La ambulancia solo llega 15 minutos, Arnold lleva consigo a los tri-cuates hasta el hospital.

Helga ingreso a emergencias, Arnold solo pudo llevar a los niños a sentarse –chicos, ¿Qué le pasa a su madre?- los niños eran orgullosos Patakis, y trataron de no romper en llanto, se quitaban las lágrimas que lograban escaparse.

-no… no lo sabemos…- responde Stella logrando subir las rodillas al asiento.

-no vimos nada raro- responde Gertie.

-de hecho… creo… que hace un año… ella trabaja en casa y de pronto salía una cuantas horas…- dice Phil.

-ah sí, es verdad… ella decía que tenía citas… - recuerda Gertie.

-sí, y cuando le preguntábamos que citas… su respuesta siempre era… variada…- recuerda Stella.

-¿variada?-

-A veces decía que estaba saliendo con hombres, pero si fuera cierta eran una citas muy cortas… y nunca conocimos alguno- explica Phil

-otras veces decía que estaba en prueba para que le ofrecieran un mejor puesto de trabajo, y eso que seguía haciendo lo mismo-dice Gertie

-esperen, ahora que lo recuerdo también fue empezó hacer los preparativos para venir aquí-salta de pronto Stella.

-¿habrá venido para que los abuelos Bob y Miriam la ayudaran?- pregunta Gertie.

-pero ¿entonces porque quería que conocí…? Es decir eh…-Phil se interrumpe de pronto.

Pero Arnold se da cuenta de las evasivas miradas que le dan, como si hubieran asentado una horrible realidad, los hermanos ocultan sus caras para que no los vean llorar.

Arnold inconsciente manda un mensaje a sus padres –debe… deberían llamar a sus abuelos Pataki, chicos-

Stella es la única que reúne el valor para empezar a escribir en su celular.

Una enfermera se acerca – ¿ustedes vienen con Helga Geraldine Pataki?-

Arnold se levanta de un brinco involuntariamente- ¡sí! ¡Somos nosotros!-

-la señora ya se despertó, le dimos una habitación, y ella dio instrucciones para que usted pase a verla ahora- dice la enfermera.

-¿ahora? ¿En serio?- pregunta Arnold extrañado

-si, por lo general, no lo permitimos, pero su doctora dice que necesita enfocar todo su tiempo en ella, y por lo tanto las visitas importantes deben ser rápidas, para que pueda hacer todos los analisas necesarios sin visitas sorpresas- explica la enfermera.

-¿Qué? Pero hay horas de visita…-

-lo sé, lo sé, pero la doctora a cargo de ella, es su amiga..-

-¡espere!... ejem perdón, ¿acaso la doctora se llama Phoebe Johansen?- pregunta.

-exacto, ¿también es amigo de la doctora?-

-es esposa de mi mejor amigo, y si, es la mejor amiga de Helga… pero ella es neurocirujana…-

-lo sé, yo tampoco me imagino como la va a ayudar… quiero decir… eh… su habitación es la 9- dice la enfermera.

Arnold, toma de la mano a Stella, quien toma la mano de Gertie, quien agarra Phil, y asi, siguen a la enfermera que los lleva a la habitación.

-niños…-

-ella dijo, usted primero y ahora- interrumpe la enfermera, un poco apenada por darle órdenes.

-de acuerdo… niños, espérenme aquí- Arnold suelta a Stella para entrar al cuarto.

Primero se sorprende al ver que es un cuarto compartido, pero por ahora solo Helga está ocupándolo, esta acostada en la cama, en su cara se nota que no tiene las fuerzas para sentarse, le señala una silla, el obedece y acerca la silla, se toma el atrevimiento de que sea cerca de su cabeza.

-Helga ¿estás bien?-

-¿te parezco que estoy bien?-replica

"esa si es la Helga que conozco" no puede evitar dar una sonrisa. –Entonces estarás bien-

-Arnold, concéntrate en la realidad, no estoy bien, cada vez estoy peor… y tú tienes que cuidar a los niños-declara.

Eso era lo último que quería oír –Helga, tú no…-

-Arnold- ella lo corta, se está recuperando, pero su voz seguía siendo de más autoridad. –Arnold…- repite mas suavemente- no me arrepiento de lo que hice hace 10 años… pero te confieso… que no planeaba embarazarme… yo… pensaba suicidarme, después de dar un tour en nueva york, siempre quise conocerlo…-dice sin mirar a Arnold.

El rubio tiene una expresión fácilmente confundida entre el horror y la culpa.

-pero empecé con los malestares, pensé que algo me cayó mal, no tuve remedio que ir con un doctor para vagabundos… al principio fue… me asuste, y me sentí culpable al querer suicidarme y llevarme a mis angelitos sin merecerlos… entonces hice todo lo que pude, para mejorar mi vida… fueron 3 meses muy duros, pero si encuentras a gente amable, o al menos que tengan lastima de una embarazada, las cosas pueden ser un poco más fáciles…-

-uh… solo menciones 3 meses…- observa Arnold.

-así es, Arnoldo (el hombre vuelve a sonreír al escuchar uno de sus apodos) mi embarazo se complicó a los 3 meses, allí me entere que eran trillizos, lo de tri-cuates fue después que nacieron me preguntaba por qué era tan grande de pronto, la familia Pataki no tiene el gen de los gemelos o al menos las mujeres no están adaptadas para este tipo de embarazos- ve a Arnold, quien perdió el color- pareces un cadáver… los doctores no me daban muchas esperanzas, algunos me decían que abortara para salvar mi vida, otros me recomendaban observación para ver como evolucionaba mi embarazo, pero nunca falta el tema del dinero-sube la mirada al techo- asi que, si quería que mis bebes tuvieran una oportunidad de vida, tenía que hacer lo más difícil que puede hacer un Pataki- suspiro- tragarme mi orgullo y pedir ayuda a mis padres-

-espera, ahora recuerdo, estuve allí, tu madre recibió una llamada y como loca salió del emporio con tu padre ¿eras tú? ¿Qué le dijiste? Por la cara que puso parecía que alguien se moría- recita Arnold.

-¿estas poniendo atención?-regaña Helga- nos estábamos muriendo los 4, cabeza de chorlito-

Arnold volvió a ponerse pálido.

-estuve preocupada que tal vez mis padres trataran de convencerme de abortar, pero no sé qué paso por sus cabezas, que llevar 3 bebes al mismo tiempo parecía un logro más grande que cualquier cosa que haya hecho Olga, estuvieron conmigo en todo el embarazo, digo, compraron una casa, se mudaron, odio admitirlo pero no sé qué hubiera sin ellos esos primeros 5 años-

-¿y Olga?

-see, ella es la misma de siempre, pero mis hijos apenas herederon mi tolerancia a su dulzura… en pocas palabras, la soportamos-

-¿Por qué tus padres solo estuvieron 5 años contigo?-

-Arnold, la relación con mis padres siempre fue mala, me ayudaron mucho con los niños, porque logre conseguir un trabajo mini novelas en una revista femenina, pero entonces conseguí internet y una página donde escribir, y ganaba más dinero, ganaba el suficiente para ser independiente, y mantener a mis niños, a Bob le costó desprenderse de sus nietos, pero entendieron que debía ser la responsable… fueron buenos 5 años…- suspiro triste- pero hace un año me empecé a sentir mal, mareos más que nada, débil, he tenido que pedir las compras a entrega por domicilio, consideraba un milagro poder recoger a los niños de la escuela, pero los mareos se han vuelto más frecuentes, y los doctores no tienen idea de lo que tengo, y me siento cada vez peor… no quería causarle estrés a los niños, sé que está mal no decirle la verdad, pero no tampoco es seguro mi destino, tal vez está enferma 10 años má tal vez meses- mira un rincón oscuro del cuarto.

-Helga…- Arnold quiere confortarla, pero el mismo quiere negar la terrible realidad.

-eres la única persona al que puedo confiar su cuidado, todavía estoy molesta por lo de ayer, pero… ya aprenderás… son chicos geniales aunque algo temperamentales…- la voz de Helga es cada vez más débil-.

-¿Helga?-

-tranquilo cabeza de balón… solo voy a dormir un rato…- no puede evitar cerrar los ojos y empezar a dormir.

Arnold sabe que debe dejarla descansar, es posible que vengan días muy pesados

Se sorprende al ver a los Pataki y a sus padres con los niños.

-hola Arnold-saluda Miriam triste y con los ojos hinchados, Bob esta apartado y veía a Arnold como la cosa más tenebrosa del mundo, o sea, está temblando un poco-Helga nos encargó darte estos papeles- entrega Miriam-

-¿Qué son?-

-las actas de nacimiento- responde la mujer evitando sus ojos.

Arnold abre el folder y ahí ve, por primera vez, los nombres completos de sus hijos.

_Phillip Robert Pataki Shortman

_Gertie Miriam Patakia Shortman

_Stella Olga Pataki Shortman

Nombre de Padre: Arnold Shortman… no presente.

-Gracias Señora Pataki-dijo Arnold con esfuerzo, pues sentía la amenaza de sollozar, tenía la prueba física de que eran sus hijos, ese miedo que tal vez la realidad fuera lo contrario y aparecería como puño a su corazón, desapareció.

-¡Miriam, por favor!- hablo de pronto Bob- ¡Por favor, todavía podemos convencer a Helga!- dice.

-Bob, no insistas, Helga ya arreglo para que Arnold tenga la custodia-

-¡pe… pero… nosotros podemos criarlos bien, como Helga y a Olga!- suplica Bob, casi con lágrimas.

El sentimiento de indignación en el pecho de Arnold se preparó para dar un sermón, sobre la descuidada infancia de Helga.

Pero Miriam se le adelanto - ¡Bob! ¡En serio! ¡Acepta la realidad! ¡Nunca criamos a nuestras hijas! ¡Mucho menos a Olga! ¿Cuándo vas aceptar la verdad? ¡Olga estudio mucho por esas becas a otros países para estar lejos de nosotros!-exclama con lágrimas en los ojos, pero no rompe en llanto.

Bob todavía tiene lágrimas en sus ojos, pero finalmente se tranquiliza para concentrarse para limpiarse la cara.

-lo siento- se disculpa Miriam por la exaltación.

-Abuelo Bob, no te estamos abandonando-Gertie se acerca para abrazar a su abuelo, el no pierde el tiempo para abrazarla.

-trataremos de vernos los fines de semana, y saliendo de la escuela podemos pasar por el emporio-dice Phil, abrazándose con su abuela, Miriam.

Stella en cambio se acercó al cuarto para asomarse y ver a su Mamá dormida.

-hola chicos- saluda Sheena llegando con su traje de enfermera- yo me encargare de Helga-

-¿Sheena? ¿Encargarte?- pregunta Arnold.

-la anterior enfermera dijo que Helga dejo instrucciones dice mostrando su Tablet de trabajo-… bueno, al parecer, dijo algo como "¿para qué rayos están aquí, mientras duermo? que se vayan hacer sus cosas, no quiero verlos como zombis cuando despierte"… esa Helga, hay cosas que no cambian-sonríe.

Los presentes ríen ligeramente.

-ya oyeron a Mamá, no le gusta que la vean mientras duerme…-dice Stella- es un buen momento para ir a comer todos juntos, ¿no creen?- tiene una triste sonrisa, por mucho que quiera animar la situación, por dentro sufre por su progenitora.

Arnold no aguanta, aunque lo hace con calma, pasa el portafolio a su madre para cargar a su niña castaña. – Es una excelente idea, Stella.-