Speed of sound Sonic X Mumen Rider:
– Claro que no quiero algo más contigo, idiota – Que palabras más frías, tan duras, Mumen sentía que podía llorar en cualquier instante – Solo salí contigo porque creí que tenías información, pero lo único que obtuve fue perder mi tiempo – Dolía, dolía mucho, como si esas frases golpearan su pecho tal cual dagas afiladas tratando de matar.
"– ¿Que te gustaría hacer Sonic?" Los recuerdos de la cita atravesaron la mente de Mumen como si de un masoquista se tratase, había tratado de ser lo más amable posible, lo más cordial, quería darle a saber a Sonic que era digno de él.
"– No sé, no tengo muchos gustos o pasatiempos" Le había respondido ajeno y distante "– Vallamos por un café" Propuso con una sonrisa que escondía algo, pero Mumen no lo noto, o mejor dijo, lo ignoro a la fuerza.
– Pero... ¿hice algo mal? ¿Fue algo que dije? – El castaño trato de averiguar si había hecho algo mal, si descubría que era y se disculpaba prometiendo no volver a hacerlo, tal vez esto no estuviera acabado.
– No trates de arreglar las cosas, esto no tiene arreglo, idiota, te dije que solo acepte salir contigo por información, si no tienes nada no me sirves de nada – Era imposible que palabras tan frías salieran de un ser tan magnifico como Sonic, todo eso debía ser una mentira o una broma muy cruel – Me retiro – Dijo en tono no molesto, pero si algo áspero y levantándose de su asiento para proponerse a salir de la casa del ciclista, lo cual no le fue inmediatamente posible ya que otra mano ajena a la suya lo había tomado.
Mumen no se rendiría tan fácil.
– ¡Por Favor! ¡No te vayas! Si hay algo que pueda hacer-
– No – Lo interrumpió Sonic con desprecio en su voz – No puedes hacer nada por mí – Trato de deslizar su mano del agarre del castaño, pero este se negaba a soltarlo, con enojo en el rostro y paciencia acabada, Sonic se soltó del agarre en un veloz movimiento y con otro movimiento cargado de fuerza, abofeteo a Mumen – Deja de lucir más patético de lo que ya eres – Le ordeno en voz alta y mirándolo como se masajeaba la mejilla con la mirada en el suelo – Eres inútil para mí – En un momento, Mumen levanto la vista, sus gafas habían salido de su rostro cuando fue golpeado, y ahora se podían ver sus ojos más claramente.
Estaban tan… rojos y cristalinos, como si estuvieran a punto de llorar.
Sonic sintió un vuelco en su corazón y sintió que estaba a punto de disculparse, pero no podía hacerlo, si lo hacía, solo le causaría más dolor al ciclista, dándole esperanzas a una relación que no existía.
– Adiós – Esas fueron las últimas palabras que Mumen escucho de Sonic antes de que este saliera de su casa con el corto pero penetrante sonido del picaporte cerrar.
De la nada y con la velocidad de un segundo, su casa se sintió más grande, más oscura, más vacía, sentía que la soledad lo estaba devorando y su interior explotaba en un líquido incoloro que desbordaba de sus ojos, no recordaba cuando había sido la última vez que lloro.
Su teléfono sonó, era una llamada de la asociación, aparentemente, necesitaban su ayuda para rescatar civiles de un edificio que había derrumbado un kaiju.
– Voy… Voy en camino – Respondió sin emociones en su voz, tal vez un poco de labor humanitario lo distraiga un poco.
Sonic siguió caminando, ya se había alejado cuatro calles de la casa del ciclista y su mente aun repasaba esa imagen una y otra vez, tal vez era un maldito demente por pensar en ese ciclista con cariño después de verlo tan adolorido por sus palabras, tal vez el dolor ajeno le causaba más placer del que él pensaba, tal vez en el corto periodo de tiempo que pasaron juntos lo había visto con cariño sin pensarlo… si… tal vez.
– "Fue lo mejor, si no lo hacías pronto lo hubieras herido aún más" – Se dijo a sí mismo, pero, debía admitirlo, ese chico tan común y corriente le había hecho sentir emociones que no cualquiera hubiera podido, con el simple hecho de que estaba caminando a su hogar y no corriendo o saltando entre los arboles como normalmente lo hacia lo demostraba.
Solo salió con él por información, nada más, no debía de preocuparse en alguien como él, debía de seguir concentrado en su némesis: Saitama.
"– No me apetece hacer nada" Los recuerdos de la cita golpearon la mente de Sonic sin que este lo aprobara.
"– ¡Oh! Vamos, no seas tímido, hemos estado en este café por una hora, si hay algo que quieras hacer, solo dilo" Había insistido con una amable sonrisa.
Sonic hizo un pequeño puchero con un ligero sonrojo al recordar esa sonrisa. Mumen no era alguien que se pudiera llamar atractivo, pero definitivamente era adorable.
…
– ¡Muchísimas Gracias!– Le agradeció con lágrimas en los ojos una señora cuando le regresaron a su hijo totalmente sano de los escombros del edificio derrumbado.
– No hay problema – Respondió con una muy pobre sonrisa y se alejó para regresarse a su labor. Todo hubiera salido bien de no ser por una lanza atravesándose en su camino.
– ¡Hey! Mumen, ¿Qué sucede? – La cara sonriente y a la vez preocupada del famoso héroe Stinger junto con el no tan famoso pero casi igual peinado extravagante de Lightning Max.
– Ah ¿Cómo les va? – Pregunto Mumen con un intento de sonrisa y tono de voz decaído que preocuparía a cualquiera.
– "Como nos va" y un cuerno, nos saludamos hace una hora – Mumen se encogió en sí mismo avergonzado.
– Sabemos que no te conocemos desde hace mucho tiempo, pero estamos preocupados, has tenido la mirada distraída desde que llegaste y no respondes tan bien a los agradecimientos como normalmente lo haces – Hablo el rubio con cierto reproche.
– Si bro, si hay algo mal, puedes decirnos, no queremos presionarte a que nos respondas inmediatamente, pero, no sé, piénsalo – Le dijo Stinger amable y Mumen lo pensó unos momentos en los que su mente se liaba en una batalla por decidir si hablar o callar.
Termino por no responder.
…
Han pasado tres días desde que Mumen y Sonic se dejaron de ver, ¿Cómo van las cosas? Deprimentes.
Mumen ha estado peor y peor a cada momento, su estado se reflejó perfectamente en su trabajo, el primer día solo se encontraba un poco decaído, pero siguió haciendo su labor de héroe, pero en el segundo día realmente estaba mucho peor, no atendió un gran número de las llamadas de la asociación y no ayudo a una anciana a cruzar la calle cuando la vio a unos metros de él. Estaba realmente mal. Y justo ahora, en el tercer día, ni siquiera se podía levantar se su futon, se encontraba con los ojos rojos y con ojeras, el rostro húmedo y con la mirada perdida en dirección al techo.
…
– "¡Vamos Sonic! ¡No te distraigas!" – Se dijo a sí mismo el ninja.
Eran tempranas horas de la tarde cuando recibió una llamada repentina de uno de sus clientes más problemáticos, no sabía en qué lio se había metido aquel estúpido sujeto pero descifrarlo no era para lo que le pagaban, le pagaban por derrotar a ese enorme grupo de escoria que seguramente fueron muy bien pagados para encontrar y destrozar a su cliente, si esos sujetos hubieran sabido contra quien se enfrentarían, probablemente ni por todo el dinero del mundo hubieran aceptado el trabajo.
Tan veloz como él podía, atravesó la gran línea de sujetos cortando todo lo que había en su paso, dejando su katana y manos rojas al igual que el camino por el que corría, ahora, de todos esos hombres solo quedaban las últimas palabras de unos y los cuerpos inertes de otros.
Había ganado, pero, lo había hecho lento, había tardado diez minutos de esas decenas de hombres, debía de haber tardado cinco minutos a lo mucho ¿Y porque tardo tanto?
– "¡Lárgate De Mi Cabeza!" – Bramó Sonic tomando fuertemente su cráneo y manchando su cabello con sangre ajena, con lo que odiaba eso.
Recibió el pago en efectivo y se fue a paso lento con maletín en mano. Sonic era un idiota en ese instante, absolutamente nunca había dejado que sus emociones controlaran su trabajo, sin contar aquellas veces en las que lo apodero la excitación a la violencia y su deseo por mas, pero quitando ese mal hábito, jamás.
Bien hecho Sonic, oficialmente eres un estúpido, dejas que un extraño se apodere de tu cabeza en las pocas horas de conocerlo, no deberías estar así, en especial cuando fuiste tú quien corto contacto con él desde el principio ¡Mírate ahora! Ni siquiera puedes apuntar una kunai decentemente.
Su reprimenda mental no hacía más que alterarlo más de lo que ya estaba.
Solo fue cuestión de pocos pasos para que el sicario regresara a su hogar, era una guarida en la zona olvidada de alguna ciudad, especificando un poco en el aspecto, era un edificio enorme y deprimente, con la pintura cayéndose y marcas de humedad por todas partes, algunas ventanas estaban rotas y la mayor parte de ese y otros edificios estaban llenos de grafitis sobre grafitis borrándose con el pasar del tiempo, el gris predominaba en los alrededores junto con la soledad y el misterio, podría ser un lugar tanto deprimente como aterrador para muchos, pero para Sonic era perfecto, nadie en los alrededores, bajo nivel de monstruos en su perímetro, necesidades básicas a la mano, era un lugar que encajaba perfectamente en las necesidades de Sonic.
Su habitación se encontraba en el piso más alto del imponente edificio, era lo que antes se podría considerar un lujoso pent-house, pero ahora, ahora solo era un lugar amplio con solo lo necesario, una cama, un closet, algunos electrodomésticos básicos, un gran número de armas ninja en cajas y amontonadas en algunos lugares, algunos objetos para entrenamiento, en fin, todo lo que Sonic necesitaba.
Dejo el maletín tirado tan pronto entro a su habitación y se derrumbó en su cama, la soledad y el silbido del silencio no tardo en abrumarlo. Estando boca abajo en su cama pensó en que debía hacer ahora, podría entrenar pero no tenía energías para eso, podría buscar algún pasatiempo pero solo se sentiría como un holgazán matando el tiempo, podría ir por Saitama… pero perdió de vista ese sujeto por pensar en el otro.
Mumen.
Después de algún tiempo que Sonic no calculo, Volteo su rostro para ver en dirección a la ventana y ver que estaba anocheciendo, ese anochecer le hizo recordar cuando vio a Mumen por primera vez.
– "Aquella vez también estaba anocheciendo" – Recordó.
"– ¿Eh? No pensé que también fueras un héroe" Aparentemente, la mente de Sonic lo estaba torturando por recordar aquella salida que tuvo con el héroe.
"– Sí, soy Mumen Rider, Clase C Puesto 1" Le había comentado orgulloso de sí mismo, Sonic instantáneamente lo vio con repudio, odiaba los héroes, tan estúpidos y patéticos, sin un verdadero significado de fuerza y habilidad, solo se concentraban en ser fuertes y ya, eran tan ridículos, y ese tal Mumen ¿Clase C? Era como el Hufflepuff de la asociación de héroes "– ¿Has pensado en unirte a la asociación? Pudiste contra Demon Cyborg sin mucho esfuerzo, seguramente podrías tener un puesto alto si te unes" Sonic incluso se sintió ofendido por la invitación.
"– No" Respondió cortante "– Trabajar para otras personas, no es lo mío" Quería responder más cosas, como el hecho que aborrecía a los héroes o la asociación, o todos los otros motivos, pero era mejor resumir y acortar respuestas, su único objetivo de esa salida era conseguir información, no darla.
"– Oh… entiendo, bueno, supongo que tenemos diferentes perspectivas para nuestra fuerza" Le respondió con una sonrisa triste. A Sonic no le importo.
– "… Estúpida mente" – Pensó Sonic levantándose de su cama.
Los grillos empezaban a sonar en lo que la brillante luz carmesí del atardecer atravesaba sus ventanas solo para llenar su habitación de tonos rojizos. No le gustaba el rojo, no demasiado. Sentándose en su cama vio su habitación, era extraño, ha estado miles de veces y justo ahora la veía sola.
– ¿Qué me has hecho? – Pregunto a la nada y pensando aún más en el ciclista.
"– Eres muy apuesto" Volvió a recordar la cita, el rostro de Mumen estaba completamente rojo al decirle eso, parecía un adolecente tratando de ligar a una chica, y no un adolecente Cool y estúpido, no, si no uno patético, de los cuales tienen sus caras en libros y jamás hablan con chicas excepto con sus madres. Aun así, no se veía tan patético como aquellos niños, no, él se veía… algo adorable.
"– Gracias" Se limitó a responder cortante "– Dime ¿Desde hace cuando conoces a Saitama? ¿Cómo lo conociste?" Siguió preguntando con una sonrisa y poniendo su café de lado.
"– ¿Eh? ¿Saitama-san? Emmm… lo conozco desde hace no mucho, había rumores de que era un fraude, pero son falsos, Saitama-san es más fuerte de lo que parece" Nada nuevo para Sonic, eso ya lo sabía "¿Po-porque lo preguntas?" Sonic pudo leer el rostro del ciclista cuando pregunto eso, se veía algo incómodo y furioso al mismo tiempo que trataba de ocultarlo al ladear su vista y sonreír tímidamente, sabia de ese sentimiento, eran celos.
Por alguna razón, pensó que se veía más atrayente de lo que ya era.
– ¡¿En Que Estoy Pensando?! – Grito Sonic poniéndose de pie y caminando de un lado a otro.
Su mente estaba llena de ese desconocido ¡Sí! Desconocido, ni siquiera sabía su nombre, es decir, sabía su nombre de héroe y sabía que los héroes no pueden andar por ahí diciendo sus identidades, pero, aun así.
– Lo que sea – Dijo dirigiéndose a su baño y entrando a la regadera, tal vez la sensación de agua caer lo calme como siempre lo hace.
Mientras que Sonic pasaba todo eso, Mumen no se quedaba atrás.
Claramente, el hecho de no haber ido a trabajar fue un gran Shock, era bien conocido entre sus amigos, conocidos e inclusive extraños que él era un ejemplo a seguir en cuanto a labor, siempre presente, siempre dispuesto, y ahora desaparecido.
– ¡Hey! ¡Mumen Rider! ¿Estás En Casa? – Mumen escucho gritos desde la puerta de entrada, reconocía esta voz, era la voz de Stinger. Bajó las escaleras y abrió la puerta, no solo era Stinger, también era Lightning Max.
– ¿Stinger? ¿Lightning Max? ¿Qué hacen aquí? – Pregunto Mumen haciéndose de lado para dejarlos entrar, en el momento que entraron, el ciclista noto un par de empaques con latas en sus manos.
– Bueno, nos enteramos que no fuiste a trabajar-
– El rumor se expandió como epidemia – Interrumpió Lightning.
– Y cómo has estado tan distraído, pensamos en hacerte olvidar con Esto – Alzaron los empaques de latas que llevaban en manos y Mumen vio más claramente que se trataban de cervezas.
– ¿Alcohol? Lo siento, yo no bebo – Dijo Mumen rechazando las bebidas con amabilidad, pero Lightning lo abraso por el hombro mientras que Stinger le aproximaba una cerveza.
– ¡Pues hoy lo harás! – Dijeron ambos sonriendo.
Mumen trato de insistir que no bebería, pero los dos héroes de clase A lo chantajearon diciéndole que se sentían muy tristes por el hecho que habían comprado esas cervezas para él y este no las aceptaba, Mumen cayó en la trampa demasiado fácil.
Las horas habían pasado rápidas, la cerveza se agotaba y el trio empezaba a estar más y más desorientado, Sobre todo Mumen quien al nunca haber ingerido bebidas alcohólicas, ahora que lo hizo su cuerpo no sabía conllevarlas.
– ¡Y-Y-Y Después me dijo que era inútil! – Lloriqueo un Mumen realmente ebrio y con la cabeza en su mesa mientras lagrimas exageradas salían de sus ojos.
– ¡Pero que zorra! – Exclamo Stinger con lata en mano y ojos desorientados – Honestamente, no se de lo que me hablas, normalmente soy yo quien rompe corazones, pero me imagino que es doloroso ser tu – Dijo y bebió más de su cerveza.
– ¿Cómo dijiste que se llamaba? ¿Son… y, Sony?
– Sonic, el chico más guapo del mundo – Le respondió Mumen al rubio con una sonrisa errática, una persona normal no puede cambiar de emociones tan rápido, pero claro, él se encontraba ebrio.
– Espera… ¿Sonic es un hombre? – Pregunto Stinger realmente sorprendido y aun desorientado.
– Te lo ha dicho cua… sie… muchas veces – Respondió el rubio tratando de contar pero rindiéndose al no poder enfocar los dedos con los que intentaba calcular.
– No pensé que fueras gay.
– No soy gay, solo que él es maravilloso, como un ángel – Le respondió Mumen con una sonrisa boba y volviendo a llorar de manera errática – ¡Y Ya No Me Quiere! – Los llantos de Mumen duraron diez segundos ya que se había quedado inesperadamente dormido te forma tan veloz que ni siquiera pudo acomodar su cabeza en la mesa cuando esta choco rotundamente haciendo temblar todo lo que ahí había.
Mientras que Mumen dormía, los dos héroes de clase A platicaban animadamente sobre esto y aquello, el tiempo paso pero ellos no lo notaros, solo decidieron ir a sus casas cuando la cerveza se había terminado y los dos ya estaban demasiado ebrios. Cuando estaba a punto de irse, pensaron que no era buena idea dejar a Mumen con la cabeza en la mesa y durmiendo a mitad de la sala, por lo que lo cargaron hasta el segundo piso como pudieron y lo dejaron en su cama, trataron de arroparlo pero se dieron cuenta que si muy apenas pudieron quitarle la camisa, definitivamente no podrían ponerle algo.
Los dos amigos salieron realmente ebrios de la casa del castaño mientras que un par de ojos grises los miraban con furia y sorpresa.
Sonic estaba hecho un desastre, probablemente la peor situación mental que haya tenido, el hecho que se dejó vencer por un tipo tan inútil como lo parecía Mumen era humillante, ahora, no solo lo venció en una pelea que ni siquiera inicio, si no que cayo tan bajo como ahora encontrarse escondido en los arboles de la calle vecina a la residencia del ciclista.
– "Lo acepto Mumen, has ganado, puedo decir con cabeza erguida que he pedido esta pelea, pero no te dejes engañar, que ahora hayas ganado no significa que en un futuro no valla a deshacerme de lo que creo sentir por ti– ¡¿Quiénes Son Ellos?!" – Se interrumpio a si mismo totalmente enojado y sorprendido al ver a un rubio de cabello puntiagudo y a un pelinegro de cabello igual de puntiagudo pero en otro estilo salir del hogar de Mumen con tan poca coordinación para el balance que aunque sufrían las altas probabilidades de caerse, mantenían unas sonrisas enormes y sin razón aparente.
Los ojos de Sonic sacaron flamas pero no dejo que esos dos pedazos de escoria tomaran más atención de la que de por si no merecían. Pasó su vista por todas las ventanas del hogar y vio solo una parte del cuerpo del presunto castaño acostado en una cama, solo logro ver sus piernas cubiertos muy pobremente con una sábana, así que cuando se acercó, realmente se quedó mudo.
¡PORQUE DEMONIOS ESTAS SIN CAMISA!
Quería gritar, realmente quería hacerlo, reclamar por qué se encontraba semidesnudo, ebrio y por qué dos hombres salieron de su hogar, pero una voz le dijo que no podía hacerlo, que no estaba en su derecho.
– "Tu terminaste todo contacto con él, no puedes tener tal hipocresía como para reclamar algo en lo que no tienes poder" – A muy de malas, se limitó a morderse el labio y mirar al castaño con furia.
Un escenario realmente insignificante, un ciclista con sus lentes desaparecidos en alguna parte de la casa, con un olor a alcohol impregnando su presencia y un bochorno adorable dado a la ebriedad, tendido en una cama sin su camisa y trayendo solo unos pantalón ligeros mientras que sobre su cuerpo, una sábana blanca le cubría la parte baja de su cuerpo y nada más, el resto de la tela caía agraciadamente en el suelo. Aunque no se podía decir que era algo totalmente inocente, tampoco era algo increíblemente insinuante, pero la mente de Sonic no funciono así.
Ver a aquel sujeto así, ver a dos tipos que no conocía salir de su hogar, oler el alcohol tan pronto entro… era un sentimiento algo nuevo, por lo tanto, impreciso para él.
Lentamente Mumen fue despertando, por alguna razón mientras dormía sintió una enorme felicidad junto a la sensación de ser observado, no entendía y estar desorientado por el sueño no ayudaba. Mumen no sabía si despertó de un sueño para aparecer en otro o la realidad le jugaba una cruel jugarreta, pero, despertar con Sonic en su habitación, en una pacífica noche y con un ceño fruncido de manera tan encantadora y mejillas de un color rojizo tan seductor eran toda una fantasía para él.
– So… Sonic– ¡Auch! – De una sonrisa a expresión de dolor su rostro se transformó al sentir el puñetazo de Sonic golpear su rostro, no lo necesario para dejar marca oscura pero si lo suficiente para ponerlo rojo, era obvio que el ninja se había contenido – ¿P-Porque me golpeas? – Pregunto masajeándose el rostro tratando de calmar el golpe.
– Escúchame bien pequeño trozo de lastima – Empezó el ninja totalmente enojado y serio – No sé porque el lugar huele a alcohol y no sé porque dos sujetos salieron de tu casa, no sé porque no tienes camisa y mucho menos sé porque eso me afecta, pero sé que eres… – Trago seco y decidió poner su orgullo de lado – Lindo… y no pude pasar un momento sin pensar en tu Estúpida sonrisa, así que, de ahora hasta nuevo aviso, yo, Speed of sound Sonic seré tu pareja, no es pregunta y no es algo de lo que puedas escapar, así que si esto no te agrada, me temeré que no hay nada que puedas hacer al respecto, al igual que yo conmigo mismo, pero si esto te agrada, de ahora te aviso que no te debes de acostumbrar, porque me encargare de ir matando este sentimiento con el tiempo.
Sonic tomo aire, ese había sido un largo discurso del cual Mumen no entendió del todo porque aún estaba algo ebrio, solo entendió "Soy tu novio quieras o no".
Si en la vida Mumen no había tenido un motivo para dar su sonrisa más amplia y saltar de alegría, entonces ahora lo tenía. Se levantó de la cama con una sonrisa y abraso a Sonic mientras saltaba y obligaba al ninja a saltar con él. El golpe de Sonic y el punzante dolor de la resaca lo habían hecho detenerse.
– Así que… – Empezó Mumen tomando una aspirina mientras que Sonic guardaba el resto en el botiquín de primeros auxilios que estaba atrás de un espejo en el baño.
– ¿"Así que" Qué? – Contesto Sonic algo grosero.
– Así que… ¿somos… pareja? – No se podía decir nada más que un "Da'ww" al ver a Mumen balanceándose en sí mismo y con tremendo bochorno en su rostro, Sonic lo sabía por lo tanto trató de no verlo.
– Supongo, no porque me guste, sino porque quiero – Era una respuesta algo confusa y a la vez entendible para Mumen, no sabía qué fue, pero supuso que Sonic, o mejor dicho, su subconsciente vio algo atractivo en él, tenía una oportunidad, tal vez ahora Sonic aceptaba a regañadientes estar con él, pero se aseguraría que lo quisiera completamente, daría todo de sí para que así fuera.
– Sonic, te quiero – Dijo Mumen con ojos brillantes y atravesando el resplandor de sus enormes gafas. Sonic se avergonzó.
– Si… gracias – Muy apenas contesto, y aunque no correspondió, el ciclista no necesitaba más que ese bello sonrojo y ese aún más bello ceño fruncido.
X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X
Emmm… perdón si insulte a los Hufflepuffs de la audiencia.
Lamento si no hubo SaiGenos, el próximo capítulo tendrá y también será R-18 y después… y después no sé qué poner, este capítulo debe tener un fin… pero… o bueno, ya pensare en como terminarlo.
Critica, comentarios, errores, todo está bien recibido ya que me animaría y ayudaría a mejorar.
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