El universo de Harry Potter pertenece a J. K. Rowling.
Este texto ha sido reeditado, casi un millon de veces, no se si lo he dicho antes, pero soy un poco lenta y me mando condoro tras condoro al querer arreglar las cosas.
Capítulo Dos.
Lee llevaba toda la noche hablándole sobre Quidditch, no es que le molestara especialmente el tema, ya estaba acostumbrada a escuchar los monótonos parloteos sobre Quidditch que tenían sus amigos, tampoco es que Lee le fuera desagradable, el muchacho era simpático y divertido, es más, cuando estaba con él conversando olvidaba sus problemas, el chico era de esos que te hacen olvidar lo que va mal en tu vida, solo vives el momento y simpatizas con su capacidad de bromear y reírse de todo.
Lo que sucede es que no puede prestarle atención y sumergirse en esa charla inocua y superficial, Hermione tiene los nervios de punta, se siente igual de nerviosa que aquella vez que estaban esperando a que llegaran todos al Cabeza de Puerco. Cuando estaba a punto de convencer a sus compañeros de colegio para que recibieran clases de Harry, pero todo elevado a la millonésima potencia. Está a punto de pedirle a un grupo de jóvenes recién salidos de la escuela que peleen con ella, que se pongan en peligro mortal porque es necesario hacer frente a lo que Voldemort está haciendo con la sociedad mágica.
Mira a su alrededor, todos se ven felices ríen, charlan, beben y comen como en una fiesta normal; ya todos han firmado la "tarjeta de felicitación" para Oliver Wood, es su cumpleaños y están sus amigos de Gryffindor, esa es la gente que escogieron los gemelos para presentarles su plan. Fue idea de Fred inventar una fiesta sorpresa para Oliver, sería la excusa perfecta para reunir a sus amigos, sin que estos ni nadie más sospechara nada raro. También fue su idea hechizar la tarjeta, le pidieron a todos que la firmarán y sin que ellos se enteraran ya habían firmado un contrato que les impedía divulgar lo que allí se hablará y los nombres de los asistentes.
- ...cual es querida Cedrella? -le preguntó el chico con una enorme sonrisa
- Disculpa ¿cuál es qué? -dijo Hermione sin darse cuenta de que era lo que Lee le preguntaba, él sin perder la sonrisa le volvió a preguntar
- Tu equipo preferido de Quidditch?
- Eh - se tomo un segundo para pensar- los Falcons -dijo con tono de duda, fue el primer nombre que se le vino a la cabeza, no quería parecer descortés con Lee, pero de verdad estaba a punto de tener un colapso nervioso y él no ayudaba mucho con su charla insustancial sobre el Quidditch.
- El mío igual.- dijo emocionado- Ganaremos; pero, si no podemos ganar, romperemos unas cuantas cabezas. -recito Lee el lema de los Falmouth Falcons- Tenemos muchas cosas en común -agregó con tono lascivo.
Pero Hermione no se percató de eso, así como no le dio importancia a la mano que Lee puso en su hombro, estaba realmente nerviosa y Fred aun no llegaba con Oliver, se supone que ya deberían de estar ahí.
Y justo cuando sus dedos no podían enterrarse más en el vaso que tenía en las manos, el pelirrojo hizo acto de presencia.
Con un sonoro plop apareció en medio de la habitación el gemelo que faltaba y traía consigo a un muy feliz cumpleañero.
Hermione dio un suspiro, necesitaba descansar más, se estaba poniendo un poco histérica y paranoica, un segundo más de espera y estaba segura que se hubiera puesto a despotricar sobre la impuntualidad de Fred en medio de la celebración.
George, quien estaba conversando con Katie y Angelina hasta que llegó su hermano, tomó la tarjeta y se la entregó a Fred, quien se la dio a Oliver, pero antes le pidió que también la firmara, puso de excusa que querían tener la firma de todos los presentes, era su primera fiesta en el departamento y querían tener recuerdos, Oliver no cuestiono la petición de Fred, estaba emocionado de ver a su grupo del colegio, ahí estaba su equipo de quidditch casi completo, y firmó sin pensarlo, justo en ese momento Alicia Spinnet trajo el pastel de cumpleaños y todos comenzaron a cantar, Fred le quito la tarjeta a Oliver y la guardó sin que los demás invitados y el mismo cumpleañero lo notaran.
Todos rieron, todos comieron y ya estaban por tomar una segunda ronda de cervezas de mantequilla cuando George decidió que sería el momento oportuno para hablar, le hizo un gesto a Fred y ambos se pusieron de pie.
- Amigos, los hemos invitado hoy -comenzó Fred
- Para celebrar el cumpleaños de nuestro querido capitán -vítores y aplausos se escucharon por parte de los invitados.
George callo para que Fred siguiera con el discurso.
- Aunque todo esto esconde segundas intenciones.- algunos volvieron a reír pensando que era una de las bromas de los gemelos.- Queremos hacerles una proposición, la mayoría de los aquí presentes no solo formaron parte del equipo de Quidditch de Gryffindor -Lee gritó un hurra y Oliver sonrió recordando los buenos tiempos - También fuimos parte del Ejército de Dumbledore -todos los presentes se pusieron serios, todos los presentes sabían lo que estaba pasando en el mundo mágico inglés debido a el que no debe ser nombrado y comprendieron que esto no era una broma, esto era una conversación seria y los rostros antes sonrientes dejaron de serlo y pusieron atención a lo que estaban diciendo los gemelos. - queremos invitarlos a formar parte de La Orden del Merodeador -Dijo Fred mirando a Cedrella, ella levantó una ceja en gesto de pregunta, no habían decidido que nombre ponerle y no entendía porque Fred había elegido ese nombre. - Si alguien de los presentes no quiere formar parte de este grupo opositor a los Mortifagos puede irse, no obligaremos a nadie a exponerse al peligro que significa oponerse a quien ustedes saben - pero antes de que terminara de exponer su idea Oliver lo interrumpió.
- Por supuesto que nos quedaremos, sabes que todos los que estamos aquí somos valientes de Gryffindor, ninguno de nosotros apoya a los Mortigafos y nos oponemos a la segregación que ellos quieren imponer. -dijo Oliver Wood con tono serio, fue extraño para Hermione verlo hablar así, nunca compartió mucho con él en Hogwarts y pensó que Oliver Wood era tal y como lo pintaba Harry cuando decía que estaba muy comprometido con el equipo, parece ser que Oliver se compromete con todo en lo que creía.
- Así se habla capitán -Apoyo Alicia Spinnet y Angelina Johnson asintió con una sonrisa
- Yo también estoy dentro, aunque no tengo un discurso tan elocuente como el de Wood. - dijo Katie y todos rieron otra vez y el ambiente se relajó un poco. George miró a Lee Jordan con cara de pregunta
- No tienes ni que preguntarlo, no me quedaría fuera de la diversión. -reclamo Lee como si la pregunta estuviera demás, Hermione se puso de pie y se paró entre los gemelos
- Ya que todos estamos dentro, debería dejar en claro algunas cosas...
- Disculpa, pero yo sé quiénes son todos los aquí presentes, le confiaría mi vida a cualquiera, pero, y no quiero sonar grosero, a ti no te conozco de nada -dijo Oliver, Lee se estaba levantando para encararlo por ser tan grosero con la encantadora prima Cedrella, pero Oliver siguió hablando - Sé que eres Cedrella Weasley -La interpelada levantó la mano para hacer callar a Oliver
- No soy Cedrella Weasley...
- ¿Que? -casi gritó Lee Jordan, pero no fue tomado en cuenta por la interpelada.
- ...Yo tampoco te conozco mucho Oliver Wood, pero si se que puedo confiar en ti, fuimos compañeros de casa después de todo, y si el sombrero seleccionador no se equivocó, ambos somos valientes y aunque el escudo de nuestra casa no lo dice, se que somos leales.
- Pero si tu no estuviste en Gryffindor, estabas en Huffle… - quiso acotar Alicia, pero antes de que terminara la frase la prima Cedrella se estaba convirtiendo en otra persona.
- ¡Eres la jodida Hermione Granger! -gritó Angelina tras escupir parte de su cerveza.
Lee tenía los ojos tan abiertos que daba miedo. los demás tampoco podían esconder su sorpresa al ver justo frente a ellos a la chica del trío de dorado, la bruja más inteligente de su generación, la insufrible sabe lo todo de Gryffindor.
- Esta sí que es una sorpresa. - aseguro Katie Bell- Bueno ahora me siento un poco más segura, hay alguien que realmente piensa a la cabeza de esta organización.-dijo animada mientras sacaba más papas fritas de la fuente que estaba sobre la mesa.
- Gracias. -respondió Hermione con una enorme sonrisa por el cumplido que le hizo Katie Bell, los demás seguían atónitos, mirando asombrados a la chica. - Ahora, si ya todos estamos a gusto y confiamos los unos en los otros. -dijo mirando a Oliver, quien solo atinó a asentir con un gesto de cabeza. -Seguiré con el discurso entonces. Debemos actuar con cuidado, aquí no está en juego un castigo ejemplar como en el colegio, no nos quitaran puntos ni avisaran a nuestros padres, si nos equivocamos podemos morir y poner en riesgo a nuestras familias y seres queridos, no debemos arriesgarnos. Actuaremos como una sola unidad y nuestras acciones serán propagandísticas, no descarto que en el futuro seamos parte de enfrentamientos y duelos con los Mortifagos, pero ahora, por el momento, solo queremos distraer al que no debe ser nombrado, atraer la atención a… -dudo un momento.
- La Orden del Merodeador- dijo Fred percatándose de su traspié.
- Correcto, y distraer la atención de los Mortifagos, quitar del punto de mira a Harry. Principalmente informaremos a la población sobre lo que realmente está pasando, haremos público lo que el Profeta oculta, seremos un apoyo para aquellos que están siendo perseguidos, y quienes simpatizan con nuestra causa sabrán que no están solos. Actuaremos como una célula de difusión de información y a la vez un señuelo para los Mortifagos y los medios de comunicación, pero siempre teniendo mucho cuidado para no quedar en evidencia, no deben saber quiénes somos, así no podrán tomar represalias.
Todos estaban de acuerdo con ese punto, nadie de los allí presentes quería que sus familiares corriera peligro, cada uno de los jóvenes en esa habitación sintió miedo al imaginar a aquellos que amaba secuestrados y torturados en Azkaban, o peor aún, asesinados por los Mortifagos; y es que era muy posible que si llegaban a descubrir la identidad de cualquiera que se opusiera al régimen impuesto por Voldemort fuera perseguido y acallado, por un medio o por otro, ninguno de los presentes quería terminar como los Potter o los Longbottom.
Hermione en particular se sentía responsable por todos los allí presentes, no quería otra muerte absurda por su culpa, ya suficiente tenía con la muerte de Sirius y Moody pesando en su conciencia, esta vez se haría escuchar, no volvería a dejarse llevar por los demás y quedarse callada para no herir susceptibilidades. Las decisiones que tomaran de aquí en adelante serían a conciencia, nada de actuar por la emocionalidad del momento, serían racionales, primero pensar antes que actuar. Esto lo había hablado previamente con los gemelos, ninguno de ellos quería cargar con una muerte, querian salvar vidas no destruirlas, era por esto que lo que hicieran seria de mutuo acuerdo, decidieron buscar siempre la opción más idónea para no poner en riesgo a nadie, era un acuerdo, habían dado su palabra. También se habían prometido que actuarían con una organización no lineal, no tendrían mandos ni mucho menos seguirían la táctica del secretismo que durante tantos años uso Dumbledore en la Orden del Fénix, los chicos estaban aburridos de ser usados como piezas de ajedrez y no le harían eso a otros.
Hermione tenía claro que esto lo hacían porque era lo que sus conciencias les dictaba y sobre todo por el bien de la sociedad mágica, el miedo que sentía por poner en peligro a sus familias era menor a la necesidad que tenían de actuar frente a las injusticias que están aconteciendo en el mundo mágico, tenían que pararlas, terminar con Voldemort y sus Mortifagos de una vez y para siempre, y como Harry debía acabar con el primero ellos se encargarían de los secuaces, antes de que las cosas se les fueran de las manos y se llegará a instaurar un régimen inamovible que dejará huellas profundas e irreparables en el mundo.
El frío de Octubre ya era palpable, el invierno estaba en Londres y se hacía sentir , no tenía deseos de salir del calor que le proporcionaban las mantas de la cama, hace rato que estaba despierta pero no quería abrir los ojos, estaba a gusto metida allí, era domingo y sabía que podría estar hasta tarde en cama, pero no contaba con la pequeña lechuza marrón que tocaba el cristal de la ventana con premura, haciendo un esfuerzo sobrehumano se levantó y le abrió la ventana al pájaro, quien le enseñó la pata para que desatara la carta, una vez cumplido su cometido se paró en el marco de la ventana y emprendió el vuelo y sin más se fue, a Hermione no le dio tiempo ni de sacar las chucherías para lechuzas que guardaba en una pequeña caja dentro del cajón del velador.
- Qué arisca- dijo la chica para sí misma y se metió en la cama para leer la carta, no tuvo que leer la firma para saber de quién era, podía reconocer la letra de Ginny en el pergamino, hace días que esperaba carta de la chica y se alegró de por fin recibir una contestación.
Hermione:
No he podido escribir antes y ni siquiera sé si podré mandar esta carta hoy mismo, las cosas no están nada bien aquí en el colegio, Snape es un director horrible y sádico, deja que los hermanos Carrow hagan y deshagan, es como si realmente no lo conociéramos, se que siempre fue un patán, sobre todo contigo y los chicos, pero ahora es mucho peor, la cara de sapo de Umbridge es casi una buena persona al lado de este Snape.
No tengo suficiente tiempo para decirte lo que hacen aquí, no podría darte muchos detalles, solo te diré que Hogwarts es un lugar horrible donde los mestizos son agredidos y los Slytherin sangre pura son felices, nos hacen clases prácticas en Artes Oscuras, ya no tenemos defensa, y es prácticamente una clase para graduarte de Mortifago.
Junto con Neville y Luna hemos revivido el Ejército de Dumbledore y hemos tratado de recuperar la espada de Gryffindor, eso provocó no solo que nos castigaran ejemplarmente, también ayudó a que otros antiguos miembros se nos unieran, estamos resistiendo aquí dentro y es terriblemente gratificante poder hacer algo al respecto, no somos tan buenos molestando y haciendo sufrir a los Carrow como lo fueron en su tiempo los gemelos con la cara de sapo, pero aun así estamos siendo un grano en el culo apestoso de esos dos estúpidos.
Sé que no necesito recordarte que no estas autorizada para decirle nada de esto a mi madre, me lo prometiste Hermione!
Respecto a lo que me preguntaste, la próxima salida a Hogsmeade será el treinta y uno de Octubre, por Halloween, si es que no la suspenden como la anterior.
Esta carta llego a ti gracias a Aberforth, es el hermano pequeño de Dumbledore y el dueño del Cabeza de Puerco, recuerdas que dijiste que se te hacía familiar cuando estuvimos ahí? ; ha hecho muchas cosas para ayudarnos, si tienes algún problema no dudes en pedirle ayuda a él, es un poco hosco y no muy simpático, pero es buena persona y de confianza.
Te quiero, Ginny.
P.D Si es que piensas entrar a Hogwarts no vayas a utilizar ninguno de los pasadizos que conocíamos, están siendo custodiados y caerías en una trampa.
Hermione cerró el pergamino y se volvió a tapar hasta la nariz con las cobijas, no se escuchaba ruido afuera de su dormitorio, supuso que los gemelos también debían estar acostados aprovechando que podían levantarse tarde, una sonrisa se formó en su rostro. La Orden del Merodeador ya tenía una nueva fecha de salida.
La primera vez solo habían salido a rayar en el callejón Diagon, no fue muy heroico, pero sí arriesgado, aún no podían hacer que los prototipos de mensajero automático funcionaran, estos estaban basados en la magia que usaron los gemelos con los detonadores Decoy, no conseguían hacerlos escribir legiblemente y de nada servía poner garabatos ilegibles en las calles.
Se dividieron en grupos y mientras unos vigilaban que no viniera alguien que los pudiera delatar otros se pusieron a pintar, era algo simple y poco arriesgado, pero sirvió para empezar y fue emocionante hacer algo, sentirse útil. Ginny tenía razón, era mucho mejor actuar y ponerse en riesgo por un bien mayor antes que ir a casa a resguardarse, eran Gryffindor's después de todo, tenían esa estúpida necesidad de hacer el bien aunque corrieran riesgos.
Angelina estaba de pie frente a la caza de los gritos, llevaba puesta una variante de la capa y el sombrero protector que habían inventado los gemelos en su línea de objetos de defensa contra las artes oscuras, la noche estaba fría y se había dejado los guantes en casa, craso error porque ahora sentía los dedos entumecidos.
Miro hacia Hogwarts y pudo vislumbrar cómo se encendían las primeras luces, sintió nostalgia de sus días en el colegio, una sonrisa se formó en su rostro, por un momento se dejó llevar por sus recuerdos pero no por mucho tiempo, se acordó que estaban ahí por algo importante y su deber era estar atenta a la señal que mandaría Oliver desde Hogsmeade y se dispuso a poner su total atención al punto donde se vería la señal.
Ella y Alicia estaban nerviosas, tenían que esperar la señal y encender los fuegos que ya estaban preparados, habían visto hace un rato a dos Carroñeros acercarse al lugar donde esperaban, había sido una suerte que Hermione les enseñara antes los hechizos de protección para pasar desapercibidos por quien pasara por aquel lugar, miro una vez más su reloj, Katie y Oliver aún no daban la señal y eso solo podía significar que Hermione y Lee seguían en Cabeza de Puerco o quizás aún no encontraban a Ginny, por un segundo se dejó llevar por la desazón y el miedo, recordó que su abuela siempre le decía que para evitar las malas noticias no tienes que llamarlas así que pensó positivo, el que aún no hubiera recibido la señal no era malo, tenía la certeza de que si algo malo hubiera pasado su moneda de la Orden se habría calentado, las cosas no iban mal, solo un poco retrasadas.
Sin darse cuenta estaba acariciando el anillo que le había regalado George en su última cita, él había dicho que era una muestra de su amor, solo recordarlo la hizo sonreír, la última vez que lo vio él estaba malhumorado y huraño, su frente tenía esa pequeña arruga que se formaba entre sus ojos cuando estaba enojado; los gemelos no habían participado en esa misión, el grupo decidió que no sería conveniente, usarían los fuegos artificiales que se fabricaban en Sortilegios Weasley y eso traería la atención hacia los chicos, así que los dejaron trabajando en la tienda mientras ellos se iban a Hogsmeade para hablar con Aberforth y llevar mercancía a Ginny, ese día también darían una muestra a gran escala, el cielo de Hogsmeade se iluminará con un mensaje dirigido a Snape, y ese era el trabajo que Angelina y Alicia harían, por eso estaban las dos de pie, esperando en la frialdad del bosque, al lado de la casa de los gritos en absoluto silencio, Angelina miró su reloj una vez más, ya llevaban quince minutos de retraso en el plan, se suponía que se irían antes del atardecer y el sol se había puesto hace rato.
De pronto varias explosiones se escucharon en Hogsmeade, y una chispa roja cruzó el cielo nocturno, Angelina supo que su momento había llegado, junto con Alicia encendieron las mechas y el fuego hizo su trabajo, sonrieron y se desaparecieron.
En el apartamento de los gemelos, ya estaban esperándolos Katie y Oliver junto con Lee.
- ¿Dónde está Granger? - preguntó Alicia tras dar una rápida a mirada a los presentes.
- Aún no vuelve - respondió Oliver, visiblemente ofuscado.
- No tarda en regresar -acotó Lee en tono relajado mientras cogía una manzana de la frutera sobre la mesa.
- Pero si debía volver contigo - dijo mirando a Lee- ¿qué pasó?- volvió a preguntar Alicia
- ¡Exacto! - dijo encolerizado Oliver, quien se ponía de mal humor con facilidad.
- Relájate capitán. Solo hubo una pequeña variación en los planes, no te preocupes Alicia, Hermione está bien. -Respondió Lee bajando el tono a la conversación
- dijimos que seguiríamos el plan tal y como lo trazamos en un primer momento. - Arremetió una vez más Wood.
- El plan original era hablar con Ginny y ella no estaba en Hogsmeade, así que Hermione tuvo que entrar en Hogwarts para llevar a cabo el plan...
- ¿Qué Hermione hizo qué? - Grito Fred, quien había entrado al departamento en medio de la explicación que Lee le estaba dando al grupo.
- No se tarda en volver, se quedó hablando con Aberforth, no te preocupes. - le respondió Lee al recién llegado.
- Entonces fue por eso que el plan se retrasó más de quince minutos - afirmó Angelina, más para sí misma que para los demás, solo estaba aclarando el misterio del retraso- ¿dónde está George? - preguntó risueña
- Acomodando unas cajas - Fred respondió de mal humor
- Iré a verlo - dijo la chica y salió de la habitación trotando.
- No me parece ese cambio de planes, teníamos un plan trazado.
- Ya bájale Oliver, si Granger y Jordan lo decidieron así fue por algún motivo. Además Lee tiene razón, el plan era hablar con Ginny - Habló por primera vez Katie. Ella confiaba en Hermione, y creí que había hecho lo correcto, desde el principio habían decidido que la misión era comunicarse con Ginny, necesitaban saber qué era lo que realmente sucedía dentro de Hogwarts.
Hermione se apareció en la sala cinco minutos después, cuando ya todos estaban sentados a la mesa comiendo, pidió disculpas por la pequeña variación en el plan, aunque sus disculpas no sirvieron de mucho frente a Oliver y Fred, los demás ya habían sido apaciguados y convencidos por Lee. La chica realmente se sentía culpable por no haberles informado, pero no es como si hubiera habido opción.
Se sentó a la mesa con sus compañeros y se dispuso a contarles lo que había ocurrido, les informó con lujo de detalles sobre el nuevo pasadizo que les permitía entrar en Hogwarts, nadie sabía cómo fue abierto, aunque tenían la impresión de que había sido la misma habitación de los menesteres la que lo habilitó, después de todo estaban en un momento de necesidad y Hogwarts ayuda a quien lo pide y a los miembros del E. D. les urgía una vía de comunicación con el exterior. También les comento sobre su charla con Ginny y Neville, ambos se habían puesto a la cabeza del Ejército de Dumbledore y se encontraron con ella en la misma sala de los menesteres, que ahora parecía una carpa militar, con mesas con planos y literas. Los chicos le contaron a Hermione de las torturas que sufrían por parte de los Carrow, si no los obedeces te tocaba hacer de muñeco de prácticas en clase de Artes Oscuras, lo mismo le tocaba a los niños pequeños y mestizos, los pocos Hijos de Muggles que llegaron el uno de Septiembre al Expreso habían sido tomados presos y mandados a Azkaban.
El relato de Hermione fue demoledor, la moral de todos los presentes quedó resentida, si antes se sentían bien porque la misión había salido bien -aun contando el retraso de Hermione-, después de escuchar cómo están sufriendo los alumnos de Hogwarts todos perdieron el buen animo, no sabían cómo ayudarlos sin entrar a un enfrentamiento directo para no ponerse en evidencia, era muy pronto para eso, no podían enfrentarse a los Mortifagos ellos solos y menos aún a Voldemort sin tener la certeza de que Harry, el elegido, le haría frente.
Cuando Fred entró en la habitación de Hermione no esperaba encontrarla en pijama sentada a lo indio sobre la cama y trenzando su larga melena, era una imagen perfecta, se veía angelical. Obviando el hecho de lo que le provocaba la chica en ese momento, recordó su propósito ahí, él iba a regañarle.
- No debiste hacerlo- dijo muy serio
- ¿Que? -pregunto ella sin saber a que se refería.
- Entrar a Hogwarts, sabes muy bien que te pusiste en riesgo
- tenía que hacerlo, Ginny estaba castigada y no la dejaron ir a Hogsmeade, Aberforth me lo dijo, también me dijo que si entraba por el pasadizo que está en el Cabeza de Puerco llegaría directo a la sala de los menesteres y que allí podría ver a Ginny sin que alguien indeseado supiera que yo estaba dentro del colegio. Creí que ya te habia quedado claro - dijo en tono altivo.
- Fue un riesgo estúpido Hermione, no vol…
- No te permito que me digas que puedo y no puedo hacer- lo callo Hermione, aun desde su posición en la cama y ni siquiera elevo la voz.
- Por favor -rogó Fred.
- Tu no puedes decirme que hacer Fred. la decisión la tomamos Lee y Yo, no fue un riesgo estúpido, era lo que había que hacer para llevar a cabo el plan. -dijo de manera rotunda.
Fred quería decirle que no era por el estúpido plan ni por la Orden ni por nada, el se había preocupado, ya sabía que ella estaba acostumbrada a exponerse al peligro, Hermione sabía cuidarse y la verdad es que nunca antes le importo, eso era algo que siempre admiro de ella, pero ahora se sentía distinto. Diferente porque ahora Fred sentía que no podría seguir adelante sin Hermione, si algo le pasaba a ella, si no volvía, algo dentro de Fred se rompería para siempre. No se atrevía a decírselo, no sabia como decirlo, tenía miedo de que ella mal interpretara sus palabras, pero aun así no podía explicarse, darse a entender correctamente; él no la estaba regañando porque se sintiera superior a ella, solo necesitaba demostrarle que ella era importante para él y que si la perdía le dolería.
- Esta bien, solo discúlpame, yo estaba nervioso aquí esperándolos, con toda esa gente en la tienda y atados de manos, tratando de parecer normales, como si no supiéramos que ustedes estaban en Hogsmeade haciendo algo importante.
- No importa.- dijo ella en tono conciliador- Igual y no había tantos Mortifagos en el pueblo como creíamos, parece que no tenían miedo de que algo pudiera pasar.
- supongo. - dijo él sonriendole mientras se sentaba en la cama.
- En todo caso fue bueno que Ginny y los demás miembros del E. D. estuvieran castigados en Hogwarts, así no serán sospechosos de haber puesto la marca. - dijo ella correspondiendo la sonrisa.
Snape Asesino
Tal y como lo muestra la fotografía, alguien quiso dejar un mensaje público para alguien específico, el cielo nocturno de Hogsmeade fue el pizarrón perfecto para quien quiso que todos supiéramos la calaña de la que está hecho el Director Snape. Y este mensaje no hace más que confirmar la teoría de que el nuevo Director de Hogwarts Severus Snape es el asesino del antiguo Director Albus Dumbledore, nos es necesario recordarle a nuestros lectores que antes ya hicimos una nota al respecto; fue el mismísimo Harry Potter quien vio al antiguo profesor de pociones de Hogwarts asesinar a sangre fría a quien le tendiera la mano cuando fue acusado de ser Mortifago en la Primera Guerra Mágica. Es necesario esclarecer cómo fue que ocurrió la muerte de Albus Dumbledore, claro que no podremos hacerlo hasta que el niño-que-vivió acabe con quien-vosotros-sabéis, hasta que ese dia llegue y el ministro sea alguien que no esté siendo víctima de la maldición Imperio la muerte de Dumbledore estará sin resolver. (sigue en la página 5)
Hermione no quiso seguir leyendo el Quisquilloso, solo con la nota de la portada se dio por satisfecha, la noticia no había pasado desapercibida, y estaba claro que esa fotografía había sido tomada desde Hogwarts, la misión había resultado exitosa.
Los comentarios son bien recibidos.
