Stella y Miles habían recibido las fotos de Arnold con los 3 niños, debieron tardar en procesar la información en más de 1 hora, tanto tiempo de relajación les ha hecho no pensar rápido, pero cuando comprendieron que los niños se parecían a Helga y Arnold, y por los que le conto Arnold hace 10 años… y la breve explicación que mando adjunto con las fotos "se llaman Phil Gertie y Stella, son… los trillizos de Helga, que regreso a Hillwood digo, tri-cuates, y tienen 9 años"… Arnold no fue directo, pero no tenían que ser detectives para dar con la verdad… : son abuelos.

los gemelos o trillizos no son raros en la familia Shortman, pero tampoco, es que cada pareja de familia los tenga, es un suceso memorable, se tomaron prácticamente un día entero, tratando de escribirle a su hijo un mail para que les explicara que pasaba, pero después se retractaban y volvían a empezar y pedían que les hablara de los niños, pero volvían a escribir para que les hablara de su matrimonio, como estaba actualmente… así estuvieron todo el día, dándose cuenta que Arnold no les decía mucho desde que se mudaron a casa paraíso… así que decidieron ir para allá y hablar personalmente con su hijo.

Pero cuando llegaron, se sorprenden al ver a Helga iracunda subiendo a su auto, mientras Lila solo se le queda viendo alejarse, para nada perturbada.

-¿Pa… paso algo?- pregunta Stella finalmente saliendo de su auto.

-suegrita, que gusto verla- dice Lila al verla

Stella no tolera a Lila, sus cambios de actitud la desconciertan, los 9 años tratando de encontrar cura contra el mal de sueño potenciado, y sus años en el hospital, la tienen mentalmente cansada como para analizarla- sí, hola, Lila, ¿Qué paso? ¿Esa era Helga? –

-sí, Arnold se descuidó unos momentos y uno de los niños de Helga se rompió el brazo, una de las niñas resulto alérgica a las fresas, ambos están en el hospital y la otra niña se perdió- dice.

-¡¿Qu…que?!-

Por suerte no tuvieron que esperar mucho, pero fue una eternidad descubrir que no tenían a nadie a quien llamar, porque la pelirroja no tenía anotada a ningún amigo o conocido para hablar. Arnold llego en el auto de Gerald, y en su cara podían ver mezcla de emociones.

1 hora después, Arnold les conto todo lo que podía recordar, el accidente, la alergia, la comunicación rota, Helga…

-oh, cariño, no sé qué decirte- dice Stella acariciando su cabeza.

-considerando que no estuvimos durante 8 años de tu vida… ya suena a maldición familiar y solo han pasado 2 generaciones- comenta Miles.

-no digas tonterías, Miles, ellos están a unas calles de distancia, no países, déjame prepararte chocolate caliente-dice Stella levantándose del sofá.

-es verdad, ellos no están tan lejos-

-pero Helga…-

-Arnold, sé que eres del tipo pacifista que quiere buscar el mejor modo de hacer las cosas, pero, odio decirlo, pero si esos chicos son tus hijos, pues, tienes que pelear por tu derecho a verlos- dice Miles.

-¿te… te refieres… una demanda por la custodia?-tal vez algunos de sus amigos fueran abogados, pero ha escuchado sobre todos que acaban con el bolsillo y la sanidad mental de los involucrados. –no… no puedo hacerlo… yo… no… ni siquiera sabemos si tengo el derecho… no… no sabemos si son mi hijos…-es una mentira, él está seguro que son sus hijos, solo no quiere que su padre vuelve a mencionar esa opción, pero decirlo, dolió.

-umm, Arnold, cariño, ¿porque la mitad (o más) de la cocina esta vacía?-pregunta Stella regresando.

-bueno, la mayoría de la comida es traída a domicilio- responde Arnold, es muy raro ver a Lila cocinar-¿Dónde está Lila?-

-dijo que era hora de su siesta-comenta Miles consternado.

-esa Lila… todo es su…-Arnold prefiere no terminar la oración… una parte de él, el considerado que dice Lila no era consciente de lo que hacía, y la otra parte esta tan furiosa que quiere ir a la habitación de Lila y gritarle por ser pésima en cuidar niños.

-todavía es temprano, estoy segura que podemos ir a uno de nuestros lugares favoritos-dice Stella al observar la oscura mirada de su hijo al suelo.

-¡al restaurante argentino! Me muero por pieza de tarta de jamon, jitomate y queso-expresa Miles adelantándose a la puerta.

Arnold se calma al escuchar a sus padres tratarlo como niño, ya empieza a extrañar a sus pequeños.

Al día siguiente:

-sabía que te encontraría aquí-dice Gerald al descubrir a Arnold escondido tras un árbol que crecio cerca de la escuela.

-¿seguro que no tiene que ver que tu hija también va a la misma escuela?- replica Arnold.

-cierto, falta poco para la salida, te… vez mejor que ayer, viejo- observa.

-mis padres llegaron ayer, pasar el tiempo con ellos me calmo, claro que Papá llego a comentar sobre usar la ley para mis derechos de padre, pero no quiero hacerlo así, yooo… ya pensare en algo… por ahora solo quiero verlos-dice

Ring ring

Los niños salen, Jacobo de seguro le dieron un reporte por llevar al gato a la escuela, al menos eso pareció que le dio su papa cuando llego mientras cargaba al gato, así los niños se fueron yendo con sus padres, en por los menos 20 o 25 minutos, solo quedaban, Annie, Phil con yeso en su brazo, Gertie y Stella.

-¿Por qué Helga no llega?-pregunta Arnold empezando a preocuparse, claro que se fija por todos lados por si acaso solo lo quiere atacar… ¿siempre ha tenido esa paranoia con Helga?

-¡Arnold! ¡Arnold!- los niños empiezan a llamarlo, ellos también buscaron a su alrededor si ella aparece, pero encontraron a Arnold.

-he… hola chicos- Arnold se acerca.

Los niños de verdad están felices de verlo, que no se contienen y lo abrazan.

-¡oigan! A mi también me da gusto verlos-

-creo que nosotros mejor nos vamos- dice Gerald dándole la mano a su hija.

-adiós chicos- se despide.

-adiós Annie-se despiden a coro.

-yo no debería estar aquí- dice el adulto sin poder evitarlo.

-pero está aquí- dice Phil en burla.

-nosotros también queríamos verlo- dice Gertie.

-quédese mientras esperamos a Mamá-pide Stella.

Parecía la mejor idea… hasta que pasaron 10 minutos.

-eh… chicos ¿por lo general cuanto se tarda su madre en recogerlos?- pregunta Arnold al comprobar la hora.

-ella nunca tarda- responde Phil mirando ansioso la calle.

-esto es muy inusual, ella no responde su celular- dice Gertie después de intentarlo 3 veces.

-si ella no viene, hubiera mandado al abuelo Bob o a la abuela Miriam- piensa Stella.

-tal vez, ella sepa que Arnold está aquí, y dejara que nos lleve a casa-dice Phil casi con una sonrisa teatral

Sus hermanas y Arnold lo miran.

-Phil, sabes que eso es altamente imposible- replica Stella.

-pero ya es muy tarde, tampoco hará daño que Arnold nos deje en casa ¿verdad?- dice Gertie, aunque de acuerdo con su hermana, se está empezando a hartar de estar frente a la escuela.

Stella da un suspiro resignado, ciertamente estarán más a gusto en casa, aunque es posible que solo estén llevando una tormenta, pero bueno como dice el dicho "al mal paso darle prisa" –de acuerdo, ¿nos puedes llevar a casa? Arnold- pide.

-claro-

El viaje en el auto del abuelo, fue algo tenso, no saben dónde esta Helga, y lo que menos quieren es que aparezca y diga lo que todos temen: que Arnold no vuelva a ver a los tri-cuates.

Llegan a la residencia Pataki.

-todo bien hasta ahora- dice Phil bajando del auto.

Gertie y Stella también bajan y se adelantan a abrir la puerta.

-oigan chicos, ustedes… saben… yo…- Arnold en realidad no sabe qué quiere decir, tiene tantas cosas que pensar.

Gertie y Phil se acercan a Arnold, Stella entra a la casa con cautela

– estamos seguro que habrá un manera de que podamos seguir viéndonos- dice Phil.

-sabemos que Mamá tiene su carácter…-dice Gertie.

-AAAAAAAAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhh- escuchan un grito dentro de la casa.

-¡¿Stella?!- exclaman.

Los 3 entran y ven a Stella en el pasillo enfrente de una de las puertas de la cocina, totalmente aterrada.

Al llegar a su lado, es prácticamente una pesadilla.

-¡¿MAMA?!- exclaman Phil y Gertie.

-¿Helga?-

La mujer esta tirada sobre el frio suelo, pálida.

"¡por favor que no esté muerta! ¡Ellos la necesitan más que a mí!" Arnold se acerca antes que los niños, y confirma que no está muerta, pero su cuerpo está muy flojo.

-Mami- los niños no parecen seguros de querer acercarse.

-ella va estar bien, se los prometo- no tarda en llamar una ambulancia, deseando que todo esta sea temporal.