NOTA IMPORTANTE: Esta historia tomará una temática oscura a partir de ahora.
Kuroko no Basuke pertenece a Tadatoshi Fujimaki
Anteriormente…
Sin duda, Tetsuya estaba muy feliz por Masaomi y por el progreso de la empresa, hasta que pensó detenidamente sobre la situación…
…¿Ha dicho "estaréis bien"?...
…¿Tendría que vivir a solas con Seijuro a partir de ahora?…
…No…
…No es posible…
Capítulo 2
Demonio
Los rayos de sol de la mañana se filtraron por los párpados del adolescente de cabellos azules. Tetsuya tensó su rostro y emitió un gruñido descontento, sin ganas de levantarse de la cama todavía, él solo quería seguir durmiendo, encerrarse en el mundo de sus sueños y poder evadirse de la realidad
Se trasladó a una posición sentada sobre el colchón, gimiendo perezosamente antes de ponerse en pie, estirando los brazos por encima de su cabeza. Llevó una mano por su pelo alborotado como cada mañana, a día de hoy se preguntaba cómo algo así podía suceder cuando él ni siquiera se movía en sueños
Tetsuya miró hacia su cama, el colchón y la almohada se encontraban en perfecto estado a pesar de haber tenido una larga noche de sueño
¿Ni siquiera su cama se percataba de su presencia?...
Exhaló un suspiro prolongado, decidiendo no mantener su mente ocupada con temas tan triviales. Habían pasado veintidós horas desde que Masaomi partió hacia Alemania, era imposible saber cuándo volvería exactamente, solo esperaba seguir con vida cuando lo hiciese, aunque quizás estaba exagerando…
…O quizás no
La mañana de Tetsuya transcurrió como cualquier otra, a excepción de que Seijuro no se encontraba en casa hoy, y el adolescente no podía estar más contento con ello
Preparó su desayuno sencillo habitual, una taza de café y tostadas, después de todo Tetsuya no era alguien que tuviese un gran apetito. Por el contrario, Seijuro era más exigente, le gustaba llenar su estómago cada mañana con un desayuno americano, Tetsuya desconocía como alguien era capaz de soportar tal cantidad de colesterol a horas tan tempranas
Se levantó de la mesa tras dar el último sorbo de su café, colocando la taza en el fregadero. Dio un breve vistazo a su reloj de pulsera, comprobando que todavía eran las nueve, hoy era sábado, así que tenía mucho tiempo libre para hacer sus trabajos escolares. Rakuzan era una academia prestigiosa, pero también muy exigente con sus enseñanzas, afortunadamente Tetsuya podía mantenerse al día con facilidad… Siempre y cuando cierto demonio pelirrojo no le molestase
El adolescente cerró su cuaderno de notas con un suspiro, había terminado todos sus trabajos pendientes, y todavía eran las doce de la mañana, no pudo evitar sonreír con orgullo ante su logro, ahora podría descansar el resto del día
Se dispuso a guardar todo el material escolar en su bolsa, cuando de pronto, escuchó a alguien entrar en casa, Tetsuya inhaló y exhaló aire profundamente, esperando que no se tratase de Seijuro, pero sabía que no podía ser nadie más ahora que Masaomi se había ido. Reflexionó seriamente a cerca de recibirle o simplemente ignorarle, la segunda opción sonaba tentadora, pero por desgracia, sabía que no era conveniente
Tetsuya salió de su dormitorio, caminando sin emoción a lo largo del pasillo, pero antes de llegar a las escaleras, se encontró con Seijuro, quien portaba su falsa sonrisa angelical característica, se sentía enfermo cada vez que la veía
"¿Ibas a algún sitio?" Seijuro preguntó, utilizando un tono de voz amable
El adolescente no pudo evitar apretar su mandíbula ante su actitud fingida "No es de tu incumbencia" Respondió de forma tajante
Seijuro empezó a caminar hacia su dormitorio, sin molestarse por sus palabras "Hoy tienes el día libre, así que limpia la casa" Ordenó sin detener su avance
Tetsuya frunció el ceño ante su orden, no tenía ninguna intención de desperdiciar un sábado limpiando "Me niego" Declaró con toda tranquilidad
El pelirrojo se detuvo, volviéndose lentamente hasta dedicarle una mirada de reojo al adolescente "¿Cómo dices?..."
"He dicho que me niego, no lo haré" Se cruzó de brazos, demostrando su determinación "Tus chantajes ya no valen nada"
Seijuro lo miró con los ojos ampliamente abiertos durante unos segundos, antes de cambiar su expresión por una de furia "¿Te atreves a negarte, perro callejero?..." Cuestionó con voz oscura, cerrando la distancia entre ambos con pasos lentos
Tetsuya estaba harto de sus chantajes, harto de su superioridad y harto de sus abusos, sintió como su sangre hervía con todas las emociones retenidas durante tantos años. Como si su cuerpo se moviese con voluntad propia, Tetsuya lanzó su puño contra el rostro de Seijuro, pero para su sorpresa, fue detenido con facilidad
"Tú no puedes tocarme" Seijuro declaró, retorciendo la muñeca del adolescente con brutalidad
Un grito escapó de los labios de Tetsuya, el dolor se apoderó de todo su cuerpo al instante "¡HYAAA, S-SEIJURO, N-NO!"
El pelirrojo curvó sus labios en una sonrisa sádica "¿De verdad esperabas tener alguna oportunidad contra mí?" Apretó su agarre, amplificando su sonrisa cuando gritó una vez más "Eres débil, conoce tu lugar" Seijuro presionó su pulgar contra el frágil hueso de su mano, obligando a Tetsuya a caer sobre sus rodillas sin remedio
Las lágrimas fluían por la expresión de dolor del adolescente, Seijuro nunca le había torturado de esa forma antes, desconocía que podía hacer algo como eso
"No importa si no puedo chantajearte, todavía puedo doblegar tu voluntad…" Susurró, soltando su agarre para asestarle un rodillazo en la mandíbula, haciéndole colisionar contra una pared cercana. Ni siquiera le concedió un momento de tregua antes de cogerle del cuello, levantando su cuerpo hasta que sus miradas se encontraron "…Con la ausencia de mi padre, yo tengo tu custodia legal ahora, y mientras vivas en mi casa, harás lo que yo te ordene" Declaró con tono autoritario, todavía sonriendo por su dolor "…¿Ha quedado claro?"
Tetsuya no dudó en asentir, él conocía la verdadera personalidad de Seijuro, pero nunca había visto la sed de sangre reflejada en sus ojos heterocromáticos, estaba aterrorizado, era un auténtico demonio
Satisfecho por su obediencia, Seijuro lo dejó caer con desdén, dedicándole una última mirada de aprensión antes de reanudar sus pasos hacia su dormitorio
Tetsuya hizo todo lo posible por levantarse, su muñeca estaba entumecida y sentía una punzante sensación de dolor en la parte inferior de la mandíbula, una de sus muelas se había movido de su lugar, pero decidió encargarse de ello una vez cumplida la orden de Seijuro
