Nota: Es recomendable haber leído el Manga antes (En caso de no haberlo leído) ya que puede tener temas que no entiendan o cosas que les resulten Spoilers.
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Era demasiado dulce para ser real, demasiado bello, demasiado ilusorio. Pero lo era, ese momento era completamente real.
Esos labios con lo que tanto había soñado por fin eran suyos al mismo tiempo que el mismo le pertenecía a aquel poderoso sujeto con el cual había fantaseado tanto. Por pocos segundos pensó que estaba soñando, tener esa lengua ajena y ser abrasado como jamás había sido abrasado, pero sabía que entre sus sueños y esa realidad había una brecha colosal, siendo un enorme sentimiento de felicidad como la principal delatora de la verdad y la fantasía.
Genos no sabía cuánto tiempo había pasado desde que su maestro lo tomo y lo beso, tampoco supo cuándo fue el momento en el que Saitama empezó a presionar su cuerpo contra la pared, pero no le importaba, no le importaba absolutamente nada, ni el tiempo, ni el momento. Solo le importaba Saitama y pertenecerse mutuamente.
Pero honestamente no estuvo preparado para lo que siguió. Ninguno de los dos lo estaba.
— Genos... tu... no tienes pene ¿cierto? — Pregunto Saitama con rostro pálido, tenso e inexpresivo mientras que su pierna se presionaba en la entrepierna plana del androide.
Genos parpadeo un par de veces y respondió sin emoción alguna.
— No me he visto en la necesidad de tener un miembro sexual — La respuesta hizo que Saitama se golpeara la cara con tanta fuerza que el único que podía aguantar ese golpe como si nada era el mismo Saitama — ¿Sucede algo? — Pregunto Genos y observo con cierto desconcierto como Saitama retrocedía unos pasos dejando ver por pocos segundos su notable entrepierna antes de darse la media vuelta y seguir con la mano en la cara y maldiciéndose mentalmente.
Genos no entendió la situación inmediatamente, pero eso solo se debía a su muy baja experiencia e información en relaciones sexuales, tardo en entender que lo que Saitama quería era tener relaciones con él, pero solo lo entendió cuando vio su entrepierna con una muy visible erección. Necesito de mucha concentración para que sus sistemas no se sobrecalentaran y dejaran sacar vapor otra vez, pero solo se calmó para volverse a estremecer. Obviamente en una relación debía haber más que besos y abrazos, las relaciones íntimas tomaban una importancia muy grande.
— Deja de liarte mucho la mente — De repente la voz de Saitama se escuchó, era como si hubiera leído su mente.
Entonces Genos lo recordó. Una muy corta conversación con el Dr. Kuseno, un comentario si no que una sugerencia.
"Solo dime cuando estés preparado para ser un adulto"
¿Esas palabras significaran...?
— ¡Demonios! — La molestia y frustración de Saitama distrajeron a Genos de sus pensamientos. Aparentemente estaba muy caliente como calmarse tan rápido, muy comprensible ciertamente, Genos estaría igual que su maestro si tuviera todos sus miembros consigo, pero aunque no los poseyera, no permitiría que su maestro se quedara en ese estado.
— Sensei — Saitama escucho como la voz de Genos se volvía susurrante y al voltear, no se encontró nada más que la mirada adultera del cyborg y encontrarse a sí mismo contra la pared, con el sonrojo dominando su rostro y con una expresión desconcertada mientras veía a Genos con una actitud muy dominante hacia él, era extraño verlo así — No ignorare su situación solo porque yo no la comparto — Saitama no entendió pero no tuvo tiempo de comprenderlo ya que la siguiente imagen de Genos lo dejo sin palabras.
Genos se arrodillo frente a Saitama y tomando el ligero pantalón de su maestro y sus boxers a la vez, los bajo dejando mostrar una impresionante erección acompañado de un ligero liquido pre-seminal en la punta que goteaba lentamente, por pocos segundos, levanto la vista y vio como Saitama lo miraba con ojos impacientes acompañado de un rubor tenue y la respiración ligeramente pesada a la vez que lenta.
El cyborg regreso su atención a la erección y lentamente saco su lengua para pasearla por toda la longitud de su maestro, se sentía extraño, duro y caliente pero por alguna razón le daba cierto placer el hacer sentir bien a su maestro, escuchar sus débiles gemidos de placer y jadeos húmedos era demasiado placentero.
Saitama trataba de concentrarse para no venirse en el momento que Genos puso su lengua sobre su miembro, era patético que se sintiera al borde por algo tan insignificante, pero era inevitable siendo a que este se podía considerar su primera escena sexual con alguien más. La lengua de Genos recorriendo su miembro de la punta a la base se sentía demasiado placentero. Al encontrarse tan excitado solo con eso, definitivamente no estuvo preparado para lo que siguió; Genos introdujo el miembro de su maestro casi por completo en su boca de una forma tan abrupta, que Saitama podía jurar que si se distraía tan siquiera por un segundo, se vendría sin poder contenerlo.
— ¡Genos! No seas tan... impaciente — Trato de articular Saitama a pesar del placer pero era demasiado difícil, el placer y sus inevitables respiraciones húmedas lo complicaban de una forma inmensa.
Para la suerte de Saitama, a Genos no le importo en lo absoluto sus quejas, solo siguió metiendo y sacando el miembro ajeno con apresuro y saboreando el caliente líquido seminal que salía como consecuencia.
La felación duro varios minutos, la concentración de Saitama fue inmensa al tratar de no venirse tan rápido, pero inevitablemente termino por venirse en la boca del cyborg, en un grito obstruido por el dorso de su mano en un intento de hacer el menor ruido posible, sintió como sus músculos tensos se relajaban y su ritmo cardiaco se normalizaba lentamente.
Genos sintió un potente chorro caliente golpear su boca sorpresivamente e inundando su garganta obligándolo a beber sin saborear demasiado, el sabor era algo dulce y la consistencia viscosa, pero el ver el rostro placentero de Saitama desde abajo al venirse lo hacía estar ansioso por la siguiente vez, ver a su maestro complacido era suficiente para llenarlo de felicidad.
Saitama se quedó en silencio y con los ojos cerrados mientras aún se apoyaba en la pared y respiraba profunda y agitadamente en un intento de calmarse, y cuando por fin se calmó vio como Genos lo estaba abrasando y sirviéndole besos en el cuello mientras le acariciaba la espalda y caderas.
– Bien… um… Wow – Trato de iniciar Saitama pero su mente estaba en blanco.
– Le diré al Dr. Kuseno si me puede poner miembro sexual entre otras cosas para poder experimentar estas escenas mutuamente – Comento Genos casi pegado a Saitama y con su muy usual tono formal.
– No digas eso tan casual, me haces avergonzar.
– ¿Mas?
– Si, más – Respondió y de nuevo se quedaron callados. Que silencio más agradable.
Después de unos minutos, los dos cayeron en la cuenta que ya era muy tarde y necesitaban reposo.
Preguntar si dormirían juntos era estúpido a estas alturas, esa noche, y la próxima, y la que va después de esa, dormirían juntos. Saitama no sabía si se podía acostumbrar rápidamente al estar rodeado por los brazos metálicos de Genos ni a su igual metálico cuerpo. Pero siendo Genos, preguntarse si se podría acostumbrar era tonto.
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Metal Bat X Amai Mask
Él lo consideraba como el sujeto más molesto de la tierra... Entonces ¿Porque estaba en una cita con él?
— Hmm... ¿Fideos? Demasiado corriente para mi gusto ¿Comida francesa? Demasiado lujoso para ti — Pensaba Amai Mask en voz alta mientras pensaba donde cenar.
Oh... cierto... su querida hermana quería un autógrafo.
Todo empezó simple y violento, justo como le gustaba; La invasión alienígena. Ganaron. Se presentó el prepotente que tenía alado después de toda la acción. Pelearon un poco y le pidió un autógrafo para su hermana. Pero el señor cara bonita quería algo a cambio.
— No quiero — Respondió Amai Mask dándole la espalda a Metal Bat mientras caminaba sobre los escombros de la ciudad y alejándose del adolecente a paso rápido.
— ¡Vamos! ¡Es solo un autógrafo! Los das todo el tiempo — Trato de convencerlo Metal Bat mientras lo seguía a paso rápido — Realmente lo quiero — Ante la última oración, Amai Mask se detuvo en seco y no se movió por un par de segundos, segundos que el adolecente hizo lo mismo que el idol y espero su respuesta.
— De acuerdo — Le respondió el peli-azul con una sonrisa y volteándolo a ver — Pero, con una condición.
¡Una Cita! Entre todas las cosas ¡Una Cita! Por eso, ahora mismo el adolecente se encontraba en una limosina dando vueltas por la ciudad en los que el señor ególatra se decidía a un restaurante, según sus condiciones, no le daría el autógrafo hasta que la cita terminara.
— ¿Qué tal india? No, muy condimentada — Siguió pensando en voz alta sin siquiera notar el ceño profundamente fruncido ni el aura amenazante que apuntaba a matar del adolecente.
Si no fuera por la felicidad de su hermana, él lo hubiera golpeado por la simple idea de salir con él, pero como su hermana si estaba de por medio, entonces tendría que desperdiciar una a dos horas de la forma más molesta posible.
— ¿Qué tal-
— ¡ITALIANA! — Eventualmente Metal Bat quería terminar con esa noche de la forma más rápida posible.
Amai Mask volteo a ver al adolecente con cierta sorpresa solo para dejar salir una sonrisa ligeramente altanera.
— ¿Tan ansioso estas por iniciar esta velada? — Pregunto haciendo que el peli-negro apretara su metal con instinto asesino — Oh bien, estoy de acuerdo, es elegante a la vez que simple — Comento sacando un celular negro y sofisticado de su bolsillo para marcar un numero de forma rápida — ¿Hola? Soy yo, quiero una mesa para dos... aja... no, quiero una mesa privada para dos... si... eso será todo — Y colgó el teléfono sin más — Chofer, a "La Forcella" pero primero a... ese lugar — No sabía a lo que se refería a "ese lugar" ni porque lo miro de arriba abajo antes de mencionarlo, pero no le importo, estaba muy ocupado agradeciendo que después de eso no volvió a hablar.
El recorrido fue silencioso y cómodo, diez minutos en limosina y una mirada clavada en la ventana fue suficiente para ver hacia donde se dirigía el chofer: La zona dorada. Ese lugar era reconocido por ser costoso y exclusivo, era increíblemente difícil ir a alguno de los restaurantes que ahí habían a menos que tuvieras el dinero de una celebridad y los contactos de un presidente. Claramente Amai Mask era alguien de poder, pero eso a él no le importaba en lo absoluto, seguía siendo alguien desagradable.
— Hemos llegado Señor — Le dijo el chofer deteniendo la limosina para después estacionarse y abrirle la puerta a ambos.
Así que con "ese lugar" se refería a una tienda de ropa... ¿Porque?
— E observado que tu ropa es de aspecto... vulgar, tomando en cuenta al lugar al que vamos, así que, me tome la generosidad de conseguirte algo apropiado para el lujoso ambiente al que iremos — No importa lo generoso que estuviera siendo al comprarle un traje nuevo, ese tono tan egocéntrico y prepotente le hacía salir de quicio.
Los dos se adentraron a la tienda en donde un muy afeminado sastre se acercó y saludo a Amai Mask con felicidad enorme y a Metal Bat con asco.
— Oh... bueno... Mmm — El sastre miro al adolecente de arriba a abajo con desagrado e ignorando la molestia ajena completamente — Algo tendremos para que luzcas... decente — El sujeto empujo a Metal Bat a la zona de vestidores al tiempo que una asistente femenina iba a la zona de los trajes y elegía unos cuantos.
— ¿Eh? ¿Que? ¿No necesitan mi talla o algo así? — El sastre de rio en lo que le pasaba cuatro trajes elegantes de diferentes colores.
— Nosotros sabemos la talla de nuestros clientes con tan solo verlos — Respondió con cierta gracia y le cerró la puerta del vestidor en la cara. De ahí en más, los dos empleados salieron de los vestidores dejando a los dos clientes a solas.
El adolecente se probó cada uno de los trajes y Amai Mask se limitó a juzgarlo.
El traje azul marino le hacía lucir horrible. El gris no estaba mal. El blanco no lo hacía lucir ni bien ni mal, pero definitivamente no. El negro... el negro era perfecto. Un aspecto enteramente sofisticado y totalmente maduro, Amai Mask casi no lo reconoce.
— Que sorpresa... el vándalo tiene estilo — Divago caminando alrededor del adolecente y viéndolo de arriba a abajo — Solo falta tu peinad-
— No — Le interrumpió el pelinegro con voz baja pero firme — Mi peinado es intocable — Sus ojos penetraron los del Idol dejándolo momentáneamente sin palabras.
— Je — Eventualmente recobro su actitud creída en cuestión de nada — Claro, claro — Respondió y le dio la espalda para ir a pagar — Supongo que hacerte ver totalmente decente es mucho pedir — Este sujeto estaba pidiendo a gritos ser molido a golpes.
El ido pago es costoso traje y el empleado le regreso el bate de metal al adolecente tomándolo con un pañuelo como si fuera una asquerosidad, pero Metal Bat no le puso atención, ya asimilo que todos en la zona eran unos estirados creídos.
De nuevo en la limosina, los dos se volvieron a quedar callados durante el recorrido hasta llegar a un enorme edificio brillante y con una gran cantidad de personas haciendo una fila, Metal Bat pensó que ellos también debían de hacer fila, pero su pensamiento solo duro dos segundos en lo que un sujeto algo pequeño y algo obeso se acercaba al peli-azul con una armería de meseros a su espalda.
— ¡Qué bueno verlo de nuevo señor Amai Mask! — Empezó el sujeto haciendo una reverencia junto a su grupo de meseros.
— ¡Bienvenido! ¡Su mesa ya está lista! — Dijeron en voz alta y firme los meseros aun manteniendo su reverencia.
Metal Bat miraba la escena con poco interés pero con mucha sorpresa en el interior ¿Realmente ese creído era tan importante como para que el Gerente del lugar y un gran número de meseros olvidaran su trabajo y salieran a saludarlo? Recibiéndolos como si fueran los únicos importantes... era una atención bastante incomoda.
— ¿Eh? ¡Es Amai Mask!
— ¿Que hace Amai Mask con ese sujeto? No parece la gran cosa.
— ¿Estará bien que le pida una foto?
— Si tan solo no estuviera con mi novio
Las voces de las damas en la larga fila se empezaron a escuchar llamando la atención del adolecente, algunas miraban a Amai Mask como lo más divino en la tierra, y otras lo miraban a él con enfado y envidia, al punto de escuchar a algunas llamándolo "Poca cosa" "Indigno para Amai Mask" "Aspecto corriente" entre otras, eso no le afectaba, como héroe estaba acostumbrado a ciertos insultos, pero Amai Mask era otra cosa.
— Basta de charlas — Le dijo Amai Mask al gerente del lujoso restaurante solo para después rodear a Metal Bat por la cadera y acercarlo a sí mismo — Mi cita y yo queremos nuestra mesa ahora — La cara brillante y atractiva del idol resaltaba perfectamente con el rostro desagradable y mirada asesina que le brindaba Metal Bat por tomarlo de esa forma.
— ¡Claro Señor! Por supuesto — El gerente aplaudió dos veces y todos los meseros le dieron paso libre a Amai Mask y su pareja de esa noche.
Metal Bat pensó que estarían en una mesa junto a los demás clientes, totalmente normal y con el mismo trato que los demás, pero NO, definitivamente no se imaginó que se subirían a un elevador y serían llevados al piso más alto, a una mesa excesivamente romántica y privada ya que se encontraba totalmente sola en medio de un salón que parecía un pent-houses con ventanales enormes y vista preciosa, y por si fuera poco ¡¿Porque Había Una Cama en el lugar?! ¡¿Porque Había Una Pisana En Lo Que Parecía La Terraza?! Ahora se sentía incómodo por pensar en lo que Amai Mask se debió gastar en esa cita.
Los dos se sentaron y un mesero se acercó a ellos y le dio un par de menús y les lleno sus copas con vino en lo que se decidían.
¿Que eran esos platillos de nombres elegantes? Jamás había escuchado de comida italiana con nombres así.
— ¿Qué pedirás? Pensé en dar una entrada suave y después un platillo algo más fuerte, pero aún no se — Dijo Amai Mask mientras miraba en menú con interés.
Metal Bat por otro lado, se encontraba a si mismo mirando los nombres y fotos de los platillos tratando de a figurar que eran, lo que pensaba que era un platillo de pescado era en realidad berenjenas con queso y tomate, y lo que pensaba que era un platillo vegetariano, en realidad era una ensalada de pescado, y aparte de eso ¿Que se supone que se pueda considerar como entrada y platillo normal? todo era tan confuso.
— ¿Problemas? — Pregunto el Idol con una sonrisa y Metal Bat se rindió y puso su menú en la mesa — ¿Que sucede? — pregunto también poniendo su menú en la mesa para prestarle total atención al adolecente.
— Cuando dije "comida italiana" me refería a algo simple como Pizza o Pasta, Lasaña como mucho, no... Un lugar lleno de cosas y nombres elegantes que no entiendo, no sé qué pedir — Aunque la honestidad del adolecente era pura y enternecedora, el idol lo miro algo horrorizado.
— ¿"Pizza"? ¿"Pasta"? ¡¿"Lasaña como mucho?! ¡Dios Santo! Tu vida está llena de vulgaridades ¿No? — Metal Bat apretó el mango de su Bate a nada de golpear al niño bonito — Mesero — Llamo en alto a una puerta que se encontraba algo escondida tras una cortina de seda roja.
— ¿Que desea señor? — Pregunto cortésmente el mesero acercándose a la mesa a lo que Amai Mask le susurraba algo al oído.
El mesero se fue y la cena llego poco después ¿Que era la cena? ¡No Lo Sabia! Los nombres eran demasiado complejos y elegantes para recordarlo, pero de algo estaba seguro, el sabor era complicado, estaba entre "No es la gran cosa" y el "¡Sabe delicioso!" ya que era demasiado elegante y complicado para él, pero si había algo realmente molesto, era Amai Mask el cual no dejaba de repetir "Así no se come" "No pongas los codos en la mesa" "No, aquí no hay refrescos" "Deja de llenarte con vino" acompañado de insinuaciones insultantes.
Nunca Jamás Volveré A Salir Con Este Tipo.
La velada termino gracias a dios, pero eso no termino así, el señor se quiso dar de buena persona y lo llevo a su casa, ahora sabía dónde vivía, fantástico. Lo llevo a la puerta y todo parecía terminar por fin.
— Estamos en la puerta de mi casa, ahora, dame la maldita firma y Lárgate De Mi Propiedad — Le dijo agresivamente el adolecente siendo ya de noche y estando alumbrados solo por las lámparas de jardín que se encontraban en el patio.
— Que agresivo eres, definitivamente no eres nada lindo — Del bolsillo de su traje saco un trozo de papel blanco y un plumón negro, pero no alcanzo a escribir nada cuando una voz infantil se escuchó.
— ¡Hermanito! Llegas tarde — La puerta de la casa se abrió y se mostró a una pequeña niña, de cabello negro como el de Metal Bat y ojos enormes y brillantes, definitivamente no como los de Metal Bat, tenía un par de coletas a los lados y aparentaba una edad entre los cinco y los ocho años.
— ¡Ah! Lo siento, el tiempo se me fue de las manos — Hablo pero los oídos de la niña estaban sordos ante el sujeto que ella admiraba.
— ¡Amai Mask! ¿Porque no me dijiste que eras amigo de Amai Mask Hermanito? ¿Vino de visita? — pregunto la niña totalmente asombrada por ver a su ídolo en frente de ella.
— No es mi amigo, y ya se iba, solo-
— Por supuesto que me quedare un tiempo más — Interrumpió el idol sonrientemente — Deberías aprender amabilidad de tu hermana — Con rostro victorioso, entro a la casa dejando a Metal Bat con rostro molesto y amargado.
En estas situaciones, no se podía hacer nada más que decir un "Ya que".
Debía de admitirlo, como visita era mucho más agradable que como cita, aunque solo lo pensara porque su estadía hacia que su hermana sonriera más de lo que normalmente hace, sus ojos brillantes y su sonrisa amplia valía la pena.
— Es bueno verte feliz — Empezó Metal Bat hacia su hermana y levantándose del sillón en el cual estaba tan cómodamente sentado mientras observaba como la niña y el peli-azul hablaban un poco — Pero, se está haciendo tarde y mañana tienes escuela — Las palabras del adolecente hicieron entristecer un poco a la niña.
— A'www... está bien, pero ¿Podemos tomarnos una foto? — Le pregunto brillantemente al adulto ¿Cómo decirle no a esa mirada? Amai Mask pensó que seguramente Metal Bat la a consentido mas de la cuenta.
— Por supuesto — Al responder, la niña salto del sillón.
— ¡Yaay! — Grito y salió disparada de la sala.
— No pensé que fueras bueno con los niños — Comento el adolecente cuando su hermana se había alejado.
— Ser bueno con los niños es una buena cualidad en un idol, atrae más público — Metal Bat rodo los ojos por una respuesta tan superficial.
— ¡Cheesee! — Grito la pequeña niña de la nada y tomando una foto totalmente sorpresa para los adultos.
— ¡No estaba listo! — Dijo el hermano mayor hacia su hermana que cargaba una cámara fotográfica instantánea.
— ¡Ah! Salimos muy bien — La foto tardo poco en salir mostrando a una muy feliz ella, un desconcertado pero sorpresivamente apuesto Amai Mask y... un borrón que se suponía que era su hermano mayor — ¿Me autografías la foto? — Pregunto felizmente la niña y Amai Mask respondió con una sonrisa.
— Por supuesto — saco un marcador y firmo en la parte donde se suponía que salía Metal Bat.
— ¡Gracias! — Y se fue escaleras arriba a enmarcar su foto.
Era bueno verla sonreír.
— Bueno, ya me diste tu autógrafo, ya te puedes ir — Dijo Metal Bat con tono aun estresado y molesto por la presencia de Amai Mask en su casa.
— ¿Eh? Yo pensé que te pondrías un poco más tierno conmigo después de verme tan paternal con tu hermana — Ese puchero tan infantil no era propia de un idol.
— Por supuesto que no, pero si quiero que me respondas algo — Amai Mask puso toda su atención en Metal Bat — ¿Porque querías una cita conmigo?
La pregunta hizo que Amai Mask sonriera para quedarse callado unos segundos, un aspecto algo dramático pero molesto para Metal Bat.
— Antes de que me pidieras mi autógrafo, te veías tan molesto con migo, queriendo hablar más conmigo a sabiendas de que tenía un horario apretado y me tenía que ir en ese instante — Empezó con un tono algo serio — Arriesgándote a una pelea con migo con tan solo estar un minuto más juntos, no lo note en ese instante — Siguió ahora sonriendo tan encantadoramente como solo un idol puede hacerlo.
— No me agrada mucho el punto de vista que tienes de ese momento-
— Y cuando ya me retiraba – Interrumpió sin tomarle atención – Me seguiste y me pediste desesperadamente un autógrafo, primero peleando y después siguiéndome, entonces pensé que tú eras una de esas personas llamadas "TsunDere" — Metal Bat tenía un rostro totalmente desconcertado y sin ninguna pista de lo que estaba hablando ese sujeto loco.
— ¿De que estas hablan-
— Te entiendo perfectamente – Lo ignoro e interrumpió – No sabes cómo demostrar tus sentimientos, tienes miedo a como reaccione, pero — Extendió los brazos a los lados y lo miro con intensidad — Ten confianza en mí, dame todos tus sentimientos, prometo no rechazarlos — De su alrededor se podía observar como brillo y rosas imaginarias salían de él mientras que en Metal Bat solo había una muda rabia y un ceño fruncido.
...
— Eso pudo salir mejor — Pensó Amai Mask en voz alta a las afueras de la casa de Metal Bat con una clara marca de bofetada en su mejilla.
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Perdón si este capítulo no tiene tanto Genosai como desearían, pero ¡Le puse lemon para compensar! También perdón por actualizar, pero, Empecé a Hacer Un WebComic! OPM Es un gran apoyo emocional si recuerdas como empezó.
Estoy muy obsesionada de "Metal Bat X Amai Mask" y si no le encuentras la gracia a la pareja, bueno… quizás quieras pasar a mi Twitter (mi segunda cuenta) ojear lo que Re-Twiteo, la pareja es algo popular en Twitter.
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