Aun le ardía la noticia que había recibido ayer. Cuando por fin se calmó ayer, aceptó que ya había estado preparada para ese golpe, incluso ella sabia que era lo que estaba pasando. El accidente había sido demasiado duro. Lucy tosió para intentar cubrir los recuerdos, no quería la compasión de nadie, en eso se parecía Natsu, tal vez por eso lo entendía. Tal vez eso era lo que hacia que se sintiera algo cercana a Natsu, su madre también había tenido un "accidente" no muy accidentado causado por su padrastro que le costó lo que le costó, estar en una cama, en un mundo sin rumbo. En un mondo donde Lucy no podía estar a su lado

Él no era el único con un sueño frustrado, después de que su padre...murió... el sueño de su madre, Layla, y Lucy había sido ser una familia unida. Antes de que su padre muriera, su madre ya se había casado con ese bastardo de padrastro. Lucy nunca supo porque lo hizo, mama siempre le dijo que eran problemas de pareja y era muy pequeña para entender. Pero tenia sus sospechas. La muerte de su padre y de repente el estado de coma de su madre le habían dejado cicatrices en el alma, y involuntariamente, a ver a Natsu, sufriendo por la misma catástrofe, sentía como caia sal a la herida. No podia mentir, se estaba preguntando constantemente sobre la suerte de Natsu, ¿Por qué el estaba consciente y su madre no? ¿Por qué él si podía vivir y su madre no? Solo deseaba poder olvidar todo, tenia que enfrentarlo, las esperanzas que su madre abriera los ojos algún día se marchitaban como una flor en el desierto, cuanto deseaba poder olvidar todo, aun que sea por un día, que las cicatrices del alma ya no le dolieran.

Lucy levantó una mano hacia su clavícula, trazando una delgada y larga línea hasta su hombro, donde su fina camiseta escondía una horrible cicatriz hecha el mismo día en el que murió su padre. Volvió a toser, evitando sollozar ante los recuerdos.

-¿Con que te has atorado ahora? - Preguntó molesto Laxus

-Tu aliento me dio nauseas- respondió Lucy, ocultando sus sentimientos en lo mas profundo de su ser.

-Pequeña bastarda- gruño Laxus

-Gran bastardo-

-Cállense los dos- Gritó Natsu- ¿Qué les pasa?

-Ella empezó- mofó Laxus.

-Solo tiene diecisiete años- Suspiró Natsu- Es una inmadura.

-Y me lo dices tu- Dijo sarcásticamente Lucy, sin creerse que Natsu le estuviera hablando de esa manera.

-Lucy, entre a tu apartamento ¿Qué diablos pasó? Todo estaba destrozado-

La voz de Laxus era preocupante, y algo de sus palabras izo que Natsu abriera bien los oídos, le parecía increíble que Laxus tuviera una relación tan cercana a Lucy por solo ser compañeros de clase, como por ejemplo entrar a sus casas sin permiso, o que el tuviera la contraseña del apartamento, haciendo se preguntar cuantas veces había estado Laxus en el apartamento de Lucy. Aparentemente Laxus sabia secretos de Lucy que ella no quería rebelar, como por ejemplo lo que había pasado ayer.

También que había pasado en el apartamento de Lucy ¿Todo estaba destrozado? Por eso había ido la policía esa mañana. La preocupación de Natsu llegó a limites insospechados cuando se imaginó que podría haber pasado si ella hubiera estado ahí en ese momento, y si esa era la razón por la que había ido a su casa después de que la policía se fuera sin dar ayuda alguna.

-¿Fue el de nuevo?- Preguntó Laxus

-Estoy segura que si- Lucy se dirigió a la silla donde antes había estado sentada y apartó el libro que estaba leyendo ,"La gran ilusión" con una foto de Albert Einstein en la portada, y se sentó.-

Natsu estaba confundido- ¿Quién es el?

Natsu se reprendió cuando el ataque de tos regresó otra ve a Lucy, y Laxus se fue a toda prisa fuera de la habitación gritando algo que seguramente tenia "hervir" y "para la tos" en la frase.

-Supongo que es un tema delicado- gruñó Natsu de frustración. Que esta era su casa, joder.

-Se puede decir que si.- Sin más ni menos, ella volvió a coger el libro y se pus a leer en una pagina determinada.

Lucy decidió que tenia que leer toda la pagina desde el principio, asi que eso fue lo que hizo.

"Siendo mp la masa del protón y me la masa del electrón. En ese caso el problema del átomo de hidrógeno parece admitir una solución simple en la que el electrón se moviera en órbitas elípticas alrededor del núcleo atómico. Sin embargo, existe un problema con la solución clásica, de acuerdo con las predicciones de electromagnetismo una partícula eléctrica que sigue un movimiento acelerado, como sucedería al describir una elipse debería emitir radiación electromagnética, y por tanto perder energía cinética, la cantidad de energía radiada sería de hecho"

-¡Claro!- Gritó Lucy, tomando a Natsu por sorpresa- Ahora todo tiene sentido

-¿El que tiene sentido?-Preguntó otra vez Natsu, esperando tener esta vez una respuesta.

-Esto, mira, mira, ¿lo ves?- Lucy dio la vuelta al libro para enseñarle lo que no había entendido.

Y si era sincero, lo único que Natsu pudo ver fue 塔塔塔塔塔塔 es igual a 塔塔塔塔, pero aun así su orgullo no permitirá que Lucy se de cuenta- ¡Claro! ¿Como no pudiste darte cuenta antes?

-Natsu- La voz de Lucy cambió drásticamente, al igual que el ambiente. Había una posibilidad que los sueños de Lucy y los de su madre nunca se cumplieran, pero eso no significaba que los de Natsu tuvieran el mismo destino- ¿Qué piensas hacer ahora?

Natsu la miró consternado- Comer, supongo- dijo, aun que lo tenia un poco difícil, la enfermera había renunciado y las únicas personas que habían en su casa eran una chiquilla de diecisiete años y a un hombre demasiado entrometido que se tomaba muchas libertades con Lucy.

Lucy ignoró su respuesta, cerró el libro, sin marcar la pagina, retrocedió hasta estar completamente apoyada en la silla y cruzó sus piernas, una encima de la otra, y volvió a repetir con superioridad- Natsu ¿Qué piensas hacer ahora?

Natsu no sabia que responder y frunció el ceño, esto no trataba de que iba a hacer en la próxima media hora, sino que pensaba hacer con su vida. Tenia veintitrés años, aun le quedaba para rato. Pero ¿Qué podía hacer? Estaba postrado en una cama por el resto de su vida, a no ser que se dedicara a tejer, lo iba a tener difícil.

-¿Deporte? ¿Arte? ¿Estudios?- Dijo Lucy- ¿Qué, Natsu? ¿Ciencias? ¿Matemáticas? ¿Baseball? ¿Baloncesto? ¿Música? ¿Pintura? ¿Gráficos?- A Natsu todo esto lo estaba abrumando, acababa de llegar a casa y no estaba seguro de que trataba todo esto- ¿Historia? ¿Esculturas? ¿Idiomas?

-Para, para ¡Detente!-

-¿Qué decides?- insistió.

-Sabes lo que quiero, algo imposible, quiero jugar, quiero hacer deporte- Tan horrible era decir lo que le era imposible .

-Entonces decidido.

-¿Cómo que decidido? ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a curarme de esta mierda?- exigió

-Natsu solo te lo voy a preguntar una vez – dijo Lucy seriamente, con la mirada de caramelo hirviendo fija en el -¿Quieres hacer deporte o no quieres hacer deporte?

-Pero...Pero...No sabes lo que dices- Confuso, Natsu intentaba mantener la cordura- Solo tienes diecisiete, no tienes ni siquie...

Lucy lo cortó con voz rotunda -¿Si o no?

Natsu estaba boquiabierto –Yo...

Un fuerte gruñido interrumpió la habitación, seguido por un enorme rubio cayendo al suelo. Al parecer esa habitación tenia una maldición de que cada persona que se quedaba mas de cinco minutos terminaba en el suelo. Al parecer todo fue muy rápido, un rubio cayó al suelo, y una tetera de agua hirviendo de litro y medio voló por los aires, derramando directamente sobre la cama en la que estaba Natsu. Agradecido de que cayera en sus piernas ya que así no sentiría nada y no tendría de que preocuparse. Hasta le dio un poco de gracia como el suelo retumbó por la caída del pesado Laxus.

Pero para Lucy fue otra historia, un grito desgarro sur garganta al imaginarse toda la carne viva quemándose bajo esas mantas. Apartó las mantas con histeria, rogando para que el agua no las hubiese penetrado, pero ahí estaba, carne roja come el fuego por el agua.

-Lucy, esta bien, no pasa nada.

-Wow, es genial, no puedes sentir nada- Laxus sonaba impresionado

Lucy desesperadamente trató de secar el agua con la parte seca de la manta, pero la piel ya se estaba quemando.

-Laxus tráeme agua fría- Exigió Lucy. Las piernas estaban calientes, no sabia hasta que punto el agua había entrado, la asquerosa sabana era demasiado delgada como para servir de protección.

-No pasa nada Lucy- Dijo tranquilamente Natsu, sorprendido por la reacción- Son inútiles, ya no valen la pena, Que mas da si me quemo las piernas o si las corto.

-Es verdad, Lucy- Suspiró Laxus- ¿Qué más d...

Lucy de un rápido movimiento sacó las tijeras que tenia desde antes del bolsillo, y no dudó en clavarlas dolorosamente en el pecho de Laxus, justo en el corazón. Laxus cogió aire ante la sorpresa, haciendo que la hoja se clave aun más en el pecho.

Lucy pudo escuchar como Natsu también cogía aire sorprendido, pero le daba igual, quiera agua fría, y la quería para ayer.

-Agua. Ahora.

Y así fue como Laxus desapareció por tercera vez de la habitación.

-¿¡Estas loca!? - gritó Natsu- ¿Cómo puedes hacer eso a un amigo?

-¿Y tu qué?- Exigió- ¿As vivido con tus piernas toda tu vida? ¿Cómo puede darte igual que se quemen o se corten? ¿Es que ya te has rendido con la vida?

-Aquí tengo agua y trapos para humedecerlo- Laxus entró con un bol de agua.

-Dámelo- Mientras que Lucy trataba a Natsu, Laxus no paró de hablar.

-Nunca. Pero Nunca. Le des a Lucy algo puntiagudo- dijo Laxus serio.

-¿De que hablas?- preguntó Natsu.

-Nada de tijeras, navajas, martillos, machete, hacha, y por el amor de Dios, nunca, le des, un cuchillo. Nunca sabes cuando saltara lista para descuartizarte.

-¿Ya lo a hecho alguna vez?- Natsu estaba sorprendido, quien iba a decir que su tranquila vecina iba a ser tan impulsiva como para saltar con todo tipo de armas blancas sobre la gente, y espera... ¿Hacha?

-Todavía no.

Aun que parezca extraño, esa respuesta no tranquilizó a Natsu. Pero no podía negarlo... su corazón sintió un hormigueo al ver a Lucy tan protectora con el, y tan dispuesta a cuidarlo.

-Natsu- dijo Lucy, levantando la cabeza.-Tenemos que hablar. ¿Si o No?

Él ya se había decidido, ya tenia una respuesta- Imposible, deja de preguntar estupideces, mi vida esta arruinada ¿Vale? ¿Crees que no me e dado cuanta? Tan rápido como me quedé así, mis compañeros, mi entrenador, mi nutricionista y todo mi equipo no me visitó, excepto en la conferencia y para las fotos de la prensa, me pusieron a un lado y ya tienen un remplazo- A Natsu le dolía, le dolía saber como su vida se había rebajado a nada, y que inclusive antes del accidente nada tenia un profundo significado, nada era verdadero, sin conexiones.

Lucy lo había decidido, su madre no estaba consciente, pero Natsu si. ¡Pero Natsu si! Le daba igual si estor era a causa de un deseo frustrado, de algo que quería hacer pero le era imposible ¡Haría los sueños de Natsu realidad!

Se sorprendió cuando Lucy se subió a la cama, de pie, en frente de el, a la altura de sus rodillas, y dijo el discurso que definirá su vida.

Lucy dio dos palmadas fuertes a sus muslos y dijo con superioridad- ¿Sabes que es esto?- Ella no espero por una respuesta- Son dos piernas, y cada una de ellas esta formada por un peroné y una tibia, unidas por la rotula de la rodilla, cinco arterias y dos venas principales, con tres nervios que me dejan sentir cada roce, cada brisa. Con catorce músculos que me permiten moverme libremente- Lucy se inclinó hacia Natsu, aun tirado en el suelo- ¿Y sabes lo que puedo hacer con estas piernas? Puedo caminar, puedo correr, puedo saltar, e incluso puedo jugar al baseball- Lucy sabia que estaba presionando todos los botones de Natsu, tocando su fibra sensible, pero el solo entendía por las malas - Puedo bailar, puedo pisar la tierra donde vivimos – Una sonrisa, una sonrisa que nunca había aparecido en su rostro se formo en sus labios, la típica sonrisa que solo el dueño de un plan malvado podía hacer- Pero a diferencia de ti yo no quiero correr, no quiero bailar ni mucho menos jugar ¿Sabes lo que YO quiero hacer?- Lucy puso énfasis en si misma, presionando la palma de su mano contra su pecho, con los dedos completamente extendidos por la emoción que sus palabras llevaban- Yo quiero volar, quiero volar por los cielos, por el espacio, quiero ver las estrellas, quiero ver lo que nunca nadie antes haya podido ver, descubrir lo desconocido.- Lucy extendió los brazos a cada lado como si le fuera a mostrar algo increíble a Natsu- Fíjate en mi Natsu ¿Ves algún par de alas que me permitan volar en mi espalda?¿Las ves? Pues claro que no las ves ¿Pero sabes que?- Lucy sabia que estaba hablando como una loca, pero ahora le era imposible cerrar la boca- Yo si las veo, puedo ver las alas que me llevaran al cielo, porque creo que puedo hacerlo, porque se que puedo hacerlo. Pero aquí, en este mismo momento, la pregunta es ¿Puedes ver las piernas con las que recorrerás el mundo? Porque si te soy sincera, yo si las veo.


notas de la autora: Hola! Me gustaria responder los comentarios ahora pero no puedo ya que son las 12 de la noche y en cualquier momento llega mamá a apagar todo, pero quiero decirles muchas gracias por el apoyo y los comentarios, todos son muy lindos, y yo tambien espero mucho de esta historia. Perdon por tardar tres siglos y medio en subir este cp y encima dejarlo corto, pero tengo planeado algo para el siguiente...eso creo. XD

Ya estais viendo que El pasado de Lucy se esta volviendo más y más oscuro, la cicatriz de su clavicula será la clave para su pasado.

Un besazo

Espero que hayais/ Hallais/ nananais disfrutado el cap

Un besazo

Aria