Mi primer y único verdadero amor
Capítulo 3: Caos.
-Que!? Que te besó?- preguntó atónita.
-Jajajaja... si. Me besó.- le confirmó.
-Dios..., que fuerte. Ay, pero que tonta soy, sigue anda.-
-Si.-
-.-
Durante todo el verano no se volvieron a ver, el se fue con su familia de vacaciones, y ella con la suya muy lejos de él. Excepto algunos días para que se inscribieran en el instituto, pero no coincidieron.
Cada uno intentaba olvidar ese beso. Pero les era imposible... ese momento... esos labios... Dios, era muy difícil no recordarlo, el calor, la tibieza, la dulzura de los labios del otro...
Pasaron los tres meses de vacaciones de verano y volvieron a verse, pero ya era distinto, era muy difícil hablarse en ese estado. Digamos que ya no eran los mismo, ya no eran ¿amigos? Entonces, que eran?
Gracias a un milagro no les tocó en la misma clase, Rin y Sango si que iban con Kagome, pero a Miroku le tocó en la clase de Inuyasha. Y Akane y Ranma se fueron con sus familias a China. Nunca mas se volvieron a ver.
Pasaron los días, las semanas, los meses y Kagome se iba haciendo "famosa" en el instituto, era un de las chicas mas guapas de su curso, y todas le iban detrás, admirándola, todos querían ser sus "amigos", de un día para otro se convirtió en la niña popular del instituto, ligaba con todos los chicos guapos, y así se iba olvidando de su "ex" mejor amigo...
Por otro lado, Inuyasha ya no era tan popular como antes los fue en el colegio. En el colegio Kagome se peleaba con todas para que no se metieran con él ni le pidieran de salir muchísimas chicas, pero ella no lo veía con ese tipo de ojos que a él le hubiese gustado. Digamos que era uno de los marginados, cada vez estaba mas solo, solo tenía a Miroku, que a pesar de ser el primo de Kagome, hicieron buenas migas en el colegio y acabaron convirtiéndose en los mejores e inseparables amigos, por eso él fue el único que nunca lo dejó solo, nunca.
Pero ya se estaba cansando de todo eso.
Pasaron los años... y les volvió a tocar juntos en la misma clase. Kagome ya ni se acordaba de quien era él. Había cambiado bastante, por lo cual, ya que ni de su nombre se acordaba, ahora menos del chico, que había cambiado, y mucho, físicamente, aunque su cambió no había mejorado, no era para nada atractivo.
Él empezó a hacer buenas migas con los chicos de la clase, y pronto se corrió la voz de que estaba, y que llevaba mucho tiempo enamorado de la popular Kagome Higurashi, o ya conocida como "la diosa" o "la pija", ya que se había vuelto una pija asquerosa.
Y esa noticia llegó a los oídos de Kagome.
Estaban en la gran habitación de Kagome, después de una larga y agotadora tarde de "shopping". Ahora quedaba probárselo todo y hacer sus propios arreglos a su estilo personal. Y por que no? De paso, cotillear un poco.
-Kagome, Kagome.- la llamó una de sus amigas.
-Dime, Kimiko.-
Kimiko, otra de las amiga del trío mas famoso del colegio, Kagome, la principal, seguida de su prima, Rin, y mejor amiga de toda la vida, Sango. Eran cuatro, Kagome, Sango, Rin y Kimiko.
-Sabes de que me enterado?- empezó poniendo el típico tono de maruja.
-Cuenta, cuenta.- dijeron al unísono las otras tres chicas que había en la habitación.
-Me enterado que te a salido otro pretendiente, y que este lleva años enamorado de ti.-
-QUE DICES? OTRO?- chillaron atónitas Rin y Sango.
-Normal.- dijo Kagome con aires de superioridad- Quien es esta vez?- preguntó tranquilamente, eso era su pan de cada día.
-Es de nuestra clase, ese feo, llamado Inuyasha Taishio.-
Al escuchar ese nombre Kagome sintió una punzada en el corazón. Le sonaba mucho ese nombre, y algo en él hacía que su corazón se acelerara y volcara... Sentía que tenía que ver mucho con esa persona... pero no sabía, o mas bien no recordaba el que...
-Inuyasha...- susurró para sus adentros, un poco sorprendida e intrigada.
-Inuyasha?- preguntaron Rin y Sango.- Ese nombre...- siguió Sango.- Kagome, Inuyasha, no te acuerdas de él?- finalizó preguntando Rin.
-No, por qué?- mintió.
-Kagome, de verdad ya no recuerdas a Inuyasha, ya no sabes quien era?-
-Refrescadme la memoria.-
-Kagome... Inuyasha era...- comenzó Rin.
-Tu mejor amigo...- finalizó Sango.
Eso fue la gota que derramó el vaso.
Kagome comenzó a recordarlo todo. Lo importante que era ese ser para ella, todos los momento juntos que pasaron, los bueno, los malos, el beso... aquel beso... Sus abrazos... sus palabras... sus ojos... todo él, ahora recordaba a su verdadero y mejor amigo, pero no, no tenía que recordarlo, no podía, tal y como todo estaba ahora no podía recordarlo. Lo mejor sería hacerse la loca.
-A si?- fingió sorpresa.- Pues no recuerdo haber tenido nunca un amigo llamado así, y menos tan feo.-
-Como?- preguntaron una atónitas Sango y Rin.
-Lo dices en serio Kagome?- preguntó Rin.
-Si.- dijo aparentando confianza en su respuesta.
-"Dios mío, ya no lo recuerda..."-pensó una angustiada Rin.
-"Kagome, porque ya no lo recuerdas?"- se preguntó Sango. Ambas muy defraudadas porque su amiga lo olvidase tan rápido.
-De acuerdo, de acuerdo. Dejemos estas penosas caras, que no entiendo por que están y vamos a proseguir con lo nuestro de acuerdo? Venga que cada un cosa sus bolsas que aun nos queda mucha tarde por delante.- habó Kimiko.
-Si.- contestaron las demás.
&&&&&
Pasaron los días, y cada uno de ellos Kagome estaba atenta a Inuyasha, lo observaba todo el rato, incluso de vez en cuando sus miradas se cruzaron. Y eso hizo entender al chico que igual ella quería algo con él. Por otro lado ella sentía como si estuviese volviendo con su mejor amigo... esas miradas como el interpretaba, seductoras, no eran mas que miradas confusas. Así que decidió hacer algo al respecto.
"Te espero al salir de clase en el patio trasero.
Tu admirador secreto."
-"Otra vez? Que pesados son todos los hombres. Esto solo me hará perder tiempo para ver a Inuyasha, pero igual, tendré que ir, tengo que quedar bien."- pensó hastiada, leyendo una y otra vez la notita que le habían dejado en su taquilla. Ya era la 4ª citación secreta en lo que iba de semana, y ya se había liado con unos cuentos, pero total, uno mas uno menos, no importaba.
Las clases finalizaron y como acordaba en la nota se dirigió al patio trasero poniéndole de excusa a sus amigas que tenía algo que hacer.
-Otro chico que se quiere enrollar con ella...- murmuraron las tres amigas.
En medio de aquel oscuro y no muy grande patio trasero, esperaba, con la mochila colgada de un solo hombro, cada vez mas hastiada deseando que llegase ya el maldito admirador, necesitaba ir tras Inuyasha para verlo otra vez.
De repente notó como unos brazos la abrazaron por detrás toda la cintura y un tibio aliento rozaba su oreja.
-Has venido...- murmuró esa varonil voz.
No lo reconoció, le pareció no haber escuchado nunca esa voz. Extraño ya que, ella conocía a todo los chicos guapos de ese instituto, pero esa voz no le sonaba, y como estaba de espaldas al chico no podía verle el rostro.
-Rápido que tengo prisa, di lo que quieres y déjame.- dijo fastidiada soltando la mochila y girándose hacia el chico. La cual cosa, verlo, provocó la sorpresa en ella.
-Por qué tanta prisa?- preguntó en tono burlesco con una sonrisa seductora.
-I-Inu...yasha...?- preguntó atónita.
-Mmm... cuantos años sin escuchar mi nombre en ese agradable tono. Yo aún recuerdo ese momento, tu no?- preguntó acercándola mas a él.
Ese no parecía Inuyasha, el poco atractivo Inuyasha de ahora, ni el mono de antes. No, ese Inuyasha tan decidido no podía ser el mejor amigo que ella tuvo y que ahora estaba volviendo a recordar. Incluso esa seductora sonrisa hacia ver mas atractivo al chaval, que ahora de lo que mas carecía era de belleza.
Hundió su cara en el cuello de la chica, embriagándose de su delicioso aroma a jazmín. Como lo recordaba, nunca lo olvidó. No como ella, según como su mejor amigo le contó que ella ya no lo recordaba.
-De... de que hablas?- preguntó un poco ¿asustada?
-Oh, vamos Kagome, se que me has vuelto a recordar, se que todos estos años me has olvidado pero has vuelto a recordarme, y se que me quieres...- le confesó totalmente seguro.
-Em... creo que te equivocas.- lo encaró, no iba a permitir a ese Inuyasha tan ¿arrogante?
-Como?- inmediatamente se alarmó.
-Yo no te conozco de nada, no me suenas de nada, y no recuerdo haber estado nunca contigo, así que te equivocas en eso de que te quiero.-
-Pe-pero... y todas esas miradas? Todas esas miradas que me mandabas? Si no voy mal todas esa miradas creo que eran de atracción.-preguntó nervioso.
-Pues crees mal chico. Te he estado observando tanto últimamente porque no creo que Dios sea capaz de crear algo tan poco atractivo como tu, y dijo poco atractivo por no decir feo.-hico una pausa cogiendo su mochila.- Así que cielo, perdóname si te hice pensar que podrías llegar a gustarme, pero ahora te doy la noticia de que no. Date cuenta que alguien tan fabulosa y popular como yo no podría estar nunca con algo como tú.- dio unos pasos alejándose un poco de él.- Así que te advierto que no te me vuelvas a acercar, ni me hables a solas ni delante alguien, no quiero quedar en ridículo delante de todos teniéndote a ti al lado y... los chico como tú, que " se lo creen" no me van nada, así que despídete de AL MENOS ser alguien de confianza para mí.-finalizó, comenzando a caminar para salir de ahí, pero un brazo la detuvo, aún así no giró la cara, cerró los ojos, intentando retener la lágrimas que producieron todas esa palabras que ella misma le había dicho. Se había pasado.
-.-
-Mamá...- la llamó la niña con los ojos bañados en lágrimas, sacándola del relato.
-Hija que te pasa?- preguntó alarmada Kagome.
-Como pudiste ser tan cruel, como pudiste decirle todo eso a papá?- la miró con cara de perrito regañado.
-Em... hija...- se puso nerviosa, no sabía que contestarle, pero a fin de cuenta su pequeña tenía razón, fue muy cruel con él, pero así fue.-... hija déjame seguir, se que fui cruel, pero eso luego, el destino me lo devolvió.
-Snif, snif.-
-.-
-Tu no eres Kagome, tu no eres la dulce niña que fue mi mejor amiga durante mi infancia. Tu eres una arpía, una mala víbora superficial y materialista.
-Cierto querido, ya no soy la misma.-
Eso hizo que el corazón de Inuyasha diese un vuelvo, así que si lo recordaba?
-Así que lo recuerdas...? Me has mentido...?-
-Ja,ja...- rió sensualmente.- Si, lo recuerdo, lo recuerdo perfectamente.- dijo triunfante.
-Entonces, todo eso es lo que piensas de mí?-
-Elemental mi estimado Inuyasha.-
-Tu... tu...- su respiración comenzó a agitarse, sus músculos a tensarse mas y su mirada a convertirse en una de tristeza a una de odio, apretando cada vez mas fuerte el brazo de Kagome, el cual no había soltado.- Eres despreciable.- le gritó.- No sé... no sé como pude estar loca y perdidamente enamorado de ti, durante toda mi vida, desde que éramos pequeños, siempre te amé, y tú, tan solo, tú... no sabes lo mucho que te odio...-
-Y crees que eso me importa?- le preguntó con doble sentido.
Eso hizo que los ojos de Inuyasha se abriesen mas y reflejasen mas ira.
-Ay, va, suéltame de una maldita vez.- exigió hastiada.
-No, no lo haré, hasta antes hacer una cosa.-
Eso llamó la atención de la chica, y volteó la cara.
-El qué?- preguntó asustada, viendo claramente la ira del chico.
-Esto.- él acabó de voltearla completamente para quedar un cuerpo frente al otro. La agarró de una muñeca y de la cintura, pegándola a él hasta que al final pasó lo que tenía que pasar, fundieron sus labios en un salvaje beso.
Ella intentó separarse de él, pero él la tenía muy bien sujeta. Cada vez forcejeaba más, intentando zafarse de ese beso, pero al final cedió, y ese beso comenzó a ser una mezcla de pasión, fuego, seducción y amor... extrañamente amor...
Ya no era como el primer beso que se dieron, aquello solo fue un enlace de labios, pero esto no lo era, para nada, esto era lo que se dice un beso de película.
Movían los labios ferozmente, comiéndose la boca del otro, parándose a respirar continuamente, pero seguidamente volviendo al mismo acto, una y otra vez, girando las caras de un lado a otro, jugando a bailar con sus lenguas, abrazándose cada vez mas ansiosamente, como si ninguno quisiera que se le fuera el otro, solo querer tenerlo mas cerca, sentirlo mas de uno mismo, fundirse en uno.
Pero de pronto él paró el beso, mirándola fijamente a ella que lo miraba con cara confundida. Su entrecejo un poco arrugado, sus labios rojos, hinchados y brillantes, sus mejillas con un tono rosado y con la respiración agitada. Así la tenía entre sus brazos.
-Aunque no quieras admitirlo se que te a gustado tanto como a mi, yo... solo quería recordarte lo mucho que te amo, antes de irme para no volver...-
-Que quieres decir con eso?- preguntó confundida.
-Con lo que acaba de pasar nunca podrás olvidarme, ahora te toca sufrir a ti, yo me voy a ir, y te voy a olvidar, porque lo único que ahora siento por ti es un horrible y tremendo odio, de cual nunca me voy a poder despojar como no pude despojarme todo este tiempo de tu amor.- hizo una pausa acercándose a si oído.- Nunca me olvides, cariño...- y dejando a una mareada y atónita Kagome ahí parada, comenzó a caminar dejándola atrás.- Bye, bye, baby.-
Estaba paralítica, esas simple palabras la hicieron temblar de pies a cabeza, dejándola desconcertada, pero con mucha ira y rencor recorriendo todo su ser.
-MALDITO, TE ODIO, NUNCA ME GUSTASTES, NO ME GUSTAS, NI ME GUSTARAS EN TU MISERABLE VIDA, Y SI, TE VOY A OLVIDAR. PORQUE ESTE BESO NO SIGNIFICA NADA, ES COMO MUCHO OTROS ME HE DADO CON CHICO MAS GUAPOS Y MEJORES QUE TU, ASÍ QUE TRANQUILO PORQUE SI TE OLVIDARÉ, Y NO ME COSTARÁ NADA.- le gritó viéndolo desaparecer tras la puerta, cayendo arrodillada al suelo, comenzando a llorar.- Maldito... eres un maldito Inuyasha... te odio, te odio...- murmuró golpeando al suelo.
Al día siguiente...
Las clases comenzaban como todas las mañana, les tocaba clase Inglés. Para extrañez de Kagome, Inuyasha no había ido a clase, y lo que mas la extrañó es que interrumpieron la clase de Inglés. Su tutora tenía que decirles algo.
-Alumnos, debo informarle de que su compañero Inuyasha Taishio se ha mudado a Inglaterra con su familia, ya no vendrá mas ha este instituto.- informó.
Rápidamente los murmullos de todos los alumnos empezaron a escucharse por toda el aula.
-Kagome, Inuyasha se ha ido.- murmuró Kimiko.
-Va, ese a mi ni me va ni me viene, no lo conozco de nada así que me importa bien poco lo que haga o deje de hacer.- dijo aparentando despreocupación, pero eso la tenía con los pelos de punta.
-No me lo esperaba...- murmuró Sango.
-Ni yo...- le contestó Rin, que la había escuchado.
Las clases pasaron y llegó la hora de volver a casa. Las cuatro amigas de dirigieron juntas a sus casas hasta que llegó el momento de separase.
Cuando ya estaba fuera del alcance de las miradas de sus amigas comenzó a correr, con la cabeza baja. Lagrimas comenzaron a surcar su rostro, quedándose tras ella.
Llegó a su casa, y para su alivio no había nadie, se internó en su cuarto, cerrando de un portazo y cuando ya estuvo dentro recargó su espalda en la puerta, cayendo al suelo y comenzando a llorar amargamente.
-Maldito, eres un maldito, te odio...- murmuró entre su llanto.
&&&&&
En el avión un chico de platinado cabello y dorada mirada miraba por últimamente su adorada Japón, en la cual había pasado su vida desde que nació, en la cual hizo amigos, en la cual se enamoró y a la cual no volvería en mucho tiempo.
-Hasta pronto mi amada Kagome...- susurró viendo alzarse el avión.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!
Aquí he vuelto, lo primero, mil perdones por tardar tanto, soy despreciable, no tendría que haber tardado tanto, pero los estudios me han tenido estresada y horriblemente ocupada, maldigo los estudios.
La verdad, no quería terminar el capi donde a terminado, pero algo me a insistido que lo dejara ahí. No me pregunten que a sido, ni yo lo se.
Y bueno, la contestación de los reviews, que por cierto, ha habido mas en este segundo capitulo, eso me gusta, comentar, comentar xD:
Yukino14: Onee-chaaaaaaaaaaaaan!! Me alegro de que te guste y yo me alegro también de que me apoyes, eres mi vida nena, no se que hubiera echo sin ti esta semana, con esa depresión que tu ya sabes... Y bueno, aquí te traigo la conti, ya que la ansiabas, por cierto me meé de la risa con tu review, es que tía eres la mejor, te quero un huevo, adeuuuu(K)(L) bSS.
The princess Izayoi: Amiga, cuanto tiempo, ya no me comentas en el otro fic, ya echo de menos tus reviews, bueno, me alegro que te hayas quedado Oo, jajaja, no creo que sea menos con este capi, con este te habrás quedado OO jajajaja, como soy, estoy mal, pero me alegra que te guste jejeje, bueno, espero ver tu review en el próximo cap, chao, muchos bss.
Setsuna17: Fiel lectora mía en este fic, como me alegro al ver tu review, de verdad, y yo te juro que seguiré adelante con este fic, si, por ti y por todas, aun que espero que tenga mas review en un futuro no muy lejano xD. Gracias por comentar siempre, chao, bss.
Ryomahellsing: De nada amiga, a mi me encanta responder reviews, y aquí te traigo la conti, espero que te haya gustado, e intentado no demorarme demasiado, pero me a sido imposible, pero ya estoy aquí y gracias a dios con un nuevo cap. Por cierto, me a sorprendido mucho eso de que esperaba un fic como el mío, eso me a alegrado mucho mas, yo espero que lo que siga sea lo que estabas buscando, y espero tener mas reviews tuyos, jiji, muchas gracias amiga, chao, bss.
Aome22: Amiga!! Ahora mismo estamos hablando por el MSN XD, jeje, al fin te conozco, pero, de cierto a mi tampoco me gusta que estén divorciados, pero yo te garantizo que volverán, además la historia no es exactamente eso, si no lo que esta en cursiva, pero mas o menos ya tengo pensado el fina, pero digo el final de fuera de la letra en cursiva (perdón , así me guío yo, con la letra jajaja) y como te acabo de decir, soy española, sip, me a soprendido que pensaras que soy chilena xD. Pero bueno, es lo que hay, jeje, espero tu review, chao, muchos bss.
Y bueno, hasta aquí todo lo de hoy.
Gracias a todo por leer y comentar o simplemente leer, de verdad gracias.
Si hay faltas de ortografía lo siento infinitamente, la verdad, es muy tarde y estoy agotada.
Os quiere Yukiko-09.
