o en caso contrario, que te mimen mucho, mucho,
mucho – y de dejes mimar, que en esas situaciones se agradece toda
esa gente a tu lado :D)
Sobre mi vida, creo que ya te he relatado
muchas cosas en la contestación del mensaje anterior, jejeje.
Todo a las mil maravillas y que siga si (crucemos los dedos,
jejeje)
Bien, ahora si, pasemos a comentar un poquillo el capitulo
anterior (me encanta que comentes mientras vas leyendo ) Si,
empezamos con nuestros tres queridos prisioneros (y en este capitulo
también… pero, un secreto, en el siguiente no, el siguiente
es "propiedad" de otras personas :P). Jejej, si, es cierto que
Remus investiga cada cosa que encuentra XD… creo que eso ya lo
hacía en el colegio (creo que había un recuerdo donde
aparecía con un libro… XD) Además, le va a servir
mucho lo que averigüe, que tiene una gran misión por
delante :D Del querido fénix… ya vemos que tiene una misión
importante (y Sev, bueno, que se puede decir de Sev, él es
así, jajaja, no hay que cambiarle de carácter, ni a
ninguno de los tres XD)
Sobre Fred y George… digamos que sus
escenas son… son así, ellos son así, dan el toque de
humor y alegría. De Tonks, bueno, hace tanto tiempo que paso
que es lógico que se haya olvidado XD (mucho, mucho, mucho
tiempo, jajajaj, eso me pasa por las actualizaciones tan alejadas en
el tiempo) Y sobre todo para ti, he añadido una breve
explicación :P (bueno, en el capitulo que se refiere, sabemos
que está embarazada – eh, la boda estaba planeada antes de
saber que está así XD) Lo que si es una sorpresa es que
esté de gemelos :P (anda, pobrecilla si le salen como Fred y
George, jajajaj)
Si, Ginny… eso de estar esperando (en el
siguiente capitulo sabremos más sobre porqué se
encuentra allí y no en otro lugar :P) Y tienes razón,
lo único que puede hacer es esperar, sólo esperar…
pero ¿mucho tiempo? Ya veremos!!
De Ron y Hermione…
digamos que van a mejorar… ya verás cómo (uhm…
espero que guste – cara pensativa y esperando tener un respuesta
afirmativa…)
Sobre el nuevo ministro… mira que parecía
simpático cuando lo conocimos (si, salió un trozo antes
de ser ministro… cuando Harry consigue la "custodia" de su
casa, es decir, cuando recibe su herencia)… ¿Qué
esconderá? Ah, por cierto, hay una ligera referencia al sexto
libro (en cuanto a homenajear a Dumbledore y todo eso :P)… pero,
acuérdate, todavía no han encontrado el cuerpo…
¿pasará algo? (jejej, poniendo los dientes largos, lo
sé, soy muy mala XD)
¿A quienes han encontrado Fred
y George en el camino? ¿No lo has adivinado? (cara muy feliz)
Pero… si era muy fácil (jajaja, vale, no soy muy fácil
de entender) Pero si, son quienes te imaginas que son XD Aunque
ahora… falta lo duro (ya vemos un poco de esto en el capi)
Nuestros
tres prisioneros, ya has visto lo que les ocurre (lo de salir…
veremos… pero no creo que se queden mucho más en ese lugar,
que ahí algo que hacer fuera :P)
De nuevo, muchísimas,
muchísimas, muchísimas gracias por tus
hiper-mega-comentarios. Ya sabes que me encantan… leerlos y
comentarlos.
Muchos besos y espero que te guste y fascine el nuevo
capitulo (aunque sea un poco más corto que el anterior :P)
Pd:
Uhm… espero no haberte aburrido mucho. Vaya, me he dado cuenta de
lo larga que es la contestaciones. Y si, mantenme al corriente de tu
estado de salud, que quiero saber que te has recuperado muy pronto.
Mimitos y chocolatinas blancas
Pd2: Como la respuesta era
bastante larga, pues castigada al final XDD
