Fanfic AU/Ooc

La imagen que use de cover no me pertenece ni tampoco los personajes de este fanfic, si encuentras similitud a alguna historia/fanart/doujinshi puede ser que la he usado como referencia en mi mente.


Como ser un buen hermano mayor.

Paso número dos: No hacer llorar a tu hermanita.

Últimamente había resultado muy llorona Kagura, siempre, todas las noches a partir de cuándo se iban a acostar lloraba a moco tendido para que Kamui se quedara a su lado sin falta alguna, aunque en las mañanas no despertaba con él a su lado.

Ella podía ser pequeña pero no tonta al respecto del fuerte olor a sangre que emanaba de su hermano por las mañanas, además de las grandes bolsas oscuras bajo sus bonitos ojos azules. Kagura no quería que su hermano fuera esa clase de chico que la había molestado hace unos años atrás, y tampoco quería que lo alejaran de su lado, pero tarde o temprano él elegiría esa vida maldita de la que le había hablado su mami, cuando ella comenzó a tener uso de razón.

Como todas las noches dormía apegada al pecho de su hermano enrollando sus piernas alrededor de las del y abrazando su tronco de manera posesiva, pero ahora él era un maestro del escape. Un cuarto para las doce comenzaba a deslizarse cama abajo para escabullirse por la ventana. Esta noche su maestro le tenía preparada una sorpresa que esperaba desde hace ya un tiempo.

Cuando llego a aquel viejo edificio supo que algo no andaba bien el día de hoy, el ambiente tenso y la lluvia calmada, como si el mundo se hubiera detenido.

Al ver y escuchar a ese viejo Yato supo que una parte de sí ya no estaría luego de esa conversación, acertó de lleno cuando escucho esas horrendas palabras que provenían de la desdichada boca, quiso golpearlo hasta que le sangraran los puños.

«Escúchanos Kamui, tu seguirás mis pasos para convertirte en el rey de los Yato, y por ello no debes tener miedos ni debilidades que te hagan perder en una lucha, te damos dos opciones, nos deshacemos nosotros mismos de esa hermana débil que tienes o tú te deshaces de ella como quieras pero no la debes volver a ver. ¿Entiendes?»

Sabía que si se las dejaba a ellos, seguramente la secuestrarían y la tendrían para que en un futuro dejara descendencia para los Yato. Y esa idea sobre todas las otras era la que más le aterraba, que usaran a su hermanita con un fin tan ruin y despiadado. Debía de romper una de sus reglas para que ella no resultara dañada de forma severa y debería hacer que ella lo odiara por ser el monstruo que es.

Con desánimos y desdichados deseos ahora no se escapaba de casa, ni menos iba a pelear, pero se las arreglaba para no tomar en cuenta los mimos que le hacía su hermana cuando estaban sentados juntos almorzando o simplemente cuando veían a su madre cada vez más ojerosa y decrépita. Aunque debía ser un mentiroso si es que decía que ya no sentía amor ni afecto a su pequeña y adorable Kagura-chan que ahora estaba aprendiendo a sumar y restar gracias a la vieja del apartamento 104.

A sus adentros le hacía fiesta por cada cosa que ella hacía, como cuando se lograba dormir sola abrazada a una camisa del o cuando bañaba a su mami sola en la bañera.

Pero esas celebraciones lo hicieron engañarse mucho al perder cuenta de que ese mismo día se iba con Hosen y su escuadrón; el dolor vino de golpe, esa horrible sensación de traición y tristeza inundó todo en él, los recuerdos bellos que compartía, las ganas incontables de que su mami sanara, la hermosa sonrisa que su hermana le daba cuando llegaba con un pedazo de pan para la cena o esa simple y fría mirada aprobatoria que le daba su padre una vez al año cuando lo veía. Ahora con esas horribles palabras saliendo de su boca estaba golpeándose mentalmente, se encontraba retorciendo sus intestinos o dejando de respirar para morirse de una vez pero no servía de nada, aquellas palabras eran como si estuvieran gravadas por el odio y rencor que tenía acumulado envenenando el pequeño corazón de Kagura.

"Perdóname por hacerte llorar, no tengo opción, el monstruo me domo."

Alejándose de su hogar, rompiendo promesas y sintiéndose una mierda. Abandonó toda la moral, ética y cariño que alguna vez hubo en su corazón.


Woo que bueno que haya tenido buenas críticas el primero, como dije son tres drabbles y mañana saldrá el último, este es más penoso y a la vez, pero encuentro totalmente este fic en FICCIÓN porque aunque no lo quiera admitir Kamui es un bárbaro sádico al cual le gusta matar gente porque sí. Eso, Bye Bee