Llegan a la casa, Arnold está muy desanimado… Helga parece segura que va a morir, ella es especial, no hay manera que pueda suplantarla, son sus niños, pero no tiene idea de cómo tratarlos o educarlos y para colmo la casa es una trampa mortal… ¿Qué hacer? ¿Qué hacer?
-¿pasamos?-pregunta Phil después de esperar a que Arnold baje del auto.
-¿eh? Ah, sí, si- pasan a la casa de huéspedes, que, por alguna extraña razón, parece tenebrosa.
-uh… ¿no tienen huéspedes por el momento?-pregunta Stella.
-se debió retirar una familia que solo estaba de paso, solo tenemos 2 huéspedes de largo plazo, que trabajan todo dia- responde Arnold.
Los niños se encaminan por su cuenta a la habitación de Arnold. El los sigue, al llegar arriba, solo pueden acomodarse en el suelo los 4 juntos, sin hablar, Stella, podría decirse, trata de entretenerse con la mano de Arnold, Gertie igual con la otra mano. Phil, se acomodó entre las piernas de Arnold, logra distraerse más fácilmente con las nubes que pasan por el techo.
Arnold, siente que están esperando las terribles noticias, tal vez debió hablar con Helga, tal vez debería permitir que los abuelos Pataki se quedaran con los niños (¿Qué estoy pensado, ellos no tienen el mejor historial como cuidadores?)… o mejor sus padres, lo cual sería malo para su jubilación… no tienen opción, tendrá que buscar un traba…
Un ruido fuerte pero indefinido interrumpe sus pensamientos, y también los de los tri-cuates.
-¿Qué fue eso?- pregunta Gertie.
-tal vez uno de los inquilinos llego- opina Phil.
-a mí no me parece que haya sido la puerta- opina Stella.
-a mí tampoco- dice Arnold, por alguna razón, siente la sangre fría, ese sonido desconocido, no le gusta, tiene a su 3 niños con él, la casa está sola… un momento ¿Dónde demonios se metió Lila?... tal vez sea ella –voy a ver-.
-¡no!- exclama Phil.
-¡no vayas!-pide Gertie.
Los tres niños se aferran a Arnold, asustados.
-oigan, oigan, tranquilos, tal vez solo es Lila buscando la plancha…- en realidad no está seguro, tampoco quiere dejarlos solos, pero no le gusta que en su haya un ruido desconocido- prometo que no tardo, la casa no es grande- sale.
El padre observa a su alrededor, no hay nada, decide bajar por las escalera, no ve nada, solo la débil madera bajo sus pies… ¿y si es un sonido externo? Es la mejor explicación… solo debe asomarse.
Si hay algo que los niños Pataki-shortman se enorgullecen es no ser el juguete de nadie, gruñen y pelean si es necesario, con dientes y uñas, pero…
Apenas, sale busca al menos, tal vez, un auto que se haya descompuesto, pero solo ve a 2 familias acercándose, el las conoce -¿Harold? ¿Gerald?-
-hola Arnold- saluda primero Harold, empujando un poco a su hijo (quien todavía tiene el gatito en sus manos) – Jacobo tiene algo que decirte-
-y tambien Annie- dice Gerald.
¿Por qué el extraño sonido parece acercarse más mientras Arnold se aleja? –Son pasos- dice Stella.
-¿Qué dices?- pregunta Arnold incrédulo.
-en serio Tío Arnold, yo vi Lila llegar con el gatito y arrojarlo sobre el árbol, lo hizo 2 veces hasta asegurarse que estuviera bien atorado- lo dice con temblor.
-Tío Arnold, la verdad… es que Lila…- trata de decir Annie.
-¿Se… Señora Shortman?- pregunta Gertie a la entidad que está en el techo.
-la Lila empezó a amenazarlos con disciplinarnos… con cuchillos, incluso nos lo arrojaba, Tío Arnold, Lila es mala… pero ella siempre se porta bien cuando estas tu… por eso ya no queríamos que nos cuidara- dice Annie con la mirada baja.
Arnold tiene los ojos abiertos de terror, ¿será posible que haya estado tan ciego con su capricho de hacer Lila su esposa que en realidad no la conoce?
-niños, ahora que van a vivir en esta casa, debemos poner en los puntos en claro, los niños deben ser disciplinados, y yo me encargo de la disciplina – dice con una alocada mirada, cabello despeinado, estrecha sonrisa y un cuchillo frente a su cuello.
-¡PAPA!- 3 voces exclaman dentro de la casa.
-¡los tri-cuates!- exclama Patty asustada por como suenan.
-¡AYUDA!-vuelven a gritar.
Arnold entra corriendo a la casa.
Los tri-cuates, salieron del cuarto, increíblemente organizados como el milagro de nacer juntos, y no tropezar entre ellos, apenas se dan cuenta que los 3 están de la mano porque ninguno piensa dejar alguno atrás.
Pero Lila como animal salvaje sobre su presa, corrió a una velocidad anti-natural para bloquearles las escaleras.
-niños, no corran dentro de la casa, voy a tener que mostrarles modales- dice Lila entre su despeinado cabello rojo.
-¡ALEJATE DE ELLOS, LILA!- grita Arnold, apenas llega al último escalón, no piensa, debe ser instinto paterno, solo sabe que debe proteger a sus hijos, como sea, llega de lado derecho de Lila y con todo su brazo izquierdo, prácticamente la golpea la cara, pero es con tanta fuerza, que solo su espalda sufrió, no solo el deslizamiento, sino también el quiebre de la madera podrida que no pudo con el peso de Lila, ella apenas llego al último escalón.
Harold y Gerald también entraron a la casa, para alcanzar ver el vuelo de Lila y quedarse ahí inmóvil.
La dura realización golpeaba en el pecho de los presentes, Arnold pronto se dio cuenta que arruino todo, mientras sus niños lo abrazan con fuerza y todavía temblando, Lila está muerta, y seguro lo mandaran a la cárcel, Helga confiaba en dejarle los niños…
-¡Esta viva!- exclama Gerald.
Esa no parece una buena noticia para los tri-cuates que tiemblan y agarran con más fuerza a Arnold.
-¡¿He… Hey?!- Harold da un salto hacia atrás, al ver que el cuerpo de la pelirroja empieza a moverse descontroladamente.
-¡tiene un ataque epiléptico!- exclama Gerald quien es el único con cabeza para sacar el celular y llamar a Emergencias.
La ambulancia llega 10 minutos, el estado de Lila es grave, no deja de moverse, las luces rojas están encendidas.
-¡Mi Papá solo nos protegía de esa loca!-exclama Phil al oficial que trata de acercarse.
En el camino, una patrulla vio la ambulancia y la siguió para algún control.
Desgraciadamente, Arnold nunca ha sido de guardar secretos o decir mentiras y confeso de inmediato que el la empujo, pero los presentes, o sea, niños y amigos, no dejaron que le tocaran un pelo.
-¡esa mujer está loca! Intento varias veces apuñalarme- exclama Annie.
-no pueden arrestar por defensa propia- dice Harold.
Los oficiales no son ajenos a familiares que se niegan a entregar a un sospechoso, ¿pero los niños?, entre los 6 que rodean a Arnold, los miraban desafiantes a ver si se atrevían acercarse al rubio.
-¿tú que crees?- pregunta uno de los oficiales.
-esto es poco común, personalmente creo que dicen la verdad, mira, dejémoslo por el momento, esperemos como sale la mujer del hospital, y entonces veremos- opina el otro policía.
-me parece bien-.
Arnold siente pesada el alma, ni siquiera su antiguo sofá lo podía aligerar; estaban pasando tantas cosas, y todavía faltaban más por pasar. No podía hacer más por la Lila-desde ahora ella está por su cuenta- sentencia a nadie en particular, cuando decide ir a sentarse en el sofá, sus niños lo siguen y se sientan con él.
Se sentía en blanco y a la vez tenia demasiados pensamientos, a pesar de eso era consciente de lo que pasaba a su alrededor:
Silvia aprovecho para hablar por celular y sin pena decía que por fin Lila iba a morir, Patty la corto y regaño por ser insensible, pero la niña no lamenta la suerte de Lila después de que la persiguiera con un cuchillo hace 3 años.
Arnold lamenta tanto por lo que pasaron los niños de sus amigos, pero la envidia de que ellos tuvieran a sus hijos y el no, lo hizo alejarse de todo, incluso de Lila, ¿Por qué no se dio cuenta? Debio sospechar cuando los niños dejaron de venir, al principio, por lastima sus amigos dejaban a los niños, para que "adquiriera experiencia", y ellos terminaron casi con un fatídico recuerdo… ¿desde cuando se volvió tan ciego? … al cabo de un par de horas, sus amigos con sus hijos llegaron a la casa de huéspedes, y los policías tomaban declaración de los niños, ya para entonces iban otras 2 horas cuando Gerald recibió una llamada.
-Lila salio del quirófano, Phoebe quiere que vayas al hospital-dice a su amigo.
-niños…tengo que ir-
-nosotros los cuidamos-dice su madre que había llegado hora después del ataque.
-¿dicen que la señora Shortman salio de operación? Debemos ir arrestarla por daño psicológico, tenemos suficientes declaraciones- dice uno de los policías.
Lo dicho, a Arnold no le importa.
Hospital de Hillwood
-no pueden arrestarla- dice Phoebe cuando los oficiales se adelantaron a ella.
-señora, si es porque salio de operación…-
-no estaba en sus facultades cuando ataco a los niños- responde con seriedad- soy neo cirujana, se lo que digo, lo que estaba apretando parte de su cerebro, era lo que lo provocaba, en los últimos años Lila era todo un doppelganger, cada vez más una persona propuesta hacer daño y menos la buena persona que conocimos a los 9 años… una demanda sería una pérdida de tiempo, la malvada Lila se fue- dice mientras limpia sus lentes.
-esto no le gustara a los padres de familia- dice un policía a otro, antes de retirarse.
-Phoebe, ¿es en serio?- pregunta Gerald acercándose a su esposa.
-yo también estoy molesta por que ataco a nuestra hija Gerald, pero digo la verdad, el tumor estaba presionando la sección de lo bueno en una persona, mientras aumentaba lo malo, por eso "doppelganger"- explica.
-entonces Lila no es mala- dice Arnold sorprendido de lo que escucha.
Phoebe se voltea a verlo, tiene una extraña expresión, casi como triste- Arnold, debes saber que según mis cálculos… *sigh* el tumor de Lila empezó a crecer antes de que se casaran…-
-¡¿Qué?! Phoebe ¿estas mencionando que se caso con Arnold como un acto de maldad?- pregunta Gerald.
-eso tendrá que preguntárselo a ella- dice la doctora.
Arnold casi le da escalofríos la idea.
-ella te está esperando, sígueme- pide,
Arnold y Gerald la siguen…si era desconcertante la reciente noticia, igual fue que -¡¿la pusiste en el mismo cuarto que Helga?!- exclaman los hombres.
-ella lo pidió y Helga no le importa…-
-¡¿Qué hiciste QUE?!- escuchan dentro de la habitación.
-ok, tal vez no fue buena idea- dice entrando a la habitación.
Se encuentran con una extraña escena: Lila, cuyo cabello tuvo que ser rapada para la operación, abrazando a Helga y lloriqueando sobre su hombro, o también intentando abrazarla, porque se está cayendo.
-lo siento, Helga, lo siento- dice mientras resbala para abajo.
-criminal Lila, te perdono, pero quítate, me estas llenando de mocos- exige Helga que trata de sostenerla.
Arnold y el matrimonio se acercan rápido para levantar a Lila y regresarla a su cama. –No me toques Arnold- exige.
-uh… ¿ok?- de pronto veía otra vez a esa chica amable y buena, pero cansina con su insistencia de acaparar su espacio personal, si, esa era Lila.
-Lila, necesitas recuperarte-dice Phoebe.
Pero Lila parece que le duele pensar-ummm, por favor necesito hablar con Arnold- pide
-yo no puedo ir a ningún lado-dice Helga desde su cama.
Phoebe y Gerald salen, dando miradas de precaución antes de cerrar la puerta.
-Arnold… tú tienes la culpa- dice Lila con todo el rencor del mundo.
-¡¿Yo?! ¿Por qué yo? –
-si no me hubieras acosado por años, no habría tenido ataques de ansiedad y pánico, ¿no te dijo Phoebe donde creció el tumor? Me estabas volviendo loca-.
-yo…- no hay excusas, estaba tan encaprichado con ella, que regresara a su lado se había vuelto una meta, sin importar lo que ella sentía- ¿lo siento?-
-ya es muy tarde para decir los siento ¡mírame! ¡Mira lo que me hiciste hacer!-
-ese fue el doppelganger- comenta Helga como si nada, como si estuviera un entretenido programa.
Lila parece pensarlo antes de hablar-si… si, el doppenganger-
-¿el doppelganger te hizo hacerlo?-pregunta Arnold un poco molesto por la mala excusa.
-¡tú no entiendes! Es como si estuviera poseída, veía lo que pasaba alrededor y yo no tenia el control, me di cuenta cuando yo…-
-el doppelganger- dice Helga otra vez.
-si… cuando el doppelganger acepto salir contigo y yo no quería… cuando dijo si a tu propuesta de matrimonio y yo quería gritar que no, sentía como se burlaba cuando se negaba a estar contigo en la cama y yo solo podía suspirar de alivio, me moria de angustia cuando la veía cazar a los niños, deseaba morirme, quería..-
-doppelganger
Arnold esta shockeado por lo que escucha, empieza a aceptar la acusación, aunque es duro escuchar lo indeseable que es para la persona que una vez deseo pasar el resto de su vida. Pero no le duele demasiado.
-quiero el divorcio- pide Lila finalmente tranquila.
-yo me encargo de eso- dice Bob Pataki asomándose a la habitación antes de irse.
Bob Pataki trajo un conocido abogado de divorcios express y al cabo de 1 hora, Lila y Arnold se separaron formalmente, Lila fue cambiada de habitación para poder descansar.
-has estado de buen humor en la última hora, Helga ¿hay algo que quieras compartir?- pregunta Arnold mientras se lleva a Lila.
Helga le dio una ancha sonrisa, increíblemente Arnold comprende la respuesta, por fin después de horas de espantosa angustia, Arnold siente lágrimas de felicidad y abraza a Helga.
-he… Arnold-llama Lila de pronto- por cierto, yo… el doppelganger nunca el hizo el aseo de la casa, nunca trato bien a los huéspedes… y… puso… termitas en la casa para… bueno, Se destruyera… adiós- dice al salir.
