El Sr. Simmons seguía siendo maestro del 3er grado, y no ha salido de ahí, porque quedo traumado de su semana de director, incluso se le recomendó dar clases a otras clases más altas, pero se ponía muy nervioso con los adolescentes, que se quedó allí, y no se arrepiente. Aun cuando el grupo de Arnold estaba en otros grados, nunca lo dejaron realmente, pasaron tantas cosas, juntos, incluyendo lo de San Lorenzo, que se convirtió en "tío consentido" no oficial del grupo.

Siempre ha tratado de que el grupo se comporte correctamente, y que aprovechen lo que los hace "especiales", pero incluso ha tenido que aceptar que ha llegado a ser un "metiche" y por poco termina perdiendo su amistad.

Después de al año de salvar a los padres de Arnold, se sintió listo para salir con una chica, la Psicóloga Bliss, al poco tiempo casarse y tener sus propio hijos, Ben y Sam, 2 años de diferencia, desde ahí empezó nueva aventura, él, siendo tan tranquilo y su esposa tan evaluadora, tuvieron una nueva vista de lo que es el crecimiento de sus revoltosos hijos, quienes ahora están en la universidad y los extraña, sentiría un vacío si no se divirtiera con sus nuevos alumnos, que de por si son hijos de su grupo favorito.

-Sr. Simmons- le habla la directora.

-¿si, Directora?-

-llegaron nuevos alumnos… lo bueno es que no ha pasado el primer bimestre… comenta-

-pero ya paso el receso…- dice Simmons, queriendo conocer a los nuevos.

-empezaran a venir mañana, el papeleo se hizo rápido, su madre, pidió el día para juntar los útiles escolares, aquí tiene su parte de los papeles por si quiere hacer una evaluación, antes de conocerlos-.

-Gracias- toma tres folders, de cada niño, apenas abre uno, nota algo muy familiar en el primer niño, ¿será posible?

-¿señor Simmons? ¿Qué le pasa?- pregunta la directora al notar que el viejo maestro tiene los ojos muy abiertos, y respira un poco mas rápido.

Simmons no responde, ve las otras 2 fotos, igual que la primera, tienen algo familiar… finalmente ve el apellido.

-"Pataki"… si son…- tiene ganas de llorar de alegría, esta emocionado. Ella regreso.

En cambio, Gerald, está hecho una estatua, por así decirlo, solo iba a la papelería, para comprar cuadernos y plumas, se usan mucho en su casa, pero a la salida ve a una linda rubia, que no identifica al primer segundo, al otro empieza a reconocer las facciones de la ex bullyng femenina, y tras ella… ¿son… serán…? No puede ser… ¿Qué está diciendo? ¡Si son! ¡Deben ser! ¡y son de…!

Sin previo aviso, y susto de los que están cerca, el hombre de familia negro, corre a toda velocidad.

Casa de huéspedes.

-Arnold el piso del departamento 3 se está despegando- dice Lila mientras selecciona en el directorio donde pedir comida.

-¿otra vez? No puede ser, ya lo revise, no hay razón para que se despegue-dice Arnold.

Pero su mujer no le hace caso, Lila nunca cocina, desde casados, solo ha cocinado la misma cantidad que puede contarse con los dedos, siempre es comida de fuera…

¡toctoctoctoctoc!

-cielos, ¿Quién tocara asi?- se pregunta Lila, molesta.

-iré a ver quién es- dice Arnold contento de salir del mismo espacio que su esposa.

Toctoctoctoc

-ya voy, ya voy- responde, se sorprende ver a su amigo, agitado -¿Gerald? ¿Qué te pasa? Parece que corriste una maratón-

Su amigo esta muy ocupado recuperando la respiración, como para hablar, pero igual no tenia las palabras para describir lo que vio, asi que agarra a su rubio amigo y lo jala… fuera de su casa y por las calles -¡¿Gerald… que…?!- hasta la casa Pataki.

-¿Ge… Gerald? ¿Qué hacemos frente a la casa de los Pataki?- pregunta Arnold, su amigo lo jalo, empujo con mucha fuerza para llegar allí.

Pero Gerald otra vez se recuperaba del esfuerzo, solo su mente esta "no hay marcha atrás", empuja a Arnold hasta la puerta, y toca la puerta, manteniéndose tras Arnold.

-¿Gerald?- sigue sin entender que pasa, pero ya logro ponerlo nervioso.

Pero no es nada comparada con lo que ve al abrirse la puerta. –Hel… Helga-

No es la misma Helga que recuerda, una chica desgarbada y descuidada… frente a él, esta una hermosa mujer.

-¿oh?- obvio ella no esperaba verlo tan pronto -¿hola?-

-ho…-Arnold iba a responder por inercia, pero es interrumpido.

-oye, Helga, creo que hay alguien que debes presentarnos-Gerald finalmente habla, para ambos rubios parece que se cubre de un posible golpe de la mujer, pero en realidad está en posición de primera fila.

-¿uh? Gerald- "Helga esta viva, es lo que importa, segura ahora casada ¿Por qué quiere Gerald que conozca a su esposo?".

-¿Mamá? ¿Por qué tardas tanto?- se acerca un niño a lado de Helga.

El chico se queda viendo a Arnold, Arnold se queda viendo al niño, solo que al último siente que le va a dar un infarto ¿Por qué?... bueno porque el niño es una combinación perfecta de Helga y El.

Cabeza de balón, cabello algo alborotado, la uniceja Pataki, también heredo la nariz y la boca de Helga.

Gerald puede sentir que Arnold tiembla bajo, y empieza una respiración agitada.

-Ti… tienes un… hijo…-Dice arnold, su voz se nota emocionada, pero a la vez no lo puede creer.

-en realidad…- iba decir Helga, pero también es interrumpida.

-soy uno de sus hijos- dice Phil con una sonrisa como si se burlara de Arnold.

-¿U… uno… uno… de sus… hijos?- por lo menos hizo la pregunta completa.

-¡oigan chicas, déjense ver!- replica el niño a su lado.

Arnold jura que se va a morir por lo rápido que va su corazón.

Un par de niñas se acercan al lado de su hermano, una es de cabeza de balón como el, rubia, la nariz y la boca como su madre, la ultima es una niña castaña, la forma de cabeza es como la de Helga, pero tiene la nariz, y orejas de Arnold (tiene el extraño presentimiento que tendrá la marca de nacimiento de su madres Stella.

-¿Arnold?- Gerald ya empieza a preocuparse, tanta emoción podría ser demasiada para su amigo.

-tri… tri… tri…-

-mi nombre es Phil, ah ya, no sean encimosas- se a sus hermanas que se apoyan en el.

-mi nombre es Gertie- dice la rubia.

-mi nombre es Stella- dice la castaña.

Eso es todo, Arnold se desmaya.