Posible Ooc

La imagen que use de cover no me pertenece ni tampoco los personajes de este fanfic, si encuentras similitud a alguna historia/fanart/doujinshi puede ser que la he usado como referencia en mi mente.


Como ser un buen hermano mayor.

Paso número tres: Nunca abandonar a tu hermanita -alias ser un siscon-.

¿Qué habrá pasado con ella? ¿Cómo se sentirá viviendo con aquel samurái? ¿Está siendo feliz? ¿Come adecuadamente? ¿Tiene sus ocho horas de sueño? ¿Su cama será cómoda y calientita? ¿Tendrá buenos amigos?

Tenía que parar con esas preguntas que lo torturaban cada noche, le importaba una mierda –sí, claro- lo que le pasara a la débil de Kagura, y menos como viviera, después de todo la abandonó para deshacerse de ese lado débil que tenía, pero por más seres vivos que mataba era como si más presente estaba ella recordándole que eso estaba mal.

— ¡AHHH! ¿Por qué me sigo preocupando por ella? —miró a su subordinado parando el ataque de desesperación— Abuto, nos vamos a la Tierra.

Y como si nada de eso hubiera sucedido salió de su pequeña oficina como si nada hubiera pasado segundos atrás, dejando a un confundido Abuto que estaba a punto de golpearse con la engrapadora que tenía en sus manos y susurrando maldiciones como si fueran oraciones para invocar a un gran demonio. Pero si era consciente de lo que había gritado el capitán estaba casi seguro que hablaba de su hermana y eso lo contentaba un poco, ver a esa muchacha talentosa era algo que lo emocionaba como Yato, solo que el orgullo del hermano mayor era muy grande como para pedirle a su hermana que fuera con ellos a ayudarlo a convertirse en el Rey de los Piratas –además que ella era bien terca y tenía sus problemas con matar o golpear seres vivos-.

Pasada la media hora ya tenía la nave en movimiento y el aviso a Takasugi.

Misión acosar a hermanitas menores, toma su primera fase.

Era idiota decir que se encontraba entusiasmado –y lo estaba- pero en su mente recordaba sus reglas que mantenía para que no pasara nada malo con la pequeña busca pleitos que era Kagura en aquellas épocas de infante, o cuando era lo suficientemente estúpida para soportar las piedras que le llegaban en la cara cuando le molestaban mocosos mayores que ella. Al menos ahora se enorgullecía de que pegara buenos golpes o analizara un poco más a sus oponentes, porque si no ya estaría muerta hace unos cuantos años a manos de alguien igual o más imbécil que ella.

Pero de todas formas él iba de paso para verla a ella, él iba a ver a esos dos samuráis que lo habían dejado impresionado hace algunos meses atrás, su hermana estaba rodeada de gente valiosa y no se daba cuenta de ello. Seguía siendo una tonta.

Bajo de la nave para subirse a un árbol ya que frente a él estaba su hermana comiendo un helado al lado de un perro gigante que meneaba la cola alegremente. Comenzó a seguirla en todo su paseo por el distrito, donde ella hablaba con todos los mocosos del parque y con un viejo vagabundo de lentes, ¿qué hacía con ella un MADAO? Eso lo alteró un poco ya que ella hablaba con este como si fueran amigos de años. Estuvo preparando sus puños para golpear a ese posible viejo degenerado que estaba hablando con su pequeña e idiota hermana, pro ella se levantó de su puesto con una sonrisa socarrona y se fue junto a su perro monstruoso.

Al menos ese MADAO no le había hecho nada ni la había invitado a un callejón oscuro para hacer esas cosas de gente adulta que ella no debía saber a esta corta edad. Pero algo lo distrajo de sus pensamientos pervertidos, ahí frente a ella estaba hablando con el ceño fruncido a ese policía que le había dado una batalla formidable hace algún tiempo, sí que conocía a gente entretenida su hermana…

¡ESE POLICÍA CORROMPÍA A KAGURA!

¿Perra? ¿Chu** mi pe**? ¿Sádico bastardo? ¿Eres mi esclavo sexual? ¿Masoquista? ¿Agáchate y limpia mis zapatos con tu lengua?

¡¿EN QUÉ AMBIENTE ESTABA CRECIENDO SU PEQUEÑA HERMANA?!

Se le marcaban las venas en la sien al escuchar esa conversación que ambos estaban teniendo animosamente. ¿Era mucho decir que lo quería golpear con toda su fuerza por corromper a su pequeña e inocente hermanita menor a la cual ÉL -Kamui, hijo de Kankou, hermano de Kagura, discípulo de Hosen, antiguo capitán de la Harusame- había abandonado a la tierna edad de seis años.

— En parte igual es mi culpa —comenzó a murmurar con una cara sombría—, juro que aniquilare a los terrestres y salvaré a mi hermana de esto.

Abuto comenzó a dudar mucho de su elección con respecto al respeto que le tenía a su capitán, vaya que se estaba volviendo loco el chico.

— Oi, juro que la salvaré —comentó mirándolo—. ¡LA SALVARÉ DE LAS GARRAS DE ESTOS TERRESTRES MIERDOSOS.


Bien, siendo sincera este tipo de historias me suelen gustar pero esa parte no lo hizo en su totalidad, de un comienzo estuve con dudas de publicarlo pero... es lo que ahí, posiblemente en un futuro les suba algo más lindo o desastroso -al nivel Gintama- que esto. No olviden los review que me hace feliz saber que les gusta las mierdas que hago. Bye Bee